Capítulo XIII
-Los Tres Talismanes-
٠• Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ •٠·"*•. En capítulos anteriores ·٠• Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ •٠·"*•
*• El fin del mundo se acerca. Existe una vieja profecía que así lo indica.
*• Gurú Clef le cuenta a Umi que existe una conexión muy profunda entre la Tierra y Céfiro. También le revela que sus poderes existen independientemente del mundo en el que se encuentren.
*• Rei presencia la apertura del portal en la Torre Tokio, justo en el momento en que Hikaru, Umi y Fuu regresan a Tokio.
*• Ferio, Ascot y Latis se encuentran en la Tierra para unirse a la batalla que han de enfrentar las Guerreras Mágicas. Justo después de que este último atraviesa el portal, Mokona/Thia lo cierra, quizás para siempre y destruye la Torre Tokio.
*• La tensión entre las guardianas de Céfiro y de la Tierra sigue en aumento.
*• La verdad sobre Mokona sale a la luz. Ella una poderosa diosa, creadora de Céfiro y de la Tierra, que busca acabar con la humanidad que tanto daño le está provocando al mundo que ella misma creó. ¿De verdad la única alternativa para nuestro mundo es que la raza humana se extinga?
*• Las Guerreras Mágicas entienden cuál es la razón de su existencia como guerreras. Su única y real misión en realidad siempre fue ser el mecanismo de emergencia de ambos mundos, las responsables de destruir la existencia para darle un nuevo comienzo.
Thia no se detendrá hasta cumplir con su objetivo. ¿Accionarán las Guerreras Mágicas el mecanismo de emergencia y acabarán con este mundo?
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Salió a toda prisa, alarmada por los fuertes vientos que azotaban a la vieja cabaña. Otra vez esa mujer, otra vez el clima. Recordó la ardua batalla que había librado contra ella el día anterior. Era muy fuerte, incluso para ella. Claro, ella era una diosa, no era para menos. La diosa, creadora de su dinastía. Después de todo, Serenity era su descendiente, ¿podía acaso luchar contra su propia sangre? ¿Qué posibilidades tenía contra su propia "bisabuela"?
Salió a toda prisa. Ami corrió tras ella. Allí estaba. Thia lucía bella, implacable, omnipotente. Observó en silencio, mientras Hikaru, Umi y Fuu luchaban contra ella, usando todas sus fuerzas. Pero no parecía suficiente. Los poderes de ellas eran tan parecidos a los poderes de la diosa, era como intentar extinguir el fuego con más fuego.
Observó, con sorpresa, como la mujer detuvo la magia de Hikaru con tan sólo una mano. Luego, desvió su mirada hacia ella. Sonrió. Con un simple movimiento de su mano, hizo que el poder de Hikaru volviera hacia ella. Los rápidos reflejos de la pelirroja lograron salvarla, pero el fuego sagrado de Rayearth provocó grandes daños en aquel antiguo bosque.
-¡Ya basta! - gritó Usagi, al mismo tiempo que sus ojos se llenaban de lágrimas. - ¡No voy a permitir que destruyas este mundo! – Thia rio. Con un rápido movimiento logró inmovilizar a Hikaru, Umi y Fuu, envolviéndolas en su propia magia.
-Serenity… te estaba esperando…- Usagi frunció el ceño, molesta. - Tú serás testigo del fin de los tiempos… El mundo tal como lo conoces ya no existirá más. -
La gema dorada que Thia llevaba en su frente comenzó a brillar. Y entonces, el talismán en forma de espada se manifestó frente a Fuu, mientras que el talismán en forma de espejo aparecía frente a Umi y, por último, el talismán en forma de corazón, el más poderoso, brillaba ante de Hikaru. Usagi abrió los ojos con sorpresa, mientras estos se llenaban de lágrimas.
-No puede ser…- susurró. - Haruka… Michiru… Setsuna….
-¿¡Que has hecho con ellas?!- se apresuró a preguntar Ami. Bien sabía que, como buenas guardianas de talismanes, no había forma de que nadie se los arrebate mientras ellas permanezcan con vida.
