El camino de Ul
Continúe con mis actividades con mi clan, nos fuimos a recolectar a la parte baja del bosque, esta vez traíamos con nosotros unos carros hechos por nuestros artesanos para ayudar en las tareas de recolección, pues hoy traeríamos muchos alimentos del rio.
cerca de este crecen unos granos blancos los cuales son bastante sabrosos haciendo muchas combinaciones para nuestras comidas pero esto es algo que comemos muy a menudo lo comemos casi cada 300 lunas, lo cual es un tiempo bastante largo.
llevamos mano de obra extra para la recolección puesto que recoger este grano no es fácil además aprovechamos para llevar muchos animales del rio los cuales también consumiremos.
pasadas las cinco lunas volvíamos a la parte alta del bosque, y en mi ruta haciéndola lo mas rápido posible, me dirigí a la cueva para ver si podía volver a encontrarme aquel fascinante ser.
inspeccione la cueva pero no le vi por ningún lado, al poco tiempo escuche ruidos provenientes de la cueva así que decidí usar su lenguaje, pero al no ser tan letrado en su idioma solo repetí las palabras que logre aprender del ser.
luego de un momento apareció la figura de entre las sombras, pero esta no era la misma figura de antes, este era un poco mas alto y mas corpulento casi parecido a como es el jefe de vigilancia, un hombre imponente.
en ese momento arremetió contra mi, y empezó a gritarme tantas cosas como pudo, pero al no poder entenderlo decidió golpearme, recibí varios golpes, pero no soy combatiente, no pertenezco a el grupo de caza... tal vez debí hacer ejercicios de caza para evitar situaciones como esta... o al menos eso es lo que pensé.
al cabo de un tiempo mi visión se hizo pequeña, no podía ver... solo escuchaba gritos y y sentir como mi piel gritaba de dolor.
cuando volví en mi, me encontraba en un lugar desconocido... me hallaba atado como nosotros tenemos a nuestros animales los cuales guardamos para luego poder comerlos.
busque mi alrededor y no vi a nadie, pero al poco tiempo pude ver a el ser, ese mismo que me había golpeado... se hallaba sentado frente a mi a un distancia prudente, listo para atacar al menor movimiento...
creo que debí seguir el consejo de mis padres... fue lo que dije para mi mismo.
no tenia fuerzas para gritar siquiera, el ser me observaba con ojos de incredulidad, no presentí que me quisiera comer, o que me fuese a hacer daño, solo algo parecía perturbarle...
poco tiempo después me tiro un fruto del bosque, uno dulce, en ese momento dude de sus acciones, pero quise comprobar si lo que le molestaba era yo o mi manera de hablar, asi que llame al fruto como ellos lo suelen llamar.
mora...
el ser masculino puso una cara extraña, y me arrojo otro fruto... al cual le respondí, "fresa"
al parecer, tomo interés en mi pero no supo controlar su agresividad...
trate de comunicarme con el haciéndole representaciones en el piso... le mostraba como yo me iba del pueblo hasta la cueva para ver a el otro ser femenino.
así que este mismo al parecer entendió lo que le quise decir y empezó a mostrarme su equipo, diciéndome cada nombre en su idioma el cual yo entusiasmado fui grabando cada sonido para poder aprender su idioma, es raro que haya tribus con esas maneras de hablar y yo quería aprender a comunicarme con ellos.
pase quince noches con este ser, el cual me traslado a una cueva, y trajo muchos otros como el...
al parecer ellos son los vigilantes por esta zona, resulta que hay muchos de estos seres que recolectan piedras de las cuevas y ellos estaban cuidándoles, he aprendido a comunicarme con ellos de mejor manera.
les comunique apenas entendí como juntaban oraciones, que yo no era peleador, yo era recolector.
me gustaría poder hablar como ellos pero me conformo con poder entenderles, después de estas lunas ellos decidieron liberarme, yo empecé a recolectar con estos muchachos no tengo tanta fuerza física pero puedo ser de utilidad además estos seres cocinan de una manera magnifica, debería decir que absolutamente mejor que los cocineros de mi clan.
