Hola a todos!

Respondiendo Reviews

D-Infinity: jajajaja, es correcto, con los malentendidos que hay seguro les sale un hijo por ahi. Quien sabe que decicion vaya a tomar Akane con lo de su compromiso.

Benani0125: Sin malentendidos no habria tanta historia jajaja. Mychas gracias por tu respuesa, no habrá horario pero si fecha de publicación jeje

Arianne Luna: Si, continuo.

Ferchis-chan:Si Genma no hace de las suyas seria raro jajaja, Nodoka siempre ha querido a Akane y en este mundo no quise cambiarlo jaja.

julietasarard: Jajajaja, seria interesante ver si te acepta la buena de Nodoka dejando a Akane de lado y...si, Kuno...jajajaja Muchas gracias por tu respuesta.

Alexandraaa417: Jajajaja,por los malentendidos capaz y ya hasta tienen nietos esos dos jajaja

Marce . Romero . 752: Precisamente por eso no hay que usar ropas de alguien más jajaja

manu: Por donde empiezo...jajaja, pues si, en ciertos puntos de tus reviews tienes toda la razón ya que si, Rumiko tiende a re utilizar las baes de sus personajes, lo que si es que desconozco que sean por homenaje o porque de verdad amó a sus personajes principales, y no puedo negar que Shampoo es practicamente identica tanto en personalidad como en apariencia a Lum, así como lo es Kasumi con Kyoko de Maison Ikkoku (tambien romance y comedia muy bueno, te lo recomiendo, aunque el manga es aun mejor que el anime), o bien Aome con Akai e Inuyasha con el propio Ranma y Koga con Ryoga.

En el punto de que el en anime Ranma y Akane se ve forzado es porque de pronto se metió mucho relleno, cosa que en el manga no sucedio, ya que en el manga se vio el avance gracias a que fue finalziado aunque no se confirmo que se casarian simplemente dejando pistas, en el anime no, avanzaban pero de momento se frenaban y el relleno no ayudo mucho aunque si hay capitulos que de verdad elevaron el hipe para el romance.

De Ukyo no puedo mencionar mucho ya que en cierto punto ya no batallaba tanto por Ranma, pero en el caso de Shampoo como dices, pudo ayudar a Ranma a curalo de su maldicion, pero tambien no lo hacía, no pueod negar que si lo queria, pero tambien se demostraba que estaba indecisa con Mousse por mas patetico que este se viera, porque al final tampoco le gustaba verlo sufrir.

Con respecto al fanfic de Elisa, si lo he visto, pero no me he dado el tiempo de leerlo, entre que escribo y el trabajo se me va el tiempo jajaja

DULCECITO311: Si, es uno de los grandes defectos de nuestra Akane, y esperemos que reaccione sino se le va a ir el barco jajaja

Bayby Face: Jajajaja es correcto, Nodoka sera muy uena pero es de armas tomar jajajaja

James Birdsong: Muchas gracias por tu opinion, en verdad lo aprecio.

Un abrazo a todos y gracias!


Los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi y esta historia se sube sin fines de lucro.


8

Genma Saotome se sentía en el cielo, estaba recostado sobre un suave colchón y su cabeza estaba recostada en un par de almohadas de plumas de ganso por lo que la suavidad que sentía debajo de él contrastaba de hermosa manera con la fresca ventisca que se colaba por el enorme ventanal que estaba abierto de par en par. Se incorporó y se quitó de encima la sabana de seda que cubría su cansado cuerpo, dio un par de pasos hacia aquella ventana que daba directamente hacia el patio interior de la Casa de Huéspedes Saotome y vislumbro el enorme árbol de flores de cerezo.

En verdad se sentía afortunado, al parecer ese mal momento donde se encontraba atado y con una pesada loza sobre sus ancianas piernas había sido un episodio más de sus muy constantes pesadillas, se cubrió el rostro con sus manos y comenzó a llorar de tal manera que parecía que por fin había expiado sus pecados y había sido admitido en el paraíso. Se secó las lágrimas y aspiro como pudo ese aire lleno de la fresca fragancia del cerezo de su patio con la entera disposición de comenzar una nueva vida mientras extendía sus brazos hacia el cielo dando gracias a su suerte por esa nueva oportunidad que se le había otorgado sin siquiera merecerla.

-Querido. Ya despertaste -Dijo la señora Saotome al mismo tiempo de que la puerta de la habitación se abrió-.

