Powerpuff Girls no me pertenece.
Capítulo II
Unas macabras carcajadas le helaron la sangre, sintió como su corazón caía hasta su barriga como si fuese peso muerto a la vez que torcía su cuello hacía atrás con terror mientras detenía sus pasos en medio del tumulto de personas apresuradas, ese distorsionado sonido lo podía identificar en cualquier momento, incluso años después de su muerte. —¡Oh Bubbles! No llores preciosa, no hay nada por lo que te debas de preocupar, todos son felices aquí ¿Qué no ves?
Dirigió su mirada a los alrededores con desesperación buscando al autor de ese enunciado, sin embargo, para su desgracia solo se topaba con los rostros cansados de personas que no durmieron lo suficiente esa noche, con expresiones impacientes empujando a los demás para abrirse paso, descoloridas caras de cuerpos que han trabajado bastante y no han logrado nada, Bubbles se sintió abrumada ante la gente a su alrededor, las ansías le estaban carcomiendo ante tal ambiente desesperanzador, en especial, porque eran rostros conocidos, se trataban de los ciudadanos de Townsville.
—¿Esto eran lo que deseabas, no es así? Niña tonta, ¿Qué pensará tu padre al ver a su adorada ciudad siendo tan patética? —La risa de Él no se detuvo en ningún momento retumbando en sus oídos hasta hacerlos sangrar, con ansiedad Bubbles empezó a correr evitando ver a los ojos de los demás chocando con todos y pisando pies ajenos sin disculparse, sentía como los ciudadanos empezaban a ser cada vez más y más altos haciendo más complicado el huir convirtiéndose casi en barreras que la encerraban, percibía su cuerpo pesado como si intentara nadar contra corriente. —Pobre Professor Utonium, su muerte fue en vano, una lá-a-a-stima.
—¡DETENTE, NO TIENES DERECHO A NOMBRARLO! —Bubbles gritó con desesperación, sus oídos sangrando sin sangrar, sus ojos tan abiertos que le ardían, deseando moverse sin poderlo hacer, solo se trataba de un cuerpo inmóvil que se dejaba manejar según bullicio de su alrededor, todos empujándola a su gusto. —¡YA DETENTE! —sus suplicas parecían ser ahogadas ante las risas, pasos, chasquidos, murmullos que tenían mayor poder que sus gritos desgarradores, la voz de Él empezó a hacer cantos gregorianos —En honor a tu padre, pastelito, todos lo extrañamos.
—¡CÁLLATE!
—Dale Señor el descanso eterno, y luzca para él la luz perpetua…
—¡DIJE QUE TE CALLES! —Bubbles gruñó ante la burlesca voz de Él.
—Pero mi amor, ustedes no lo despidieron de la forma en la que se merecía, abandonar el cuerpo de su padre no es de buenas hijas ¿sabes?
—¿¡TÚ QUE SABES!? ¡CÁLLATE! ¡CÁLLATE! ¡CÁLLATE!
—¿No quieres saber dónde está tu papá?
—¡CÁLLATE!
—Pero Bu-bu…
—¡QUE TE CALLES!
—¿Es eso lo que deseas?... ¡bueno!
Todo se detuvo en un santiamén, un desolador silencio la abrazó, cayendo de rodillas ante el estrés al que fue expuesta, ya no había nadie a su alrededor, solo ella en el centro, y grandes espejos a su alrededor que la tenían cautiva, levanto la mirada y se encontró con una antigua versión de ella que no miraba en años, Bubbles de pequeña, Bubbles cuando era la luz de Townsville, Bubbles cuando era una heroína, y Bubbles, la que no era huérfana de padre. Drenada de la situación rodó los ojos, por dentro era la misma mujer en sus veintes que era todo un icono en el arte, suspiró con inquietud, la situación estaba ganando terreno en sus nervios.
—¡Yu-ju! ¡rubia! ¡lo encontré! —Bubbles ignoró la voz de Él de forma nerviosa, no deseaba voltear. —Bueno, no sé si se llamaría encontrar algo que nunca se separó de ti. —la Powerpuff G2irl rodó los ojos hastiada, tapándose los oídos a la vez, oídos que no tenían muestra alguna de haber sangrado. —Después de todo, nuestros cuerpos descansan donde mismo, estamos conectados, ¿no es romántico? —Bubbles sorprendida, con velocidad dirigió su mirada por detrás de su espalda, una desagradable escena la paralizó el putrefacto cadáver de su padre se encontraba abrazado a la cintura de un vivo Él con una enorme sonrisa plasmada en su rostro, la joven empezó a sudar frío ante el asco.
—Bueno, sería romántico, si tan solo yo hubiera muerto.
Unas arcadas violentas empezaron a revolver su estómago, conocía ese sentimiento.
—Hey Bubbles
Empezó a arderle la garganta, un ardor real.
—Bububu-u-u-bles-s-s.
El sentimiento de asco se apoderó de ella.
—Encuéntrame.
Bubbles se despertó repentinamente, apresurada se quitó la sabana encima con patadas y se dirigió al baño corriendo descalza, conociendo el camino de memoria sin necesidad de prender las luces del cuarto, levantó la taza del inodoro y se dio el lujo de vomitar la cena que habían tenido Boomer y ella, solo pudo pensar que desperdició la comida que le hizo el chico que le gustaba.
Con la cabeza metida en el inodoro sintió como unas amables manos retiraban sus rubios rizos, a la vez que le daban palmaditas en la espalda, por su parte, Bubbles se encontraba lo suficientemente mareada como para sentirse avergonzada de su aspecto demacrado.
—Ya pasó, ya pasó.
Tras unos minutos después, con calma Bubbles sacó su cabeza del retrete, Boomer se aguantó las ganas de reír ante esto, la rubia suspiró y sus primeras palabras fueron —Tuve una pesadilla asquerosa.
