Después del día de mierda de ayer, estoy de vuelta en la UA. Parece que la suerte está de mi lado hoy, porque mis dos primeras clases son tranquilas y solitarias. Aun así, no me confío; ya estoy comprendiendo el mecanismo de este estúpido karma. La tranquilidad solo antecede a la tormenta. Decido no cometer el mismo error de ocasiones pasadas y me mantengo a la espera en vez de relajarme. En cualquier momento (quizá cuando salga del salón, apenas cruzar la puerta), la engañosa buena suerte se terminará tras haberme hecho creer que estoy fuera de peligro.

Me encuentro caminando por el pasillo hacia la siguiente clase y descubro que tengo razón. Quisiera tener el ánimo para sonreír ante el recordatorio de que Katsuki Bakugō nunca se equivoca, pero estoy demasiado enfocado en la persona frente a mis ojos.

"Hey, Bakugō"

El fenómeno mitad y mitad levanta una mano para dirigirse a mí, pero no respondo. Tampoco es como si él hubiera esperado que le contestara; apenas baja la mano, desaparece entrando por la misma puerta del salón que me corresponde ahora. Estoy molesto porque apenas me ha volteado a ver, igual que cuando salimos de secundaria. No ha vuelto a dedicarme la atención que merezco y, aun así, sigo sin poder moverme de donde estoy parado ni pronunciar palabra.

Joder, sabía que esto iba a pasar. Sabía que la vida o alguna mierda de esas me odia y quiere joderme la existencia, porque cada incidente tiene mayor impacto que el anterior. Primero el inútil, luego el ladrón y ahora este tipo. Siento crecer mis ganas de mandar todo y a todos al carajo, incluido mi próximo profesor, pero todavía hay algo que me impide actuar y es exactamente lo que me detuvo cuando Deku dijo que aquel vago valía más que yo.

Se siente como un fuego en mis entrañas que implosiona y me consume; como si mi habilidad para deshacerme de toda frustración estorbándome se hubiera descompuesto.

"¿Qué mierda te pasó?"

La quimera humana se detiene, pero no voltea. En otras circunstancias, podría ser gracioso cómo él parece tan apagado, mientras que yo, en cambio, me enciendo más y más con su indiferencia y porque no entiendo la razón de que esa pregunta haya sido lo primero en salir de mi boca. Yo quería (y quiero) maldecirlo.

Estoy por caminar detrás suyo para agarrarlo por la camisa tal cual hice ayer con el inútil, pero no logro alcanzarlo antes de que el profesor llegue y se interponga. No me queda más remedio que esperar a que termine el módulo para encararlo. Y eso hago.

"¡Detente ahí, mitad y mitad! No has respondido mi pregunta. Nadie me deja hablando solo."

La quimera me escucha al fin y detiene su andar para girar a mirarme; me ve como si no supiera a qué me refiero. Sé que lo sabe. Por algún motivo raro como él solo, siempre sabe de qué hablo. Me jodió varias veces con esa habilidad suya hasta que admití su existencia. Todoroki es más listo de lo que creí al comienzo: sería demasiado tonto volver a subestimarlo sabiendo lo que sé de él. Siento como si una vena en mis sienes fuera a reventar. Entonces, si me está viendo a los ojos y me entiende, ¿por qué actúa como si no me conociera, como si yo estuviese loco?

"A mí no me pasa nada, eres tú quien parece un perro rabioso a punto de morder, Katsuki"

¿Qué carajo? ¿Acaba de llamarme perro? El calor en mi estómago quema desde mi abdomen hasta irrigarse por mis dedos y mi cabeza. De pronto, siento roja mi cara y casi puedo oír un pitido mientras el humo sale por mis orejas. Aun así, todavía no puedo ignorar cierta molestia en mi torso. No le está llegando ni un ápice de mi rabia ardiente; me sigue observando con la misma frialdad que a un extraño.

