Folklore
Cap 1: The 1
¡Soy yo de nuevo! Bienvenidxs a esta nueva historia. Como ya saben los personajes no me pertenecen sino a las CLAMP (DIOSAS) y las canciones son sacadas de la maravillosa cabeza de Taylor Swift, pero...
LA HISTORIA SI ES MÍA, ASÍ QUE NO COPIAR. GRACIAS.
Nos leemos en las notas de aura. ¡Disfruten!
(AU)
Capítulo 1: The 1
Es una tarde fría de invierno, se puede escuchar el sonido del viento y ver como sopla sin control con sus bajas temperaturas desde la ventana que está a mi costado derecho, eso junto el gris oscuro del cielo hacen que sea una oportunidad para ocupar lo más abrigado que tengas en tu armario y correr por algo caliente en tus tiempos libres, en mi caso eso es muy seguido. Es lo que me queda si no quiero contraer un resfriado.
Me encuentro sentada en un café perdido en las calles de Tokio, el ambiente es cálido aún en días como este, con jazz saliendo de la radio y un café delicioso que no he encontrado en otro lugar, pero no estoy sola.
-El trabajo en la empresa está pesado, pero me ha ido muy bien. Mi jefe dijo que gracias a mi desempeño las acciones subirán otra vez. Incluso te mandé un informe ¿lo viste?- pregunta sereno mientras revuelve el azúcar de su café.
Dejo de tomar mi latte y asiento con una sonrisa sencilla- Si, lo vi.
-¿Qué te pareció? Estuvo bien ¿verdad?- comenta de forma arrogante y saca su celular para mostrarme el documento, que por cierto ya había visto por mi cuenta en la mañana- te mandaré el resto de mi proyecto más tarde.
-Claro, estoy segura de que me encantará- le contesto y vuelvo a dar un sorbo a mi café, sin embargo, ya no había nada. ¡Qué mal! Sigo muerta de frío.
-¿Quieres que te pida otro?- pregunta sin despegar la vista de su teléfono.
Niego y hago un puchero un poco infantil- Creo que no, ya he tomado demasiado café para una sola tarde.
-Como quieras- dice en seco y no sé qué responder a eso.
Yue puede ser un chico parco y un tanto extraño pero, aunque no lo parezca, puede ser detallista cuando quiere, además es muy inteligente, si le preguntas sobre el algo que pasó hace millones de años es muy seguro que lo sabrá, es una de las cualidades que me llamaron la atención.
Llevamos saliendo ya hace un tiempo, si bien no es nada serio aún, la paso muy bien con él.
Lo conocí en la fiesta de bienvenida de mi mejor amigo, Eriol Hiraguizawa, quien todos los inviernos se va a Londres a ver a su familia. Esa noche los dos me pasaron a buscar en su Mercedes Benz y nos fuimos hablando todo el camino. Llamó mi atención apenas escuché su voz y aún más cuando noté lo guapo que es.
Alto, de cabello plateado y ojos azules como el cielo, supe que quería probar su piel apenas lo vi, pero la verdad es que mientras más hablaba más pensaba que no se fijaría en mí. No me mal interpreten, me considero una chica atractiva y divertida, pero tampoco soy una persona que sobresalga del montón, mientras que él no dejaba de hablar de brasileñas en bikini.
Aun así, buscó mi mirada toda la noche hasta que consiguió que le hablara, compartimos la noche con conversaciones banales hasta que sin querer ya tenía una combinación de champagne y vodka en mi cuerpo. Apenas controlaba mis acciones, pero al menos estaba consciente o eso quería creer, intenté decirle a Eriol que nos fuéramos a nuestras casas ya que vivimos cerca, pero él estaba mucho peor que yo. Literalmente se encontraba abrazado al inodoro de la casa de su novia y amiga mía de la infancia, Tomoyo Daidouji. Dijo que se quedaría allí a pasar la noche así que Yue se ofreció a llevarme a casa y terminamos dándonos nuestros números, el resto es historia.
Es mayor que yo por tres años y vamos en la misma universidad, solo que él estudia en primero de negocios y yo en segundo de periodismo. Es un chico habilidoso, bueno y muy atractivo, quizás sería perfecto si no fuera porque su ego es demasiado grande como para escuchar a alguien más. Sin embargo, después de pasar dos años soltera y con pequeñas aventuras de una noche he aprendido a decir que "si" en lugar de "no", dejar de ver un obstáculo en cada oportunidad que se me presenta. Supongo que lo estoy haciendo bien.
