THREE INk DROPs

Capitulo 1: Paz e intranquilidad

El sol del Páramo brillaba como era de costumbre en Ostown, todos seguían con su día como era esperarse en sus rutinas diarias: Clarabella regaba su hermoso jardín mientras les cantaba a las florecillas de diversos colores; Los animatrónicos de Goofy y Donald, reparaban el bote del pato ya que Donald intentó cocinar un delicioso desayuno, el cual terminó en un incendió no muy grave de su casa-bote; Los bebés conejos saltaban de un lado al otro jugando entre ellos mientras Hortensia preparaba galletas caseras para todos sus conejitos; También estaban otros toons que transitaba de una zona a otra con alegría.

Todo era como debía haber sido desde el principio: Sin la Mancha Fantasma, sin los planes de Doctor Loco, sin terremotos y si Splats o Boltboxt causando desastres por todo lugar. Todo estaba en paz, y solo quedaban unas cuántas zonas que reparar para que el Páramo se convirtiera en el paraíso que desde el principio debía ser. Pero esa tarea estaba ya en proceso de ser realizada: Oswald, Mickey, Gus y otros gremlins se habían dedicando a la tarea de restaurar cada zona afectada con el disolvente y reparar las maquinarias de todas las atracciones de cada zonas del Páramo. A su vez buscaban alguna pista del paradero de Prescott, ya que según Pedro y otros toons, había escapado de su celda el día de la derrota del Doctor Loco.

En ese día soleado nuestros héroes se dedicaban a su tareas de reconstrucción, tal y como habían hecho durante todos esos días en el Páramo.

-¡Listo! Con esto último terminamos de ajustar todas las tuberías- Mencionó el rey del Páramo -Ahora que ya no hay fugas podremos saber el origen del disolvente en estas cosas- terminó dando unos cuántos golpecitos al metal de la tubería.

Oswald, Mickey y Gus trabajaban en unas tuberías en la fabrica de bromas para ajustarlas y evitar que hubieran escapes del disolvente que corría dentro de ellas, ahora podrían internarse en los ductos subterráneos y seguir las tuberías internas de Ostown para arreglar ese desastre con el disolvente corriendo por todo el Paramo de una vez por todas.

- ¡Vamos amigos! ¡Terminemos con esto de una vez!- llamó a sus compañeros Oswald con una sonrisa determinada para emprender caminó hacia la entrada de los ductos principales en el centro de Ostown, Gus le siguió con el mismo entusiasmo pero se detuvo al notar que su otro compañero no se había movido.

-¡Mickey! ¡Tenemos que apresurarnos hacia los ductos!- Llamó Gus atrayendo la atención del ratón.

-Ah...¡sí! ¡Enseguida voy!... jaja- balbuceó para correr hacia Gus, Mickey.

Al gremlin le extraño el pequeño sobresalto de su amigo al oír su voz. En los últimos días el ratón se encontraba un tanto...distraído; En un principio no le tomó importancia pues supuso que solo se encontraba cansado por todo el trabajo con la reparaciones pero ahora eran mas seguidos los momentos de "distracción" del ratón. Pesé a lo extraño del episodio, Gus y Mickey se apresuraron a alcanzar a Oswald sin decir nada.

-Bien amigos, según el mapa los ductos uno, tres y cuatro están completamente inundadas, así que nuestras únicas entradas a esta zona pérdida son los ductos dos o cinco- comentó el conejo mostrándoles las tuberías en cuestión a sus compañeros.

-¿Pero cuál de estos nos llevarían a la zona que estamos buscando?- preguntó Gus. Oswald miró de nuevo al mapa trazando las rutas de cada tuberías con su dedo índice.

-Mmm...Creo que no lo sabremos hasta que crucemos todos los caminos y llegar al otro lado. Lo siento, ha pasado mucho tiempo desde que se bloqueó el caminó a estas zonas que no recuerdo muy bien como llegar a ellas- contestó Oswald desanimado y con las orejas caídas.

-No te preocupes, Oswald- Animó Gus- Tarde o temprano descubriremos el origen del disolvente en las tuberías, encontraremos y reconectaremos las zonas perdidas del Páramo, Mickey y yo te ayudaremos en todo momento ¿Verdad, Mickey?-

Mickey, un poco sobresaltado por la repentina atención hacia él, tardó un par de segundos en encontrar una respuesta a las palabras dichas por Gus, aun si se dijeron hace solo unos segundos atrás, en su mente las recordaba con dificultad.

