¡Hola!

Mi nombre es Greriel, se podría decir que soy nuevo en esto de hacer fics así que haré lo mejor que pueda.

Esta historia es un remake de una que ya había escrito hace 4 pero que nunca terminé, esta vez me propuse hacerlo bien.

Sin más que decir, les dejo con el prólogo.

-mmmmm- Persona hablando.

-mmmmm- Demonio/Invocación hablando.

-(mmmmm)- Persona pensando.

-(mmmmm)- Demonio/Invocación pensando.

-mmmmm (mmmmm)- Jutsu (traducción).

-Prólogo-

[Konohagakure 7 años antes del incidente del Kyuubi]

Era una noche cálida en la aldea de la hoja, todos sus aldeanos dormían pacíficamente, los ninjas que tenían que patrullar lo llevaban con calma, pues para ellos solo era una noche de octubre más. No obstante, a las afueras de la aldea un joven rubio daba vueltas alrededor de una carpa, se encontraba tan nervioso que parecía que se desmayaría en cualquier momento.

-Minato, debes mantener la calma, todo saldrá bien- Dijo un hombre de mediana edad con su resaltable cabellera blanca suelta en su espalda, se encontraba recargado en un árbol a un lado del rubio.

-No lo entiendes Sensei, si algo sale mal en el parto, el sello se debilitará y…- No pudo terminar la frase, ya que una rubia de prominente delantera salió de la carpa.

-Si te preocupa tanto acompáñame, tu mantendrás el sello estable mientras yo me encargo de Kushina- Comentó -Aunque no deberías subestimarme, ¡Soy la Sannin de la medicina después de todo! – Exclamó una orgullosa Tsunade.

-No es que desestime tus habilidades…- Susurro Minato. -Pero ya que me lo permites, me gustaría estar presente –

-Bien, sígueme – Dijo la rubia mientras entraba a la carpa de nuevo.

-Si, le dejo la seguridad a usted, Sensei – Dijo Minato mientras se adentraba siguiendo a la Sannin.

Dentro de la carpa se encontraban varias enfermeras haciendo los preparativos, en el centro una camilla rodeada de sellos y cómodas almohadas. Recostada en la camilla se encontraba una hermosa mujer de cabello escarlata con el vientre hinchado.

Al verla se apresuró a ella -Kushina, ¿Cómo te encuentras? ¿No te esta dando problemas el sello? ¿Cómo esta el bebé? – Preguntó un ansioso Minato.

-Oye, oye, tranquilízate un poco, la vas a poner aun mas ansiosa de lo que ya está – Le regaño Tsunade.

-N…no pasa nada…- Dijo Kushina con un gesto de dolor. -Todo esta bien, es solo que el pequeño ya quiere salir- continuo mientras tomaba la mano de Minato. -Aunque me tranquiliza un poco el que estes aquí- Murmuró con cariño.

Pasaron un par de minutos hasta que finalmente la rubia dio un paso al frente.

-Bien, es hora de comenzar- Dijo Tsunade colocándose entre las piernas de Kushina.

-Todo saldrá bien…- Dijo Minato en un susurro para sí mismo.

Pasaron alrededor de 2 horas cuando finalmente se escucharon los llantos de un bebé.

- ¡¿YA NACIÓ MI AHIJADO?! – Gritó Jiraiya entrando a la carpa.

Al instante siguiente se pudo apreciar al mismo peliblanco salir disparado de la carpa, debido a un puñetazo de la Sannin de las babosas, quien a su vez salió de la carpa. - ¿No sabes que debes guardar silencio para no asustar al bebé? - le reprochó antes de suspirar y entrar de nuevo.

Al entrar pudo observar a Kushina cargando a un pequeño bebé de cabello rojo y piel clara, sus ojos estaban cerrados, pero ella sabía que eran unos bellos ojos violeta como los de su madre y unas marcas parecidas a bigotes en sus mejillas. - ¿Ya decidieron su nombre? – preguntó.

Minato dio un pequeño salto al salir de su nube por la pregunta de la rubia. - ¿Su nombre? Ah, claro, su nombre será…- Antes de terminar, fue interrumpido por la pelirroja.

-Naruto, se llamará Naruto- Dijo Kushina mientras acariciaba su pequeño rostro.

Minato simplemente sonrió ante la respuesta de su esposa. -Ya la oíste, se llamará Naruto Namikaze/Uzumaki- Dijo acariciando su cabello.

-Bien, me parece un buen nombre, pero ahora es momento de que descanses y volvamos a la aldea, le haré los últimos chequeos al bebé antes de que partamos- Dijo mientras tomaba al recién nombrado Naruto en sus brazos.

Minato asintió mientras veía como la Sannin se llevaba al bebé, paso a mirar a su esposa, reviso que el sello estuviera en perfecto estado y finalmente beso su frente. -Lo hiciste bien Kushina- dijo mientras besaba su frente.

Nadie noto la energía rojiza que absorbió el bebé.

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[Konoha 5 años después]

Pasaron los años y muchas cosas sorprendentes junto con ellos. Primero, Minato fue nombrado Yondaime Hokage, causando el rencor y la traición de Orochimaru para con la aldea. También habían fallecido dos de los 3 discípulos de Minato, dejándolo devastado a él y a Kakashi, su único alumno con vida. Pero, no podía quedarse deprimido tanto tiempo, así era la guerra y lamentablemente su hijo había nacido en medio de esta.

