Disclaimer: Los Personajes presentados son propiedad de J.K Rowling, yo solo los tomo para esta historia narrativa
Cita a ciegas
Capítulo Único
La guerra mágica había terminado el año pasado y las vidas que se llevo aún pesaban en la conciencia de Harry Potter, quien a sus cortos diesiseis años apenas y si podía mantenerse a sí mismo.
La guerra mágica acabo cuando en un ataque de Voldemort al colegio en el quinto año de Harry estos dos lucharon y el menor logro utilizar la maldición asesina, matando a Lord Voldemort.
Su relación con Ginny acabo apenas comenzó. Ella era como una hermana para Harry y aunque la pelirroja estaba enamorada del azabache no pudo hacer más que aceptar que "su Harry" ya no era "suyo"... Porque nunca lo fue.
Ron, Seamus, Dean y los gemelos Weasley decidieron meterlo en la versión magica de las citas a ciegas al ya no tener ningún interés romántico en Hogwarts.
Hermione le dijo que eso era una mala idea, que las citas a ciegas en la mayoría de los casos terminaban mal. Pero Harry decidió seguir puesto a que tuvo una conversación con Luna cuando estaba en la torre de astronomía... En una noche donde no podía consiliar el sueño
— Que curioso ¿No?, que aveces necesitemos ayuda de desconocidos para ser felices —
Le dijo la rubia fijando su mirada al oscuro cielo estrellado.
— ¿Debería intentar ser feliz con desconocidos? —
Pregunto el de mirada verdosa.
Allí fue que la Ravenclaw dirigió sus mirada hacia él y relajadamente, Soñadoramente, le contesto.
— Quizás no tan desconocidos —
Y con eso abandono la torre para dirigirse a su sala común.
•~•~•~•
Lucius Malfoy estaba molesto, con su esposa por obligarlo hacer aquello, por su mejor amigo por no apoyarlo en su vago intento de negación y con su propio hijo por ponerse del lado de su madre.
Está bien que en el pasado sus relaciones no hayan llegado a mucho, que Narcissa ya haya encontrado una pareja estable y esté haciendo planes para una futura boda con su actual novio, que su hijo decidiera iniciar una relación con una... Criatura. Pero ¿Por qué llegar a "esto"?
— No es el fin del mundo —
Setencio Severus.
— Lo es, mi amigo lo es... —
Le contesto Lucius.
¿Qué estaba pasando?
Pues verás
Medio hora antes
Estaba Lucius conversando con Severus sobre las pasantías que tomaría Draco en pociones pues el joven ya se había decantado por ser medimago y montar una clínica veterinaria mágica, después de la derrota de Voldemort y que Lucius se enterará sobre la pareja de su hijo la idea le dejo de parecer tan descabellada.
Por lo que decidió que su hijo tendría un E en todas las materias requeridas y para eso era esa reunión.
— Lucius, te estoy diciendo que no creo que... —
— ¡Papá! —
El grito de su primogénito causo el cese de la conversación.
Madre e hijo llegaron a dónde se encontraban, anteriormente, los dos amigos conversando.
— ¿Draco que sucede? —
El rubio menor mostraba una ligera sonrisa que le hacía dudar a Lucius sobre si quería saber la respuesta.
— Mamá decidió inscribirte en las citas a ciegas —
— ¿Disculpa? —
Lucius sonaba ofendido y confuso en partes iguales, cómo si quisiera no haber oído lo que salió de los labios de su hijo, dirigió su atención a su esposa.
— No me mires así Lucius, que solo intentamos ayudarte —
Fue la respuesta desinteresada de la mujer.
— Cissy, Esto... —
Fue cortado por la voz de su mejor amiga.
— No te atrevas a negarte Lucius Malfoy —
Le amenazó.
A los pocos segundos Lucius parecía que lo fueran condenado al beso del dementor.
Y de allí los fueron dejando a los dos solos de nuevo.