Me lanzo sobre él con la intención de encajarle un puñetazo en la cara y, sorpresivamente, lo logro. Mis nudillos aterrizan en su mandíbula, pero no compone una sola mueca de dolor. Se queda allí parado sin hacer nada, ni siquiera mirarme. No me doy cuenta de que me pasa lo mismo sino hasta que empiezan los murmullos a nuestro alrededor; me duele la mano con la que lo golpeé, pero no siento el dolor.

Me siento más bien entumecido, pausado, como si mi cerebro no tuviera lugar para entender lo que acaba de ocurrir. Simplemente no hay reacción. No importa. Estoy muy ocupado quitándome de encima esta sensación de déjà vu: esa mirada perdida de Todoroki, mirando cualquier cosa sin mirar nada realmente, la he visto ya en otra parte. Esa mirada que no siente, no dice ni refleja nada, pero que me basta verla para entender.

"Me voy a mi próxima clase…"

"Es tu padre, ¿verdad?"

Lo interrumpo e inmediatamente sus ojos rompen esa barrera de hielo. Muestra un atisbo de expresividad y estoy a punto de sonreír por haber acertado (además de tomar al fenómeno con la guardia baja), pero parece que el ciclo de mala suerte nunca termina, porque no alcanzo a oír una sola palabra de lo que Todoroki dice antes de que alguien nos interrumpa. En este caso, un mar de estudiantes que entran casi corriendo al aula. Miro el reloj en mi celular y me doy cuenta del porqué: ya pasan los cinco minutos desde que la clase debería haber empezado.

Como en la última asignatura no cambio de salón, no me había dado cuenta de la hora, sumado al hecho de que el profesor parece estar llegando tarde, pues no lo he visto entrar en todo el rato que llevo de pie aquí. Cuando despego la vista del teléfono, la quimera ya se ha ido. Y como si no tuviera suficiente por hoy, un sujeto de cabello rojo se me pone enfrente y me bloquea el paso.

"Apártate de mi camino, pelos de mierda"

"¿Katsuki?"

Escucho mi nombre luego de abrirme paso a su izquierda y golpearle el hombro. Siento como si mis ojos se pusieran blancos del hastío y mis manos sufren un espasmo que por un momento se siente como chispas centelleantes en mis palmas. ¿Cuántas personas van a llamarme por mi nombre de pila así sin más? Hace un rato, cuando el fenómeno lo hizo, no le puse la atención debida a ese detalle. ¿Desde cuándo dejó de referirse a mí por mi apellido? ¿Y por qué este otro imbécil sabe quién soy? Estoy seguro de que no coincidimos en ninguna clase ayer; en mi jodida vida lo he visto.

"¡¿Cómo me llamaste, dientes de tiburón?!"

¡¿Por qué mierda está sonriendo como si le hubiera hecho un cumplido?!

"¡Vaya! No puedo creer que acerté a la primera. Supongo que estás confundido, tú no me conoces, pero yo a ti sí… de algún modo."

"No tengo ni puta idea de lo que hablas"

"No soy el más hábil dando explicaciones"

El tipo sigue con esa enorme sonrisa en el rostro aun cuando parece llevarse la mano a su cabello rojo de mierda, avergonzado. Me pregunto qué demonios pasa con el mundo, estos sujetos aparecen uno tras otro.

"En fin. El profesor acaba de llegar, así que dejémoslo en que te vi y oí tu nombre por accidente entre los pasillos, es por eso que no puedo llamarte de forma más educada, lo siento. Pero mira, podemos hacer un intercambio: tú me dices tu apellido y yo, mi nombre. Soy Eijirō Kirishima."

No le dirijo una palabra más y vuelvo a abrirme paso hasta un lugar vacío. Para variar, más mala suerte: el dientes de tiburón encuentra un lugar vacío al lado de mí. Al menos no vuelve a hablarme, pero es tremendamente ruidoso. Se parece al nerd en eso. Después de una infernal última clase, por fin termina el día en la UA y puedo volver a casa, aunque tampoco es nada agradable tener que soportar a la vieja. Da igual.

