Hola a todos los lectores, llego la hora de la mansión, aquí revelaremos esa identidad de la chica pelirroja, hay quienes adivinaron, y otros quienes no, pero ya verán quien es, y claro, no sería una sorpresa, pero supongo que su incursión alegrara a más de uno, demás cosas que decir, hasta el final, ahora sí, disfruten el capítulo, comencemos.

Disclaimer: Pokémon no me pertenece, todos los derechos son de game freak

Capitulo 7: Porque cuatro no son suficientes.

Ubicación actual, residencias celadon. Nos enfocamos en un carrito que parecía uno de golf. Donde iban dos personas en el mismo. Quien conducía dicho de carrito, era adulto joven, que a pesar de sus años, su apariencia no parecía concordar con su edad. En el lugar de copiloto, iba una chica de cabello rojo, quien estaba viendo las casas de la misma residencia, al parecer, quería comprar una casa ahí.

—¿Y a donde paramos primero? —pregunto la mencionada chica.

—Usted decida, es la clienta, y solo soy el que hace los recorridos, muestra las casas, hace las negociaciones y todo. Así que usted dígame que casa quiere ver primero —dijo Kento, mostrando una postura que debía de mostrar, a la hora de trabajar, y más si había clientela. La pelirroja, veía su alrededor, viendo alguna casa que le interesara. Fue solo cuestión de un par de minutos, para que pasaran cerca de un lugar en específico, el cual la chica había visto, y como no, mostro interés en una casa, que comparada con las demás, era superior en el aspecto exterior.

—Señor, ¿Vamos a ver esa de allá? —dijo, señalando la gran, o mejor dicho, la enorme casa que tenía cerca suyo. Kento, al voltear a ver a la dirección señalada, no pudo evitar en sorprenderse.

—Ahora sí que se interesó en ella —se dijo así mismo, en un tono bajo, para que no se llegase a escuchar —De acuerdo, vamos a verla, creo.

—Excelente.

—Si, al cliente como quiera. Ah sí, ahora que recuerdo, no me he presentado, soy Kento, y soy el que hace que este lugar funcione. ¿Usted es? —una vez el presento, pidió a su clienta que lo hiciera.

—Me llamo Zoey, estoy buscando una nueva vida en esta región, y ahora que veo esta residencia, me parece un buen lugar donde vivir —la chica de cabello rojo, se presentó, correspondiendo al nombre, de una conocida de Ash. Después de las presentaciones, ambos se dirigieron rumbo a la mansión.

Mientras tanto dentro de la misma. Vemos a nuestro protagonista, junto con su compañero de toda la vida, en su propia habitación, al parecer recostado, si nada importante que hacer.

—¿Cuatro chicas, viviendo bajo el mismo techo que yo? ¿Cómo es que llegue a este punto? —se preguntaba Ash, maldiciendo su situación actual (Y lo que le espera dentro de muy poco, y en el futuro)

Mientras tanto en otro lugar de la mansión, más bien en varias partes de ella. Tres chicas habían ido a buscar a dos personas en concreto, ya habían estado unos minutos revisando partes específicas de la mansión, cuando las tres, habían vuelto al punto de reunión.

—Ya busque, no están donde yo busque —dijo una castaña, que usaba una boina blanca en su cabeza. Quien correspondía al nombre de Bianca.

—Ni yo tampoco los pude encontrar —dijo una chica, de cabello castaño, con tonalidades muy claras. Conocida como Serena.

—Tampoco yo, parece que nadie tuvo suerte —una tercera persona estaba con ellas, nativa de un archipiélago cerca de kanto, la chica se llamaba Melody —¿En que pensaba Kento al construir una mansión tan grande? —preguntaba con cierto tono de molestia.

—Ahora que lo pienso, nunca hablo del por qué se construyó esta mansión aquí —decía Bianca, poniéndose a pensar sobre el origen de la morada.

—Y porque le ofreció la casa a Ash, y porque acepto vivir aquí —ahora le tocaba a Serena, pensar en otra pregunta sin respuesta.

—Bueno, olvidemos eso y enfoquémonos en lo que estábamos haciendo.

—De acuerdo, pongámonos a pensar, si alguna de nosotros fuésemos esa chica, y Ash nos llevara a un recorrido, ¿Dónde estaríamos con el ahora?

La chica nativa de kalos, puso a pensar a quienes estaban con ella, pensaron en una respuesta, que podría resolver sus dudas.