Por otro lado, el pequeño Naruto ya era considerado un prodigio al nivel de su padre, pues pese a tener solo 5 años, ya era el mejor de su clase en la academia, la única capaz de igualarlo era Yukiko Uchiha, primogénita de Fugaku y Mikoto Uchiha y amiga de la infancia del mismo Naruto. Ambos eran considerados la nueva elite del mundo ninja.

[Campo de entrenamiento de la Academia]

Era una tarde cualquiera en la aldea de la hoja, las clases en la academia habían terminado y un niño pelirrojo se encontraba practicando su lanzamiento de kunai junto con una niña pelinegra en uno de los campos de entrenamiento dentro de la academia.

El pequeño pelirrojo iba vestido con una camiseta sin mangas blanca, un pantalón tipo ANBU, unas sandalias ninja negras que le cubran los tobillos y unos calienta brazos blancos con líneas negras. En la parte trasera de su camiseta tenía el símbolo del clan Uzumaki, aquel remolino rojo. Su cabello era tan largo que lo amarraba en una coleta baja y su flequillo le cubriría el rostro de no ser por una banda blanca con la que se lo recogía, haciendo así que su flequillo callera a los lados de su rostro mostrando sus peculiares ojos violetas con la pupila levemente rasgada.

Por otro lado, se encontraba una niña pelinegra, sentada a unos metros del pelirrojo. Ella iba vestida con una camiseta igualmente negra y sin mangas, pero con un cuello alto. En la parte inferior tenia un short beige que llegaba a medio muslo, también llevaba unas sandalias ninja, pero estas eran un poco mas altas quedando arriba del tobillo, estas eran negras también. Tenía el símbolo del clan Uchiha en la espalda de su camiseta dando a entender que pertenece al mismo. Su cabello le llegaba a poco más de media espalda y lo llevaba atado en una coleta de caballo alta con una banda blanca a juego con la del pelirrojo. Su flequillo no era tan largo como el de su amigo, por lo que dejaba ver su hermoso rostro de facciones finas y ojos negros. Su piel era blanca como la porcelana. Todo esto le hacía parecer una bella muñeca de tamaño real.

La pelinegra miraba como su amigo tiraba un kunai tras otro dándole a un blanco tras otro sin fallar uno solo. - ¿Cómo van las cosas en casa Naru? – Preguntó la pelinegra.

El pelirrojo solo soltó un suspiro – Padre apenas pasa por casa, lo entiendo, pues ser Hokage consume mucho tiempo, pero siempre que tiene tiempo libre lo pasamos entrenando… dijo que tengo que ser fuerte ya que nos encontramos en tiempos difíciles. – Relató Naruto. – Por otro lado, Madre ha estado ocupada organizando los archivos del clan Uzumaki, por lo que prefiero no molestarle –

La pelinegra se puso de pie y camino hasta estar a su lado – Ya veo, por eso pasas tanto tiempo aquí, pero sabes, nunca estarás solo Naru, siempre estaré aquí para ti – Dijo con una sonrisa.

Naruto le miro por unos segundos antes de sonreír igual – Gracias Yuki, también estaré contigo y te apoyare en lo que pueda –

Yukiko se dio la vuelta, ocultando así el leve rubor que tenía en sus pálidas mejillas -B…Bien, creo que deberíamos irnos, se esta haciendo tarde y mañana tenemos una prueba de lanzamiento, por lo que podrás lucirte lo que quieras Naru Ōjisama – Dijo con un tono burlón.

- JA JA JA, mira cómo me río – Dijo el pelirrojo con una mueca. – No me considero un príncipe solo por ser hijo del Hokage, además, odio que me llamen así – Reclamó. – Pero a ti te encanta, ¿No es cierto, Yuki Hime? – Dijo Naruto mientras que una sonrisa zorruna se formaba en su rostro al ver como su amiga fruncia el ceño.

-JAJAJAJA ustedes si que se divierten – Dijo una voz detrás de ellos.

Al mirar de donde venia la voz pudieron ver a un chico que se notaba 2 años mayor que ellos mismos, de cabello negro y ojos del mismo color, llevaba puesta una camiseta de manga corta de color azul oscuro, un pantalón tipo ANBU negro y sandalias ninja del mismo color. En su espalda el símbolo del clan Uchiha resaltaba, siendo únicamente cubierto por un ninjato atado a su cuerpo por una funda de cuero que colgaba de una hombrera derecha y cubría diagonalmente su pecho. Lo que más resaltaba de él es que, a diferencia de los niños antes mencionados, el portaba una banda protectora con el característico emblema de Konoha grabado en él, lo que lo hacía oficialmente un ninja.

El pelirrojo al instante siguiente de verlo, corrió y le abrazo. - ¡Shisui! ¿No estabas de misión fuera de la aldea? – Pregunto Naruto.

El pelinegro se dedico a revolver su cabello mientras sonreía de nuevo. -Acabo de volver de hecho, ¿Cómo han estado? – Pregunto mirando esta vez a su pariente.

Yukiko se acercó con una sonrisa en su rostro -Igual que siempre, ya sabes, nuestros padres alagando tener unos hijos "prodigio" pero sin prestar la debida atención a los mismos, lo normal – Dijo negando con la cabeza.

El Uchiha simplemente suspiro. -No debería decirlo de esa forma, sus padres los aman, es solo que… los tiempos no dejan que lleven una vida como quisieran. – Respondió con una sonrisa de lado.

