Hola a mis miles y miles de lectores, les traigo un nuevo capítulo que espero les agrade porque a mí me gustó mucho. Les comentaré que, junto a Rose Black Dragon, hemos escrito un fic el cual compartimos en su cuenta. Todo comenzó como un juego en Facebook y terminó como una publicación en Fanfiction, se los recomiendo mucho, son solo tres capítulos que espero los sufran tanto como yo T_T se llama "Ni un reclamo más" los invito a leerlo y dejar review :D y sin más aquí vamos…
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NO NOS ABANDONES
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-Eres el más listo Donnie, no dudo que podrás apoyar a Sensei y Mikey, sé también, que serás un buen hermano mayor – Tras decir esto y ante la cara de confusión del genio, Rafael golpeó fuertemente a su hermano en el estómago que lo dejó sin aire e inconsciente, lo recostó en el suelo sosteniendo su cabeza.
-¿Por qué lo hiciste?- Reclamaba Viento.
-No quiero perder a mis hermanos – contestaba tranquilo.
-Pero ellos pueden ayudarnos.
-No, ellos no van a exponer su vida, a este hechicero lo vamos a derrotar nosotros.
-Te pareces tanto a él… – Viento sonrió al recordar esas palabras en Leonardo.
-Te equivocas, desafortunadamente yo no me parezco a Leonardo, él tiene el temple de soportar cualquier dolor con tal de que nos encontremos bien mientras que yo… no he sido capaz de apoyarlo en los momentos de mayor oscuridad, he sido vil y cobarde- Viento entendía el sentir de Rafael.
- Sí sabes que ellos podrían odiarte -Rafael lo miro - Por no dejarlos ayudar a salvarlo.
-Aunque me odiaran, ellos podrán hacerlo porque estarán a salvo, así que si eso pasa no me importará que lo hagan –
-¿Y has pensado que pasaría si no logramos salvarlo? ¿Tendrás el valor de dejarlo de ser necesario? - Rafael negó con la cabeza.
-Eso no pasará, porque si no lo puedo salvar prefiero quedarme a su lado a regresar sin él… yo… yo no lo soportaría. Nunca más lo abandonaré. Así que ya no hay marcha atrás.
Viento sabía cuál era el plan de Leonardo, lo habían pensado juntos, pero era muy riesgoso y no se tenía la seguridad de que funcionara, de no hacerlo todo estaría perdido, sin la ubicación de la verdadera perla no habría nada que hacer. Tenía la esperanza de que Splinter recordara donde estaba, pero no fue así, el único poder capaz de vencer a Khan estaba perdido y sin la ayuda de los demás guardianes necesitarían de un milagro para poder vencerlo.
Viento respiró profundamente, podía ver que el temperamental estaba decidido.
-Puedo dejarlos dormidos – Dijo resignado - Para cuando despierten todo esto habrá acabado y podrán salir sin problema de esta dimensión – Rafael aceptó moviendo la cabeza.
-Gracias, creo que eso será lo mejor – Dejaron a Donatello dentro del campo de fuerza que había creado Viento, junto a su padre y hermano menor, los tres miembros de la familia estaban dormidos ante la vista de Rafael, los veía como queriendo llevarse el ultimo recuerdo de ellos – Viento, ya es hora, hay que ir por mi hermano -Y juntos se dirigieron hacia la guarida del hechicero.
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Leonardo había sido arrastrado hasta ese lugar donde había permanecido prisionero durante todo un año. El castillo de Khan era una fiel representación del villano, ubicado en la cima de un peñasco parecía la entrada al infierno, grandes rocas terminadas en punta, nada simétricas ni estéticas, solo eran parte de la gran entrada a la caverna y en sus adentros se sentía un calor húmedo, debido a la temperatura volcánica que rodeaba el lugar, había también, varios pasillos que figuraban un laberinto con entradas y salidas por doquier.
La cuerda alrededor de su cuello comenzaba a lastimarle a tal punto que comenzaba a sangrar por la constante fricción, apenas y lograba moverse, lo necesario para proteger un poco su cuello de la asfixia que sentía.
-Muy bien Fuego, deja a la mascota en su lugar favorito – y soltando a Leonardo Fuego lo aventó cerca de un par de estalagmitas. En otros momentos, durante su estancia en ese lugar, Khan ordenaba que Leonardo fuera llevado ahí mismo y sin posibilidad de defenderse era brutalmente golpeado por el hechicero, en esta ocasión no lo habían encadenado, el hechicero estaba confiado por la inmovilidad de la tortuga.
