Como ya saben los personajes no me pertenecen sino a las CLAMP (DIOSAS) y las canciones son sacadas de la maravillosa cabeza de Taylor Swift, pero...
LA HISTORIA SI ES MÍA ASÍ QUE NO COPIAR. GRACIAS.
Canciones: Exile, The Last Time, Style, Deah By a Thousand Cuts y Begin Again. Todas de Taylor Swift. Pueden escucharlas mientras leen.
(AU)
Capítulo 3: Exile
¡Esto es el colmo! ¿Cuándo mis padres dejarán de ocuparme como comodín para sus problemas?
Estaban demasiado ocupados como para venir por su cuenta, y como ya no era posible cancelar el evento sacaron mi pasaporte y me mandaron en un taxi al aeropuerto. ¿Quién en su sano juicio manda al más joven de sus hijos en un evento como este? aún no soy profesional, solo ayudo a mis padres con los asuntos administrativos.
Supongo que debo hacerme la idea... pero no quita que me moleste el poco control que tengo sobre mi vida. Se podría decir que tengo mi vida escrita en una libreta desde pequeño. Ya que ninguna de mis hermanas quiso quedarse con el negocio familiar no les quedó otra opción que condenar al menor de sus hijos.
Antes apenas soportaba el tema, pero desde que volvimos a Hong Kong comencé a asumirlo. Ya son dos años desde que inicié mi carrera de administración. Mi familia estaba muy feliz porque de repente apareció en mi un extraño entusiasmo por mudarnos a China. Lo que no saben es que mi apuro se debió a una razón mucho más importante, pero no es en lo que debo preocuparme ahora, aunque es difícil concentrarse cuando vuelvo a Japón sin siquiera planearlo.
-¿Quiere un poco de vino joven Li?- me pregunta uno de los meceros, yo solo asiento agradecido y veo como llenan mi copa.
-Debería hacer un poco de vida social, ¡eso ayudará al proyecto!- dice Chen, el encargado de marketing o, como me gusta llamarle, mi niñero.
Me alzo de hombros indiferente mientras doy un sorbo a mi copa- ¿Para qué? daré la conferencia en unos minutos. Además, no creo que les interese hablar conmigo, ellos esperaban a mi padre.
-¡Pero joven Li! ¡Recuerde las cifras!- sacó desde el bolsillo de su ropa un papel con gráficas de repunte- Su madre me pidió que cumpliera con todos los protocolos.
Solo pude rodar los ojos y asentir, ¿qué más da? prefiero ir a hablar con un montón de idiotas con corbatas que seguir oyendo a este tipo. Camino hasta un grupo importante de inversionistas con algo de incomodidad, al principio me recorrieron con su mirada analítica y después siguieron con su plática. Nunca me han gustado las aglomeraciones, pero por alguna razón siempre termino en una. Genial.
Así que aquí estoy, actuando como el rostro de mis padres, me dispongo a asentir y fingir interés un par de veces y en analizar la sala mientras tomo un trago de mi copa.
No importaba en qué parte del mundo esté, estas reuniones siempre serán igual de aburridas. Me hubiera gustado decir que todo transcurrió de la mejor manera pero desgraciadamente he aprendido que las cartas no siempre juegan a mi favor. Casi escupo todo el contenido de mi boca cuando a lo lejos veo una escena que no esperaba encontrar ni en mis peores pesadillas.
"Mierda...".
¿Qué le echaron a esto? no..., maldita sea..., esto debe ser una ilusión. Aquí está, a dos horas de su natal Tomoeda, en una noche de Tokio y respirando el mismo aire que el mío. La veo de pie resplandeciendo en un elegante y sensual vestido negro que solo me trajo recuerdos dolorosos del verano de mis diecisiete años. Puede que esté lejos pero aún así puedo ver que su cabello a crecido un poco. Cuando se voltea me fijo que también tiene un atrevido collar que se pierde en largo de su escote y que a la vez que adornaba su tersa piel.
