Hola y bienvenidos a un nuevo capítulo.
Gracias por tu review, MatiasND, siempre presente con tu comentario y, como respuesta, tu pregunta será contestada aquí.
Bien, vamos a averiguarlo:
Capítulo 20
Lo más importante
—¿Cómo te atreves a pedir algo, lunático de tres lados? —gritó Ford furioso, y siguió insultando.
—Oye, antes de que decir no, ¿no quieres saber lo que quiero? —respondió él de manera seria.
Todos creían que era una mala idea darle ese último deseo: unos resultaron más afectados que otros al hacer tratos con ese demonio, que no querían volver a pasar por lo mismo. Además, no había que hacerle caso, si ellos estaban a centímetros de cruzar la frontera, y pronto aquel iba a abandonar ese cuerpo robado por la fuerza. La respuesta era definitiva: no, por más que unos sí sentían curiosidad a la absurda cosa que él pediría, y también porque el enjaulado se lo veía que perdió sus ánimos de luchar. Sentado en el suelo, Lee habló con tristeza, haciéndoles notar a los héroes del pueblo lo crueles que estaban siendo, teniendo la victoria en sus manos, y que por lo menos, deberían escuchar lo que el condenado a muerte quería decir. Era difícil de admitir pero ese astuto tenía razón, esas diez personas eran consideradas héroes por la gente de Gravity Falls y debían actuar como tal, teniendo un poco de compasión con los enemigos. Cuando algunos de ellos estaban por cambiar de opinión, el científico les recordó lo engañoso que podía ser esa vil criatura y que no podía tratarse como un simple enemigo. Ni bien dejó de hablar, él tironeó del círculo para por fin traspasar la barrera, y ahí fue cuando las cosas se pusieron bastante feas. El prisionero tenía un trato que esta vez ellos no iban a rechazar, algo como un as bajo su manga.
—¡Acepten el trato, o este chico se morirá! —exclamó él sonriendo, con un cuchillo en su cuello.
—De acuerdo, ¿qué es lo que quieres? —reaccionó Stan al ver las caras de terror de los demás.
—Así está mejor… Tan sólo quiero un minuto —respondió él, confundiendo a todos—. Ya saben, para despedirme de este pueblo. Un minuto libre y después la magia del zodiaco me pulverizará.
Eso no sonaba tan mal, y hasta pudo evitarse la escena del intento de suicidio, así que él se salió con la suya y tan feliz estaba que primero dijo que volvería a la normalidad a Tambry y a Nate. El chasquido de dedos indicaba que estaba hecho, y cerca de allí, en zona segura, todavía estaban Melody y Abuelita, quienes avisaron que esos adolescentes desmayados por fin se despertaron. No más faltaba salvar a ese rubio, y para eso, el triángulo se desprendió de su forma física, para después irse envuelto de la energía azulada de los símbolos, como muestra de que se mantenía atrapado. Por ningún momento, la cadena se rompió y, tras pasar el tiempo acordado, la bestia de un ojo regresó, quedándose flotando lejos del muchacho, y esperando su destrucción con los brazos cruzados. En esta ocasión, él no decía nada cuando la profecía se cumplía, salvo por unos gritos de dolor al sufrir primero una serie de deformaciones, hasta que fue desapareciendo cada una de sus partes fantasmales. El borrado causó una explosión que obligó a los integrantes de la rueda a soltarse y a caer de espaldas, haciendo que todo volviera a la normalidad. Mientras ellos se levantaban, lo hacía también ese joven alto amigo de Wendy, quien se asustó primero al ver dónde estaba, y también porque el viajero inter dimensional quería a toda costa ver sus pupilas.
—Lo logramos. Bill se fue —anunció el hombre al descubrir que estaba bien, y todos festejaron.