—¡En su habitación! Seguro estaríamos ahí con él en su habitación en esos momentos. Ella y esa nueva inquilina han de estar ahí ahora —Melody fue quien dio solución a tal acertijo. Pero lo que no esperaba, es que sus dos rivales, y compañeras de mansión, se le quedaban viendo algo rara, como si hubiera dicho algo fuera de lugar —¡No me miren así! ¡Si queremos evitar algo entre ellos dos, no hay tiempo que perder y hay que ir a la habitación de Ash! —exclamo la flautista, quien sostenía una postura algo firme, respecto a lo que decía.

—Tiene razón, debemos ir hacia allá, no podemos permitir que Rosa tome ventaja sobre nosotras —dijo Serena, apoyando a Melody.

—Para ser alguien como ella, realmente es muy lista, así que tenemos que ir ahora mismo, andando —dijo Bianca, quien también mostró su apoyo. Y así, el primer trio fue inmediatamente a subir escaleras arriba, a la sección de las habitaciones, con un destino en claro, la habitación de Ash.

Y en esa misma zona, la nueva inquilina proveniente de unova, Rosa, estaba saliendo de su habitación, para, como ella se había prometido a sí misma, visitar al azabache en la suya. Apenas cerró la puerta del cuarto, y fue rumbo allá.

—Ahora sí, Ash, vas a recibir una agradable visita de mi parte —dijo ella, en un tono alegre —desde que nos dejamos de ver, no hemos podido tener una charla a solas, así que esta es mi oportunidad.

La actriz por hobbie, continuo el recorrido por el pasillo, hasta dar con la habitación de Ash. Una vez estaba frente a la puerta, estuvo a punto de tocar la perilla de la puerta, pero algo impidió que lo hiciera.

—¡Te encontramos, alto ahí! —eran el trio que estaba buscando a dicha chica, y al fin lograron encontrarla.

—Hola, deben ser mis compañeras de casa, ¿No es así? —dijo Rosa, mostrando alegría, como si no le importara con quienes estaba.

—Y tú la chica, que Ash acepto que se quedara en la casa —dijo Melody, mostrando un tono de enojo.

—Quizás sea buena idea presentarnos luego, pero tengo que entrar a esa habita… —y sin que ella se diera cuenta, las chicas estaban delante de la puerta, como si ellas habían llegado a una gran velocidad, y de esa manera, Rosa no lo vio venir —¿Cómo llegaron tan rápido?

—No permitiré que pases por esta puerta, mientras yo esté aquí —Melody advirtió.

—Igual que yo, sobre mi cadáver —ahora le toco a la chica de altomare.

—Así que regresa a tu habitación, y déjalo tranquilo —la siguiente en intervenir, fue Serena.

—Ya veo, parece que no quieren que vea a un amigo —la chica de la visera, empezó a mostrar una expresión algo triste —No lo he visto en mucho tiempo, y no tuve tiempo de conocerlo. Y al parecer ustedes tuvieron demasiado tiempo con él. Pero yo… no puedo ni siquiera saludarlo a su habitación, ¿Por qué? —Rosa se arrodillo al piso, y empezó a llorar, a la vez de tapar sus ojos con sus manos, y emitiendo sonidos de sollozos.

—Chicas, creo que la hicimos llorar —aviso la artista pokémon.

—Bueno, que se quede así por un rato, mientras iré a ver a Ash —dijo Melody, pero antes de dar el primer paso, Bianca la detuvo, poniendo su brazo en su hombro.

—Claro que no, no te aprovecharas nuevamente y que tomes ventaja. Veamos si está bien —propuso ver el estado de la chica, aunque por dentro desconfiaba de ella, veía que debía ayudarla en su actual estado emocional. Serena estuvo de acuerdo, y aunque Melody en un principio no estaba convencida, finalmente acepto. Las tres se agacharon a la altura de la castaña (Parece que hasta ahora, todas son castañas, ¿Curioso, no?)

—Oye… ¿Te encuentras bien? —pregunto Bianca.

—Creo que fuimos demasiado lejos, no pensábamos que te pondrías así —la de ojos azules, proveniente de kalos, ahora tomo la palabra.

—Sí, estoy bien, solo que no saben lo que es no ver a un amigo en mucho tiempo, yo solo quería… —dijo Rosa, volteando a ver a las chicas, aun mostrando un rostro triste, y lagrimeando.