-Ya debo irme Yue, aún no encuentro trabajo y se me están agotando los días- le digo afligida, ni siquiera debería estar aquí. ¡Debería estar buscando empleo! Me levanto rápido para acercarme a él y despedirme con un beso, me respondió distraído por su trabajo en su teléfono y no me hice problemas, solo me alzo de hombros para salir del café mientras arreglo mi abrigo aún más a mi cuerpo.
Camino hasta la parada del autobús y me siento esperando que apareciera el que necesito. Mientras lo hago saco mi móvil y pierdo el tiempo en instagram. Vi algunas historias de mis amigas, la mayoría se mostraban preocupadas por su primer día de práctica. ¡Ojalá yo tuviera esa preocupación! Mi meta más grande en estos momentos es conseguir mi práctica periodística. ¿Cómo no? Soy una estudiante de segundo año y siendo mediados de marzo no encontra nada. Suelto un suspiro y levanto la vista a mi alrededor, en la parada habían muchas personas, pero un castaño chocolate me puso en alerta.
"¿Acaso será...?"
Pestañeo varias veces y me quedo mirándolo fijamente mientras siento que el corazón se me detiene por unos segundos, no puede ser él, es imposible. El castaño se volteó a verme interrogante y supe que no era quien creía, me puse muy nerviosa y solo atiné a sonreír y posar mi mirada otra vez en mi celular. Al parecer mi mente me había jugado una mala pasada.
Me subo al autobús y me siento hacia la ventana, saco mis audífonos y puse el nuevo álbum de Taylor Swift, Folklore. Últimamente estaba obsesionada con sus canciones, me parecía una obra maestra que me trasportaba a mis pensamientos más profundos. Quizás piensen que estoy loca, pero me gusta imaginarme la música en estaciones, por ejemplo, creo que le queda muy bien a un frío invernal como este.
El sonido de una notificación interrumpió la primera canción y frunzo el ceño con un puchero pero lo borro al ver de quién se trata. Era un mensaje de Eriol.
Eriol: Adivina quién consiguió entradas para ir a la matiné este domingo...
Yo: ¡OMG! *emoji sonriente* pensé que estaban a punto de cerrarla.
Eriol: Creo que tengo ventajas al estudiar cine, aunque son solo tres, ¿no crees que a tu novio le importe? ¿verdad?
Entiendo que iremos Tomoyo, Eriol y yo, cuando leo la palabra "novio" ruego los ojos y le contesto: Ya te he dicho que no es mi novio bobo y no creo que le importe, no le gustan las películas, dice que son muy aburridas.
Eriol: Eso es porque las mejores películas no se han hecho aún, pero podrías decirle que si me ayuda con el presupuesto para iniciar mi proyecto lo haré cambiar de opinión. *Emoji riendo*
Comienzo a reírme: *Emoji riendo* Buen intento, nos vemos el domingo.
Vuelvo a abrir instagram, esta vez me fijo en las fotos del muro, pasaba cada una hasta que me detuve en una en particular. En la fotografía estaba la persona que creí ver en la parada del bus. ¡Qué coincidencia! Parecía estar de viaje, solo se alcanzaba a ver la silueta de su espalda mientras mira una puesta de sol en alguna playa que no conozco. Sonrío con nostalgia al saber que al parecer le estaba yendo increíble.
Guardo el celular y vuelvo mi mirada hacia las calles de Tokio. ¿Quién lo diría? Las cosas son muy diferentes de hace dos años, aún intento adaptarme a la idea que ahora soy una adulta joven de diecinueve años con responsabilidades. Tengo deudas, una renta que pagar y estoy desesperada por encontrar un trabajo estable. ¿Cómo le estará yendo a él? A veces me topo con sus fotos en mis redes o su viejo número en la lista de mi teléfono que nunca borré. La imaginación hace lo suyo muchas veces e inunda mi mente con una realidad alterna muy distinta a esta.
"Si me quisieras de verdad lo hubieras mostrado" escucho en la voz de Taylor y me golpea fuerte.