-¿Les sorprende que los tenga en mí poder? Debo admitir que me fue bastante difícil encontrarlas… son muy astutas. Pero aún más difícil fue arrebatarles los talismanes… Realmente son muy poderosas. No en vano las escogí como sus guardianas… -
-No… ellas no pueden estar…- Las lágrimas comenzaron a brotar de los ojos de Usagi. Sus amigas, sus guardianas… ¿muertas?
-Espera, princesa… Falta la mejor parte…- dijo Thia, con sarcasmo. Levantó sus manos en alto y, entonces, a sus espaldas apareció la figura de una niña con cabellos azabache. Ella permanecía con los ojos cerrados, como si estuviera dormida, y maniatada.
-¡Hotaru! - Usagi intentó correr hacia ella. Pero la mujer la detuvo en seco.
-Yo no lo haría si fuera tú. - Al pronunciar esas palabras, el escudo que la rodeaba comenzó a brillar, haciendo que Usagi pudiera notarlo. Ami se apresuró a hacer aparecer sus lentes para analizar aquella extraña energía.
-Es demasiado poderoso... No hay manera de atravesarlo con nuestros poderes...- Los talismanes comenzaron a brillar con intensidad, al mismo tiempo que el brillo en los ojos de Hikaru, Umi y Fuu desaparecía. Thia volvió a sonreír. Ya no era necesario mantenerlas cautivas, de modo que hizo desaparecer la magia que las rodeaba.
-Mis queridas Guerreras Mágicas... el momento ha llegado. Este mundo debe renacer...
-¡NOO! - Usagi notó, con sorpresa, como la mirada de sus nuevas amigas parecía perdida. - ¡No lo hagan! - gritó, con lágrimas en los ojos.
Pero ellas ya no eran ellas mismas. Las tres tomaron los talismanes al mismo tiempo y una poderosa energía las rodeó. El fuego sagrado de Rayearth rodeó a Hikaru, el agua del poderoso mar de Ceres envolvió a Umi, el viento del inclemente Windom rodeó a Fuu.
-Mis queridas Guerreras Mágicas... es momento de despertar a Sailor Saturn.
•. *•.
Dentro de la cabaña, Ascot caminaba de un lado a otro, nervioso, mientras los demás hombres presentes permanecían en sus lugares.
-Voy a salir. - dijo de repente.
-No lo hagas...- interrumpió Latis, poniéndose de pie. Mantenía su semblante serio.
-¿Cómo? ¿Cómo pueden estar tan tranquilos sabiendo que ellas están allí afuera, luchando? - dijo mirando a los ojos a Ferio, quien rápidamente desvió su mirada. Luego, observó a Latis, quien permanecía con esa seriedad y templanza que los caracterizaba...- Yo vine hasta aquí sólo para protegerla... no puedo quedarme de brazos cruzados.
-Es mejor no intervenir... no podemos permitir que ella nos use para controlarlas... ya lo ha intentado una vez...- dijo Latis. Ascot suspiró. Realmente no entendía como el espadachín podía ser tan frío, aun cuando amaba con tanta intensidad a la guerrera del fuego. Luego observó a Mamoru, quien permanecía de pie junta la ventana, observando el paisaje que aquel valle le ofrecía. Él también aparentaba estar muy tranquilo. - ¿Y qué hay de ti? ¿Cómo puedes estar tan tranquilo?
-Confío en ella más que en mí mismo. - dijo Mamoru, sin despegar su mirada de la ventana. Ascot lo observó algunos segundos. Había algo en él, podía sentirlo. Él no era un hombre como cualquier otro, él también poseía algún tipo de poder. - Sé que Usagi estará bien, ella ha salvado a este mundo y a mí mismo en tantas oportunidades que no puedo dudar de sus capacidades. - se sorprendió con la respuesta de aquel hombre. Él también confiaba en Umi, claro. También en Hikaru y Fuu. Después de todo, ellas habían salvado su mundo y le habían dado un nuevo comienzo. Pero eso no quitaba el hecho de que necesitaba saber que estaba ocurriendo allá afuera. Cerró los ojos y presionó sus puños con fuerza. Confiaba, claro que confiaba. Pero ya no podía soportarlo. Sin decir más, salió corriendo directo a la salida de aquella cabaña.
