Como ya saben los personajes no me pertenecen sino a las CLAMP (DIOSAS) y las canciones son sacadas de la maravillosa cabeza de Taylor Swift, pero...
LA HISTORIA SI ES MÍA ASÍ QUE NO COPIAR. GRACIAS. ¡Disfruten!
(AU)
Capítulo 14: The Story of Us
Los rumores son fugaces en una ciudad tan pequeña como Tomoeda, bastaron tan solo unos días para que todos se dedicaran a hablar del romántico encuentro entre Shaoran y Meiling en la fiesta de Eriol. Lo sé porque los escucho hasta cuando camino por los pasillos del supermercado, es... deprimente.
Supongo que está de más decir que no he visto a Shaoran desde ese día. Aunque ha llamado incontables veces prefiero ignorar sus llamadas porque no sé que haría si lo vuelvo a ver o si escucho su voz. Aún no me siento lista para afrontar la realidad. Lo único que he hecho es llorar como si estuviera de luto y me siento patética por eso. Tomoyo dice que es normal que me sienta así, aunque... ¿está bien que un corazón roto duela de una manera tan sofocante? ¿Es correcto que lo extrañe de esta manera?
Así pasa la semana hasta que llega el domingo por la noche y entonces tomo una decisión muy importante. Aún me queda mucho por hacer, pronto se vendrán los exámenes de admisión y podré postular a la beca que necesito. También quiero que el periódico escolar sea perfecto. No puedo continuar con este delirio, las personas se separan todo el tiempo y no por eso debo enloquecer, ¿verdad?
Mi último primer día como estudiante de preparatoria llega tan rápido como un parpadeo, me levanto temprano y pienso:
"Es tiempo de buscar una nueva perspectiva, creo que ya lloré lo suficiente" mientras me veo por última vez en el espejo, intento ser lo más positiva posible. Me coloco un poco de corrector en mis ojeras de insomnio y peino mis cabellos desordenados. Vaya... ahora que me veo con mi uniforme escolar, se siente tan extraño, no puedo creer que las vacaciones ya terminaron, es como si fuera hace tanto tiempo o una clase de fantasía.
— ¡Sakura! Apresúrate o llegaras tarde —grita mi adorado papá desde el primer piso.
—¡Ya voy! —respondo despistada mientras arreglo mis últimos detalles. Bajo lo más rápido que puedo por las escaleras y tomo el almuerzo que me preparó de la mesa del comedor.
—Buenos días hija —saluda mi papá con su típico cariño—. ¿Dormiste bien hoy? Te veo más animada.
Le devuelvo la sonrisa y asiento— Buenos días papá y buenos días mamita— saludo al retrato en el mueble café frente al comedor, al parecer mi padre había cambiado la foto otra vez, ahora ella luce un vestido blanco con claveles en su cabello—. ¡Así es! Soy una chica renovada papá, trabajaré muy duro para que el periódico salga como lo planeé y así conseguir una beca para la universidad. Ya lo verás.
Él asiente suavemente y me da suaves toques en la cabeza— Yo sé que serás capaz de hacerlo, pero por favor no te esfuerces demasiado. Tú salud es más importante.
—Si... —contesto, muerdo mi manzana y levanto la mano para despedirme—. Adiós papá... que tengas un día maravilloso —camino hasta la puerta de salida, sin embargo antes de irme volteo mi rostro hacía él nuevamente. No deja de contemplar la fotografía de mi madre con un aire nostálgico. Papá siempre niega cuando le pregunto si se siente solo y siempre le creí, pero... noto en sus ojos que la extraña desde lo más profundo de su ser. Dejo mis cosas en el recibidor y corro a darle un abrazo reponedor.
—¿Qué sucede hija? — ríe extrañado por mi actitud y me abraza también. Yo niego aún con el rostro escondido en su pecho hasta que me alejo suavemente para sonreírle.
—Solo pensaba en la suerte que tiene mamá —mi respuesta le sorprende, abre los ojos muy grandes, pero pronto se tranquiliza para abrazarme también.
—El suertudo soy yo pequeña, Nadeshiko me obsequió dos hijos maravillosos— lo veo sonreír cuando nos despegamos y me da dos palmadas en la cabeza—. Disfruta este día.
Vuelvo a recoger mis cosas y salgo dispara a la preparatoria. Hoy será un gran día, está soleado y los cerezos están más florecientes que nunca. Me quedo mirándolos un momento mientras algunos pétalos rosados y blancos caen sobre mi, aprovecho de cerrar los ojos para disfrutar el momento y luego seguir con mi camino mientras voy tarareando canciones sin sentido. Toda va muy bien, hasta que llego a las grandes puertas de Seijo, me detengo en seco y los nervios consumen mis entrañas. ¿Qué sucederá ahora? ¿Y si veo a Shaoran? ¿Y si me ignora como yo lo he hecho? Oh peor... ¿Y si me habla como si nada? Hasta el momento soy la única que ha roto el acuerdo, porque...
Niego rotundamente lado a lado y tomo todo el aire necesario para llenar mis pulmones y encontrar el valor para entrar. Algunos me saludan y yo se los devuelvo al mismo tiempo que camino hasta los tableros para revisar en que salón me tocó esta vez. ¡Le ruego a todos los dioses que esté con Tomoyo!
Cuando llego frente a las listas me doy cuenta que todos están amontonados y es un completo caos. Rayos... ¿Cómo podré ver así? Hago un puchero e intento saltar, pero es inútil. Un grupo me empuja justo cuando estoy por llegar al frente y me aleja completamente del centro.
—Eres Kinomoto, ¿verdad? — me giro hacia el desconocido y entonces lo reconozco, es Yuna D. Kaito, es un chico alto de cabello oscuro y ojos amatistas, iba en mi clase el semestre pasado—. ¿Necesitas ayuda?
Al principio me quedo completamente atontada, nunca hemos cruzado palabras antes, solo para trabajos sin sentido. Me sorprende que recuerde mi nombre, es un chico muy popular en la escuela ya que siempre está liderando algún grupo o el consejo escolar.
