Como ya saben los personajes no me pertenecen sino a las CLAMP (DIOSAS) y las canciones son sacadas de la maravillosa cabeza de Taylor Swift, pero...

LA HISTORIA SI ES MÍA ASÍ QUE NO COPIAR. GRACIAS.

Nos leemos en las notas de autora. ¡Disfruten!

(AU)

Capítulo 10: Cardigan

Nos encontramos caminando por mi vecindario en una tibia noche de verano, el alumbrado público opaca la luz de la luna y las estrellas, pero eso no es un problema. Si no fuera porque no paramos de hablar todo estaría en un completo silencio. Esto es una de las cosas que más me gusta de estar con Shaoran, nunca puedo aburrirme con él.

—¡Vi una!— grito emocionada cuando veo una casa de color rojo y le golpeo el brazo con mi puño.

—¡Argh! ¡Oye, es solo un juego! No tienes que golpearme tan fuerte— se queja él mientras se soba su costado derecho.

—No seas dramático, no es como si pudiera hacerte daño, bobito. Solo mira tus músculos— Ruego mis ojos y veo como Kero curiosea un arbusto.

—¿Nunca escuchaste el dicho chiquita pero poderosa? — lo veo de reojo y veo su sonrisa, ¿por qué me tiene que mirar así? Tan profundo y brillante... Vuelvo a mirar a Kero esperando calmar mi sonrojo.

Hace unos días le compramos un arnés para pasearlo, aunque al principio Shaoran creyó que era una tontería yo insistí hasta que aceptó. Incluso dijo que parecería un perro, pero yo no le veo el problema. ¡Es más, Kerito se ve tan feliz y adorable!

Siento un empujón ahora de su parte que hace que me mueva a un lado, no me duele pero si es más fuerte que las veces anteriores. Le frunzo el ceño y él mira para otro lado aguantando la risa— Qué vengativo eres Shaoran.

—¿Qué? Hay una casa roja junto aquí, ¿ves?— apunta a nuestro costado— ¡Mira allí hay otra! — vuelve a empujarme para luego salir corriendo muerto de la risa.

—¡Qué molesto eres!— exclamo y corro hacia él divertida. Quizás es rápido, pero el ser bajita tiene sus ventajas. Así que con la agilidad que me caracteriza salto a su espalda y me abrazo a su cuello y envuelvo mis piernas en su cadera. Ninguno podía parar de reír—. Te atrapé lobito.

—Si, lo hiciste preciosa. Siempre lo haces— su voz sale más tranquila, toma mis piernas y las abraza a su cintura para subirme más en su espalda. Voltea su rostro y me mira con sus hermosos ojos ámbares que me corta la respiración. Al estar debajo de las luces se ven aún más dorados que de costumbre. ¿Por qué tiene que ser tan lindo? Ya es bastante malo que nos llevamos tan bien-

— Oye... ¿y Kero?

Su pregunta hace que mis mejillas rosadas se vuelvan completamente blancas— ¡Oh no! Lo solté sin querer para correr hacia ti. ¡¿Cómo puedo ser tan despistada?!— respondo horrorizada. Intento bajarme pero él me lo impide y da la vuelta.

— Tranquila... ese gato es demasiado flojo como para irse lejos. Vamos a buscarlo, ¿si?— me mira otra vez y asiento, me sonríe de lado y se devuelve conmigo pegado a su espalda. Miramos por la calle y no hay rastro del pequeño gatito amarillo, cosa que me empieza a desesperar. Casi lo empujo para bajarme y buscar por mi propia cuenta.

—Nunca me perdonaré por haber perdido a Kero. ¡Debí tomarlo en mis brazos! — mi respiración se acelera con desesperación y mis ojos comienzan a humedecerse. Shaoran me observa detenidamente y camina hacia mi. Estoy tan nublada que ni siquiera espero que me envuelva en sus brazos y empuje mi cabeza hacia su pecho para acariciar mi nuca lentamente y abrazar mi cintura con su otra mano. Casi por inercia cierro mis ojos.

—Todo estará bien Sakura... te prometo que lo encontraremos. Me quedaré toda la noche buscándolo si es necesario, pero no llores— me susurra con delicadeza y yo cierro aún más mis parpados, me aferro a él y dejo que calme mis miedos con su dulce tacto.

Entonces escuchamos un pequeño maullido desde los arbustos, los dos nos separamos en ese instante y caminamos hacia la planta para abrirla e inclinarnos para ver hacia dentro. ¡Ahí está! ¡Kero está bien! Al parecer no tiene idea de lo preocupada que estoy, está demasiado ocupado arañando el pequeño tronco como para importarle mi estado.

—¡OH KERO!— lo tomo entre mis brazos y lo abrazo, escucho que mi máquina de ronroneos se apega a mi y entonces lloro más fuerte—. No vuelvas a hacer eso. ¿No ves que casi muero de tristeza? —lo regaño suavemente, Kero se queja así que lo bajo para que siga con su descubrimiento.