—Creo que todas te entendemos, pero quizás exageramos. Pero es algo… difícil de explicar ahora —Melody hablo, en un intento, como las demás, de consolar a su nueva compañera de mansión.

—¿Crees poder perdonarnos? —las tres inquilinas, preguntaron al unísono, y esperaban una respuesta por parte de ella.

—Está bien, igual también me comporte muy sensible, pero esperemos nos llevemos bien entre todas —respondió, mientras se levantaba del piso.

—Igualmente —el trio, contesto con gusto.

—Supongo que hay que llevar esta competencia más relajada, ¿No creen? —preguntaba Serena.

—Opino lo mismo, si incomodamos a Ash una vez, mejor que no vuelva a ocurrir —dijo la castaña de altomare.

—Estoy de acuerdo, ¿Oye tú, qué opinas? —Melody iba a preguntarle a Rosa, pero sin que se dieran cuenta, ella estaba junto a la puerta, dejándolas impresionadas.

—Pero… ¿Cómo llego hasta ahí, sin que nos diéramos cuenta? —fue lo que las tres dijeron, quedando aun sorprendidas.

—¿De verdad creen que me han hecho llorar de verdad? Recuerden que soy actriz —dijo la castaña de unova, confesando que todo había sido un truco.

—¡¿Estabas actuando?! —nuevamente, el trio de chicas, pregunto en un tono de exclamación.

—Si, y que ingenuas que fueron al creerlo.

—Para ser una actriz por hobby, lo hace demasiado bien —dijo la chica de la flauta, aún sorprendida de tal actuación.

—¿Sorprendidas, no? —dijo Rosa, sonriéndoles a sus ahora, "rivales" —Ahora sí, tengo a alguien que visitar en su habitación —volvió a decir, tocando la perilla, y a punto de entrar.

—Al Giratina la tranquilidad, no dejemos que esta tipa nos aventaje, vamos —Bianca dirigió, y así, las cuatro entraron a la habitación de Ash, simultáneamente.

Mientras tanto fuera de la mansión

—Vaya, esta casa se ve increíble —dijo la clienta pelirroja, que ya sabemos cuál es su nombre, viendo a la mansión.

—Si, lo sé. Pero ya fue comprada la casa, así que llegaste tarde —el de pelo plateado, explico que dicha casa, ya está ocupada por más personas.

—Ya veo, pero aun así puedo verla? ¿Crees que al dueño no le importe? —dijo Zoey, insistiendo en entrar a la morada de todos modos.

—La verdad, no creo que le importe, pero no sé qué opine de tu presencia. Cuatro personas más aquí dentro son demasiadas.

—¿Qué dijo?

—No nada, andando para dentro.

Así, ambas personas entraron a la mansión, la cual no tenía la puerta con seguro. Y lo primero que vieron, fue a Ash sentado en uno de los sillones de la sala, teniendo una cara, que parecía mostrar una impresión que al parecer, le dejo marca en su mente.

—Espera, ¿Ash, eres tú el dueño de esta casa? —dijo la coordinadora, mostrándose impresionada al ver a aquel chico. Este volteo a donde había escuchado la voz, y también mostró una gran impresión al ver a aquella persona.

—¿Zoey? ¿Qué estás haciendo aquí? —pregunto Zoey, aún con la sorpresa.

—¿Los dos también se conocen? Este Ash debe ser sumamente sociable —Kento se unió a la plática.

—Vine a ver casas aquí, y me pare a ver tu mansión… No creí que fueses dueño de este lugar tan elegante y grande.

—¿Tú también? Parece que esto se está volviendo costumbre —el entrenador, hizo su clásica expresión de nerviosismo, riendo en la misma condición.

—Y por cierto. ¿Que sucedió con las demás? —pregunto Kento. En respuesta a eso, Ash las señalo en una esquina de la sala, donde las cuatro chicas, estaban haciendo "piedra, papel o tijeras"

—Y así están desde hace unos minutos.

—¿Qué paso?

—Solo recuerdo que entraron sin aviso a mi habitación, empezaron a acorralarme, por suerte escape y vine para acá, luego por poco empezaban una pelea, pero decidieron hacerlo de otra manera —explico Ash, lo que había sucedido hace minutos. Ellas, aún seguían en su juego, al parecer, aún no había ninguna ganadora.

—¿Y por qué estarán peleando?

—La verdad no sé, y no quiero saber ahora.

—¿Espera, tú vives con todas esas chicas? —pregunto Zoey, apenas vio al grupo de inquilinas, y eso le generaba una gran duda.

