THREE INk DROPs
Capítulo 6: El Laberinto (a.k.a pozo de disolvente) parte 1
Un verdadero milagro, eso era estar despierto hasta esa hora en la mañana. No habían parado en toda la noche, madrugada y gran parte de la mañana. Al menos, ya hace una media hora, Oswald les comunicó a los gremlins el plan de contingencia ante la problemática con la pintura, sin embargo demorarían unas horas más en terminar de implementarlo pues necesitarían la ayuda del Doctor Loco y sus planos para "el equipo especial para almacenar pintura" (y para esas alturas, Oswald y Mickey EN SERIO no querían pensar en porqué el Doc tenía entre sus cosas algo tan convenientemente específico).
Justo en ese momento nuestros héroes caminaban agotados, lo suficiente como para que fuera más por inercia que cualquier otro motivo que sus pies se arrastraran hacia el proyector de Ostoon.
-No sé tú, Mick- Habló con cansancio el monarca -Pero yo voy a tomar una pequeña siesta al llegar a casa. No creo poder soportar más tiempo despierto y mucho menos otro sorbo más de café, fue suficiente para toda un vida, ¡Habló en serio! ¡Jamás había tomado tanto! ¡Y ni siquiera me gusta!-
Mickey soltó algo que parecía una ligera risa cansada antes de contestar.
- Suena como una buena idea. Aun tenemos mucho que hacer, lo mejor será que tomes un descanso-
-¿Y tú? ¿Qué piensas hacer?- Preguntó Oswald arqueado una ceja extrañado- Digo, aun nos quedan un par de horas paras reunirnos con Gus y el Doc, y por como lo dices, parece como si no piensas descansar-
Un pequeño silencio siguió al comentario del monarca, y tal vez era por el cansancio de ambos, pero para el conejo, el que Mickey no respondiera de inmediato era todo menos una buena señal.
-Creo que iré a la casa a refrescarme con una ducha... - Respondió al pasar unos minutos. Nada más, Ninguna otra explicación, solo esa vaga afirmación y su característica sonrisa inocente.
-"Extraño..."- Pasó fugaz por segundo en la cabeza de Oswald, un mismo segundo en que su seño se frunció, pero el súbito flash con el recuerdo de la conversación con Gus por el conducto 5 le ganó a la idea de hacer presión para obtener una "mejor" respuesta.
-...Bien...-
Fue lo último que se escucho en un débil tono de la voz de Oswald por el resto del trayecto, no obstante, el monarca no pudo evitar dirigir un par de miradas furtivas al sonriente ratón cada cierta cantidad de segundos que pasaban.
Una vez estando en Ostown, ambos toons se despidieron a unos pasos frente a la puerta de la casa de Hortensia.
-Entonces...- Dudó de la elección de palabras el mayor- Nos vemos en un rato...-
-Sí, descansa, Oswald- Le sonrió Mickey, agitando su mano en despedida.
-Sí, digo... Yo, eso haré- Contestó con torpeza al no saber como actuar ante el extraño intercambio con el ratón. Luego se giró dando un par de pasos y tomar el pomo de la puerta, pero una voz en el eco de su mente lo detuvo, algo le decía que las cosas no podían quedarse así. No esta vez.
"Tal vez si le preguntas directamente te dirá que ocurre"
Oswald dudó unos segundos con su mano sobre la perilla, se giró enérgicamente con intención de hablar con Mickey, pero solo alcanzó a ver la puerta de la casa de al lado cerrarse.
Derrotado, suspiró y miró por unos segundos la casa del ratón antes de girar el pomo en su mano y entrar a la casa.
Había perdido su oportunidad...
-¡Cielos! ¡Eso estuvo cerca!-
Dejó salir Mickey recargándose en la puerta principal. Sin lugar a dudas ese había sido uno de los momentos más incómodos de su vida. Agradecía al cielo que Oswald no le preguntara nada, odiaría tener que mentirle (sin mencionar lo malo que era para ello). Ya habían pasado por muchas cosas para llevarse bien y no quería arruinar su amistad con mentirás. Además...
"Tienes que confiar en mí sobre esto, te lo explicare luego"
Julius prometió que le contaría la razón de todo ese "misterio" ese día, por lo tanto, fingir un momento que no se daba cuenta de las miradas inquisitiva de Oswald, no era nada por lo qué debía sentirse culpable.
Soltó un gran suspiró de alivió para luego dirigirse a su recamara y tomar una refrescante ducha rápida antes de volver a salir hacia el laberinto. Lo haría tal y como había dicho, porque él, definitivamente, NO le había mentido a Oswald...
Una vez listo, fresco y más despierto, Mickey salió de la casa con discreción. Él no se estaba ocultando o algo parecido, no, no señor, solo creía que no debía llamar demasiado la atención, y más con la delicada situación en la que se encontraba El Páramo, era mejor no hacer mucho escandalo con sus propios compromisos. Por eso mismo dio un último vistazo al mapa de Oswald (¡Que obviamente solo tomó prestado por unos momento y que después devolvería!) y accedió a los túneles de Ostown hasta estar seguro de que nadie le observara.