casa momento que tengo oportunidad aprendo sus palabras y las practico, logrando un entendimiento mas a meno con cada día que pasa, quisiera poder volver a casa pero la verdad me siento cómodo aquí, además ya casi es época de apareamiento y la verdad no he tenido nunca suerte con las hembras de mi clan, al no ser de clase combatiente no puedo aspirar a orcas fuertes y las recolectoras ven mas interés en los guardias o cazadores dándome así menos espacio.
además la hembra que mas me agrado hoy esta con girok, el cual es el mejor orco en artesanía y la lleno de muchos regalos, así que todo se decidió antes de que empezara el apareamiento.
he aprendido que los astros cuales nos dan día y noche son llamados como sol y luna por los seres, además entendí que ellos se hacen llamar humanos, haciendo yo les dije mi nombre ellos lo han asimilado y todos me llaman activamente por el.
finalmente terminando la incursión me dijeron que los siguiera, al parecer no me dejan ir, deben pensar que los puede atacar mi pueblo, aunque tenemos fuertes y agiles cazadores me encantaría que los conocieran ya que no somos agresivos, solo vivimos en armonía en nuestro entorno y ya no tenemos ataques de ir, desde que el dios nos dio las enseñanzas de vida.
llegando al asentamiento humano, me dejaron un una casa con muchas ramas cortadas, me pregunto si los humanos comen estas cosas... aaah es comida para los animales que suelen montar.
hoy me fui con ellos a un lugar donde un viejo humano me instruye en el idioma, el cual se sorprendió de lo bien que le hablaba su idioma, y así emprendí mi aprendizaje del idioma humano con este señor.
habiendo pasado aproximadamente un mes con este señor he perfeccionado mi manera de hablar, pero no se como leer sus escritos ni escribirlos... esto siendo completamente nuevo para mi ya que nosotros todo lo comunicamos con dibujos y hablado.
por cierto mi maestro se llama Antonio Marquez, este hombre ha servido toda su vida como maestro de muchos humanos enseñándoles el idioma, así que por esto lo designaron a que me enseñara.
tengo una capacidad de memoria muy alta y eso me hace aprender muy rápido además que mi dialecto es bueno, al parecer nací para esto... mi camino en la vida es aprender y pasar conocimiento como este hombre... he sentido que este es mi destino y mi razón de vivir.
al parecer ya es hora que me presente ante el dueño de estas tierras pues los guardias me han dicho que el regente de la tierra quiere conocerme, ya sabiendo ellos que soy un orco al parecer un orco que hable humano es demasiado excéntrico para ellos y por eso me han instruido.
me han dado ropas y comida todo el tiempo que he estado aquí, así que seré lo mas respetuoso con tan gentil señor.
llegando a la sala de encuentro me fije que el señor se encontraba rodeado por muchos mas guardias que los que había podido ver en el pueblo cuando llegue, al parecer eso es lo significa ser el jefe aquí.
"Muy buen día, mi señor. mi nombre es Ul, hijo de Ul Dhar la grande y el ágil Krom"
"ooh, que interesante, realmente puede hablar de una manera bastante adecuada"
"Señor me honran sus palabras, mi maestro me ha explicado el arte de la lengua pero aun no la domino completamente, necesito aprender la escritura y la interpretación de la misma"
"hmm... cree poder aprender eso... con que objetivo"
"señor somos una raza que vive en armonía con el bosque y todos tenemos una función vital en el mundo y creo firmemente que he nacido para aprender el idioma de todas las especies que pueblan nuestro mundo"
"parece bastante ágil con las palabras, he permitido la estadía ya que me lo han pedido los de la guardia, pero no sabemos nada de ustedes los orcos y me temo que no puedo arriesgarme a que me ataquen."