Ojalá mi mala suerte se acabara ahí, pero ella no está sola, unos brazos largos rodean su fino cuerpo con un aire protector, el tipo tenía el cabello largo y parecía más frío que un glaciar. ¿Cómo alguien tan radiante como ella puede estar con él? Me enerva el estómago cuando incluso se atreve a inclinarse a su oído para susurrarle una tontería mientras la causante de mi agonía suelta una risa melodiosa. Frunzo el ceño enseguida y aprieto la copa en mis manos. ¿De qué diablos se está riendo? ¿qué puede causarle gracia en un lugar tan aburrido como este? desde aquí puedo asegurar que la broma no es para nada graciosa.
-Joven Li, parece que los invitados ya terminaron de llegar. ¿Le parece si pasamos al área de prensa?- escucho la voz de Chen otra vez, mi cuerpo sigue de piedra mirando hacia la castaña de ojos verdes que alguna vez quise llamar mi hogar- ¿Joven Li?
-Claro, no hay tiempo que perder- sin despegar la vista de ella tomo en seco el contenido de mi copa y se la entrego para ordenar un poco mi traje negro y caminar hasta el pequeño escenario.
Los periodistas son los primeros en instalarse,con sus libretas y grabadoras en mano, los demás se quedaban de pie mirando con atención. Veo como ella se separa de él y camina hasta la segunda fila. Qué bien, al parecer logró lo que tanto quería, estudiar periodismo.
Subo los escalones y camino hasta posarme sobre el escenario, las luces de las cámaras me ciegan, pero ni eso me impide ver a Sakura, parada justo frente a mí.
Sus ojos estaban abiertos como platos y sus manos sujetaban su libreta azul más de lo necesario. Claramente no tenía idea que yo estaría aquí. ¿No era un poco obvio que al menos habría una posibilidad de encontrarme? ¡Está en un evento de Empresas Li! ¡Dioses!
¡Argh! ¿Qué estoy haciendo? respira idiota, no olvides respirar. Traga y respira, tienes que dar una conferencia. Estiro mi espalda y carraspeo la garganta.
-Bienvenidos y bienvenidas a este evento a beneficio del hospital de Tokio. Como Empresas Li, queremos hacer una donación de insumos y quisimos partir con nuestro país vecino, Japón. Queremos que el personal de salud pueda atender a sus pacientes con implementos de calidad - comienzo con el guión que preparé en el viaje, pero mi mente está a mil años luz de aquí. Poso mi mirada hacia ella más de una vez sin poder evitarlo, ahora solo estaba anotando lo que decía.
-A continuación, le daré la oportunidad para contestar todas sus dudas- todos los periodistas levantaron su mano enseguida, estudié a cada uno y incluyendo a la castaña, puedo ver como traga pesado así que apunto atrás de ella- El periodista de la tercera fila derecha.
-¿Cuánto es la inversión total?
-Aproximadamente 100 mil dólares, esperamos aumentarlo con la ayuda de nuestros socios- contesto y le doy la palabra a uno de los periodistas de la izquierda.
-¿Piensan volver a abrir una sucursal en Japón?
-Hace dos años que Empresas Li se mantiene en China, pero si el proyecto sale bien podríamos expandirnos hasta lograr una mejor comunicación. ¿Por qué no comenzar con una ciudad tan majestuosa como lo es Tokio?- respondo con una sonrisa que muchos llaman encantadora, los presentes ríen por mi comentario, algo que he aprendido con la experiencia es que la prensa ama a los carismáticos.
Vuelvo a poner mis ojos sobre ella, esta podría ser la última vez que tengamos la oportunidad de intercambiar palabras. ¡Esta es mi oportunidad! Me mira fijamente y... siento un escalofrío desde la punta de mis pies - La señorita de la segunda fila.
La sala se queda en silencio y se voltean a verla con ojos saltones, si bien su apariencia delataba la poca experiencia que tiene, no evita que se levante con seguridad y valentía.
-Sakura Kinomoto, revista The Financial District- comienza sin tartamudear, me causa gracia que dijera su nombre, como si fuera la primera vez que nos encontramos- hace unos minutos su padre, Hien Li, se refirió a un posible quiebre entre su empresa y sus socios estadounidenses. ¿Cómo piensan continuar con el plan sanitario si pronto estarán preocupados en la restauración de sus acciones?