—Te dije que lo encontraríamos—poso mi vista en Shaoran y nos sonreímos complacidos. Pero mi sonrisa no dura mucho, últimamente no puedo verlo sin pensar en Meiling. Quizás no la conozco, pero pienso en cómo se sentiría si supiera lo que estamos haciendo, en el tiempo que pasamos juntos... Seguro le rompería el corazón. Incluso, a veces me pregunto si lo ama, pero... ¿Quién no querría a alguien como Shaoran? Seguro lo hace y me siento una persona horrible por eso.

—Ahora tú pequeña cerezo, quita esa cara triste de tu rostro, eres aún más hermosa cuando sonríes. Ya todo está bien— acaricia mi mentón y lo alza para que lo mire. No se cómo lo hace, pero cuando nuestras miradas conectan de alguna manera es todo. En las noches me quedo despierta y repaso en mi cabeza; mi corazón, mi alma y mi cuerpo, intento encontrar alguna parque de mi que no haya tocado con esa dedicación, pero es imposible—. ¿Sakura?

Le sonrío de vuelta y me inclino para robarle un pequeño beso tan llenador como todos los demás. Es sencillo mientras estemos en nuestra tierra sin normas. Sonríe en él y lo responde como siempre. Me encanta como se aferra a mi con sus manos y sus labios siempre saben dónde tocar. Nos separamos suavemente y lo abrazo, escondo mi rostro en su cuello y por un momento respiro su aroma.

— Gracias... por calmarme.

Toma mi mano y decidimos seguir nuestro camino— ¿Quieres que te lleve a tu casa ya?

Niego y exhalo profundo— Aún no... quiero caminar un poco más— "contigo" omito. Apoyo mi cabeza en su hombro sin dejar de movernos mientras cierro los ojos. Shaoran besa mi coronilla y se me escapa una pequeña sonrisa. Estar así, juntos y caminando en la calle de la mano me da tanta felicidad.

Debo estar loca..., pero no me culpen, escuché por ahí que si el amor no lo hace entonces no lo estás habiendo bien. ¿Amor? Si... ya es bastante malo que me enamore de él, ¿verdad?, pero cada vez me hago más la idea. Continúo pendiente de su presencia, riéndome de sus tonterías y escapando a los alrededores de la ciudad, como la primera vez.

— Sakura... debo contarte algo importante— alzo la mirada para ponerle atención—. Mis padres me llamaron esta mañana, es muy probable que vuelvan dentro de estos días, pensé que se quedarían más días como siempre, pero una de mis hermanas está preparando su examen de grado así que... bueno, comprendes la idea.

¿Qué...? Eso solo puede significar que ya no podríamos vernos en su casa ni estar juntos como antes, sino seguro se preguntaran porqué sale todos los días. El pensarlo me descompone completamente.

— Pero no te preocupes, puedo decirles que voy a entrenar o algo así, me las ingeniaré, te lo prometo. Además... no es como si se dieran cuenta que no estoy.

Trago pesado y me detengo— ¿De verdad crees que funcionará? Apenas podemos vernos ya Shaoran ¿Cómo lo haremos sin causar sospechas? ¿Cómo veré a Kero?— las preguntas salen de forma mecánica de mi boca, pero aún así no me muerdo la lengua.

También detiene su caminar y me mira con el ceño levemente fruncido— ¿De qué otra forma si no? Porque si lo sabes, créeme que me gustaría saberlo tanto como tú.

Esta vez si me muerdo la lengua. Quiero gritarle que solo debe ser sincero, deseo saber si siente lo mismo por mi que yo por él. Besarnos en su auto y escapadas a los bares es todo lo que necesito, sería maravilloso que dijera mi nombre como dice el de ella, pero no puedo... no puedo hacerlo, porque sé su respuesta y me mata el alma. Además... tampoco lo merezco.

Esconde sus manos en los bolsillos de sus Levis y suspira profundo— Preciosa... , sé que estas preocupada, pero si queremos seguir juntos no nos queda de otra. Sabes que no puedo hacer más, te lo dije ese día en la cabaña. ¿No lo recuerdas?

Lo miro sorprendida por lo que dice. Claro que lo recuerdo, es más sus palabras exactas fueron si lo entendía y yo tontamente dije que sí, cuando la verdad es que no. ¿Por qué? ¿Cómo es que puede decirme algo así? Me siento tan confundida y frustrada que hasta las palabras se me pierden.

—Claro que sí, pero dijimos muchas cosas esa noche y... ya no sé que pensar, cada vez es más difícil estar contigo— la molestia se nota en mi voz. Me pregunto si sabe lo que me está haciendo, si sabe que él es lo único que tengo en mi mente. Lo peor... es que siento que ya crucé una línea demasiado profunda y no sé cómo volver.

—¿Y por eso quieres terminar? Nunca dijimos que sería sencillo, este día tenía que llegar tarde o temprano, pero creo que podemos seguir viéndonos, encontraremos la manera, lo hemos hecho bien hasta ahora— sus palabras suben de tono también parecían tan duras pero eso no es lo que más me duele, sino que tiene la maldita razón.

—¿Cómo es que puedes actuar como si no te importara? ¿Cómo incluso puedes soportarlo?— refuto con la voz entre cortada, lo veo tragar pesado y luego todo transcurre en cámara lenta, sus labios articulan una pregunta y yo solo atino a responder—. ¿Sabes qué? Tienes razón, creo que llegó el momento. Esto, lo que sea que sea... no puede continuar.

