Disclaimer: Los personajes de Fairy Tail no me pertenecen, son propiedad de Hiro Mashima.
Drabble. [Historia resubida de mi antigua cuenta, por si la has llegado a ver.]
Adiós
Hubiera dado mi vida por no verlo marchar. No podía hacer nada, y eso me ponía más enferma aún. Había regresado a mis brazos, después de tanto tiempo echándolo de menos y ahora me lo volvían a arrebatar. ¡Dios! Como odio al destino, o él me odia a mí, no estoy segura. Solo sé que me duele verlo marchar. Esposado sin saber cuál será su destino. Yo, Titania. A la que le duele el corazón y no puede llorar, porque no debe llorar frente a sus amigos.
Sin embargo, la reacción de Natsu y los demás, pelear contra los guardias me sobrecoge, ¿Qué están haciendo? ¿Por qué? ¿Por qué luchan por Jellal? ¿O es por mí? De todas forma esto tiene que acabar, aquí y ahora. Grito con todas mis fuerzas, ¡Basta!, se acabo, chicos. Esta historia debe tener un final y si así está escrito así será.
Por más que ame a ese peliazul. A ese amigo, a la única familia que tengo. O quizás algo más que un amigo. Los guardias se alejan, pero él se gira.
― Era por el color de tu pelo.
Se acabo. Si no salgo corriendo me romperé en pedazos delante de todos. Y no puedo permitir eso. Aprieto mis nudillos con fuerza, reteniendo las ganas de llorar. Y lo dejé marchar, sabiendo que me amaba y que yo quizás lo amaba aún más. Por eso rompí esa promesa en mis labios. Te salvaría y te sacaría de allí. Porque te quiero, Jellal.
― Adiós.
Y antes de romperme, me doy esperanzas. Puede que sean falsas o ilusorias, pero ya es demasiado tarde para parar de correr.
Nota de la autora: ¡Gracias por leer! Espero que te guste.