Al día siguiente estoy listo para repetir la rutina: me dirijo a la UA y el cabellos de mierda, para sorpresa de nadie, me saluda incluso antes de llegar.

"¡Hey, Bakugō!"

Hago todo lo posible para mantener la compostura, pero inevitablemente siento mi párpado entrecerrarse en una especie de tic facial. Esta escena me es demasiado familiar, ¿se trata de otro déjà vu? ¿Cuántos más de esos, en donde se involucre un sujeto de pelo rojo saludándome antes de clase, voy a tener? Ni siquiera voy a preguntar cómo averiguó mi apellido (es obvio que puso atención a las presentaciones en el último módulo de ayer).

"Caminaba hacia acá y te vi, entonces pensé en preguntar qué salón te toca la primera clase y…"

"Y supongo que quieres ver si coincidimos en el 1A"

"¡Sí! ¿Cómo lo…?"

Cómo lo supiste. Vaya pregunta más obvia la que eligió. ¿No podía decir algo más creativo? Pensé que las repeticiones tardarían más en llegar, pero apenas es el maldito tercer día de preparatoria y ya conozco a la perfección lo que va a ocurrir. Estoy jodido.

"Cállate y camina, no quiero llegar tarde"

Kirishima no hace ninguna réplica, pero puedo sentir su mirada encima de mí. Es tan molesto, pero no va a detenerme. Me da lo mismo si aún me sigue, ingreso a la UA sin mirar atrás. Atravieso uno, dos… tres pasillos sin llegar al salón correcto, y es entonces cuando me doy cuenta. Touché, punto para mi malnacido karma.

"Así que, si no quiero parar, me obligaras a hacerlo, ¿eh, bastardo?"

Suelto un puñetazo a la pared; volaría la escuela ahora mismo, si pudiera. Por ahora, me limito a explotar en una ola de insultos a la vida; eso hasta que encuentre la forma de hacer tangibles las explosiones. Mientras tanto, no me queda más que ceder, girar y buscar unas malparidas escaleras. Ni de broma usaría el jodido ascensor a la hora justa en que todos llegan; precisamente llego temprano para evitar a la gente.

"¡Bakugō, por aquí!"

Hablando de evitar a la gente… me encantaría poder dejar atrás a este tipo, pensé que ya me había librado de él. Genial, un acosador. Otra cosa en común con Deku. A punto de voltear a verlo para mandarlo a la mierda, noto que me señala unas escaleras que apenas se ven al otro lado de un pasillo desierto. Una diferencia con nerd: Kirishima es útil, no pierde tiempo deprimiéndose o excusándose. Casi podría sonreír.

Casi, mas hay algo que me lo impide al otro lado del pasillo. Ignoro si Kirishima lo ve o si le importa, pero es claro que no lo entiende. Si no lo hubiese visto hace años, no lo entendería ni yo. Otro déjà vu y dos puntos para el karma: no esperaría esto aunque me hubiese preparado desde hace días (y aunque fuera bastante predecible después de encontrármelo ayer).

"No era necesario que vinieras"

"Quería recuperar un poco el tiempo perdido"

"¿Crees que el tiempo funciona así?"

Está tan apagado como ayer. Esta discusión no se parece en nada a la que escuché hace años: ese día, ambos gritaban, y aún así, parecía menos incómodo que ahora.

"Deberíamos irnos, Bakugō, vamos a llegar tarde a clase. Además, no tiene nada de emocionante espiar una discusión padre-hijo; no es el tipo de pelea que me interesaría ver si llega a los golpes."

"Puedes irte si no es tu asunto"

Kirishima se queda viéndome como hace un rato, pero no me importa. No es él quien requiere mi atención en este momento.