—Sakura... ¿qué dices? — intenta tocarme con su mano pero doy un paso hacia atrás y me aferro a la correa de Kero. Mi cuerpo tirita del miedo porque no sé qué estoy haciendo. Sus ojos se entrecierran suavemente y por un momento creo ver que se humedecen, pero puede que sea solo mi imaginación—. Si es lo que quieres...

—Sí...— respondo, nos quedamos observándonos en silencio, ninguno sabe qué decir. Sin embargo, de alguna manera él siempre actúa como si lleva el control de la situación y eso me molesta aún más. Quiero llorar, diablos... pero no puedo hacerlo frente a él, mi orgullo es más grande. Tomo al gatito amarillo para dar la vuelta y caminar hacia mi casa con el corazón apretado.

—¡Sakura!— grita mi nombre y por un segundo, por un maldito segundo las esperanzas aparecen... —. Te estás llevando a mi gato...

Esto debe ser una broma... me giro hacia él furiosa, tiene la cabeza entre los hombros y me mira fijamente. Oh Shaoran, podrías lucir tan inocente si no te conociera.

—¿Y qué con eso? Nunca lo quisiste en primer lugar— mis palabras salen entre dientes y vuelvo a voltearme para seguir mi camino, mi cuerpo siente una mezcla de cansancio, tristeza y furia.

Sería perfecto si corriera por mi y me demostrara que me quiere, seguro caería como una tonta... No obstante, debo quitarme esas tontas ideas de la cabeza, él nunca haría algo así por mi.

Me voy corriendo como agua sobre los adoquines y cuando llego a mi casa subo las escaletas para romper en llanto sobre las mantas de mi cama, no sé cuantas horas lo hago, pero despierto el día siguiente sintiendo las lágrimas secas en mis mejillas. Me aferro a mi suéter favorito junto a la cama. Sin ánimos de nada... sin hambre y con un dolor en mi estómago difícil de controlar. Kero maúlla a mi lado y apoya su pequeña cabeza en mi mano para que lo acariciara.

—¿Te molesté mucho Kerito?— le pregunto suavemente, el pequeño minino se acomoda más a mi y lo abrazo—. Lo siento... te prometo que estaré bien y por aguantarme te daré un gran plato de leche tibia solo para ti— rio un poco por las cosquillas que me causa su lengua en mi mejilla.

Dos toques a mi puerta me alarman y me preocupo de arreglar mi cara antes que quién sea que este allí entre a mi cuarto y crea que soy un zombie.

—¿Sakura? ¿puedo pasar?— esa voz... noto que la puerta se abre y se asoma un muchacho de sonrisa amable y ojos cálidos.

—Yukito...

—Hola pequeña Sakura ¿te desperté? — entra con cuidado con el gran ánimo con el que siempre se ha caracterizado, pero cuando me mira la curva en sus labios desaparece y se sienta rápidamente a mi lado—. ¿Te duele algo? ¿Acaso te enfermaste?— toca mi frente preocupado y niego con una pequeña sonrisa.

Por cosas así es que cuando niña fue mi primer amor no correspondido. Yukito es una de las personas más dulces del mundo. Ahora todo es muy distinto, somos más como hermanos y bueno... también es mi cuñado.

—Solo tuve una pesadilla que me angustió... es todo— desgraciadamente es una de las personas a las que no puedo mentirle.

—Vaya... ¿y qué soñaste? Quizás puedo ayudarte un poco— vuelve a sonreír, esta vez de lado y bajo la vista hasta mis manos.

Suspiro profundamente y pienso primero en cómo hacerlo antes de empezar— Es... sobre una chica que conoció a alguien con el que congenió desde el primer momento en que se vieron. Al principio pensaron que podrían ser amigos, pero todo se fue a pique cuando ella supo que lo quería más de lo que desearía a pesar de que él tenía novia.

—Suena muy triste... — comenta suavemente— ¿Y este chico siente lo mismo por ella?

—No lo sabe... pero no le importó, a ninguno en verdad— siento un fuerte nudo en la garganta—. Yukito... ella hizo algo muy malo.

La angustia se quiebra en mi, antes de romper a llorar él me abraza con fuerza y yo escondo mi cabeza en su pecho, por más que lo intento no logro aguantar estas lágrimas traicioneras.

—Cuando eres joven pareciera que no sabes nada ¿verdad? Todo se ve confuso, nos dejamos guiar por lo que dicen los demás y no vemos lo que realmente importa.

¿Y qué es lo que importa? me gustaría preguntarle, pero me quedo callada, prefiero que siga dándome su apoyo. Quizás sea joven pero sé muchas cosas, sé que esto me quedará tatuado en mí y que seguiré maldiciendo por un tiempo más como un fantasma que pena por las noches.

—Tomoyo está aquí, creo que vino junto a su novio para pedirte un favor. ¿Por qué no te arreglas y bajas? ¡El día está hermoso! — se nota que intenta animarme, se levanta y abre la cortina para dejar entrar la luz del día a mi habitación. Sus ojos se agrandan y brillan cuando posa su mirada en la cama, específicamente dónde está Kero durmiendo con las patitas desordenadas y las orejas caídas.