-¡Oh! ¡Lo lamento! -Se disculpó la joven Akari al entrar a los aposentos de sus patrones- Señora Nodoka, aquí le traigo…

La voz de la joven Akari se fue apagando poco a poco ante la inverosímil imagen que se mostraba en sus pupilas. Cualquier persona en el mundo sabría que al entrar a las habitaciones de cualquier pareja de forma improvista podría detonar en diferentes situaciones, podrían ser vergonzosas para ambas partes, tanto para los que ingresan como para los que habitan, podría existir algún signo de molestia o bien, cuando existe la confianza por ambas partes como la hay entre Akari y los esposos Saotome no debería haber mayor problema, incluso ella en el tiempo que tenía trabajando en la Casa de Huéspedes había tenido oportunidad de ver cosas extrañas que dejaban los clientes al marcharse del sitio pero claro está que la joven pensaba que ese tipo de cosas eran comunes entre las parejas jóvenes ya que entre las cosas más raras para ella, llegó a encontrar ropa íntima femenina demasiado extravagante, una botella pequeña con un líquido viscoso y bastante resbaladizo que al leer la etiqueta se asustó demasiado que le causó un desmayo o bien, un par de grilletes que estaban atorados en la cabecera de la cama y lo que parecía una llave rota en el orificio del dispositivo para poder abrirlo, con eso recordó porque la pareja que había alquilado aquella habitación salió disparada antes de que ella pudiera dar las gracias por su elección y estadía.

Y aunque sabía que sus patrones eran algo extravagantes por los castigos que la señora Nodoka le aplicaba al señor Genma, en ningún momento pasó por su mente la imagen que tenía frente a si; la señora Saotome se mostraba muy sonriente sentada en uno de los sofás color beige que combinaba de forma elegante con los tonos marfil que pintaba las paredes, en su mano derecha y con la hoja reposada contra el suelo se encontraba la katana desenvainada que siempre cargaba con ella mientras que de la mano izquierda se desprendía una cadena que con lo larga que era llegaba a su fin en un grillete que estaba alrededor del cuello del señor Saotome el cual estaba bañado en sudor e intentaba saltar por la ventana vestido únicamente con el taparrabo que tenía puesto durante el castigo con la loza de piedra, y como cereza sobre el pastel, frente a la señora Saotome, sentada, avergonzada, con la mirada dirigida hacia el suelo y sus manos metidas entre sus piernas cual si fuera una niña pequeña regañada por hacer alguna travesura, se encontraba Akane sin saber exactamente como fue que terminó en esa extraña situación.

-Muchas gracias hija. Había olvidado que nuestra inquilina no había comido nada. Puedes dejar la charola sobre la mesita frente al espejo y darme ese recado -Contestó Nodoka sin dejar de sonreír y sin alojar la fuerza que ejercía sobre la cadena-.

-¿Eh? ¡Ah! ¡Si, si! ¡Disculpe! ¡Es que yo…!

-Te entiendo hija -Nodoka interrumpió a Akari comprendiendo bien su nerviosismo- No te preocupes, esto se lo ganó a pulso el señor Saotome-.

-Lo…lo imagino… -Fue lo único que atinó a contestar la joven y decidió que lo mejor era cambiar el tema de conversación- Por cierto, no se si recuerde que solicité mis vacaciones para la siguiente semana. Quisiera ir a visitar a mis padres-.

-Claro hija. Si gustas puedes tomarlas a partir de hoy-.

-Pero aún hay trabajo-.

-Lo sé pero…el señor dijo que se encargaría de todas la tareas ¿Verdad querido?

Genma totalmente desencajado y sin más remedio únicamente asintió con la cabeza mientras descendía del umbral de aquel enorme ventanal para posteriormente hincarse junto al mismo sitio. A pesar de sus grandes habilidades marciales nunca ha podido enfrentarse a su esposa por el solo hecho de que todos los castigos que ha recibido y que está recibiendo no son más que por culpa suya aunque a veces sienta que está siendo castigado injustamente.

Akari se inclinó ante Nodoka como agradecimiento y posteriormente se despidió de Akane y del señor Saotome para salir de la habitación y comenzar a preparar sus vacaciones pero mientras lo hacía solamente pensaba en la pena que le causa el señor Genma, no obstante ella misma sabía que ese castigo en verdad era poco porque ella misma también fue testigo de lo que el señor hizo; mientras la joven salía del sitio, en la habitación el silencio solo mantenía a Akane a la expectativa, ¿Qué fue lo que hizo el señor Genma para merecer un castigo así?. No sabía ya que pensar.