—Sí... —contesto algo avergonzada y me sonríe amablemente, sin esfuerzo se cola entre los demás estudiantes y se inclina a la pizarra para ver las listas, casi como si fuera un Dios omnipotente le hacen un espacio y lo miran curiosos, en pocos minutos regresa junto a mi con las manos relajas en sus bolsillos.
—Estás en la clase 3-C y yo en la 4-C. Lo bueno es que yo estoy en la clase de al lado, así que nos podremos ver. —inclino mi cabeza confundida y me vuelve a sonreír.
— ¿Ver? ¿Para qué? —me apunto pestañeando repetidas veces aún más perdida en la conversación. ¿Desde cuando Yuna quiere verme? Escucho su risa y asiente interesado.
—No creas que soy un acosador o algo parecido. Solo que eres la encargada del periódico escolar y hace tiempo he querido hablar contigo, escuché que estas buscando vacantes— Ahh... así que es eso.
—Eh... si, pero esperaba que fuera alguien de primer año para que siguiera cuando yo me gradúe— confieso pensativa. ¿Debería aceptarlo? Él está en último año como yo, aunque a diferencia de mi conoce muy bien todo lo que pasa en la escuela, podría ser de gran ayuda... pero también tiene sus conflictos, Yuna suele estar envuelto en muchos chismes y no es como si quisiera que mi periódico se volviera una columna de Gossip Girl o algo por el estilo.
Kaito abre su mochila para sacar un papel y un lápiz, una vez que termina de escribir me lo entrega—Entiendo, pero si alguna vez necesitas ayuda no dudes en llamarme —lo recibo anonada y asiento. No esperaba esto, antes de que incluso pudiera agradecerle, me guiña un ojo y desaparece entre la multitud. Vaya eso fue... extraño.
Salgo del montón y me voy a mi aula, pero antes paso por mi casillero, aprovecho de dejar algunas de mis cosas y cambiarme los zapatos. Me pregunto si Tomoyo ya llegó, Eriol la pasaría a buscar a su casa esta mañana, me ofrecieron llevarme pero preferí negarme, caminar me ayuda a despejar un poco la mente. Además... Eriol no sabe nada y no quiero que le comente a Shaoran sobre lo extraña que parezco.
— Meiling me contó que trajo muchas cosas desde Hong Kong, ropa, implementos para futbol y creo que hasta un reloj nuevo. ¿Puedes creer que su madre la llevó a un resort y estuvo con personas famosas?. Esa chica... tiene tanta suerte y apenas nos ha hablado desde que llegó.
Al escuchar ese comentario es como si mi corazón se detuviera, debería no ponerle atención a conversaciones ajenas, pero mi curiosidad es más grande y me asomo escondiendo parte de mi rostro en la puerta de metal para ver quienes son las que están hablando. Aún sin su maquillaje y sus vestidos de fiesta las reconozco sin problemas, son las que saludaron a los chicos en la fiesta.
Rika Sasaki una muchacha de cabello castaño y ojos oscuros. El semestre pasado se rumoreó que llevaba una relación a escondidas con el profesor Terada, pero nadie sabe si es cierto. Otra de las chicas es Akiho Shinomoto, tiene el cabello gris y ojos tan azules como el agua, es la mejor amiga de Meiling, parece muy amable, pero que no te gustaría cruzarte en su camino, tiene un lado oscuro que da mucho miedo, una vez hizo llorar a toda la banda escolar. Lo sé porque estaba sacando fotos para el periódico, ya se imaginan como salieron...
—No me sorprende, esos dos necesitan aliviar el tiempo perdido ¿no?— contesta Akiho con aire pícaro, ríen divertidas y se van a la escalera para subir a sus salones. Las veo desaparecer de reojo y sin querer aprieto con fuerza la puerta de mi casillero. "¿Qué estoy haciendo?" me pregunto y cierro con un pequeño azote para continuar con mi camino. Me pregunto cómo es que antes apenas escuchaba de Shaoran si al parecer es lo único de lo que hablan los demás, quizás Tomoyo tenía razón, me faltaba salir al mundo real. Subo dos pisos y me detengo en el aula 3-C, apenas coloco un pie adentro siento unos brazos sobre mi.
—¡Sakura! ¡Estamos juntas otra vez! ¡Qué felicidad! —Tomoyo exclama y da saltitos emocionada. Yo también la abrazo y río encantada.
—Qué alivio... no pude revisar si estabas conmigo y me estaba aterrando. Imagínate pasar nuestro último semestre separadas.
—Hubiera sido una pesadilla— toma mi mano y me sonríe—. Ven, te guardé un lado junto a mí. Sabía que llegarías un poco tarde —me lleva junto a su puesto para que me siente, es casi al final del salón y con la mirada hacia la ventana, es un muy buen lugar. ¡Qué bueno!
De apoco la sala se va llenando, reconozco a varios rostros porque estuvieron conmigo en años anteriores... algunos me saludan y me preguntan cómo fue mi verano. "Oh, conocí a un chico que tiene novia y ahora estoy completamente loca por él" no, no puedo decir eso, así que solo contesto con un simple "bien" y me volteo hacia la ventana.
—¡Li! ¡Siéntate con nosotros! —un chico grita desde el otro lado del salón y la habitación estalla en murmullos.
—Claro...
No, no puede ser, ese apellido... ese nombre. Volteo hacia la otra esquina y entonces lo veo caminando tan reluciente como siempre, de pronto ya no veo a nadie más en la habitación. Mi miedo más grande se traduce y se presencia de la peor forma posible: Shaoran también está en mi clase.
"Mierda. ¿Qué hago? ¡¿QUÉ HAGO?!"
Rápidamente tomo el libro de matemáticas y lo abro con la tapa hacia afuera para esconder mi rostro. Creo que es la primera vez que estoy tan agradecida de tener este libro horrible tan cerca. Ay Dios... la vida puede ser muy cruel, parece que cuando más la subestimas más bajo caes.
¿Me habrá visto? ¿Sabrá que no puedo respirar? ¡Me muero por saber si esto lo está matando como me está matando a mí!
—Bienvenidos a este nuevo periodo y el último de todas sus vidas —el profesor Terada, un hombre alto y joven de cabello castaño, comienza a hablar y en seguida todos se callan, casi se puede escucharla la emoción de muchos, mientras que yo solo siento una cruda desesperación—. ¿Qué les parece si pasamos la asistencia?
