Como ya saben los personajes no me pertenecen sino a las CLAMP (DIOSAS) y las canciones son sacadas de la maravillosa cabeza de Taylor Swift, pero...
LA HISTORIA SI ES MÍA ASÍ QUE NO COPIAR. GRACIAS. ¡Disfruten!
(AU)
Capítulo 17: My Tears Ricochet
Hoy es un día importante para la preparatoria Seijo. Los alumnos de último año estamos haciendo el ensayo para la prueba de admisión que daremos a fin del semestre, así que ya se imaginarán como está el ambiente. La mayoría sudan frío y se comen sus uñas, escucho las respiraciones aceleradas y el sonido de sus lápices golpeando la mesa. Maldita sea, debería ser ilegal. ¿Cómo esperan que nos concentremos con tanto ruido?
—Quedan quince minutos, chicos —avisa el profesor Terada sin dejar de mirarnos con los brazos cruzados.
Suspiro abrumado y frunzo el ceño, imposible que termine en ese tiempo, apenas llevo la mitad. Normalmente habría terminado hace media hora, pero es difícil pensar en cálculos científicos si lo único que tengo en mente es a aquella castaña que está sentada tan solo unos puestos más allá.
Me volteo a verla levemente con mi mejilla derecha apoyada en mi mano. Sakura es tan... maravillosa, con sus labios fruncidos y con los ojos más verdes que conozco. Como la ventana está abierta, la brisa otoñal se atreve a desordenar algunos mechones en su frente. Me pregunto si les molestarán. Me encantaría levantarme y quitárselos para que nada la perturbara, pero seguro me daría un grito para que me devolviera al asiento.
No es justo, ya antes me era difícil no pensar en Sakura, pero luego de lo que ocurrió en la azotea es mil veces peor. Hicimos un desastre, lo sé y probablemente es mejor dejar las cosas así porque no estoy seguro si llegaríamos a alguna parte con tanto tira y afloja entre nosotros.
Aunque hay noches en que me llena la incertidumbre y me pregunto si estaría bien llamarla, pero luego no sé qué decir. Un simple "hola, ¿cómo estás?" no parece suficiente, quizás lo más apropiado sería un:
"Sakura, te quiero cerca".
¿Cuál sería su respuesta? No lo sé y me aterra, en verdad me aterra, no sé qué haría si me rechaza o si piensa que soy ridículo. No sé si se reiría de mí, quizás solo sentiría pena o me odiaría aún más.
Como sea, como dije antes, es mejor dejar las cosas así.
—¡Tiempo! —exclama el profesor provocando que casi todos nos sobresaltáramos—. Por favor, dejen sus ensayos en mi escritorio, los resultados estarán en tres días— nos levantamos e hicimos una fila para ir dejarlo nuestras hojas.
En eso ella se para al mismo tiempo que yo, causando que sus ojos esmeraldas se crucen con mi ámbar. La noto nerviosa y ansiosa, así que para tranquilizarla un poco le sonrío calmado, esperando que transmitirle un poco de serenidad. En seguida me sonríe de vuelta, no tanto como me gustaría, pero es una mueca de agradecimiento entre dos personas que se entienden. Porque Sakura es la única persona que me entiende de verdad.
Cuando vuelvo a mi asiento un grupo de chicos se acerca a mi y me rodea sin escapatoria—¡Hey, Li! ¿Listo para el partido de esta tarde? — Neji es el primero en hablar, un muchacho de pelo negro algo largo y ojos cafés—. Escuché que la otra preparatoria muere de susto por ustedes.
Cierto... había olvidado el partido, solo he ido a los entrenamientos y no pensé en la fecha. Vaya, el capitán del año.
—Claro que sí, les patearemos el trasero a esos idiotas —respondo con orgullo y lo empujo un poco, los demás ríen y chocan sus puños con emoción.
—¡Iremos a apoyarlos!, no podríamos perdernos sus últimos juegos d...de pre...paratoria —responde otro, a medida que habla su garganta se va cerrando y se tapa el rostro para... ¿llorar?
Neji rueda los ojos y consuela a su amigo, no es extraño ver a muchos de nosotros sensibles por nuestros últimos meses aquí, el tiempo pasa demasiado rápido.
—Oye, capitán —me llama Neji y veo que apunta a la puerta—. Parece que tienes visitas —mueve las cejas juguetón. Me asomo desde mi puesto y entonces noto que Meiling está parada, esperándome en el umbral de la puerta, cuando algunos compañeros pasan a su lado lo hacen rápido, intentando no meterse en problemas mientras que las chicas la elogian por su peinado, dos coletas a cada lado de su cabeza.