-¡Espera, Ascot! - grito Ferio, intentando detenerlo, en vano.
Al salir de la cabaña, Ascot se encontró con el terrible panorama. Hikaru, Umi y Fui luchando contra Usagi y Ami, usando los talismanes como armas. Ascot pudo observar esa mirada pérdida en ellas. Sin dudas, estaban siendo manipuladas por esa mujer.
Observó como Umi duplicaba el poder de su dragón de agua al proyectarlo a través del espejo, mientras Fuu usaba el talismán en forma de espada para cortar el escudo de burbujas de Sailor Mercury. Hikaru lanzó su fuego sagrado a través del talismán en forma de corazón, eso hizo que cambiará del color rojo a un azul intenso. El ataque fue directo hacia Salir Moon, quien no hizo a tiempo para reaccionar. Ascot observó con temor como al ataque se dirigía hacia ella, sin poder hacer nada al respecto, cuando…
-¡Rayo de Júpiter! - el sagrado rayo de Zeus interrumpió el paso del ataque de Hikaru, pero ambas energías se extinguieron en ese mismo instante. Usagi observó, sorprendida, la llegada de sus guardianas. ¿Cómo la habían encontrado? - ¡Ataque de hojas de roble de Júpiter! - insistió Makoto, y el ataque impacto de lleno contra Hikaru, sin darle posibilidades de reaccionar. El poderoso ataque de la guardiana Júpiter recorrió el cuerpo de Hikaru, provocándole múltiples daños. Cayó inconsciente al suelo, el talismán quedó flotando sobre su cabeza.
-¡Júpiter no! - gritó Sailor Moon, con los ojos llenos de lágrimas. Fuu dio un paso al frente, dispuesta a atacar. El viento comenzó a soplar con fuerza, mientras la espada brillaba. Pronto se arremolinó frente a ella, creando un tornado verde que se llevaba todo a su paso.
-¡Cadena de amor de Venus! - grito Salir Venus. La cadena de corazones atravesó el tornado, acabando con él. Sin dudas ellas eran muy fuertes. Ella miró a Sailor Mars y ambas entendieron a la perfección lo que la otra estaba pensando.
-¡Venus! ¡Mars! ¡No lo hagan! ¡No les hagan daño! - gritó Usagi, pero ellas no le prestaron atención.
-¡Rayo de Venus!
-¡Fuego de Marte!
-Los poderes de ambas guerreras se unieron contra Fuu. Ella usó su viento protector para intentar detener el ataque conjunto. Pero la unión de ambas fuerzas fue más fuerte. El escudo fue perforado y ella sufrió el impacto de magia, quedando inconsciente al instante.
-¡Fuego de Marte! - volvió a gritar Sailor Mars, está vez el destino de su ataque era Umi. Quien rápidamente uso el poder del agua de Ceres para contrarrestar el ataque apagando el fuego sagrado. Una vez más, proyectó su poder a través del espejo de Neptuno haciendo que esté se vea incrementado.
-¡Ya basta! ¡Ya dejen de pelear! - volvió a decir Usagi, envuelta en un mar de lágrimas, cayó de rodillas al suelo. Mientras Thia, observaba la batalla en silencio, con una sonrisa de satisfacción en su rostro.
El agua del mar de Ceres arrasó todo a su camino. Júpiter, Venus y Mars lograron esquivar el ataque a duras penas.
-¡Cadena de amor de Venus! - Venus logró atrapar a Umi con su cadena, haciendo que el espejo cayera al suelo.
-¡Saeta llameante de Marte! – Inmovilizada, Umi ya no tenía adónde ir. Usagi ya no quería ver la batalla, con sus rodillas en el suelo, apoyo sus manos en frente y bajó su rostro, mientras las lágrimas caían sin cesar. Ami observó, con lágrimas en los ojos, como el fuego de Marte iba directo a su amiga, ella sabía lo poderosa que Reí podía ser. Para su sorpresa, el ataque nunca llegó a ella, puesto que se vio interrumpido por el fuerte cuerpo de un joven que se interpuso en su camino.