¿Qué acaba de decir? Estaba consciente sobre aquel quiebre, pero no esperaba que mi padre lo anunciara el mismo día de este evento. ¿En qué estaba pensando y porqué no estaba enterado?
El silencio que se forma es incómodo, muchos la miran con reproche y otros con admiración por atreverse a preguntar algo como eso. ¡Ja! Si piensa que me dejará sin palabras está muy equivocada.
-Al parecer los rumores se esparcen rápido ¿no cree señorita Kinomoto?- apoyo mis antebrazos en la mesa para verla aún más- Contestando a su pregunta..., todas las buenas empresas tienen planes de acción para casos como esos y no duraremos en ocuparlos, aún más si es para una noble causa como esta- así es, una respuesta amplia y sin detalles.
Ella entrecierra sus joyas esmeraldas con reproche y le entrego una sonrisa "inocente"- Eso es todo, sigan disfrutando del evento, buenas noches- me despido rápidamente y salgo antes que intenten explotándome con preguntas sobre el asunto que destapó Kinomoto.
-Eso estuvo cerca- dice mi agente sudando de los nervios.
-¿Cómo nadie me advirtió sobre esto?- le pregunto molesto- quiero un informe lo más pronto posible.
-Si, joven Li, lo tendrá en su escritorio esta noche- me responde a la vez que anotaba todo en su teléfono- Por cierto, ¿quién diablos es esa chica?
Me quedo callado... ¿qué debería responder? -Es difícil de explicar... pero no te atrevas a meterte con ella ¿oíste? – lo miro con ojos asesinos y asiente asustado, me inclino un poco para buscarla entre la gente y la diviso nuevamente junto al hombre de cabello plateado, que al parecer es su pareja de la noche. ¿Qué estoy haciendo? ¿qué estoy defendiendo exactamente? no le tomó ni cinco minutos para olvidarse de nosotros y dejarme con todo esto en las entrañas.
Pov _Pov
No puedo creer que esto esté pasando. Apenas lo vi subirse al escenario me convertí en una montaña rusa de emociones, lo primero que cruzó por mi mente fue: "¿me reconocerá?". Ha pasado tiempo, él me conoció ocupando vestidos aniñados y ropa juvenil.
Sé lo que deben estar pensando.
Por supuesto que sabía a lo que venía, ¿qué clase de periodista sería si no?, pero nunca imaginé que de todos los miembros de Empresas Li, quien sería el encargado de presentar el proyecto, sería nada más ni nada menos que el mismísimo Shaoran. ¡Debería estar estudiando para la universidad, no en un edificio de Tokio!
-Estuviste espectacular Sakura- escucho la felicitación de Yue, yo continúo luchando por volver a junto a él y no dónde estaba hace unos minutos- ¿estás bien? pareces un poco pálida.
La acaricia en mis brazos logró que volviera en sí, pestañeo varias veces antes de contestarle con una sonrisa- ¿Eh? si claro, no te preocupes, solo tengo un poco de frío, nada que un poco de vino no pueda arreglar.
-Esta bien, solo intenta no tomar demasiado, recuerda que debo llevarte a casa y luego ir a terminar un trabajo a la oficina- ¿cómo me pide algo así? ¿acaso no ve que lo que más necesito es despejar mi mente?
Le entrego una sonrisa fingida y asiento desinteresada, giro mi rostro hacia la multitud hasta que logro conectar con los ámbares que buscaba. Lo veo mirándonos a lo lejos, estudiándonos con detenimiento, de una forma que me hace estremecer. Las personas pasaban y tapaban mi visión, la segunda vez que lo veo tenía sus ojos clavados en Yue, como si quisiera sacarlo del medio, como si... le estuviera quitando su lugar.
-Sakura, estás muy pálida... ¿por qué no te traigo algo de comer?- pregunta nuevamente ahora mucho más preocupado. ¡No puedo seguir comportándome así!
