¡Hola!
Primero que nada, quiero gradecer a los que le han dado una oportunidad a esta historia y dieron Follow. No los decepcionare, daré todo de mi para hacer de esta una gran historia.
Sin más que decir, les dejo el primer capítulo.
-mmmmm- Persona hablando.
-mmmmm- Demonio/Invocación hablando.
-(mmmmm)- Persona pensando.
-(mmmmm)- Demonio/Invocación pensando.
-mmmmm (mmmmm)- Jutsu (traducción).
-Capítulo I: Aceptando la realidad-
[Hospital de Konoha]
Había pasado un día entero desde el incidente que involucraba al enorme Kitsune, gracias a la rápida reacción del Yondaime Hokage las bajas habían sido considerablemente bajas.
En este momento el rubio y su familia se encontraban en el hospital de la hoja, recuperándose de la feroz batalla que había llevado acabo contra el enmascarado y la bestia con colas.
Poco a poco fue abriendo sus ojos, dándose cuenta del que el amanecer había llegado, miro a sus alrededores, notando que se encontraba en una amplia y blanca habitación de hospital. En ese momento se abrió la puerta, dando paso a una rubia de prominente delantera. -Veo que despertaste, Minato- dijo ella.
-Si, aun no me siento al 100, pero creo que estoy lo suficientemente bien como para levantarme, no puedo estar en cama, la aldea me necesita- dijo Minato mientras se sentaba sobre su cama.
La rubia soltó un suspiro. -No deberías presionarte tanto, Sarutobi sensei tomo las riendas del asunto mientras te recuperas- comentó.
El ojiazul la miro por unos segundos antes asentir y hablar de nuevo. -Bien, en ese caso supongo que puedo esperar un poco más- murmuro antes de abrir los ojos con sorpresa y mirar a la rubia de nuevo. - ¿Qué hay de Kushina y los niños? – preguntó nervioso.
Tsunade frunció el ceño al ver la falta de preocupación por cierto pelirrojo. -Kushina se encuentra bien, gracias a la gran vitalidad del clan Uzumaki logro resistir la fatiga y el castigo de que le extrajeran al Kyuubi- explicó la Sannin. -Por otro lado, tanto Menma como Natsumi siguen en observación, no presentan cambios, por lo que pronto podrán verlos. No te preocupes, están en perfecto estado- termino de decir.
Minato soltó un suspiro de alivio, parece que su familia estaba bien, aunque sentía que se le olvidaba algo.
Tsunade espero un par de segundos antes de abandonar la habitación, si permanecía un segundo más allí no dudaría en golpear al rubio por olvidarse de su primogénito. Camino por un par de pasillos antes de llegar a una habitación en la cual una chica y un chico, ambos pelinegros y con el símbolo del clan Uchiha veían por la ventana lo que sucedía. Se acercó a ambos preguntó. – ¿No entraran a verle? –
Ambos pelinegros dieron un brinco, estaban tan perdidos viendo lo que pasaba dentro que no notaron a la rubia hasta que hablo. La primera en responder fue Yukiko. -No es que no queramos… pero ahora mismo Chichue (padre) esta hablando con el…- dijo con un tono triste.
-Ya veo, deberían tomarlo con calma…- dijo mientras veía por la ventana al patriarca del clan Uchiha hablar con el pelirrojo.
El pelinegro le miro con un semblante serio, pero se notaba el nerviosismo en su mirada. - ¿Realmente no hay nada que se pueda hacer? – preguntó.
La Senju negó. -Hice todo lo que pude, lastimosamente su ojo recibió un daño irreparable…- explicó.
En ese momento Fugaku salió de la habitación, su semblante serio remarcaba que había sido una charla dura. -El seguirá bajo mi cuidado, no lo ha tomado del todo bien, pero saldrá adelante- dijo mientras se giraba a mirarlo por la ventana. -No dejare que caiga en la desesperación…- murmuró antes de mirar a sus otros estudiantes. -Déjenlo descansar por el resto del día, tiene que asimilar su situación actual- ordenó. -Sé como se sienten, pero ahora mismo él necesita espacio- terminó de decir mientras ponía una mano sobre un hombro de cada uno.
Los pelinegros asintieron de mala gana, miraron por la ventana a su amigo y marcharon con su Jonin sensei.
La rubia por su parte se acerco a la ventana y observó al Uzumaki unos minutos más antes de retirarse.
Dentro de la habitación el pelirrojo miraba por la ventana del hospital la situación en la aldea. Había mucho movimiento en la puerta sur, pero parecía que podrían llevar a cabo la reconstrucción sin problemas. Aun así, su mirada se encontraba perdida en el horizonte mientras que, con su temblorosa mano izquierda, tocaba las vendas sobre su rostro. No sentía dolor, es más, no podía sentir nada. Debieron haber retirado el glóbulo ocular, pues tenía entendido tenia escombros incrustados en el mismo. Aparto esa línea de pensamientos mientras se recostaba de nuevo, parece le esperaba un duro camino por delante.
Al día siguiente, recibió visitas de su equipo al completo esta vez, eso le hizo sentir feliz, al principio Yukiko le abrazo con su rostro bañado en lágrimas, lo que le hizo llorar un poco también. Shisui por otro lado no dejaba de preguntar por su estado una y otra vez, se notaba que estaba preocupado. Luego de un par de horas charlando con su equipo, estos tuvieron que retirarse, según Fugaku, debían ayudar en las reparaciones.
