Aqui una nueva actualización. Espero les guste.

Paladium

El aire frio la rodeaba y ella continuó corriendo, los últimos pasos parecían los más difíciles. Ella limpió su frente con su antebrazo hasta que alcanzó a sentarse en la última banca del parque. Temprano cada mañana, ella había desarrollado la rutina en Nueva York de correr con Steve alrededor del parque. La verdad era, que él la vencía siempre. No es que era exactamente una competencia. Pero si dañaba un poco al orgullo que había dentro de ella. De cualquier manera, ella se divertía mucho con él y juntos estaban comenzando a crear una buena amistad. Ambos se adaptaban a vivir en Nueva York juntos.

―Yo...odio...tu suero...de súper...soldado ―jadeó Katheryn dejándose caer a si misma en la banca y bebiendo un poco de agua que él muy amablemente le estaba ofreciendo.

Steve sonrió y se sentó a su lado ―. Serías la primera en odiarlo por supuesto. No deberías sentirte mal, estás en buena forma ―añadió el con gentileza, pero cuando ella le brindó una mirada amenazante, él se río a su lado ―. Así que...escuché sobre la Expo Stark.

―Sí, es como una enorme feria de ciencias ―explicó Katheryn con una media sonrisa en los labios mientras estiraba sus piernas delante de ella. De repente, ella parecía muy interesada en los pantalones negros que estaba usando y también en sus zapatillas moradas.

―¿Irás? ―preguntó Steve girándose hacia ella. Él había estado mirando de forma distraída por el parque, pero sintiendo el cambio de humor en ella, ahora estaba más interesado en ver a la joven mujer a su lado.

―Tengo que hacerlo. Mi padre estará allí para la inauguración y luego volaré con él a California por su fiesta de cumpleaños. Estaré de regreso en unos pocos días ―respondió ella mientras se encogía de hombros y al fin levantaba la mirada hacia él ―. Steve, ¿Somos amigos verdad? ―la pregunta la hizo sentirse algo tonta. Pero, ella sentía que debía preguntárselo. Katheryn podía contar a sus amigos con los dedos de una sola mano. Era difícil ser una Stark, era difícil tener a Tony como su padre, aunque eso no significara que no amara a ese hombre a su manera. Pero siempre le fue dificil adaptarse en la escuela y tener más amistades. Por lo que ella se había acostumbrado a estar sola todo el tiempo. Lo cual significaba que cuidaba de sus amigos, los pocos que lograba tener.

―Sí, por supuesto ―respondió Steve en una forma tan segura que le dio alivio a Katheryn.

―Genial, así que hazme un favor. Sí alguna vez conoces a mi padre, por favor, por favor, recuerda, que no todas las cosas que ese hombre tiene son hereditarias. Especialmente su enorme ego ―dijo ella casi rogándole.

Steve pudo haberse reído pensando que ella estaba bromeando. Pero al ver la mirada tan preocupada que Katheryn tenía en su rostro, él asintió ―. No serás juzgada ―prometió solemnemente y Jatheryb suspiró relajándose y mirando alrededor como normalmente lo hacía cuando ambos se sentaban en aquella banca para descansar un poco.

Hubo un largo silencio entre los dos. En el cual cada uno de ellos estaba perdido en sus propios pensamientos. Semana tras semana, día a día. Steve y Katheryn habían aprendido uno del otro. Y esos momentos de silencio donde ellos solo estaban manteniendo la compañía del otro era uno de los mejores momentos que podían compartir. Como amigos.

―Fury llamó. Quiere que me reúna con él, supongo que también estaré ocupado ―comentó Steve unos momentos después, aun viendo el paisaje delante de él. El sol estaba saliendo lentamente alrededor de la ciudad de Nueva York, la ciudad se despertaba.

―¿Piensas que esto es sobre una misión? ―preguntó Katheryn girándose hacia él para poder ver su reacción. Ella puso uno de sus brazos por el respaldo de la banca y lo usó para sostener con su mano su cabeza, de esa forma, ella podía estar enfocada en él ―. Espero que no te moleste que pregunte pero… ¿Estás listo para eso?

