"Este fic participa en la actividad multifandom del foro Alas Negras, Palabras Negras."

Disclaimer: Harry Potter es propiedad de JK Rowling.

Prompt: Maleta y sonido


―Qué ridícula, ¿para que trae una maleta vacía?

―Ni que no cupieran sus cosas dentro del baúl.

Los rumores la siguieron desde que pisó por primera vez Hogwarts. Luna no comprendía bien que veían sus compañeros en reírse de lo que dijera, no ganaban nada además de reprimendas de los profesores. Tal vez solo encontraban gozo en que nadie le dirigiera la palabra.

―Seguro tiene algún sortilegio para ahuyentar a los heliópatas o cualquiera de las tonterías en las que cree.

―Tal vez allí guarda su cordura.

La maleta era azul, muy gastada y con marcas de humedad. Hasta ahora Luna la había mantenido a salvo de las bromas de sus compañeros. Pensó que una vez que la habían abierto y ver que carecía de contenido la habrían dejado en paz, sin embargo se volvió una carrera para ver quien podría robarla más a menudo.

―Traía aretes decentes en la maleta, pero se le perdieron así que se fabricó esas cosas.

―No, que trae la diadema de Ravenclaw.

A mitad del año el juego de la maleta perdió popularidad, aunque la gente seguía burlándose de ella por sus aretes, sus ojos o sus ideas. No importaba.

No importaba.


Cada vez que iba al dormitorio temprano y lo tenía solo para ella, Luna abría la maleta. Vacía, no le sorprendía. Sonrío y le dio un toque en la cerradura, murmuró unas palabras y cerró los ojos.

Poco a poco, una pequeña melodía se extendió por la habitación. Cualquiera que no fuera ella no lo comprendería.

Podía imaginar que era su madre, cantando mientras trabajaba con hechizos y en el periódico. Antes le daban ganas de llorar, pero ahora se sentía feliz, podía recordar los momentos que estaban juntas y crear más.

―Mamá ―murmuró con un hilo de voz―, hoy conocí a una chica que no se burló de mí. Me trató bien.

Luna abrió los ojos, miró la maleta vacía y tuvo que recordar que mamá ya no estaba con ella. Mamá siempre decía que debía avanzar.

―Seré su amiga ―le dijo y cerró la maleta. Decidió que la mandaría a casa mañana mismo, podía caminar sola.