"Basta ya, Shōto. Estoy esforzándome aquí."

"No lo hagas si tanto te cuesta"

"Pero qué tontería estás diciendo, ¿siquiera me escuchaste? Estoy aquí porque quiero pasar tiempo contigo, dedicarte mi atención como padre."

"Yo no te lo pedí. Deja de jugar a ser un buen padre si realmente no lo quieres, nadie necesita esa actitud. ¿Crees que haciendo esto voy a olvidarme de todo lo que ha pasado? No espero que lo entiendas, de todas formas; para ti nunca pasó nada. Es tan fácil para ti librarte de culpa trayéndome a la escuela, como si todavía fuera ese niño que esperaba algo de ti. Te he dicho todos los días que esto me molesta más de lo que podría gustarme, pero eres el único que parece no escuchar."

"¿Y qué esperas, entonces? Te dije que estoy arrepentido, Shōto. Estoy tratando de hacer bien lo que nunca hice."

Enji Todoroki se ve tan desesperado, parece como si fuera a llorar. Si yo fuese Deku, sentiría compasión por cualquiera que necesite ayuda, porque el viejo luce tan perdido ahora… pero no soy él. Soy Katsuki Bakugō, y las lágrimas o cualquier muestra de emoción, positiva o negativa, no me interesa. Me interesa lo que hay de fondo. Si alguien dice que se está esforzando por conseguir una cosa, pero no lo logra, entonces no lo está intentando lo suficiente. Solo debe trabajar más, el resto es pura palabrería.

Entonces, de cierto modo, entiendo el enfado de la quimera. Su padre solo está haciéndolo perder tiempo. Solo está teniendo un episodio de autocompasión, interesándose más en su propia agonía que en la de su hijo. Ni siquiera sabe de los problemas que le está dejando en la escuela (llegar tarde a clase, pasar una vergüenza pública) por su capricho de traerlo hasta acá como si el fenómeno no hubiese pasado años aprendiendo a cuidarse solo y esto no fuese la jodida preparatoria.

"Qué espectáculo más ridículo"

"No creo que ese sea su mayor problema"

Joder, olvidé por un minuto que Kirishima aún está conmigo. Volteo a mirarlo y, sorprendentemente, tiene una expresión que lo hace ver menos idiota. Parece, incluso, que piensa en algo serio.

"No conozco nada a este chico, pero creo que cualquiera podría ponerse en su lugar, viendo las circunstancias. Aun peor que pelear con tu padre en medio de la escuela, debe ser tener que explicarle por qué te está incomodando."

"No aclaraste una mierda"

"Quiero decir… ¿qué tipo de relación tienes con tus viejos? Estoy seguro de que no siempre puede ser de lo mejor, pero nadie que haya vivido por lo menos un mes en la misma casa puede no conocer nada de ti en absoluto, incluso si se tratara de un amigo. Vamos, es como… no se definirlo, te dije que las explicaciones no son mi fuerte, pero es como si un día de repente tu mejor amigo empezara a tratarte como si no te conociera, no hubiese valido la pena conocerte o, en el peor de los casos, como si te odiara. Puedo ver que este chico no considera a su padre un amigo ni nada similar, pero dio a entender que esperaba algo de él antes."

"¿Y por qué cambiaste de tema a un amigo? Todoroki está discutiendo con su padre."

"Bueno, lo relacioné porque de un amigo al menos esperas comprensión sin tener que exponer a cada rato tu sentir. Se ve que este chico… ¿Todoroki? Está cansado de lidiar con su padre una vez tras otra."

"Su relación puede arreglarse si el viejo deja de actuar como un imbécil"

"Bueno, sí, pero hermano, míralos. No creo que existan lazos familiares que arreglar en donde nunca hubo nada. Supongo que llevan la misma sangre, pero Todoroki le habla a su viejo como si fuera cualquier cosa menos su padre, y su viejo a él, como si en vez de su hijo fuera una copia exacta de su forma de ver y asumir cada situación. Ahora mismo, el viejo parece una maldición de la que Todoroki no se puede liberar para hacer algo tan sencillo como llegar a su clase a tiempo."