―No sé lo que pueda ser. La única persona con la que he tenido contacto de S.H.I.E.L.D eres tú ―explicó Steve girándose para verla a ella también ―. Sin embargo, si es una misión, estaré feliz de poder ayudar ―, él sonrió, en una forma en que le hacía saber a ella que estaba por hacer una broma ―. Además, si tú vas a misiones entonces yo también puedo ir.

―Soy perfectamente capaz de defenderme por mi cuenta, muchas gracias ―aseguró ella golpeándolo juguetonamente en el hombro. Ambos soltaron a reír en ese momento ―. Y de cualquier forma...creo que esto puede ser bueno para ti, definitivamente te sientes más normal aquí. Tener una misión puede ayudarte.

―Podrías tener razón ―concluyó Steve asintiendo.

―Siempre tengo razón, Steve ―repitió ella sonriendo.

Steve entonces se levantó y le ofreció su mano para ayudarla a ponerse en pie ―. vamos, necesitamos regresar. ¿O quieres que te lleve cargada?

―¡Presumido! ―se quejó ella mientras comenzaba a correr el camino de regreso a sus apartamentos.


Katheryn estacionó su auto detrás del de su padre. Happy le había dado instrucciones de cómo debería de llegar librándose de toda la multitud de Stark Expo. Saliendo del auto, ella miró al cielo nocturno cuando escuchó los gritos emocionados de la multitud dentro del lugar. Con una media sonrisa que apareció en sus labios, ella pudo identificar la silueta de Iron Man descendiendo desde el cielo.

―Siempre haciendo tu gran entrada ―murmuró para si misma. Suspirando, Katheryn se inclinó sobre su asiento trasero para poder tomar su chaqueta. Ese día, ella estaba usando jeans, botas negras hasta sus rodillas, una blusa blanca y una chaqueta de cuero que hacia todo combinar a la perfección. Su cabello largo y negro ese día estaba suelto, a pesar de que siempre usaba coletas para cuando estaba trabajando. Con sus manos dentro de sus bolsillos, Katheryn iba caminando dentro del edificio.

―Happy ―ella gritó mientras corría a abrazar al hombre.

―Hola Señorita Stark, llegó justo a tiempo ―dijo él guiándola por detrás del escenario para que ella pudiera ver todo.

Su padre aterrizó con gracia en medio del escenario, con muchas bailarinas y fuegos artificiales alrededor de él, comenzó a quitarse pieza a pieza su armadura. Katheryn reprimió las ganas de rodar los ojos, ese hombre tenía un ego que había crecido considerablemente en esos días en que no se habían visto. Ella cruzó sus brazos sobre su pecho y escuchó el discurso de su padre, incluso el video de su abuelo. Mientras pensaba todo, Katheryn tenía que admitir que la gran presentación había sido demasiado. Aunque si podía estar de acuerdo en los otros motivos que la Expo Stark representaba.

Unos minutos después, Tony dio sus despedidas a la audiencia y caminó directo a la orilla del escenario donde Katheryn lo estaba esperando.

―¡Hola pequeña!―Tony la saludó al momento en el que abría los brazos y abrazaba con todas sus fuerzas a su hija ―. Te ves hermosa, creo que Nueva York te sienta bien ―él le besó la frente ―. dame un momento y luego saldremos de aquí ―pidió él y Katheryn asintió mientras esperaba al lado de Happy.

Unos minutos después, Happy los estaba guiando a través de la multitud. Todos demandaban autógrafos de su padre. Katheryn se mantuvo al lado de Tony, sonriendo y dándole su espacio a él con todos sus admiradores. Un par de flashes brillaron alrededor de ellos mientras los paparazzi les tomaban muchas fotos. Después de unos momentos ellos al fin habían logrado salir de allí. Justo en donde Katheryn había dejado su auto con el de su padre. Esperaba que estuvieran solos, excepto que había una mujer esperando y recostada en el auto de Tony.

Si Katheryn no hubiera estado tan acostumbrada a su padre coqueteando todo el tiempo, Katheryn hubiera pensado que la presencia de esa mujer era asquerosa y hubiera estado muy enojada. En su lugar, ella buscó en los bolsillos de sus pantalones y sacó las llaves de su auto para darselas a Happy.

―¿Estás seguro de que no será un problema? ―preguntó Katheryn viendo al guardaespaldas de su padre. Ella necesitaba que su auto se quedara en Nueva York mientras ella viajaba con su padre.