"No..." cierro los ojos y apoyo la frente en la mesa. Tomoyo se inclina hacia mi y acaricia mi cabello para tranquilizarme, pero nada podrá relajarme a estas alturas. El profe parte con los nombres en orden alfabético y siento como mi corazón va acelerando cada vez más.
—Daidouji Tomoyo.
—Aquí.
D, e,f, g, h, i, j...
—Kinomoto Sakura —cierro mis ojos con fuerza al escuchar mi nombre, aún estoy escondida con la cabeza en el libro —¿Kinomoto está?
Supongo que no me queda de otra. Levanto mi mano lentamente y saco mi rostro— A...aquí —escucho que algunos ríen por mi torpeza, trago pesado y no me atrevo a mirar hacia dónde esta Shaoran. Ya es obvio que sabe que estoy en el mismo salón. Me atrevo a mirarlo de reojo y entonces sé que me está observando, vuelvo a concentrarme en la ventana, ni siquiera me volteo cuando escucho que el señor Terada dice "Li Shaoran" y responde afirmativamente.
¿Cómo terminamos así? No deja de mirarme con sus dos esferas doradas y yo intento tirar de mi ropa cada cinco minutos intentando lucir ocupada. Cuando me atrevo a verlo de vuelta parece bastante concentrado en anotar las cosas que dice el profesor o de hablar con nuestros compañeros. Al parecer está haciendo su mayor esfuerzo para evitarme. ¿Por qué pretendemos que no está pasando nada?
Nunca había escuchado una tensión tan ruidosa.
—Amiga, pareciera que te va a dar un ataque cardiaco. Respira ¿si? —Tomoyo toma mi mano y respira profundo junto a mí—. Mucho mejor. Todo saldrá bien, solo... grita si quieres que lo tire por la ventana —susurra con gracia, pero en estas circunstancias no parece tan mala idea. ¿Ven? Ya estoy pensando como una desquiciada.
Las miradas van y vienen hasta que ocurre lo inevitable, nuestros ojos se cruzan y casi como si estuviera hecha de fuego lo esquivo lo más apresurada que puedo, pero... solo para volver a mirarlo otra vez y Shaoran hace lo mismo. Quedo petrificada y después de unos segundos que parecieron una eternidad me saluda con su mano y articula un "hola" de sus labios. No sé qué decir, solo me atrevo a contestar tímidamente levantando mi mano un poco y moviéndola suavemente para volver la mirada al frente.
El resto de la clase no tuvimos ninguna otra interacción, ni una sola mirada más, ni una palabra. Esto parece un tonto concurso sobre quién puede actuar más indiferente, pero, si soy sincera, me gustaba más cuando estaba de mi lado... Supongo que la batalla está en sus manos ahora, aunque... dejaría mi armadura abajo si decide que es mejor amar en vez de luchar.
La clase transcurre de la forma más agobiante posible hasta que la campana da inicio al primer receso. Casi como si me faltara aire, salgo con la mirada abajo y con el paso acelerado de allí. Tomoyo me sigue y nos encerramos en el baño más cercano.
—Siento que se me va a salir el corazón del pecho —comento dando vueltas frente al largo espejo, ella abre la puerta de cada cubículo y alzo una ceja—. ¿Qué haces?
—Reviso que no haya una chica indiscreta por aquí —cuando ve que todos están vacíos sonríe y coloca sus manos en su cadera— Despejado. Ahora... tranquilízate linda, por lo visto está igual de sorprendido que tú.
—¿Eso crees? Yo lo vi muy tranquilo, es como si tuviera todo bajo control—me echo agua fría en el rostro y la miro desde el espejo. Ella niega ahora con los brazos cruzados—. Podría decir que me enfermé del estómago y así podré irme a casa. ¡Genial! No es mala idea... — Tomoyo camina hacia mi y me da la vuelta bruscamente.
—Sakura Kinomoto, eres una mujer maravillosa que no se va a dejar abatir por ningún chico como ese. Si no lo enfrentas ahora, será mañana o pasado o la semana siguiente. Así que sonríe y sale allá afuera con la cabeza en alto —asiento lentamente y ella me sonríe ampliamente para darme su apoyo.
Solo atino a arrojarme a sus brazos y me aferro a ella con fuerza— Gracias por ser tan buena amiga conmigo...
—Solo quiero verte feliz Sakura y que no te sientas sola —nos sonreímos con cariño y volvemos a la sala cuando el descanso termina.
Ingresamos al aula y caminamos hasta nuestros asientos, de ahí veo que Shaoran entra también y se sienta sereno en su puesto. Parece tan relajado con su brazo detrás del asiento y su cabello castaño desordenado... trae su corbata casi desecha y las mangas de su camisa arremangadas. Pero, indudablemente, lo que más me atrae además de su presencia son sus ojos, con solo mirarlos todo mi cuerpo tiembla eléctricamente, y al ver sus fuertes manos solo puedo recordar la forma en las que me recorrió por completo durante tantas noches.
Oh Shaoran... Hay tantas cosas que me gustaría que supieras, pero hay tantos muros que no puedo atravesar. Me gustaría decirle que lo extraño, pero no sé cómo. ¿En qué estaba pensando la Sakura del pasado? Quizás ese es el problema... no lo pensé. Apenas puedo tomar atención en la clase de lenguaje, estoy demasiado nerviosa para razonar sobre conjugaciones y conectores. Cuando escucho la campana del almuerzo no salgo corriendo, pero veo que esta vez es él quien se levanta para dirigirse a la puerta del salón, antes de desaparecer se detiene por tan solo un segundo, pero continúa con su camino sin mirar atrás.
— ¿Quieres almorzar afuera Sakura? El día está maravilloso.
—¿Eh? S..sí —contesto a Tomoyo algo aturdida, toma mi brazo y nos vamos por el pasillo con nuestros almuerzos. Imaginé este día durante toda la semana, creí que al esquivarlo no me afectaría, pero... creo que es incluso peor—. Después de clases iré a revisar la sala de edición... —intento hablar de cualquier cosa para despejarme.
—¡Qué buena idea! ¿Quieres que te acompañe? Traje mi cámara para que puedas sacar las fotos que necesites.