Definitivamente éramos algo, pero en ese tiempo solo teníamos diecisiete años y éramos muy atrevidos para saber lo que hacíamos. Las vacaciones de verano apenas comenzaban y no nos conocíamos bien, pero créanme que una vez que dijimos el primer "hola" fue más que suficiente, hablábamos todos los días y a cada momento. De alguna forma no se volvió aburrido ni caímos en la monotonía. Nos llevamos increíble desde el primer segundo y los mensajes pasaron a convertirse en reuniones en su casa y paseos por la pequeña ciudad de Tomoeda. Recuerdo una vez en particular, cuando lanzábamos miles de centavos a la piscina de su vecino, era de noche, pero al ser vacaciones la hora no era una de nuestras preocupaciones.
_
-¿De dónde sacaste tantas? – le pregunté sorprendida al ver que había salido de su casa con una caja muy pesada con pequeñas monedas. Él me sonrió con sus joyas ámbares y la abrió aún más para mostrarme su contenido.
-Pensé que serían de ayuda. ¿Alguna vez escuchaste que si lanzas una moneda a una fuente tus sueños se hacen realidad? – me preguntó y lo miré interrogante aún sin entender el fin – Ayer me comentaste que darías todo para entrar en la universidad ¿no? Pensé que la suerte podría ser de ayuda – se alza de hombros y deja la caja en el suelo.
-Pero Shaoran... no hay ninguna fuente de los deseos por aquí- reí divertida.
Él toma mi mano y me lleva hasta la muralla que separaba su jardín del de su vecino - ¿Estás segura?
Hace una seña con su cabeza y se inclina para mirar al otro lado, era mucho más alto que yo, así que tuve que subirme a una roca para poder hacer lo mismo. En ese momento vi la espectacular piscina de al lado. En un barrio alto como ese es fácil encontrarse con casas que parecían mansiones y que en temporada de verano se encontraban solas. Ambos nos sonreímos sintiéndonos cómplices de un plan maestro, sabíamos que su vecino estaba de viaje así que era nuestra oportunidad.
Corrimos hacia la caja de centavos, la acercamos, nos llenarnos las manos y comenzamos a lanzarlas hacia la piscina, se escuchaba la caída de cada una cuando tocaba el agua.
¡Era tan divertido! Oía su risa grave junto a la mía y de vez en cuando lo miraba de reojo contemplando mucho que le quedaba esa sonrisa en su rostro, su presencia me llenaba de adrenalina y me revolvía el estómago como la adolescente que era. Me sentía afortunada por compartir mi tiempo con una persona tan genial. La diversión nubló mi mente y se me ocurrió una idea muy loca, como pude me impulsé con mis brazos y crucé hacía el otro lado, aterricé sin problemas y le hice una seña para que hiciera lo mismo.
-Vamos, si estamos más cerca la suerte será mayor.
Él me miró con sus ojos bien abiertos y observó a nuestro alrededor asegurándose que no hubiera nadie -Estás loca Kinomoto – toma la caja de monedas y me la entrega antes de saltar para cruzar hasta llegar a mi lado.
-¡Tú fuiste el de la idea! – le recriminé con la caja en mis manos, me llevé el resto de centavos que quedaban, me quité los zapatos y me senté a la orilla de la piscina para seguir con mi deseo – mi intención era ver una película y comer palomitas con caramelo.
-Admite que esto es mucho más divertido- se sentó a mi lado, pero no tomó ninguna moneda, en su lugar se quedó mirando el agua y como las luces de colores comenzaban a prenderse al caer la noche, el verde, azul y violeta se mezclaban bajo el agua.
-¿Sabes qué sería más divertido? – le pregunté y me miró interrogante- Esto.
Le lancé agua con mis pies y me burlé de su rostro mojado, entrecerró sus ojos y pude ver la malicia en ellos, si bien llevamos solo una semana de amistad aprendí a leer sus facciones como cuando conocer a una persona de toda una vida.
- No te atrevas- le advertí.
-¿Atreverme a qué? ¿esto?- su sonrisa fue lo último que alcancé a ver, me lanzó al agua tibia por el sol de la tarde y caí sin más.
-¡Shaoran Li considérate muerto! – le grité con un enojo fingido, me mantuve flotando cerca de él con mis piernas y brazos.