―Por supuesto que no, me haré cargo de todo ―dijo Happy mientras ella tomaba las llaves y él le abría la puerta del pasajero del auto de Tony.

―Gracias Happy ―Katheryn le sonrió como agradecimiento mientras se acomodaba en el auto. Fue en ese momento cuando notó que su padre no estaba exactamente coqueteando con la mujer, ella les estaba mostrando su placa de policía ―. Yo tomaré eso ―dijo Katheryn inclinándose por sobre su padre ya que sabía que Tony no tomaría el sobre que la mujer le estaba dando. Tan rápido como Tony aceleró el auto, Katheryn abrió el sobre al ver el sello del gobierno. Leyó con cuidado y pronto sintió que se quedaba sin palabras en ese momento. No porque su padre estuviera tan relajado a su lado. Sino porque sabía que esto era algo muy grande que debían considerar. Su padre no era un hombre del cual la gente podría considerar como fácil. Pero ella sabía que a pesar de que tenía el traje de Iron Man, él no pondría a las personas en riesgo. Por el contrario, no podía pensar lo mismo de las personas en el gobierno.

―Así que ahora esto se ha convertido en un viaje a Washigton con tu viejo padre ―fue la voz de Tony que sacó a Katheryn de sus pensamientos.

―No traje ropa decente para visitar al secretario de defensa y todas esas personas ―comentó ella medio sonriendo mientras bajaba la carta que había estado leyendo.

Tony se encogió de hombros ―. Te ves bien ―dijo él haciéndola sonreír aun más ―. estaba esperando por esto, no te preocupes, tengo todo bajo control ―dijo él rapidamente y Tony se apresuró a añadir algo antes de que su hija protestara ―. Tengo algo que decirte, por lo que es bueno que ahora tengamos tiempo suficiente.

Katheryn estaba por preguntar a que se refería cuando se dio cuenta que su padre no estaba conduciendo al aeropuerto, sino directamente a Washignton. Ella suspiró, eran al menos cuatro horas en ahora para poder llegar.

―Bien, dime. ¿Qué sucede? ―preguntó Katheryn mirándolo expectante. Ella había esperado esto. Desde el momento en el que Tony la había invitado a la Expo y a su cumpleaños, ella sabía que algo estaba pasando.

―Voy a darle la compañía a Pepper ―dijo Tony rapidamente, como si él estuviera soltando una enorme bomba. Y para la joven mujer a su lado, él realmente lo estaba haciendo.

―¿Tú...papá...qué? ―fueron las únicas palabras que Katheryn pudo pronunciar.

Tony no la estaba mirando, él estaba muy concentrado conduciendo. Por unos momentos hubo silencio en el auto luego él habló ―. Es solo que tiene sentido. Ella ya hace todo el trabajo, yo estoy ocupado siendo Iron Man y todo lo de la paz mundial ―él hizo una señal con la mano ―. Tú estás en Nueva York, estás haciendo todas estas cosas para Fury...escuché lo del Capitán por cierto, tienes que contarme sobre eso ―dijo Tony rapidamente y ella se sorprendió de que su padre estuviera enterado de esos detalles. Pero no tuvo tiempo de decir algo porque Tony continuó hablando ―. Y puedes hacer todo eso Kat, eres una mujer libre e independiente. Soy tu padre por supuesto yo logré todo eso ―Katheryn soltó una pequeña risita que Tony solo ignoró y continuó hablando ―. Así que sí...Pepper será la jefa perfecta. Le diré pronto. Aun tendremos mucho dinero si eso es algo que te preocupa.

―Creo que tú serás el que extrañe el dinero ―dijo ella señalando con sus manos el lujoso auto en el que ambos estaban en ese momento. Katheryn pensó en todas las cosas que Tony le había dicho. No tenía sentido. Pues a pesar de todo aun sentía que algo no estaba bien y que su padre le estaba ocultando un secreto ―. En retrospectiva, supongo...que tienes razón.

―Por supuesto que la tengo ―dijo Tony rodándole los ojos por la obviedad ―. Te puedo prometer que crearé un fondo para ti. Así que si algo me sucede, tendrás al menos algo de dinero que te ayude en el futuro.

