Como ya saben los personajes no me pertenecen sino a las CLAMP (DIOSAS) y las canciones son sacadas de la maravillosa cabeza de Taylor Swift, pero...

LA HISTORIA SI ES MÍA ASÍ QUE NO COPIAR. GRACIAS.

Nos leemos en las notas de aura. ¡Disfruten!

(AU)

Capítulo 3: Gorgeous

Aquí estoy, aburrido y solitario... tirado en el sofá de mi casa y emborrachándome con un vaso de whisky en mi mano derecha. De fondo escucho el aleatorio de una de mis listas de Spotify favoritas, pero cuando Coldplay comienza a sonar y mi estado no cambia ni un poco significa que algo me está pasando. Nunca me ha molestado la soledad. Es más... ¡Me encanta la soledad! Entenderán que al ser el menor de cuatro hermanas y ser novio de una chica tan demandante como Meiling son momentos que atesoro con creces. Sin embargo, hora hay algo que me molesta y me pone incómodo, es como si... extrañara algo.

La palabra "alguien" se cruza por mi cabeza pero la ignoro con éxito. ¡Ja! No, yo no extraño a nadie. Estoy estupendo solo. ¡Claro que si! No extraño a nadie, estoy bien.

Suelto un gruñido y le doy un sorbo a mi vaso helado. Mierda... comienzo a creer que debí haberme ido con mi familia de vacaciones. Así no parecería el chico más patético del mundo. ¡Debería estar con mis amigos en este momento! No ahogándome en alcohol mientras intento borrar todo pensamiento inadecuado de mi cabeza.

Ojalá no tuviera una razón. ¡Sería tan fácil! pero tengo una muy peculiar que viene con un paquete especial de adjetivos que rondan mi mente desde hace ya un tiempo. Chiquita pero con unas piernas malditamente largas, una sonrisa de diamantes y unos labios rosados que tuve el dulce placer de probar hace escasos dos días, una voz... su voz, ¡Dioses! era como si un ángel hubiera bajado del cielo y se hubiera puesto en el cuerpo de esa persona, pero eso no es lo peor, oh no... tiene unos ojos verdes que te invitan a perderte en ellos, parece una cruel coincidencia que sean de mi color favorito. Eso no es todo, claro que no, también reproduzco el tacto de su cuerpo junto al mío y el sonido de mi nombre en su boca con el roce de un beso.

Ah... Sakura Kinomoto...

Quizás sea la chica más genial que tengas el placer de conocer. Divertida, alocada y atrevida, pero a la vez adorable,comprensiva y buena. La culpable de que esté hecho un desastre en vez de pasarla excelente con mis amigos o paseando en las calles de Tomoeda. Es una chica que conocí en el festival de verano hace poco más de una semana. ¿Cómo olvidar ese día?

_

Fui con Eriol y Yamasaki a buscar un poco de entretención. Jugamos en los puestos y recorrimos el lugar hasta que siento una firme mirada a mi dirección. Esa tarde fue la primera vez que la vi, apuntando con su arma a un centro redondo y usando un vestido esmeralda que pronto sabría que combinaba con sus ojos que en ese momento se encontraban ocultos por sus lentes de sol. Me causó mucha gracia como una chica tan menuda podía sostener con todas sus fuerzas ese objeto tan pesado, imaginen la risa que solté cuando la veo perder el control y el dardo vuela a lo lejos.

-¡Uy! Parece que Shaoran encontró algo interesante. ¡Miren a esas dos musas!- comenta Eriol con su sonrisa gatuna. Hasta ese momento no había visto a la amatista parada atrás de la castaña- si que sabes mis gustos amigo, deséame suerte- me da una palmada en la espalda, arregla su cabello y sin más camina hacia el grupo de dos chicas.

-Ahí va de nuevo...- suspira mi otro amigo al ver que el ingles estaba por hacer su jugada, por tercera vez en el día- 50 yenes a que una de ellas le apunta con esa arma.