—¿Quién es tu pequeño amigo?

—Se llama Kero, lo encontré hace poco— tomo al gatito entre mis brazos y se lo muestro, sonrío cuando lo toma y comienza a hablarle más agudo—. ¡No sabes lo glotón que es! Pero es muy tierno y es el mejor compañero que podrías tener.

—Me imagino, ¿y es tuyo? Ni Touya ni tu padre me comentaron sobre él— Kero despierta y mira a Yuki con ojos curiosos, al principio pensé que lo arañaría pero en vez de eso comienza a ronronear como nunca antes— ¡Mira, creo que le caigo bien! — ambos reímos por eso.

Parece que ambos congenian estupendamente... Es cierto, no lo pensé bien cuando me lo traje, mi padre es muy alérgico, puede que me diga que sí pero no quiero molestarlo— No... de hecho le estoy buscando un hogar. ¿Te... te gustaría adoptarlo?

—¿Lo dices en serio? ¡Pero claro que sí! — alza a Kero y lo mira fijamente—. Ya verás te daré mucha comida, yo también soy muy glotón ¿sabías? Te presentaré a Touya, es muy divertido cuando lo conoces, estoy seguro que te querrá tanto como yo.

Kero mueve la cola como si estuviera muy feliz y maúlla contento, esa escena me dio años de vida. ¡Qué felicidad por ellos!

—¿Puedes decirle a mis amigos que bajo enseguida? Por favor... —pido con ojos de cachorro y él asiente, antes que se vaya con Kero me acerco al gatito y le acaricio detrás de las orejas como sé que le gusta para desearse suerte en su nueva vida.

Antes de cruzar el umbral de la puerta se detiene y me mira—Pequeña... no es su culpa— inclino mi cabeza confundida—. Me refiero a la chica de tu sueño, no es su culpa que se enamorara de ese chico, nadie manda al corazón. Todos tienen el derecho de sentirse amados— tan rápido como entró se va y me deja pensativa. Ojalá fuera cierto.

Aún inserta en la incertidumbre, me doy una ducha veloz y me arreglo con lo primero que veo: un vestido floreado azul cielo. Bajo por las escaleras encontrándome con Tomoyo y su novio sentados en el sofá y bebiendo una limonada fría, frente a ellos está Touya, que voltea a verme con esa cara que conozco muy bien, apuesto dirá algo para molestarme.

—Hasta que por fin te levantas monstruo. Pensábamos que estabas invernando o algo así, al parecer las especies raras como tú lo hacen en verano— comenta con una sonrisa burlona.

—¡Argh! Ya cállate hermano y déjame tranquila— paso a su lado sin mirarlo y saludo a mis amigos con una mano, ambos reían suavemente—. Lamento eso, Touya es muy molestoso. ¿No les dijo nada raro?

—No, solo nos preguntó sobre ayer y como nos quedamos conversando hasta tarde en mi casa... ¿recuerdas amiga?— alzo una ceja interrogante. ¿Qué yo qué? Pero al ver el rostro de Tomoyo y su sonrisa cómplice me doy cuenta de que en realidad me está cubriendo. ¡Dioses cuánto la amo!

—¡Oh si! ¡Esa película estuvo muy buena! — confirmo y mi hermano nos mira seriamente de una manera que siento que cruza mi alma, nos conoce tanto que a veces me asusta, pero al parecer no cuestionó nada, ya que se levanta y se va a la cocina.

Vuelvo a ver a Tomoyo y observo que me lanza la típica mirada "de esta no te escapas". Ay no... ¿Cómo me salvo de esta ahora?

—Sakurita, sé que hace poco nos volvimos amigos, pero necesito de tu ayuda— Eriol nos interrumpe y yo me siento a dónde antes estaba mi hermano.

—Claro Eriol, dime lo que sea, ¿en qué puedo ayudarte? — le sonrío amablemente y él me devuelve el gesto con simpatía.

—Verás... estoy trabajando en un pequeño corto sobre Japón antiguo y necesito a dos chicas lindas como ustedes. Tomoyo ya aceptó pero... quería saber si te gustaría participar. Serían solo unas tomas en mi casa— su propuesta me deja algo anonada.

El inglés es un chico muy excéntrico, siempre está haciendo tonterías y escribiendo hasta en las servilletas de papel guiones para sus obras. Supe que quiere estudiar cine y la verdad es que no me sorprende. Quizás esto me ayude a despejarme sobre lo que pasó ayer con Shaoran... ¿verdad?

—¡Me encantaría! —respondo y los dos sonríen felices.

—¡Genial! Entonces vámonos, el vestuario está esperándonos. Tengo lista la escenografía y...— se levanta emocionado y va hacia la puerta nombrando muchas cosas que no conozco ni entiendo. Rio algo nerviosa y miro a mi amiga.

—¿Cómo es que sabía que aceptaría?

—Es que sabemos que eres una persona maravillosa Sakura. Además... ¡Tendré la oportunidad de grabarte actuando y estaremos juntas! ¡Es como un sueño hecho realidad para mí! ¿Ya dije que yo confeccioné el vestuario? ¡Ay amiga, te verás como un sueño hecho realidad! — exclama perdida en su mundo.