Katheryn alzó una ceja con ello ―. Papá, sabes...estás aquí. No soy una niña pequeña. No tienes que hacer nada de eso.

―No seas boba, claro que debo hacerlo. Soy tu padre. Debo cuidarte siempre ―dijo Tony en una forma en que esperaba que Katheryn no lo contradijera.

―Sabes, las personas normales le pedirían matrimonio a la mujer que aman ―dijo Katheryn sonriendo ante su propia broma ―. Pero tú estás por darle toda una compañía, eso es mucho Papá.

―Soy difícil de conseguir ―dijo Tony y Katheryn al fin soltó una larga carcajada ―. Así que… ―dijo Tony después de unos minutos de escuchar la risa de su hija ―. ¿Ya tienes un novio ahora que vives lejos de mí? Espero que estés usando protección, jovencita ―. Un gemido se escapó de los labios de Katheryn mientras ella cruzaba los brazos por sobre su pecho. El aire frio de la noche los rodeaba ―. Yo pensé un poco. Puedo jugar la carta del padre celoso. Pobre hombre, creo que será muy divertido.

―No, no tengo novio ―dijo Katheryn antes de que su padre pudiera pensar en cualquier otra tontería que decirle. Por unos momentos, hubo un pequeño pensamiento en ella. Un deseo. Un deseo de que un rubio muy fuerte que ella conocía fuera su pareja. De esa manera, su padre nunca lo intimidaría. Ella empujó el pensamiento lejos dando por sentado que era muy absurdo, por lo que solo levantó su mirada hacia el cielo y sonrió ―. Pero no te preocupes papá, si algún día tengo novio, le pediré que sea un caballero y te pida mi mano o cualquier cosa que se te antoje.

Tony soltó a reir mientras su hija se mordía el labio inferior perdida en sus propios pensamientos. Esa broma le había recordado el hecho de que su padre acababa de renunciar a la compañía familiar. ¿Y ella, un novio? Todas sus relaciones anteriores habían tenido una sola cosa en común: siempre querían fama, dinero...Hace mucho que había abandonado la idea de tener una pareja. Ahora ese deseo, parecía querer regresar a ella y no era presisamente una idea que su cordura le estuviera recomendando.


Washignton fue un nivel más allá de locura para Tony Stark. Eso era todo lo que Katheryn podía pensar sobre lo que había ocurrido en esa reunión. Ella estaba muy apenada por todo. Parte de ella estaba apoyando a su papá y no le gustaba la idea de que las personas del gobierno se quedaran con el traje. Pero dentro de todo, el ego de su papá y la forma en la que él hablaba sobre "privatizar la paz". Eso era algo de lo cual Katheryn no podía evitar sentirse muy avergonzada.

Después de todo eso, ella había dormido la mayor parte del tiempo en el avión de regreso a California. Una vez que regresaron a casa, ella comenzó de nuevo a activarse con su rutina de entrenamiento y a mantenerse ocupada. Aun que ella no estuviera trabajando. Katheryn extrañaba Nueva York, extrañaba su apartamento, extrañaba los pequeños trabajos que hacía para S.H.I.E.L.D. Pero lo más importante, ella extrañaba a Steve.

Por otro lado, ella estaba feliz de que el hombre hubiera aprendido a enviar mensajes de texto, pues cuando revisó su teléfono una mañana se encontró con un mensaje de Steve:

Vi las noticias. ¿Cómo estás?

Katheryn sonrió mientras lo leía. Ya podría afirmar que se sentía un poco mejor al sentir que tenía algo de apoyo por parte de su amigo. Por lo que ella le respondió:

Me encantaría decir que estoy bien, pero esa es una mentira. ¿Cómo estuvo la reunión? ¿Tienes una misión?

Unos minutos después, ella recibió otro mensaje:

No hay misión, solo nueva información. Hablaremos cuando regreses. Cuidate.

Katheryn le frunció el ceño a la pantalla de su teléfono. Ahora ella no solo estaba preocupada por lo que sucedía en casa, sino también por Steve. Suspirando, guardó su celular en su bolsillo. Ojala fuera solo su mente y no tuviera otra cosa más que preocuparse.