Yo reí y lo miré con una sonrisa divertida- 100 yenes a que no logra conseguir sus instagrams- ambos chocamos nuestras manos.

-Hecho

Caminamos hasta ellos y me doy cuenta que Eriol ya estaba hablando con la chica azabache de cabello largo y al parecer ella está igual de emocionada que él, solo que intentaba hacerse la interesada mientras movía su cabello con coquetería. ¡No puedo creerlo! ¡De verdad le está funcionando al imbécil!

-Lo siento señor, no sé que sucedió- esa fue la primera vez que escuché su majestuosa voz, disculpándose con el dueño del lugar que la regañaba por ser una despistada. Al principio me pareció demasiado aniñada, incluso pensé que era demasiado falsa. ¿Cómo alguien puede hablar así? Seguro solo intentaba ser una mosca muerta para ser perdonada. ¡Qué molestia!

-Vaya... eso estuvo bastante cerca- suelto sarcásticamente al recordar lo gracioso que fue verla fallar, se giró furiosa y levantó sus lentes para verme de frente. Dejó ver esas areolas brillosas que me atrajeron como si se tratara de un campo magnético y un minuto después me encontré retándola en su propio juego. ¡Si hubiera sabido en lo que me metía!

No me bastó con eso, sino que yo mismo le pedí su nombre en instagram con la excusa de que mis amigos querían verlas de nuevo, cuando la verdad es que solo fui un vil mentiroso. Toda esa tarde parecía demasiado... mmm, ¿linda? no, eso le queda corto, es un nivel superior, es hermosa y genial. Es por eso que surgió un interés particular en averiguar si se trataba de ella o de una personaje. Los días pegados en el teléfono pasaron a ser caminatas por la ciudad, pedir pizza de noche y tirarnos a la piscina de mi vecino sin su permiso, algo que no termino muy bien...

_

Me acuesto aún más en el sofá y frunzo el ceño.

Debería haber pensado en las consecuencias. Tengo novia de hace años, Meiling Li. Está de viaje haciendo no sé qué en algún lugar de China, nuestro país natal. Es una chica maravillosa, algo terca y excéntrica, muy impulsiva pero muy atenta. Nos conocimos en Hong Kong cuando apenas eramos unos niños, desde entonces sabía que ella me quería, no obstante, no supe de mis sentimientos hasta unos días antes de venirme a Japón, cuando se lo dije quedó muy mal, su madre se preocupaba por su salud y me asustó que algo malo le podría pasar. No me importó la distancia, le pedí que fuera mi novia y ella aceptó emocionada, pasaron dos años hasta que este decidió venirse a Tomoeda junto a su padre.

Nunca hemos tenido una relación llena de amor y cursilería, no soy así, siempre odié esas mierdas, pero nos llevamos bien y la quiero. Es por eso que yo mismo estoy sorprendido por lo que hice en la piscina de mi vecino hace dos días. Ni si quiera quiero pensar en la palabra que comienza con "f", porque eso es lo que soy. Le fui infiel a mi novia con Sakura Kinomoto.

Arruiné nuestra amistad y mi verano. Debí decirle que tengo novia desde un principio, desde el momento en que sentí esta conexión entre nosotros, pero es tan hermosa que no pude decirle nada sin quedarme embobado en mi lugar. Esa chica es tan increíble y me pone tan feliz que me vuelve triste.

¡Todo esto es mi culpa! No debería estar pensando en lo genial que es otra chica que NO es mi novia. Aún así, una parte de mi está molesta con ella, por atreverse a hacerme sentir de esta manera.

-Bueno... al menos ya le dije la verdad y no está enojada o no tanto- susurro para mí mismo y tomo otro sorbo de mi trago.

"Si es así, ¿por qué no se han hablado desde ayer?" pregunta mi molesta conciencia.

