Chapter 2
"meeting"
Ciertamente era una experiencia nueva no tener un cuerpo y estar flotando de un lado a otro. El pequeño niño parece fascinado con su persona, ya que no para de seguirlo cual pollito chocobo e intentar hablar con él sin esperar una respuesta de todas formas. Ojalá pudiera haber sido tan terco como ahora.
Además, cree que es mejor de esta manera para no alertar a los ya preocupados sirvientes de la casa. Por lo que podría tomarse tu tiempo para saber que puede hacer y que no con esta forma nueva de vivir...
Luego de unos días conviviendo con su yo de niño. Ha descubierto un par de cosas.
1.- no puede exactamente tocar nada. Claro, puede viajar a donde se le plazca, pero no puede tocar si no tiene al niño cerca, lo cual es frustrante en ciertas ocasiones.
2.- No tocar de manera física, aunque inconveniente, fue recompensado con otras cosas, como, nuevas habilidades. Mover ciertas cosas sin la necesidad de tocarlos, afectar aparatos electrónicos y causar escalofríos a otros al pasar tras ellos.
Eso último lo descubrió por accidente al pasar por el cuerpo de una de las sirvientas, haciendo que ella temblara del frío y cerrara las ventanas. Otra ocasión atravesó el cuerpo de su padre joven y tembló por unos segundos antes de mirar en su dirección, por supuesto continúa su camino sin siquiera saber de su existencia.
De todas formas, para ser ahora una especie de espíritu no parece lo peor de los casos, en todo lo que ha vivido y sobrevivido, ya nada podría sorprenderlo a menos que sea una nueva amenaza para la tierra o el regreso de Sephiroth (el cual no quiere ni siquiera quiere pensarlo), recientemente estaba el caso del "no muerto" Genesis Rhapsodos, sin embargo; no pudo indagar más en el asunto ya que... -bueno- está aquí... Y es un fantasma... Sí, definitivamente tendría una charla con Reno una vez que logre descifrar como regresar a casa.
"¿Como te llamas?" Preguntó el niño, sacándolo de sus pensamientos por séptima vez el día de hoy, lo cual comenzaba a ser irritante, aún mirándolo con esos ojos brillantes de inocencia. Pobre de sí mismo por estar tan ciego ante las atrocidades que había a su alrededor y las atrocidades de su padre.
"..." Rufus no respondió, de hecho frunció el ceño molesto, esperaba que entendiera y se callara.
"¿de dónde vienes?" preguntó otra vez, por supuesto, obteniendo silencio como respuesta "¿Porqué te ves enojado?"
"..." Sin respuesta. El pequeño Rufus no se rinde. Oh por supuesto que no lo hará.
"Voy a seguir preguntando" Dijo casi queriendo sonar amenazante para él. El mayor le dio una mirada inquisitiva.
"..." Una vez más, no hay respuesta, aunque sí dirigió una mirada de conocer su truco.
"¿Tienes amigos fantasmas? ¿Qué se siente no tener cuerpo? ¿Siempre estás tan callado? ¿Has olvidado algo y no pudiste descansar en paz? ¿Qué recuerdas antes de ser un fantasma? ¿Qué recuerdas de tu tiempo como vivo? ¿Mi papá te conocerá? ¿Puedes hablar? ¿Estás maldito? ¿Quién lo hizo? ¿O solo no quieres? ¿Porqué?-"... Este niño...
"Está bien, está bien" El fantasma finalmente habla, ahora ganándose un gran WOW del infante.
"¡Sí hablas!" exclama el menor ahora contento, el mayor no pudo evitar un suspiro exasperado.
"Por supuesto que puedo, es algo natural" Contestó el mayor.
"Pero no me contestabas" Contestó el menor.
"Por una razón, para que no te vean como un loco" Le dio una nueva mirada hacia su pequeña persona.
"Bueno, dicen que eres... Ima-gi...na-rio... Que no eres real" dijo "Pero puedo verte, ¿Eso te hace real?" Ladeó su cabeza rubia "¡Espera! ¿Significa que eres mi amigo?"
