Despertar

Erase un día caluroso en el momento que el poderoso dios del día se sentaba a observar el mundo terrenal, fue cuando mi madre entro en trabajo de parto, yo me hallaba muy inquieto por salir y le genere mucho dolor.

Tanto que mi madre una vez me trajo a este mundo, quedo tan extinta de sus fuerzas que cayo dormida, nací en el asentamiento del Valle, nuestra comunidad ha sido dueña de este territorio de hace muchas lunas, las bendiciones del dios del día y la dios de la noche nos han alimentado y fortalecido durante mucho tiempo.

al pasar el tiempo mi cuerpo fue creciendo y mi madre fue soltándome en el mundo, un enorme mundo el cual amamos y cuidamos, ya que este es benévolo con nosotros.

Mi hermana mayor Ul Dah, es bastante destacada en el arte de la caza, de entre los orcos los mejores en cada afiliación son dignos de respeto, pero nuestro código es uno que ha sido trasmitido desde hace mucho y mucho tiempo atrás, cuando el gran chaman Groth Nah, el cual nos trajo las enseñanzas del dios del día, el cual se las transmitió mientras el realizaba un ritual en la montaña alto verde.

aun ha día de hoy las enseñanzas del dios nos han mantenidos prósperos y felices, pasado algún tiempo aprendí a hablar y eventualmente se me estaba designando a las tareas del clan para ver cual seria mi función dentro de nuestro asentamiento.

mi padre el cual es un gran cazador claramente quiere que sus hijos seamos como el, aunque el arte de mi madre no esta mal tampoco ya que ella es la que se ocupa de la recolección de leña y trasporte de materiales, se podría decir que mi madre es de las mas fuertes del clan.

debido a mis aptitudes me clasificarían para mis tareas pero el problema estaba en que yo solo he aprendido a hablar, no soy bueno en la fuerza física, así que me asignaron al grupo de recolección de frutos del bosque y ayuda a los enfermos.

aunque soy bastante pequeño nosotros los orcos tenemos que colaborar para toda la comunidad, andando desde los mas jóvenes hasta los mayores, así que inicie mi vida en la comunidad.

recibiendo mis cosas me fui con mi grupo de asignación al bosque, y nos dedicamos a cosechar los frutos ácidos de unas plantas las cuales saben bien con algunas otras ramas que cosechamos en el bosque, este es muestro proveedor de alimento por eso lo cuidamos y recolectamos sus frutos.

muchas lunas después cuando ya tenia mas resistencia se me asigno un enramado el cual se entretejida formando un contenedor bastante grande para que pudiera recolectar mas, estando en mi rutina diaria y como tome mucha habilidad en la recolección me dedicaba a explorar el lugar mientras mis compañeros terminaban su parte.

habiendo visto ya muchos alimentos se reconocer las variadas bestias las cuales nos dan satisfacción en nuestras comidas diarias, así que se de cuales puedo huir y cuales no me harán daño, ya que soy un orco lo esperado es que todos seamos fuertes y agresivos pero eso no es mas que tradición antigua, después de la instrucción de el gran chaman ya no tenemos mas enfrentamientos con otras tribus o razas.

aquel día, me adentre a una cueva conocida en la ruta del bosque alto, esta es muy interesante por que siempre en la parte interior puedo oír el sonido de la naturaleza, asi que siempre que nos asignen esta ruta este será mi destino para descansar y tener un agradable resto de día.

he llegado a la cueva y me dispuse a acostarme cerca para poder escuchar cuando llegara el llamado de retirada de la excursión, nosotros tendemos ha recolectar mucho fruto de todo tipo para poder tener comida al día siguiente, y en el final del día ayudamos a los cocineros en los preparativos de las cenas.

me dormí oyendo los hermosos sonidos del bosque y cuando mis ojos se abrieron el panorama estaba completamente oscuro, en ese momento entre en pánico y empecé a dar vueltas en la cueva.

de pronto escuche un grito en mis espaldas, y me voltee asustado, lo único que pedía era que no me asesinara; aun estoy muy pequeño y lo único que hice fue tirarme y juntar mis pies y manos y esperar mi fatídico destino.

de una manera u otra este aun no llegaba así que me dirigí a la sombra que se hallaba en mi espalda, le dije mi nombre y que por favor no me hiciese daño, soy no combatiente, por favor ten piedad de mi vida... era lo único que pensaba.

en ese momento se revelo la figura que estaba en la sombría cueva, y apareció ante mi un ser exquisito, el cual no había visto nunca antes, una forma tan delicada que me hacia pensar que hasta yo con mis endebles fuerzas podría con este ser, pero su apariencia me tenia tan intrigado como extasiado.

