Sonic se había despertado a mitad de la madrugada al escuchar un par de ruidos en la planta alta, y su desconcierto crecio aún mas cuando finalmente se digno a ponerse de pie y subir hasta su habitación en donde había dejado al azabache un par de horas atrás. Sabía de sobra el temperamento del que sufría Shadow, por lo que estaba mas que acostumbrado a tener que lidiar con sus gritos, "insultos" e intentos por alejarlo.

Toco la puerta con extrema delicadeza y le quitó el seguro para adentrarse en esta y observar de reojo la habitación que a simple vista se encontraba completamente vácia, extrañando al azul quien se apresuro a abrir por completo verificando, ya que lo primero que cruzó por su mente era el que Shadow se atreviera a salir por la ventana.
Al caer en cuenta de que la habitación en efecto se encontraba solitaría, se dio la vuelta con propósito de salir a buscar al azabache, pero un toque en su hombro que terminó por estrellarlo en la pared de la habitación lo desconcertaron a tal grado de que fue incluso difícil distinguir aquella silueta.
Sus mejillas se tiñieron salvajemente de rojo y por instinto se recargo mas en la pared a su espalda, estaba sometido por el azabache por segunda ocasión en un día, con la misma mirada nublada y aquellos ojos rubíes inundados por un rojo intenso cercano a la sangre, joder estaba siendo su presa.

—Shadow... —susurro el cobalto una vez en que recobro sus cinco sentidos —Espera...

—Cállate. —demando sin apartar la mirada del azul quien practicamente se había puesto a temblar debido a la intimidación que le provocaba el mayor y de la que había luchado deshacerse desde hace mucho.

El azabache dirigio una de sus manos al cuello del cobalto haciendo una leve presión, no hasta el punto de asfixiarlo pero si de cortarle la respiración un poco; a decir verdad Sonic no sabía que hacer, estaba paralizado, incapáz de hacer u decir algo, y siendo de esa manera terminaría... muy mal, al menos él.
Al notar los evidentes nervios del menor, Shadow esbozo una muy discreta pero hambrienta sonrisa de medio lado que prácticamente termino por hacer que sus piernas flaquearan.
Con lentitud comenzó a acercarse al rostro del cobalto quien no puso ninguna clase de forcejo ante eso, incluso cuando sus respiraciones se mezclaron y tuvo la oportunidad de apreciar mas de cerca aquellos colmillos que poseía el azabache.

Bésame. Pensó cuando el agarre en su cuello ceso y esa mano bajaba poco a poco, desde su hombro, recorriendo su brazo derecho hasta llegar hasta su cadera y así acercar aún mas su cuerpo a la mirada hambrienta del azabache.
Nunca se había sentido de esa manera con Shadow, a pesar de que gustaba de él desde hace meses nunca había presentado los mismos nervios, quizas porque nunca se había atrevido a acercarse de esa manera, pero dios, lo único que quería era que lo besará, que le hiciera olvidarse de todo durante ese lapso de tiempo, que al menos lo quisiera en ese momento ignorando las palabras de hace dos días atrás.

Sonic estuvo a punto de protestar ante el prolongado silencio, pero lo único que abandono sus labios fue un ahogado jadeo debido a la manera tan brusa en la que sintio a los labios del azabache sobre los suyos, besandolo con unas ganas que no fue capaz de asimilar en ese momento, olvidandose incluso de como habían llegado a ese momento, tan solo disfrutando de la placentera sensación de lo que era sentir a los labios de Shadow sobre los suyos sin ninguna clase de reclamos de por medio, ya que por primera vez había sido él quien había tomado el control de la situación, sintiendo incluso un leve apretón en su cintura, pero encendiendolo de una manera en la que se le dificulto incluso corresponderle.

No lo pensó ni dos veces, con ambos brazos rodeo el cuello del mayor, correspondiendo al afecto intentando no morirse por la falta de oxígeno.
En el momento en que Shadow se separó de él, sus labios se posaron en su cuello, enterrando su rostro en el hueco de este y repartiendo con la misma desesperación besos que provocaron que se mordiera con fuerza el labio inferior para no emitir algún sonido vergonzoso que alejara al azabache quien al parecer se encontraba pérdido, pérdido en el erizo azul, en su cuerpo y su simple aroma. Estaba apunto de perder la cordura por completo.

No supo ni como lo hizo, tan solo abrio los ojos de golpe y empujo al cobalto alejandolo por completo de él y retrocediendo hasta la otra esquina de la habitación, con las mejillas calientes y con su erección doliendo.