La pelirroja se reencontró con sus amigos, Soos con su novia y su abuela, y la familia Pines se dio un gran abrazo. Dipper y Mabel no se olvidaron del resto, así que él fue a chocar los cinco con el niño McGucket, mientras que ella fue a abrazar a Pacifica, cosa que la rubia rechazaba, si bien le correspondió al darse cuenta de que era su única amiga. Fue algo difícil alegrarse con Gideon, ya que este ex presidiario fue más enemigo que aliado, no obstante, fue la gemela alfa la que le dio un abrazo, en señal de que lo perdonaba. No sólo eso, sino que ella se decidió a que comenzaría a tratarlo mejor, debido al gran cambio que hizo en su vida, sin importar si su hermano no tenía las mismas intenciones. Después de celebrar, todos sintieron que debían compartir su felicidad con los habitantes evacuados, de modo que fue Jesús quien llamó a los medios para comunicar que ya no había peligro. Él tenía ese contacto gracias a que transmitían por la televisión pública su programa especial, y fue así que, en un par de horas, automóviles llegaban al poblado para ir ocupando de a poco sus lugares. Las personas dejaban por un rato los asuntos de la mudanza no más para ir a agradecer a los Pines y compañía y, de esta manera, Thomson se reunió por fin con su grupo, a su vez que cada uno se reencontró con sus familias, para luego regresar a sus casas.
—Parece que todo salió bien —le habló en voz baja Número Tres al albino, quien estaba al lado.
—Todo fue según lo acordado —respondió él también con apenas volumen, y ambos sonrieron.
El clon acompañó a su ahora mejor amigo hasta su hogar, se despidió con cortesía de los padres de este, y se dirigió al bosque, para encontrarse con su hermano. Por el camino, no halló ningún problema, y evitó acercarse a la Cabaña del Misterio, ya que no había cuentas por saldar con ese clásico. Como ya no consideraba el búnker como su guarida, él debía caminar más para arribar a su nuevo refugio: la nave espacial enterrada. Gracias a la sabiduría del triángulo y los poderes de construcción de Kryptos, el platillo volador se veía como un hotel de lujo, y ahí él encontró a esa copia junto con unos recientes invitados. Número Cuatro se alegró al verlo, pero continuó con lo que lo tenía ocupado, mostrándoles a los nuevos aliados las instalaciones. Cuando él terminó su deber, por fin estuvo al lado de su compañero de papel y se notaba que se cansó por acabar con su paciencia al explicar tonterías. Así era, los sujetos recién llegados no entendían cosas simples, y todo por vivir casi por completo en una gran jaula para hámster. Luego de una buena ducha y un cambio de ropa, ya que ellos estaban habitando en el bosque por meses, los que formaban la banda Varias Veces se fueron a dormir, excepto por uno, quien se fue a hablar con las copias de Dipper. Ese era Deep Chris, el cual estaba pensativo, y los niños intuían a que él diría algo malo.
—Se lo creyeron, ¿no es cierto? —preguntó de repente y con un buen ánimo, sorprendiéndolos.
—Al principio, él sospechó de tu pedido porque le recordó al fantasma de la mansión Noroeste.
—Sí, pero resultó ser buena idea la amenaza de muerte. Ahora él y Mabel se preparan para irse.
—Bueno, tenían razón —reconoció el de sombrero—. Hay cosas mucho más importantes que la venganza... Es mejor ocultarse, para que esos símbolos del zodiaco no interfieran en mis planes.
Tres y Cuatro estaban felices ya que Bill al fin entendió lo que ellos y Gideon trataban de explicar al no hallar la dichosa ecuación. Todo se estaba arruinando cuando los Pines pusieron fin a unos cuantos de sus aliados, entre ellos el que se encargaba de cuidar el portal. Además, al no contar con el Cambia-formas, quien fue capturado al intentar robar más desechos tóxicos, Giffany fue al rescate y no se supo más nada sobre ellos. Era difícil de admitir para ese demonio que estaba acorralado, y no sabía qué hacer para tener más tiempo para averiguar qué les sucedió a los dos que salieron del pueblo. Él no sólo tenía esos problemas, sino que también algo pasaba con esos que tenía a su lado, como una especie de motín. Cuando volvieron de su recreo, después de leer tanto sin conseguir lo que buscaban, las fotocopias y el supuesto psíquico se armaron de valor y le propusieron un trato al más engañoso ser. Ellos tenían una solución a sus problemas y eso no iba a ser para nada gratuito; para obtener más tiempo y sacarse de encima a los que arruinaban sus planes, él debía prometer que continuaría siendo su maestro. La idea sonaba interesante y, al oír algunos de los detalles, no era lo que tenía en mente e iba en contra de sus principios. Esa misma involucraba que ese dios del caos tendría que acostumbrarse a existir como un humano.