-Estoy bien, de verdad...- le sonrió intentando tranquilizarlo. Volteo otra vez hacia Li y no logro soportar la presión, su penetrante mirada me parece un insulto para mi herida- Iré al baño antes de irnos ¿si? espera aquí, por favor – él asiente y me escabullo rápidamente por entremedio de la gente antes que dijera algo más. Llegué a un pasillo completamente desconocido, no tenía idea a dónde llevaba. Al menos sé que me sacará un momento de esa habitación y así podré respirar.
No estaba preparada para esto, creí que si, pero no. ¡Incluso se atrevió a darme la palabra! ¿y qué mierda fue esa sonrisa tonta? ¿era una clase de broma?. Ya no importa, estoy a minutos de salir por esa puerta e irme a mi departamento. Iré a casa y comeré un postre delicioso, me lo merezco.
Mi plan de exilio parecía perfecto, pero mi burbuja de escape se revienta apenas tropiezo con otra persona, causando que ambos casi caigamos al suelo. Afortunadamente, o eso creí, una mano agarra mi muñeca antes que eso sucediera.
-Lo lamento, yo... no miraba a dónde iba- cuando abro los ojos, el aire se va de mis pulmones, reconocía esa voz y aún más esas esferas ámbares frente a mi.
-Sakura...- solo quería bajar la mirada, pero estaba tan helada que solo continúe con la vista al frente. No, no, no... ¿Por qué de todas las personas en el evento tenía que ser él?
-Li...- no sé de dónde saco el valor para nombrarlo- lo siento- repito tontamente.
-No te disculpes, fui yo el que no miré mi camino– confiesa suavemente.
Me doy cuenta que aún tiene sujetada mi muñeca y Shaoran la suelta avergonzado. Desde aquí noto como ha pasado el tiempo, como ya no parece un chiquillo de preparatoria.
– Hola Li...- lo saludo, ahora con educación, parecía una mala broma llamarlo por su apellido después de todo lo que pasamos, pero me pareció lo más correcto.
-Hola S...Kinomoto- responde, como si hace unos minutos no hubiera dicho mi nombre. Coloca sus manos en sus bolsillos delanteros y nos quedamos mirando segundos que parecieron eternos, hasta que doy una paso atrás.
-No quiero ser grosera... pero de verdad debo irme. Que tengas una buena noche- me inclino un poco y paso por su lado con la cabeza al suelo.
Me faltaba tan poco para salir de allí. ¡Uff! solo unos pasos más- ¡Espera!- grita a mis espaldas y yo obedezco- ¿Podemos hablar un poco? solo... si quieres.
Miro desde mi hombro antes de atreverme a voltearme - ¿Qué necesitas? si es por mi pregunta, debes entender que es mi trabajo.
Él niega y me sonríe, casi quise maldecirlo por atreverse a hacerlo- No es eso, creo que es la primera vez que debo pensar más de la cuenta antes de contestar, buen trabajo. Te estas convirtiendo en una periodista estupenda- me dice con orgullo y el calor sube a mis mejillas sin poder evitarlo.
-Gra...gracias, tú tampoco lo hiciste mal, evadiste la respuesta como un empresario profesional- le sonreí por primera vez en dos años y la nostalgia me invade. Al parecer nuestro encuentro no es tan terrible como lo imaginaba, no veo el porqué no puedo atreverme y actuar como una adulta madura que puede entablar una conversación con su pasado- ¿Por qué no vamos por unos tragos a la azotea? Creo que será mucho más cómodo que estar parados en la mitad del pasillo.
Él asiente y nos vamos por un par de copas. Salimos a la noche estrellada que, para nuestra suerte, estaba completamente vacía. No es como si yo quisiera estar sola con Li, para nada.
No apoyamos en el balcón, uno al lado del otro.
-¿Qué cuentas? ha pasado tiempo desde que he escuchado algo sobre ti- pregunta. No me quita la mirada en ningún momento mientras lo hace y un pensamiento de alerta cruza por mi mente. Probablemente debería irme con Yue... tengo una leve sospecha de cómo terminará esto, pero soy una persona curiosa, así que me quedaré.
-Mmh... - miro al cielo y frunzo mis labios pensativa- como ya te habrás dado cuenta, estudio periodismo, hace poco encontré una práctica en la que me pagan muy bien, desde ese día me mantengo ocupada la mayoría del tiempo.