Corriendo los últimos tramos y arreglando la coleta de su cabello, ella entró al gimnasio de su casa. Pepper le había pedido que se reuniera con ella y con su padre para firmar los documentos del traspaso de la compañía. Aunque la primera cosa que ella notó fue a Natasha en el ring de entrenamiento con Happy. Quitándose los auriculares, Katheryn caminó hacia Pepper y su papá que estaban sentados muy cerca uno del otro en un sofá.

―Ya estoy aquí. ¿Qué hacen? ¿No íbamos a ver al notario hoy? ―preguntó Katheryn inclinándose en el respaldo del sillón detrás de la pareja.

Pepper levantó su mirada hacia ella, estaba claro que la rubia estaba molesta y le estaba pidiendo algo de ayuda al ver a Katheryn ―. Natalie allí viene de legal, van a firmar pronto ―, ella luego apuntó hacia Tony ―. Tú padre la quiere a ella como su asistente.

―Ella es fluida en Francés, Italiano, Ruso, Latín. ¿Quién habla Latín? ―preguntó Tony mostrándole a Katheryn la busqueda que él había hecho sobre Natasha. Katheryn casi suelta a reir al verlo. Era obvio que su amiga Rusa estaba encubierto. Porque no se podía solo encontrar Natasha Romanoff en google.

―Nadie habla Latín ―dijo Pepper frustrada.

Katheryn sonrió comprendiendo todo, quizás Pepper estaba algo celosa ―. Latine loqui possum dijo Katheryn a ambos demostrando que ella sabía de Latín. Katheryn había estudiado idiomas cuando era una niña, solo por diversión.

―¿Eso es Latín? ―inquirió Tony hacia su hija, Katheryn asintió como respuesta ―. Genial.

Katheryn no esperó más, ella sabía que su padre y Pepper continuarían aquella discusión. Por ahora, decidió que era momento de acercarse a Natasha y a Happy. Aunque justo estaba ella por llegar cuando Happy acabó derrumbado en el suelo por una llave que Natasha le aplicó.

―De eso estoy hablando ―exclamó Tony corriendo detrás de ella.

―Me deslicé ―dijo Happy levantándose con la ayuda de Katheryn, quien le dio una botella de agua.

―¿En serio? ―preguntó Tony continuando su conversando con su guardaespaldas.

―Sí...―respondió Happy, quien claramente se veía que estaba adolorido.

―Se ve como un Knock Out para mi ―dijo Tony tomandose el tiempo de sonar la campana del ring, justo cuando Natasha bajó a su lado.

Katheryn bajó del otro, inclinándose por sobre el ring y mirando a Pepper de cerca ―. No te preocupes, creo que él realmente está intentando impresionarte ―dijo refiriéndose a su padre y la actitud que tenía hacia Pepper.

―Si eso es cierto tu querido padre está haciendo un trabajo terrible ―afirmó Pepper levantando su rostro con dignidad. Ella entonces caminó hasta estar en medio de Tony y Natalie ―. ¿Cómo van?

―Genial. Terminando todo aquí. Eres la jefa ―respondió Tony y con un movimiento con la mano hacia Katheryn le pidió que caminara hacia él ―. Kat, ven aquí, es tu turno cariño.

Katheryn obedeció caminando a su lado, Tony puso uno de sus brazos alrededor de los hombros de su hija y la abrazó a su lado. Natalie abrió la carpeta justo en el momento en el que ambas amigas compatían una mirada entre ellas. Katheryn tomó la pluma y firmó los documentos que Natalie o Natasha para ella, le había marcado.

―¿Eso sería todo Señor Stark? ―preguntó Natalie una vez que Katheryn había terminado de firmar todo.

―No ―respondió Tony rápidamente. Pero Pepper se le adelantó y despachó a la espía pelirroja ―. Kat, ¿Irás a Monaco con nosotros?

―No papá, tengo algo que hacer. Pero los estaré esperando para la fiesta ―respondió Katheryn. Ella se inclinó y besó la mejilla de Tony, así caminó rapidamente para poder alcanzar a Natasha antes der que se fuera de la casa. Por suerte, la espía Rusa la estaba esperando ―. ¿Nat, qué sucede? ¿Por qué te asignaron aquí? ―preguntó con rapidez y en voz baja.

―Fury piensa que tu padre está comprometido, le estoy reportando. Aunque aun no tenemos nada seguro ―respondió Natasha examinando a la mujer delante de ella ―. Estaba segura de que te molestarías porque no te dije nada.