-Quedamos en que tomaríamos un poco de distancia- me recuerdo, enseguida pasa por mi mente el sonido de su risa cuando digo alguna estupidez o terminamos cometiendo una locura. Dejo el vaso sobre la mesita frente a mi para desordenar mi pelo con frustración- ¡Argh! ¡¿Qué diablos me está pasando?! - grito frustrado.

Podría haber seguido hundiéndome en mi miseria sino fuera porque el sonido del timbre de mi casa sonaba, y sonaba... y sonaba. Hay solo dos idiotas que se atreven hacerlo solo para molestarme. Suspiro derrotado al saber que no pararían hasta que abriera la puerta y me levanto para hacerlo.

-¡Ya! ¡YA! Dejen el timbre maldita sea, harán que exploten mis oídos- les digo con el ceño fruncido una vez que veo los rostro de mis dos mejores amigos.

-Oh ya cálmate viejo, y deja esa cara que te saldrán arrugas- entra Yamasaki y me da un empujón juguetón de saludo- ¿sabías que antiguamente las arrugas se consideraban un símbolo de valentía y actitud?

-¿Enserio?- pregunto interesado y él asiente.

-Claro que si- le sigue Hiraguizagua - pero luego descubrieron que solo se trabajan de personas amargadas como tú, así que ya no les tomaron importancia- bromea y yo vuelvo a soltar un gruñido- ¿Qué estabas haciendo? te ves terrible amigo, como si te hubieras peleado con la almohada.

Me alejo un poco de ellos para arreglar un poco mi cabello y mi ropa- No sé de qué hablan, saben que me gusta estar en mi casa- Yamasaki se va a asaltar mi cocina y Eriol me acompaña a la sala.

-Si, pero estás pálido y moribundo- se asienta en mi sofá y mira mi vaso sobre la mesa- ¡Y estabas bebiendo whisky! Eso solo puede significar una cosa... ¿tuviste problemas con tus padres?

-No- respondo secamente.

-¡Ya sé! Lo que te falta es una caliente videollamada con tu novia ¿he? apuesto que mueres por un poco de acción- Eriol toma mi teléfono, el cual se encontraba en la misma mesa. ¡No! Ahí están mis mensajes con Sakura, mensajes que nadie puede ver. Enseguida salto sobre él y se lo retiro de las manos- ¡Argh! ¡¿Estás demente?!

-¡Ja! Quizás qué cosas sucias tiene ahí- aparece Takashi con un plato hondo azul lleno de palomitas con caramelo.

-¿Alguna vez dejarán mi vida sexual tranquila?

-NO- respondieron al mismo tiempo y yo solo bufo molesto.

-Es enserio Shaoran, somos el trío de oro pero últimamente solo somos nosotros dos. Eriol me cae muy bien pero necesito que alguien me ayude a controlarlo, no puedo hacerlo solo.

-¡Hey! Soy un hombre encantador, y si no lo crees pregúntale a Tomoyo- sonríe pícaramente- ¿les conté que estamos saliendo? ¡Uff qué chica!- exclama el inglés mientras saca algunas palomitas y sacar de su mochila dos videojuegos- como sea, no vine hasta aquí para hablar de mi vida amorosa, mira lo que traemos para ti, el último FIFA.

-¡Genial!- sonrío contento y me siento entre ellos- si querían que les pateara el trasero de nuevo solo tenían que llamarme.

-¡Ya quisieras, presumido!- se queja Yamasaki y los tres reímos. Debo admitir que tengo unos amigos bastante extraños pero no puedo imaginar mi vida sin ellos. Lo sé, sé que dije que no me gusta lo cursis, pero la verdad es que estos idiotas a mis lados son como unos hermanos para mi. Conectamos la consola al plasma y tomamos los mandos para jugar uno de nuestros videojuegos favoritos.

-¡Ja, ja! ¡En sus caras, malditos!- alardea Eriol cuando gana por primera vez en cuatro partidas.