—¡Eso es absurdo! —gritó él, hecho una furia—. ¡Si soy un ser de pura energía y sin debilidades!
—Sí, pero estabas tan alegre cuando utilizaste una marioneta —le recordaba uno de los clones.
Él no estaba muy convencido de hacerlo, a pesar de aceptar que era de lujo habitar un cuerpo y experimentar sensaciones diferentes. Sí, fue algo horrible cuando fue expulsado al no cuidar lo robado, mas no volvió a cometer ese error, y aun así no le gustaba tener que estar pendiente de las patéticas cosas que necesitaba para estar bien. Como no estaba funcionando la estrategia, el de pelo blanco le comentaba acerca del hipotético caso de que consiguiera el Raromagedón a la escala mundial, que de seguro él y sus criminales acabarían por destruir la Tierra. Ese monstruo no iba a confesar que el planeta le importaba poco y nada, y por eso se quedó callado, también por notar que aquel pequeñín parecía que sí tenía algún poder de vidente. Ante eso, aquel le dio las opciones que tenía: esperar en su horrenda dimensión a que algún día se realizara su sueño, o dar un paso adelante estando libre en el mundo físico para explorarlo. No se podía avanzar de cero a cien en un paso, agregaba Número Tres, había que ir de a poco para alcanzar su objetivo. Viendo la cara de reflexivo con una sonrisa, los niños casi estaban por convencer a Bill, y fue una idea aparte la que terminó por decidirse: con todo el conocimiento que tenía, podía crear cosas para que los humanos lo vieran a él como amo y señor para toda la eternidad, sin darse cuenta.
—¿Y cómo podría hacerlo, si las personas tienen una vida corta? —preguntó la criatura cíclope.
—Saltando de cuerpo en cuerpo —respondió Número Cuatro—. Y estaría mejor si fuera un clon.
Esa última palabra resonó en su mente y ya se estaba imaginando cómo sería vivir de esa forma, que de repente extendió una mano envuelta en flamas azules para sellar el trato. Gideon fue el que le agarró la mano, mientras que las fotocopias se sujetaron esa unión como formando parte del trato. Ya estando ellos buscando un mismo objetivo, era hora de ponerse a trabajar, y lo que había que hacer primero era encontrar al próximo contenedor del triángulo. Fue extraño en que coincidieran con la misma víctima, debido a varias similitudes con el mismo demonio, y fue este quien viajó en el escape mental para localizarlo. Aquel y sus hermanos estaban en el bosque que no le pertenecía a Gravity Falls, dentro de una abandonada cabaña, y sin perder más tiempo, el de tres lados entró en los sueños de este. Él se presentó como un espíritu guardián, sin mostrar su verdadera forma, y le propuso que lo guiaría a las cosas que no entendía. No más vivir como vagabundos, no más comer basura, no más ser utilizados sin tener una buena recompensa. Eso sonaba maravilloso y sólo debía dejar que ese ángel lo tutelara, así fue que él aceptó sin dudar. Como esa parte estaba hecha, lo siguiente era preparar la invocación fuera de la barrera, y quizá así no estaría preso en el pueblo, y fue el turno del albino y uno de los seres iguales para actuar.
—Menos mal que hay un sendero entre los árboles —observó el que tenía un tres escrito en su gorra, hablando con dificultad, por ir lo más rápido posible sobre la bicicleta robada de Robbie.
—Aun así el camino está lleno de baches —se quejaba el Alegría, quien iba en la parte de atrás.