Naruto espero el resto del día a que sus padres le visitaran, pues según había escuchado, fueron dados de alta ese mismo día por la mañana. Lastimosamente para el pelirrojo, eso no sucedió.
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[Konoha, 12 años después]
En estos 12 largos años hubo muchos sucesos importantes en la vida del pequeño pelirrojo. Comenzando por el despertar de su Kekkei Genkai, así es, al poseer sangre del clan Uzumaki de parte de su madre, Naruto heredó las famosas Kongō Fūsa (Cadenas de Sellado de Diamantina). Por lo que, pese a haber perdido uno de sus ojos, gracias a las cadenas se convirtió en una verdadera leyenda entre los shinobi de la hoja.
Gracias a su nuevo Kekkei Genkai y a su arduo entrenamiento, él junto con Yukiko se convirtieron en Chunin a la corta edad de 9 años. Algo sorprendente, volviéndose así un prodigio incluso más increíble que el mismísimo Minato Namikaze.
Debido a sus increíbles avances y proezas a tan corta edad, finalmente capto la atención de sus padres, pero para ese entonces, el joven ojivioleta ya había perdido las esperanzas de formar parte de esa familia. El mismo renunció a su apellido, ya no era más Naruto Namikaze, pasó a ser únicamente Naruto Uzumaki. Al ser descendiente directo del líder del clan Uzumaki (de parte de Kushina, ya que esta era hija del líder del clan) este paso a ser el heredero del mismo, pero solo se convertiría en el legítimo líder una vez alcanzara mínimo los 12 años de edad.
Por su parte, tanto Kushina como Minato se encontraban devastados, habían estado tan ocupados cada uno en su carrera shinobi que habían ignorado a su primogénito, al principio simplemente comenzó como una falta de tiempo, pero seguían viéndolo de vez en cuando e incluso cenando juntos en algunos momentos, pero esto fue empeorando al punto en que apenas y se veían una vez al mes. Aún y cuando el continuaba intentando llamar su atención haciendo cosas cada vez más increíbles. Minato nunca leía los informes de su equipo, pues confiaba en que Fugaku llevaría a cabo la misión de la mejor manera posible así que, no fue hasta que ascendió a Chunin que supo de todo lo que había hecho a tan corta edad. Después de que nacieran Menma y Natsumi, pasaron completamente de él, como si nunca lo hubieran tenido en primer lugar, pues se centraron el que los niños crecieran de la mejor manera sin que el Chacra del Kyuubi les causara problemas.
Kushina era la que peor lo estaba llevando, ella venia de un clan en el que la familia era lo más importante y aquí estaba ella, ignorando a su primer hijo al que juro cuidar con su propia vida, aquel que era un calco casi perfecto de ella. No había día en que no se reprendiera a si misma por lo que había hecho. ¡Por dios, ni siquiera sabía que había perdido uno de sus ojos! La culpa y el remordimiento la carcomían por dentro, incluso más cuando fue el propio Naruto quien se excomulgo del clan Namikaze al que ahora pertenecía como esposa de Minato. Ahora los pequeños Menma y Natsumi crecerían sin tener a su hermano cerca.
Volviendo al joven pelirrojo, este aun se preguntaba si había hecho lo correcto, pues había sido un paso doloroso para él, pero le era más doloroso aún el estar en esa casa y sentirse fuera de esa familia. No les guardaba rencor, no les odiaba, no… Se sentía decepcionado y dolido por ello. Aun así, con ayuda de Yukiko y Shisui, junto con su Sensei, logro salir adelante, convirtiéndose en Jonin a la edad de 12 años.
Para este momento le fue cedido el liderazgo del Clan Uzumaki junto con un terreno en el que se llevaría a cabo la construcción del complejo del mismo. Lastimosamente esto tardaría unos años, por lo que recibió un pequeño departamento en el centro de la aldea.
Mientras tanto, el entrenamiento de sus hermanos había comenzado, pues, a sus 5 años ya mostraban signos del chacra del Kyuubi. Minato y Kushina, aun arrepentidos de lo sucedido con su primogénito, les dedicaban todo el tiempo que les era posible. Aunque bien sabían que eso no borraría los errores del pasado…
Al cumplir los 15 años Naruto comenzó una relación formal con su querida compañera y amiga de la infancia Yukiko. Con una proposición oficial a Fugaku, el cual estuvo de acuerdo, confiaba en él, no por nada era uno de sus amados alumnos. Un par de días después de aquello, Yukiko se mudó al departamento de Naruto, comenzando así una de las mejores épocas para el pelirrojo. Lamentablemente lo bueno, no dura mucho. Por recomendación del concejo y por falta de tropas, Naruto pasó a formar parte de las fuerzas ANBU un par de meses después. Yukiko al enterarse de esto, solicito unirse junto con Shisui al escuadrón ANBU del pelirrojo y debido a sus habilidades y a las del otro pelinegro, no se les negó. A partir de ese momento aquellos 3 jóvenes fueron temidos como uno de los escuadrones más peligrosos del país del fuego.
Dos años más tarde sucedió un incidente de gran escala en la aldea de la hoja, pues el famoso Clan Uchiha había perecido en su mayoría, quedando como únicos supervivientes Mikoto, Sasuke y Yukiko Uchiha.
Con el complejo Uchiha en la ruina, los 3 supervivientes fueron acogidos por Naruto (bueno, Yukiko ya vivía con el) en el complejo Uzumaki.