Camino con mis cosas entre comentarios molestos y silbidos mal intencionados que fueron callados por una fría mirada de Meiling. Antes de posarme frente a Mei, veo de reojo hacia Sakura. ¿Está mirándonos?
Sin embargo, no puedo ver nada porque una voz muy conocida me detiene.
—Hola Xiao —el tono fuerte de mi novia me despeja y la veo fijamente—. ¿Por qué esa cara tan extraña? Tranquilo, estoy segura de que te fue excelente en el ensayo del examen. A diferencia de mí. ¡No sabía mucho de lenguas! ¡Tienes que ayudarme!
—Ahh... sí —contesto aún incómodo—. Solo estaba un poco distraído.
Ella levanta una ceja sobre su ojo rubí — ¿Qué? ¿por qué?
Adentro mis manos en mis bolsillos traseros y frunzo los labios— No importa. Tenemos que irnos ahora si no queremos llegar tarde al partido.
Meiling asiente en silencio aún no muy convencida de mi respuesta. Salimos caminando por el pasillo en dirección a la cancha de futbol. Nos juntaremos afuera de los camerinos para hablar sobre el partido, está permitido que algunos amigos de equipo estén y por su puesto sus novias. Es una de las tradiciones antes de cada partido.
Mierda, si está el capitán significa que no podré fumar ni un solo cigarrillo, genial, justo cuando lo necesito.
Llegamos al lugar y vemos que algunos chicos están practicando los pases y otros solo están en los asientos con los uniformes azules cielo. Apenas nos sentamos Takashi nos saluda con entusiasmo y las amigas de Meiling corren hasta nosotros.
—¿Alguien ha visto a Eriol? ¿Has hablado con el Shaoran? —pregunta mi amigo.
—Ni me preguntes, ese cuatro ojos dice que soy un antisocial siendo que él es el único que no ha se acerca a nosotros desde hace una semana —respondo con claro enojo. Ya estoy cansado de su actitud, se supone que somos mejores amigos. ¿Qué pasó con eso?
—¿Cómo les fue en el ensayo de ciencias? ¡Siento que no entendí nada! — dice Rika.
—Oh por favor no hablemos de eso. Ahora disfrutemos la futura victoria de mi sexy capitán —suelta Meiling y toma mi rostro para besarme frente a ellos, escucho que Akiho y Rika ríen molestosas, pero a Mei no le importa e intenta profundizar el beso mordiendo mi labio inferior. Cierro los ojos y le correspondo, entonces en mi mente no son sus labios los que estoy besando si no los de una chica bajita, castaña, con temperamento dulce y explosivo.
Pero no es Sakura a la que estoy besando, ¿verdad?
Es a Meiling y cuando me doy cuenta, siento una opresión enorme en el lado izquierdo de mi pecho que causa que me separe de forma fugaz y me deslice lejos. Veo a todos mirándome por mi extraño comportamiento y los nervios comienzan a consumirme.
Rápidamente saco mi uniforme de mi mochila y me levanto— Debo ir a cambiarme, vuelvo enseguida— si me dijeran que corrí a los camerinos lo creería. Siento una presión sobre todo mi cuerpo y muchas emociones que solo quieren salir de mi garganta.
No quiero... no puedo seguir con esto. No quiero salir y jugar hoy, no quiero seguir comportándome como si no hubiera traicionado a Meiling, como si no anhelara que fuera Sakura la que me anime hoy, la que este gritando mi nombre con ánimo y saltando con alegría. A quien mire cuando este inseguro de mi último movimiento.
—Maldita sea... — susurro una vez que me coloco la playera y sostengo mi rostro entre mis manos.
Hoy terminará todo. Le diré a Meiling lo que pasó en el verano, no importa si no quiere escucharme, se lo debo y tengo que hacerlo. Ese es el primer paso para hacer las cosas bien.
Pov_Pov Meiling
Soy una chica que siempre sabe lo que quiere y tengo la suerte de poder conseguirlo tan solo con pedirlo. A causa del divorcio de mis padres nunca me dicen un "no", como si eso fuera a borrar mis recuerdos de sus peleas en Hong Kong. Si, claro...
En esa época era muy diferente, solía llorar por casi cualquier cosa y asustarme por tonterías, era débil porque no sabía lo que era que te protegieran, ninguno de mis padres lo hizo. Sin embargo, mis cielos grises fueron pintados azules cuando Xiao Lang llegó a mi vida como un héroe de guerra.