Fue un gran cambio estar quietos estudiando libros por días, a estar sobre una bicicleta yendo a toda velocidad con el sol agonizando. Ambos debían darse prisa por dos razones: uno, debido al no tener mucho tiempo para coincidir con la llegada de todos los símbolos, y dos, porque no les gustaba la idea de pasar la noche afuera en el frío. Después de tanto pedalear, ellos llegaron a la horrible casucha que encontraron los Varias Veces, y les explicaron a qué vinieron, por más que los oyentes no parecían entender. El músico elegido estaba sorprendido que lo que la propuesta en sus sueños fue de verdad y, sin más preámbulos, el representante de la estrella sacó las ocho velas para el conjuro que tenía en su mochila y las ubicó en el suelo polvoriento. Él le pasó a ese sujeto un papel con lo que debía recitar y, tras leerlo, no ocurrió nada fantástico. Los maltrechos hombres bellos miraron a los chicos con confusión, y el regordete le pidió que lo leyera otra vez, ahora con los dos pronunciando las palabras en latín. En esta ocasión, un pequeño triángulo fue apareciendo, sin embargo, desapareció casi al instante. ¿Qué estaban haciendo mal?, se ponían a preguntar, y fue el momento en que se uniera la copia de Dipper a decir la oración al unísono. Esta vez, el sector se tornó gris y todo se paralizó, excepto por las personas que ahí se hallaban.
—¡Lo consiguieron! —exclamó feliz el ser con moño y sombrero de copa—. Me liberaron. Quizá dieron con la ecuación después de todo. ¡Desde luego, los símbolos! En vez de dañar, me ayudó.
Él continuó hablando todavía más, explicando que recién ahora podía ver que el nacido en una máquina también era representante del pino y, al combinar sus energías en la invocación, aquel monstruo atravesó la barrera. El más joven interrumpió su celebración al ver el rostro de los seis integrantes de la banda, el cual tenían una expresión de terror al reconocer al culpable de que la pesadilla cobrara vida. Fue por eso que aquel se dirigiera con palabras amables al muchacho en cuestión, convenciendo de que él le proponía un trato justo, muy diferente a lo que conocía. Él debía aceptar si quería ser un buen hermano y cuidarlos, para no ser más tomados como torpes. Deep Chris estaba dudando mucho y pidió un tiempo para pensarlo, cosa que Bill le permitió, si bien, quería una respuesta definitiva la próxima vez que se vieran. Cuando los colores volvieron, indicando que la sesión espiritual se había terminado, Gideon y Número Tres querían regresar al refugio e invitaron a ese grupo de artistas a regresar al pueblo, donde podrían aprovechar que la gente dejó sus negocios abandonados. Mientras que los niños hacían el camino de vuelta con la bicicleta, los inofensivos hacían lo mismo a pie, hablando de lo sucedido recién de paso. Al cabo de un par de horas, los dos arribaron a la nave, encontrándose con música fuerte, que formaba parte de una fiesta que realizó ese demonio. Fue extraño verlo a él y a Número Cuatro bailando.
—Ya hicimos nuestra parte, ahora te toca hacer lo mismo —dijo el que fue a prisión, bajando la música con su dije de la suerte; el otro no sabía a qué se refería—. Me refiero a darme a Mabel.