Aprieto los nudillos. Sé que Kirishima tiene razón, pero esa respuesta no me satisface. Y aunque para mí es difícil de aceptar porque su explicación fue horrible, él tiene una visión mucho más clara de las cosas pese a que lo conocí ayer y ni siquiera sabe el nombre completo de Todoroki. Recuerdo aquella ocasión en que coincidimos en el supermercado y su madre iba con él. La quimera se veía tan diferente, incluso si su madre es tan responsable como su padre de su mierda familiar.

Kirishima tiene razón: Todoroki aún esperaba algo de su padre. Probablemente todavía no se rinde, si sigue aguantando estos absurdos dramas. Pero el fenómeno también dijo que aquello que espera no es entendimiento, entonces, ¿qué es? Quizá sería mejor dejar el asunto en paz.

"Dime qué te pasa, Shotō, por favor. Necesito arreglar lo que he hecho."

"A mí no me pasa nada, eres tú quien parece un animal a la defensiva. Ahora, me voy a mi clase."

Su padre, como se esperaba, no aceptó su respuesta, así que estiró el brazo para alcanzar la muñeca del fenómeno, pero parece que Todoroki tiene ojos en la espalda o puede ver el futuro, porque movió su brazo y caminó más rápido en dirección a nosotros antes de que el viejo pudiera reaccionar.

"¡Shōto!"

"Ya déjalo, hombre, tu hijo va a estar bien. Es una preparatoria, no una cárcel."

"¡¿Qué mierda haces, Kirishima?!"

Joder, joder, joder. El pelos de mierda sigue con esa cara de seriedad, aunque acaba de decir una tontería. ¿Por qué se mete donde no lo llaman? A nadie le gustan los mirones lengua suelta. Estoy seguro de que ahora luzco como Deku o uno de los estúpidos acosadores de la quimera en la secundaria. No soy de los que defienden a alguien, ni Todoroki necesita que lo defiendan. Él puede pelear sus propias batallas, igual que yo.

De seguro el viejo está listo para sermonearnos, pero un golpe contra mi hombro me desconcentra. Estoy listo para matar al dientes de tiburón, seguro que se está cobrando la forma en que lo empujé cuando lo conocí; al voltear, en cambio, encuentro dos ojos de diferente color y una sonrisa cínica que no se supone que debiera estar en esa cara.

"Dejo este problema en tus manos y las de tu amigo, Katsuki"

Y se va. Se va como si no estuviera yo allí, a punto de sufrir un ataque de histeria. Como si Kirishima no estuviera muriéndose, pero de risa. Como si su viejo no se viera tan apaleado (en verdad está perdido).

"¿Sabes, Bakugō? Todoroki me cae bien. Me da la impresión de que sabía que estábamos aquí todo este tiempo."

Kirishima debe estar haciendo esto a propósito, porque no hay forma de ser tan desgraciado sin intención. Quizá ésta sea mi última prueba kármica: si la supero, seré libre. Si logro descifrar que carajo es lo que significa haber conocido a este imbécil un día antes de involucrarme nuevamente en los asuntos de Todoroki, la vida dejará de joderme. Y para rematar, Kirishima me dice que la quimera ya sabía que estábamos aquí.

Suponiendo que tenga razón, eso significaría que la última vez que escuché su lío con su padre, el fenómeno también me descubrió desde el comienzo. Eso explicaría la actitud que tomó los meses posteriores, aunque ya da lo mismo; no sirve de nada saberlo a estas alturas. Si lo pienso, la presencia de Kirishima solo fue útil para reafirmar lo que ya sabía: que la vida, el karma o lo que sea, me odia, que a Todoroki le encanta joderme, y que Katsuki Bakugō nunca se equivoca.