-¡Puta madre! ¡Esa fue una falta!- grita Yamasaki desde el suelo y lo mira molesto.

-No vi que el arbitro parara el jue...- el de cabello casi azul comienza a toser cuando mi amigo japonés le tira palomitas al rostro y una le cae en la boca.

-Trágate tu mierda- le dice este y comenzaron a tirarse palomitas entre ellos. Yo, al estar al medio tuve que pararlos.

-¡Paren!- grito entre medio y ellos lo hacen, luego sonrío de lado- eso no quita que sigo estando en primer lugar, perdedores- les digo molestándolos, no pasó mucho hasta que siento que ahora los dos me atacaban con palomitas- ¡Era broma! ¡era broma!

Así pasamos el día hasta que ya se hizo de noche, lo sé porque cuando abrí los ojos estaba todo oscuro. Los tres nos habíamos quedado dormidos en el sofá. Eriol tenía sus asquerosos pies casi en boca y Takashi dormía en la alfombra murmurando cosas que nadie podía entender. Empujo a mi amigo inglés a un lado pero él ni se inmutó. ¡Duermen peor que una piedra!

Intento levantarme con cuidado de no despertarlos y camino hasta mi ventana para ver mis notificaciones del celular. La mayoría no eran importantes, algunas eran fotos que Shiefa, mi hermana, me había mandado miles de las vacaciones familiares, sonreí al ver que al menos ellos lo estaban disfrutando.

-Ptss- escucho de repente, enseguida miro a mi al rededor, ¿es mi idea o acabo de escuchar un "ptss"?- Ptss, Shao...- ¡Ahí está de nuevo! miro hacia la ventana y ahí veo a la emisora del ruido. ¡Sakura estaba debajo de mi ventana! Al menos estoy en el primer piso así que no es tanta la altura. En seguida la abro y me apoyo en el marco para mirar hacia abajo.

-¿Te cansaste de usar la puerta principal?- le pregunto sarcástico.

Ella rueda los ojos y niega-Iba a hacerlo pero vi las luces apagadas y pensé que no estabas en casa, hasta que te vi aquí- explica algo sonrojada. No puedo evitar sonreír un poco por lo adorable que se ve así- Ese no es el punto, necesito tu ayuda Shaoran, es algo urgente- parece demasiado angustiada.

-¿Te sucedió algo malo?- le pregunto esta vez preocupado.

-Algo así, no a mí. ¡Yo fui la que causé algo horrible!- comenta alterada y moviendo sus manos.

-Tranquila, espérame ahí, salgo enseguida- abro la completamente la ventana y ella me mira interrogante.

-¿Saldrás por aquí?

Me alzo de hombros y salto sin más- Es más rápido que ir hasta mi puerta- ella siente de acuerdo, quedamos bastante cerca así que doy un paso atrás nervioso, pero al parecer Sakura ni cuenta se dio- Bien, ¿qué sucedió?

-Es mejor que te lo muestre, está en mi auto...- asiento curioso por su actitud tan misteriosa y caminamos hasta su auto, no obstante no abre la puerta- Estaba yendo a mi casa cuando entonces escucho un golpe y un quejido muy feo. Me asustó así que me bajé a ver y era él.

Alzo una ceja y me inclino al vidrio para ver adentro de los asientos traseros, debajo del asiento trasero se encontraba un animal peludo de color amarillo y cola larga- ¿Atropellaste a un gato?

-Eso creo... la verdad es que no estoy segura, había un agujero en el pavimento. Lo encontré acostado un lado y lo tomé para ver si le hice daño, pero cuando lo dejé dentro del auto se escondió debajo del asiento y ya no pude sacarlo. Quiero ver si está bien, quizás está herido.

Me observa asustada y muerta de nervios, vuelvo a mirar hacia adentro-Mmm... puede ser o quizás solo está asustado.

