Lo primero que cruzó por su cabeza al abrir los ojos fue lo mucho que le dolía el cuerpo, podía jurar que sus piernas aún temblaban, pero nada más vergonzoso qué el recuerdo de hace unas horas, él y Shadow... juntos.

Se acomodó en su cama boca arriba y apoyo sus codos en la superficie para hacer soporte de si mismo, bostezo profundo y observo la ventana en donde el sol apenas comenzaba a hacer acto de presencia, pero aquello no fue lo más inquietante, sino el hecho de que estaba en su cama. Solo.

Su vista viajo desde una esquina a la otra sin encontrar a nadie, y entonces ahí cayó en cuenta de la verdadera situación. Shadow ni siquiera estaba en sus cinco sentidos anoche, y lo más probable era qué lo había usado sin problemas para después escapar de él.

¿Era pesimista pensar eso? Sí. ¿Pero que otra razón podría haber detrás de su soledad en ese momento? Fácilmente pudo hacerle saber que se marchaba, pero no lo hizo, simplemente escapó. Como siempre lo hacía, y como el solía hacerlo en el pasado.

Sus sentimientos por el erizo negro seguían ahí, por mas que doliera, por mas que intentara dejarlos de lado no podía, porque lo quería tanto, porque sabía que daría todo por el sin dudarlo.

—¿Cómo pude ser tan estúpido? —susurro para si mientras sus manos tallaban su rostro intentando apaciguar las ganas de llorar.

No se consideraba a si mismo una persona sensible, pero aquel tema comenzaba a cansarlo, porque simplemente no podía dejarlo estar. Había pasado meses intentando convencerse a si mismo que lo que sentía por Shadow era normal, sentía empatía y ya, pero con el pasar del tiempo sonreía sin darse cuenta, se encontraba pensando en el en cualquier momento e incluso creando escenarios en su cabeza en donde le confesaba su sentir hacía el, ya sea siendo aceptado o rechazado.
Desde que había conocido a Shadow, nunca le había sido tan difícil comprender lo que quería, porque hasta ese momento era un patrón qué estaba fuera de su comprensión; primero le gritaba qué se alejara de él, y hace unas horas qué lo quería en la cama. ¿Qué se supone que debería hacer?

Suspiro agotado y se puso de pie con dificultad, porque quedarse a llorar en su habitación definitivamente no era una opción.

Tallandose el rostro se dirigió al baño para hacer sus necesidades y darse una ducha de agua fría, luego tomo sus zapatos y salió de su hogar; no tenía un lugar especifico para visitar, solamente quería que el viento le pegara en el rostro un rato, despejar su mente y después quizás intentar buscar a Shadow para aclarar sus diferencias, porque tampoco iba a dejar las cosas estar, mucho menos después de lo que había ocurrido la noche anterior.

Cuando comenzó a correr dejo de sentirse asfixiado para sentirse libre y sin ataduras, sentía que había pasado una eternidad desde la última vez que corrió sin rumbo, pero se sentía bien.

Atravesó el bosque a las afueras de la ciudad y luego aquel conocido valle hermoso y solitario qué frecuentaba en ciertas épocas del año, hasta que finalmente llego a su destino.
Quizás en ese momento su corazón sabía que debía acudir ahí sin mucho pensarlo.

Lo que si nunca espero fue encontrar en el roble a unos cuantos pasos de su lugar al erizo qué atormentaba su corazón en esos momentos, recargado en el trono mientras miraba al horizonte cruzado de brazos. Trago pesado porque de pronto su respiración se cortó en su garganta.

—¿Q-qué haces aquí? —se atrevió a preguntar.

Le observo encogerse de hombros. —Quería hablar contigo, siento que no he sido muy claro últimamente.

—Me refiero a que... ¿cómo supiste que estaría aquí?

—La madrugada de la fiesta cuando saliste de la casa te seguí, no quería que hubiera malentendidos; corriste hasta aquí y te quedaste sentado un buen rato, creo que en el último instante me arrepentí de acercarme. No lo sé, tuve la esperanza de que aparecerías aquí. —finalizó.

—Entiendo... entonces, ¿de qué quieres hablar exactamente? —cuestiono con deje de preocupación.

Shadow abandono su postura y finalmente se volteo para darle la cara, tenía ojeras y se veía no muy bien, Sonic se preocupo por un instante al verlo en aquel estado.

—Estoy bien. —el azabache intervino —No necesitas analizarme así.

—Y-yo... —el cobalto sintió a sus mejillas calentarse y aparto la mirada.

—No, no te disculpes. Quien debería hacerlo soy yo.

Sonic dudo un poco pero elevó la vista nuevamente, aquellos orbes rubíes a poca distancia de su rostro.

El azabache suspiro. —No se como calificar lo que ha ocurrido últimamente entre nosotros, se que... después de la fiesta las cosas se volvieron un poco de cabeza y es incluso tortuoso para mi pensar en ello a todas horas del día. Pensar en ti.
No puedo nombrar esto —señalo el espacio entre ambos —porque no se que significa; nunca me había sentido así por alguien y... por eso me he alejado de tí.

—Shadow...