Nos miramos desafiantes hasta que él también se lanzó sin que se lo pidiera, se sumergió en el agua y salió frente a mí, ambos estábamos empapados y hechos un desastre. El pelo y nuestra ropa se apegaban a nuestros cuerpos y Dios... las luces se reflejaban en su piel de una forma exquisita. Maldito Li... era demasiado atractivo y yo no puedo evitar pensarlo sin babear como una tonta, incluso mientras estaba perdida en mi mente, no me di cuenta de que nos quedamos mirando por un largo rato, me sonrojo un poco y le tiro agua a la cara para romper el momento. Él hace lo mismo y continuamos con nuestro juego infantil.
-Ya... ya, creo que es suficiente- digo entre risas e intento escapar, pero Shaoran me toma del brazo y me acerca hacía su pecho, ambos respirábamos agitados por nuestra loca travesura.
-Creo que estamos a mano- me dijo cerca, demasiado cerca, nuestras respiraciones casi se mezclaban de forma peligrosa. Estaba tan entretenida en nuestro juego que no analicé el hecho que estaba sola con un chico, hace mucho no estaba en una situación así con alguien del sexo masculino y no me refiero solo al hecho que estaba dentro de una piscina sin permiso, eso nunca lo había hecho ni en mis sueños más locos. Mi corazón comenzó a acelerarse y sentí la necesidad de salir corriendo, intenté escaparme otra vez, pero él volvió a detenerme, esta vez con mi mano.
-No te vayas... - me susurró casi en una súplica- por favor.
-Si alguien nos ve tendremos problemas, ¿y si hay cámaras? - esquivo su mirada a una de las luces de la piscina para que no notara mi timidez.
-Pero ya estamos aquí, ¿qué tiene de malo dejarnos llevar solo un momento? – con su otra mano acarició mi mejilla y me tienta a mirarlo otra vez. El destello de las luces junto al cielo reflejado en el agua solo lo hacían parecer aún más hermoso, maldije para mis adentros al reconocerlo y entonces supe que estaba perdida. Yo misma fui quién terminé la distancia entre nosotros, me incliné y perdí el juego con un beso atrevido y tímido, después de todo ese fue mi primer beso de verdad. Claro que había besado a otros chicos antes, pero nunca de esa manera. Ninguno se había atrevido a abrazarme a su cuerpo de esa forma, ninguno se había atrevido a acariciar mis piernas hasta su cadera, invitándome a continuar y a disfrutar el tacto de su cabello con mis dedos, ni sentir sus caricias por mi espalda. Nunca antes había disfrutado del rose de otro cuerpo entremedio del agua.
_
No tengo ninguna excusa en mi defensa, solo era una adolescente que se divertía con un chico guapo que acababa de conocer en el verano, si bien, estudiábamos en la misma preparatoria apenas sabíamos de la existencia del otro, no obstante, todo cambió muy rápido.
"Lo que nunca supiste es que si mis deseos se hubiesen hecho realidad hubieses sido tú" pienso de vuelta al presente.
Reconozco mi parada, así que me levanto para tocar el timbre y bajar antes que el chófer cerrara las puertas. Camino hasta mi departamento y cuando llego a la puerta la abro con la intención de hacerme un chocolate caliente para continuar en la búsqueda de mi práctica por las plataformas de trabajo. Entro a la cocina y pongo el agua a hervir y mientras espero saco mi celular de nuevo y me torturo abriendo el perfil de "Xiaolang Li".
Apenas tenía fotos, la mayoría eran de puestas de sol o paisajes sorprendentes, cosa que no me sorprende, su sueño frustrado fue viajar por el mundo, pero en vez de eso supe que entró a estudiar administración de empresas en algún lugar de su natal china.
Volví a caer a en algún recuerdo de hace dos años. Esta vez me encontraba con mi mejor amiga, Tomoyo Daidouji, era una calurosa tarde de verano. Por eso no dudé en vestirme con mi vestido favorito, uno verde esmeralda que combinaba con mis ojos que en ese momento estaban tapados con mis lentes de sol. La estábamos pasando fantástico en el festival de verano, el lugar estaba lleno de gente porque esta vez el alcalde había puesto un parque de diversiones, algo raro en un lugar tan pequeño como Tomoeda.
_
-Oye Sakura, ¡mira quienes están aquí! – escuché la emoción de mi amiga, yo estaba muy ocupada jugando al tiro al blanco, mi hermano se encargó de enseñarme para que siempre le diera al centro y no quería que esta fuera la excepción, pero me desconcentré y miré a la dirección que me apuntaba ella. A lo lejos estaba él con su grupo de amigos, entre ellos quien se convertiría en un futuro en mi mejor amigo, Eriol Hiraguizawa, pero él no es importante ahora.