Definitivamente esos dos son tal para cual...

Antes de salir, escucho a mi padre estornudar repetidas veces y a Yukito gritar un "lo siento" y rio divertida. No sé qué hice para tener a personas tan maravillosas a mi alrededor.

No nos demoramos en llegar a la casa del chico inglés, a diferencia del hogar de mi mejor amiga, esta tiene una arquitectura antigua que fácilmente podría ser patrimonio de la ciudad. Aquí vive con sus padres y su gato negro Spinel, el cual conozco por fotos en sus redes sociales.

Tomoyo me arrastra a una de las habitaciones con entusiasmo y entonces nos vestimos con dos kimonos muy parecidos. El de ella es azul y el mío blanco con toques rosados y algunos pétalos de cerezo bordados a mano. Luego de asegurarme de estar bien puesto camino hasta el espejo y quedo sorprendida por lo que veo.

—Tomy... es realmente hermoso. Todos tus trabajos lo son, pero con este... wow, estoy impresionada.

Escucho que ríe orgullosa y se acerca hasta mi para peinar mi cabello— Ay Sakura, el hecho que te veas tan hermosa como una princesa no es por el kimono, es por ti. Eres muy linda y deberías creértelo. Si quisieras tendrías a todos los chicos de la preparatoria comiendo de tu mano— ríe más fuerte.

Me veo de nuevo en el espejo y sonrío avergonzada. No sé si lo que dice es cierto, pero... aunque fuera así, no me importaría si la única persona a la que quiero no me ve a través de mí, no de verdad. Diablos... de nuevo pienso en Shaoran.

—Y... ¿hablaremos sobre dónde estabas a noche, o mejor dicho qué estabas haciendo? —su pregunta hace que la mire desde el espejo, sigue peinándome y expectante por lo que diré— ¿Acaso es la misma razón por la que casi no te veo últimamente?

—Tomoyo... es complicado —contesto entre medio de una larga exhalación. Sé que no puedo decirlo, no debería. Pero al mismo tiempo creo que si no lo hago terminaré explotando tan fuerte como una granada. Además, es mi mejor amiga... sé que puedo confiar en ella—. He estado saliendo con alguien.

En su rostro no se ve ni una pizca de asombro y entonces entiendo que de alguna manera ya lo sabe— Mhh... eso ya lo supuse querida. ¡Vamos! Por favor, dame detalles, somos mejores amigas, se supone que nos contamos estas cosas. ¿Quién es? ¿Cómo se conocieron? ¿Ya lo hicieron? — sus ojos se alarman de repente— ¡Dioses! Si ya se acostaron y no me lo dijiste me sentiré la peor amiga del mundo.

—¡Tomoyo!— grito para interrumpir sus comentarios que ya me tienen como el tomate más maduro—. Nos conocimos a fines de septiembre y... llevamos viéndonos todo agosto. No te lo dije antes porque es un chico... distinto ¿sabes?

Rueda los ojos —Esa no es una descripción apropiada, Sakura...

—Es que... no es que no tenga cualidades que lo hagan especial, sino que tiene tantas que se me es difícil colocarlas en palabras. Es atento, tierno, divertido, nos gusta la misma música, tiene un estilo que...— sonrío como una tonta y me pierdo en mi propio ensueño—, pero al mismo tiempo es salvaje y tan loco, tan frustrante y complicado. Creo... creo que nunca supe que podía sentir tanto hasta que lo conocí.

—Oh... oh...

La veo fijamente y noto que esta negando con una dulce sonrisa— ¿Qué? — cuestiono asustada.

—Amiga... querida y dulce amiga— toma mis hombros y rueda los ojos— estas completamente enamorada de él. ¡Solo mira tu rostro! Pareces una chica de cuentos soñando con su príncipe azul.

—No es verdad— susurro mientras trago pesado—, no... no es posible, como ya dice es demasiado complicado Tomoyo, mi situación no es como la tuya y Eriol. Además, discutimos ayer en la noche y... no sé si sea lo correcto que volvamos a lo que sea que teníamos.

Es más, ¿ahora qué? ¿acaso anoche fue la última vez que hablamos? ¿eso fue todo? No... este cambio es muy brutal...

—Mmh... ¿A qué te refieres con que no es correcto? ¿Es un dueño de la mafia o algo así? ¿Tiene hijos? ¿Es un anciano? ¿Te hizo daño? si es así dime para ir a matarlo en este instante— niego rápidamente por sus tontas ocurrencias—. Sakura... ¿Cuál es el problema entonces? Creo que nunca te había visto tan feliz, bueno... excepto por hoy. Solo debes decirle que lo quieres, seguro él también lo hace si ha estado contigo todo este tiempo. Ahora, dime el nombre de ese chico, no sabes lo mucho que ansío conocerlo— mueve las cejas y quedo en blanco.

Casi como si los ángeles me escucharan Eriol nos llama desde afuera y no nos queda más que salir de allí. Enseguida me escapo de ese interrogatorio y vamos a fuera. Según me cuenta el de anteojos, su filme se trata sobre dos mujeres que pierden a un ser querido y caminan en la naturaleza para intentar contactarse con él por medio de esta. No tiene audio, son solo imágenes y videos sueltos que cuentan un relato a través de expresiones silenciosas. La idea es que sea un poema visual y que el ecosistema hable por si solo. Pasan las horas y cuando ya son aproximadamente las cinco de la tarde nos hace una seña.