Katheryn se encogió de hombros ―. Creo que Fury tiene razón, algo está mal aquí. Por favor hazme saber si puedo ayudar de cualquier forma.

―Te mantendré informada ―dijo Natasha antes de salir de la casa.

Katheryn cerró sus ojos por unos momentos. De repente una idea se iluminó en su rostro y ella sonrió levantando su mirada hacia el cielo, como si de verdad esperaba ver a alguien allí ―. Jarvis...tu y yo vamos a tener una larga charla mi amigo….


Por supuesto, el viaje a Monaco fue todo un error. Tony Stark estaba por todas las noticias y ahora Katheryn no podía estar más preocupada. Después de que su padre y Pepper se hubieron marchado, ella solo había tenido que quedarse unos momentos en el taller de su papá para poder encontrarse los reactores arc que ya no servían. Y luego, Jarvis le había tenido que contar todo.

Mientras todo lo de Monaco estaba sucediendo, ella estaba en el taller en Malibu. Trabajando y corriendo formas para poder ayudar a su papá. Ella aún no había encontrado una forma de reemplazar el paladio en el reactor, pero si había encontrado una forma de ayudar a su padre con todos los síntomas.

Cuando todos regresaron, ella no estaba sorprendida de que su padre no hubiera cancelado la fiesta. Pero eso no significaba que ella no iba a intentar de convencerlo de que aquella era una terrible idea.

―Paladio… te estás muriendo y básicamente me hiciste parte de crear tu testamento el otro día y no me dijiste nada ―inquirió Katheryn tan pronto y entró a la habitación de su padre. Él estaba de espaldas a ella, abotonándose la camisa. El momento en el que Katheryn estuvo a su lado, ella contuvo la respiración al ver las marcas en el pecho de Tony ―. Papá...―ella lo llamó bajando su tono de molestia, le estaba rogando ahora ―. Por favor, cancela la fiesta. Creo que sé como deshacernos de los síntomas. Eso te ayudará a pensar de forma más fresca y resolveremos esto.

―No se puede...esto ya terminó cariño ―dijo Tony no logrando mayor progreso con su camisa.

―Solo porque no haz encontrado una respuesta no significa que no podamos seguir intentando ―dijo apartando las manos de su papá y ayudandole a acomodarse la camisa de forma correcta ―. Por favor.

―Estás usando jeans, esta es una fiesta elegante Katheryn, ve a cambiarte ―la forma en que él evadió el tema hizo que Katheryn sintiera como si le hubiera dado un puñetazo en el centro de su estómago.

Katheryn arrugó su nariz y sin verlo en realidad asintió con la cabeza. Comenzó su camino fuera de la habitación a la suya propia. Casi chocando con Natasha que venía cargando un caja para su padre. La pelirroja le dio una mirada de confusión, pero Katheryn no tenía tiempo ni se sentía como para intentar darle explicaciones de lo que estaba pasando.

Ella al fin llegó a su habitación y comenzó a cambiarse. Tenía un vestido negro hasta sus rodillas para la ocasión. Se vistió y se puso algo de maquillaje quizás con demasiada lentitud. Ya que realmente no tenía muchas ganas de ir a esa fiesta. ¿Por qué su padre continuamente la hacía a un lado? Katheryn era una mujer inteligente. Quizás no sabía las mismas cosas que Tony, pero ella era una médico, por supuesto que podía haberlo ayudado más en la situación. También estaba el hecho de que su papá preferiría tener una enorme fiesta con muchos extraños en lugar de hacer algo que ella literalmente le había rogado. Si esos realmente eran los últimos días del hombre en la tierra, entonces definitivamente no se veía nada justo de que ella fuera ignorada.

Unos momentos después de eso, Katheryn sintió una explosión mientras el suelo bajo sus pies comenzó a temblar. Rápidamente corrió fuera de la habitación y hacia el piso inferior de la casa. Cuando llegó, todos los invitados ya estaban afuera, grabando todo con sus teléfonos. Ella saltó esquivando justo cuando vio a su papá iniciar una pelea con alguien que también usaba uno de los prototipos de traje de Iron man.

―Nat...―gritó Katheryn entre la pelea.