Estoy apunto de contestar, pero cuando damos la vuelta al pasillo veo la imagen más desgarradora del día, frente a una de las ventanas hay un gran grupo de chicos que reconozco muy bien. Yamazaki, Eriol, Shinomoto, Sasaki y por supuesto también Shaoran y Meiling están hablando animadamente. Ella le está tomando la mano mientras hablan concentrados en su burbuja, él la está escuchando atentamente apoyado en la pared y su rostro se mantiene sereno como siempre. Esta vez poso mis ojos en Meiling y la contemplo de cerca, noto lo realmente hermosa que es con ese cuidado cabello largo azabache, sus largas y tonificadas piernas que a cualquier chica le gustaría tener y una figura envidiable que me hace sentir insegura. No me sorprende que a Shaoran le guste una mujer como ella. Es bonita...
—¡Chicas! ¿Dónde se metieron? ¿No van a almorzar con nosotros?—como siempre Eriol saca a relucir su presencia ante todo el mundo y por primera vez quise golpearlo para que se callara. Se acerca a nosotras y yo sonrío de lado para no alzar sospechas.
Tomoyo me agarra más fuerte del brazo y le sonríe a su novio— Hola amor, hoy tengo ganas de almorzar con Sakura, está ocupada con su periódico y quiero ayudarla, ¿no es cierto, Sakura? — todos me miran, incluyendo a la pareja de chinos. Apenas ese par de ojos ámbares se posa en mí siento que todo da vueltas.
—Sí, pero no se preocupen por mí, acabo de acordarme que tengo... tengo... —miro a mi alrededor y entonces mi vía de escape aparece como si fuera traída del cielo. Kaito sale de su salón leyendo el periódico del día, ¡Gracias Buda!— tengo que hablar con Yuna.
Hablo lo suficientemente fuerte como para que todos me escucharan, incluyéndolo, él levanta la mirada de su lectura y me mira algo confundido, antes que incluso pudiera hablar me suelto de Tomoyo y agarro la muñeca del azabache para llevármelo de ahí— ¡Nos vemos en clases! —me despido con una sonrisa falsa.
Sabía que sería difícil, pero verlo con ella fue aún más desgarrador que la primera vez. No quiero... no quiero seguir amando a Shaoran. Si paso más tiempo cerca, no podré sacarlo de mis pensamientos ni de mi corazón. Necesito detener esto. ¿Pero cómo?
— No quiero sonar pesado, pero ¿Dónde me llevas Kinomoto? Tengo que ir a comprar mi almuerzo— dice Kaito.
Ni yo sé hacia donde nos dirigimos, lo suelto y nos detenemos apenas salimos a uno de los jardines detrás de la escuela. ¿Ahora qué? Él no deja de mirarme expectante con sus redondos ojos amatistas.
—Solo quiero hablar contigo y buscaba un lugar tranquilo para hacerlo—digo sintiendo mis mejillas algo sonrojadas por la vergüenza de mi actitud tan repentina.
Alza una ceja interesado y se queda pensativo con una mano en su mentón— Mmh... entiendo, no será que... ¿acaso quieres confesar tu amor hacía mí?
... "¿Qué?".
Me sonrojo aún más y niego muchas veces— ¡NO! No me gustas, al menos no de esa manera —exclamo y su rostro pasa a ser a uno completamente burlón. ¿Qué le sucede a este chico? ¡No sabía que era tan arrogante!
—Bueno, te creo —ríe suavemente. Tengo que confesar que es guapo, pero no por eso me gusta. Argh... hombres—. Entonces... ¿debo suponer que pensaste en mi propuesta de esta mañana?
—Sí, o sea... puede ser, primero quiero explicarte algunas cosas —carraspeo un poquito y me paro bien derecha para mostrar seriedad—. Como ya sabes el periódico de la escuela es impreso y es un desastre total, nadie lo lee y solo lo ocupan en la sala de arte para que no se ensucie el piso —frunzo los labios al recordar como casi me da ataque cuando el profesor llegó con casi todas las copias para la clase de pintura del semestre pasado —. Mañana inauguraré un modelo digital, el sitio web ya está hecho, solo falta subir contenido y actualizarlo. ¡Así muchos lo podrán leer!
—Vaya, si que trabajaste estas vacaciones ¿eh? Bien hecho Kinomoto —aplaude y río un poco apenada, algunos chicos pasan cerca y murmuran sin dejar de vernos. Espero que no piensen que realmente me estoy confesando, creo que escogí un mal lugar para hablar—. Creo que es una estupenda propuesta. Si me aceptas prometo reportear todo lo que me digas, cuando me digas.
Pongo mi atención en él otra vez, parece muy interesado en mi proyecto... — Kaito... ¿Por qué quieres integrarte en el periódico? Que yo sepa ya estas muy ocupado con el consejo estudiantil y todos los otros grupos en los que estás.
Él se alza de hombros— Planeo irme a una universidad en Estados Unidos y lo que más piden son actividades extracurriculares. Y ya que no logré entrar al equipo de futbol, supongo que pensé que tu periódico no estaría mal. Además... te he estado observando Kinomoto, eres callada, pero... me pareces interesante, veo futuro en ese medio si estás en él. Ambos hacemos lo que sea para alcanzar una oportunidad.
Le sonrío de lado, pero no digo nada aún. Claro que entiendo porque quiere hacerlo, sin esperar más le estiro mi mano y él la mira— Bienvenido al equipo compañero —digo con entusiasmo y me sonríe también para luego tomar mi mano y apretarla para cerrar el acuerdo.
—Será un gusto trabajar contigo Kinomoto.
Pov_Pov
Este primer día ha sido un completo desastre, si ya era bastante malo que Meiling llegara de improvisto y que Sakura no me contestara el teléfono en toda la semana al parecer ahora ella está en el mismo salón que yo y ni siquiera quiere cruzar una palabra conmigo.
Toda la clase de lenguaje estuve cuestionándome si debería acercarme a hablarle o no, perdí la cuenta de todas la veces que la observé desde mi asiento y las que ella no me miró ni una sola vez.