"señor, como a le he dicho somos una raza pacifica, nosotros no buscamos ningún tipo de pelea"
"No puedo permitir su retiro por ningún motivo de mis dominios un ser como usted es muy peculiar pero no me arriesgare a tener problemas en el futuro"
"Señor, si usted me lo permite, no es necesario con que me permita la estadía yo soy feliz aprender es lo único que necesito"
"claro, pero deberá contribuir todos aquí trabajan, ya que estos son mis dominios y yo soy el regente en estas tierras"
"muchas gracias, señor le prometo que hare lo mejor de mi para ganar su respeto"
"bien, se puede retirar"
de esta manera acabo mi primera audiencia con el regente local, se me asignaron tareas de recolección en las mañanas y en las tardes terminaría estudiando.
así que me fui con un señor el cual me asigno la guardia y trabaje con el, este señor tiene unas tierras bastante extensas pero no tiene muchos trabajadores, al parecer hace poco murieron unos trabajadores que le ayudaban en su trabajo y no había conseguido reemplazos así que estaba bastante feliz de recibir ayuda.
con el tiempo que ya llevo entre los humanos muchos ya saben de mi existencia así no hayan visto, incluso muchos se acercan y me hablan, aun algunos me miran con recelo pero una vez ven que no soy agresivo y además me puedo comunicar con ellos dejan todo de lado y me hablan.
aproximadamente nueve meses después de todo el trabajo con el señor al parecer nuevos compañeros llegaron a ayudar a el dueño de la tierra, he aprendido que vivimos en un estado con un regente que en este caso es un noble adscrito a un reinado de la raza humana.
hay muchos asentamientos humanos y hay varios idiomas diferentes, tienen costumbres diferentes y usan una moneda de intercambio diferente pero para los tratos entre reinos se usan unas monedas de oro, plata y cobre.
todo este tiempo yo estuve trabajando a cambio de un dinero humano llamado hales, los cuales no he utilizado ya que la comida me la regalan y el techo también, pero con mis lecciones aprendidas ahora se que puedo tener una casa propia, o pagar un alquiler donde yo quiera vivir, así que con mi dinero he decidido que quiero ir a otra ciudad humana, pero antes de eso fui detenido por el regente.
este insiste en que no quiere que le cause problemas, no quiere tener ningún filtro de nada y el hecho de que nosotros los orcos no somos conocidos por tantos, además que creían que nosotros estábamos extintos al parecer.
fue ahí que le propuse que me diera valía como habitante de su territorio, de esta manera se sabrá a donde sea que vaya que pertenezco a el pueblo del señor Fred, y me aseguraría de llevar mi comunicado a la gente par que haya una convivencia pacifica con el pueblo de Kiwa.
mi estadía se prolongo por almenas seis meses mas ya que los humanos son mas lentos en aprender el idioma orco, el cual les ando enseñando activamente desde que llegue a este pueblo.
habiendo instruido de la mejor manera a los humanos al fin los guardias han aprendido muy bien el idioma orco, y me dirigí con una fuerza de cien soldados, esta pequeña fracción del ejercito iría conmigo a mi pueblo natal donde hablaría con mi pueblo y les compartiría mis conocimientos y trataría de establecer relaciones entre nosotros y los humanos.
hemos salido desde el pueblo de Kiwa al amanecer y al atardecer del tercer día llegaríamos a mi pueblo.
lastimosamente como llegamos de noche tuvimos que pasar la noche en la cueva donde por primera vez me encontré con aquella mujer... que ahora que lo pienso no la he vuelto a ver desde esa vez.
llegamos a mi asentamiento y tuve que ver el horror de la guerra, mi pueblo estaba destruido completamente, no había rastros de vida... por mas que busque no logre encontrar nada...
mi gente... mis padres... todo se había ido y yo no estuve aquí.
en este momento increíble cantidad de sensaciones pasaron por mi cuerpo, tantas que mis pensamientos no se detenían, quise correr gritar saltar pero en lugar de eso cai, mis piernas flaquearon y por primera vez en mi vida experimente el dolor en mi pecho, uno tan fuerte que mis palabras no salían y solo emergieron lagrimas, todo se mezclo que hasta mi estomago se vacío de golpe y me tire en el piso... esperando tal vez que el tiempo se llevara todo de mi y me desligara de esta sensación.
palabras finales.
Espero les guste mi historia, se que no soy el mejor interprete pero me ha gustado escribir y hace mucho que quería escribir algo, los leeré en los comentarios, gracias.