—Así parece.
La pareja se mantuvo unos segundos en calma, ambos absortos en sus propios pensamientos hasta que la Powerpuff Girl decidió levantarse temblorosa para después recargarse en el lavamanos, tomó uno de los cepillo de dientes de un vasito con figuras de leones, le echó pasta y comenzó a cepillarse la boca, en el vaso solo se encontraban dos cepillos, el de ella y el de Boomer, ambos de distintas tonalidades de azul. En lo que al rubio le concierne salió del baño para dirigirse a la cocina por un vaso de vidrio que llenó de agua, cuando regresó se lo tendió a Bubbles con una aspirina, la joven levantó una ceja ante la pastilla para la resaca, decidió callarse y agradeció con voz tenue. La rubia frunció las cejas, guardó silencio por un momento y entonces agregó.
—No tomé alcohol ayer.
—Hmn… por si las dudas. —Boomer recibió un bufido por respuesta, así que decidió mencionar que quizás la cena le cayó mal, cosa que no creía, después de todo, él cocinada de forma exquisita y no se permitiría usar alimentos que hayan caducado. —Usualmente cenar pesado hace que tengas pesadillas. —Terminó.
—¿Dónde escuchaste eso?
—Me lo dijo la vecina de abajo.
Bubbles conocía a la vecina de abajo, una anciana señora regordeta bastante supersticiosa que platicaba hasta por los codos, el comentario del chico le hizo reír. —Quizás tienes razón.
Media hora después el par de cabezas rubias se encontraban acostados en la cama, cada uno boca arriba en silencio con el sonido de lluvia de fondo, la rubia le dio la espalda a Boomer indecisa de si debería comentarle o no su pesadilla, sintió toda la situación tan real que fue aterrador, también le parecía simplemente surrealista que recordaba cada fragmento, después de todo, no era muy común para ella recordar sus sueños, es como si realmente hubiera estado físicamente ahí justo frente al cadáver de su amado padre.
Le dio asco la idea de que el cuerpo del Professor Utonium todos estos años se haya encontrado al lado de Él, cuando sucedió la escena ninguna de ellas tuvo la oportunidad de regresar por su padre, era prácticamente imposible por lo inaccesible de la escena, recuerda como la joven Blossom con puños cerrados se limpió las lágrimas en sus ojos de forma ruda para después dar indicaciones a los ciudadanos del como debían evacuar la peligrosa área, sin darse tiempo de procesar el traumante evento, también se encontraba en carne viva la manera en la que Buttercup se intentaba tragar las ganas de llorar mientras golpeaba con todas sus fuerzas a los miles monstruos sobrantes del ejército de Él, definitivamente fue uno de los peores contextos para poder recuperar a su padre y cuando tuvieron oportunidad simplemente ya era muy tarde. Durante seis meses Townsville fue inhabitable por los escombros y desechos de radiación que abandonó la explosión, solo gracias a lo inteligente que es Blossom y los inventos y conocimientos abandonados por su padre pudo crear una fórmula que disminuyera los niveles de radiación en la tierra y en el aire. Sus pensamientos le hicieron temblar.
Definitivamente era un escenario tétrico para unas simples niñas de trece años.
Giró su cuerpo en dirección al rubio, este miró de soslayo como la delgada chica se acercaba a él arrastrándose para después darle un abrazo con un solo brazo encima de su pecho el joven la rodeo regresándole el abrazo, Bubbles escondió su rostro en su cuello y murmuró. —¿Realmente Él murió?
Boomer se quedó en silencio, pensativo, cuando falleció el papá de las heroínas ellos ya llevaban un par de años lejos de Townsville, durante ese tiempo era común que el villano se comunicara de vez en cuando con ellos solo para mofarse, no fue hasta que repentinamente un día las llamadas de bromas se detuvieron que incluso les hizo prender su curiosidad, fue después que se enteraron de que la razón por las que ya no recibían mensajes de mal gusto fue simplemente porque Él había muerto. El supondría que es improbable que continuara con vida por el hecho de ya no ser buscado por el extraño ente, sin embargo, en su momento le pareció una broma el que Él haya muerto por un bomba, según la realidad del personaje le pareció mero delirio permitirse asesinar por una bomba hecha por un ser humano común y corriente. Aun con todas las dudas, doce años no son en vano y se permitió el beneficio de la duda, el rubio se limitó a levantarse de hombros, sin desear determinar algo, en caso de que la vida deseara que se comiera sus palabras y le pusieran unas cachetadas para burlarse de su ingenuidad.
—Lo mejor es no buscarle. A menos que desees encontrar algo.
Bubbles alzó la mirada, solo percibiendo una barbilla con una rubia barba de tres días, analizó la respuesta de Boomer, deseando encontrar el mensaje escondido tras esas palabras, ella era consciente que el joven sabía más cosas que ella en lo que a villanos respecta, sin embargo, había evitado esa clase de conversaciones solo a favor de su paz mental, levantó un poco la cabeza para apreciar que Boomer tenía los ojos cerrados tranquilamente mientras que los mechones de cabello caían cómodamente en su almohada. Suspiró y se volvió a acostar contra el joven.
¿Realmente desea encontrar algo?
NA: Buenas buenas, un año y pico eh?, que tal que talll, la verdad no le di segunda leída al capítulo así que me disculpo por mis faltas de ortografía y gramática, espero darme la oportunidad de releerlo, también desearía actualizar más pronto tanto este como mi otro fic, la verdad mi yo flojo dijo que no iba a poner un NA, pero tras perderme un año es lo mínimo que debo hacer.
Muchísimas gracias por los comentarios, los follows y favs!