¿Por qué no quiere hablar conmigo? Pensé que seríamos amigos a pesar de todo, lo habíamos hablado. Me gustaría saber qué es lo que siente y aclarar todo lo que pasó esa noche de la fiesta, no volví a verla más hasta hoy. No sé que esperar a estas alturas, la desesperación es tan grande que salgo lo más rápido que puedo para encontrarme con mi grupo de amigos y el de Meiling. Ella parecía muy inserta en subir fotos a sus redes sociales con sus amigas como para notar mi presencia. Así que me enfoco en mis mejores amigos.
Takashi y Eriol caminan hasta mi y nos damos nuestro típico saludo chochando los puños— Aquí estas amor mío. No puedo creer que seas el único que no está con nosotros esta vez —dice el cuatro ojos.
—¡Ahora a quién le copiaremos en los exámenes! —sigue Yamazaki con un puchero infantil y yo río—. Eriol no dejará ni que le mire una sola pregunta.
—Eso es porque ni yo sé que estoy contestando. Estoy enfocado al cien con mis proyectos para que me acepte la facultad de cine, no necesito un promedio excelente para eso —se defiende mi otro amigo.
—Creo que no es tan malo, ya era hora que se pusieran las pilas. Recuerden que nos veremos en los entrenamientos de futbol, no todo es tan malo —respondo y los dos asienten emocionados. Nadie deja de hablar de la universidad y de lo poco que queda para salir, mientras que yo... aún no sé que es lo que quiero de verdad, es frustrante. Qué suerte tienen los que se conocen lo suficiente como para decidir su futuro.
Mi visión es tapada por Meiling, está con el ceño fruncido y con sus manos en sus caderas. Esta chica... creo que ya perdí la cuenta de todas las veces que he visto ese rostro desde que éramos niños y no significa nada bueno. Enseguida me coloco rígido y mi situación solo empeora cuando toma mi muñeca, esto ha sucedido cada vez que intenta tocarme desde que llegó.
— Xiao, ¿por qué no estas ocupando el reloj que te traje?— me reclama, abro la boca un poco sin saber que decir. No he ocupado nada de lo que me regaló porque no me siento capaz de hacerlo. La culpa ya me tiene carcomiendo mis órganos desde hace días y eso ya sería demasiado descarado de mi parte. Meiling alza una ceja y me mira intentando analizar mi rostro—. No sigues enojado por nuestra pelea ¿cierto?
¿Cuál de todas? Antes que se fuera tuvimos demasiadas por cosas muy tontas, aunque últimamente no era extraño. Pero ahora... no podría estar enojado con ella, menos con todo lo que pasó este verano— Tranquila, si no lo he ocupado es porque se me olvidó —miento.
—Mmhh... bueno, es que estos días te veo muy extraño— mira a Eriol con una ceja alzada—. Ahora entiendo a lo que te referías Hiraguizawa, apenas he podido hablar con Xiao—mi amigo inglés sonríe de forma cómplice, sin embargo la borra cuando mira mi rostro. ¿Así que han hablado a mis espaldas todo este tiempo? ¿Desde cuando son tan confidentes esos dos?
— No te pongas celoso tigre, solo somos simples amigos, ya sabes que tengo novia —toma mi hombro y yo suelto solo un gruñido. Si supiera que lo que siento no son celos, seguro estaría muy confundido.
Meiling me sonríe con su rostro coqueto y baja su mano para entrelazar nuestros dedos—¿Quieres que vaya a tu casa hoy? —susurra y la miro fijamente hacia sus penetrantes ojos rubíes y trago pesado. La verdad es que si quiero que nos juntemos, pero no para lo que piensan ni para lo que ella quiere hacer. Es momento que sepa la verdad, debo terminar con Meiling, no es justo que nuestra relación continúe de esta manera. Le tengo demasiado estima para seguir con esta mentira.
—Podemos ir a donde tú quieras Meiling, hace tiempo quiero hablar contigo sobre algo importante, pero no sé si sea buena idea que sea en mi casa —respondo con tono serio. Ambos nos conocemos lo suficiente, sé que ella nota la disfunción entre nosotros. Frunce el ceño y se aleja un poco.
—Si vas a estar con esa actitud no iré a ninguna parte, me has esquivado toda la semana —contesta en seco. Estoy apunto de contestarle cuando Eriol rompe toda la tensión, solo para hacerla aún más grande.
—¡Chicas! ¿Dónde se metieron? ¿No van a almorzar con nosotros?— volteo a ver a quienes les habla y entonces mis manos comienzan a sudar frío. Sakura está junto a Daidouji, se ve completamente quieta mientras su amiga está aferrada a su brazo. ¿Qué estarán hablando? No alcanzo a escuchar...
Como si ya no fuera lo suficiente incómodo, siento que Meiling toma aún más fuerte mi mano llamando mi atención y me pregunta —¿Quiénes son ellas?
¿Qué debería decirle? ¿Cómo debería actuar ahora? Argh... realmente soy un imbécil. Lucifer debe tener mi puesto junto a su trono.
—La de cabello largo es Tomoyo Daidouji, la novia de Eriol y... junto a ella está su amiga —contesto intentando restarle importancia para no parecer sospechoso. Es extraño hablar de Sakura con Meiling y aún más el referirme a ella de esa forma tan... indiferente. Idiota, idiota, idiota.
—¡Tengo que hablar con Yuna! — volteo mi rostro a Sakura otra vez y alcanzo a ver que toma la muñeca de Yuka D. Kaito que salía de su clase y lo arrastra por el pasillo. ¿Por qué está hablando con ese? — ¡Nos vemos en clases!
Se despide con una sonrisa y sin soltar a ese tonto. ¿De qué diablos me perdí? No tenía idea que ellos se hablaban. Conozco a Kaito desde primer año porque ha hecho la prueba para entrar al equipo de futbol cientos de veces y nunca ha quedado. Como soy el capitán me toca darle la noticia y desde entonces tiene un estúpido complejo contra mí. Siempre comenta estupideces sobre lo que hago e incluso ha intentado sabotearme con el consejo escolar más de una vez. Me cae pésimo. Alguien tan increíble como Sakura no debería perder su tiempo en alguien como él.