—¡Perfecto chicas! Solo nos queda una escena, ¿preparadas?— cuando está apunto de darle inicio a su cámara de vídeo otra vez su teléfono suena y nos pide un momento. Se aleja de nosotros y contesta con una pequeña sonrisa.

Tomoyo y yo aprovechamos de acercamos a la computadora para ver algunas de las tomas y quedamos impresionadas, son tan limpias y... perfectas, nunca creí que se pudiera hacer tanto con tan poco.

—Eriol es muy talentoso— comento sin parar de admirar su trabajo.

Mi amiga amatista sonríe feliz y asiente— Si, cuando lo conocí no estaba tan seguro de seguir con su sueño, pero hace poco lo apoyé para que hablaba con sus padres y les expusiera muchos de sus proyectos. ¡Quedaron tan encantados que lo apoyaron enseguida!

—¡Felicidades! —las dos nos sonreímos y vuelvo mi vista hacia la pantalla. Que envidia... ellos lo hacen que el amor se vea tan fácil. Eriol regresa con nosotras, ahora está preocupado de mandar mensajes.

—¿Qué sucede amor? —pregunta Tomoyo con curiosidad.

—Es Meiling, la novia de Shaoran. Dice que ha intentado hablar con él pero no le ha contestado en todo el día— suspira frustrado y guarda su teléfono en su bolsillo otra vez—. Últimamente está muy extraño, siempre desaparece con excusas tontas. ¿Puedes creer que ayer me dejó plantado? Se supone que vendría aquí pero no sé dónde se metió... creo que debería hablar con él.

Tomoyo siempre se ha destacado como una persona despierta, es muy difícil que algo se le escape. Cuando escucha al azabache frunce el ceño y sé que está sacando sus propias conclusiones, pocos segundos después me mira impactada. Lo único que logro hacer es bajar la cabeza sin poder darle la cara, al parecer ya comprende mi problema.

Pov_Pov

Hace tiempo se me es imposible no pensar, sobre todo, una y otra vez. El verano, las vacaciones, mi relación con Meiling, pero sobre todo... pienso en Sakura, en cómo he aprendido a conocerla y a quererla como nunca he querido a nadie. Ayer pensé cómo contarle lo que mis padres me dijeron sin dañarla, sabía que no era una buena notica, pensé en los escenarios posibles y ocurrió uno de los peores. ¿Cómo es posible que todo se arruine tan rápido?

No quiero dejarla, no quiero... pero si ella quiere terminar lo nuestro no me queda más que aceptar su decisión. Mi intención nunca ha sido obligarla a nada, quiero que esto funcione, pero no sé si ella piensa igual que yo. Eso no es todo, cada vez que veo el calendario observo como pasan los días y cómo el inicio de clases está a la vuelta de la esquina.

"¿Cómo es que puedes actuar como si no te importara? ¿Cómo incluso puedes soportarlo?" recuerdo sus palabras y su rostro alterado, sus labios temblorosos y sus puños apretados. No puedo creer que piense eso, claro que me importa, llevo noches sin poder dormir bien reflexionando sobre lo que debo hacer y creo que de a poco me he hecho la idea.

Tengo... tengo que terminar con Meiling.

Está claro que nuestra relación no puede seguir, ya no será la misma luego de lo que hice y no lo merece, sin embargo... no quiero hacerle daño, ella cambió su vida en China solo por mi. ¿Vale la pena tirar a la basura todos estos años que hemos estado juntos? ¿Acaso perderé a la que hasta ahora ha sido mi mejor amiga? ¿Si lo hago Sakura estará conmigo?

No lo sé...

Mi teléfono suena otra vez y miro la pantalla, Meiling me ha llamado constantemente, pero no he tenido el valor para mantener una conversación de verdad con ella, pero ahora veo que quien me habla es Eriol.

Cuatro ojos: Oye idiota, ¿Qué te sucedió anoche? ¿estás bien? *emoji preocupado*

Yo: Lo siento, mis padres llegan pronto así que me quedé limpiando un poco. ¿En qué estás?

Cuatro ojos: Tomoyo y Sakura vinieron a mi casa para ayudarme en mi corto. ¡Pensé que también vendrías! *Emoji triste*

¿Sakura está allá? Vaya... ¿Qué estará haciendo? Sé que no estamos bien, no después de nuestra pelea, pero...

Yo: Voy para allá.

Cuatro ojos: ¡Super! ¡Trae unas cervezas! Bye Bye.

Este idiota... sabía que tenía una intención detrás de esa invitación. Suelto un bufido y me arreglo lo más rápido posible para ir hacia la casa de mi mejor amigo. Saco algunas cervezas de mi nevera y salgo de casa. Cuando llego me voy directo a su patio trasero, siempre graba sus películas allí así que me imagino que esta no es la excepción.

—Ahora, a la cuenta de tres miren hacia arriba con aire melancólico, recuerden algo que añoran con todo su corazón. ¿Está bien? 3... 2... 1... — escucho la dirección de Eriol a lo lejos, cuando estoy más cerca quedo estampado con los pies en el pasto.