-Genma querido, ¿Le puedes contar a esta hermosa joven porque estas sufriendo así?

-Señora Saotome yo… -Akane intentó levantarse de su sitio pero con un movimiento de la mano de Nodoka, le fue indicado que no se acelerara ya que Genma estaba a punto de contar su triste historia-.

-No entiendo porque quieres que le cuente eso a esta señorita…pero sé que siempre tienes tus motivos -Dijo Genma mientas Nodoka sonreía- Hace años cuando Ranma era pequeño y estábamos descansando en el patio debajo del árbol de cerezos tuvimos una visita. En aquel entonces se trataba del mejor amigo de Ranma, un joven llamado Ryoga llegó a la casa y los pequeños comenzaron a pelear. Tenían como 13 años y al menos 5 de ser amigos. Era divertido verlos pelear, el pequeño Ryoga nunca ha podido ganarle a Ranma y es lógico, es un Saotome y fue entrenado por el mejor artista marcial que ha existido…

La joven Tendo se molestó ante tal hecho pues nadie debería de atreverse a menospreciar a la escuela de combate y el arte marcial de los Tendo pero no quiso debatir sobre eso ya que tanto tenía curiosidad por saber porque la señora Nodoka no tiene aceptado el compromiso de Ranma y también por el arma de la señora Saotome. Bien sabía que ella no le iba a hacer nada pero si el señor Saotome se pueda alterar y lo que menos quería era tener problemas, así que siguió escuchando el relato de Genma.

-…aunque independientemente de eso debo admitir que el joven Ryoga también es muy bueno, logró asestar varios golpes a Ranma e incluso hubo una vez que estuvo a punto de ganarle a mi muchacho. ¡Que deshonra hubiera sido para la familia de haber sucedido tal desgracia! -Dijo Genma con lágrimas en los ojos-.

-Entonces…el Arte Marcial Saotome no es tan fuerte como nos lo cuenta -Akane comentó para sacar un poco de la molestia que tenía en su interior- Estuvo a punto de perder contra alguien que solo es hábil-.

-La fortaleza física es parte esencial de la Dinastía Saotome, niña -Debatió Genma- Pero la agudeza mental fue determinante en esa pelea-.

-¿Me está diciendo que Ranma ganó gracias a que fue más inteligente que su rival?

-Así es Akane. Ranma logró utilizar una de las técnicas especiales Saotome para lograrlo-.

-¿Te…técnicas especiales?

Genma parecía brillar cuando Akane se vio sorprendida ante tal hecho y la joven no podía creer que la familia Saotome tuviera ese tipo de técnicas. Era verdad que la escuela Tendo era una de las mejores escuelas de Combate Libre pero ellos no poseían alguna técnica que los hiciera sobresalir de entre el resto de escuelas de combate. Ahora comprendía porque el señor Saotome se mostraba hasta cierto punto egocéntrico en su relato.

-Querido, no tengo dudas de que la Escuela Saotome es una de las mejores-.

-Tienes razón querida jajaja.-

-Pero, yo también fui testigo de esa pelea y la famosa Técnica Especial Saotome consistió en que Ranma únicamente huyó durante tres horas donde se escondió quien sabe dónde para después volver con alguna idea más clara y descansado para poder vencer a Ryoga-.

-¡¿Solamente se escondió?! -Akane estaba perpleja-.

-¡Mujer! ¡No reveles los secretos de nuestra Dinastía a extraños!

Akane sintió como una punzada le atravesaba cuerpo, mente, alma y corazón con el comentario de Genma pues en verdad ella era únicamente una extraña y lo estaba olvidando en tan grata compañía. Pero finalmente lo comprendió y no permitiría que las cosas siguieran avanzando hasta el punto de no retorno, no podía permitírselo.

-¡¿Qué dinastía?! –Replicó Nodoka- Si, somos una escuela de Combate Libre pero no tenemos ni alumnos ni Ranma tiene aún herederos pero con Aka…-

-Disculpe señora Saotome -Habló la joven sin prestar atención a lo que discutía la pareja- No comprendo porque debo de saber lo que hizo el señor Saotome. En verdad yo soy solo una extraña aquí-.

-No digas eso hija, quizá por ahora no seas parte de la familia pero sé que muy pronto podríamos serlo-.