Ami abrió los ojos con sorpresa al ver al joven de cabellos caoba caer inerte al suelo tras recibir el poderoso ataque de Sailor Mars. En ese momento, ante tal demostración de amor puro, una lágrima cayó de los ojos de Umi.
-Ascot…- susurró. Y el brillo de sus ojos comenzó a volver lentamente.
-¡Umi! ¡Umi, ¿puedes escucharme?! - gritó Ami, mientras corría a su lado. Los ojos de Umi se llenaron de lágrimas al verla.
-¿Qué ha ocurrido? ¿Qué estaba haciendo?
-¡Sailor Mercury! ¿Qué es lo que haces? -se apresuró a decir Salir Venus. - Ella…
-¡Ella estaba siendo manipulada! - gritó Sailor Mercury, dando un paso al frente. Esto posibilitó que Umi pudiera ver el cuerpo de Ascot en el suelo.
-¡Ascot! - gritó, mientras corría hacia él y se arrodillaba a su lado.
-Ellas no son nuestras enemigas… - interrumpió Usagi, poniéndose de pie. - ¡Ella si lo es! - dijo señalando a Thia. La mujer río.
-¡Estuve tan cerca! De no ser por ese muchachito entrometido. - Thia abrió los brazos en forma de cruz. Y, entonces, la tierra bajo sus pies comenzó a temblar, haciendo que todos cayeran de rodillas ante la imposibilidad de mantenerse de pie. – Está batalla aún no ha terminado. Usagi logró ponerse de pie, a pesar de que la tierra seguía temblando con intensidad. Thia la observó con sorpresa. Ella no dejaba de asombrarla, sin dudas era poseedora de un gran poder y una enorme fuerza de voluntad.
-No te lo perdonaré… Jamás te lo perdonaré…- dijo caminando hacia ella, al mismo tiempo que su traje de sailor se convertía en el vestido de Serenity y el Cristal de Plata salía de su broche para aparecer en sus manos.
-¡Usagi no lo hagas! - grito Minako.
-¡No uses el Cristal de Plata! - continuo Rei. - Thia río una vez más. No, ella tampoco quería que usará el Cristal de Plata. Después de todo, sabía que tan poderoso podía ser.
-No hace falta, princesa… Daré por concluida está batalla, aunque la guerra aún no ha finalizado… Nos volveremos a ver… - Thia desapareció en una nube de humo blanco. Y con ella, también desaparecieron los tres talismanes y el cuerpo de Hotaru.
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N/A
¡La batalla de la imagen de portada de este fic por fin llegó! Desde el momento en que encontré esa imagen en Pinterest supe que quería escribir una escena que la representará. Y aquí está, creo que fue muy interesante esta pelea (al menos para mí lo fue). Me encanta ponerle este tipo de tensión a mis historias, peleas entre personajes que deberían ser aliados, incluso peleas entre grandes amigos (si acaso han leído mí otro fic Destino, sabrán bien a que me refiero).
Este capítulo quedó algo corto ¿verdad? Bueno, viene a compensar el anterior que se extendió más de lo que había pensado. La verdad es que iba a continuarlo, pero preferí dejarlo aquí no más y dejar lo que tenía en mente escribir para el siguiente. No quería que este capítulo se haga demasiado largo.
Por cierto, no pude evitarlo, lo hice otra vez. ¿Es muy evidente quien es mí Guerrera Mágica favorita?
Bien, está pelea entre nuestras heroínas fue intensa ¿No es asi? Pero prometo que a partir de ahora ya no habrá más peleas. Nuestras heroínas al fin se unirán para combatir a este nuevo enemigo, pero en fin…
En el siguiente capítulo tendremos algo de romance (o quizás mucho, aún no lo decido). Un poco de paz entre tanta batalla. Será como la calma que antecede a la tormenta. ¡Espero sigan acompañándome!