Nos conocimos en un pequeño vecindario de clase alta de China, cuando apenas éramos unos niños, lo perseguía a todos lados y él, un pequeño amargado que no tenía amigos, lo permitía. De alguna forma encontramos resguardo en el otro, nos volvimos amigos rápidamente, siempre hacíamos todo juntos hasta que nos volvimos novios en la adolescencia.
Todas esperamos que nuestro primer amor sea de cuentos, que sea con un chico apuesto, caballero y respetuoso, es mi caso lo fue. Me sentía en una película de Disney, él era mi príncipe azul que venía a salvarme de la violencia en mi casa y yo su princesa. No pasó mucho tiempo para darme cuenta de que él era mi hogar, aún lo es, es lo único que conozco y es por eso que me aferro con tanta fuerza.
Aunque, hace tiempo las cosas cambiaron. Actúa extraño y casi no hablamos. Desde que llegué de mi viaje lo noto muy aislado. ¡Antes de irme de vacaciones apenas nos soportábamos! Pensé que cambiaría al dejarlo solo, pensé que ambos recapacitaríamos al tener nuestro espacio, pensé que cuando Hiraguizawa me dijo que sería bueno que volviera antes saltaría a sus brazos y no me soltaría, pero creo que solo fue mucho peor.
Lo veo irse lejos de todo lo que tenemos, tanto así que muchas veces me deja sin respiración y con los brazos cruzados. ¿Esto es una broma? ¿Qué debe hacer una chica cuando ve que la relación con su novio está muriendo?
He intentado seducirlo, regalarle cosas caras, aunque sé que no es materialista, lo he llevado a diferentes cafeterías, cines y restaurantes, pero nada funciona. Solo me responde con desanimo. Algo hace que sus ojos luzcan fríos, como si estuvieran en pena.
—Necesito contarles algo muy importante a ambas —dice Akiho mientras toma la mano de Rika y mía.
—¿Qué sucedió amiga? ¡Ya no nos dejes en suspenso! —incita Rika entusiasmada por el chisme.
—Bueno, bueno... Kaito, me mandó un mensaje anoche y estuvimos hablando — sigue con emoción y pega un grito—. Me dijo que me extraña y que quiere volver conmigo. ¡¿Pueden creerlo?!
No, por favor... ¿otra vez ese mujeriego? Quiero mucho a mis amigas, pero cuando se trata de hombres se ciegan, es como si no hubiera nada más en el mundo. Shaoran nunca sería como ese tonto inglés.
—¡Chica! Tengo que detenerte ahí. Dos cosas: ¿no recuerdas todo el daño que te hizo? y dos, ¿no que Kinomoto es su novia?
—Ay Mei, esas son cosas del pasado y.… le pregunté por Kinomoto, contestó que solo trabajan juntos en el periódico, ni siquiera son amigos, todo fueron simples rumores sucios, ya saben— su explicación no me deja de molestar —. ¡Hoy nos veremos en la sala de edición después del partido! Dijo que quería mostrarme algo, si saben a lo que me refiero —mueve las cejas y Rika le aplaude.
—Akiho si quieres revolcarte con alguien tienes casi todo el equipo de futbol —ruedo los ojos y suelto un bufido —. Como sea... solo recuerda esto, las mujeres somos diamantes, es por eso que los chicos quieren tener los más que puedan, pero no por eso vamos a dejarlos.
—¡Daah! No soy estúpida, ya entendí que debo cuidarme. Estas muy tensa Mei, ¿acaso Li no te ha dado como te gusta? ¿o... quizás ni siquiera te ha jodido?
Frunzo el ceño y la miro de forma asesina — Cállate antes que te arrepientas Akiho, que seas mi amiga no quita que soportaré tus comentarios de mierda.
—Oigan, no peleen. El partido comenzará en cualquier momento —Rika nos toma de los hombros para detenernos de comenzar una pelea que seguro no terminaría bien—. Vamos a las gradas, no creo que Li salga pronto, parecía nervioso.
Coloco los ojos en blanco y me levanto aún molesta— Escucha tonta, si vuelves a repetirlo olvídate de tener una cara bonita para la graduación ¿oíste? —sin decir más me voy victoriosa de allí, Rika me sigue tocando los talones, pero Akiho se queda donde estábamos.