—Es una larga historia, pero ellas viven aquí —contesto Ash, aunque esperaba una respuesta así, o realmente quizás no, pero la sorpresa de la nativa de sinnoh, fue aumentando.

—Supongo que no pasa nada, bueno, vámonos a ver las… —iba a decir Kento, con deseos de retirarse y continuar, pero algo le impidió.

—¿Puedo quedarme aquí también? —pregunto Zoey, y como no, dejo impactados a todos, y si, apenas las chicas notaron su presencia, al escuchar su pregunta, y dejando su jueguito.

—Resuélvelo con Ash, si te quedas aquí, no hay problema por mí. Y si no, ven a mi oficina y retomamos el recorrido. Como sea, nos vemos —y así, el de cabello plateado hablo, quien estaba empezando a retirarse de la mansión —por cierto, los necesito a todos en mi oficina en una hora, quiero ver unos papeleos con ustedes, de acuerdo.

Dijo unas últimas palabras, para finalmente irse de la casa.

—¿De verdad quieres vivir aquí? Digo… quizás encuentres una casa mejor aquí —Ash estaba dirigiéndole la palabra a la pelirroja.

—Sí, creo que si tengo a un amigo cerca de mí, me sentiré bien, así que no veo el problema —dijo Zoey, con toda la tranquilidad que tenía.

—Bueno… —Ash dudaba un poco, cuatro chicas ya era mucho para el promedio de él, ¿Una quinta sería buena idea que viviera con él?

—Di que no, di que no, di que no —decían Bianca, Melody, Serena y Rosa, en voz baja, con esperanza que Ash dijera que no.

—Está bien, bienvenida a bordo, Zoey —contesto Ash, aprobando la propuesta. Alegrando a Zoey, pero enojando a las demás chicas.

—Gracias, Ash. ¿Crees poder mostrarme mi habitación?

—Claro, solo sígueme —el azabache incido que subieran escaleras, donde se encontraban los cuartos, y así ambos chicos, fueron solos para allá. Por otra parte, había personas que no estaban contentas con esto.

—¿Otra más? ¿Qué acaso esto es una maldición? —la que pronuncio esas palabras, fue la chica proveniente del archipiélago naranja.

—¿Y el de la maldición, es Ash o la mansión? —pregunto Rosa, algo que puede dejar mucho que pensar.

—Ambos, Ash y la mansión, ambos están haciendo que lleguen más personas aquí, ¿Dime si eso no es una maldición?

—Dejando eso, hay que subir escaleras y vigilar a esa nueva chica —propuso Bianca.

—Esto se está volviendo demasiado cansado, llega una nueva chica, hay que vigilarla —Serena se había quejado, ya que lo había vivido ya dos veces seguidas.

—Hay que hacerlo, no sabemos quién es ella, y no sabemos sus intenciones con Ash, así que síganme el paso, ¡Andando! —indico Bianca, pareciendo una especie de figura de autoridad superior.

—De acuerdo —dijeron las tres chicas restantes, con pocos ánimos, por lo cansado que se veía esto, y así fueron de nuevo a las áreas de las habitaciones, claro que no tardaron en llegar, ahí veían a ese chico de cabello alborotado, y esa chica pelirroja, que era todo un misterio para ellas. Ambos estaban frente a la puerta de una habitación. Ahí Ash le estaba explicando la situación de las habitaciones.

—Entonces, ¿Aquí quieres? —dijo Ash, señalando la habitación en cuestión.

—Por mi está bien, ¿Luego me enseñas toda la casa?

—Claro, en unos minutos vamos.

—Bien, por cierto, ¿Pues entrar a la habitación conmi…

Antes de terminar su oración, algo la interrumpió, o más bien, la interrumpieron un grupo de personas.

—¡Ni se te ocurra! —las cuatro chicas exclamaron, llamando la atención de sus objetivos.

—¿Qué sucede, chicas? —pregunto Ash, todo confundido por lo que pasaba.

—Solo te salvamos de ella, ¿Necesitas más explicaciones? —dijo Rosa.

—¿Oigan, que sucede? Ni que fuera un monstruo o algo parecido —dijo Zoey, al parecer sin saber de qué hablaban.

—No, pero alguien que quiere arrebatarme lo que me pertenece —dijo Melody, en manera de reclamar.

—¿Oye, que te pasa aprovechada? ¿Que no te enseñaron a respetar lo que le pertenece a uno? —reclamo Bianca.