La perdida de su maestro, Fugaku, y de su mejor amigo, Shisui, causaban un gran pesar en el pelirrojo, el cual comenzó a desahogarse tomando el doble de misiones de las que solía llevar a cabo. Por su lado Yukiko solo podía participar en la mitad de dichas misiones, pues en su mayoría el pelirrojo iba solo.
Eso nos lleva a ala actualidad, donde un joven pelirrojo con el uniforme ANBU estándar que consistía en un conjunto de camiseta sin mangas y pantalón, ambos negros, unas sandalias ninja del mismo color; por encima llevaba una armadura ligera y unos cobertores en los brazos y piernas. Lo que resaltaba era un ninjato de mango blanco rodeado de lo que parecían vendas rojas colgando de su espalda y una máscara de zorro cubriendo su rostro. Saltaba entre las ramas de los árboles en dirección de la aldea, pues estaba regresando después de cumplir una misión que duro un par de días. Esto se podía notar ya que en su uniforme y mascara se encontraban rastros de sangre seca. A su lado se encontraba una pelinegra con un uniforme igual al suyo, solo diferenciándose en la máscara, ya que la de la chica era de un lobo.
Tras unos minutos de silencio, la pelinegra habló. - ¿Qué haremos al volver? – Pregunto curiosa por la respuesta.
El pelirrojo se detuvo unos segundos y entonces respondió. -Supongo que lo primero será informarle a Hokage sama que hemos cumplido la misión exitosamente, después de eso deberías volver al complejo, Mikoto san debe estar preocupada, yo por otro lado…- el ojivioleta no pudo terminar su oración ya que fue interrumpido por la chica.
-Tu volverás conmigo a casa- dijo con un tono de voz demandante. -Ya has hecho suficiente, sabes que a ninguno de ellos le gustaría verte en este estado…- murmuró.
Naruto guardo silencio pensando profundamente en sus palabras, posteriormente soltó un suspiro y respondió. -Ah, tienes razón, es solo que yo aún no…- su voz se notaba melancólica.
Yukiko se detuvo en seco, haciendo que el pelirrojo la imitara en cuanto se giro a verla la pelinegra se lanzó a sus brazos. -Sé que es doloroso, también lo es para mí… Pero puedo sobrellevarlo por que te tengo a ti…y tu me tienes a mi…- dijo cariñosamente.
El pelirrojo sonrió debajo de su mascara y le abrazo con un poco más de fuerza. -Gracias Yuki- murmuró. -Te amo-
Yukiko sonrió al sentir al chico acercarse más a ella. -También te amo, Naru- dijo mientras recargaba su frente con la suya.
Después de un par de minutos continuaron con su camino.
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[Konoha, Academia Ninja]
Era un día importante en la vida de Natsumi Namikaze y su hermano Menma, pues hoy se decidirá si son aptos de convertirse en Genin y salir de la academia.
Natsumi se encontraba sentada en su lugar típico, al frente de la clase, le gustaba prestar atención y aprender cosas nuevas cada día. Después de todo, debía mantener una imagen digna de la mejor de su clase y una de las herederas del clan Namikaze. Como era un día especial, vestía ropas más cómodas y adecuadas para la prueba, empezando por una camiseta roja con cuello alto, este de color negro, un short que le llegaba un poco más debajo de medio muslo y de color negro. Sus brazos eran cubiertos por unas mangas verdes que cubrían hasta sus codos y para terminar su conjunto unas sandalias ninja negras que cubrían por encima de sus tobillos. Su largo cabello rojo estaba atado en una cola de caballo alta dejando solo un par de mechones que enmarcaban su rostro, dejando ver sus finos rasgos y sus bellos ojos azules junto con aquellas marcas en sus mejillas parecidas a bigotes.
Miro a sus alrededores para notar que todos en el salón de clases se encontraban en sus cosas, el heredero de los Nara se encontraba dormido como si nada, mientras su amigo Choji Akimichi comía sus frituras sentado a un lado de él. Cierta pelirrosada de familia civil se encontraba discutiendo con una chica rubia por llamar la atención del heredero Uchiha.
Hablando del mismo, era pelinegro, al igual que la mayoría de las personas que pertenecían a este clan, llevaba una camiseta azul oscura de manga corta y cuello alto, en su espalda resaltaba el símbolo del clan Uchiha. En la parte inferior traía un short blanco que llegaba por encima de sus rodillas y unas sandalias ninja azules. En sus brazos resaltaban unos calentadores blancos que cubrían por encima del codo. En este momento se encontraba mirando por la ventana, divagando en sus pensamientos, más precisamente en lo sucedido con su clan hace ya 2 años. De no ser por su hermana y su novio ahora mismo él y su madre estarían muertos también. Sacudió su cabeza tratando de alejar esos pensamientos de él, debía centrarse en la prueba de hoy, después de todo debía volverse un ninja capas de superar a su hermana. Debía ser más fuerte, lo suficiente para matarlo a él… De nuevo sacudió esos pensamientos de su cabeza y soltó un suspiro al sentir una presencia sentarse a un lado de él.
- ¡Sasuke, peleemos! – dijo un chico rubio de ojos violetas y particulares marcas en las mejillas. Su peinado era bastante parecido al del actual Hokage, solo que su cabello era más corto, su ropa consistía en una camiseta gris de manga corta, unos pantalones tipo ANBU negros y unas sandalias ninja del mismo color. En los brazos llevaba unas muñequeras negras con el símbolo del clan Uzumaki en ellas.