Mientras vamos a sentarnos me fijo que Kinomoto aparece a un lado de las gradas con su cámara en mano. Tengo un presentimiento con ella, no sé de qué clase, quizás por su actitud extraña e introvertida o porque siempre parece estar en la boca de todos como un ángel. ¡Por favor! ¡¿Qué tan ingenua puede ser?!
Quizás solo le falta un grupo que la motive a salirse de las reglas y no ser tan correcta, a tomar algunos riesgos. Yo era como ella hace mucho tiempo y no me trajo nada bueno. Me gustaría que se uniera a nuestro grupo junto a Daidouji, así podríamos apoyarnos entre nosotras y los chicos asquerosos dejarían de molestarla, ya la he tenido que salvar más de una vez. Es realmente desesperante esa chica.
Las trompetas de la banda comienzan y dan inicio a un nuevo partido. Primero entran los del otro equipo con sonrisas arrogantes y gritando con el público que vino a verlos. Argh, ese color anaranjado los hace ver como una naranja podrida, asqueroso.
Cuando el equipo de Seijo hace su entrada al campo de futbol todo se descontrola. Los gritos aumentas, los aplausos resuenan y los alientos son cada vez más fuertes. Xiao es el primero en aparecer, a diferencia del resto no saluda a nadie, solo va hacia su posición como delantero. Como siempre hay un pequeño segundo de tensión antes que el arbitro haga sonar el silbato para comenzar, en ese momento veo que mi novio fija sus ojos a un lugar cerca de las gradas. Al principio creo que es para verme, pero no es así.
Está mirando a otra parte... pero a qué o a quién. El solo hecho de pensar que está mirando a otra persona me revuelve el estómago. No es posible, quizás solo está desconcentrado. Quizás solo estoy imaginando cosas.
Eriol también está en el equipo, al parecer llegó tarde, pero al menos llegó. Qué bueno, estaba a punto de ir a buscarlo y darle algunas patadas en el trasero por ser tan desconsiderado con sus amigos.
El partido comienza con todos corriendo detrás de la pelota, ojalá pudiera decir que está fácil, los chicos de la otra preparatoria son más fornidos y grandes. ¿De qué planeta vienen? ¿Kriptón?
Nuestro amigo azabache y de ojos azules tiene la pelota, está listo para hacer un gol. ¡Casi lo está! Solo tiene que... esperen. ¿Qué mierda hace? Hiraguizawa se está devolvieron al otro lado, parece como si estuviera enojado, va con seguridad y cuando está cerca de Xiao le tira el balón a la cara con mucha fuerza a la cara. ¡Oh por Dios!
Xiao se queja con dolor y toma su nariz la cual no para de sangrar. Desde aquí veo como le grita algo a Eriol y este le grita algo de vuelta, pero con tanta conmoción no alcanzo a escuchar nada. Mi novio se acerca a él colmado de rabia y lo empuja fuerte, así comienzan una pelea de empujones en medio del juego.
El árbitro levanta la mano con una tarjeta roja y hace sonar el silbato. El entrenador está hecho una furia incontrolable, incluso corre hacia ellos y los separa tomándolos de las camisetas y les grita alterado.
—¡¿Vieron eso?! —grita Rika a mi lado tan impresionada como todos—. Le pudo haber roto los dientes.
—Lo voy a matar... —susurro apretando la mandíbula.
El partido continúa, pero Xiao y Eriol son expulsados del resto por su violencia. No espero más y me muevo entre la gente para correr y buscar a mi novio que seguro debe estar en la enfermería. Intento irme por el pasillo lo más rápido que puedo, en eso me encuentro con Kinomoto, parece estar preocupada y cuando me ve se detiene.
—¿Estás bien? —pregunto extrañada por su actitud.
Ella asiente y baja la mirada escondiendo su rostro con su cabello— Si... estoy buscando a Tomoyo, creo que fue a buscar unas cosas para Eriol.
Mhh, su respuesta no me parece muy convincente —No la he visto, pero ahora voy camino a ver a Xiao y a Eriol, si la veo le diré que la buscas.
Asiente de nuevo y en vez de volver a hablar se da la vuelta y se va por el mismo camino por el que llegó. Doy la vuelta al pasillo y me encuentro con la gran puerta azul de la enfermería. ¡Por fin! No sé qué haré primero, si ver a Xiao o matar a Eriol por su estupidez, antes de abrir la puerta alcanzo a escuchar un "oh vamos, no vengas a hacerte el tonto conmigo" de parte del azabache que me deja intrigada.