—Ni de ti, ni menos de ti. Sabemos muy bien de quien es —intervino la actriz por diversión.

—¿De alguien con quien no estuvo ni una semana? No estás en postura de reclamarlo —ahora intervino Serena. Y así comenzó una discusión.

—¿Siempre pelean así? ¿Y a que se refieren? —pregunto la coordinadora, viendo muy confundida esa escena.

—La verdad no sabría decirte, y no sé de qué están hablando —contesto Ash, en la misma —¡Oigan chicas, dejen de pelear entre ustedes! —el entrenador pokémon, intento llamar la atención del conjunto de chicas.

—Está bien, Ash —y así, ellas dejaron su discusión, y con solo que él les llamara la atención, ya que él era el dueño de la casa, y de los corazones de las cuatro jóvenes chicas (Ya mencionare el asunto de Zoey, tranquilos) y así es como pasan las cosas, entre los inquilinos de esta mansión.

Continuara…

Y aquí terminamos el capítulo, supongo que Zoey era un tanto predecible con decir que era una pelirroja, pero claro, hay más pelirrojas en el mundo pokémon, pero creo que ella de las que más recordamos.

Ahora, lo que puse en ese paréntesis al final del capítulo, digamos que Zoey, tiene desde antes un poquito de interés, quizás el próximo capítulo, desarrollemos ese enamoramiento, que no he puesto desde el principio. He manejado esto así, las primeras tres: Bianca, Melody y Serena, se entiende un poco el por qué ya están atraídas desde el principio. Rosa, pues… ella es otro caso, el clásico, admiración que con el pasar de los años, se vuelve atracción, así que no sé si se entienda, pero esa es la intención. Por otra parte, digamos que Zoey es un poco más… firme, por así decirlo, así que necesitamos desarrollarla, y hacer florecer lo que no mostró durante el capítulo, así que fijamos que el próximo… ya verán de que va a tratar, pero tendremos desarrollo por parte de la nueva inquilina.

Y por último, aquí no solo tendremos rivalidades, además de eso, con las chicas que están por venir, y con las que están actualmente, habrá también amistades, alianzas, y claro, rivalidades, digamos que una chica en especial, con otra en especial, tendrá más que solo rivalidad por Ash, habrán ciertas chicas que tendrán alianzas, y hasta amistades entre sí, pienso que no todo debe ser enemistades a lo loco, y sea interesante ver una interacción interesante, con una chica que no conoce a otra, y más o menos así va la cosa, espero me haya dado a entender.

Nos falta una de una región faltante, es decir hoenn, así tendremos a las primeras 6 inquilinas de las 6 regiones, y no, no hay planes de incluir a nadie de alola, por si se preguntan, la posibilidad es un tanto baja, 45 o hasta 50 por ciento, seguro después del estreno de sol y luna me las van a pedir, pero tengo un serio problema de identidad con ellas, hasta que no vea al menos los primeros cuatro capítulos, veremos si entran o no, de todas formas, no esperen ver a alguna de estas chicas nuevas en un futuro, o al menos no de momento dentro de ese dichoso futuro, ya se verá, pero no les prometo al cien por cien que estarán, eso dependerá más de mi si quiero hacerlo o no.

Y eso sería todo, espero les haya gustado el capítulo de hoy, no olviden dejar sus comentarios al respecto del mismo. ¿Qué les ha parecido la nueva inquilina? ¿De verdad quieren que la región alola y sus chicas estén en un futuro aquí? ¿Y quienes piensan que se unirán a la mansión? Hagan sus apuestas, tanto con la de hoenn, que se aproxima el próximo capítulo, e igualmente las de otras regiones, y desde luego claro, ¿Qué les ha parecido el capítulo? Me despido, y nos leemos hasta otra ocasión.

Nota extra: Respondiendo un review, de Joshua Yamato, si estoy consciente de lo que me dijiste, pero en sí, eso de repetir ciertas acciones, o hasta diálogos, son esenciales para que la historia pueda avanzar, pero pienso, y espero, eso solo pase hasta dentro del siguiente capítulo a el que sigue, apenas está empezando a tomar forma el fic, se necesita de eso, para que el capítulo, pueda avanzar al igual que la inclusión de las chicas que actualmente tenemos, tenga cierta coherencia, y no que de la nada se integró, sin el previo consentimiento de Ash y demás, pero ya veré si puedo cambiar eso un poco, pero tendré que pensarlo demasiado.