Hola a todos!

Antes que nada lamento no contestar reviews en esta ocasión, he tenido el tiempo medido y apenas me dio tiempo de terminar la edición de este capitulo.

Pero agradezco la verdad y de todo corazón que se den un tiempo para leer mi historia y dejarme sus comentarios y teorías, me fascina leerlos y me animan a seguir escribiendo.

En el siguiente capítulo si habrá respuestas personalizadas de reviews.

Les quiero consultar algo, cuando llegue el día de las publicaciones a que hora les gustaría que fuera?

1.-En la mañana.

2.-En la tarde.

3.-En la noche.

Ustedes díganme y yo con gusto publicaré en el tiempo ganador.

Un abrazo a todos y gracias!


Los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi y esta historia se sube sin fines de lucro.


7

Akane aún estaba en el suelo con los ojos totalmente abiertos viendo y escuchando todo lo que decía la señora Saotome mientras buscaba una manera de explicarle la situación verdadera y así evitar un nuevo mal entendido.

-La verdad en mi familia se acostumbran las odas tradicionales pero si tu y mi hijo deciden una occidental no me voy a oponer…

-Ummm disculpe… -Intento interrumpir Akane-.

-…ya me imagino como se ha de ver mi hijo todo varonil con un smoking negro y tu muy hermosa con un vestido blanco enorme y esponjado... ¡Ah! Lo que si es que les voy a pedir de favor que tus familiares vengan a visitarnos y que se queden unos días con nosotros antes de la boda para convivir todos juntos…

-Se…señora… ¡¿Qué?! ¡¿Bo…boda?! -Pensó la joven-.

-…oh, ahora que recuerdo, una vez Ranma de niño me dijo que si algún día tenía hijos, si es niño le iba a nombrar Ryu y que no quería niña pero si la tuvieran no sé qué pienses del nombre Aiko, la verdad me suena muy tierno y combina muy bien con tu nombre…

-¡¿Hi…hijos?!

-…solo no permitas que mi hijo ingiera mucho alcohol porque se pone muy…jeje, cariñoso. No te pongas celosa pero hace unos años en su graduación, mi marido le dio sake para brindar que había terminado el colegio ya que era algo que creíamos imposible, y pues nos dimos cuenta que mi hijo no tolera el licor y casi besa a una de sus ex compañeras pero lo detuve gracias a la katana que siempre llevo conmigo…

-Pe…pero… ¡Si es una katana real! -Pensó Akane con una enorme gota de sudor en la sien mientras Nodoka le mostraba parte del mango de la espada-.

-…y no te preocupes hija -Siguió la señora Saotome mirando de frente a la joven Tendo- Tú te podrás casar de blanco sin problema, el desliz que tuviste con mi hijo solamente lo sabrán ustedes dos y yo, de cualquier manera el será tu esposo y lo único que sucedió es que se adelantaron en la luna de miel. Lo único que si espero es que se hayan cuidado. Ni niego que deseo nietos pero hay que hacer las cosas bien. Primero se casan y después tengan toda la descendencia que quieran-.

Nodoka estaba en su ensoñación cual colegiala enamorada con una mano en la mejilla y sonriendo mientras brotaba de ella un aura llena corazones de todos tamaños y colores mientras que en el lado opuesto de la moneda se encontraba Akane con el rostro totalmente ruborizado y un aura de pesadez y cada vez más oscura a su alrededor. Ella sabía que debía de terminar con tanto malentendido pero lo que no pudo negar es que por un momento deseó que todo lo que le dijo la casera pudiera convertirse en realidad; desgraciadamente tenía que poner sobre la tierra y con el miedo que ya le tenía a la mamá de Ranma por el arma que tenía en sus manos se puso de pie y se inclinó a ella pidiéndole perdón.

-Señora Saotome -Por fin pudo hablar Akane ante una sorprendida Nodoka que no comprendió porque la joven se inclinaba en forma de disculpa- Creo que ha habido un enorme mal entendido. Entre Ranma y yo…no…no hay nada más que amistad-.