-¡¿Qué?! ¡Pero seño…!

-Tranquila Akane, sé que sabes que mi hijo está comprometido pero…

-¡Yo también lo estoy! ¡También estoy comprometida!

Akane gritó mientras se levantaba de su sitio y aunque no sabía bien exactamente porque lo hizo, en su pecho le dolía saber que tan dulce, amable y algo salvaje dama la considera de verdad como su futura nuera. No podía negar que de verdad le agradaba esa idea pero eso es algo que no podría ser jamás.

-¿Lo amas? -Preguntó Nodoka sin miramientos-.

-¿Eh?

-Akane linda, ¿Amas a tu prometido?

-Yo…no…no se…-.

-¿Estás bien hija?

-Tengo que hacer una llamada -La chica Tendo comenzó a correr hacia la puerta pero de inmediato se detuvo y dando media vuelta y sin permitir que se vieran sus ojos se despidió- Muchas gracias por sus atenciones. Señora Nodoka, señor Genma, mañana me iré a primera hora, así que me despido de ustedes de una vez –Dicho eso salió disparada a su habitación-.

Nodoka la vio correr en el patio pero en cierto punto se detuvo frente al gran árbol de cerezo y la escuchó llorar; no lo hizo tan fuerte pero la señora pudo detectarlo pues su instinto de madre sabía que la joven estaba sufriendo.

-Esto es tu culpa querido…

-¡¿Mi culpa dices?! -Grito Genma-.

-Sí. Lo es. Todo por comprometer a nuestro hijo con una extraña y gracias a un plato de comida. Y todo ¿porque? Porque su amigo Ryoga ya tenía una noviecita a los 12 años-.

-¡Lo hice porque no quería que nuestro hijo fuera un "dejado"! ¡La sociedad lo habría rechazado!

-¡¿A los 12 años?!

-La sociedad es muy cruel Nodoka. Es mejor estar prevenidos-.

-Siento que a veces exageras querido. Pero solamente espero que Akane no se vaya antes de que él llegue-.

-¿Ranma viene para acá?

-Sí, y me dijo que tiene algo muy importante que decirnos respecto a su compromiso con Ukyô -Dijo mientras entregaba a Genma una nota, misma que Akari le entregó antes de irse-.

-Espero que ya se haya decidido y se case con Ukyô de inmediato-.

-Por tu bien querido…espero no sea eso-.

Mientras Nodoka decía eso amenazaba de nuevo a Genma con su katana y una mirada determinada misma que comenzó a verse preocupada al ver la charola de comida intacta pues Akane no ingirió nada de alimento.

-Akane…espero tu padre lo entienda -Susurró-.

/

Con gran dolor y los ojos completamente rojos, Akane se encerró en su habitación. En verdad le quería decir todo a la señora Nodoka, ella no ama a Kuno. Lo quiso, si, pero jamás llegó a amarlo como para en verdad decir que sería feliz el resto de su vida, misma que ahora estaba en una debacle y todo por su falta de temperamento. No le pudo decir a su padre que no quería el compromiso con la familia Tatewaki y terminó escapando, no pudo enfrentar a Ukyô cuando ella le dijo que era la prometida de Ranma y termino huyendo de ahí y ahora no pudo enfrentar sus sentimientos cuando Nodoka le preguntó lo que en realidad estaba en su corazón y terminó corriendo a su habitación. Comprendió que su vida no era más que huir y aunque estaba cansada de eso, optó por aceptar su destino.

Se limpió las lágrimas y trató de no sonar destrozada mientras esperaba que el sonido del teléfono le anunciará que alguien había contestado del otro lado de la línea.

-¡Hija! ¡¿Eres tú?!

-¿Papá?

-¡Akane! ¡¿Dónde estás hij…!

¡Crack!

-¿Papá? ¿Estás bien? ¡¿Papá?!

-Akane tranquila, papá cayó dormido por un tranquilizante que se tomó hace un par de minutos.

-¿En verdad tomó algo para relajarse? No puedo creerlo-.

-Ummm, estaba muy acelerado por querer saber de ti hermanita. ¿Estás bien?

No quería engañar a su hermana. Ella ha estado a su lado desde que su madre murió hace ya muchos años atrás y en ese momento quería sentirse entre los brazos de Kasumi, quería sacar de su pecho todo su sentir y olvidarse de todo. Vaya escapada, se había prometido salir de Nerima para despejar su mente y está terminando con el corazón y sus sentimientos hechos más un revoltijo de lo que alguna ves estuvieron.

