10. Diosa del sexo y acentos.
POV JACOB
Ella se seguía moviendo, a un ritmo tan desenfrenado que no sabía ni cómo podía aguantarlo con esos tacones. Llevaba mucho tiempo sin verla pero hoy, algo me dijo que tenía que salir de casa y dar vueltas por los no tan altos barrios de New Hampshire. Y fue ahí cuando vi una melena anaranjada destacando entre la oscuridad de la noche.
-¿Copa de Godfather?
La demanda del barman me hizo volver. Me bebí uno de las copas y la otra se la llevé a la tentativa mujer que yacía sentada con la cabeza hacia atrás y acariciándose el cabello.
Me senté enfrente de ella dejando la copa en la mesa redonda. Me acomodé extendiendo los brazos, no hice ningún esfuerzo por hacerme el presente, ella ya me había notado.
Cuando se inclinó a por la copa no aparté mi mirada de ella, mantuvimos el contacto visual. Se me haca irresistible no mirarla a los ojos, tenía mirada de lince. Provocativa y sensual. Acabó soltando la bebida después saborear las últimas gotas de sus labios
-Jacob Black ¿Qué te trae por los bajos barrios de New Hampshire? Yo te hacia entrenando para la… Super Bowl.
Su polifacética mirada junto con su extranjero sexy-acento me hizo volver a confirmar que me la quería follar hasta el cansancio.
-Ya sabes quién soy entonces.
-Wikipedia es un buen amigo. El mejor jugador de los últimos veinte años. Sí, me he informado sobre ti y aburres. Supongo que por eso buscaste tu nuevo reto, la fruta prohibida.
-¿Qué?
-Renesmee
-¿Cómo sabes de ella?
Solo me faltaría tener a una mujer celosa detrás porque piensa que tengo una novia. Es por eso que a veces con el parásito de Shelly me basto.
-Te vi con ella en un campo de béisbol.
-No había nadie ahí ese día, estaba lloviendo.
-Por más increíble que parezca, práctico deporte. Ese día me encontraba corriendo y me extrañó ver gente. Os reconocí a ambos.
-¿Cómo?
-Me gusta leer diarios diferentes y ella ha tenido varias apariciones en la prensa inglesa, ella ha aparecido ahí por ser hija de quien es. Y déjame decirte que no me puedo creer que te folles a una niña de dieciséis años, aunque tiene morbo, es algo… como prohibido. Si yo tuviera a mi alcance un yogurín que me atrajera… sería algo así como la señora Robinson, sería toda una experiencia enseñar a un virgen.
-Yo no me follo a ninguna niña de dieciséis años.
-Tranquilo, no hace falta que mientas, no soy la prensa. Pero tampoco me importa si estás o no disponible. Me pareces muy irresistible-La agilidad con la que se movían sus labios, me hizo olvidar que hace unos pocos segundos me estaba atacando- Y no hay nadie cerca-Concluyó, con una sonrisa.
He conocido a centenares de mujeres unas con más experiencia que otra y algunas con tanta experiencia que parecen todas unas maestras con doctorado en el sexo. Pero Lilith… ella hace que las demás queden como vírgenes.
Bajó la mirada, no por timidez si no por alguna especie de método de seducción que acababa de descubrir ahora, era diferente a todo lo que había visto antes. Acababa de ver el nacimiento de una táctica seductiva.
Lilith se levantó y se subió sobre la baja mesa redonda.
-Es como una pequeña tarima donde bailar, es una pena que no se escuche mucho la música desde aquí.
"Pero yo sí tengo una buena vista desde aquí"
Ella hizo un breve baile balanceando sus caderas.
-No es divertido sin música.
Se sentó en la mesa dándome la espalda y echó su cabeza hacia atrás. Su larga melena anaranjada tocaba en la superficie de la mesa. Pero de un momento a otro, pasó de estar dándome la espalda a estar a menos de un metro de mí, cara a cara.
-¿Sorprendido? Seguro que sí, estas mesas rotan al tocar un botón. Y el botón que enciende su mecanismo se encuentra justo… aquí, en el centro-Ella había abierto levemente las piernas para mostrar el botón que se encontraba en el borde. Pero sus palabras no se referían a la mesa. Si la poca luz que había no me fallaba, Lilith no llevaba bragas.
Acababa de notar el nacimiento de una erección.
-Jacob Black, te follaría hasta dejarte seco.