-¡Ah! ¡si! No te preocupes, Ozzie- ¿Debía responder algo con esa idea? ¿Verdad? Esperó atinar a decir el toon más joven. La mirada que le dirigió Gus le dejó en claro que sabía sobre su falta de atención en la conversación haciéndolo sentir un poco culpable. Si Oswald estaba consiente del asunto, no lo hizo notar, solo les agradeció con una sonrisa y se dispusieron a seguir con su labor.

- Entonces creo que lo mejor en esta situación es separarnos; hay dos posibles caminos y en vez de perder el tiempo yendo por un camino a la vez, es mejor que nos separemos y veamos a donde lleva cada uno- Dijo Oswald- ¡Bien! Gus y yo iremos por el ducto cinco mientras, Mickey, tú vas por el ducto dos ¿Te parece?- Terminó diciendo con una sonrisa.

-¡¿Que?! Pero Oswald, No...-

-¡Vamos, Gus! No hay problema con que él vaya solo ¿Verdad que no hay problema, Mickey?- Preguntó Oswald buscando una afirmativa de una forma peculiarmente sospechosa, muy obvia para Gus pero inadvertida para Mickey quién apenas se había propuesto no distraerse más para no traer problemas a sus amigos durante la misión del día.

-No tengo ningún problema, en todo caso tengo el pincel conmigo por si me encuentro en una situación difícil. No habrá nada de que preocuparse- Aseguró el ratón con una sonrisa.

-¿Lo ves Gus? Él estará bien, además no han habido villanos sueltos en el Paramo desde hace un mes. ¡Vamos!- terminó Oswald llevando a empujones al gremlin adentrándose al ducto cinco.

-¡Nos vemos luego, Mickey!- se escuchó la voz de Gus amortiguada por la estructura metálica.

-¡Si! ¡Nos vemos dentro de un rato!- gritó Mickey en respuesta para después dirigirse por su propio camino con una sonrisa determinada.

Dentro del ducto cinco Gus y Oswald seguían su caminó, Oswald guiaba el camino mientras Gus flotaba detrás de él. Sin embargo, al gremlin la actitud del monarca le seguía causando desconcierto.

-¡No lo entiendo! ¿Por qué insististe en separarnos para esta misión? Hubiera sigo mejor que todos fuéramos por los dos lados, digo, si en el camino nos encontramos con un camino disuelto no podríamos pasar porque necesitaríamos el pincel de Mickey para restaurarlo...Sin mencionar que no es bueno que Mickey este solo ¡Apenas nos pone atención cuando hablamos con él! No me gusta la idea de que éste solo, no cuando está tan distraído-

El conejo detuvo su marcha y dejó salir un gran suspiro antes de voltear hacia al gremlin y contestar.

- Lo sé, lo sé. Sé que algo sucede con Mickey ¡Es más que evidente que hay algo extraño en él! ¡Incluso tú te diste cuenta! ¡Y eso que solo lo ves unas cuantas horas al día! ¡Porque créeme! ¡En casa "eso" es todavía peor! Al decir verdad no sé que es lo que puede estar pasando...pero Hortensia tiene la teoría de qué extraña 'el otro lado', así que pensé que un rato a solas podría ayudarle un poco, digo... para que pueda ordenar sus ideas o algo así...No soy muy bueno en este tipo de cosas de... hablar sobre sentimientos y eso, pero...espero poder ayudar un poco con darle un tiempo a solas porque...en verdad si extraña su casa sería mejor que...bueno, tu sabes, que despeje su mente...- Explicó torpemente el conejo sin poder ordenar sus pensamientos o entenderse el mismo.

-¿O podrías hablar con él sobre el asunto? Tal vez si le preguntas directamente te dirá que ocurre- propuso Gus mirando al conejo de forma inquisitiva.