Esa maldita quimera estuvo enviándome señales camufladas incluso ahora que llamó a su padre animal a la defensiva. Pensé que el bastardo no se daba cuenta que recordaba a su padre cuando hablaba conmigo y viceversa, pero ahora veo que sí. Hablando del viejo, ¿a dónde rayos se fue?

"Kirishima, ¿dónde está?"

"¿Quién? Todoroki pasó al lado de ti hace un rato, y su padre se fue cuando notó que lo veías fijamente. Debiste darte cuenta, Bakugō. ¿Te sientes bien?"

"¿Crees que me parezco?"

"¿Eh?"

"¿Tengo un mínimo parecido al viejo como para que alguien se acuerde de él mientras me habla?"

"Bueno… no tengo idea, yo no sé cómo es ninguno de ustedes con exactitud. Sin embargo, me da la impresión de que ambos tienen la misma forma de reaccionar."

"Explícate, joder"

"Me gustaría que dejaras de pedir eso, es complicado: de cierto modo es como si, hablando con uno de ustedes primero del mismo tema, ya tendría una idea de qué me va a responder el otro."

"¿Quieres decir que si tu objetivo fuera hablar con él desde el comienzo, lo consultarías primero conmigo para ajustar lo que vas a decirle sin que todo se vaya al carajo?"

"Supongo que, si lo vemos de esa manera, sí. Aunque es obvio que no te explicaría esto previamente o tu reacción no sería espontánea."

"Conque por esa razón el malnacido me conoce tan bien"

"¿Bakugō?"

"¿Sería posible que alguien lo proyectara en mí?"

"Por favor, hermano, yo no sé, acabo de conocerlos"

"Kirishima, no pienso acumular más de veinte minutos de retraso para la clase, así que contéstame ahora o te mataré"

"¡Está bien, está bien! Solo cálmate. Tal vez tu pasión sería una similitud"

"Explica"

"Agh, quiero decir; si tuviera que asociarlos a ambos con algún elemento o poder natural, sería el fuego o algo por el estilo. ¡Pero no es nada malo! Tienen el color rojo de los héroes, así que no podría relacionarlo con algo así."

"Pero el fuego quema"

"¿Qué?"

"Si no eres cuidadoso, el fuego deja quemaduras. ¿Viste la cicatriz de Todoroki?"

"Ahora que lo dices, sí, pero ¿a qué viene la pregunta?"

"Esa cicatriz no apareció de la nada, idiota. Alguien la puso ahí. A juzgar por cómo evadía el tema en la secundaria, estoy seguro de que tiene relación con sus líos familiares."

"¿Y por qué no le preguntas directamente? Parece que confía en ti, si te dejó conocer esos líos."

"¡Serás idiota! He llegado hasta aquí por mi cuenta; Todoroki va a seguir sin decir nada."

"Entonces déjalo, hermano"

"Mira, volvamos al tema: dijiste que ambos seríamos fuego, y yo dije que el fuego quema. Es evidente que el viejo tiene harto a su hijo con sus ideas y reacciones de mierda, y dijiste que yo tengo esas mismas reacciones explosivas, entonces, tiene que haber alguien que pueda verme a mí del mismo modo. Seguramente, Todoroki me ve igual que a su padre, por eso me odia tanto."

"Hermano, Todoroki no te odia, es claro hasta para mí. Esa forma de dirigirse a ti no es la de alguien resentido."

"¡Pero tiene que haber algo en mí que el fenómeno relacione con su padre! Dudo que le hallara un lado bueno al viejo; es más fácil que descubriese algún defecto en mí."

"Bakugō, ¿por qué te obsesiona la idea de que hay algo mal contigo? Eres genial, hermano. Incluso te preocupas por ese chico."