Y acababa de entender el motivo de mi interés por la Santita. Quizá, al no obtener algo tan… a lo Lilith quise otro tipo de reto como el de meterme en las bragas de una aspirante a monja. Eso tiene mucho morbo. Siempre las mujeres con ese aspecto de inocencia guardan un alter ego muy fogoso. Pero exactamente es eso es lo que no es, una mujer, ella solo es una niña de dieciséis años-Suena mejor que decir quince, total es como si los tuviera- con la que he fantaseado de muchas manera distintas. ¡Pero es que es una niña! Una dichosa niña hacker entrometida de la cual me alejé por mi propia ética. Joder pero que estoy diciendo, todo esto es obra de Shelly y sus análisis filosóficos.
Lilith es eso que todo hombre desea en su cama, en su ducha, en su bañera, en su sofá, en su pared, en su suelo, en su mesa, en su encimera… en todos los lugares normales donde uno suele follar hasta el cansancio y más.
Ella se cruzó de piernas y reposó sus manos sobre ellas.
-Pero eres un ser demasiado sexual para mi gusto y yo soy muy peligrosa para tu seguridad.
Solo me faltaría que me dijera que es una espía rusa y que me va a detener y atar con unas esposas. Mierda, acabaré con unos muy dolorosos huevos morados si continúo así.
-¿Eres un agente secreto? ¿Una espía rusa?
-Podrías ser un buen detective. Tengo ascendencia rusa.
-Eso explica tu color de pelo.
"Y tu acento sexual."
-Y también de otros lugares pero no te aburriré con los detalles, ni yo perderé mi tiempo. Ambos sabemos lo que quieres.
Mujeres como Lilith siempre lo saben todo o eso es lo que creen. Sé que con un simple juego de frases la acabaré teniendo gimiendo mi nombre.
-¿Y si quiero saber más de ti?
A veces hay que seguir un camino aburrido para encontrar el parque de atracciones.
-No veo el por qué.
-Tú sabes cosas sobre mí, veo justo saber cosas sobre ti.
-Ladno , lyubopytnyy chelovek*-Murmuró ella, supongo que en ruso. Solo entendí que dijo algo de hombre, algo de conocimiento me dejaron aquellas mujeres que se pasaban toda la noche gritando mi nombre, en otras cosas-Mi bisabuela era de estonia y se casó con un letonio. Mis otros bisabuelos paternos uno era de Lituania y otro polaco. Luego uno de los hijos de cada pareja se casaron con un alemán y con una suiza respectivamente. Mi abuelo estonés-alemán se casó con una francesa y mi abuela polaco-suiza con un irlandés. Hasta que mis padres se conocieron en Vancouver. Así que tengo ascendencia de Estonia, Letonia, Lituania, aunque estos tres formaron parte de la Rusia no reformada en ese entonces. Luego también de Polonia, Alemania, Suiza e Irlanda. A mi familia no le gustaba dormir en sus camas.
"Joder. Tengo delante de mí a la mitad de Europa. Sería como acostarme con ocho mujeres a la vez. La fantasía de todo hombre."
-No, no les gustaban sus camas.
-Su sueño era llegar a España, ahí hace generaciones les esperaba una suculenta fortuna. La cual se perdió con el tiempo. Demasiada crisis económica a principios del siglo XIX y la neutralidad de España en la Primera Guerra mundial hizo que toda nuestra fortuna se quedara reducida a cero. Nunca se debe confiar en los españoles, ni aunque sean tú familia. Esos malditos Hispanos, se merecen con todo honor el nombre que les puso el Imperio Romano.
Sí, cuando le dices a una mujer que hable, no hay nada que las detenga. Pero siempre, después de sus discursos tienes que decir algo convincente para que crean que te interesa lo que dicen.
-Así que eres estudiante de historia.
-¿Qué te ha hecho pensar eso?
"Mal paso Jacob. Retrocede y di algo que le guste."
-Tus conocimientos.
Su risa me dio el visto bueno.
-Si yo estuviera en alguna carrera definitivamente sería la de derecho. Exigiría una ley para poner el baile en barra como deporte olímpico.
-Te apoyaría totalmente-Coincidí con ella. Sin bromear, es la primera vez que escucho a una mujer decir eso- Apuesto a que te llevarías la medalla de oro.
Lilith le dio un sorbo a su bebida y luego subió la mano para poder ver la hora en su reloj.
-¿Vas con prisa? No me digas que algún novio celoso te espera en tu casa.
Se encogió de hombros.
-Soy algo así como una esposa trofeo.
-¿Estas casada?
-Nunca.
-¿Tienes novio?
-Bueno, hay alguien que se encarga de mis facturas para que yo no mueva ni un solo dedo, y lo único que tengo que hacer es ser una chica buena.
-Tu acento no te deja mucho como una chica buena. Al contrario, es excitante.
-A mí me disgusta. Mis padres no me tendrían que haber enviado en vacaciones con ninguno de mis abuelos. Todos me querían enseñar su idioma o dialecto.