- Si extraña su hogar yo no puedo hacer nada al respecto...lo mínimo que puedo hacer es darle un tiempo a solas hasta que Jamface haya encontrado la manera de modificar los proyectores para regresarlo a casa... ¡No tenemos otra opción, tu sabes muy bien que no la hay! ¡Prescott no está! ¡Y él es el único que tiene mayor experiencia trabajando con los ellos! Entonces.. creo eso es lo por ahora es lo... lo mejor que puedo hacer... si él ...-

Oswald no dijo nada más pero Gus entendió lo suficiente como para saber las buenas intenciones del conejo. Pues a pesar de todo, para el rey del Páramo aun le era muy difícil hablar sobre sus sentimientos con otras personas que no fuera Hortensia. Oswald podía ser un buen líder, un buen esposo, un buen padre y un gran amigo, pero su relación con Mickey y "esa" parte de su pasado, aun le lastimaba mucho ya que para poder superarlo tendría que exponerse sin su carácter rudo y orgulloso, mostrarse sin sus actitudes defensivas porque tal vez esas características eran buenas para ser el rey del Páramo, pero malas para tratar con Mickey, alguien con quien, a pesar de ahora llevarse de maravilla a su vez (aunque no lo admitiera, aun muy en el fondo) Oswald seguía viendo como uno de los motivos de sus sueños rotos. Gus, quien observó desde el inicio los cambios de la relación de los dos hermanos, no puede negar que Oswald y Mickey era muy buenos amigos y ambos se preocupaban el uno por el otro, sin embargo aún quedaba algunos temas que ambos evitaban a toda costa, una brecha que ninguno se atrevía a acortar y que los mantenía en una tregua, más no en paz. Aunque Gus solo podía darse una idea debido a lo que había podido percibir durante el tiempo que ha pasado con ellos, solo podía guiarse por su intuición y por las pocas veces que Oswald y Mickey se encontraban con dificultades de tipo sentimental.

-Esperemos entonces que le ayude un poco este pequeña aventura en solitario- Intentó animar Gus.

-Si...yo espero que si-

Oswald no dijo nada más, pero Gus vio la duda en su mente en la pequeña mueca que buscaba ser una sonrisa optimista. Sin más el rey se dispuso a retomar el camino de una vez por todas.

Mickey no se sentía muy bien recientemente. Era algo extraño hasta para él, se sentía algo...¿distraído? No, más bien, sin ánimos y sin energías; reconstruir el paramo era un trabajo continuo y tomaba mucho tiempo pero no era razón para sentirse tan apagado. En casa también hacía muchas cosas y básicamente corría de un lado al otro todo el tiempo ¡Incluso hacía mucho más trabajo que en el Paramo! Así que no se debía al cansancio o algo parecido... Aun se sentía culpable por no haber prestado atención a sus amigos hace unos momentos atrás, no era la primera vez que le pasaba pero eso no era escusa para seguir con esa actitud, sus amigos no merecían ser ignorados solo porque no se sentía con mucha energía, tal vez solo necesitaba descansar un poco y su actual estado se iría con el tiempo...

¿Pero por cuánto tiempo?

Mickey odiaba admitirlo pero algo dentro suyo sentía aversión por pensar en cuánto tiempo más tendría que pasar en el Paramo...¡Sonaba horrible! ¡Lo sabía! Sus tripas se retorcían en desagrado por su propio pensamiento... pero la ansiedad de permanecer en el paramo era cada vez más angustiante para él ¿Qué razón había para continuar en ese mundo? Ya había acabado su propósito al ayudar a detener al Doctor Loco, ya debería haber vuelto a su mundo...

El Paramo era un lugar maravilloso y le alegraba poder ayudar en su reconstrucción, todos esos toons sonrientes en blanco y negro eran maravillosos, Mickey se sentía muy afortunado de conocerlos a ellos y su mundo. Se sentía feliz de ser participe de sus proyectos de celebración o reconstrucción de alguna zona ¡De verdad eran todos maravillosos!

Y aun así...

Para Mickey era muy difícil permanecer allí...

No quería permanecer allí...

Pero ¿Porqué?...

Sin darse cuenta Mickey había detenido sus pasos, pensando en todo lo que sentía sin un motivo de peso a su parecer (incluso lo sentía hasta innecesario) pero que no había dejado su mente por... ¿días? O tal vez incluso semanas ya. Al ratón no le gustaba sentirse ni pensar de esa forma tan poco alegre y optimista... No era como debía comportarse Mickey Mouse... Sería mejor no darle importancia y seguir con su objetivo próximo: Averiguar hacia donde lleva ese ducto.

Sacudiéndose sus pensamiento en el sentido figurado ( y literal), Mickey embozo una sonrisa y junto a una mirada determinada y se dispuso a continuar por el túnel.