A la joven Tendo le dolió más de lo que imaginaba decir esas simples palabras y al estar con él rostro dirigido al suelo pudo apretar los ojos para evitar que unas lágrimas la traicionasen como antes. Después de esas palabras hubo un par de segundo en silencio, no hubo respuesta de parte de Nodoka y Akane comenzó a desear jamás haber llegado a ese lugar; lo que debía de haber sido unas vacaciones lejos de su compromiso y de su rutinaria vida se había convertido en menos de veinticuatro horas en un cruel martirio. Darse cuenta de que se enamoró tan rápido de un tipo que ni conoce, que para su desdicha está también comprometido y para colmo que tanto la prometida de él le abriera los ojos y le demostrará lo mentiroso que es solamente le dio una enorme lección, es mejor aceptar el destino que tratar de cambiar lo que debe de ser.

Se escucharon un par de pasos junto con el sonido de alguien que se sentaba en la cama, después un suspiro muy largo y la voz firme y directa de la señora Saotome que le indicaba a la joven que se sentara a su lado. Muy a su pesar, Akane accedió pero sin darle el rostro a la dueña de la casa de huéspedes, no quería que la viera sufriendo tanto por el dolor que sentía así como la vergüenza que mostraba en sus facciones pues a ojo de cualquier testigo parecía que quería engañar a la buena mujer pues aunque existía una muy buena explicación para decir por qué llevaba los pantalones de Ranma, no era tan fácil de creer.

-¿A que te refieres con eso? -Preguntó Nodoka de la misma manera con la que pidió a Akane se sentará junto a ella-.

-A que Ranma y yo no…no somos novios. Además usted debe de estar enterada de que él está comprometido con Ukyô -La mirada de la joven estaba dirigida al piso y no tenía el valor de levantar el rostro mientras hablaba- Y definitivamente no sucedió nada de lo que usted está pensando, yo…aun yo soy… -.

-No me digas que Ukyô llegó a interrumpirlos… -Interrumpió Nodoka-.

-Pues si -Contesto apagada Akane-.

Nodoka en ese instante se levantó y con una mirada seria desenvaino su katana y se dirigió a la puerta. Se le veía determinada a usarla y Akane sudó frio ante el repentino cambio de actitud de la señora.

-¡E…espere!

-Akane, hija -Habló seria- Ven conmigo. Te enseñaré porque estoy en contra del compromiso de Ukyô con mi hijo-.

La joven solo asintió con la cabeza y sin emitir sonido ambas salieron de la habitación. Ambas damas comenzaron a andar por los enormes pasillos de la casa y al igual que el nuevo hogar de Ranma, estaba hecha de madera y Akane se sintió estúpida al no haber notado ese detalle después de dejar a Saotome atrás, los detalles eran prácticamente iguales únicamente la más grande y notable diferencia es que la Casa de Huéspedes si tenía muebles aparte de que era de un tamaño mucho más grandes, al menos 6 o 7 veces más grande.

Eso era bastante lógico ya que al ser un lugar donde bastante gente va a vacacionar, se necesitaba disponer de un buen número de habitaciones para poder albergar a una buena cantidad de clientes, Akane pudo contar al menos 9 habitaciones aparte de la de ella sobre ese corredor antes de salir al patio principal donde se encontraba exactamente el centro del mismo un enorme árbol de flores de cerezo y a sus alrededores bancas de madera, como contorno el tronco del árbol tenia piedras de rio muy bien formadas y como si se tratase de una rosa de los vientos desde el centro se despendían 4 caminos que llevaban directamente a las cuatro partes que comprendían la casa de huéspedes. El pasto entre cada camino era verdoso a más no poder salpicado con pétalos de cerezo haciendo que el hermoso tono rosa contraste de una manera muy creativa con el césped.

-Este lugar…es muy hermoso-.

-¿Te gusta Akane?

-Muchísimo-.

