El regalo de un padre.
Katheryn gime de dolor. Ella siente como su cabeza podía explotar en cualquier segundo, como si la presión de toda su sangre se apresurara para correr hacia su cerebro. Apretando sus ojos, ella finalmente logra abrirlos. Le tomó a ella un par de segundos darse cuenta de que sus manos estaban atadas por sobre su cabeza. Ella intentó romper el nudo, pero su pequeño cuerpo no le permitía mucho, sus piernas estaban colgando, casi a unas cuantas pulgadas del suelo.
―Finalmente, estás despierta hermosa ―. la voz hace que Katheryn frunza el ceño y unos minutos después ella ve a Obadiah aparecer entre las sombras. Es allí cuando se da cuenta en donde está. Ella estaba amarrada a uno de los tubos que servían como soporte al sistema del Reactor Arc en Industrias Stark ―. Debo disculparme, te dije que te llevaría con tu padre, pero creo que él no se siente muy bien.
―¿Qué le hiciste? ―exigió ella, el pánico comenzando a elevarse por sobre si voz. Katheryn tomó dos respiraciones que le ayudaron a calmarse. Ella no podía dejar que Obadiah la afectara. Rápidamente, ella recuerda cada palabra que ha escuchado de lo que debería de hacer si ella se encuentra prisionera, ella estaba por hacer a su mentor muy feliz. Pues ya tenía una idea de lo que debería de hacer ―. "Obadiah, dime donde está mi papá ―exigió nuevamente con una voz temblorosa. Ella quería que Obadiah pensara que ella estaba totalmente indefensa. Quería que se confiara.
Obadiah sonrió, una sonrisa maníaca mientras caminaba alrededor de ella, pero aún no lo suficientemente cerca de ella.
―Probablemente él está muerto ahora ―dijo él deteniéndose cerca de una armadura que Katheryn estaba segura no estaba allí normalmente en la empresa, pero las sombras de la noche aun la mantenían oculta. Ella esperaba estar equivocada, pero creía que Obadiah Stane había logrado construir un traje muy parecido como el de su padre. Las próximas palabras de Obadiah casi hacen que Katheryn se estremezca ―. Necesitaba esa cosa en el pecho de Tony y él estaba demasiado aferrado a ella.
El corazón de Katheryn se sentía como si estuviera corriendo a millas por hora. Su padre tendría que estar bien, al menos eso se decía a si misma para calmarse.
―¿Entonces, por qué estoy aquí? ―inquirió ella esperando que al fin se acercara.
―¿Por qué? ―repitió Obadiah deteniéndose delante de ella, él elevó su mano para acariciar su mejilla. Katheryn giró su cabeza, intentando huir de su toque ―. Es una pena que seas tan hermosa, pero con todos los Starks muertos, esta compañía va a ser mía.
―Lastima...―Katheryn mira directamente a los ojos de Obadiah, sus manos se cerraron en sus puños recogiendo toda la fuerza que podía en ese momento ―. No tengo planes de morir hoy.
Katherun usa sus piernas para envolverlas alrededor de la cintura de Obadiah, al mismo momento ella le da un cabezazo que lo envía a él tambaleándose hacia atrás. Ella no pierde tiempo, balanceándose sobre sus ataduras, ella logra darle una buena patada en el estómago. La fuerza del golpe hace que las cuerdas se rompan y ella caiga al suelo con un golpe sordo. Katheryn permanece allí unos segundos, intentando hacer que la respiración llegue de forma correcta en sus pulmones. Tan rapido como puede, ella se pone de pie. Para su mala suerte, ya no puede ver a Obadiah ya no está donde ella lo ha dejado en el suelo.
―Mierda ―gruñe corriendo hacia la salida, si Obadiah se ponía esa armadura, ella sabía que no tenía ninguna fuerza o forma de poder detenerlo.
Katheryn estaba por tomar la puerta cuando una fuerte explosión la envía hacia atrás. Ella gime de dolor cuando cae al suelo, se golpea la cabeza y siente que esta rebota un poco. Incluso ya tenía una larga cortada en su frente. ¿Cuantas veces iban a golpearle la cabeza en esa noche? Se pregunto a si misma al contemplar la sangre en su mano. De repente, ella regresa a su realidad y ve hacia adelante, dándose cuenta que ella no está sola.
―¿Coulson? ―inquirió Katheryn desde el suelo, aun no muy segura de si sus ojos no la estaban engañando. Ella se estaba comenzando a sentir mareada.
―¡Dios mio Katheryn! ―exclamó Pepper que apartando a los agentes se movió para ayudar a Katheryn a levantarse del suelo ―. Te hemos estado buscando, pensé que nos estabas siguiendo.
Katheryn sonríe un poco, de esa forma puede ver que calma a Pepper que está muy nerviosa ―. Obadiah me atrapó antes de que pudiera seguirlos ―. Ella ve a Coulson antes de decir ―. Dime por favor que trajiste refuerzos.