Sakura está vestida con un kimono largo que la hace ver preciosa, cando alza su rostro me doy cuenta de que tiene un poco de brillo en sus mejillas y un color rosado en sus párpados, su cabello está adornado con pequeños destellos dorados que se reflejaban en el sol, aunque su tersa piel me parece aún más brillante. Parece toda una ninfa de verano y yo su presa hipnotizada.

Por alguna extraña razón, deja las instrucciones de lado y mira hacia mi dirección, nos sostenemos la mirada y siento que mi mente se marea, ante todo, cuando Eriol camina hacia mi ella bajo mis ojos quebrando el lejano contacto.

—Si que llegaste rápido Shaoran, pensé que me dejarías plantado otra vez, ¿no me digas que me estas cambiando por Takashi? Llegué a pensar que lo habías acompañado a Tokio y me dejaron solito.

Rio suavemente— No seas idiota, no tengo preferencia por nadie, bueno... a veces eres insoportable pero aun así eres mi mejor amigo.

Entrecierra los ojos y golpea mi pecho riendo también— Ja, ja, mira quien lo dice, el mejor de nosotros— toma la bolsa que tiene las cervezas y se lame los labios impaciente—. Gracias por esto, te diría que te pagaré pero ambos sabemos que no es cierto, las iré a dejar adentro hace tanto calor que ya están tibias.

Me alzo de hombros— Claro, te espero aquí cuatro ojos.

Eriol se va a la puerta, pero antes mira a su novia quien hasta ahora no se ha despegado de al lado de Sakura. ¿Acaso Daidouji me está mirando... mal? ¿Será por las cervezas?

—Princesa iré a dentro un rato, ¿me acompañas un poco? — hace ojos de cachorro, la amatista duda un momento, pero luego asiente y camina, cuando pasa por mi lado me lanza un desprecio despectivo que hace que trague pesado.

Es así como Sakura y yo quedamos solos, aun estando relativamente lejos siento la tensión en nuestra distancia. La miro de reojo y la pillo observándome también, ambos apartamos los ojos veloces por ser descubiertos, aun así, vuelvo a mirarla. Tan resplandeciente y hermosa como siempre.

—¿Qué tal? —saludo. Genial... ¿enserio? ¿es lo único que se me ocurre en estos momentos?

—Bien... ¿y tú? —su voz sale con un cálido susurro y siento como provoca que mis latidos aumenten.

—¿Quieres la verdad o la mentira? — ella me mira con una ceja alzada y yo sonrió de lado, aun sabiendo que nos peleamos no puedo seguir molesto, creo que es la primera persona con la que me ocurre.

—¿Qué clase de respuesta es esa? — sé que intenta no sonreír, le sonrió aún más y alzo las cejas para que escogiera—. La mentira.

—En ese caso, me siento excelente, para nada un idiota— esta vez no pudo aguantar una sonrisa y yo sonrío aún más por su gesto—. Sé que no terminamos en buenos términos y no sé si quieres escucharme ahora, pero... lo siento por ser tan parco ayer. No fue mi intensión molestarte.

Escucho que inhala profundamente y deja salir todo en una larga exhalación, se preocupa de mirar hacia adentro, seguro para ver si los chicos no regresan aún y luego da pasos hacia mi— Yo también lo lamento, perdí el control y... bueno, lo siento.

Nos sonreímos solo como nosotros sabemos, al menos eso me deja mucho más tranquilo, pero... ¿Qué significa para nosotros realmente?

—De verdad me gusta estar contigo —humedezco mis labios de los nervios—. Sé que no estoy en posición de preguntar, pero lo que dijiste anoche... ¿es cierto? ¿quieres que paremos?

Escucho que suspira otra vez y se queda en silencio, pensativa con la mirada abajo.

—Preciosa... ¿me darías otra oportunidad?

Apenas abre la boca y escucho un "sí" de sus labios carnosos, sé que no puedo esperar más, tomo su mano y entro rápidamente a la casa de mi amigo con ella. Parece completamente confundida, aún más cuando la llevo hasta una pequeña biblioteca y cierro la puerta con seguro.

—¿Estás loco? Tomoyo y Eriol están aquí— susurra fuerte—. ¿Por qué me trajiste aquí?

Siento que no puedo dejar de sonreír, acuso su rostro y la atraigo hacia mí para juntar nuestros labios, una y otra vez, interrumpiendo sus cuestionamientos. Jadea dentro de mi boca y apoyo su espalda en uno de los libreros. Cuando pasa sus dedos por sobre la tela de mi playera me quejo deseoso por sentir más de su tacto, ese que es tan difícil de remplazar.

—Shaoran...— con tono regañador.

—Sakura...— comienzo de la misma manera, me inclino aún más para que nuestras frentes queden juntas y la ayude a pasar por esto—, conozco a Eriol, al menos tenemos diez minutos más antes que vuelva. Tiene tres de las cosas que más ama a su lado, su novia, la cerveza y sus películas. Si pregunta le diré que querías ir al baño y te mostré el camino, esta casa es grande es normal que te pierdas.