-Puedes retirarte, te llamaré si te necesito- Pretendía humillar al quelonio para que cuando llegara su padre y hermano lo vieran derrotado, moribundo y doblegado, sonrío ante esta idea. Verían su cuerpo y espíritu sometido ante su poder y cuando trataran de salvarlo no tendrían más opción que rendirse, Splinter tendría que entregar la verdadera perla o activarla, en caso de que Leonardo le hubiese dado la correcta.
La convicción con la que la tortuga se lo afirmaba era muy contundente pero él no podía activar la perla, solo quedaba pensar que esa no era la verdadera o que esperaba a su guardián para poder revelar su poder. Khan temía esto, pues si el guardián llegaba a dominar a la perla podría ser más poderoso que él, por eso debía tener a ese guardián bajo su control, había pensado que se trataba de Leonardo, por ser el líder del clan suponía que él podría manejar la perla y cederle ese poder, ahora solo quedaba Splinter, él debía hacer reaccionar la perla y para eso necesitaba un rehén, se aseguraría que el guardián le cediera el poder. Lo haría ver morir a Leonardo y se quedaría con el menor para asegurarse que cumpliera con su cometido, era un plan perfecto.
-Por favor…- Leonardo trataba de controlar su respiración para dominar su cuerpo nuevamente.
-Eso es tortuga, pide piedad, suplica por tu vida-
-No Khan, no te pido piedad por mí, ya sé que no saldré vivo de aquí, pero… por favor, te suplico por ellos, Suplico porque no los lastimes, por favor, no los traigas - A Khan le irritó escucharlo, tanto así que lo pateó cuando apenas se podía poner en cuatro apoyos.
-¡Cómo te atreves! Eres un insolente pero esa insolencia pronto se acabará, tienes razón, tu no saldrás vivo de aquí y tu familia tampoco, ninguno lo hará, ese será tu castigo por desobedecerme, estúpida mascota – Para Leonardo fue su señal, no debía permitir que lastimara a su padre y hermanos, era ese momento o nunca, se abalanzó sobre él a golpes, un puñetazo tan fuerte hizo que el hechicero soltara su cetro y rodara lejos de ellos.
-No te permitiré lastimarlos- sacando sus katanas lo atacó sin descanso, cada golpe certero, cada corte profundo. La amenaza sobre su familia había revivido su espíritu combativo compartido. Con la idea de que el poder de Khan radicaba en su cetro y que si lograba alejarlo de él podría vencerlo no le daba descanso en su ataque. Terminando con una patada directo en la sien Leonardo derribó a Khan, quien cayó inconsciente al escabroso suelo.
-Lo logré- sentía su cuerpo por demás exhausto, casi no podía creer tan prodigiosa obra. Recordaba los primeros días en los que había estado en ese lugar, el poder de Khan lo inmovilizaba con solo la mirada, después de eso era vigilado por los guardianes quienes lo tenían bajo control o simplemente era encadenado para evitar defenderse. Sin duda se hubiera dejado morir de no ser porque debía vigilar que Khan respetara la vida de sus hermanos.
A paso lento y seguro de sí se dirigía a destruir el cetro, lo aventaría a un pozo de lava cercana al trono de Khan, estaba convencido de que con eso acabaría el control del hechicero sobre los guardianes. Desafortunadamente no todos los planes de Leonardo salían como él lo deseaba y este era el caso. Al tomar el cetro una corriente de energía lo cubrió y quemó por completo, era como electricidad acompañada de cientos de agujas encajándose por todas partes en su cuerpo.
-¡AAAHHHGGG!- El grito se detuvo cuando Leonardo soltó el cetro. Con un cuerpo humeante y adolorido cayo de rodillas abrazándose así mismo como queriendo detener todo ese dolor.
-JAJAJAJAJA, tortuga tonta, vaya que eres un estúpido, pero me has dado una gran diversión – La voz de Khan sonaba divertida a la espalda de Leonardo - mira que pensar que podías tocar mi cetro, mi fuente de poder ¡JAJAJAJA! Te acabas de dar cuenta que ningún mortal puede tocarlo.
-A… que… te refieres – decía un jadeante Leonardo.
-¿No lo entiendes? Yo soy casi un dios y cuando tenga la perla que falta seré uno completo. Y tú… bueno, por lo menos te permitiré verlo – Alzando una mano levantó a Leonardo como si fuera una clase de poder telequinético, apretando su puño parecía ahorcarlo.