-Ya veo... - toma un sorbo de su copa y apoya los codos en el balcón- ¿vienes con un compañero de trabajo? – me pregunta sin rodeos, alzo una ceja y él carraspea- los vi en el salón, parecían unidos.
Su pregunta me hace inhalar más del aire que necesario y trago pesado -No, él es...- me detengo un momento ¿qué debería decirle? Yue no es mi novio... - es un amigo- respondo finalmente y muevo el vino de mi copa algo incómoda.
-Entiendo...- alza sus cejas y toma otro sorbo de su vino- me alegro por ti.
-¿Qué hay de ti? escuché que estuviste en Londres un tiempo, ¿alguna conquista interesante?- alza una ceja también y apoyo mi espalda en el balcón- Tranquilo, dejé mi libreta adentro- apunto a la sala. Solo es mera curiosidad, ya que si él se atrevió, ¿por qué yo no?
-No estoy en una relación si es lo que preguntas- me contesta entretenido por mi interés y yo ruedo los ojos-. Aunque es verdad, he tenido algunas citas, pero nada serio- a continuación, hubo un pequeño silencio y prosiguió- con el trabajo y la universidad no me queda mucho tiempo para eso.
De un segundo a otro me sentí vulnerable, sé que prometí actuar con madurez, pero en ese momento parte de mi orgullo salió a flote y luego de un largo silencio decido hablar– Lo sé... nunca fue una de tus prioridades - ay no..., no debí decir eso- quiero decir, no debes preocuparte por eso, en unos años más te darás cuenta que todo valió la pena.
Me mira otra vez y asiente- Eso espero...- otra vez, ese silencio sordo, la ansiedad fue aumentando, hasta que ambos abrimos la boca.
-Oye...
-Oye...
Ambos reímos.
-Tú primero- me dice como un caballero.
Río otra vez y juego con la copa en mis dedos- No es importante, solo... recordaba esa vez te fuiste y no me pude despedir... y bueno, es lindo verte de nuevo, has crecido y me alegra saber que estás bien. Estoy feliz por ti, Li.
Nos sonreímos sinceramente, él toca su cabello avergonzado y da un paso adelante- Gracias, lo recuerdo y lamento eso. En verdad, lamento todo, fui un idiota y ahora lo sé.
Yo niego rápidamente- Lo que sucedió esa vez fue un error, tú mismo lo dijiste, ¿recuerdas? no tienes que preocuparte ahora.
-Eso no es cierto... - se voltea a verme completamente- ese día, cuando fui a tu fiesta, ni siquiera me escuchaste... eras importante para mi, pero, lamentablemente era muy inmaduro para entenderlo- no dije nada, no sé decir... esto es muy fuerte para mi corazón.
Mi orgullo aumenta y suelto un bufido lleno de ironía - Fuiste lo suficiente como para haber tomado una decisión.
Se alza de hombros y suspira- Tampoco vi alguna señal de tu parte y...
-Te di muchas señales- lo interrumpo- demasiadas, pero ni siquiera las captaste- miro al cielo buscando calmarme-. Realmente no tiene caso el discutirlo ahora Li, no después de dos años. Ya no soy tu problema, así que ¿con qué te ofendo ahora?
Se atreve a fruncir sus labios carnosos e imitarme y apoya su espalda en el balcón - Sé que ha pasado tiempo pero creo que necesito decirte la verdad- nos miramos fijamente unos instantes hasta que prosiguió- ¿Me creerías si te digo que quise solucionarlo? pero siempre tuve miedo a tu rechazo...- juega con el contenido de su copa con su mano derecha- Ese día en tu jardín, dije cosas que en realidad no sentía y cuando escuché que me odiabas me perdí en el orgullo. Después de eso, pasé meses pensando en ti, te veía en los pasillos todos los días, pero ya era tarde yo... me sentí tan culpable que pensé que no merecía que me dirigieras la palabra. Que todo se acabaría cuando terminara el año escolar y... me fuera a Hong Kong- alza la mirada y suelta una sonrisa al cielo- qué idiota fui.