— Es una chica algo extraña ¿no creen?— dice Meiling sin dejar de mirar hacia donde se fueron con una sonrisa divertida. Oh no... sé lo que significa esa facción en su cara y no siempre me gusta. Espero estar equivocado. Su comentario provoca la risa burlesca de sus amigas y me molesta un montón, esas dos son unas chismosas.
—Sakurita es un poco despistada, pero es muy linda cuando la conoces —explica Eriol sin dejar de abrazar a Tomoyo por la cintura, su novia le sonríe encantada y asiente.
—Mi amiga es increíble, soy muy afortunada de tenerla cerca —agrega la amatista.
—¿No es la que siempre está con una cámara y escribiendo por ahí? Una vez escuché que la pillaron en el camerino de los chicos de atletismo —dice Akiho mal intencionada.
—¿Y por qué te importa? Considerando que a ti te han encontrado en ese lugar con casi todo el equipo no veo tu derecho de inventar esas cosas sobre ella —refuto sorprendiendo a todos, Meiling me mira curiosa y luego sonríe de lado, enseguida carraspeo y vuelvo apegar mi espalda en la pared.
Akiho me observa indignada y luego a mi novia esperando que la defienda, pero Meiling se alza de hombros indiferente—¿Qué quieres que haga? Xiao tiene razón. No parece una mala chica.
Noto la mirada amatista de Daidouji sobre mi y carraspeo nervioso. ¿Ahora qué? ¡No dije nada malo! Creo que me odia, nuestra conversación en la fiesta de Eriol solo me confirma mis sospechas.
Como Sakura estaba con Eriol y Yamazaki, nos quedamos solo Daidouji y yo a un lado de la mesa de centro de la cocina, me siento amenazado cuando su vista se dirige a mí de forma asesina. La observo de reojo y ella toca mi hombro para llamar mi atención.
—Escucha Li, sé que no hablamos mucho. Eres el mejor amigo de mi novio y al parecer Sakura te tiene mucho aprecio —me apunta con su índice—, y yo puedo parecer una persona muy tranquila, pero cuando alguien daña a los que amo puedo ser tu peor pesadilla ¿oíste?
Trago pesado ante sus palabras completamente confundido—¿Qué dices Daidouji?...yo n...
—¡No! Déjame terminar— me interrumpe—. No importa lo que digan, sé muy bien lo que hacen, así que ten mucho cuidado si no quieres que tus partes sigan dónde están. Sakura es una persona maravillosa que puede ser muy inocente —se tranquiliza un poco y mira desde lo lejos como Eriol le enseña a beber tequila a su loco estilo, él se ríe cuando ella pone una cara de asco apenas los prueba—, pero también puede ser muy terca, por eso te lo pido a ti Li. Por favor, no la lastimes.
Sonrío de lado al contemplarla desde lo lejos de mi lugar, tengo presente que es una chica sin igual, tierna y con el corazón más puro que he conocido. Cuando la conocí creí que solo quería pasar un buen rato, quizás hasta una aventura, pero encontré en ella mucho más. Sin embargo... me cuestiono una y otra vez sus verdaderas intensiones.
— Supongo que ya no puedo negártelo ¿verdad, Daidouji? Créeme que no tienes que preocuparte por eso... por lo visto a Sakura no le intereso, no de verdad. Solo somos amigos.
Suelta un suspiro y se cruza de brazos— Aún así me quedaré cerca para vigilarte. No soy tu amiga, pero espero que recuerdes lo que te voy a decir ahora: la confianza es un arma de doble filo y si no la cuidas bien, te vas a cortar.
—Lo tendré en cuenta —me volteo hacia ella, solo recibo una cara de desprecio como respuesta y se fue a donde estaban los demás.
_
Aún siento escalofríos al recordar esa conversación. Nos vamos hacia el comedor para sentarnos en la mesa de siempre, junto a la puerta que da al patio.
—Pienso entrar a la escuela de psicología, pero aún no estoy seguro —nos cuenta Takashi pensativo—. Por cierto, ¿sabían que antiguamente los psicólogos tenían sus consultas en medio de bosques que creían encantados? ¡Las personas salían de ahí muertas de miedo y se volvían locos!
Sasaki suelta un suspiro pesado y entrecierra los ojos— Deja de mentir Yamazaki, ¿acaso les mentirás así a todos tus pacientes? ¡Asustarás a todas las chicas!
—Oh... no necesita sus mentiras para eso —lo molesta Eriol y todos reímos—. Estas muy callado Shaoran, ¿acaso algo carcome tu pequeña mentecilla?
—No, no ocurre nada —hablo entre dientes y nos quedamos mirando de manera desafiante, alzo una ceja cuestionando su actuar. Últimamente está extraño.. No deja de mirarme en silencio y me pregunta cómo estoy una y otra vez. ¿Qué sucede con él?
—Por mi parte entraré a estudiar dónde Xiaolang vaya y así estaremos juntos, ¿no es así Xiao? —pregunta Meiling— ¿Xiao?
Despierto de mis pensamientos y asiento— Apenas terminen las clases postularé a Administración de Empresas, pero no tienes que ir donde yo vaya Meiling, lo importante es que hagas lo que tú quieres —ella tiene el derecho de ir donde quiera, no debería limitarse a mis decisiones. Además... no es como si realmente quisiera hacerlo, pero debo hacerlo si es que tengo que continuar con el legado de mi padre.
—¡Pero yo quiero estar contigo! —corta un poco de su ensalada y come rabiosa.
—¡Oh el amor! Me dan nauseas —dice Akiho rodando los ojos.
—Creo que cuando quieres a alguien tienes que dejarla hacer lo que más ama, porque la felicidad de esa persona especial, es la tuya —comenta Daidouji, la miro con atención. Para tener nuestra edad es muy madura.
Volteo mi mirada hacia la puerta que da hacia afuera y es así como veo que Sakura va caminando por el patio, ya no está con ese tonto de Kaito, esta es mi oportunidad. Me levanto de un salto y noto que todos me miran interrogantes.
— Iré al baño, no me esperen.
Antes que pudieran preguntarme algo, tomo mi almuerzo y lo boto en el basurero para salir de allí, hago como si estoy caminando hacia donde están los baños para no causar sospechas, pero cuando ya estoy fuera de sus vistas miro hacia mi alrededor buscándola. ¿Por dónde se fue? Observo a todos lados, pero no la veo por ninguna parte. Corro por todo el lugar, incluso choco con algunos estudiantes y me gritan que estoy loco, apenas me disculpo para seguir mi camino.