— No es el fin del mundo —
Fue lo único que dijo su amigo ante está situación, sabía que esto le causaba gracia a Severus.
— Lo es, mi amigo lo es... —
Fue su respuesta resignada.
•~•~•~•
Ahora bien ¿Cómo funcionaba esto de las citas a ciegas?
A la zar y mágicamente se enviaban las cartas, cada lechuza que hacía el envío ya sabía a dónde tenía que ir, a sí mismos el lugar como la hora "pactados" eran también escogidos al azar, la probabilidad que de esas "citas" saliera una relación depende de que la magia y la suerte este del lado de aquellos magos o brujas que buscan el amor de esta "peculiar" forma.
Ahora bien, Lucius Malfoy no lo escogió pero Harry Potter si lo hizo por lo que solo queda esperar hasta que se reúnan.
•~•~•~•
Estimado señor,Se ha establecido que tendrá una reunión con otro de los inscriptos a las 01:30 PM en El caldero chorreante, el día 25/05/1996.Atentamente, el Departamento de Recreaciones del Mundo Mágico.La misma nota fue enviada a la misma hora del mismo día a Harry y a Lucius, faltaban cuatro días para esa fecha en específico y mientras uno estaba ansioso el otro se encontraba renuente.
Lucius seguía sin querer ir a encontrarse con cualquier persona en aquel horrendo lugar. Pero cuando el día llegó no le quedo de otra más que aceptar lo que le tendió Narcissa para su "reunión", era demasiado "simple" para su gusto pero no pudo objetar ni siquiera un poco.
Llegó al lugar media hora antes y se sentó en una esquina, a la hora exacta llegó un joven de pelo oscuro y ojos claros... Estaba usando un glamur quien quiera que fuera.
Se sentó enfrente suyo y saco el rollo de pergamino que contenía los datos del encuentro.
— ¿Usted es con quien me debería reunir aquí? —
Esa voz el patriarca Malfoy la reconocería en cualquier lado.
— Potter, no me esperaba que usted estuviera en cosas como... Está —
Dijo con desden.
— ¿Es o no usted Señor Malfoy con la persona que debería reunirme hoy? —
Ignoró su comentario y con un tono amenazante le hizo la pregunta.
Lucius metió la mano en el bolsillo de su pantalón y saco un trozo de pergamino enrollado que contenía exactamente lo mismo que la de Potter.
Harry pensó que si hubiera sido Draco o Snape ni siquiera se hubiera acercado. Veía a Draco como una especie de rival y amigo, Snape era lo más parecido a un padre estricto que jamás llegaría a tener, ahora Lucius Malfoy era... Eso, no tenía forma de describir lo que era Lucius Malfoy para él.
En ese momento de silencio mutuo ambos lo tomaron para analizarse.
Harry miro a Lucius Malfoy e intento enfocarse, no en su aspecto sino, en todos los encuentros que habían tenido.
Desde que se encontraron en el callejón Diagon cuando él estaba comprando sus libros con los Weasley, le pareció alto y elegante pero alguien malvado por pensar en Voldemort como una leyenda.
Volvieron a verse en el despacho de Dumbledore, en su segundo año, cuando ya había ido a la cámara de los secretos y había vencido a un basilisco. Lo vio molesto por haber liberado a Dobby, el elfo merecía ser feliz y él se sintio alegre de haber molestado al estoico Lucius Malfoy.
Luego de eso no lo volvió a ver hasta el partido de quiddicht dónde los mortífagos atacaron pero no intercambiaron muchas palabras.
Aveces si tenía suerte Harry podía espiarlo bajo la capa de invisibilidad y disfrutaba el saberse indetectable para el hombre.
"Curiosidad"
Fue su pensamiento final tras analizar hasta su reunión en el ministerio de magia y el problema con la profecía.
Siente una curiosidad por el hombre que pocas veces muestra sus emociones, no es como Severus que anda indiferente o odiando a todo el mundo con comentarios hirientes, no es como Draco al principio que se sentía superior e insultaba a los nacidos de muggles, criaturas y Gryffindors.