Fijo la mirada en nuestras sombras en el suelo buscando las palabras para continuar -No todo fue tu culpa..., sabía muy bien lo que hacía... fuiste sincero desde el principio. Me creí capaz de jugar con mis propios sentimientos y me equivoqué. Además, pasé mucho tiempo castigándome, repitiendo que no tenía derecho a sentirme así cuando le causé dolor a alguien que no lo merecía.
-Yo también lo hice. Dañé a dos personas que quería y eso nunca me lo voy a perdonar, pero solo teníamos diecisiete años, a esa edad todos nos dicen que no sabemos nada.
Dejo la copa en el balcón y lo miro a los ojos, el nudo en la garganta se vuelve insoportable, todo por culpa de la melancolía- Argh, no digas eso. Yo te quise demasiado Shaoran... incluso me arriesgaré a decir que te amé. Te amé mucho. Por mucho tiempo pensé que no volvería a sentir lo que sentí contigo con nadie más.
Su rostro mira al suelo por un segundo para volver a alzar la mirada, se notaba que el tema lo afectaba, igual que a mi. Da un paso más cerca y yo no me atrevo a alejarme -¿Lo sientes ahora?- pregunta.
-Eso no te incumbe, Li- le espeto.
-Tienes razón, no me incumbe- susurra sin dejar de mirarnos.
Al ver el profundo color de su ámbar fue como si desnudara mi alma y todos mis sentimientos acumulados salieron a flote hasta quebrarme en mil pedazos. Suelto todo el dolor que llevaba cargando desde hace tanto tiempo en lágrimas rebeldes y jadeos ahogados en mi palma izquierda.
Siento como abre sus brazos hacia mi cuerpo y me envuelve en ellos, de esa manera todo se siente mejor. Dios... tengo que confesar que había añorado su tacto.
Pov_Pov
La veo romperse frente a mis ojos de una forma tan desgarradora que fue como si le echara sal a la herida. Dos malditos años... ¡Hicieron falta dos malditos años para escuchar sus verdaderos sentimientos!, pero que aún así ya era demasiado tarde, ahora sí que lo era.
No soporto verla así, el impulso hizo que rompiera el espacio que nos separaba y la abrazo con todas mis fuerzas, su cuerpo seguía encajando perfectamente con el mío y quise llorar. Así de fácil fue, me uní a ella con lágrimas inesperadas y silenciosas.
-Yo también lo hacía Sakura, te amaba. Lo siento por no decírtelo antes, por no hacer las cosas bien- ella se aferra a mi pecho y continuamos desahogándonos hasta que nuestras respiraciones se calmaron y nos separamos lentamente. Teníamos los ojos hinchados y hechos un desastre. Aún así soltamos una pequeña sonrisa al mismo tiempo.
-Lo siento, empapé tu camisa- su voz parece apenas audible y yo niego haciéndole entender que no tenía importancia- ¿Sabes? Pensé que terminaríamos gritándonos y haríamos una escena, pero la verdad es que ha sido liberador- confiesa secándose sus mejillas con sus manos, me atrevo a acariciar su mejilla con la excusa de secar una lágrima y la retiro con facilidad.
-Estoy de acuerdo.
Ambos lo necesitábamos, no lo supe hasta ahora, es difícil llevar este peso por tanto tiempo, tener las palabras y no tener a quién decírselas.
-Kinomoto...
El sonido de su teléfono interrumpe nuestro momento, lo saca de su bolso y los colores se le fueron del rostro- ¡Oh no, lo olvidé! - dice para sí- Lo siento Li, debo irme ahora.
Estaba dispuesta a irse y dejarme ahí. Acabamos de tener un momento demasiado importante y de verdad estoy disfrutando de su compañía... ¡no puede irse aún!. Entro en pánico al pensar que se me estaba escapando de las manos otra vez, así que la detuve del brazo y ella voltea a verme interrogante -¡Espera! ¿me darías tu número de teléfono? Solo... si quieres- carraspeo un poco y saco mi móvil del bolsillo trasero.
-Claro que si, fue agradable verte otra vez- me sonríe dulcemente y escribe su número en mi teléfono- Adiós Li.
-Adiós.