El ojivioleta se dedicó a mirar el cielo mientras reflexionaba lo que su amigo acababa de decir. -Se lo difícil que lo esta pasando la aldea, pero solo quisiera que me trataran más como su hijo que como un ninja bajo su servicio…- murmuró.

Los dos pelinegros intercambiaron una mirada melancólica antes de abrazarlo.

El pelirrojo se sorprendió ante el gesto de sus amigos para con él, pero antes de poder siquiera preguntar, el pelinegro habló. -Sé que no es lo mismo, pero tanto Yukiko, como yo, te queremos Naruto y siempre estaremos contigo, pase lo que pase…-

Naruto comenzó a derramar unas pocas lagrimas ante lo dicho por su amigo ojinegro, había pasado tiempo desde la ultima vez que alguien le decía que lo quería. La sabía que sus padres le amaban, pero con la continua guerra y la ahora caída de Uzu, estos apenas y le prestaban atención. Aun así, decidido y con los sentimientos de sus amigos en su corazón el pelirrojo pensó –(Me esforzare, haré que se sientan orgullosos de mi para no causarles problemas, se que cuando esto termine también podre crear recuerdos felices con ustedes padre, madre)-

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[Konoha 2 años después 15/Octubre/XX]

Volvió a pasar el tiempo para nuestro protagonista, en este tiempo se graduó de la academia como el mejor de su generación, volviéndose así, junto con Yukiko, los prodigios más jóvenes en convertirse en Genin. Debido a esto fueron asignados al equipo de Shisui con Fugaku Uchiha como Jonin Sensei. Eran un equipo de elite total, pues 3 de sus miembros eran parte del clan Uchiha.

En este tiempo Kushina había quedado embarazada de nuevo y se preveía que su hermano o hermana nacería a mediados de octubre, esto emociono a Naruto, ya que quería hacer lo mejor posible para ser un buen hermano mayor. Tal y como lo hacía Yukiko con el pequeño Sasuke, así es, Yukiko tenía ahora un hermano menor, pasaba las tardes hablando de ello, aun así, continuaba pasando tiempo con Naruto, incluso más que antes, pues al ser Fugaku su Sensei pasaba más tiempo en el complejo Uchiha que en su propia casa. Haciendo que el contacto de Naruto para con sus padres disminuya incluso más, pues Kushina debía ser constantemente revisada en el hospital por su estado como Jinchuriki, Minato igualmente estuvo ocupado con el papeleo ocurrido tras el fin de la guerra.

Guerra… este es otro punto a tocar, ya que tanto Naruto como Yukiko se habían graduado tan jóvenes de la academia, habían visto lo que era estar en guerra a una edad tan temprana. Era un milagro que ninguno de los dos hubiera perdido la cabeza, esto sumado a que tuvo que superarlo sin el apoyo de sus padres había dejado cicatrices en el corazón del pequeño Genin. Por suerte hubo otras personas que estuvieron allí para él, tales como la misma Yukiko y su familia, Shisui, Tsunade e incluso el tercer Hokage, Hiruzen Sarutobi.

Eso nos lleva a la actualidad. Era una noche tranquila para la aldea de Konoha, bueno para todos menos para el Yondaime Hokage, Minato Namikaze, así es aquel shinobi tan temido por ser el más rápido de los 4 continentes elementales, aquel que es llamado "Konoha no Kiiroi Senkō" (Relámpago amarillo de la hoja) en la última guerra. Este hombre tan fuerte, se encontraba en estos momentos temblando de frustración y miedo, pues, su esposa la temida "Akai Chishio no Habanero" (Habanera Sangrienta), Kushina Uzumaki, se encontraba dando a luz, mientras el solo podía concentrarse en reforzar el sello que contenía al kyuubi dentro su esposa, la actual jinchuriki del mismo, sí, una vez más estaba en la misma situación de hacía 7 años atrás. Finalmente, luego de 2 largas horas a las 02:03 a.m. de la madrugada del 15 de octubre sucedió, la habitación se inundó de lo que eran llantos de bebé ¿o debería decir bebés? Así es eran un niño rubio con ojos violetas, piel albina y unas pequeñas marcas como bigotes en las mejillas a él lo llamarían Menma según Minato y la otra era una niña pelirroja con una piel pálida como la de su madre y ojos azules como los de su padre, ella se llamaría Natsumi según lo quería Kushina. En ese momento se le acerca una enfermera a Minato.

-Felicidades Minato sama- Decía la esposa de Hiruzen Sarutobi. -Usted y su esposa tuvieron unos…- No pudo terminar de hablar pues cayó muerta al suelo, Minato alarmado comenzó a mirar todo el lugar y se dio cuenta de que todas las enfermeras estaban muertas también.

-Yondaime…- Minato al voltear a ver a su esposa se topa con un tipo enmascarado con una capa negra cubriendo el resto de su cuerpo, menos sus manos, las cuales tenían unos grilletes que las unían mediante unas largas cadenas. En sus manos se encontraban dos bultos, que Minato reconoció como sus hijos recién nacidos. -Aléjate del sello…o tus hijos mueren…- Dijo con una maliciosa voz, mientras que, atreves del único agujero de su mascara, un brillo rojizo se podía apreciar.

Minato se encontraba sudando a mares pues aquel enmascarado parecía que quería liberar al kyuubi de su jaula y el cómo Hokage debía detenerle antes de que eso sucediera, eso sería sencillo, pero aquel desgraciado tenia a sus hijos como rehenes, - (Que debería hacer) -pensaba Minato.

-Minato…salva…a…los…bebés…yo…estaré…bien- Dijo Kushina entrecortadamente, pues se encontraba débil por el parto.