Mentira. Kirishima no sabe nada. Él probablemente cree que estoy haciendo esto por amabilidad, altruismo o alguna mierda de esas. Yo tampoco sé por qué me interesa tanto el asunto, pero me conozco mejor que nadie y sé que no es por ser una buena persona. No soy Deku, ni nunca lo seré. Estoy harto de que todos me comparen con él directa o indirectamente. Incluso Kirishima, parece que está reflejando en mí lo que le gusta de las personas como Deku: amabilidad, compasión y fragilidad emocional.

No soy frágil, no voy a romperme si alguien es duro conmigo, ni tampoco lo hará Todoroki. Cada uno es capaz de pelear sus propias batallas, por eso no necesitamos intercambiar palabra alguna. No me quebraré si Kirishima admite que comparto un defecto con el padre de Todoroki o si este último reconoce que me odia y no valgo su tiempo. Es amigo del nerd, después de todo. ¿Quién en su sano juicio no odiaría a quien le hacía la vida imposible a su amigo? Todoroki debía llevarse bien con Deku en la escuela media por esa causa. Los dos, aplastados como insectos por alguien asociado al fuego…

"Bakugō, hermano, tranquilízate, ¿quieres? Voy a llevarte a la enfermería, pero primero necesito que me escuches y normalices tu respiración. No voy a decirle a nadie de tu crisis, si es lo que te preocupa."

"El fuego quema"

"¿Qué?"

"El fuego no aplasta; quema. Todoroki está harto, quemado, de su padre. El fuego consume a una persona y, a veces, le explota en la cara."

"Bakugō, es mejor que vayamos a la enfermería, ¿de acuerdo?"

"Cállate y déjame pensar en voz alta. Estoy tratando de averiguar si esa persona que me ve como Todoroki a su padre, es Deku."

Kirishima abre los ojos más de la cuenta. Espero a que vuelva a decirme que estoy loco, que yo no podría haber causado tanto mal a nadie, pero el momento de oír sus desvaríos nunca llega. Lo miro fijamente para comprobar si por fin ha decidido irse y dejarme solo, pero no se mueve, sino que vuelve a componer el gesto pensativo de antes.

"Deku es Izuku, ¿verdad?"

"¿Lo conoces?"

"Compartimos algunos módulos"

"Bueno, entonces sabes quién es"

"Me cuesta creerlo, Bakugō. Tú no luces como el tipo de persona que le haría a alguien lo que sea que el padre de Todoroki le hizo a él para que lo trate así, y tampoco me da la impresión de que Izuku caería tan fácilmente. Él se defendería."

"No sabes un carajo, Kirishima"

"Tienes razón, no sé absolutamente nada. Te lo dije: los acabo de conocer."

Entierro la cara entre mis manos: por supuesto que no lo sabría, nadie era amigo de Deku por ese entonces. Ni siquiera nuestras madres se enteraron, aunque la mía tuvo sus sospechas, porque no dejaba de interrogarme y se dirigía a mí como si fuera la peor escoria del mundo. Pero, viendo las secuelas del lío de Todoroki con su padre, quizá la vieja estaba en lo correcto al tratarme así: incluso si el fenómeno perdonase a su viejo, no estoy seguro de aceptar esa decisión. ¿De qué serviría? Si la incomodidad que le provocó hace un instante no se puede borrar, el tiempo no retrocede. ¿Crees que el tiempo funciona así?

"Mejor aún. No tienes que enterarte. No quiero hacer un escándalo como este tipo."

"¿Al menos puedes contármelo de forma hipotética? Realmente quiero entender en qué me metí."

Suspiro, resignado a decir una última cosa antes de dignarme a aparecer en el aula con treinta minutos de retraso. Creo que descifré el acertijo de este estúpido karma.

"Entonces, hipotéticamente hablando, la situación hipotética que planteaste sobre un mejor amigo hipotético tratándote como mierda, es real. Lo fue hace no mucho, al menos."


Dedicado a aquellas personas que dejaron un corazón y/o siguen éste y otros de mis fanfics.