La veo marcharse frente a mis ojos y no pude evitar notar un doloroso vacío en mí otra vez. Sin embargo, también estaba agradecido, tuve la oportunidad de verla una vez más y me alegra saber que está feliz. Y que ahora todo estaba dicho.
" Yo te quise mucho Shaoran... incluso me arriesgaré a decir que te amé. Te amé mucho."
Pov_Pov
Salgo corriendo del edificio con la esperanza de alcanzar a Yue, pero su auto ya no se encontraba en ninguna parte, se había ido y no podía culparlo. ¡Me había llamado más de seis veces y no le contesté ni una sola vez!. Sabía que él debía ir a su trabajo y que no podía esperarme más de lo necesario y aún así me quedé todo este tiempo con Li. ¡Qué tonta soy!
Abro mi WhatsApp y leo sus mensajes.
Yue: ¿Dónde estás? ¿te encuentras bien?
Debo estar en menos de una hora en la oficina, no puedo llegar tarde.
Fui a buscarte al baño y no estabas. Por favor contesta.
¿Sakura?
Suspiro pesado y me siento muy culpable, seguro se quedó muy preocupado. Lo olvidé completamente. Al menos me deja tranquila al saber que ya se había ido, ojalá haya llegado a tiempo a su trabajo.
-Aquí estás...- escucho a mi lado y volteo sorprendida al reconocer su voz aliviada- no vuelvas a hacer eso Sakura, pensé que te había ocurrido algo malo.
Pestañeo varias veces completamente anonada- ¡¿Qué haces?! De...deberías estar en tu trabajo.
-Prometí que te llevaría a casa primero pero no aparecías en ninguna parte. ¿Para qué tienes el móvil si no lo vas a ocupar? ¿qué estabas haciendo?- me regaña.
Me sale una pequeña risa de los nervios- Lo siento, me encontré con un compañero de la preparatoria y no me fijé en la hora- él frunce los labios y se saca su abrigo para ponerlo sobre mis hombros.
-Ven, si seguimos parados en medio de la calle te enfermarás- toma mi mano y me guía hasta la vuelta de la calle. Allí estaba su auto, solo lo había movido de lugar. Me abre la puerta del copiloto y cuando entramos, prende el aire caliente y me pone el cinturón con cuidado. Me sorprende lo atento que es, notaba su cariño y me parecía muy lindo de su parte, aunque... extraño. Me quedo observándolo confundida de mis propias emociones.
-¿De verdad no te sucedió nada malo?- me vuelve a preguntar, a mi mente viene un flashback de todo lo que sucedió. El encuentro con el Shaoran, la charla, la copa de vino, como ambos lloramos y derramamos nuestros fantasmas, no podía pretender que todo estaba bien cuando no era así, pero solo niego suavemente y sonrío de lado.
-Prometo contarte algún día- él asiente y prende el auto para llevarme a mi hogar. El resto del camino me voy mirando por la ventana, agradeciendo que Yue haya tomado el camino largo, me sirve para reflexionar todo lo que sucedió.
Es irónico que me haya encontrado con Li. Hace tan solo unas semanas esta mirando su perfil. Ahora que lo recuerdo... no comentó nada sobre el "me gusta" que le puse por casualidad, quizás no alcanzó a verlo. ¡Qué alivio!
Siempre pensé que si nos volvíamos a ver terminaríamos llevándonos por el rencor y solo terminaríamos peleados, ya que aquella vez no terminamos para nada bien, pero no fue así. En su lugar escuché lo que mi yo adolescente anheló por tanto tiempo.
"Yo también lo hacía Sakura, te amaba. Lo siento por no decírtelo antes, por no hacer las cosas bien".
Pienso en sus palabras y no puedo evitar sonreír con tristeza pero a la vez con un poco de alivio. Lo único que compartimos ahora, es esta ciudad y tampoco sería por mucho tiempo, ya que seguro volvería a su país en los próximos días. Debería estar feliz, pareciera que todo está solucionado, él tiene su empresa y yo estoy enfocada en mi carrera de periodista, tengo un hogar, amigos y también tengo a Yue.
Noto que no dobla en mi esquina y me quedo anonada- Te pasaste la calle...