El rubio solo pudo apretar los puños y luego sonreírle a su esposa. -Volveré por tu Kushina…- Kushina solo sonrió.

Minato se alejó unos pasos de Kushina, al instante aquel enmascarado soltó a los bebés y desapareció en un remolino extraño. Minato atrapo a los niños y desapareció en un destello amarillo.

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[Casa del Yondaime]

Minato apareció en su hogar en un destello amarillo y recostó a los bebes en una cuna. -Tranquilos, todo estará bien- murmuro a sus pequeños antes de poner un semblante serio y tomar su manto de Hokage, se dispuso a salir, pero… - ¡Felicidades! – En ese momento se prendieron las luces y observo como se encontraban varios de sus amigos y conocidos con sonrisas en sus rostros - ¿Que sucede Minato? – Pregunto Jiraiya al ver a su alumno listo para combatir. - ¿Por qué esa cara de preocupación? Y a todo esto ¿Dónde está Kushina? - Dijo el Sannin de los sapos aumentando su preocupación.

- ¡Sensei! Rápido necesito de su ayuda- Dijo Minato bastante alarmado.

-Tranquilo Minato, Dime que pasa…- Respondió Jiraiya

- ¡Un enmascarado nos atacó y se llevó a Kushina! Al parecer quiere extraer a Kyuubi- Explicó Minato

- ¡¿Qué dices?! Vamos no perdamos el tiempo, Tsunade tu avísale a Sarutobi sensei-Dijo Jiraiya para luego desaparecer con Minato en un destello amarillo.

Tsunade por su lado salió corriendo con dirección al complejo del clan Sarutobi. –(Maldición, si solo hubiera llegado antes para asistir en el parto…)- pensó la rubia.

Por el camino se encontró al pequeño pelirrojo, el cual se encontraba en camino a casa ya que tenía entendido que esa noche llegaría su hermano, o hermana, de cualquier forma, debía estar allí. – ¿Naruto? ¿Qué haces aquí? ¿No estabas fuera de la aldea en una misión? – Pregunto la rubia.

Naruto la miro sorprendido al verla tan alarmada. -S…si, acabo de llegar, ¿Sucede algo? – Pregunto preocupado.

-No hay tiempo para explicarte, sígueme, en el camino te diré- Contesto la Senju mientras retomaba su camino.

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[Bosque a las afueras de Konoha]

Kushina se encontraba en una roca aislada en un pequeño lago con lo que parecían sellos atándola a otras dos rocas a los costados - ¿Q-que es…lo que quieres? - Dijo débilmente Kushina al enmascarado frente a ella.

-Hum, solo quiero sacarte al kyuubi y destruir Konoha- Dijo el enmascarado de manera fría.

- ¿Q-que has dicho? – Preguntó Kushina asustada.

El enmascarado ignoró su obvia pregunta mientras miraba en la dirección de la aldea. -Ese jutsu de Minato, le permite moverse instantáneamente entre los lugares que ha marcado anteriormente con su sello, seguramente fusiono su sello con el que tienes en tu vientre para estar contigo en caso de que necesitara protegerte- Analizaba aquel enmascarado -Como sea, me asegure de poner una buena distancia entre ambos. Por otro lado, el sello que mantiene al kyuubi dentro de ti se ha estado debilitando después del parto…he esperado mucho para este momento- Dijo mientras se podía observar lo que parecía el Sharingan a través de su máscara.

-Tu eres…- Fue lo único que pudo decir Kyuubi antes de que cayera bajo el control del sharingan.

En ese momento un manto de chakra rojizo envuelve a Kushina -Ahora…ven a mi ¡Kyuubi! - Ordenó el enmascarado mientras el biju salía del sello que lo mantenía preso. Kushina cayó pesadamente en la roca en la que se encontraba, mirando débilmente como el enmascarado tomaba el control de la bestia -Bien, es hora de destruir Konoha- dijo el enmascarado.

*E-espera…* Dijo una sumamente débil Kushina.

-Oh, los del clan Uzumaki son increíbles, no has muerto a pesar de que te he extraído al biju- decía malignamente el enmascarado -Tu realmente eres digna de respeto, lástima que ahora deba matarte- dijo fríamente.

En ese momento Kyuubi está a punto de aplastar a Kushina, justo unos segundos antes de que la enorme zarpa del kitsune tocara a la pelirroja, esta desapareció en un destello amarillo. -Debo admitir que haces honor a tu apodo- Exclamó el enmascarado mientras mientras volteaba a ver a un costado encontrando a Jiraiya y Minato con Kushina en brazos -Pero, como siempre, llegaste tarde- dijo maliciosamente.

-M…Minato…- Murmuró Kushina - ¿M…Menma y Natsumi están a salvo? - Preguntó entrecortadamente.

Minato le sonrió -Si, ellos están bien, ahora mismo están en un lugar seguro-

-Gracias a Dios- Dijo con voz cansada -Minato…debes vencer al hombre que se llevó a Kyuubi, se dirige a la aldea…- dijo Kushina mientras miraba a los ojos de Minato.

Minato solo dirigió una mirada molesta al enmascarado para posteriormente dirigirse al peliblanco. -Sensei, se lo encargo volveré en 10 segundos- Dijo antes de desaparecer en su característico destello.

-Ah, desapareció otra vez…Bueno no importa la hoja nos está esperando...- decía el enmascarado. Pero fue interrumpido por una bola de fuego.