-Ohh Shaoran, ayúdame por favor- sus ojos se volvieron llorosos y me puso nervioso, no me gustaba ver llorar a las personas, nunca sé cómo actuar- mi padre se fue a ver a mi hermano a Tokio y Tomoyo está ocupada con su madre, no sé qué hacer- se veía y escuchaba tan urgida que coloco mis manos en sus rostro y le acaricio la mejilla como inercia, reaccionó a mi tacto y soltó un jadeo que me hizo aguantar la respiración por un segundo. Diablos... en verdad es hermosa, solo miren ese rostro.

-Tranquila Sak, llorando no solucionaremos nada ¿si?- asiente lentamente y yo le coloco un mechón rebelde detrás de su oreja- te acompañaré a buscar una veterinaria de turno.

Suelta el aire retenido y sonríe de lado-Gracias, eres el mejor.

Yo igual le sonrío y nos subimos al auto, decidimos dejarlo donde estaba hasta al menos encontrar un veterinario. Luego de dar vueltas por el centro de Tomoeda y pasar por afuera de todas las opciones que nos arrojó google encontramos una que estaba abierta. Nos estacionamos afuera y miramos hacia atrás, solo se veía la cola dorada del gato.

-Bien... tengo un plan, mueve el asiento hacia adelante cuando te diga, aprovecharé de tomarlo antes que se esconda otra vez- la miro y asiente.

-Esta bien, a la cuenta de tres- me inclino aún más y le hago con una seña que estoy listo. Levanto tres dedos, cuando bajo el último ella mueve el asiento y deja ver a un pequeño gatito amarillo con ojos dorados. Nunca he sido fan de los animales pero debo admitir que este era bastante llamativo. Estiro mis brazos y alcanzo a atajarlo. El gato hace un chirrido y clava sus garras en mis manos.

-¡Argh! Maldita bola de pelos- me quejo con dolor pero aún así no lo suelto, al parecer está lo bastante bien como para hacerme daño.

Sakura tapa su boca del asombro- ¡Ay no! ¿te dolió mucho?

-Solo abre la puerta y llevemos a esta cosa para que la revisen- nos bajamos del auto y entramos al recinto. Adentro había una mujer de unos treinta años, cabello rosado fantasía, bastante llamativo y una bata blanca. Cuando nos mira entrar cierra el libro que leía y arregla sus anteojos.

-¡Buenas noches!- nos saluda y nosotros nos inclinamos un poco como respuesta- ¿a quién traen ahí?

-Lamento molestarla a estas horas de la noche- dice Sakura- creo que atropellé a este gatito y quiero saber si no le pasó nada malo- mira al animal en mis manos y yo intento no quejarme otra vez por los arañazos en mi piel.

-Yo creo que se encuentra estupendo pero queremos asegurarnos- le digo desesperado por que me lo quite de encima.

La veterinaria se acerca hasta mí y toma al diablillo entre sus manos. ¡El muy maldito se quedó quieto en sus brazos!

-¡Entonces revisemos a este pequeño!- dice ella- acompáñenme a la habitación- ambos asentimos y la seguimos, puso al felino en una mesa de metal. Por lo que dijo la doctora, el minino debe tener unos meses de edad, al principio este no dejaba de moverse pero ella le dio una galleta y enseguida se quedó quieto. Solo pude soltar un bufido por la escena, además de agresivo el animal es glotón.

-Ya veo... no se preocupen, el pequeño no sufrió ningún accidente- nos dice tocando su lomo y escuchando su corazón con su aparato.

Ambos suspiramos aliviados-¡Qué bueno!- exclama Sak con una mano en el pecho.

-Sin embargo, si está muy desnutrido y débil, es muy probable que no sobreviva en la calle.

-Oh no... - camina hasta el felino y le hace cariño en la cabeza, este cierra los ojos y ronronea disfrutando de la caricia- me lo llevaría a casa pero mi padre es bastante alérgico... aunque quizás si publico que busca hogar podríamos ayudarlo- su animo iba creciendo hasta que se vuelve a desanimar- pero... no sé dónde podría quedarse mientras eso sucede...- posa su vista en él, que ahora le lamia la mano lentamente, como si se tratara de un perro.