—Siempre piensas en todo ¿Eh lobito? —dejo una mano sobre el estante y con la otra me dedico a recorrer su silueta sobre esa delicada y liviana tela que la cubre. Si tan solo tuviéramos más tiempo...

—Podemos hablar todo lo que quieras luego, pero ahora déjame besarte— la vibración de su risa contra mi boca me hace estremecer por completo—. Te ves tan sexy con ese kimono, ¿por qué nunca te habías puesto uno antes?

Fue ella la que se atreve a romper la distancia otra vez, solo para tomar aire y poder inclinarse y hacer un camino de besos húmedos desde mi mentón hasta mi oído, me siento embriagado ante tales caricias.

—Shh, hablaremos de eso más tarde, aún nos quedan un par de minutos— responde contra mi oreja. Dioses... su cálido tono causa que cierre los ojos. Me atrevo a entrar una mano en su kimono y tanteo su vientre, no recibo ninguna queja de su parte, es más la intensidad de nuestros besos aumenta. Cuando bajo aún más la mano y encuentro el comienzo de su ropa interior, ahoga un gemido que me vuelve demente.

Tenerla aquí tan deseosa como yo es tan... tentador y fascinante. Se afirma de mis hombros cuando paso lentamente mi mano por su centro de placer y se estremece por completo, muerde mi labio inferior y como respuesta presiono un poco más ese lugar que es mi favorito desde hace un tiempo. Escucho que gime más fuerte y la callo con un beso para que no tengamos problemas.

Mierda soy un pervertido, lo acepto, quiero devorarla aquí mismo, sentirla cerca después de estar tan lejos. Voy besando su cuello tibio y aprovecho de percibir su fragancia a cerezas y avellanas que me deja en las nubes.

—¿Qué me has hecho Sakura? — susurro cerca de su clavícula, pero ella sigue perdida en mi toque y yo en este pequeño paraíso oscuro que me deja temblando a un ritmo extasiado.

—Detente... si continuas, yo... — ahoga otro jadeo y el ver ese espectáculo aumenta mi excitación, sé a lo que se refiere. Esto se salió de las manos.

—Podemos continuar esto en mi casa... — propongo, cuando asiente solo confirma lo que ya había visto en sus ojos matizados de un verde oscuro por el deseo.

Sakura me empuja lentamente colocando su dedo índice en mi pecho, aún con su espalda recargada en el librero y sus mejillas sonrojadas, tenemos nuestras respiraciones hechas un desastre y volvemos a reír por nuestra travesura clandestina.

En estos momentos me sentaría en una trinchera por ella si fuera necesario... definitivamente he perdido la razón. Estoy muriendo por ella en secreto.

Cuando salimos de allí, nos movimos sigilosamente al baño, tenemos que arreglar un poco nuestro caos antes que nuestros amigos nos vean. Mientras estamos volviendo a fuera, recuerdo un detalle.

—Por cierto... ¿Cómo está esa bola de pelos? ¿Tuviste problemas con tu padre? — coloca mis manos en mis bolillos y ella queda helada.

—Eh... si... respecto a eso, conseguí un hogar para él. Lo siento, debí decírtelo, pero sé que no puedes quedártelo y yo tampoco y...

—Oye, entiendo... no tienes que preocuparte por eso— aunque tenía un sabor amargo en la boca... quizás no me llevo muy bien con ese gato, pero me había acostumbrado a su presencia y me recordaba a ella cada vez que lo veía— ¿y quién es la persona que lo adoptó?

—Yukito.

La observo interrogante—¿Quién?

—¿No te he hablado de él? Es un chico maravilloso, apenas lo vio quedó flechado, fue como amor a primera vista. ¡Los hubieras visto! Yuki es tan adorable.

Así que Yuki... ¿y quién es ese Yuki? — Parece que le tienes mucho aprecio a ese tal Yukito— carraspeo al escuchar que mi voz suena más grave de lo que quiero.

—Claro bobito... es el novio de mi hermano — ríe y coloca sus manos detrás de su espalda interesada—. No me digas que estás celoso...

—Pff, claro que no, solo me preocupo por ese gato malagradecido y que lo vayan a alimentar como le gusta— siento el calor en mis mejillas, la verdad es que siento un alivio al saber de quién se trata.

—Como digas celosito— la veo de reojo y noto que tiene una tierna sonrisa que adorna su rostro, me alegra ver que ya estamos bien otra vez.

Notas de la autora: ¡Hola queridxs lectores! Primero, quiero pedirles disculpas, porque he estado subiendo los capítulos a Wattpad y olvidé por completo fanfiction, pero ahora estaré los capítulos para que vayan al corriente. ¿Qué opinan de este capítulo? Por favor no odien a Shaoran, tampoco a Sakura, si bien ninguno está actuando bien, no son malas personas. No me maten jajja

Muchas gracias por el apoyo, a esos lectores silenciosos y los que se muestran en sus comentarios, favoritos o seguidos. Créanme que no seguiría si no fuera por ustedes, me encanta leer sus comentarios y teorías, jiji. Ya desde aquí se viene el drama así que ajusten sus cinturones que se viene con todo.

Les quiere,
Moonlightfic_13/Kobatoo-13