De pie en el lago, Jiraiya se encontraba trazando los sellos para su siguiente ataque. -No tan rápido, para llegar a la aldea tendrás que matarme primero, Ninpo: Kebari Senbon (Arte ninja: Mil agujas de cabello)- Exclamó el Sannin mientras su cabello se extendía y envolvía al enmascarado.

-Como quieras… de cualquier forma vas a morir- Dijo el enmascarado mientras caminaba fuera de la técnica del peliblanco y brillaba el sharingan detrás de su máscara.

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[Casa del Yondaime]

Minato apareció tras un destello amarillo con Kushina en sus brazos - ¿P…por qué pasó esto? – Preguntó Kushina débilmente.

-Eso ya no importa, yo me encargaré, tú solo quédate con los niños y descansa- Dijo Minato mientras la recostaba en la cuna con los bebés. Kushina solo abrazo a los bebés para luego susurrar sus nombres mientras demarraba unas pocas lágrimas, Minato al observar esto solo pudo pensar una cosa –(Yo protegeré a mi familia)-Acarició la mejilla de Kushina y se dispuso a partir.

-Minato…gracias…buena suerte- Murmuro Kushina

El rubio le dedico una dulce sonrisa -Volveré pronto- Dijo antes de desaparecer en un destello amarillo.

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[Complejo Uchiha]

En el complejo Uchiha una hermosa pelinegra se encontraba arrullando a su hermano mientras miraba la luna - ¿Que es esta sensación? - fue lo que dijo para que inmediatamente su pequeño hermano comenzara a llorar -Ya, ya, no pasa nada- dijo mientras arrullaba al pequeño –(Esa fue una extraña sensación, espero que no sea nada)-Pensó -No llores Sasuke, pase lo que pase yo te protegeré- Murmuro mientras le sonreía al bebé.

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[Konoha, Puerta Sur]

Mientras tanto en la puerta Sur se encontraba un magullado y sumamente herido Jiraiya -Ugh m…maldito- Masculló el peliblanco. - ¿C…como puedes usar el poder del Kyuubi tan fácilmente? ¿Q…quien demonios eres? – Preguntó antes de escupir un poco de sangre.

- ¡Jiraiya! - Gritó Tsunade mientras caía a su lado junto con Hiruzen Sarutobi, el tercer Hokage -Jiraiya ¿qué fue lo que te paso? - pregunto Tsunade mientras comenzaba a usar ninjutsu médico.

-E…eso no importa… aquí viene- Dijo Jiraiya poniéndose de pie ya algo recuperado. -Prepárense- Exclamó.

El Sandaime solo asintió invocando al rey mono Enma y preparándose para la batalla. -Protegeré a esta aldea y al legado de mis maestros- Exclamó con valor -Prepárense alumnos míos que esta batalla será para que la paz continúe y Konoha sobreviva un día más- Dijo con convicción.

-Hai- Respondieron los dos Sannin mientras llegaba el resto de shinobis que estaban en la aldea después de evacuar a la mayoría de civiles.

-Sandaime sama, el 70% de los civiles se encuentran ya en los refugios- dijo un Anbu

-Bien evacua a los Genin a un lugar seguro- dijo Sarutobi

-Hai- respondió el Anbu para desaparecer en una bocanada de humo.

En un extraño remolino apareció el misterioso enmascarado. -Vaya, vaya, ¿Qué tenemos aquí? Si son nada más y nada menos que el Sandaime Hokage y dos de los tres Sannin, díganme, ¿Qué pasó con Orochimaru? - Pregunto con malicia al mirar el ceño fruncido en los 3 -Y no solo eso, sino que toda la basura de Konoha también está aquí...bien así los aniquilare a todo de una vez- dijo mientras hacia una serie de sellos -Kuchiyose No Jutsu (Jutsu de invocación)- Gritó mientras tocaba el suelo y se dibujó el sello característico de la invocación.

Nadie se esperó lo siguiente pues del humo de la invocación salió nada más y nada menos que el gigantesco Kyuubi el cual poso sus ojos en las fuerzas de Konoha - ¡No retrocedan pues juntos podremos hacerle frente para repelerlo y evitar que destruya la aldea! - Gritó Hiruzen.

Rápidamente comenzaron a lloverle todo tipo de Jutsus a la bestia, pero esta los repelía con un movimiento de sus colas. -Jajajaja todo es inútil, pronto esta aldea será destruida- decía el enmascarado mientras veía como el kyuubi creaba una gigantesca Bijudama.

Los ninjas de la hoja se estaban resignando ante tal poder, pues no tenían como pararlo se sentían impotentes ante esa enorme masa de energía que estaba a punto de asesinar a todo el que se meta en su camino.

-Kuchiyose no Jutsu (Jutsu de invocación)- Exclamó el Yondaime y todos vieron como caía un gigantesco sapo encima de kyuubi así evitando que continuara creando aquella desastrosa técnica. -Sandaime sama, Jiraiya sensei les encargo al Kyuubi, yo me encargare de aquel enmascarado- dijo Minato desapareciendo en un destello amarillo, reapareciendo en el monte Hokage donde el enmascarado se encontraba observando.

- ¿Oh? ¿Al fin vas a enfrentarme? - dijo el enmascarado de forma burlona.

-No… ¡voy a derrotarte! - Dijo Minato tratando de clavar un kunai en la cabeza de su enemigo, pero extrañamente este lo atravesó como si fuera un fantasma.