Ambos voltean a verme en silencio, los dos con el rastro de puñetazos en sus rostros y con el ceño fruncido, niego como una madre a sus hijos y me cruzo de brazos.
—¿Acaso no debí entrar aún? —digo de forma brusca, los quitan su mirada al mismo tiempo y la bajan al suelo. Suspiro pesado y me siento junto a Xiao para ver su nariz, roja e hinchada por el golpe, él me deja revisársela, aún en silencio, pero cuando todo un poco más fuerte se queja.
—Llorón —suelta Eriol luego de un bufido.
—¡Cierra la boca antes que te deje aquí más tiempo del que necesitas ahora, idiota! —exclamo completamente alterada, me levanto dispuesto a ir y darle el último puñetazo a su cara, pero Xiao me detiene tomando suavemente mi brazo y niega—. Pero, Xiao... él.
—Que lo golpees no cambia el desastre que se armó, Meiling— me dice Xiao con la voz cansada—. No te preocupes, luego tendremos una conversación para resolver esto.
—No es conmigo con quien tienes que hablar —refuta otra vez el tercero en la habitación, completamente a la defensiva. Frunzo el ceño y lo veo con los ojos en mi para después posarse en mi novio.
—Ambos están muy extraños. ¿Qué sucede aquí? ¿qué me ocultan? —pregunto ahora insegura de sus respuestas, incluso algo temerosa. Tengo un pésimo presentimiento.
Xiao exhala profundamente y se levanta lentamente— Vamos Meiling, te llevaré a tu casa —toma mi bolso y lo coloca en su otro hombro para salir de la enfermería. Antes de seguirlo miro a Eriol, quien no deja de observar la escena con detenimiento.
Nos vamos al estacionamiento y nos subimos a su auto, en el camino me voy mirando mi teléfono para calmar la tensión que nos persigue desde la enfermería. Xiao no despega sus ojos del camino y lo veo temblar cada vez que hace algún cambio. Estamos en un completo silencio, por primera vez en mucho tiempo ninguno sabe si abrir la boca primero.
Una notificación suena y me fijo que me llega un mensaje sospechoso de una cuenta anónima en instagram, no suelo abrirlos porque suelen ser de hombres asquerosos mostrándome cosas que no quieren leer. No obstante, al notar que se trata de un video la curiosidad me gana y lo abro.
Al principio solo parece una típica broma a unos chicos de la preparatoria, lo sé porque tienen el uniforme y reconozco esa azotea, pero en segundos quedo estampada en el asiento del copiloto. Enseguida el color se va de mi rostro y mi corazón se congela.
Son dos personas teniendo sexo en la azotea, al comienzo la cámara está lejos para distinguir, pero luego hace un acercamiento. Una chica castaña de cabello corto y menuda, está sobre un chico, pero no cualquiera, es Xiao Lang. La está atrayendo a su cuerpo mientras la besa y susurra palabras que no alcanzo a escuchar, pero eso no es lo peor, sino que le regala una sonrisa que nunca me ha dado a mí. Tan sincera, profunda y real. Es como cien cortes al corazón.
"Juzga por tu cuenta" es el mensaje que acompaña la prueba y luego me bloquea.
—Para el auto —mi voz sale entrecortada pero seca, él me mira de reojo interrogante— ¡Para el auto, maldita sea! ¡AHORA! —le exijo con ojos asesinos, enseguida se estaciona a un lado de la calle. Siento que pierdo todo el aire, necesito bajar o me desmayaré aquí mismo. Tomo la puerta y la abro de un solo movimiento, Xiao hace lo mismo casi tan rápido como yo.
—¿Estás bien Meiling? ¿le sucedió algo a tu madre? —maldito... ¿cómo se atreve a nombrarla? ¿cómo inclusive se atreve a pronunciar mi nombre? Me acerco a él con el fuerte sonar de mis zapatos y le muestro el video en mi pantalla.
Lo mira sorprendido, helado, pero a los pocos segundos cambia su rostro a uno más sereno— Meiling...
—Por favor, dime que no es cierto. Lo estoy mirando, lo sé que eres tú, pero no quiero creerlo —le espeto llena de dolor. Se queda callado y baja la mirada, rompiéndome aún más—. Oh por dios... —suelto como un reflejo, estoy helada, apenas puedo respirar. No, no, no.
—Mierda Xiaolang... me fui por solo dos meses, todo este tiempo pensé en ti, lloré por ti pero me tranquilizaba el pensar que pensabas de la misma manera... pero solo te enredaste con la primera zorra que se te cruzó en el camino. ¡¿Cómo pudiste?!