-Ya tengo muchos animales aquí, es más seguro que ustedes le puedan encontrar un hogar- explica la doctora y eso la desanima aún más.

Sakura parece tan ilusionada y preocupada por ese gato molesto... suelto un suspiro con los brazos cruzados, no debería... pero mi lengua habló demasiado pronto -Puede quedarse conmigo...

-¡¿En serio?!- se gira a verme sorprendida y me regala una sonrisa llena de felicidad.¿Cómo podría decirle que no a eso?

-Si, estaré solo un tiempo y mi casa es lo suficientemente grande para los dos, no creo que haya problema- me alzo de hombros y suelto dejo caer mis brazos.

-Oh Shaoran, ¡Muchas, muchas, muchas gracias!- Salta a mi con alegría rodeando mi cuello con sus brazos y pegando su cuerpo al mío. ¿Acaso no sabe lo que eso me produce? Seguro estoy más rojo que un semáforo. Aún así me dispongo a abrazarla de la cintura aprovechándome de su cercanía, incluso olvidé que había otra persona y un gato en la habitación a demás de nosotros.

-¡Qué adorables son! Es muy afortunada de tener un novio tan atento como él- expresa la veterinaria. Su comentario fue suficiente como para separarnos rápidamente y que ella se parara a mi lado, ambos con la mirada al piso.

-N..no es mi... nosotros no...- intenta aclarar y yo carraspeo mi garganta.

-Estos son los medicamentos que lo ayudaran a suplementar los nutrientes que le hacen falta- nos interrumpe al entregarnos una hoja y ambos asentimos incómodos- serían 1.000 yenes.

-Yo pagaré- me adelanto.

Mi amiga me detiene tocando mi brazo derecho-No Shaoran, yo fui la que causé esto, yo pagaré- reclama ella.

-No te preocupes, yo me quedaré con él así que es mi responsabilidad- insisto.

-No necesito que pagues por mi- ahora se escuchaba un poco molesta.

-No seas tonta, yo lo dije primero- le digo enojado también, quizás sonó un argumento bastante infantil pero ¿qué importa?

Busco mi billetera en los bolsillos traseros de mi pantalón y entonces me doy cuenta que se me había quedado en casa, ahora que lo noto ni siquiera había traído las llaves- Maldición... la dejé en mi cuarto.

Ella sonríe victoriosa- ¡Ja!- me apunta con el dedo y saca el dinero de su cartera para pagar con su efectivo. Me quedé ahí, esperando derrotado hasta que nos entregaron al gato, ella se lo llevó en brazos hasta que subimos al auto nuevamente. Miro mi celular y veo que ya era media noche.

-Gracias por ayudarme y lo siento por la hora debes estar cansado- la escucho en el asiento del piloto, me giro a verla. Me miraba tranquila y con esa sonrisa que me tenía perdido en Venus toda esa noche.

-N...no te preocupes. Ayudarte no es ninguna molestia- trago pesado y miro a otro lado para evitar mirar su rostro más tiempo. Ojalá no esté sonrojado, no otra vez, el solo pensarlo me hace subir aún más el rojo a mis mejillas. ¿Qué diablos estoy haciendo? ¡Parezco un mocoso de diez años!

-Ay lobito, eso no es cierto. Siempre soy una molestia en su trasero- me dice con una sonrisa alzada y ambos reímos.

-No lo voy a negar, a veces puedes ser muy pesada- bromeo y ella hincha sus mejillas.

-Aprendí de ti- me responde y prende el motor- vamos Kero, tenemos que dejar al señor molestia en su casa- le comenta al gato que ahora estaba descansando en su falda.