-Este lugar es el legado que mi esposo y yo preparamos para Ranma –Dijo Nodoka mientras derramaba una lágrima ante la atenta mirada de Akane- ¿Sabes? Llegamos a este lugar hace más de 25 años, no teníamos nada en ese entonces y en esos días jamás imaginé que prosperaríamos de esta forma-.

-¿Por qué lo dice señora?-.

-Mi esposo y yo estábamos huyendo de uno de sus ex amigos debido a una deuda que Genma no pudo pagar. Recuerdo que yo estaba en casa de mis padres aún con 15 años cuando él de improviso tocó a mi ventana y me invitó a una aventura que según él, jamás podría olvidar. Y en verdad tenía razón. No me permitió siquiera preparar una maleta, salimos a mitad de la noche solamente con las ropas que llevábamos encima. Estuvimos viajando en tren durante toda la noche y gran parte del día siguiente. Entramos a una enorme casona de huéspedes en la ciudad de Nagoya y en verdad parecía una escapada romántica pues el sitio parecía un enorme palacio como en las épocas de la guerra civil, cuando comenzó a caer la noche salimos a dar un paseo para poco después entrar a un restaurante de comida extranjera, él me trato como a una reina y me dijo que pidiera lo que más deseara, que no importaba el costo, que lo iba a solventar...-

-Muy caballeroso su esposo…

-Espera linda, no te adelantes -Contestó Nodoka ante la insinuación de Akane- Todo era como un sueño en ese momento…hasta que llegó la hora de pagar. El mesero nos llevó la cuenta y Genma ni siquiera me permitió ver la nota, simplemente él la tomó y me dijo que fuera al tocador ya que nos esperaba un largo viaje todavía y así lo hice. Cuando me levanté de la mesa solo vi que Genma se levantaba también y se iba en dirección contraria con el mesero. Al salir del tocador no lo pude ver en ningún lado y supuse que me estaba esperando a la salida así que me dirigí a ese sitio. Pero no había señales de él. Comencé a inquietarme porque la noche estaba avanzada y se veía muy poca gente en la calle. Yo era muy joven y despistada en ese entonces, por lo que no imagine lo que haría mi esposo.

Akane estaba embelesada con el relato de Nodoka y mientras la escuchaba observaba con sumo detallo cada sitio de aquel patio, sentía como el viento soplaba suave y los delicados pétalos de cerezo caían en pos de ella, se sentía una princesa en un cuento de hadas, se sonrojo al pensar que su príncipe era Ranma y que Nodoka era la reina de tan majestuoso lugar como bien le decía en el relato. En su pensamiento seguramente Genma, el Rey, debía ser un hombre portentoso, alto, fuerte, imponente y muy, muy guapo. Esa descripción totalmente basada en la apariencia del joven Saotome, ya que a vista de ella, el chico era el hombre más guapo que jamás había visto.

Cruzaron todo aquel patio dando media vuelta al árbol de cerezos y mientras avanzaban, la joven Tendo notó que en la parte de arriba de la entrada a la casa a la cual se dirigían, mostraba con una placa de metal el kanji de "agua" 水, por lo que instintivamente volteó a su derecha e izquierda para poder ver a lo lejos los kanjis de "fuego" 火 y "tierra" 土 respectivamente, por obviedad, supuso que la zona de la casa donde estaba habitando ese día era del kanji "aire" o "viento" 風 pero antes de que pudiera preguntar el motivo de que la casa de huéspedes estaba relacionada con los cuatro elementos de la tierra, entraron en la primera habitación de la parte del kanji de agua.

-Hija -Habló gentilmente Nodoka mientras se detenía en frente de una cortina que separaba esa amplia habitación que tenía estantes de madera con toallas dobladas de forma elegante y un sonido de agua chapoteando a lo lejos- Esa noche, Genma nos hizo correr tanto que mis pies sangraron por el dolor, engaño al dueño del restaurante y ahí fue donde me di cuenta que estaba escapando con un estafador. Lo amo, es parte importante de mi vida pero no confío en el, cuando me di cuenta estábamos embarcados como polizones un una nave que no sabía exactamente a donde se dirigía. Cuando desembarcamos me vi en una playa desconocida y al preguntar a la gente de la zona me indicaron que estábamos en Okinawa, me asusté, estaba lejos de mi familia, de mi hogar y sin dinero. Al poco tiempo estaba yo trabajando como lava loza en una casa de huéspedes que tenía la mala fama de tratar muy mal a sus clientes pero en un golpe de suerte, Genma apostó su vida y la mía, cosa que no se la perdono, por las escrituras de esa casa-.