No me contesta, se mantiene en silencio bajo su conveniencia.
—Todo este tiempo... solo quise tu amor —mi voz se quiebra y se me empapan las mejillas—. Me tenías en la palma de tu mano, lo único que tenías que hacer era quererme, nunca te pedí más. ¿Cómo pudiste hacerme esto? ¡Di algo maldita sea!
Niega y levanta la mirada, sus ojos ámbares se ven rotos y también llenos de lágrimas, nunca lo había visto tan afectado, pero estoy tan dolida y enojada que ruego a todos los dioses para mantenerme fuerte, al parecer no soy aprueba de balas como creía. ¿Cómo es que sabiendo todo lo que pasé con el divorcio de mis padres se atreve a traicionarme de esta manera? ¿Acaso merezco este infierno? ¿Incluso en mis peores días?
—La conocí en el festival de verano, estaba con los chicos y coincidimos ese día. Al principio solo éramos amigos, pero...—pasa una mano por su cabello frustrado—. Todo sucedió muy rápido, no tengo excusas para lo que hice. Pasé días y noches enteras cuestionando si debía llamarte y decírtelo, pero creí que sería más apropiado decirlo en persona. Intenté decírtelo todos estos días, pero solo me interrumpías.
Suelto una carcajada irónica — ¡Qué consciente eres Xiaolang! ¡Gracias por pensar en mí! ¿Qué dices de cuando estabas con ella? ¿pensabas en mí entonces o solo estuve muerta para ti?
—No digas eso, pensé en ti... Te quiero y siempre lo he hecho, solo que este verano me di cuenta de la realidad... —da un paso hacia mi—. Pensé que estaba enamorado de ti, pero no es así y no podemos mentirnos más, mereces a alguien que te ame como un tesoro, un compañero de verdad y yo... —suelta un suspiro pesado—. No soy esa persona. Cuando lo supe la culpa me llenó por dentro.
Al escucharlo me duele aún más, me arde el corazón, quizás era mejor que se quedara callado— No me hables de culpa, tiraste la tuya a la basura en el momento en que te desasiste de todos estos años juntos. ¿Alguna vez estuviste con ella cuando te llamé?
El silencio dice más de mil palabras y en ese momento lo sé —Dios... —tapo mi boca sin poder creerlo. Todo este tiempo he necesitado de él como un latido de corazón, pero cada persona tiene un límite y este es el mío.
— ¡Mierda! —grita con frustración y le da un golpe a su auto, el sol apenas está escondiéndose, pero para mí ya todo es oscuridad—. No sé en qué estaba pensando, pero no puedo mentirte Meiling, me gustaría decir que fue una aventura de verano o que solo me dejé llevar por el momento, pero no fue así.
—Por favor..., detente —suelto con el ardor en mi pecho—. Si me dices que me amas y que solo es una maldita broma te creeré, no importa ese estúpido video —mi voz sale más dolida que nunca.
—Ya fueron suficientes mentiras, es real, demasiado real y lo lamento... —sé que es verdad, ahora entiendo tantas cosas. Y con esa chica, que parece ser tan tierna y buena, esa...
—¿Sigues con esa zorra? — me atrevo a preguntar al ver que no hay más respuesta.
—No y no la llames así. Insúltame si quieres incluso puedes golpearme o hacer mi vida un infierno, pero no a ella —su voz sale en suplica, hecho un desastre emocional, como si hubiera tocado en lo más profundo de sus huesos y eso cala aún más mis sentimientos, la amargura se hace peor. Entonces entiendo que no hay vuelta atrás, porque la quiere... dios, la quiere de verdad, lo veo en sus ojos y lo escucho en su voz.
¿A quién quiero engañar? En el fondo sabía que esto podría pasar, pero lo mantuve encerrado bajo llave en mi mente. Quería creer que vivíamos un cuento de hadas cuando la verdad es que nuestra espalda se llenó de piedras que ya no puedo cargar por mi cuenta.
Miro al cielo y cierro los ojos sintiéndome derrotada, estoy cansada de luchar.
— Ya estoy agotada de perder todo en una relación que no merece la pena —me alzo de hombros—. Lo peor de todo es que quiero odiarte, pero es imposible, aun cuando imaginé que eras una persona en la que podía confiar. Supongo que nunca se termina de conocer a las personas. ¿No, Xiaolang?