Él ya se estaba olvidando de su trato, y creía que esos chicos exigían ya mismo unas clases de lo mucho que sabía. Entre snacks y refrescos Pitt, el rubio les comentaba que ya tenía pensado un plan para conquistarla: fingir ser bueno, actuar como un espía que siempre estuvo en contra del caos, y mencionar para luego perdonar a Dipper por no decirle a su hermana sobre el sacrificio. Al de pelo blanco le pareció una estrategia excelente y arrastraría a su amigo para verse ambos como personas de parte del bien. Sí, eso se haría ni bien Robbie y Pacifica se reunieran con los demás, y sería a la mañana siguiente, porque esta noche, el amo de las pesadillas les tenía algo especial a esos supuestos héroes. El resto ya se supo: mientras que ellos fingían, el otro clon fue en busca de los Varias Veces y, durante ese minuto que se pidió para despedirse, aquella bestia lo usó para sellar el trato de una vez. Para los Pines y demás, les pareció que eliminaron por fin a ese enemigo, sin embargo, no fue acabado por completo porque había un trato pendiente. Al salir del cuerpo de Lee, ese sujeto de otra dimensión se apoderó de aquel cantante, porque ese acuerdo decía que él lo guiaría, o sea, podía dirigirlo, gobernarlo. Esa pobre alma desalojada fue a parar a una realidad falsa, y fue así que de nuevo un ser malvado fue el cabecilla de la banda.
—¿Qué es lo que harás primero, Bill? —preguntó una de las criaturas de papel al día siguiente.
—Cuando estos chicos estén en condiciones, y me refiero a curarse de sus heridas y mezclarse en la sociedad, escribiremos unas canciones, nos haremos famosos y así cumpliré con el trato.
Pero él no podía olvidar la promesa que les hizo a sus amigos delincuentes inter dimensionales: él debía sacarlos del sufrimiento, y para eso buscaría la máquina de clonación de aquel antiguo manager del grupo musical. Con su gran sabiduría, él mejoraría ese aparato para fabricar todos los contenedores que precisaba y por fin esos extraños seres estarían libres para recorrer todo el plano físico. Eso no era lo que tenía como objetivo final, mas era un avance para lograrlo uno de estos días, mientras tanto, ahora se debía concentrar en escribir absurdas canciones que los humanos amarían con locura. Esa parte fue sencilla y, a la semana, ya estaban preparadas para ser grabadas, no obstante, hacía falta un estudio de grabación para lograrlo. Durante ese lapso, Gravity Falls volvió a la normalidad, donde se repitió la orden del alcalde de no mencionar nada y hubo una fiesta de despedida para los Pines. Aquel ser amarillo esperó a que esa entrometida familia estuviera bien lejos para circular por las calles del pueblo en busca de provisiones. Él no quería llamar la atención de las fanáticas, usando abrigos que casi le cubrían la cara, aunque fue buena idea que lo reconocieran porque ellas le daban billetes a cambio de unas fotos. El dinero fue empleado para comprarse una guitarra, entre otras cosas, y al final fue a la televisora para informar que los Varias Veces iban a lanzar un nuevo material y que buscaban una discográfica.
—¿Podrían adelantarnos algo que encontraremos en el nuevo disco? —preguntó la periodista.
La canción titulada "Aquí estamos por ti", trataba sobre lo arduo que fue regresar para ver otra vez a una chica especial, juntando sonidos retro con los del estilo de la banda. El estribillo decía:
Nos alejamos.
Y ahora te extrañamos.
Buscamos cómo volver.
Y aquí estamos… Por ti.
Y como al final, la música cambió para acompañar una estrofa cantada solo por el de sombrero:
Yo te veré.
Dónde y cuándo, no sé.
Sólo sé que pronto yo
Te encontraré.
Tiempo después, esa parte se hizo popular y, cada vez que Ford la escuchaba, era una tortura.
Fin
Antes de terminar, quería hacer una especie de epílogo atando los cabos sueltos, pero no sé si hacerlo. Ahora estoy preparando algo para Halloween...
Ahora unas palabras finales: ¡Por fin lo terminé! ¡Otro fanfic terminado! No puedo creer que lo empecé en el 2016 y ahora lo terminé. Todo empezó cuando me encuentro en este fandom y sólo veo más de lo mismo. Como yo quería algo que se enfocara en los villanos y que los héroes no siempre ganan, a falta de uno tuve que escribirlo. Elegí mejor que Bill siguiera ocupando marionetas que convertirlo en humano, como hacen casi todos los fickers.
A muchos no les gustaron mis ideas, por eso casi nadie comenta, pero ahora me quedo más tranquilo que pude escribir esta historia.
Hasta pronto.