-Una mujer con conocimientos.
-Sé francés, alemán, polaco, inglés y el raquítico idioma irlandés el cual suelo olvidar. La naturaleza se perfeccionó conmigo. Y bien, ¿Te he aburrido? ¿Ya te quieres ir?
Por mucho que hablara podía notar en sus gestos y su mirada que ella no era para nada aburrida.
-Para nada.
-Te voy a ser sincera. Yo no soy una chica fácil, odiaría serlo, soy muy difícil y complicada de entender. Sé que tú eres del tipo de una sola noche. Y Jacob Black… yo no me abro de piernas en una sola noche, por eso he intentado disuadirte con tanto diálogo.
-¿Y quién ha dicho abrirse de piernas? Hay otras formas.
-Oh, me gusta. Eres directo. Te apuntaré en la lista de espera. Pero tampoco te veo como uno de esos que esperan. Bueno-Negó con la cabeza aguantándose la risa- Creo que acabaras convirtiéndote en mi amigo.
-Y yo no te veo como una mujer que deja escapar la mejor noche de su vida.
Lilith soltó un gemido.
-La mejor noche de mi vida será cuando inventen un medicamento en el que nunca te canses y puedas estar follando las 24 horas del día.
Sexy, sensual, provocativa y muy sexual. Sin duda, no me imagino la hora de tener mi polla muy hundida en su coño europeo.
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"Mediodía. Si salgo hora aún tendré el resto del día para estar en la pista."
Salí de la cama directo a la ducha. Siete minutos después ya me estaba vistiendo para salir y ella aún seguía acostada en la cama durmiendo. No sabía si era mejor que estuviera dormida o despierta.
-¡Apaga esa luz! No me has dejado dormir en toda la noche y vas y ahora y me despiertas. No he conocido una persona más inhumana en todo el planeta.
-Me estoy vistiendo, no esperarás que lo haga a oscuras.
-Te he visto pasear tranquilamente desnudo durante todo un día, puedes hacer hoy lo mismo y dejar de molestarme.
-Nadie te ha molestado, solo he encendido la luz.
-¿Qué nadie me ha molestado?-Agarró las sábanas para envolvérselas al cuerpo- Ayer me llamaste mientras estaba con Tod e interrumpiste mi momento con él porque al parecer estabas muy necesitado. ¡Me prometiste que luego me dejarías dormir! Jacob Black, debes de entender de una buena vez que mi tiempo para las personas empieza de diez a siete y de siete hasta la hora que se me venga a mí en gana se la dedico a Tod.
Acabé de ponerme mi camiseta. Shelly está mucho mejor callada, habla demasiado y es muy personificadora.
-Tu Tod, te tenía muy estresada y por eso aceptaste mi invitación. Me dijiste que te estaba comenzando a deprimir y estresar.
-¡No te metas con mi Tod! ¿Sabes qué Jacob?-Gritó ella muy alterada- Me voy a duchar.
Shelly dejó caer la sábana y caminó desnuda hacia el baño. Observé su ruta durante todo el camino.
Ayer la había llamado después de salir de Xenon, Lilith una vez me había calentado como el aceite en una freidora se fue sin que me diera cuenta. Opté por llamar a Shelly y aliviar en calentón que llevaba encima.
Shelly era como tener a Megan Fox y Adriana Lima en una sola mujer. Ella tiene un cuerpo de infarto, unos labios muy llenos y unas tetas de alucine. Todo eso potenciado con unos destacados ojos azules-grisáceos, piel canela y un cabello muy liso, largo y castaño rozando el negro. Sin embargo, ella desaprovechaba su talento natural enfocando su camino a la Filosofía. Shelly es profesora de Filosofía en un instituto privado y su gran amor platónico es Aristóteles o Tod como ella lo llama-He aquí el porqué es tan personificadora, a veces habla de él como si estuviera vivo y fuera su novio. Eso es escalofriante y raro en muchos sentidos-. No es que ella sea una superdotada y se haya graduado antes-Como yo- sino que tiene veintiocho años. Esos cinco años más de experiencia son muy productivos.
-Shelly, no te enfades. Sabes que no lo he hecho a propósito.
Tuve que poner mi voz lastimera y de disculpas si no ella no dejaría su cabreo. Por mí dejaría que estuviera toda una vida así, es la única amiga mujer verdadera que tengo y la valoro mucho, a pesar que ocasionalmente me acueste con ella.
-Ya.
-Shelly…
-Jacob, si tienes problemas sexuales por no encontrar un fin satisfactorio con Renesmee Cullen debido a que Lilith se te ha escapado, no me lo achaques a mí.