"¿Perdón?" Preguntó el fantasma.
"Estás aquí porque eres mi amigo ¿Verdad? Por eso nadie puede verte ¡Para que juegues solo conmigo!" El fantasma no sabe si sentirse aliviado o preocupado por esa declaración de su versión más pequeña. Quizás deba dar una aclaración a ello.
"No exactamente. Para comenzar, ni siquiera soy un amigo imaginario..." Dijo él, pudo ver como ahora la mirada brillante se va "Pero eso no significa que otros puedan verme, existo, o ¿existí? pero ya no en tu mundo..." Ahora el pequeño lo miraba curioso, recuperando parte su brillo emocionado "No creo que puedas ver otros espíritus aparte de mi, quizás porque de alguna manera estamos atados o mi alma está atada a la tuya".
"... ¿atados?" pregunta bebé rufus.
"Algo así, sí..." Dijo el fantasma. Un breve silencio se interpuso entre ellos, principalmente el menor mirando a su yo mayor -sin saberlo por supuesto-, después de unos segundos el menor hace una nueva pregunta.
"¿Entonces sí jugarías conmigo?" Bueno, no es exactamente una nueva pregunta, pero ya lo ha escuchado al menos unas tres veces, de todas formas Rufus no quiso responder a ello... Por supuesto, es natural en los niños querer tener amigos y jugar entre ellos, especialmente si hay amigos imaginarios de por medio y eso. "Papá no ha estado en casa mucho, dice que vendrá a jugar conmigo aunque sigo esperando..."
Oh claro, él recuerda no tener a su padre cerca mientras crecía, su padre durante esa época era un hombre medianamente competente durante sus primeros años de vida, todo para que terminara siendo solo un hombre codicioso, gordo y vago que solo se sienta en su silla y no hace nada más. Además, hablando de su madre... Apenas la recuerda, un día solo se fue y jamás regresó, no estaba seguro si siga aquí y si lo estaba entonces no ha logrado reconocerla de lo poco que tiene en su memoria sobre ella.
Hablando de tener personas cerca, ahora que lo piensa, los turcos han estado con él una gran parte de su vida, empezando principalmente teniendo al menos uno dos vigilándolo... ¿Podría estar Veld o Tseng entre ellos vigilándolo? Apostaría que lo hacen incluso ahora, así que sería mejor comprobarlo ahora que nadie aparte de su yo de niño lo puede ver.
Flotó hacia la puerta de la habitación, como se supone, atravesándola y miró por el pasillo, al lado de su puerta estaba un turco, escuchando la previa conversación, probablemente sospechando que no estaba hablando con un amigo imaginario.
"¿Que miras?" Preguntó el infante, el sonido traspasa apenas de la puerta. Rufus regresa con él.
"Nada" Dijo una vez que tenía nuevamente al menor en frente.
"¿Quieres jugar?" preguntó, alzando su peluche. Ambos se miraron fijamente a los ojos, uno esperanzado y el otro con un rostro en blanco, un breve silencio los envolvió mientras se esperaba la respuesta... Al final el fantasma terminó por suspirar "... No... No sé como jugar"
"¡Yo te enseño!" exclamó el rubio con gran emoción, finalmente teniendo un compañero de juego, Rufus tuvo que suspirar nuevamente de manera silenciosa ¿En que se ha metido? piensa él, pero no hay vuelta atrás, especialmente no con este tipo de hechizo. Ahora que está aquí; quizás sea buena idea escribir una lista de cosas por corregir...
Por supuesto, necesita devolver a Shinra su gloria y respeto, sin embargo; lo hará de la manera correcta.
Dios mío, de verdad que esto fue un reto, pero de verdad me ha gustado como quedó este capítulo. Puede que sea algo corto, así que me disculp de antemano. En fin, espero les guste este capítulo.
¡L-chan, fuera!