-¡¿Qué hizo que?! -Akane no podía creer lo que escuchaba-.

-De haber perdido, yo hubiera sido la concubina del dueño y Genma habría perdido la vida. Pero a partir de ahí la suerte próspero y yo me hice cargo del negocio, Genma la verdad muchas veces trató de gastar todo el dinero en varias ocasiones por lo que una vez lo corrí de la casa y aquella vez fue cuando cometió la osadía de comprometer a Ranma en matrimonio. Por eso decidí que su castigo no sería como antes, ahora el castigo sería más, ejemplar.

En ese momento Nodoka corrió la cortina y Akane se descolocó con lo que vio; era un enorme estanque, de menos 10 metros de diámetro y en lo que parecía exactamente el centro había una enorme roca, lo cual sería un bonito paisaje, desgraciadamente esa vista se perdía porque sobre la roca estaba un hombre entrado en años, bastante obeso pero sin llegar a lo mórbido, estaba semidesnudo ya que vestía únicamente un taparrabos de color café , estaba hincado con los ojos vendados pero se podía notar que tenía anteojos por la amplitud de la tela que le cubría la vista y su calvicie estaba oculta por una pañoleta color blanca. Estaba hincado y a lo lejos la joven podía escuchar que el tipo solamente pedía perdón una y otra vez en voz baja, se no taba sudoroso y mostraba barbas por lo que parecía estaba en ese estado pro al menos dos días enteros.

Sobre sus piernas había una pesada piedra lisa que lo hacia sufrir aún más y como cereza del pastel, tenía las manos atadas a la espalda. Tal imagen le hizo pensar a Akane que ese no podía ser el esposo de Nodoka ya que de ser así, la imagen del hombre casi perfecto se rompería en mil pedazos y un temor resquebrajante le llegó al corazón ya que temió de que Ranma pudiera llegar a ser exactamente igual a su padre al recordar lo que Ukyô le dijo que ellos ya habían tenido actividades íntimas.

-¿Cariño?

-¡Nodoka! ¡Por favor! ¡Ya déjame ir! ¡Aprendí mi lección y no lo volveré a hacer!

-Lo mismo me dijiste la vez pasada querido. ¿Cómo podría volver a confiar en ti? -Dijo la señora Saotome mientras blandía la catana haciendo que el sonido que el viento provocaba con el movimiento llegara a los oídos de Genma con lo que provocaba más aun su desesperación-.

-¡Por favor! -El patriarca Saotome gritaba con terror- ¡Deja esa arma en paz! ¡Nunca te he visto manejar bien la katana!

-Señora Nodoka…sabe bien como usar esa espada ¿Verdad?

-claro que si pequeña, tu no te preocupes por eso. Confía en m…

Pero Nodoka no pudo terminar de ganarse la confianza de Akane ya que al dar un paso hacia el frente mientras movía la katana de lado a lado trastabillo y casi cae ella pero ese mismo movimiento hizo que la espada saliera disparada hacia arriba ya que la señora Saotome ya no pudo sostenerla y entre el grito de Akane y el de Genma, la espada fue girando en cámara lenta en dirección al pobre hombre el cual estaba temblando de miedo ya que aunque no podía ver debido al vendaje de los ojos pudo sentir como el arma se incrustaba en la piedra que tenía sobre las piernas pero no pudo soportar el terror cayendo desmayado ya que el vendaje fue partido a la mitad haciendo que pudiera ver de nuevo, lo que significa que de haber caído la katana veinte centímetros hacia atrás, el buen Genma ya habría pasado a mejor vida.