Lucius trata mal a los elfos domésticos, tiene una elegancia parecida a la de Snape, con un aire de superioridad; "propio de los Malfoy" pensó el joven, aparte de eso en un primer momento no parece tener una lengua tan afilada como la de Severus por la sutileza con la que muchas veces se maneja pero puede llegar a ser tan mordaz y amenazante como una buena serpiente . "¿Qué más me falta?" Se pregunta Harry en medio de su análisis al hombre mayor.
Y allí fue que se fijó en los rasgos que posee el hombre sentado frente suyo.
Rasgos afilados, unos penetrantes ojos grises; que podían recordarle a Harry al brillo de la Luna cuando se encendían en rabia; un largo cabello que parecía el de una muñeca Barbie, rubio plata y sedoso; ahora vestía unos pantalones de grises más una sencilla camisa blanca con los primeros botones desabrochados. Muggles, su forma de vestir ese día era muy Muggles.
— ¿Te gusta lo que ves? —
Y esa pregunta cuaso un ligero sonrojo en el joven muchacho de apenas 16 años pero no sé amendrento y respondió.
— Hasta ahora no está mal, ¿Y usted? —
Le sonrió de una forma que esperaba que fuera coqueta, a fin de cuentas ¿Por qué no intentar algo? Este hombre tenía rumores sobre él sobre que tenía amantes y además él era un adolescente que nunca pudo vivir las cosas de un adolescente, será mayor de edad dentro de poco y todos sus amigos ya tienen pareja y no son virgenes. No es que a él le guste Lucius Malfoy ni nada, solo le da curiosidad y quiere tener una noche (o quizás más) con un hombre mayor.
— Creo que sería mejor ir a un lugar más Muggle, te quiero sin hechizos glamur —
Fue su contestación
— ¿Gustas seguirme? —
Pregunto el mayor levantándose de su asiento.
Harry no respondió, solo lo siguió.
•~•~•~•
Llegaron caminando a una cafetería Muggle, con unos centímetros de distancia, tomaron asiento y a los pocos minutos ya habían ordenado.
Harry ya no tenía puesto el hechizo Glamur y sus ojos verdes ahora se notaban y su pelo se había aclarado un poco, con la luz que entraba por la ventana se le notaba castaño oscuro a diferencia de cuando tenía el Glamur activo.
— ¿Y bien? —
Pregunta el rubio.
— ¿Y bien, qué? —
Cuestiona el menor.
— El salvador del mundo mágico anda en citas a ciegas ¿No sé supone que deberías tener a todo el mundo mágico a tus pies? —
Atacó el mayor.
— Bueno, yo no lo veo a mis pies, señor Malfoy —
Respondió algo molesto el menor.
— ¿Y deberia estarlo? —
El tono del mayor se relajo y sonó algo ¿"Juguetón"? Harry no sabe cómo describirlo.
— Pues soy adorable ¿No lo cree? —
Hace una cara de inocencia que sería comprada por cualquiera... Que no fuera un Slytherin hecho y derecho.
Lucius dejo escapar una ligera sonrisa debido a ese comentario, el muchacho no era adorable pero era su tipo, delgado y pequeño, bien marcado, fuerte y poderoso. Pero en personalidad... ¿Qué? No tiene cómo describirlo pues en ocasiones le parecía el "niño dorado de Dumbledore" y en otras tomaba una conducta un tanto Slytherin que Lucius sinceramente no sabía clasificar.
Así que quién era Harry Potter como persona para el patriarca Malfoy era un total misterio y eso lo hace más deseable para la perspectiva del mayor.
— ¿No tenías novia, Potter? —
Harry se quedó con una expresión de duda hasta que respondió pocos segundos después que les llegarán sus pedidos.
— ¿Ginny? No, ella es genial y todo pero es como mi hermanita además, señor Malfoy, que mis preferencias son más para este lado que para el otro —
Fue la respuesta del joven que levantó su tasa de mocachino y le dió un largo sorbo para volverla a colocar en la mesa.