- ¿Qué pasa ¿no puedes tocarme? - Dijo de forma maligna para después tomar a Minato de la muñeca -No dejare que ayudes a tu aldea- Exclamó mientras que de forma increíble comenzó a succionar a Minato desde el único agujero de su máscara, pero en ese momento Minato desapareció en un destello amarillo -He de admitir que es bastante rápido- Dijo con voz molesta -La próxima vez seré más rápido- Murmuró de forma seria -En el momento en que hagamos contacto…- Dijo mientras desaparecía en un peculiar remolino.

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[Campo de Entrenamiento ¿?]

Tras un destello amarillo Minato aparece derrapando de manera que cae al suelo –(Mi ataque fallo)-Pensaba mientras se ponía de pie –(Pero, se materializó e inmediatamente me succiono… ¿Qué demonios es ese jutsu?)- Pensó de manera preocupada.

Sus pensamientos son cortados al momento en que aparece aquel enmascarado de un remolino -No te dejare escapar- dijo de manera maligna.

- (¿También usa un jutsu espacio-tiempo?)-Se preguntaba Minato mientras analizaba a su oponente –(¿Así fue como tomo a Kushina y se movió tan rápido?)- Pensó Minato intentando encontrar algún punto débil de aquella técnica –(Es un shinobi más hábil que los Anbu asignados por el Sandaime, se infiltro por sí solo y atravesó la barrera, y además sabía que el sello del kyuubi se debilitaría durante el parto)- Analizó mientras desarrollaba teorías de quien podría ser este personaje tan peligroso –(Por otra parte libero el sello del kyuubi, pudo dominarlo, entro y salió de la barrera, atacó Konoha, todo esto sin ser capturado)- Minato comenzaba a dudar de sus propias conclusiones pues sus deducciones llevaban a una persona –(Solo sé de un shinobi capaz de hacer una cosa así…)-Preocupado, pero listo para todo Minato hablo -¿Eres tú, Uchiha Madara?- Preguntó mientras el enmascarado retiraba su capucha mostrando su cabello negro y las cadenas en sus muñecas. -No, eso es imposible, él está muerto- Dijo de manera seria.

-Me pregunto si eso será verdad- Respondió el enmascarado de forma despreocupada.

-A estas alturas ya no me importa quién seas…Pero, ¿Por qué tomas Konoha como tu objetivo? – Preguntó Minato de forma imponente.

-Podría decir que es un capricho, o que lo tenía planeado todo…- Respondía el atacante de forma arrogante -…o que esto es una guerra- Continuaba de forma simple -…o que esto es por la paz- Terminó de decir mientras que su único ojo visible brillaba intensamente en aquel característico rojo.

Minato al observar esto solo se preparó para la inminente batalla –(En cualquier caso, no es un hombre ordinario…)- Analizó Minato –(…puede controlar al Kyuubi y su jutsu espacio-temporal supera al del Nidaime Hokage y al mío)-Seguía pensando Minato mientras tomaba su pose de batalla –(Sin olvidar que su forma de pensar es muy meticulosa, debo sellarlo como sea o se convertirá en un problema además del Kyuubi... sí me teletransporto a la aldea ahora, la batalla continuara y todo terminara en un caos)- Analizaba sus opciones preocupado por su siguiente movimiento. –(Si realmente se trata de Madara…No puedo dejar que su contrato para invocar al Kyuubi continúe más tiempo. Deje que Sandaime y a Sensei se encargaran de Kyuubi… ¡Yo me encargare de asesinar a este sujeto!)- Con esto termino su línea de pensamiento, pues estaba listo para iniciar el combate.

-Ahora que he liberado al Kyuubi, ¡Tu gente no tiene esperanza! - Dijo de manera arrogante, para lanzarse de frente hacia el rubio, el cual hizo lo mismo. Minato intento apuñalarle con uno de sus kunai, pero al igual que antes este le atravesó. El enmascarado aprovecho este momento para enganchar a Minato con las cadenas atadas a sus muñecas, esto si bien tomo por sorpresa a Minato, este se liberó con su típico destello amarillo.

- (Su cuerpo…)- Pensó el rubio tomando un poco de distancia –(Mis ataques físicos no le hacen ningún efecto, pero se hace tangible para atacarme, ¡es decir, podre golpearlo cuando sucedan ambas cosas!)- Dedujo Minato –(Sin embargo, el riesgo radica en el momento del ataque y, tomando en cuenta el tiempo que le queda al jutsu de invocación de kyuubi, así como el apuro de terminar la batalla lo más pronto posible… ¡si quiero ganar debo de ser por lo menos un segundo más rápido que el!)- Al terminar sus pensamientos corrió hacia el con kunai en mano listo para terminar la batalla, Minato lanzo el kunai hacia su cabeza, obviamente este comenzó a atravesarla lentamente, al mismo tiempo que Minato formaba una particular esfera azul en su mano contraria.

El enmascarado bufó se preparó para terminar el combate, pero justo cuando el kunai termino de cruzar su cabeza y estaba a punto de atrapar al Yondaime –(Esto se acabó)-Fue lo último que pensó antes de que Minato desapareciera y reapareciera encima de él impactándole de lleno el Rasengan en la espalda –(¡Maldición!¡Se teletransporto utilizando el kunai que arrojo! )- Maldijo el enmascarado.

- ¡Este es el segundo nivel de mi Hiraishin No Jutsu (Jutsu del Dios del Trueno Volador)! - Exclamó Minato.