este ente me hablo en tono amenazante pero yo no lograba comprender nada de su idioma. este ser con su poderosa espada y refinado equipo me decía cosas con cada vez mas fuerza, aun siendo un orco no me atrevería a atacar un enemigo el cual desconozco asi que solamente supe postrarme ante sus pies.

en ese momento creo, mis acciones le dieron a entender lo que tanto quise decir, y este ser me toco la cabeza, en ese momento levante mi rostro esperando que simplemente me dejara ir y este ente me hizo señas de que me saliera de la cueva.

en ese momento me decidí a hacer caso, y me retire... observando como este ser junto unas ramas las cuales saco de su equipamiento, un enramado en un material diferente a el cuero que nosotros los orcos solemos usar.

comprendiendo su intención me apresure en buscar mas leña para ayudarle a encender el fuego y este ser me observaba en cada acción que yo daba.

logre llegar a ella con muchas ramas y hojas secas que se hallaban cerca de la cueva, se las ofrecí, y pacientemente espere que encendiera la fogata, algo que hizo realmente rápido, uso una herramienta que mi clan codiciaría por el solo hecho de verla, donde solamente movía un dedo y chispas salían de la herramienta, lo cual hacia surgir inmediatamente el fuego.

estando ya un poco mas cómodo con el calor del fuego y la hermosa vista fui corriendo a ver mi canasta, y si efectivamente estaba ahí donde la había dejado, normalmente seria feliz con un poco de carne condimentada en sus jugos como lo hacen los cocineros del clan junto a un agradable sumo de frutos del bosque, pero esta noche mi comida será solamente fruta.

lleve la canasta a la cueva y le ofrecí a esta entidad algo de comer, ella me veía intrigada con credulidad pero yo solo comí y le acerque la cesta para que esta pudiera comer, descubrí por sus facciones que al usar cabello largo y usar cosas en el pecho era femenina igual a mi hermana.

así que decidí portarme bien con la entidad, no quería terminar desatando su ira y tener dolores corporales por haber enfadado este ser, se que tan terribles son las orcas como para no molestarlas incluso papa no puede decir nada a mi madre.

me agrado mucho que no me matara, y mas aun que la ofrenda fuera bien recibida, el ser intento establecer comunicación conmigo, pero no podía entender nada de lo que decía, en ese momento recordé como aprendí mi idioma natal y le explique como se llaman las cosas en mi idioma.

primero tome una rama de fuego y le dije su nombre, le enfatice el hecho y así con todas las cosas que estaba dentro de mi rango, así que ella me compartió sus palabras y yo las fui grabando en mi conciencia.

en ese momento no pudimos hacer ningún tipo de conversación pero logre entender bastante de su idioma, y las palabras que le recite al parecer agradaron a este ser.

he decidido decirle que quiero aprender de su idioma y la única manera en la que pude hacerlo fue diciéndole que volvería a la cueva, dentro de cinco lunas podría volver, solo espero que este ser logre entenderme, así que le dije lo que quería y me fui a dormir.

tan pronto salió el día, inspeccione el lugar y el ente ya no estaba por los alrededores, así que tome mis cosas y fui corriendo a recolectar lo que me había consumido la noche anterior, así que fui con mi mochila corriendo hasta el valle y fui recibido con mi contribución, mi madre claramente estaba preocupada pero alegre que volviera con vida, así que les conté de mi experiencia y ellos me dijeron que no me acercara a criaturas extrañas, ya que podrían comerme.

tenemos muchas lunas sin ver rivalidades con ninguna tribu vecina pero si hay una excepcionalmente atroz en batalla los elfos los cuales usan magia y materiales bélicos muy fuetes contra nosotros.

Pero esa tribu no se ha vuelto a aparecer desde la guerra que tuvieron nuestros grandes guerreros donde recibimos la ayuda del dios del día y ganamos la contienda.

yo Ul hijo de la grande Ul Dah y el ágil Krom, me decidí a aprender todo sobre esta nueva raza, así como ellos decidieron su futuro con sus aptitudes yo siento que podré comunicarme con otras tribus en este basto y hermoso mundo.

"palabras finales"

Últimamente me he vuelto fan del videojuego World of warcraft y me han surgido tantas historias que me han inspirado en hacer mis propias historias, no las recreare en base a el juego sino historias que se me ocurren en un mundo inspirado en el del juego pero no propiamente el mismo.

Espero les guste y me den su opinión.