-Ahggh- Leonardo trataba de luchar contra algo invisible, con una katana apuntaba lentamente hacia Khan.
-¿Quieres pelear? Has perdido la cordura – Haciendo un ademan con la otra mano hizo que el filo de la katana comenzara a resquebrajarse, varias astillas flotaban alrededor del desgastado sable – Un recuerdo familiar ¿No es así? El mismo que te matará – y las astillas se dirigieron con velocidad contra el cuerpo de Leonardo, se incrustaron con tal fuerza y velocidad que el chico azul no pudo hacer nada para evitarlo. Varias cortaron en piernas y brazos haciéndolo sangrar inmediatamente, pero las alojadas en su pecho habían llegado a los pulmones provocando inmediato daño en el respirar de Leonardo.
-¡AHG!- El de azul comenzó a escupir sangre. En ese momento los demás guardianes llegaron, al ver la situación dudaban de hablar.
-¿Qué pasó? ¿Dónde están?- Al verlos sin sus "invitados" lo molestaba.
-Seeñorr, disculpe, pero no los encontramos, su rastro se pierde en su hogar, es posible que estén aquí, junto a Viento – Khan sonrío.
-Sí eso es cierto pronto llegarán y podrán ver mi grandeza – Soltando a Leonardo permitió que cayera al suelo - Pónganlo cómodo para recibir a los demás. Que tenga asiento de primera fila para la función – sonrió señalando el lugar a donde quería a Leonardo- Verás cómo los destruiré y no podrás hacer nada para impedirlo- Los guardianes obedecieron. Todo el cuerpo de Leonardo goteaba lentamente la sangre de sus heridas.
-Ya está señor, avisaron los tres guardianes.
-Muy bien, entonces… comencemos – Con un ademán cetro en mano encerró a los guardianes en una prisión esférica.
-Amo ¿Qué sucede? – Gritaban los guardianes por primera vez asustados.
-¿Qué no es obvio? Acabaré con su vida para hacerme de todos sus poderes.
-¡No Amo! ¡Sáquenos de aquí! – Golpeaban su prisión con la intención de salir, pero no podían, esas esferas consumían su vida, energía y poder los cuales se concentraban en el cetro del hechicero.
– No se resistan, es para esto para lo que los he traído- dijo sonriente – Los liberó del hechizo que había puesto sobre ellos, retiro el control mental que tenía sobre ellos, así se darían cuenta con terror de todo lo que pasaría.
Los guardianes ahora se daban cuenta de su error, veían que Leonardo y Viento habían tenido razón todo este tiempo y no los escucharon – Perdón – Fue el último pensamiento de Fuego antes de perderle de vista, su arrepentimiento era genuino y se daba cuenta que ya nada podían hacer para remediarlo.
Una vez drenada su energía, los guardianes lucían débiles, el poder de Khan había crecido, tanto así que pudo rechazar todo halo de luz, quedando su tétrico castillo en una penumbra mortal, tanta oscuridad hacía dudar si de verdad se contaban con tan valioso sentido como era la vista.
-Ahora a esperar- Decía Khan con una sonrisa.
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De forma cautelosa Rafael y Viento llegaron a la guarida de Khan, una especie de gruta con una sola entrada y salida, aunque existían ríos internos Viento nunca se había dedicado a investigar de dónde venían o a dónde desembocaban, se encontraba tenuemente iluminada a la luz de unas antorchas y fogatas a punto de extinguirse. El calor del lugar era de consideración. Ocasionalmente alguna gota de agua les caía, su temperatura era cálida, al igual que el lugar.
No había nadie en el lugar, aparentaba estar vacío pero no se confiaban, a paso lento llegaron hasta lo que se consideraba el salón del trono. Muy oscuro para su gusto, solo estaba iluminado el gran trono hecho de piedra gracias a las estalactitas y estalagmitas que, casi formaban una gran columna. Les sorprendió ver que el cetro de Khan estaba solo, no podían desaprovechar esa oportunidad, a paso veloz se dirigieron a él, Rafael lo tomó con la intención de destruirlo pero entonces.
-¡AAAHHHH!- El cetro había dañado a Rafael provocando que lo soltara y cayendo de espaldas sobre el irregular suelo con un cuerpo humeante, cálidas gotas provenientes del techo sintió en su frente y pecho.