—Sonic, yo...

—Espera, fui yo, yo entre a la habitación, yo me dejé...

—Esto fue una pésima idea, —se apresuró a interrumpir mientras se sentaba en la cama del azul y tomaba una almohada para ponerla sobre su miembro ansioso —toda esta habitación me recuerda a ti, esta impregnada de ti y eso me esta volviendo loco; —siguio —tenía miedo de esto, de perder el control, de... —cerro los ojos con fuerza y suspiro profundo —necesito salir de aqui.

—¡No! —intervino Sonic al instante —Me equivoque, tan solo quería saber si estabas bien o necesitabas algo, pero entonces tu te me acercaste y me besaste, pero supongo que yo estaba... —se cortó al instante en que sintio al calor subir a sus mejillas nuevamente —Lo que quiero decir es que no tienes que irte, tal como lo dijiste, pierdes el control y es mucho mas peligroso que estés afuera, mucho mas a esta hora.
No voy a volver aquí a menos que sea urgente, ¿de acuerdo?

—¿Por qué? ¿Por qué te preocupas por mi de esa manera? Es tan solo una semana de celo, no necesitas hacer esto por mi porque yo nunca lo haría y lo sabes.

—¿Por qué tu te esmeras tanto en alejarme de ti? Estando o no en esa situación sabes que me preocuparía o intentaría hacer algo por ti, no necesito de nada a cambio Shadow, y nunca lo voy a necesitar; tampoco necesito algo mas de ti. Si, las cosas se salieron de control pero no volverá a ocurrir porque ya me lo dejaste en claro... tan solo quiero que me respondas una cosa. ¿Por qué viniste a buscarme a mi? Pudiendo ser cualquier otra persona, viniste a mi aún sabiendo que me ibas a pedir lo mismo de siempre, alejarme de ti.

—No lo entiendes... —susurro Shadow mientras apartaba la mirada y apretaba ambos puños a sus costados.

—¡No, no lo entiendo! Y por eso quiero que me lo expliques, quiero que me digas porque me alejas de ti, ni siquiera con nuestros amigos haces eso, siempre soy yo, siempre soy yo de quien te alejas metiendo cualquier excusa o simplemente desapareciendo, así que si me odias o simplemente quieres jugar conmigo dímelo de una vez, para ponerle fin a todo este teatro en el que sigo como tu jodida marioneta. Sueltalo todo de una vez, rompeme el corazón y listo, el que va a perder no eres tu después de todo.

—Vete a dormir, Sonic. —demando el azabache mientras le ignoraba olimpicamente y levantaba el rostro con una expresión para nada feliz, dando a relucir aquellos rubíes que de nuevo estaban siendo opacados por un intenso color rojo, con el mismisimo infierno en estos.

El cobalto tan solo se encogio de hombros y retrocedio un paso, utilizando toda su fuerza de voluntad para no soltar aquellas lágrimas ahi; estaba cansado de fingir ante los demás que eran amigos, de decir que ellos nunca peleaban o incluso decir que su relación había mejorado con el pasar del tiempo, era todo lo contrario.
Pero por mas que se esforzara en cumplir la petición de Shadow, su corazón salía peor, porque había pasado demasiado tiempo cuestionandose su situación, intentando encontrar las señales del azabache cada vez que le dedicaba una mirada o entablaban una conversación, estaba convencido de que Shadow tenía algo, algo que lo hacían negarse lo que en verdad sentía, porque Sonic sabía con certeza que le estaba mintiendo vilmente en la cara sin ninguna clase de esfuerzo, y le dolía, ¿pero qué iba a hacer?

Se limpio una lágrima que se había colado por su ojo izquierdo y sin mirar atrás o decir mas se retiro de su habitación dando un portazo. Al instante en que estuvo frente al oscuro pasillo se coloco ambas manos en el rostro en un inútil intento de parar las siguientes lágrimas, pero fue imposible ya que al recargarse en la puerta su cuerpo se sintio sin las fuerzas para mantenerse de pie, por lo que se sentó en el suelo dejando al llanto fluir libremente sin ninguna clase de temor a que el erizo al otro lado se diera cuenta de su situación, de hecho no le dio ni la mas mínima importancia; tan solo quería dejar de sentirse así de miserable, con el orgullo por los suelos, haciendo todo lo posible para que las cosas funcionaran y sufriendo en vano.

¿Lo peor del caso? Nada daba resultado, porque su juicio seguía nublandose debido a una sola persona, y ese era Shadow The Heghedog y su estúpido enamoramiento hacia él.