Natasha aprovechó el momento en el que Happy se llevaba a Pepper para correr al lado de su amiga, ambas salían por un costado fuera de la casa ―. Necesito reportar eso.

Katheryn señaló uno de los autos de afuera y ambas mujeres subieron al mismo, conduciendo lejos de la pelea ―. Dile a Fury que traiga dioxido de Litio, preferiblemente listo para una inyección ―. La pelirroja asintió a un lado de ella, ya comunicándose para reportar todo lo que estaba sucediendo.

Aquella había sido una larga noche. Ni Katheryn ni Natasha durmieron. Primero ellas encontraron un lugar seguro. Pues tenían que esperar a que Fury llegara hasta ellas. Después de eso, tenían que encontrar a Tony. Esa última parte no fue difícil. Katheryn lo encontró con un poco de ayuda de su reloj con Jarvis.

Temprano en la mañana al día siguiente. Ya estaban de camino en uno de los autos de S.H.I.E.L.D para buscarlo. Katheryn dejó que Fury y Natasha se encargaran de los saludos y de acomodar todo el perímetro para que nadie los molestara. Cuando la espía terminó su trabajo, Katheryn ya tenía lista la inyección para su padre. Ella estuvo rapidamente con Natasha a su lado, Nat le reportó a Fury y se sentó al lado de él.

―Hazlo ―ordenó Fury a Katheryn y ella no dudó en aplicarle la inyección a su papá en el cuello en la posición adecuada.

―Oh Dios mio. ¿Van a robarme los riñones y a venderlos? ―dijo Tony muy molesto y luego levantó sus ojos y se sorprendió de encontrarse con su hija, quien estaba revisándolo con expresión muy seria ―. Te dije que te quedaras fuera de esto Kat. ¿Qué fue lo que hiciste?

―Por suerte para tí papá, él es mi jefe ―dijo Katheryn señalando a Fury con una de sus manos ―. es dioxido de litio, te dije que iba a disminuir los sintomas.

―Estamos intentando regresarte al trabajo ―añadió Fury.

―He estado buscando por un reemplazo adecuado para el paladio. He intentado cada combinación, cada permutación de cada elemento conocido ―murmuró Tony en una voz desesperada.

―Bien, estoy aquí para decirte que no las haz intentado todas ―dijo Fury poniéndose en pie. Él vio a Katheryn antes de que él y Natasha salieran de la habitación ―. cinco minutos Stark.

―Gracias ―dijo Katheryn tomando el asiento delante de su padre ―. Así que decidí anoche que regresaré a Nueva York. Solo quería asegurarme de que comenzaras a ser un poco más tú antes de irme.

Tony se quitó los lentes de sol que llevaba puestos. A pesar de que él tenía una enorme migraña por todo lo que había bebido la noche anterior, él se tomó el tiempo de estudiar a su hija detenidamente ―. Katheryn...esta es mi batalla no la tuya. Aun no creo que vaya a lograrlo.

―Creo que lo harás. E incluso si no soy tan buena como tu, yo te ayudé ―dijo Katheryn, la molestia en su voz era más notable ahora que estaba hablando a solas con él ―. No sabes de lo que soy capaz. Te recuerdo que estoy trabajando para una organización secreta que con mi ayuda te dará el tiempo suficiente para salvar tu trasero. Estoy terriblemente molesta y dolida contigo porque solo decidiste que tú vida estaba terminando y lo único que pensaste que podía necesitar era dinero.

―Katheryn María Stark…

―No ―Katheryn lo interrumpió poniendose en pie ―. Esto no fue solo por el paladio, esto es lo que siempre me haces. Siempre me dejas en las sombras, pero la única diferencia es que esta vez, no me voy a quedar.

―Estaba intentando protegerte ―afirmó Tony desesperadamente.

―¿Quién dice que necesito protección? ―dijo Katheryn que solo soltó un suspiro. Ella se inclinó por sobre la mesa y le dio un beso en la mejilla a Tony ―. Te amo papá, avisame cuando encuentres la solución ―. y sin esperar a que su padre dijera algo más, ella salió de allí.


Steve no recordaba cuanto tiempo había pasado en ese gimnasio. Desde que Fury lo había llamado, todo su mundo se había puesto de cabeza una vez más. De eso ya habían pasado algunos días. Pero él aun no podía encontrar una forma para lidiar con ello.