-Lo sé, no iremos a tu casa aún, quiero llevarte a otro lugar- me dice tranquilo y se estaciona unas calles más allá, lo miro preocupada. Ya iba demasiado tarde a su trabajo por mi culpa- Deja esa cara, iré mañana a la oficina y avanzaré con el proyecto.
-Bueno- le contesto aún no muy convencida.
Cuando salimos del auto, toma mi mano y me lleva hasta lo que parecía un pequeño café, era el único que se encontraba abierto a esas horas de la noche. Abre la silla y me ayuda a sentarme. Le sonrío agradecida y escucho como pide dos expresos y una tarta de fresas, mi favorita. Quizás no lo sabe, pero me parece adorable que se preocupara por los detalles y también me asustaba aún más, acaso está siendo ¿romántico?
- Yue... no me mal entiendas pero, ¿por qué haces esto?
Me mira sereno y guarda su celular en el bolsillo, ok, ahora si me estoy aterrada, no suelta su teléfono a menos que sea algo serio - Creí que te despejaría la mente, parece como si algo te preocupara desde la fiesta- quedé estampada en la silla y no supe que contestar- Tranquila, no te presionaré para que me lo cuentes, además, no es la verdadera razón por la que te traje aquí.
-¿A no?
- No, llevamos tiempo conociéndonos y creo que es hora que nos demos una oportunidad de tener una relación formal- pareciera que estaba nervioso, lo sé porque por primera vez no me estaba mirando a los ojos.
-Oh...- fue lo único que dije, nunca he estado en una relación, o al menos no en una seria, así que no sé qué decir. Siempre esperé que la primera vez sería mucho más romántica, con luces en los árboles y jazz de fondo, con alguien a quién amara de verdad y él a mí, en una noche estrellada de verano o frente a la playa, pero ¿a quién quiero engañar?. En el mundo real eso no existe.
No puedo negar que nos llevamos muy bien, es simpático y ya no es tan ególatra como era en el principio, pero lo que siento por él no es más que cariño, me siento cómoda porque no arriesgo nada. Lo miro otra vez, sé que espera mi respuesta, tomo el aire necesario y sonrío.
-Claro, no veo por qué no.
-Bien, entonces ahora eres mi novia Sakura.
Llega nuestro pedido y me sonríe de lado cuando me entregan mi pastel, que por cierto estaba delicioso.
Yue no era muy expresivo, era raro que se comportara de esta manera tan cariñosa o se mostrara emocional, esa es una de las razones por las que no lográbamos conectar muy bien. Sin embargo, ahora que lo veo tranquilo, era distinto, abrió su ser interior para mí por primera vez y me gustó mucho. Me contó historias sobre su niñez, como cuando su hermano menor se enojaba por que Yue se salía con la suya o como su padre solía ponerles pruebas bastante extrañas para jugar con ellos, me hizo reír y olvidarme de mis problemas.
Después de eso me llevó a mi departamento y cuando estaba por despedirse, lo hice pasar tímidamente. Aceptó sin más y me besó bajo la luz de entrada, por primera vez en mucho tiempo pude sentir esa hermosa calidez en mi corazón... y... creo que me gustó. Nos fuimos directo a mi habitación, entremedio de caricias y besos apasionados, se imaginarán qué sucedió después. Mentiría si les dijera que fue suficiente para sentirme completa pero al menos me hace pensar que tal vez, solo tal vez... esto puede funcionar.
Notas de la autora: ¡Hello! ¿Cómo están? Uff... no saben cuando me dolió y me costó hacer este capítulo. Lo escribí muchas veces porque el reencuentro debía ser importante. Sin embargo, quiero dejar en claro que, si bien Sakura estaba perdida en el pasado, esta decidida a continuar con su presente.
¿Qué opinan? Espero no haberlos hecho sufrir demasiado.
Muchas gracias por sus lecturas, votos y sus lindos comentarios, no solo aquí si no también en mis otras historias. En el próximo capítulo volveremos al pasado, en uno de mis capítulos favoritos. ¡Está basado en mi canción favorita de Folklore! ¿podrás adivinar cuál es?
Les quiere,
Kobato