El pelinegro lo miro un par de segundos y luego respondió. - ¿No puedes esperar a la prueba? – dijo de algo irritado. -No falta mucho para que inicie, deberías estar preparándote o pateare tu trasero Menma- bufó.
El rubio soltó una carcajada antes de hablar de nuevo. – No hay nada de que preocuparse, gracias al entrenamiento de Tou chan sé que pasaré fácilmente esta prueba- exclamó confiado.
Por su parte la pelirroja solo negaba ante la actitud de su hermano, sus padres no los habían educado para ser una panda de niños arrogantes como solían serlo los niños de otros clanes. Soltó un pequeño suspiro y se dirigió a su hermano. -Menma toma asiento, Iruka sensei no tardará en llegar- dijo mientras lo jalaba del cuello de su camiseta.
En ese momento la puerta del aula se abrió y un hombre de cabello castaño entro, llevaba el atuendo clásico de un Chunin, que consistía en una camiseta azul oscuro de manga larga y un pantalón tipo ANBU del mismo color. El característico chaleco verde por encima y su protector con el símbolo de Konoha atado en la frente. Lo peculiar del hombre era su singular cicatriz en su rostro, justo en el puente de su nariz. El hombre dejo unos papeles en el escritorio y espero a que su clase guardara silencio, cosa que no sucedió, poco a poco comenzó a perder la paciencia y finalmente llego a su límite. - ¡GUARDEN SILENCIO Y TOMEN ASIENTO DE UNA VEZ! – gritó mientras parecía que su cabeza crecía varias veces de forma anormal. Una vez todos estaban en silencio y en sus ligares, se aclaro la garganta y habló. -Hoy es el día, finalmente mostraran sus habilidades aprendidas a lo largo de este tiempo y se decidirá si están listos para convertirse en Genins- dijo para posteriormente explicar de que trataría la prueba.
Era bastante sencillo, primero una prueba escrita para mostrar sus conocimientos teóricos a lo largo de su estadía en la academia, posteriormente saldrían a uno de los campos de entrenamiento en donde harían una prueba de lanzamiento de kunais y shurikens, luego una sencilla prueba sobre disipar genjutsus categoría D. Finalmente, debían mostrar que dominaban los 3 Jutsus básicos de la academia. En adición a esto, los herederos de clanes grandes debían mostrar como mínimo que estaban aprendiendo uno de los Jutsus provenientes del mismo.
El castaño les entrego su examen por escrito y una vez todos tenían uno, la prueba dio inicio.
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[Konoha, Oficina del Hokage]
Minato se encontraba haciendo el infernal papeleo que conllevaba el trabajo como líder y cabeza de la aldea hasta que sintió una presencia en su oficina, levanto la mirada y habló. -Adelante- fue todo lo que dijo, en ese momento de las sombras apareció un ANBU de cabellera roja y mascara de zorro. El rubio lo miro y soltó un pequeño suspiro de alivio, el pelirrojo llevaba 3 días de retraso desde que lo mando a esa misión. -Naruto, me alegra ver que volviste, ¿vienes a informar? – preguntó el rubio.
El pelirrojo que se encontraba con una rodilla en el suelo en señal de respeto, levanto la mirada para dirigirse a su líder. -Si, a eso vine, pero le agradecería que no me llame por mi nombre cuando estoy de servició, Hokage sama- respondió el pelirrojo.
El rubio se desanimó un poco, habían pasado ya unos años desde que el pelirrojo dejo su familia y dejo de verle como un padre, pero aún no podía acostumbrarse a ello, tal vez algún día pueda verle de nuevo de esa forma. Miro al pelirrojo y hablo de nuevo. -Claro, lo siento Kitsune (Zorro) – dijo el rubio.
El pelirrojo asintió y se puso de pie -Volviendo al reporte de la misión, me disculpo por el retrasó. Logramos encontrar su escondite, pero había demasiados enemigos… Apenas y pudimos escapar de ellos, pero trajimos la información que buscábamos- explico el pelirrojo, a lo que Minato solo asintió, permitiéndole continuar. -Lastimosamente no pudimos verificar si se trataba de Madara o no, pero si sus conexiones con Orochimaru, parece que planean formar una especie de organización- reportó el pelirrojo.
El rubio lo miro sorprendido - ¿Una organización? ¿Con que fin? – pregunto el Yondaime.
El pelirrojo le dedico una mirada seria. -Caza de bijus- respondió.
Minato no se esperaba esto, si no fuera por que se trata de Naruto no lo creería, esto era algo sumamente importante, no solo involucraba que buscaban un desbalance en el poder de los grandes países, sino que tanto Menma como Natsumi se volverían blancos de aquella futura organización. Guardo silencio un par de minutos procesando la información hasta que hablo de nuevo. - ¿Sabemos algo más? ¿Quiénes la conforman? ¿Cuándo comenzaran a moverse? – pregunto ansioso el rubio.
Naruto negó. -Lamento informarle que eso es todo lo que pudimos averiguar-
El Namikaze se giro al ventanal de su oficina. -Bien, puedes retirarte- ordenó.
En el instante siguiente el pelirrojo ya no estaba.
Minato se quedo pensando en el informe de la misión mientras pensaba en las opciones de lo que podía hacer. Suspiro al ver la hora, debía ir y supervisar los exámenes en la academia, ya pensaría en que hacer, de paso hablaría con Sarutobi en busca de un concejo.