―Registren el lugar ―fue la orden que Coulson dio a sus agentes ante él, como si esa fuera su forma de responderle a Katheryn.
―Eso no va a ser suficiente ―dice Katheryn con ansiedad ―. Necesito un teléfono, debo llamar a mi padre de inmediato ―. Coulson no discutió con la joven y le dio su teléfono. Katheryn suspiró y corrió con la fuerza que le quedaba fuera del edificio. El aire fresco la golpeó con fuerza y eso pareció ayudarle a no sentirse tan mareada. Sacudiendo su cabeza, ella se controla un poco mientras marca el número de su padre que se sabía de memoria. Ella espera unos cuantos segundos y para su alivio, Tony le responde ―. Dios mio papá, por un momento pensé que estarías muerto ―dijo verdaderamente aliviada.
―Casi lo estuve cariño ―dijo Tony desde el otro lado.
―Papá, Obadiah tiene una armadura, le colocó tu reactor y...―ella no logró terminar, pues al sentir movimiento a su espalda, vio que Pepper ya estaba a su lado. Pero ambas no estaban solas, Obadiah ya estaba listo en su traje y dispuesto a atacarlas ―. Papá… ―susurró ella dando un paso atrás cuando Obadiah estaba por atacarlas.
En segundos, Tony aterrizó detrás de Obadiah. Ambos comenzaron a pelear, alejando la lucha de ambas mujeres y moviéndose hacia unas calles vecinas. Katheryn y Pepper se quedaron en silencio, ambas esperando saber algo de Tony. Katheryn se sintió impotente. Su padre estaba en una buena batalla y ella no tenía forma de ayudarle.
Por lo que se sintieron fueron varias horas, aunque en realidad solo habían sido unos momentos. Katheryn escuchó que su padre llamaba a Pepper. Ella miró a la rubia a su lado, interrogando sin realmente hablar cuales eran las intenciones de su padre.
―Él dice que debemos encender el Reactor Arc y hacer que se sobrecargue, él nos dirá cuando ―dijo Pepper y Katheryn pudo ver que la mujer a su lado estaba aterrada.
―De acuerdo, quedate aquí, yo se como hacerlo ―dijo Katheryn antes de correr dentro del edificio. Una ves dentro, ella tuvo cuidado de no pisar nada que pudiera dañarla, o algo que cayera del techo considerando que su padre estaba luchando en el mismo. Rapidmanete, Katheryn enciende el reactor y se queda lista para encenderlo ―. Está listo ―gritó ella para que su padre lo escuchara.
De un momento a otro, el vidrio del techo estalla. Katheryn se agacha intentando librarse de todos los vidrios sin perder su lugar, ella podía sentir las cortadas en sus brazos mientras intentaba cubrirse. Pero no era momento de pensar en eso. Cuando al fin pudo levantar la cabeza, ella vio a su papá colgando de un solo brazo de metal arriba de ella.
―¡KAT, HAZLO! ―gritó Tony casi soltando su agarre.
―No, papá. ¡Sal de allí! ―pidió Katheryn en un grito, su mano estaba temblando sobre el interruptor del reactor.
Tony rogó una vez más y cerrando sus ojos, Katheryn presionó el botón. Casi sin tiempo para correr, Kathery escuchó como la maquina comenzaba a hacer combustion y a explotar. Ella colapsó en el suelo y después de eso...todo fue oscuridad.
Sus brazos ardían y su cabeza parecía como si hubieran jugado basketball con ella. Gimiendo, ella se movió en donde estaba acostada. Ella sabía que tenía una contusión. Pero incluso conociéndolo, siempre había una buena cantidad de dolor en su cuerpo.
Lentamente Katheryn abrió los ojos, ella no reconoció el lugar en donde estaba. Pero podía ver claramente que podía tratarse de un hospital o un área médica. Pero cuando intentó sentarse, un par de fuertes brazos la empujaron de regreso a la cama. Y Katheryn solo pudo cerrar los ojos nuevamente.
―Tranquila...no hay necesidad de que estés de pie ahora ―dijo una voz muy familiar para ella.
Apretando sus ojos, Katheryn sonrió cuando lo reconoció aun con los ojos cerrados. Ella sonrió como pudo, mientras tomaba unos momentos para calmarse y recordar todo lo que había sucedido. Al fin, pudo abrir los ojos. Y así fue como vio a Clint Barton sentado en la orilla de su cama.
―Así que veniste hasta aquí para decirme en todo lo que me equivoque ―se quejó Katheryn haciendo un puchero en sus labios y suspirando. Ella tocó su rostro, alguien ya había suturado la cortada en su frente ―. ¿Están todos bien?