-Ups…lo siento cariño -Nodoka sonrió nerviosa mientras veía a Genma tirado en la roca- Akane, vamos a esperar a que despierte para que el té diga porque no apruebo el compromiso-.

La joven Tendo también sonreía nerviosa ante la tensión que le provocó el ver como caía la katana en el señor Saotome y ante las palabras de la señora Nodoka solo asintió mientras se dejaba caer completamente sobre el piso sin saber ya que pensar sobre la extraña familia Saotome.

/

El reloj ya marcaba las 8 de la noche, ese día había sido demasiado ajetreado y en el comedor del dojo Tendo salía humo de un viejo cigarrillo que estaba a punto de morir mientras uno nuevo yacía entre los dedos fuertes y desgastados de Soun Tendo; Kasumi estaba sirviendo el té y Nabiki despreocupada miraba como la oscuridad terminaba de cubrir el cielo de Nerima a través de la ventana de su habitación. Los ánimos estaban bajos, puesto que la menor de la casa no se había comunicado con nadie y a palabras de la nota que le había dejado a su hermana mayor, les haría saber su condición pero no ha habido palabra alguna de parte de ella; más aún estaban conscientes de también no han sabido nada de Kuno quien en esos ya debería estar en Hokkaido y en cualquier momento debería de estar pidiendo el lugar donde Akane se debería estar hospedando.

-Kasumi -Habló molesto- ¿En verdad no habló Akane mientras estaba inconsciente?

-No papá. No he sabido nada de ella desde que se fue-.

-Pues creo que ya va siendo hora de ir a buscarla-.

-Tranquilo papá, debe de estar bien-.

-No puedo estar tranquilo. Tu hermana debe de estar sola y desamparada y sin nadie que la pueda socorrer -Soun comenzó con el dramatismo- ¡No! ¡Mi hija tal vez está secuestrada por algún maniático y pervertido que la está torturando!

-Papá, por favor. ¿Quieres relajarte?

Kasumi trataba de relajar a su padre cuando él teléfono comenzó a sonar y de inmediato el patriarca de los Tendo corrió hacia el aparato sin importarle el desastre que dejaba tras de su, siendo la mesita del comedor partida a la mitad por correr sobre de ella así como puertas caídas por detenerse debido a la velocidad con la que estaba corriendo.

-¡Hija! ¡¿Eres tu?!

-¿Papá?

-¡Akane! ¡¿Dónde estás hij…!

¡Crack!

-¿Papá? ¿Estás bien? ¡¿Papá?!

-Akane tranquila, papá cayó dormido por un tranquilizante que se tomó hace un par de minutos.

-¿En verdad tomó algo para relajarse? No puedo creerlo-.

-Ummm, estaba muy acelerado por querer saber de ti hermanita. ¿Estás bien?

Kasumi le estaba mintiendo a Akane, en verdad su padre estaba dormido pero no por alguna pastilla, sino por que Nabiki desde la parte de arriba de la escalera le dejó caer el ultimo florero que estaba en la baranda de la parte de arriba y lo hizo con tal de evitar una nueva escena de parte de su terco papá, aunque Kasumi la veía con desaprobación y con cierta molestia.

-Hermanita, ¿Cuándo regresas?

-La verdad…quería volver hoy pero…

-¿Akane? ¿Estás bien? ¿Porqué lloras?

-Kasumi yo…

-Te arrepientes de ir a Okinawa, ¿Verdad?

-¡Me mintieron! ¡Me dijeron que Akane estaba en Hokkaido!

Kasumi, Nabiki y Akane quien estaba al otro lado del teléfono escucharon claramente la voz y la furia de Kuno, quien se suponía debía estar lejos de ahí pero de la nada apareció en la casa de los Tendo y lo peor para todos es que ya sabia exactamente donde se encontraba su prometida.

Continuará…


Próxima actualización: Capítulo 8. Martes 7 Septiembre


Próxima actualización Repertorio: Fuera de Control. Viernes 2 Septiembre.