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[Konoha, Academia Ninja]
La prueba escrita había terminado y ahora mismo todos seguían al castaño hasta uno de los campos de entrenamiento, en el cual ya se encontraba una multitud de personas, eran los padres de los examinados. Poco a poco las personas se fueron acomodando en las gradas que trajeron los Chunin ayudantes de Iruka. Al frente se encontraba Kushina, la cual vestía una camiseta verde de manga corta, un short negro que le llegaba por encima de las rodillas y unas sandalias ninja del mismo color. Su cabello estaba suelto y no portaba ni su chaleco, ni su banda ninja, dando a notar que no se encontraba de servicio.
A su lado se encontraba su mejor amiga, una hermosa mujer de cabello negro y largo, de ojos del mismo color y rasgos finos. Vestía un largo vestido negro que remarcaba su buena figura y en su espalda portaba con orgullo el símbolo del clan Uchiha, se trataba ni más ni menos que de Mikoto Uchiha.
Las dos platicaban animadamente mientras veían llegar a sus respectivos hijos. Kushina le dedicaba miradas de preocupación a su amiga, después de todo había perdido a todo su clan junto con su esposo y ahora solo le quedaban sus hijos, pero parecía sobrellevarlo bien.
Por su parte Mikoto veía con una sonrisa a su hijo realizar las pruebas, le preocupaba que llegara a tomar un mal camino por culpa del incidente ocurrido dos años atrás, pero parecía que la influencia del pelirrojo le hacía bien al pelinegro. No había día en que no se sintiera agradecida para con el Uzumaki, no solo les había salvado, sino que también les dio asilo y protección, ya que el consejo estaba barajeando la opción de convertirla junto con su hija en máquinas de procreación para traer de vuelta al famoso clan del ojo rojo. Obviamente el pelirrojo se negó y se ofreció a cuidar de su familia al completo y con el apoyo del Hokage y algunos otros clanes, el consejo no tuvo más opción que aceptarlo. Pensar en eso le hizo soltar un suspiro de alivio, para posteriormente sonreír de nuevo.
En ese momento una pelinegra más joven llegó corriendo a donde se encontraban sorprendiendo a ambas mujeres, iba vestida con un vestido blanco de tirantes que le llegaba a medio muslo, el cual remarcaba su trabajada figura y su generoso pecho, debajo del mismo llevaba un short de licra negro que cubría sus muslos llegando por encima de las rodillas y unas sandalias ninja del mismo color, en su espalda se notaba el característico símbolo del clan Uchiha. La primera en hablar fue Mikoto. - ¡Yukiko! – exclamó. – Gracias a dios, ¡Estas bien, estaba muy preocupada por ustedes! – le regañó mientras se lanzaba a abrazarla.
Yukiko correspondió al abrazo de su madre para después responderle -Lo siento Okaa sama, la misión se complico más de lo que debería- explicó.
La pelinegra mayor se separo de ella sorprendida, era la primera vez que escuchaba que una misión de le complicara al dúo más peligroso de la aldea. - ¿Qué sucedió? ¿Dónde está Naruto san? – preguntó preocupada de no ver al pelirrojo.
-No te preocupes Okaa sama, Naru debe estar terminando de reportarse con Hokage sama, no debería tardar en llegar- explicó -En cuanto a lo que sucedió… supongo que más tarde lo explicaran el Hokage mismo, solo puedo decir que es algo serio- dijo la pelinegra haciendo que su madre guardara silencio al igual que la pelirroja que escuchaba curiosa la charla de su amiga con su hija. -Cambiando de tema, ¿Llegue tarde? ¿Cómo le va a Sasuke? – preguntó curiosa.
La Uchiha mayor salió de su línea de pensamientos para mirar a su hija. -De hecho, legaste a tiempo para la prueba de Genjutsu, Taijutsu y Ninjutsu- respondió.
En ese momento, llego Minato en su clásico destello amarillo justo frente a los aspirantes. -Podemos dar por iniciada la tercera prueba- dijo mientras caminaba a la mesa de los examinadores, se de tuvo y se giro a los aspirantes para hablar de nuevo. -Espero mucho de ustedes- dijo con una amable sonrisa.
Esto pareció inspirar a varios de los pequeños aspirantes, excepto por cierto pelinegro que se encontraba mirando a las gradas, más precisamente al lugar en el que se encontraban su madre y su hermana. Parecía estar buscando algo o a alguien, soltó un suspiro para mirar al frente de nuevo. Justo en ese momento alguien le toco el hombro haciendo que volteara a ver de quien se trataba.
- ¿Buscabas a alguien? – dijo un joven pelirrojo con una máscara de zorro, iba vestido con una camiseta sin mangas roja y un pantalón tipo ANBU negro junto con unas sandalias ninja del mismo color, su cabello rojo y largo se encontraba atado en una coleta baja que colgaba sobre su hombro, en su espalda resaltaba el símbolo del clan Uzumaki. Si bien no podía ver su rostro, sabia que estaba sonriendo y por su tono de voz podía saber que estaba jugando con él.
El pelinegro sonrió al verle y después negó con la cabeza. -No, solo esperaba mi turno- respondió.
El Uzumaki soltó una leve risa, contagiando al joven Uchiha. -Buena suerte Sasuke, da lo mejor de ti- dijo mientras caminaba a las gradas.
El pelinegro solo sonrió mientras caminaba al centro de la clase, era su turno después de todo.
El pelirrojo llego a las gradas y camino hasta llegar a donde se encontraban las pelinegras, las cuales al verlo sonrieron. La Uchiha menor corrió a abrazarlo. - ¿Cómo te fue con Hokage sama? – preguntó.