No sé cuantos minutos pasaron, quizás quince... seguro pronto tendremos que volver a clases, pero... ¡No me rendiré! Debo encontrarla, no importa como, cuando crucemos el aula estoy seguro que no volverá a mirarme y me rehúso a que eso pase. Me detengo cerca de las bodegas para tomar un poco de aire, apoyo mis manos en mis rodillas y respiro profundamente. Estoy apunto de continuar, pero una voz me detiene en seco.
— ¡Sí, mucho mejor! — me giro hacia donde proviene ese tono dulce y entonces la encuentro sentada en el suelo con sus dedos insertos en su celular, muy preocupada en sus asuntos como para notar mi presencia. Sin querer sonrío de lado y no siento el derecho de interrumpirla, cuando piensa, habla y hace periodismo es como si brillara por si sola, su dulce disposición es muy admirable. Sus ojos esmeraldas se pierden y se fijan en mi después de unos minutos en los que me quedo atontado observándola.
—Hola... — es lo único que atino a decir.
—Hola...— contesta de la misma manera sin moverse de su lugar.
Desvío la mirada mientras paso una mano por mi cabello. ¿En qué momento estar juntos formó este sentimiento de desconcierto? — Te estaba buscando... porque, n...no me has contestado mis llamadas y pensé que quizás te ocurría algo — la verdad no es ni la cuarta parte de lo que realmente quiero decir, pero por alguna razón las palabras se traban en mi garganta.
—Oh estoy bien. Solo estuve ocupada con el periódico y mi padre quería pasar unos días conmigo antes de volver a clases —guarda su teléfono en su bléiser y arregla uno de sus mechones castaños que el viento había movido detrás de su oreja—. ¿Qué hay de ti?
—Yo... yo... —repito y suspiro profundo— mi padre me ha tenido encerrado ayudándolo y...— no me siento cómodo hablándole de Meiling, si bien no nos hemos visto mucho desde que llegó no sé que opina Sakura, ya es bastante incómodo.
—Has estado con tu novia, ¿verdad? ¿Cómo llegó de su viaje? —pregunta con una tranquilidad que me sorprende, iba a contestar pero las palabras no salen de mi boca así que ella continúa—. Nunca la había visto tan de cerca hasta hoy. Es una chica muy linda, parece que tiene un gran carácter y... que te quiere mucho.
Frunzo el ceño un poco y veo que ella no deja de mirarme, pero en su rostro hay señales que no logro descifrar. No entiendo... ¿por qué dice todas esas cosas?— Sakura...
—Shaoran... Antes que continúes, debo decirte primero que he estado pensado mucho y luego de días, me di cuenta que lo mejor es que continuemos con el plan inicial. Así que... no deberíamos hablar más, ni aquí ni en ninguna parte—me interrumpe en seco y se levanta para caminar frente a mí, pero aún con una distancia importante entre nosotros. Sus palabras causan que mi garganta se seque y de pronto una molestia que no sé reconocer surge desde el lado izquierdo de mi pecho.
—¿Qué...? —susurro, pero aún así es audible—. Sakura... pensé que éramos amigos.
Se cruza de brazos sin despegar el desagrado de su rostro— Por favor, Shaoran. Lo que pasó se quedó en el verano, todo eso, lo que dijimos, lo que hicimos solo fue la emoción del momento. Antes de eso ni siquiera sabías mi nombre.
—Pero ahora te conozco, sé que no somos amigos normales, pero... te aprecio. Dijimos que siempre estaríamos para el otro— doy una paso hacia ella, pero al mismo tiempo retrocede y baja la mirada.
—Las cosas cambian, desde hoy no somos nada, en verdad... nunca lo fuimos. Ahora quiero estar pendiente de mi beca para la universidad y tu... bueno, supongo que tienes tus asuntos también.
Suspiro profundo y bajo al suelo, no puedo mirarla es... doloroso, aun así alzo la mirada para verla con los ojos fríos en mi, es la primera vez que los veo de esa manera y me causa un escalofrío por todo el cuerpo— Entiendo que esta situación sea incómodo para ti, no tenemos que seguir viéndonos como antes pero... Sakura, pasamos por mucho juntos. ¿De verdad no significó nada para ti? Porque si lo hizo, dímelo, por favor. Haré lo que sea.
Un crudo silencio inunda el lugar y ese es el momento que supe que no me gustará lo que viene.
—No digas eso, ambos sabemos que no es cierto. Tienes a Meiling, ¿Cómo crees que me siento al verla y al saber todo lo que hicimos? Lo que YO hice — pone sus manos en el pecho y sacude su cara—. Solo aléjate de mí, no me vuelvas a buscar.
Su respuesta me deja atónito, sé que es la verdad. Tampoco me siento orgulloso de lo que pasó, pero al mismo tiempo no me arrepiento de los momento en los que estuvimos juntos. ¿Debería decirle que terminaré con Meiling? ¿Qué cambiaría con eso?— Bien, entonces desde hoy seremos simples compañeros de clases, Kinomoto.
—Así es, así que no me vuelvas a hablar por favor— nos sostenemos la mirada por largo rato, siento unas enormes ganas de correr hasta ella y abrazarla para no soltarla. Después de todo, cada momento, cada sonrisa, caricia y palabra, veo como todo se desvanece en el tiempo.
"Cuando quieres a alguien tienes que dejarla hacer lo que más ama, porque la felicidad de esa persona especial, es la tuya" fueron las palabras de Daidouji y ahora las entiendo, no me interpondré en la felicidad de Sakura, no más. Observo que da el primer paso para irse por una vez por todas y cuando pasa a mi lado, nuestras manos se rozan sin querer de una forma tortuosa que me hace cerrar los ojos.
—Lamento... — suelto al aire y escucho que sus pisadas se detienen, miro sobre mi hombro— lamento que terminara así.