-Son unos tontos, no pensé que fueran tan fáciles de eliminar, pero cómo culparlos si su líder pensó en hacer lo mismo – Khan salía caminando de entre las sombras para sentarse justo en su trono.
-¿Dónde está Leo? Maldito, ¿Qué hiciste con él? – Viento trataba de ayudar a Rafael a levantarse.
-El muy ingrato se reveló. Se le hizo fácil hacer lo mismo que tú, apoderarse de mi cetro para destruirlo – Señalo el pozo de lava que se iluminó en ese instante – El muy cretino pensó que podría destruirlo, pero su poder es tan grande que solo yo puedo usarlo - El goteo cálido sobre Rafael era lento pero constante.
-El muy incauto no sabía que ningún mortal puede tocar el cetro y mucho menos lo puede destruir, ningún mortal puede hacerlo.
-¿Qué le hiciste? – Rafael se tocaba su pecho, era claro que la fuerza del cetro lo había dañado mucho, le dolía respirar, le dolía moverse.
-El imbécil me suplico, como si le fuera a hacer caso, después comenzó a atacarme con sus katanas, no le quedó claro que soy superior a cualquiera y que un simple mortal no podrá nunca dañarme, sin importar lo fuerte o diestro que sea – miraba a Rafael maliciosamente.
-¿Leonardo suplico por su vida? -
-Al parecer tenía prisa y estaba desesperado, no era para menos, le dije sobre su castigo por su desobediencia.
-¡Eso no es verdad! Mi hermano tiene honor y preferiría morir antes de dejarse vencer.
-Por supuesto, pero él pidió clemencia por ustedes. Debía suplicarme por él mismo pero en lugar de eso se arrodillo por ustedes – Se acercó a Rafael rápidamente, levantó su barbilla para poder terminar –No estés triste, él ya sabe que va a morir. Si es verdad que está es la verdadera perla la perla supongo que no se ha activado por falta de un guardián, por eso necesito a Splinter, por lo que tu hermano ya no me interesa. Le ayudaré a terminar lo que empezó el día que lo encontré.
-¿A qué te refieres?
-¿No lo sospechas? Leonardo había decidido dejar de vivir – Esto dejó frio a Rafael - Cuando lo encontré claramente vi que buscaba la muerte, no fue hasta que hablé de regresarle a su hermano cuando reaccionó y suplicó por un trato – Rafael estaba atónito, sus tratos y reproches habían hecho que su hermano deseara la muerte, ¿Qué era lo que había lo hecho tan insensible ante el sufrimiento de su propio hermano? ¿Por qué no puedo evitar ser tan cruel con él? Lo había condenado a una vida de infierno. Nunca se lo perdonaría – Yo solo deseo ayudarlo a terminar lo que comenzó.
-¡Qué! ¿Lo mataste? - Viento inmediatamente sintió el cuerpo de Rafael tensarse.
- Claro que no, quiero que vea como destruyo todo lo que en algún momento le importó, pero me desobedeció, por eso solo lo castigue, vivirá lo suficiente para verlos morir y sin ustedes en el camino él ya no tendrá motivos para vivir, espero que sea así y no muera antes de ver mis objetivos logrados - Se separó de los chicos y se fue a sentar, al ver sangre en su mano sonrío.
-¿Quieres ver a tu hermano? – Con su lengua recorrió desde la muñeca hasta el dedo índice de su mano, saboreando de esa sangre – Les mostraré – El lugar se iluminó un poco más.
-¡Rafael! ¿Estás bien? ¿Acaso te hirió? – El quelonio no comprendía pero al mirar que estaba cubierto de sangre se alertó.
-No, no siento ninguna herida – Un par de gotas cayeron nuevamente sobre el brazo de Rafael, fue hasta entonces que se dio cuenta. Ese goteo que había sentido desde que el cetro de Khan lo sacudió era sangre, esta había formado un charco sobre el cual él se encontraba sentado y que caía del techo, al mirar hacia arriba una espantosa escena fue lo que vio.
Leonardo inconsciente colgaba de unas estalactitas con cadenas, maniatado por la espalda, amordazado y muy visiblemente mal herido por todo su plastrón, tal parecía que miles de pequeñas navajas habían atravesado todo su cuerpo.
-¡LEOO!- Rafael muy consternado gritaba a su hermano para asegurarse que estuviera vivo - ¡LEO!, Hermano despierta – quería probar que seguía vivo.