El pelirrojo suspiro antes de responder. -No me sorprendería si convoca una reunión del consejo, después de todo es un tema complicado- explicó para luego girarse a la pelinegra mayor. -Lamento el retrasó Mikoto san, pero traje a su hija sana y salva como le prometí- dijo el pelirrojo.
Mikoto miro al pelirrojo con una sonrisa. -Gracias, pero me da gusto ver que también volviste a salvo- contestó.
Kushina miraba al pelirrojo, sabia que se trataba de Naruto, pues solo había un miembro del clan Uzumaki (Ella adopto el apellido Namikaze al casarse con Minato, por lo que su decendencia llevaría el mismo apellido), le dedico una mirada triste y preocupada al pelirrojo, pues según había escuchado, desde que su maestro y su mejor amigo murieron no se quitaba aquella mascara más que dentro del complejo Uzumaki. Quería abrazarlo, ya que sabia que el pelirrojo debía estar sufriendo por su perdida, pero ella había perdido ese derecho hace años… Salió de su línea de pensamientos al ver al pelirrojo frente a ella.
-Buenas tardes Kushina sama, ha pasado un tiempo…- dijo el ojivioleta.
La pelirroja miraba aquella máscara, era blanca con líneas rojas en los bordes, lo curioso era que dicha mascara solo tenia un orificio en su ojo derecho, el izquierdo era solamente un círculo pintado, no debía preguntar, sabia el por qué de ese diseño tan peculiar, lo que la hacía sentir culpable. -B…buenas tardes Naru…to san- dijo correspondiendo al saludo. -Si, ha pasado un tiempo… Me alegra verte bien…- murmuro, a lo que el pelirrojo solo asintió y partió a tomar asiento a un lado de la Uchiha menor, haciendo que la pelirroja bajara la mirada con tristeza.
Volviendo al examen, en estos momentos estaba por empezar la prueba de ninjutsu para los herederos de clanes ninja. Los resultados anteriores habían sido los esperados, en Genjutsu Sasuke fue el que termino con las mejores notas entre los varones, con Menma por detrás, luego el Nara, el Aburame, etc. Por el lado de las chicas Natsumi se llevo la mejor nota, seguida de la heredera de los Hyuga, luego la heredera de los Yamanaka y posteriormente una chica de familia civil de nombre Sakura Haruno.
En cuanto a la prueba de Taijutsu, en el lado de los varones la mejor nota fue para Menma, seguido de Sasuke, el heredero de los Inuzuka, el Akimichi, etc. De parte de las chicas la mejor nota fue sorprendentemente para la heredera Hyuga, seguida de Natsumi, el resto no tuvo un buen desempeño en esta rama por lo que no vale la pena mencionarlo.
La prueba de ninjutsu dio inicio con el hijo del Hokage dando un paso al frente.
El rubio se paró frente al maniquí de pruebas y comenzó su secuencia de sellos. -Futon: Shinkugyoku (Elemento Viento: Esferas del Vacío)- exclamó y comenzó a inhalar una gran cantidad de aire, posteriormente comenzó a escupirla en forma de balas de aire comprimido. En total lanzó 3 balas que perforaron la cabeza el pecho y el abdomen del maniquí. El rubio volteo hacia su padre y este le asintió con una sonrisa, haciendo que el pequeño rubio sonriera orgulloso de su actuación.
Natsumi fue la segunda en pasar a la prueba, camino hasta llegar frente al nuevo maniquí y comenzó a formar sellos a gran velocidad. – Suiton: Suiryuben (Elemento Agua: Látigo de Dragón de Agua) – exclamó la pelirroja mientras extendía sus brazos al frente con las palmas abiertas paralelamente una a la otra, la humedad en el aire comenzó a condensarse en una esfera de agua entre sus manos, hasta ser una esfera de agua de medio metro de diámetro. De la esfera 5 látigos de agua salieron disparados atravesando y cortando el maniquí. La pelirroja sonrió al ver el resultado de su jutsu y se giró a ver a su madre quien la veía con orgullo y una gran sonrisa, haciendo que esta volviera alegre a su lugar.
El siguiente fue Sasuke, camino tranquilamente hasta llegar frente al maniquí recién reemplazado y comenzó su secuencia de sellos. -Katon: Gokakyu no Jutsu (Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego)- exclamo el pelinegro mientras su pecho se inflaba, posteriormente exhalo una enorme bola de fuego que convirtió en cenizas el maniquí. Sonrió y volvió a su lugar. Una vez en su lugar volteo una vez mas a las gradas, solo para ver a su madre y a su hermana sonriendo con orgullo y sorprendentemente el pelirrojo descubriéndose medio rostro, mostrando su ojo violeta y una sonrisa al pelinegro, el cual sonrió aún más al verle.
El resto de herederos mostro un jutsu característico de su respectivo clan:
Kiba Inuzuka utilizó el famoso Gatsuga (Colmillo sobre colmillo).
Hinata Hyuga sorprendió a todos al usar una de las técnicas más complicadas del clan a su edad, pues uso el famoso Hakkesho Kaiten (Ocho Trigramas Palma de Retorno al Cielo).
Shino Aburame uso el perturbador y mortal Hijutsu: Mushidama (Jutsu Secreto: Esfera de Insectos).
Ino Yamanaka mostró el Shintenshin no Jutsu (Jutsu cambio de cuerpo y mentes).