— ¿Y usted porque está en esto...? ¿Puedo llamarlo Lucius? —
— Puede llamarme por mi nombre de pila Potter y no le voy a contar sobre mi vida privada, me parece que eso no debería ser de su interés —
Harry entendió eso como un "no quería pero me obligaron" y se pregunto quién sería capaz de hacer que el Malfoy mayor hiciera cosas que hirieran su orgullo.
•~•~•~•
Después de esa "reunión" siguieron muchas otras, no charlaban mucho pues apartir de la tercera cita inician una relación puramente sexual, Harry nunca fue sexualmente activo y por ende desconocía muchas cosas, Lucius se ofreció en enseñarle muchas cosas sobre el arte del placer.
Todos los conocidos de Harry notaban el gran cambio que le ocurrió después de esa cita a ciegas, desaparecía el viernes en la noche y volvía a parecer en el desayuno del lunes, mejoro enormemente en todas las materias y dejo de estudiar adivinación para comenzar a estudiar runas.
Un día Harry fue interceptado por Ron y Draco.
— Cara rajada ¿Qué está pasando? —
Pregunta Draco agarrando al menor por los hombros y llevándolo cerca del bosque prohibido. Ron les seguía de cerca, vigilando que nadie los siguiera.
— No sé de qué hablas hurón —
El ojo verde trato de hacerse el desentendido.
— Vamos Harry ¿Somos tus mejores amigos? —
Esa pregunta fue hecha por Ron quien lo miraba preocupado.
— En serio chicos, no sé de qué me están hablando, simplemente quise... Mejorar —
No pudo evitar que una imagen de Lucius enseñándole runas de esa manera se filtrara en su mente causandole un sonrojo.
¡Parece Hufflepuff enamorada!
El hurón y la comadreja cruzaron miradas por unos segundos para volver a fijar su atención en el joven de comportamiento extraño.
— ¿No piensas decirnos? Potter/Hermano—
Preguntaron los dos al unisono.
— ¿Seguros que ustedes no son nada? Se sincronizan mucho últimamente —
Desvió el tema el menor mientras recorrían los límites del bosque prohibido.
— ¡¿Qué?! —
Gritaron juntos el rubio y el pelirrojo.
— Yo tengo a mi hombre Cara rajada y no lo cambiaría por un Weasley —
Respondió ofendido.
— Las rubias no son mi tipo —
Dijo algo "asqueado" el pecoso.
Y después de eso Harry logro sacarse de encima a sus dos amigos.
•~•~•~•
— Me voy a divorciar de Narcissa la semana que viene —
Le contó Lucius a Harry después de una ronda de sexo.
— ¿Por mi culpa? —
Pregunto el joven somnoliento.
— Está embarazada de su amante así que dudo que tú tengas algo que ver —
Fue su respuesta.
— ¿Eso nos pone? —
— Todo depende de cómo te tomes un matrimonio doble —
— ¿Mmh? Sabes que yo no... —
Lucius soltó una ligera risa interrumpiendo las palabras del menor.
— Pienso convencer al centauro que se una con mi hijo en una ceremonia de magos, Narcissa se va a casar antes de dar a luz para que su hijo no quede fuera de matrimonio. Estaba pensando en llevarte como mi acompañante en cuando la boda ocurra —
Le explico, viéndolo a los ojos.
— Oh — suelta para luego preguntar dudoso — ¿Entonces seguimos con el sexo rico? —
Lucius sonríe enternecido ¿Que le estaba haciendo este niño?
— Si quieres ser más ya sabes lo que tienes que hacer —
Le susurra en el oído y Harry tiembla al saber lo que eso implica.
— Ahora no, cuando me gradué e inicie a trabajar en medimagia... Tal vez —
Eso fue un sí a futuro para el Slytherin.
Resulto que su cita a ciegas si funcionó.
Fin.