—Yo también —es lo último que dice antes de irse y dejarme completamente desolado. Empuño mis manos con rabia y desorientado, una mezcla de emociones recorren todo mi cuerpo. Estoy enojado, ¿por qué? si hice lo que tenía que hacer, pasó lo que tenía que suceder. Lo de Sakura y yo no era para siempre, lo sabía desde el principio. Entonces... ¿Qué me sucede? ¿Por qué siento este desgarro?
Me voy en dirección contraria, poco me interesa que el periodo esté por comenzar. Solo quiero salir de aquí, quiero correr lejos. Quiero comprender todo lo que siento.
—¿Shaoran? ¿Qué mierda haces aquí? Tu salón está al otro lado — Eriol aparece doblando la esquina y cuando estoy por ignorarlo me detiene agarrando mi brazo con fuerza—. Contéstame viejo, no me dejen esperando —me doy la vuelta y me suelto bruscamente sin controlar mi ira.
— ¿Por qué siempre estás tan pendiente de lo que hago? ¿Acaso tu vida es tan aburrida como para estar siempre preguntándome que me sucede? NO ME PASA NADA. Solo... déjame solo —me vuelve a sujetar y me mira con el ceño fruncido—. Suéltame Eriol..., no estoy de humor—gruño.
—Mira idiota, si siempre estoy detrás de ti es porque eres mi mejor amigo y cuando veo que me necesitas estoy aquí. Siempre estoy ahí, pero solo eres un niño mimado que da por sentado todo lo que tiene — nos miramos desafiantes por segunda vez en el día.
—Lo dice el hijo de un empresario inglés, ¿no es esa la razón por la que te acercaste a mi en primer lugar cuando llegué a Japón? Eres igual de interesado que todos aquí — suelto chasqueando la lengua.
Casi puedo escuchar como aprieta su mandíbula y me suelta con desgano—¿Sabes qué? Te volveré a hablar cuando encuentre a mi amigo, porque no sé quien es el que está frente a mí y creo que tu tampoco.
Pov_ Pov
Ya no hay vuelta atrás. Creo que nunca había sido tan cruel en mi vida y ni mentido de esa manera, pero no puedo ser amiga de alguien a quien duele tener cerca. Quizás suene como la persona más egoísta del mundo, pero quiero que Shaoran me ame como yo a él y si no es posible, prefiero mantenerlo lejos. Es lo mejor... tiene una relación de hace años, no puedo seguir arruinando lo que no me pertenece.
Nadie te enseña qué hacer cuando un buen hombre te hiere y sabes que tú también lo heriste, lo escuché en su voz y lo vi en sus ojos, le hice daño. Incluso, por un segundo pensé que él me diría que siente lo mismo que yo como si adivinara mis demonios, que diría que no soy la única que rompió el acuerdo más importante que cualquier amor ilícito en la tierra tiene. Lo amo, lo adoro con locura, pero solo lo vi aferrarse a su orgullo de la manera a la que debió haberse aferrado a mí.
Me voy intento aguantar las ganas de llorar mientras me abrazo a mí misma, voy tan inserta en mis problemas que ni me doy cuenta que un chico viene hacia mi. Me tropiezo con su cuerpo y casi me caigo, como instinto cierro los ojos esperando el golpe con el suelo, pero unas manos en mis hombros me salvan y me sostienen antes que eso pasara.
—Ten más cuidado. ¿No ves que casi se golpea por tu culpa?— grita una chica, abro los ojos sorprendida y completamente mareada por lo ocurrido. Lo primero que veo es que el muchacho con el que tropecé levanta las manos asustado y mueve su cabeza de arriba a abajo.
—Lo lamento Meiling, solo iba caminando y... no la...
—No digas más, me di cuenta que la mirabas desde la otra punta, conmigo no te vengas a hacer el tonto si no quieres que te de lo que mereces... — la veo rodar los ojos y mirarme fijamente con unos grandes ojos rubí que podrías intimidar a cualquiera, el muchacho se va casi corriendo y yo trago pesado. Creo que hubiera preferido caer antes de encontrarme con ella justo ahora.
Me quedo callada y ella recoge mi teléfono que al parecer se cayó y no me había dado cuenta— Gracias... —susurro débilmente.
De pronto alza una ceja y acerca su rostro a mi, como si estuviera analizándome, eso me pone aún más incómoda y trago pesado— ¡Oh, yo sé quien eres! Eres la amiga de la novia de Eriol, te vi hace un rato. Soy Li Meiling, un gusto conocerte.
—Soy Kinomoto Sakura — contesto por inercia, escucho que ríe un poco.
—¿Estas bien? Parece que estás en Marte, no puedes ser tan despistada chica, algún día perderás la cabeza.
—Es que...
—¿Es que, qué? —me interrumpe apresurada—. No importa, te acompañaré a tu clase, descuida. Me aseguraré que ningún otro tipo te moleste.
Ni siquiera alcanzo a confirmarle porque ya está caminando junto a mí. La miro de reojo y entonces noto que a pesar de su desplante algo aterrador y fuerte, es una buena chica. Mi descubrimiento no hace que me sienta mejor, si tan solo supiera que no merezco su amabilidad. Aunque esto solo confirma que lo que acabo de decirle a Shaoran estuvo correcto. Sí... es lo mejor.
Notas de la autora: ¡Hola Hola! Omg, creo que es al capítulo más largo hasta ahora. Lamento la demora, pero como les conté en mi perfil de Wattpad tenía un caos sobre la continuación, pero de a poco la he ido ordenando. La verdad ni yo sé que sucederá de ahora en adelante. Cambié mis borradores, algunas ideas las deseché y estoy escribiendo todo otra vez. Les juro que tengo mucho miedo jajajaj.
¿Qué opinan sobre lo que hizo Sakura? Quiso cortar por lo sano, quizás a muchxs les moleste la actitud de ambos, pero recuerden que solo tienen diecisiete años, a esa edad se comete errores y apenas sabes lo que es escuchar al otro, solo sacan conclusiones apresuradas y eso puede arruinar toda una relación. Les confieso que en la primera versión Meiling era una chica mala e irritante, la odié, así que la hice mucho más realista. Espero escribir un poco más de ella para que la vayan conociendo.
Apareció Yuna D. Kaito... y eso nunca es bueno, muajajaj. Desde aquí comienzan los mal entendidos.
Les quiero un montón,
Moonlightfic_13/Kobatoo-13