Tras esa explosión el Namikaze aprovecho para marcar a su enemigo con el sello del anteriormente mencionado Hiraishin. El enmascarado logro ponerse de pie, pero, este ya se encontraba malherido -Me atrapaste… Esto es lo que se entiende por imposible de evitar, no debí bajar la guar…- no pudo terminar su frase pues Minato apareció en un destello amarillo frente a él clavando un kunai en el abdomen del enmascarado y posteriormente presionar con la palma de su mano. –(Hiraishin No Jutsu (Jutsu del Dios del Trueno Volador), así que eso es… ¡Marco alguna parte de mi cuerpo!)- Pensó alarmada mente el enmascarado, pero sus pensamientos se ven interrumpidos cuando el sello característico de la invocación aparece justo donde lo está tocando Minato -Ugh, ¡¿Sello de contrato?! – Exclamó sorprendido - ¡Tu intención desde el principio fue separarme del Kyuubi! - Dijo impactado.

-Con esto el Kyuubi ya no te pertenece- Respondió el Yondaime desafiante.

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[Konoha, Puerta Sur]

Sarutobi se encontraba cansado después de tanto tiempo combatiendo al Kyuubi, y no solo el, también los dos Sannin que se encontraban a su lado por más que lo intentaran este simplemente no cedía ante sus intentos de sacarlo de la aldea; pero de repente algo cambio pues este se veía confundido, el viejo mono noto esto y rápidamente lo aprovecho - ¡AHORA! - Grito lo más fuerte que pudo, todos los shinobi que aun podían pelear lanzaron el Jutsu más potente de su arsenal mientras que Jiraiya ayudo impulsando a Tsunade para que esta con su puño cargado de chakra le diera de lleno a esa gran criatura cosa que sucedió pues esta confundida no vio venir semejante ataque. Tuvo tal poder que simplemente la bestia salió derrapando de la aldea por la puerta Sur -Bien, lo logramos- Dijo un cansado y algo magullado Sarutobi –(Espero puedas encargarte del resto Minato)- Pensó Sarutobi, para luego ver como Jiraiya se ponía de pie dispuesto a ir de nuevo al combate - ¿Jiraiya? No puedes ir, estas demasiado herido, por no decir cansado, dejemos que Minato se haga cargo del resto seguro el…- Sarutobi no pudo terminar pues fue interrumpido por su estudiante.

-No, Sarutobi sensei, no puedo dejar que mi alumno se encargue de todo el sólo, el me necesita en estos momentos y yo haré todo lo que pueda para ayudarle- Dijo Jiraiya con convicción en su voz, para luego dirigirse a las afueras de la aldea.

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[Campo de Entrenamiento ¿?]

Minato no perdía de vista a aquel enmascarado, pues era alguien a quien no podía subestimar sin importar si está herido o no -Tienes mis halagos Yondaime Hokage, pues conseguiste herirme y separarme del Kyuubi- Decía arrogantemente el enmascarado -Como sea, eventualmente el será mío…- Dijo mientras desaparecía en aquel remolino tan extraño -Yo dominare al mundo…y existen muchas formas de conseguirlo…- Fue lo último que pudo escuchar Minato pues el enmascarado había desaparecido.

- (Por el tono que uso, no estaba bromeando)-Pensó Minato de forma preocupada antes de desaparecer en su clásico destello amarillo.

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[Bosque a las afueras de Konoha]

Jiraiya se encontraba esquivando los ataques de un Kyuubi encolerizado pues no le había agradado nada la forma en que fue expulsado de la aldea –(Maldición casi no tengo chakra y no hay rastros de Minato…a este paso tendré que usar el Shiki Fuujin (Sello Consumidor del Demonio de la Muerte)y llevarlo conmigo a la muerte)- Pensaba el Sannin, pero sus pensamientos son interrumpidos cuando sintió una enorme presión en el ambiente y al ver al Kyuubi, vio como este estaba preparando otra Bijudama -M-maldición, ¡si no detengo esa cosa, podría destruir la aldea!- Maldijo Jiraiya de forma preocupada.

De un momento a otro en un destello amarillo apareció Minato, el cual rápidamente extendió los brazos con un kunai en las manos -Hiraishin no Jutsu (Jutsu Dios del Trueno Volador)- Exclamo el rubio mientras que un enorme sello se formaba frente a él absorbiendo la Bijudama y transportándola a un lugar lejos de la aldea.

- ¡Minato! - Grito de sorpresa al ver allí a su alumno.

-Lamento la demora Sensei- Dijo Minato mientras veía que el Kyuubi comenzaba a cargar una segunda Bijudama -Rápido no hay tiempo que perder-fue lo que dijo mientras Jiraiya tocaba el hombro de Minato y desaparecía junto con Kyuubi.

Al reaparecer Minato cargaba a Kushina mientras que Jiraiya a Natsumi y a Menma -Ah, ah, casi no tengo chakra- Dijo Minato con una expresión cansada.

-M…Minato…yo aún puedo…- Dijo Kushina mientras unas cadenas doradas salían de su espalda para posteriormente envolver al kyuubi -R…Rápido…no podré contenerlo por mucho…- Dijo mientras tocia un poco de sangre.

Rápidamente Jiraiya trazó una serie de sellos creando una barrera -Minato he alzado la barrea que es lo que harás- Preguntó Jiraiya a su alumno.

-Ah, Sensei necesito que me ayude a sellar al kyuubi en Menma y Natsumi…-Dijo Minato con voz cansada mientras recordaba lo último que dijo aquel enmascarado.