Quedé anonada con tan solo su presencia, que a mi parecer sobre salía sobre todos los demás, con sus jeans azules y su camisa blanca, muy al estilo de Jean Dean, pasaba su mano por su cabello mientras reía dejando relucir sus hoyuelos.
-¿Quién es él? – pregunté casi en un susurro- el castaño de al medio.
Ella me miró como si estuviera loca- ¿Acaso nunca has ido a un partido de fútbol? Li Shaoran y sus amigos no pierden ni un solo campeonato, pero claro... ¿cómo podrías saberlo si nunca has querido ir a uno por escribir tus artículos? Te falta un poco de realidad amiga.
La miré con una indignación dramática- Perdóname Tomoyo, no sabía que era un delito. Además... si lo he visto en los pasillos tan solo... no sabía su nombre – le aclaré.
-¿No son guapos? Especialmente Hiraguizawa- mueve sus cejas juguetonas y vuelve a posar la mirada en el grupo lleno de testosterona.
Nunca me había detenido a mirar a Shaoran con tanta precisión, es por eso que esa tarde algo hizo "click" en mi cabeza, una sensación que no podría explicar. Sus manos se escondían en sus bolsillos y recibía con gracia el codazo de uno de sus amigos, por alguna extraña razón se da cuenta de mi presencia y fija su mirada al frente para verme. Esa acción fue suficiente para colocarme nerviosa y descoordinar mis movimientos, sin querer apreté el gatillo y el dardo salió volando a cualquier lugar en vez del centro, el sonido hizo que las dos diéramos un salto.
-¡Ten más cuidado niña!- me regañó el dueño del juego - ¡Podrías haberle dado en el ojo a alguien con eso!
Me escondí apenada alzando mis hombros- Lo siento señor, no sé qué sucedió.
-Vaya... eso estuvo bastante cerca- escuché a mis espaldas, su voz fue bastante sarcástica y me giré con cara de pocos amigos, no obstante, abro mis ojos llenos de sorpresa al ver que el grupo de tres amigos estaba junto a nosotras y quién me había hablado era nada más ni nada menos que Li.
-¿Tú crees?- le pregunté de la misma manera, me miró con sus ojos ámbares y una sensación de familiaridad cruzó mi cuerpo- para tu información... solo perdí la concentración- me excusé, escuché el "¿por qué habrá sido?" proveniente de Eriol y mis mejillas se avergonzaron ya que al parecer me habían visto.
-Entonces no tendrás problema en tener un duelo conmigo- saca unas monedas y le paga al señor por los dos, luego escoge su propia "arma" y la llena de dardos.
-Claro que no- le contesté, pongo una mano en mi cadera en forma retadora y alzo una ceja- a menos que te moleste que te gane una chica.
Sus amigos y Tomoyo comenzaron a tirar leña a la tensión mientras hacían sonidos retadores, los dos solo nos pusimos en posición para apuntar una y otra vez hacia el centro, de vez en cuando lo miraba de reojo y lo encontraba haciendo lo mismo, ambos estábamos obsesionados por ganarle al otro. Al final resulté ser la ganadora, mi amiga y yo nos abrazamos con emoción. ¡Le había ganado al engreído de Li!
-Puedes escoger tu premio jovencita- me avisa el dueño y yo miro a todos los premios con atención, pero ninguno me gustaba lo suficiente.
-¿Qué te parece ese de ahí?- me dice el castaño a mi lado, se refería a un llavero en forma de estrella muy bonito.
Sonreí complacida y lo escogí como premio- ¡Es perfecto! gracias- se lo muestro entre mis manos y él me sonríe de vuelta.
-Eres muy buena, lo admito- levanta sus manos derrotado- fue un gusto jugar contra ti... - estiró la mano esperando que le respondiera cosa que hice sin dudar.
-Sakura Kinomoto, digo lo mismo...
-Shaoran, Shaoran Li- se presentó también y nos sonreímos amistosamente, unimos nuestros grupos y nos divertimos en el parque de diversiones hasta que veo un mensaje de mi padre preguntando si estaba bien.
Yo: Tranquilo papá, me iré a casa ahora. Te quiero *Emoji de corazón*
-¿Ya tienes que irte?- pregunta él y yo asiento.