―Si, no te preocupes. Y creo que por lo que Coulson reportó, lo hiciste bastante bien para ser tu primera vez ―dijo Clint moviéndose y colocando un folder al lado de Katheryn en la cama ―. Vine a darte esto. Hay información allí sobre un caso en el que Fury quiere que trabajes con Coulson en Nueva York, claro será tan pronto como te sientas lista ―. Katheryn tomó el folder en sus manos pero antes de que ella pudiera abrirlo Clint la detuvo, colocando una mano sobre la de ella ―. Te diré algo, tengo un presentimiento acerca de esto. Quizás este caso sea diferente y si puedas ayudar a los demás. Solo...piénsalo bien.
―Lo haré, gracias por venir ―dijo Katheryn sonriendo de lado.
―Cuando quieras ―Clint besó la frente de Katheryn antes de levantarse y salir de la habitación.
Katheryn esperó a que ella estuviera sola para poder al fin abrir el folder que Clint le había dado. Era un archivo, con información de hace mucho tiempo. Registrado y recopilado por Howard Stark. Eso definitivamente atrajo su atención. La segunda cosa que vio fue una fotografía antigua. De un joven delgado y pálido vestido con uniforme militar, uno que se veía muy grande para su delgado cuerpo.
―Steve Rogers ―leyó Katheryn cuando giró la fotografía. Ella frunció el ceño, aun le dolía la cabeza pero presentía que ese nombre era familiar. Cuando dejó la fotografía y miró el siguiente papel, ella supo de que se trataba. Pues el titulo decía: Capitán América.
Un par de días más pasaron. Katheryn había pensado mucho sobre el trabajo que Clint había llevado hacia ella. Katheryn no sabía exactamente por qué, pero esta vez había sido muy fácil decir que sí, no como las veces anteriores en las que ella había hablado con Fury. Una vez que Coulson terminara todas las cosas que él tenía que hacer con su padre después del incidente de Stane, ambos tomarían un avión a Nueva York y comenzarían a trabajar inmediatamente.
Ese día, katheryn estaba sentada jugando con un anillo en su dedo. Había una sonrisa bailando en sus labios mientras veía como su padre se preparaba con ayuda de Pepper. Él estaba por dar una conferencia de prensa con una buena coartada que Coulson le había dado. Pero mas que nada, ella estaba admirando lo bien que se veían su papá y Pepper juntos.
―Alguien se ve muy guapo hoy ―dijo Katheryn en cuanto su padre estaba listo y se acercó a ella.
―Como siempre ―respondió Tony encogiéndose de hombros y haciendo reir a su hija ―. Antes de que me vaya, tengo algo para ti.
―¿Me hiciste un traje? ¿O es como el guante que te pedí? ―bromeó ella casi soltando una carcajada con la mirada que su papá le estaba dando, ella sabía que jamás tendría un traje como el de Iron man, pero aun así era divertido bromear con su padre sobre ello.
―No ―respondió Tony simplemente. Él buscó entre sus bolsillos y unos momentos después sacó una pequeña caja ―. Sé que es muy tarde, pero se supone que te lo daría en tu cumpleaños ―él le entregó la caja y esperó para ver como ella reaccionaba. Katheryn sonrió y abrió la caja, dentro había un reloj. Aunque no un reloj cualquiera. Tenía los mismos colores dorados y rojos como la armadura de su padre ―. No es un arma. Pero puedes contactar a Jarvis por allí...además de hacer un par de cosas más que espero que te gusten. Yo...si estás en problemas como lo que pasó con Stane, quiero que puedas pedir ayuda más rápido ―Katheryn lo vio sorprendida. Sin duda cosas así no eran comunes en conversaciones con ella y con Tony. Pero definitivamente su corazón se sentía mucho más cálido hacia su progenitor al escucharlo ―. Espero que te sirva bien ahora que haz decidido mudarte a Nueva York y abandonarme.
Katheryn soltó a reír y se movió para abrazar a su papá ―. Gracias. Te amo. Y no te estoy abandonando ―dijo mientras Tony la apretaba en un abrazo de oso ―. Puedes ir a visitarme fácilmente o yo puedo venir a Malibú si lo necesitas.
―Tienes razón, alguien tiene que ir y sacarte a alguna fiesta o algo así ―bromeó Tony antes de soltarla.
―Tony, están listos para tí ―la voz de Pepper los sorprendió un poco a los dos Stark.
―De acuerdo...nos vemos después pequeña ―Tony se arregló su traje y siguió a Pepper hacia la conferencia de prensa.
Katheryn bajó la mirada hacia su regalo, sonriendo tomó el reloj y lo sujetó en su muñeca. Le quedaba perfectamente.
―Así que...¿Estás lista para esto? ―preguntó Coulson deteniéndose a su lado y sonriendo como siempre.
Katheryn se encogió de hombros ―. Aun no me dicen exactamente por qué me necesitan ―dijo ella honestamente ―. Pero trabajar con el Capitán América...suena interesante.