-Hermanita, ¿Cuándo regresas?

-La verdad…quería volver hoy pero…

-¿Akane? ¿Estás bien? ¿Porqué lloras?

-Kasumi yo…

-Te arrepientes de ir a Okinawa, ¿Verdad?

-¡Me mintieron! ¡Me dijeron que Akane estaba en Hokkaido!

Del otro lado de la línea se escuchaba un alboroto e intentó hablar pero entre los gritos de quien ella sabía que era Kuno y los de su hermana Nabiki no se podía entender absolutamente nada, lo último que escuchó y que pudo entender es que a su prometido le dijeron que ella estaba en Hokkaido.

Soltó una leve risa, en verdad sus hermanas la apoyaban como toda una familia y segura estaba de que Nabiki lo había engañado pero ahora que él sabía donde se encontraba en un parpadeo iba a salir disparado a buscarla. Pero con el apoyo de sus hermanas sabía que ella debía de ser también valiente y que debía enfrentar a sus fantasmas y a sus sentimientos.

-Kasumi…comunícame a Kuno por favor…

Pero no hubo respuesta. No temía de que Kuno se pusiera agresivo con sus hermanas pues sea como sea su padre las iba a defender, tal vez estaban intentando a toda costa que su prometido viajará de inmediato a Okinawa así que pacientemente espero a que pasara lo que pasara, alguien atendiera al teléfono.

-¿Akane?

-¡Si! ¿Qué sucedió Kasumi?

-Pues nada…que Nabiki estaba negociando con Kuno y con papá alguna forma de que te dejaran decidir por tu futuro y el compromiso…

-¡¿Y?! ¡¿A que conclusión llegaron?! -Akane vislumbró brevemente una luz al final del túnel pues su hermana tenía un don de convencimiento bárbaro y cuando se proponía algo muy pocas veces no lo lograba-.

-No llegaron a nada…

-¡¿Cómo que no llegaron a nada?! ¡¿Nabiki no pudo convencerlos?!

-Nabiki les dio un somnífero…

-¿Qué querían que hiciera? Ambos estaban de tercos en querer salir de inmediato a Okinawa y por más que traté de detenerlos, fue lo único que tuvo éxito -Se escuchó la voz de Nabiki a lo lejos-.

-Ya lo oíste hermanita. Nabiki no tiene remedio y nunca lo tendrá-.

-¿Akane?

-¿Akane estas bien?

La menor de las Tendo no respondía, no se había dado cuenta de que su habitación tenía un ventanal tan grande como el que tiene la habitación de los dueños de la casa y de la misma manera este daba exactamente hacia el gran árbol de cerezos. Desgraciadamente para ella, en un muy mal momento se dio cuenta de ese pequeño pero al mismo tiempo enorme detalle.

Ante sus pupilas había una pareja que se encontraba debajo del gran árbol y a pesar de la oscuridad pudo observar con claridad que se trataban de Ranma y de Ukyô, al darse cuenta de que eran ellos no pudo evitar dejar de mirarlos y de nuevo sintió como su corazón se apretaba y entre un cúmulo de celos, coraje, enojo, frustración y dolor comenzó a llorar de nuevo pero trago en seco, se limpio por enésima vez las lágrimas y firmemente le dijo algo a Kasumi y colgó el teléfono mientras los veía andar de la mano con dirección a la casa de los dueños de la casa de huéspedes.

Al mismo tiempo del otro lado de la línea telefónica la cual pitaba de forma que anunciaba que la llamada había concluido, Kasumi estaba anonadada ante tal solicitud de su hermanita pues de un momento a otro la escuchó que llorando para después sentir una enorme determinación en su voz. Sabía que algo le había pasado y por ser Akane iba a cumplir con la solicitud pero al mismo tiempo también iba agregarse ella misma y seguramente tanto Nabiki como su padre lo harían.

-¿Qué te dijo Akane?

-Qué le dijera a Kuno que lo esperaba en la Casa de Huéspedes Saotome-.

-¡¿Qué?! ¡¿Después de lo que hemos hecho para guardar su secreto?!

-Prepara las maletas Nabiki-.

-¿De qué hablas Kasumi?

-También iremos a Okinawa-.

Continuará...


Siguiente actualización: Domingo 12 Septiembre