—Creo que me gustas, ¿es así? —declaró con algo de duda mientras aquella penetrante mirada temblaba un poco —Y no quiero que pienses que no me lo tomo en serio, o que se debe a que estoy lidiando con un descontrol debido al celo; como te lo dije anoche, no tengo intenciones de lastimarte.

Sonic sonrio aún con el rojo pintando sus mejillas. —¿Significa que la última forma de vida perfecta gusta de un simple mortal como yo? —bromeó ganándose un gruñido molesto del azabache. Él rio —Estoy bromeando. —sonrio de nuevo —Es solo que... yo tampoco tengo idea de como lidiar con esto, digo... nunca antes pensé que estaría enamora... —se cayó de repente al caer en cuenta de lo que decía.

Shadow elevó sus orejas al escuchar lo último y volvió a mirarlo de frente con una pizca de sorpresa, ¿el dijo que..?

—¿Qué tu qué? —se apresuro a preguntar.

—¿Qué yo que qué? —intento evadir con el sonrojo cubriendolo hasta las orejas.

—¿Tu estas..?

Se mordió el labio dudando un poco, pero suspiro.

—¿Enamorado de ti? —rio sin gracia —Si, lo estoy. Y me esforcé tanto por convencerme de que no era así, pero fue en vano, porque a pesar de que no se en que momento comencé a verte de esa manera, ahora estoy mas convencido que nunca de que no es algo de lo que me arrepienta realmente. Si, tuve miedo por el como reaccionarias pero ahora que me dices todo esto creo que vale la pena, ¿sabes? Después de todo lo que hemos pasado juntos y que no hayas dejado de aparecer en mi cabeza todo el tiempo, siento que... esto es correcto, y que no será algo que me tome a la ligera.

Silencio.

A decir verdad ninguno espero llegar tan lejos.

Por una parte estaba Shadow quien no pudo simplemente seguir ignorando lo que sentía, a pesar de que esos sentimientos estuvieran fuera de su comprendimiento, sabía que no era odio, y con eso le bastaba. Para ese punto seguía sin comprender todos los cambios que el erizo azul provocaba en su interior, pero no por eso se iba a aislar toda la vida de lo que sentía, porque así mucho menos iba a comprenderlo. Quizás Rouge tenía razón y lo único que necesitaba hacer era admitirlo en voz alta, ¿y que mejor persona que el mismo responsable de toda su ráfaga de nuevos sentimientos?

Y luego estaba Sonic, quien durante meses había estado enamorado, intentando convencerse a si mismo de que no estaba mal, de que simplemente necesitaba un empujón y animarse a enfrentar a Shadow de frente sin importar su reacción, porque sabía a ciencia cierta qué no importaba lo que ocurriera, el erizo negro estaba tan clavado en su mente y corazón, que nunca podría sacarlo; había perdido mucha gente a lo largo de su vida, pero perderlo a el no era una opción de ninguna manera, tampoco lo era el quedarse callado toda una vida, admirandolo desde lejos sin decir lo que verdaderamente sentía. Algo que si le había enseñado la vida era qué el qué no arriesga no gana.

—Entonces... —Sonic prosiguio al no recibir respuesta por su contratarte.

—Lo siento de nuevo. —soltó.

—¿Por qué te disculpas?

—Por no haberme dado cuenta antes, por ignorar lo que sentía, por darme cuenta de la verdad debido al estúpido celo y... por lastimarte de verdad, en todos los aspectos.

—Shadow... —el menor se atrevió a dar un paso al frente y tomar la mano del azabache para entrelazarla, luego con la restante levantó su mentón para que cruzaran miradas y así dedicarle una sonrisa genuina —Creo que con el simple hecho de que me dijeras todo esto es más que suficiente. Me alegra que te hayas abierto así conmigo porque... me importas. Muchísimo.

Y luego de eso se atrevió a inclinarse un poco mas para darle un castro beso en la comisura de sus labios.

Intento alejarse, pero el agarre leve entre sus manos entrelazadas lo detuvo, y luego la mano restante del azabache acunando su mejilla para acercarlo a su rostro pero esta vez para unir sus labios.

No fue un beso como tal, sino un simple roce sin movimiento, solo sus labios chocando y aquel hormigueo en sus cuerpos debido a la cercanía.
El cobalto rompio el contacto poco después e instantáneamente rodeo sus brazos en el cuello de Shadow para darle un abrazo, uno que había estado esperando una eternidad.

—¿Deberíamos olvidar lo que paso en la fiesta? —mascullo.

—No tengo problema. Pero no creas que te dejaré pasar lo de anoche, no quiero que olvides eso nunca. —siguió con cierto deje juguetón.

Sonic rio por lo bajo y se acurruco en el cuello del mayor, cerró los ojos disfrutando de la calidez qué emanaba su cuerpo, el olor natural qué llegaba a sus fosas nasales y las manos de este rodeando su cuerpo para devolverle el afecto.

Por primera vez en mucho tiempo se sintió seguro en los brazos de otra persona, aquella qué había amado en secreto durante mucho tiempo y que por fin le permitió convertir aquella relación de rivales, en una agridulce, así como ellos.