Alzo una ceja mientras apoyo mi cara en mi brazo para mirarla mejor- ¿Llamaste Kero a tu gato? ¿Qué clase de nombre es ese?

-Para tu información, ahora es tu gato, solo me tomé la libertad de nombrarlo porque seguro tu no lo harás- me saca la lengua por un segundo y vuelve a posar la mirada al frente- ¿Te gusta Kero?

-Miau- responde y ambos reímos nuevamente.

-Ok, ok... se queda ese tonto nombre- me resigno y continuamos conduciendo hasta llegar a fuera de mi casa.

Los dos nos quedamos en silencio un momento, solo mirándonos fijamente, su energía magnética hace efecto otra vez. Eso solo causa que mi estómago diera vueltas y me sofoque en mi asiento de copiloto. Sentía crecer esa tensión nuevamente, peligrosa e inexplicable. Desearía hundirme, ahogarme y morir, si, eso suena mejor a esta lucha interna.

-Entonces...- habla ella primero mientras apoya su cabeza en el asiento, se lame sus labios carnosos sin querer, rosados, brillantes y tentadores. ¿cómo se atreve?

-Entrégame el gato- digo rápidamente, lo sacaría yo pero estaba sobre su falda y de verdad quiero mantenerme alejado de esa zona. Me mira como si estuviera loco por mi cambio de humor tan repentino.

-Se llama Kero, bobo- me responde de mala gana, toma al felino y lo acaricia por última vez- eres muy lindo, ojalá pudiera llevarte conmigo... ¿me perdonas?- él le responde con un pequeño maullido y una lamida a su mano- Aww, te vendré a ver y te traeré comida.

-¿Solo a él?- pregunto con una sonrisa burlona.

Ella ríe suavemente- Lo pensaré, dependerá de cómo te comportes, aún te tengo en la mira Shaoran Li, que no se te olvide- contesta y me pasa a nuestro nuevo amigo.

-Lo sé, lo sé- digo intentando no recordar lo que pasamos el día de ayer- entonces... ¿nos vemos...?

-Más tarde, ya es más de media noche- me recuerda- Buenas madrugadas.

-Cierto... descansa- me despido y salgo del auto, como no tenía llaves tuve que caminar hasta la ventana que dejé abierta para poder entrar, fue un poco difícil al tener un animal en una de mis manos pero lo logré, cuando volví a mirar hacia afuera Sakura ya se había ido...

Suspiro pesado y dejo a Kero sobre un mueble, me miraba indiferente, nada comparado a cómo actuó con Sakura y la veterinaria - ¿Y tu qué?- maulla como respuesta, nos quedamos mirando un rato hasta que trono mis dedos para llamar su atención e intenta jugar con mi mano, al principio la tocaba con suavidad pero luego saco sus garras y las enterró en mi piel- ¡AAh! ¡gato tonto!

Unos pasos se dejan escuchar desde el pasillo.

-¿Dónde estabas amigo?¿Y porqué el gato intenta matarte?- escucho a Eriol a mi espalda, oh cierto... los chicos siguen aquí.

Creo que tengo mucho que explicar.

Notas de la autora: ¡Hola bellxs! ¿Cómo están? No les mentiré, este capítulo no estaba en mis planes, pero creo que necesitan saber la mirada de Shaoran desde un principio para entender el capítulo siguiente. ¡La próxima semana volveremos al presente!

¿Qué les parece? La verdad es que adoro la amistad de los chicos y obviamente adoro a Kero, así que tuve que ponerlo en la historia, como verán en ninguna dimensión se llevan muy bien jaja. Espero que les haya gustado y nos leamos en un próximo capítulo.

PD: Lo siento si hay faltas o problemas de redacción, no estoy en mi 100% upsis, pero prometo editarlo apenas pueda. ¡Gracias por el apoyo! Especialmente a Sandra Matute, beautifulmayita, James Birdsong y a los anónimos que comentaron los capítulos antiores.

Les quiere,

Kobato