—Por favor, Meiling. Escúchame, por favor —intenta tomar mi mano y la quito de una manotada.
—Sé que no será fácil para ti tampoco, te aseguro que esto te matará tanto como a mí porque te convertiste en tus peores miedos. Seguirán allí por mucho tiempo, o al menos hasta que sepas valorar a quienes te aman de verdad, ninguna te amará como yo lo hice. Nadie —me doy la media vuelta para comenzar a caminar, pero sujeta mi brazo para detenerme, aun así no me atrevo a mirarlo.
—No te vayas, por favor... al menos déjame llevarte a tu casa, está oscureciendo —su voz sale desesperado, no obstante, tomo aire y con toda valentía me suelto de un empujón.
—Ahórrate la vergüenza, no quiero que vuelvas a hablarme. Puede que te ame demasiado Xiaolang, pero no me quedaré ni permitiré que me sigas humillando —tomo aire y comienzo a caminar. Siento mis pies cada vez más pesados y el corazón en la palma de la mano, pero no suelto ni una sola lágrima.
Cuando ya estoy lo suficientemente lejos, rompo en llanto, uno tan desgarrador que se siente como balas que rebotan hacia mi corazón. Siempre he escuchado que cuando las mujeres rompen con sus novios esperan que él corra detrás de ellas, pero esta vez..., agradezco que él no lo hiciera, no soportaría el dolor de verlo otra vez. Así es como me voy sola y sin gracia, caminando por las calles de Tomoeda.
Pov_Pov Shaoran
Meiling lo sabe.
Sabe que le fui infiel con Sakura durante todas las vacaciones, pero no solo eso. Lo vio. Pude notar su tristeza y su decepción en sus ojos. Escuchar su dolor en cada palabra que me dijo. Me lo merezco, eso y mucho más. Tenía que saberlo, claro que sí, pero no de esta forma. ¡NO ASÍ!
Nunca quise que terminara de esta manera. Lo intenté y fallé. Apoyo mi espalda en mi auto y siendo mis frías mejillas humedecerse con desesperación y una profunda tristeza.
—¿Por qué? —musito — ¿por qué? —repito.
¿Acaso no hay nada que pueda hacer bien? ¿solo puedo dañar a los que quiero?
Saco mi cajetilla del bolsillo e intento prender un cigarrillo, pero ni eso me calma. Cuando lo termino saco otro, luego otro más hasta que esta desesperación y ansiedad escapen de mi cuerpo con el humo caliente, pero nada sirve.
¿Quién podría haberlo mandado? ¿Quién en su sano juicio sería capaz de hacer algo así? No solo de dañar a Meiling de esa manera, sino de grabar a Sakura sin su consentimiento. Que yo aparezca en el video me importa una mierda.
"No es conmigo con quien tienes que hablar".
Por supuesto... ahora entiendo todo, por eso actuó así hoy, por eso estaba tan distante toda la semana.
Entro a mi auto y cierro la puerta de un portazo para dirigirme a la casa de los Hiraguizawa. No sé cuánto tiempo me demoro, solo aprieto el acelerador hasta encontrarme afuera de la puerta. Me bajo y entro a la casa con la llave que siempre está en el jardín de rosas para casos de emergencia. Bueno, esta amerita como una.
Entro hecho una furia y voy hacia la sala—¡Ven aquí, cobarde! ¡¿Quieres golpearme?! ¡Aquí estoy!
Una de las habitaciones se abre y Daidouji corre sorprendida por mi estado, en una de sus manos tiene una toalla con hielo— ¿Li? ¡No puedes estar aquí! —deja las cosas en una mesa y frunce el ceño—. ¿No crees que ya fue suficiente?
Poco me importan sus palabras, paso a su lado para irme a la habitación de donde salió, pero ella se interpone entremedio— Lo siento Daidouji, pero esto no te incumbe.
—Oh claro que sí. Primero dañas a mi mejor amiga y ahora intentas golpear a mi novio.
No lo creo... ella también sabe sobre mi relación con Sakura. Puede que ella se lo comentara a Eriol y planearon juntos esta estrategia.
—Tú lo sabías y aun así... ¿dejaste que él lo hiciera? —la apunto aún con el enojo a flor de piel—. ¿Qué clase de amiga eres?
Se cruza de brazos interrogante — No sé de qué hablas. ¡Pareces un demente, Li!