El archivo descansaba a un lado de su mochila. Mientras él estaba golpeando con todas las ganas que tenía. Era su tercer saco de boxeo. Y por supuesto, él aun tenía la energía para veinte más si es que eso era lo que necesitaba para calmarse. Las pesadillas crecían. La idea volaba una y otra vez en su cabeza y simplemente Steve no podía entenderlo: ella aún estaba con vida.

Katheryn acababa de regresar a Nueva York. Su mente aún seguía trabajando en todo lo que había ocurrido con Tony. Después del enojo y la ira, la traición y la soledad se habían asentado en ella. Así que cuando ella buscó algo de compañía, se había preocupado por no poder contactar a su amigo tan facil como siempre. Hasta que al fin lo había encontrado en el gimasio que ella le había mostrado un tiempo atrás. Cuando ella entró en el edificio, lo vio golpear con mucha fuerza. En silencio, ella tomó un par de guantes de boxeo que alguien había dejado olvidados y se los colocó. Ambos compartieron una mirada, antes de que cada uno comenzara a golpear con fuerza sus respectivos sacos de boxeo. Unos momentos después, el saco de Steve se rompió. Con el sonido, Katheryn se detuvo intentando atrapar su respiración.

―Hola ―dijo ella en cuanto lo vio caminar hasta su lado ―. Debiste decirme que era algo grande cuando me enviaste ese mensaje. ¿Haz comido o dormido?

―Hola ―dijo Steve colocándose detrás de la bolsa de ella. Katheryn entendió el silencio y le dio un par de golpes más a su saco, esperando a que él hablara ―. Tenías tus problemas. No quería molestarte.

―Somos amigos Steve, los amigos no se molestan unos con otros ―dijo Katheryn golpeando con un poco más de fuerza, aunque eso no importó, pues sabía que Steve no sería lastimado ―. A menos de que hayas visto todas esas noticias y hayas roto tu promesa. Puedes estar juzgandome ahora ―ella se detuvo, pues aquella era una respuesta que necesitaba con toda su atención.

―No te juzgo ―dijo Steve y Katheryn pudo sentir un enorme alivio ―. Solo pienso que no debes de estar lista para escuchar los problemas de los demás.

―Rogers, deja de evadir el tema y dime ya que demonios está sucediendo ―demandó ella. Steve sonrió con ello, una primer sonrisa en muchos días. Así se inclinó por el suelo y tomó el archivo al lado de su mochila para darselo a Katheryn ―. Ella está con vida. No sé que debo hacer al respecto. Había llegado a la conclusión de que todos los que conocía estaban muertos.

Katheryn no entendía al principio de que estaba hablando él. Pero luego al quitarse los guantes, ella descubrió lo que sucedía. Era Peggy Carter. Ella estaba con vida.

―¿Quieres visitarla? ―inquirio Katheryn cuando hubo terminado de leer el archivo.

Steve se encogió de hombros, por primera vez olvidando el saco de boxeo y consiguiendo un asiento para estar al lado de Katheryn y descansar ―. Mi presencia podría no ser beneficiosa para ella.

―O quizas pueda ayudarle ―Katheruyn le brindó una pequeña sonrisa para animarlo ―. Vamos a ir juntos, puedo hablar con los doctores si es necesario. Y averiguaremos si puedes hablar con ella.

―Le prometí un baile antes de hacer en el agua. No creo que pueda bailar con alguien ahora ―dijo Steve mirando al suelo ―. tienes razón, debo ir a verla.

La sonrisa de Katheryn para ese momento había desaparecido. Sabía que aquella visita no iba a ser algo fácil. Ni para ella ni para Steve. Pero estaba intentando apoyarlo. Era mucho más facil apoyar a alguien cuando no intentaba alejarla ―. Vamos ―dijo ella poniéndose en pie ―. Si quieres ir, necesitas una ducha y yo arreglaré todo para el viaje ―y con es aorden, los dos comenzaron a caminar fuera del gimnasio en silencio. Lado a lado. Solo pensando en los problemas que cada uno tenía por separado. Pero principalmente, sintiendo que era la mejor idea, no estar solos en esos momentos.