- ¡Qué dices Minato! ¿Realmente planeas sellar al Kyuubi en tus propios hijos? - Exclamo el Sannin con preocupación.

Minato solo volteo a ver a Kushina, la cual le miraba preocupada. -No te preocupes Sensei, son hijos de Kushina y míos, seguro lograran lo imposible- Exclamó el rubio.

Jiraiya iba a protestar, pero decidió confiar y seguir el plan de su alumno.

Minato, con ayuda de su maestro, logro dividir al Kyuubi y sellar una mitad del mismo en cada uno de sus hijos, el lado Yin fue sellado en Natsumi. Mientras que la parte Yang en Menma. Tras unos agonizantes minutos que parecieron horas finalmente terminaron los procesos y los pequeños dormían con un peculiar sello en sus vientres.

Finalmente, todo había terminado. Al instante Minato cayo en la inconciencia.

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[Complejo Sarutobi]

En medio de tantos escombros causados por la batalla con el Kyuubi se podía distinguir una cabellera rojiza, esta se encontraba cubriendo a un pequeño niño con su cuerpo, su ojo izquierdo estaba totalmente cubierto de sangre, mientras que de su espalda cuatro cadenas rojizas mantenían el resto de escombros, evitando que ambos infantes sean aplastados por el peso. -Y…Ya, ya, no llores pequeño, todo estará bien…- Susurró un cansado Naruto al bebé. -Definitivamente te salvaré- murmuro mientras daba su ultimo esfuerzo y lanzaba los escombros hacia atrás.

Al salir de aquel lugar lo primero que hizo fue caminar como pudo al hospital, todos estaban en los refugios, por lo que tuvo que valerse por sí mismo. -Ya estamos cerca…- susurro con calma al bebé.

- ¡¿Naruto?!- Gritaron a su espalda.

El pelirrojo al girarse como pudo, vio una cabellera rubia acercarse a el con velocidad, al instante se sintió aliviado. -Tsunade sama…- Dijo con la poca voz que le quedaba.

La rubia alcanzó a sostenerlo antes de que este cayera de espaldas al suelo. - ¿Cómo es que te paso esto? - Pregunto preocupada, pues el cuerpo del pelirrojo estaba cubierto de heridas.

-Yo…proteger…niños…- Dijo en apenas un susurro.

Tsunade levanto al pelirrojo con todo y bebé en sus brazos y entro al hospital. Al momento en que entro, las miradas se posaron en ella, las enfermeras al ver al pelirrojo corrieron con una camilla para el mismo e inmediatamente se lo llevaron a una habitación.

Varias horas pasaron, en ese lapso de tiempo llegaron al hospital unos inconscientes Minato y Kushina, junto con unos exhaustos Jiraiya y Sarutobi. Dejaron a los Namikaze/Uzumaki en un par de camillas y entregaron a los bebés a las enfermeras. Finalmente se percataron de la presencia de Tsunade junto con Fugaku hablando afuera de una de las habitaciones, por lo que se acercaron para verificar si todo estaba bien.

- ¿Qué sucede? - Pregunto el peliblanco acercándose a su compañera.

Tsunade al percatarse de que su compañero y maestro se acercaban miro a Fugaku. -Sera mejor que le dejes descansar por hoy, mañana deberías venir a verle en cuanto despierte- murmuro melancólicamente la Sannin.

El pelinegro miro por la ventana de la habitación antes de asentir y retirarse.

Finalmente, Jiraiya y Sarutobi llegaron con la rubia. –¿Algún problema con los Uchiha? – Pregunto el peliblanco.

-No, no es eso- Respondió Tsunade antes de suspirar -Escuchen y no se alarmen, se trata de Naruto…- dijo mientras agachaba la cabeza.

- ¿Naruto? - Pregunto el peliblanco pensativo a lo que recibió un golpe en la cabeza de parte de Hiruzen.

El viejo mono miro a su alumna preocupado - ¿Qué sucede con el chico? – Pregunto temeroso por la respuesta - ¿Su vida corre riesgo? – Continuó Interrogando el anciano.

La rubia levanto la mirada y le conto a su compañero y a su maestro el cómo encontró al chico. -…ya le he tratado las heridas por lo que su vida no corre riesgo, pero…- Tsunade se mordió el labio inferior con angustia.

El anciano y su discípulo la miraron extrañados hasta que después de un par de minutos Jiraiya habló. -pero… ¿Qué? - Pregunto el peliblanco.

Tsunade respiro profundo antes de hablar de nuevo, los miro a los ojos y finalmente soltó la noticia. -Ha perdido uno de sus ojos… El chico ha quedado tuerto…- Dijo la Sannin de las babosas.

Los hombres frente a ella rápidamente se dirigieron a la ventana de la habitación, viendo a través de ella al pelirrojo cubierto de vendas por todo el cuerpo, pero lo que más resaltaba, eran las vendas manchadas de sangre justo sobre su ojo izquierdo.

Nadie dijo nada, los tres se limitaron a ver al pequeño niño con tristeza, tenia poco tiempo que cumplió los 7 años y de un momento a otro había perdido uno de sus ojos, sin duda alguna seria un duro golpe para alguien tan joven. ¿Qué será lo que le depara al pequeño? Fue la pregunta que paso por la mente de los tres adultos en la ventana.

Continuara…

Bueno, eso es todo por parte del prólogo.

Como dije antes, soy primerizo en estas cosa por lo que espero me tengan paciencia.

En un par de días espero subir la continuación, sean pacientes,

Nos vemos en unos días :3