Shikamaru Nara por su parte y con mucha pereza, ocupó el característico Kagemane no Jutsu (Jutsu posesión de sombra) del clan Nara.
Choji Akimichi, el Baika no Jutsu (Jutsu multi tamaño) del clan Akimichi
Finalmente termino la prueba de ninjutsu y los resultados fueron bastante sorprendentes.
Natsumi y Sasuke quedaron en primer lugar con la mejor nota, seguidos de Menma y Hinata, quienes también empataron. Luego vino Shino, Kiba, Shikamaru, Ino, Choji, etc.
El Hokage sonrio ante la cantidad de talento que había entre los jóvenes shinobi. Se levanto y dio un discurso de graduación y posteriormente comenzó la entrega de protectores.
Al recibir sus protectores de parte de su padre, Menma y Natsumi corrieron con su madre para mostrar orgullosos sus resultados, pasando frente a Naruto el cual los miraba recibir un cariñoso abrazo de parte de Kushina quien sonreía y los pegaba a su pecho irradiando felicidad y orgullo.
Yukiko al notar eso tomó al ojivioleta de la mano para llamar su atención, haciendo que le mirara a los ojos. - ¿Estas bien? – pregunto preocupada.
El pelirrojo miro a los Namikaze unos segundos y volvió a cruzar su mirada con la joven Uchiha. -No te preocupes Yuki, estoy bien- dijo mientras sonreía debajo de su mascara. -Vamos, debemos felicitar a Sasuke- dijo mientras caminaba, sin soltar su mano, hacia el pelinegro que se encontraba hablando con una contenta Mikoto. -Lo hiciste bien- dijo mientras revolvía su cabello.
El joven Uchiha se giro para mirarlo y sonreír. -Gracias Nii san- dijo el pelinegro antes de ser asaltado por un abrazo de parte de su hermana.
Yukiko abrazo con fuerza a su hermano. -Felicidades Sasuke- dijo sonriente.
Era un ambiente alegre para los 3 pelinegros y el ojivioleta, hasta que Mikoto hablo. -Bien, vayamos a casa y celebremos con una deliciosa cena- sugirió.
Todos asintieron y comenzaron a marcharse, sin notar la mirada de parte de la familia Namikaze.
Kushina y Minato miraban melancólicamente al Uzumaki partir, mientras que los dos recién graduados le miraban curiosos. Fueron unos minutos de silencio hasta que Menma habló. -Kaa chan ese hombre tiene el mismo color de cabello que Natsumi y tú- dijo impresionado.
La pelirroja mayor le miro sorprendida y posteriormente sonrió. -Si… eso parece…- respondió. – Bueno, por que no celebramos a los recién graduados yendo a Ichiraku por un delicioso tazón de ramen ¿les parece bien? – preguntó.
- ¡SI! - respondieron ambos Genin.
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[Konoha, Reunión del Consejo]
Esa misma noche después de la celebración tanto en la casa Namikaze como en la Uzumaki, se llevo a cabo una reunión del consejo en donde Minato relato el informe proporcionado por Naruto. Esto creo un ambiente tenso, hubo mucha controversia de parte del consejo civil, el cual proponía desde encerrar a los Jinchuriki enviarlos a un lugar lejos de la aldea. Obviamente esto fue totalmente descartado y gracias a la mirada asesina de Minato, no se atrevieron a sugerir cosas así de nuevo.
En ese momento Hiruzen hablo. -Deberiamos priorizar su crecimiento, ¿Qué les parece asigarles a los mejores Jonin sensei que tenemos a la mano? De esta forma les brindamos buena seguridad y un buen maestro para hacerlos crecer- propuso el Sandaime.
-Deberían confiármelos a mí- dijo cierto anciano con un vendaje en la cara. -Puedo asegurar un buen par de armas para la aldea- continúo.
Todo el lado shinobi le dedico miradas nada agradables, más de parte de cierto par de pelirrojos. Kushina por el como hablaba de sus hijos y Naruto por que sabia la forma de actuar del viejo halcón.
Con una mirada llena de ira dirigida exclusivamente al tuerto hombre, Minato habló. -Estas hablando de mis hijos, Danzo- dijo con un tono peligroso. -Di algo así de nuevo y te ejecutaré aquí mismo por acto de traición- amenazó el rubio haciendo callar al vendado e irritado hombre.
El Namikaze suspiro y medito la sugerencia de su predecesor por un par de minutos hasta que por fin tomo una decisión. -Bien, tomaré tu sugerencia Sandaime- dijo el rubio mientras el viejo mono asentía.
Por las siguientes horas discutieron quienes serian los indicados para instruir al par de Jinchurikis y como distribuirían los equipos.
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[Konoha, Academia Ninja]
Los recién graduados se encontraban en el salón de clases, pues hoy les asignarían un equipo, por lo tanto, todos se encontraban ansiosos. Después de 10 minutos Iruka entro al aula, al igual que siempre tuvo que hacer que todos guardaran silencio y tomaran sus lugares antes de empezar.
Natsumi escuchaba atentamente, esperaba que la emparejaran con su amiga Hinata o por lo menos que no le tocara en el mismo equipo que Sakura. Pasaron varios equipos hasta que finalmente escucho su apellido, lastimosamente aun no era su nombre.
-Equipo 7, lo conformaran Menma Namikaze, Sakura Haruno y Sai- leyó Iruka mientras Menma miraba al recién llegado tercer miembro de su equipo. -Su Jonin sensei será Kushina Uzumaki- dijo sorprendido.