Ante deleite de Khan y desesperación de Rafael, Leonardo entreabrió los ojos, su mirada reflejaba una gran preocupación al ver a su temperamental hermano en ese lugar, negaba lentamente con la cabeza. Había perdido sangre, y una gran oscuridad reclamaba su atención, nuevamente cerro sus ojos.
-¡NO! Leo.
-Es un incauto, mira que tratar de detenerme con unas simples katanas – Khan tomó las katanas de Leonardo y las tiró a los pies de Rafael, una de ellas estaba rota.
¡Eres un maldito! – Se preparaba para atacarlo, pero Viento lo detuvo.
-Ve por tu hermano y salgan de aquí, llévalo a un lugar seguro, él no debe de morir – Rafael apenas se podía concentrar por la ira y enojo que sentía, pero obedeció. Viento comenzó a combatir ferozmente a Khan mientras que Rafael observaba el origen de la polea que tenía a Leonardo atado a una altura considerable. Encontró la forma. Escalando rápidamente entre las estalagmitas y estalactitas se acercó lo más que pudo a Leonardo, lanzó su sais y pudo cortar la soga del cual colgaba su hermano, se lanzó para abrazarlo y así protegerlo de lastimarse en la fuerte caída recibiendo todo el impacto con su caparazón, tardó unos momentos para reaccionar, estando en el suelo se percató de la fría temperatura de su hermano, las miles y pequeñas cortadas parecían profundas, astillas creadas con fragmentos de sus propias katanas y no dejaban de sangrar, su respiración era muy forzada.
-Leo, hermano, está bien, pronto nos iremos a casa – Con sumo cuidado retiró la mordaza de la boca del mayor esperando que le ayudara a respirar mejor, sin embargo, al recibir tanto aire Leonardo sintió mayor dolor, tenía los pulmones perforados y el respirar le era agonizante, aun así parecía reaccionar.
-¿Ra…fa?- Los ojos de Leo mostraba angustia -¿Es…tas aquí…? -Sus lágrimas se hacían presentes.
-No llores hermano, estarás bien, lo prometo – Rafael cortaba las ataduras de su hermano.
-Perdo…na…me – Fue hasta ese momento en que Rafael lo comprendió. Leonardo lloraba por poner a su hermano en peligro, no por el inmenso dolor que sentía. El de azul iba y venía de la consciencia.
-No digas eso hermanito, tu eres el que nos debe perdonar, nosotros no te apoyamos cuando más nos necesitaste, fuimos ruines y cobardes, hicimos oídos sordos y nos cegamos. No sé qué fue lo que nos pasó pero en verdad estamos arrepentidos de haberte abandonado – Pero al ver la inconsciencia de su hermano se asustó - ¿Leo? ¡Leo! Vamos hermano responde – Leonardo en verdad estaba en un estado deplorable.
-Rafa…- Un fuerte temblor comenzó a cimbrar el lugar. Al mirar alrededor Rafael se dio cuenta que Viento había sido capturado, una especie de burbuja lo encerraba y su energía era absorbida por Khan.
-Finalmente, ya tengo a todos los guardianes y en lo que llega su padre yo podré absorber los poderes de cada uno – el eclipse estaba por comenzar -Tortuga, ¿Por qué tu padre no está aquí? Quiero que vea cómo los destruyo – Le decía satisfecho a Rafael mientras que burbujas con los demás guardianes encerrados hacían su aparición - Solo me falta él para que la perla reaccione y completar mi misión y venganza –
-¡Él no vendrá! Yo lo detuve para que no sea capturado, no te daré ese gusto de verlo sufrir – Esto molestó a Khan.
-AAAHHHHGGGRRR Maldita tortuga, ¡Cómo te atreves a desafiarme! – La tierra comenzó a temblar nuevamente, pronto las burbujas se tornaron del color característico de cada guardián, blanco – Viento, azul – Agua, rojo- Fuego y verde Tierra. Poco a poco sus poderes les eran arrebatados -Te mostraré de lo que soy capaz – Varias esferas de energía fueron dirigidas a las tortugas
-Ya no te abandonaré hermano – Decía Rafael abrazando a su hermano de forma protectora para poder recibir el impacto de ese ataque, nuevamente la tierra se estremeció, estalagmitas y estalactitas cayeron por donde quier, fue prácticamente un derrumbe, que tapó el paso de la salida.
Una onda expansiva fue expulsada del cuerpo de Khan, la energía que usó no la podía soportar su cuerpo y eso lo dejó exhausto, solo necesitaba unos instantes para recuperarse, al mirar a sus enemigos sonrío, era obvio que había acabado con ellos.