-Si, desde que mi hermano se fue a la universidad ya no tengo guardaespaldas, así que mi papá se preocupa mucho- le cuento mientras le río divertida.
Caminamos hasta la salida y comenzamos a despedirnos, ¿alguna vez les ha pasado que quieren seguir en contacto con alguien, pero no se atreven a expresarlo? Eso fue lo que pasó, sentía su mirada sobre mí y yo no me atrevía a decir nada, hasta que él da el primer paso.
- ¿Qué dicen si intercambiamos instragrams? Seguro los chicos quieren volver a juntarse con ustedes, veo que la pasaron muy bien- me dice y yo me sonrojo un poco.
Me muerdo el labio inferior ansiosa y asiento- Claro, nosotras también la pasamos muy bien.
Es así como le di nuestras cuentas y el día siguiente me pidió mi número de teléfono por el DM. Otra vez, se lo di sin dudar. Hubiese sido divertido si hubiese resultado ser el indicado... pero supongo que la historia ha mostrado que los grandes amores ya han terminado.
_
Ahora, apoyada en la encimera de mi cocina me quedo mirando el botón de "mensaje" en su perfil. Hace mucho tiempo que no tenemos una conversación directa, aunque a veces tenía noticias de su vida por parte de los medios y porque también lo sigo en redes sociales, me resisto y persisto a la tentación de preguntarle si es que una cosa hubiese sido diferente... ¿sería todo diferente ahora?
Guardo el celular en el bolsillo trasero de mi pantalón y me preparo un chocolate caliente, después camino hasta mi escritorio para abrir mi laptop y reviso mi correo. Nada.
-¡Argh! Dios, Zeus, Thor, Buda, destino ¡quién sea que me esté escuchando por favor ayúdeme! - junto mis manos en forma de súplica y miro al techo desamparada.
Si no consigo una práctica para este mes me vería perdida en la desesperación y tendría que volver a la casa de mi padre. No quería ser una carga para él, ya me ayuda a pagar la universidad pese a que le insisto en que puedo buscar un trabajo mejor con el que pueda costear la mensualidad y la renta. Actualmente, con el dinero de algunos artículos independientes apenas lograba pagarme un pequeño departamento en los suburbios.
Mi celular sonó, así que lo desbloqueo para ver quién me hablaba, era Yue, seguro me acaba de mandar un nuevo informe de su trabajo, estaba a punto de ir a leerlo para tranquilizar mis nervios,aun que me resultara aburrido, pero entonces cometo uno de los peores errores que pude haber hecho. Aún estaba en el perfil de Shaoran y sin querer di dos toques a la pantalla y le puse un corazón a una de sus fotos... ANTIGUAS.
-¡OH POR TODOS LOS DIOSES! NO, NO, NO- grito como loca y comienzo a entrar en pánico, le quité el "like" tan rápido que hasta Flash estaría orgulloso, me levanto de mi escritorio y me tiro a la cama con un dolor de entrañas insoportable. No podía estar pasándome esto, ahora recuerdo por qué no me considero una persona religiosa, oculto el rojo de mi rostro entre mis manos y suelto un grito de desesperación.
Solo me queda esperar que no lo haya visto...
Notas de la autora: ¡Hola a todxs! Así comienza esta nueva historia. ¡No saben lo emocionada que estoy! Necesito que lean algunas aclaraciones: como algunxs sabrán, este fic esta basado en la historia detrás del nuevo álbum de Taylor Swift "Folklore". Es por eso que cada capitulo estará basado en una canción en específico de este pero también mencionaré canciones de Reputation porque creo que le viene mucho a la esencia de este romance. Respecto a la historia, no les diré exactamente de qué trata porque no quiero dar spoilers, pero cambié muchas cosas. ¿Algunx ya conoce la historia?
Volviendo al fic: ¿Qué opinan de Sakura? es un poco diferente a la típica niña buena y perdida en la luna, más bien esta perdida en el pasado. ¿Por qué será? ¿Dónde estará Shaoran? ¿Qué sucedió con esos dos?
Ya quiero leer sus suposiciones y qué opinan sobre que este con YUE. OMG. Quise que Sakura estudiara periodismo porque yo soy periodista y hace poco me encontraba en el mismo problema de ella jaja. Me gustaría seguir escribiendo pero mejor esperaré a sus lindos comentarios.
Les quiere,
Kobatoo-13/Moonlightfic_13