Menma se levantó sorprendido - ¿Kaa chan? – murmuró para sí.
Iruka continuó. -equipo 8, conformado por Kiba Inuzuka, Shino Aburame y Hinata Hyuga- leyó. -Su Jonin sensei será Kurenai Yuhi- dijo mientras asentía conforme.
Natsumi soltó un suspiro de decepción, pues no estaría en el mismo equipo de su amiga ojiperla.
El castaño continuó con la lista de equipos. -Equipo 9, lo conforman Shikamaru Nara, Choji Akimichi e Ino Yamanaka- en cuanto termino de recitar al equipo se escucho un grito por parte de la rubia, la cual se quejaba por estar en un equipo con el par de vagos. -Su Jonin sensei será Asuma Sarutobi- dijo.
Natsumi sintió algo de lastima por Ino mientras miraba al Nara dormir y al Akimichi comer junto a el sin importarle nada de lo que decían.
-Equipo 11, lo conformaran Natsumi Namikaze, Sasuke Uchiha y Tang Ziyan- dijo el castaño llamando la atención de la pelirroja que se giró para ver a la tercera integrante de su equipo. Era una joven chica de largo cabello morado claro y ojos del mismo color, su complexión era delgada, pero podían notar que su cuerpo estaba entrenado era de las pocas personas que habían llegado después del examen como el anteriormente mencionado Sai. Ziyan vestía una camiseta negra sin mangas negra, un short azul que le llegaba a medio muslo y unas sandalias ninja negras que le llegaban poco antes de la rodilla. Portaba un par de guantes negreros sin dedos y su porta kunai en la pierna derecha. Mientras Natsumi miraba atenta a la pelimorada, Iruka continuó. -Veamos, su Jonin sensei será Na… ¿Qué? Esto debe estar mal…- murmuro mientras hablaba con el Chunin a su lado para después abrir los ojos con sorpresa. -El…el Jonin sensei del equipo 11 será Naruto Uzumaki- exclamó el castaño.
En ese momento todos se preguntaban de quien estaba hablando, ¿Quién era ese tal Naruto para hacer que se sorprendiera tanto? Natsumi miro a su alrededor todos pensaban lo mismo, exceptuando al par recién llegado, Sai miraba al castaño como si no se creyera lo que leyó, mientras que Ziyan sonreía alegremente con sus ojos tan brillantes como un niño que recibió lo que quería en navidad. No entendía el porqué de la reacción de esos dos, pero al menos le había tocado un buen equipo, Sasuke podía llegar a considerarse alguien confiable, además de que era lo suficientemente fuerte como para haber empatado con ella como el mejor del curso. Luego estaba la pelimorada, solo con verla podía ver que era fuerte. Solo esperaba que su Sensei no fuera un inútil. Suspiro -Ojalá me hubiera tocado con Kaa san- murmuro.
-Bien, esos son todos los equipos- dijo el castaño mientras le daba un breve discurso a sus ahora antiguos alumnos.
La pelirroja estuvo tanto tiempo divagando que no había escuchado el resto de equipos, suspiro y le restó importancia, debía centrarse en su equipo desde ahora.
-…les deseo lo mejor chicos, sé que serán grandes Shinobi en el futuro- con eso dicho, Iruka abandono el aula.
Segundos después de que Iruka cerrara la puerta Natsumi abrió los ojos sorprendida, pues un remolino de plumas en llamas azules se formó, del mismo apareció alguien que ya habían visto antes en la prueba de ayer. Esta vez llevaba el característico uniforme Jonin, que consistia en una camiseta negra de manga larga, un pantalón tipo ANBU igualmente negro, unas sandalias ninja negras y un chaleco verde encima. Lo más sobresaliente de aquel hombre era su larga cabellera roja como la suya y la de su madre, la cual estaba amarrada en una coleta baja que colgaba en su hombro. Sumado a esto, el pelirrojo llevaba una máscara de zorro con detalles rojos y un solo agujero en su ojo derecho. Después de mirar a toda la clase por un par de segundos el pelirrojo habló.
-Natsumi Namikaze, Tang Ziyan y Sasuke Uchiha, ustedes tres tienen 10 minutos para llegar al campo de entrenamiento 11 para su prueba- exclamo antes de desaparecer en el mismo remolino de plumas en llamas azules.
Los tres miembros del recién formado equipo 11 se miraron entre ellos antes de salir corriendo por la puerta.
Continuara…
Bueno, aquí esta.
Espero que les guste el primer capitulo ya que me tomo un poco más de tiempo de lo que pensé.
La historia avanza por buen ritmo o eso quiero creer.
Quiero aclarar que los sucesos importantes que vivió Naruto entre los 12 años del incidente del Kyuubi y la actualidad, los contare mediante flash backs. No se desesperen yo se que les gustara lo que tengo planeado.
Como se habrán dado cuenta Yukiko no fue quien asesino al clan Uchiha, como su contraparte canónica (Itachi). El incidente del Clan Uchiha se los contare en futuros capítulos y formara parte de los eventos importantes que sucedieron antes de la graduación de los Namikaze.
Ya, por último, ¿Qué les parece el equipo 11? Realmente tengo mucha esperanza en que les guste su ultimo integrante.
Sin más que decir, les agradezco una vez mas a los que leen esta historia y más a los que la apoyan.
Nos vemos en un par de días con el próximo capitulo.
-Greriel-