Shelly también es una bruja, lo sabe todo sobre mí e incluso cosas que ni yo mismo sé. Los nombres nombrados los sabe por palabras mías.
-Sea lo que hayas querido decir, yo no lo tengo.
-Lilith, como me contaste se te escapó hace tiempo y a principios del verano has conocido a Renesmee Cullen, otro tipo de mujer a la que ni en un millón de años te hubieras fijado pero tu cerebro involuntariamente reunió las características para que te ponga mucho como remediación a un deseo no cumplido. Te recomiendo que hagas algo para solucionarlo y así Tod y yo tendremos una vida más tranquila.
-Tiene dieciséis años.
-¿Y?
-Que no les voy a dar otro motivo a los de arriba para que me suspendan durante más tiempo. Y no es una mujer, es una niña.
Ella no me respondió, cerró la llave y se secó con una toalla.
-Haz lo que quieras pero tu frustración no se terminará hasta que no soluciones lo que te reconcome en la cabeza.
-Nada me reconcome la cabeza.
Me miró de la cabeza a los pies.
-Vas a las pistas a drenar toda esa adrenalina y energía que te sobra. Intenta rebatirme que no hay nada fuera de lo normal en ti y no me refiero a las mujeres.
Ignoré sus indirectas.
-La casa es toda tuya, si quieres puedes quedarte todo el día. Yo me voy.
-Conduce con precaución, no quiero tener que ir a verte al hospital.
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Engrasando motores y preparando aceleradores. No hay mejor ruido que ese en un autódromo.
-Ray ¿Está mi coche preparado?
-Sí, pero la pista no está del todo libre.
-Llamé expresamente para que estuviera libre.
-Pero tú no eres quien tiene toda la prioridad.
Ray me señaló la pista y el motivo por el cual no podía correr aún. En el circuito se encontraba un coche muy rápido y potente dándole caña a la pista.
-Pero apuesto a que soy el que más paga.
-Él compite, tú no. Él nos da trofeos y reconocimiento y tú no. Ves a hablar con él si tienes algún problema.
Salí dando un portazo.
Es cierto que yo no compito ni participo en todo eso del rollo televisivo pero pago lo mío para tener privilegios cuando yo quiera.
El ocupador de mi pista ya estaba parado y fuera del coche cuando fui a verlo.
-Hay que respetar turnos cuando los hay.
El piloto seguía con el casco puesto pero en su uniforme tenía muchos patrocinadores. Seguramente era uno de esos que los humos se le habían subido mucho.
Él me miró por encima del hombro localizando mi coche de carreras. Luego se giró y cogió algo de su coche, se sacó el caso y se puso unas gafas de sol.
-Sé que hay turnos pero así te aporto una experiencia educativa de como conducir un coche y no desaprovecharlo. Esa bestialidad tiene demasiados caballos turbos para ti.
Ese extraño acento afrancesado me hizo acordar de un antiguo amigo. Solo que él era más bajo pero tenía esa misma pinta de Beatle que él. Si tuviera unos centímetros menos fuera igual que…
-¿Nicolaus?
-¿Cómo sabes mi nombre?
-Solo han pasado dos años y ya te has olvidado de mí.
-¿Dos años?-Nicolaus se quedó reflexionando-¡Dos años!
-Sí, justo ahí. Esa voz de niño. ¿Qué aun no te ha cambiado la voz?-Bromeé. La última vez que lo había visto tenía un cuerpo muy menudo, no parecía que tuviera dieciocho años y ahora con veinte seguía sin parecerlo.
-La voz algún día me cambiará pero tu inmadurez no-Dijo regulando su tono a uno más masculino, Nicolaus tiene una voz un tanto afeminada.
Se dio la vuelta y caminó hacia dentro. Me preguntaba si aún tendría su propio camerino. Antes participaba en carreras, esas de grandes premios pero no dejaba que lo fotografiaran, provenía de una extraña familia con una extraña religión.
-Has crecido, cada vez vas cogiendo más aspecto de hombre.
-Sí, ya, Jacob. Deja de meterte conmigo.
Entró en una habitación con su nombre y me metí dentro. Tenía sed y estaba seguro que por ahí habría una nevera. Cogí una cerveza.
-Tengo barba.
-Yo más bien te veo como uno de esos gatos calvos, sin un solo pelo.
-Y yo a ti con sobredosis de esteroides.
-Es un gusto volver a verte.
-Francia me había mantenido muy ocupado.
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*Ladno , lyubopytnyy chelovek: Está bien, hombre curioso.
Hola Bad People, aquí el segundo capítulo de hoy. Y con dos personajes y medio nuevos: Lilith (Toda una fiera), Shelly la filósofa (Jajaja) y Nicolaus. Espero que os gusten.
Hasta pronto!