Rafael, quien sostenía a Leonardo, sintió un fuerte golpe en su pecho que lo alejó del lugar y tras las explosiones se sintió aturdido, cuando el ataque terminó, y al no sentir a Leonardo, rápidamente se incorporó para ayudarlo, horrorizado se dio cuenta que su hermano estaba sepultado bajo varias piedras, producto de las estalagmitas, estalactitas y parte de techo de la gruta, tan solo la mano con la que había empujado a su hermano se asomaba fuera de su aplastante prisión.
-¡LEONARDO!- El grito fue tan desgarrador que no ocultaba el temor por perder a su hermano mayor. Corrió a su lado, tomó su mano y la apretó con la esperanza de obtener alguna señal de vida por parte del azul y la recibió, un ligero apretón le indicó a Rafael que aún había tiempo, desesperado quitó las piedras para desenterrar al mayor hasta que pudo sacarlo.
A Leonardo le costaba respirar, tenía graves heridas por doquier, los pulmones estaban perforados y un par de costillas rotas, había perdido una cantidad considerable de sangre y la palidez de su piel lo reflejaba. Rafael limpiaba el rostro de su hermano con suavidad y lo hacía verle a los ojos.
-Vas a estar bien, ¿Entiendes? Todo estará bien, solo… resiste por favor, por favor, no nos abandones –Leonardo trataba de concentrase en velo, quería decirle que se fuera, que huyera, pero no podía, trató de decírselo con la mirada, pero la oscuridad dentro de él se incrementaba.
-"No, no debo rendirme, esto aún no acaba. Antiguo Maestro ayúdeme a proteger a mi familia, a acabar con esta amenaza"- De forma borrosa veía a su hermano, pero se alarmó al ver la silueta de Khan detrás de él acercándose -Her…ma…no- Le decía con intención de advertirle, pero su voz no era suficiente.
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Hasta aquí el capítulo de hoy, no olviden que espero sus comentarios y gracias por seguir esta historia, :D
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Rose: Tienes razón, a la otra trataré de ser más sangrienta con lo que le pase a Leo y a sus hermanos, amm no sé, algo así como que le corte dedo a dedo o la lengua o se queden eunucos XD ok no, divague. Esa joya, ¿Será que se perdió, esta escondida? O ¿Qué pasó con ella? No soporto el suspenso, ojalá la encuentren pronto :P Aquí entre tú, yo y todo aquel que lea este comentario, siempre que Rafa es imprudente algo malo pasa. Lo dice la ciencia. Gracias por leer y por favor ¡APURATE CON TUS MIL FICS! Gracias y felices trazos.
Talia43: Yuju hola, que gusto leerte. Oye, no tienes llenadera con el gore XP, espero poder poner algo más que sacie tu sed de sangre aunque no prometo que sea en este fic ;D Esa idea de Splinter me recuerda a un comic que acabo de leer, él se encuentra ecuánime hasta que Destructor golpea a su Leito interviene defendiéndolo, estuvo genial :D ¿Dónde estará esa perla? ¿Será que si la van a encontrar? Cómo saberlo, solo nos queda esperar. Por cierto, a ver a qué hora actualizas, ya se me está comenzando a olvidar, apúrate. Nos leemos pronto.
Angel de la verdad: Gracias por comentar, me alegra saber que continuas leyendo esta aventura, Saludos y felices trazos.
Jamizell: A mira, tenías razón, como que no les funcionó su plan. ¿Hacer pensar a Rafa? Ja, primero actualizas antes de que eso pase, él es de los que aprenden a la mala, se tardan pero primero debe saber cómo no hacer las cosas. Me gusta leer tus conclusiones, me doy cuenta si voy por buen camino ;D en realidad, sí, estoy logrando lo que busco wuajajaja. Es verdad, no deberían quedarse dormimos en la pelea del siglo, solo nos queda esperara y saber que harán, si es que pueden hacer algo. Bueno, por lo menos ya sabes lo que le hizo a Leo y se vislumbra un poco de lo que ha vivido en ese lugar. Es verdad que no sería lindo que el líder insistiera en hacerlos olvidar pero… no sabes lo que se viene :D Parece que a alguien no le llegó mi indirecta, espero que ahora sí y ese alguien me dé algo nuevo que leer. Nos leemos pronto (espero) felices trazos. ;D