—Es porque lo es, my lady. ¿A quién más se le ocurriría hacer algo tan sucio como lo que hizo? —Eriol aparece desde el umbral de la puerta y entra sereno a la sala. Tan tranquilo, como si no hubiera hecho arder el infierno.
—Fuiste tú... —espeto entre un gruñido, camino hacia él y le lanzo un puñetazo tan fuerte que lo hace caer al suelo al seco. Daidouji está apunto de ayudarlo, pero Eriol se levanta y la detiene con una mano en el aire.
—¿Qué? ¿acaso ya se te acabo tu sucio juego? —continúa sin pelos en la lengua—. Pensé que al menos eras decente como tu madre, pero solo eres tan asqueroso y manipulador como Hien. Solo tienes sed de poder y que todos estemos a tu alrededor como el centro del universo. ¿Cuándo entenderás que la vida no es una de tus empresas?
—¡No lo entiendes! ¡No entiendes nada! Mi familia no tiene nada que ver en esto. Maldita sea, quería hacer las cosas bien, pero tú la cagaste — lo vuelvo a golpear, ahora en el estómago, pero ahora él es más rápido y me golpea con su rodilla de vuelta causando que casi quede sin aire.
—No eres el último que tomó clases de karate, ¿recuerdas? —suelta burlesco—. Nunca pensé que las utilizaría contigo —me vuelve a dar un golpe, al tercero le sostengo la pierna y le doy un fuerte puño en el brazo.
—Oh dios... ¡Deténganse! —grita la amatista horrorizada.
Ambos estamos en el suelo, respirando agitados y completamente adoloridos por nuestro pleito. Me mata el pensar que Eriol, fue capaz de traicionarme de esta manera. Crecimos juntos, más que un amigo, era parte de mi familia. Golpeo el suelo con el puño y con el nudo en la garganta.
—Fuiste tú, me traicionaste y le enviaste ese video a Meiling...
Levanta la vista y entrecierra los ojos—¿Qué?
—¡No te hagas el desentendido! — me levanto como puedo y lo agarro del cuello de la camisa—. ¡¿Cómo pudiste?! Siempre quise contarte lo que tenía con Sakura, decirte lo que sucedía, pero no lo hice porque dudé. En algún momento pensé buscar ayuda contigo, pero ahora estoy agradecido de no haberlo hecho. Solo eres una arpía. Nunca fuiste mi amigo, ni el de Meiling, ni de Sakura.
Nos quedamos sosteniendo la mirada en una batalla fría, pero es más que eso. No es fácil para mí, y sé que tampoco lo es para él. Estamos perdiendo nuestra amistad. Nunca pensé que terminaría de esta manera.
—Li, si no lo sueltas ahora mismo llamaré a la policía —amenaza Daidouji con el celular en su mano, pero como ve que no lo suelto saca su otra carta—. ¡Suéltalo ahora o Sakura vendrá ahora mismo!
Entonces lo hago, lo dejo ir y camino lentamente hacia la puerta, pero antes de salir me detengo y me volteo por última vez.
—¿Por qué lo defiendes Daidouji? ¿Acaso no sabes lo que este asqueroso le hizo a tu amiga?
Ella niega sin entender nada y luego voltea a Eriol, quien le devuelve la mirada.
— ¿Sabes qué? Estoy feliz que Meiling lo sepa. Quizás cuánto tiempo la tendrías en este engaño. Pero algo tienes que saber y es que, es verdad cuando te digo que no sé de qué estás hablando. Yo no hice nada.
Esta vez es mi turno de negar— No te creo.
Salgo de allí y me voy a mi auto, pero no me voy enseguida, no porque quiera seguir aquí, sino porque no tengo dónde ir. Estoy completamente solo.
Notas de la autora: ¡Hola queridxs! ¿Cómo están? Uff, este capítulo es doloroso. Me demoré mucho al escribirlo porque es muy delicado y quería retratar muy bien a Meiling. Como se habrán dado cuenta, aquí no es la típica chica popular que es mala desde siempre con los protagonistas, no. Es solo una chica normal, con sentimientos.
¿Qué opinan? Quizás estos capítulos sean algo oscuros, pero recuerden que explican por qué Sakura y Shaoran no se volvieron a hablar por años. Obviamente las cosas no pueden acaban bien en el pasado.
En mi opinión, esta es de las canciones más dolorosas de Taylor Swift, sientes el dolor de la traición con cada palabra, por eso la escogí para este capítulo.
Déjenme sus comentarios, por fi no me odien. Les quiere,
Moonlightfic_13/ Kobatoo-13