-¡Pobre de mi Honey Bonnie!-
¿Alguna vez había mencionado lo agradecido que estaba con el universo por haber sido creado para amar y ser amado por la más bella y perfecta esposa de todo el cosmos? Sí lo hizo, ¡Debía hacerlo millones de veces más! Justo así, recostando su cabeza en el regazo de Hortensia, mientras ella repartía caricias a lo largo de sus orejas, Oswald estaba en el paraíso.
-Sí, fue una laaaaarga noche- Se quejó el conejo cerrando sus ojos, disfrutando de las relajantes caricias recibidas.
-Y por la tarde Gus, Mickey y yo iremos con el Doc para asegurar las pinturas... Quién quiera que sea el ladrón de materiales, de seguro sería una amenaza para todos si también roba la pintura, así que debemos ocuparnos de eso cuanto antes para luego solo enfocarnos en atrapar al ladrón-
-Y lo harán, mi amor- Habló con dulzura Hortensia antes de plantar un beso en la frente de su esposo -Pero por el momento, debes relajarte y descansar-
-Sí, tienes razón, cariño- Contestó derritiéndose de amor ante los mimos de su amada.
-Cierra los ojos, solo descansa y trata de relajarte- Continuaba hablando su reina con extrema dulzura. -Y para cuando regreses a casa esta noche, te esperará una cálida bienvenida de parte de todos nuestros conejitos, y claro, de parte de tu encantadora y bella esposa, luego disfrutaremos de una deliciosa cena especial en familia-
Lo siguió consintiendo en un tono acaramelado, y sonrió al ver como se alejaba la tensión del cuerpo de su esposo.
-¿Qué te parece? Suena bien, ¿No lo crees?-
-Suena perfecto, amor- Respondió sintiendo como si flotase en una nube rosa de clama y suavidad. Se sentía tan bien que en cualquier segundo podía quedarse dormido bajo su hipnotizadora y hermosa voz.
Fue un lastima que todo eso quedara en segundo plano.
-¿Y... como sigue Mickey?- Preguntó en un tono preocupado la reina -¿Aún tiene "esos" episodios?-
Oswald apretó los ojos al soltar un gran suspiro, luego se incorporó para ver de frente a su esposa.
-Sinceramente no lo sé- Respondió preocupado - Cuando estábamos ocupados por todo este embrollo, estaba bien, pero hace un rato él estaba actuando... raro, no raro como "eso", pero sí raro...-
Explicó con un semblante y una mirada que se encontraba decaída, una mirada que se perdió en algún punto en el suelo antes de proseguir.
-Sé que debo hablar con él, pero... No sé como hacerlo... O que decir-
Oswald lucía derrotado, le era frustrante sentirse incapaz de realizar una acción tan sencilla, pero que por alguna extraña razón, su mente se quedaba en blanco al momento en que más lo necesitaba.
Unas manos cálidas se posaron en sus mejillas haciendo que se encontrara nuevamente viendo la dulce mirada en los ojos de Hortensia. Oswald no pudo evitar sonreír ante ella.
-Hayaras la forma cuando llegue el momento. Yo sé que lo harás-
Le dijo con una voz consoladora antes de darle un pequeño beso, evitando que las dudas dominaran en la mente de su amado, y antes de volver a hablar, mimó con ligeras caricias las mejilla de Oswald.
-¿Por qué no lo invitas a cenar con nosotros hoy? Tal vez eso lo animé un poco a él también. Después de todo, él es parte de la familia- Propuso con suavidad, sin dejar de lado las caricias.
Una pequeña sonrisa tensa se formó en el rostro de Oswald, pues mentiría si dijera que no se sentía algo incomodo llamando a Mickey su familia, pero era una realidad para él: Mickey era su hermano (aún si desde que se lo hizo saber, aquella vez cuando lucharon contra la Mancha, ambos jamás volvieron a tocar el tema) y Oswald...
Oswald quería ser un buen hermano.
-¿Sabés? Esa es una buena idea- Soltó después de meditarlo unos segundos.
-Gracias, cariño ¿Te dije hoy lo mucho que te amo?-
Terminó el conejo con un pequeño beso en los labios de su reina, a lo que Hortensia rió un poco antes de indicarle a su esposo que volviera a recostarse para descansar.
Ahora que ya sabía que camino evitar, el trayecto al laberinto no le parecía tan largo como la primera vez. Y gracias a las pequeñas reparaciones que hizo, algunos lugares ya no se veían tan lúgubres y destruidos. Lo único que en verdad le parecía algo complicado era encontrar al gato...
-¡Aja! ¡Allí estas!-
O tal vez no...
Mickey se volteó al escuchar la voz de Juluis desde lo alto de una montaña de madera apilada a un lado de la entrada a la atracción del laberinto.
-¡Oh, Hola!- Contestó Mickey sonriendo.
-Te tardaste siglos, no me digas que volviste a perderte en el bosque -Bromeó dando un saltó para quedar frente a su invitado.
-No, acabo de llegar a la zona- Contestó el ratón -Fue una mañana muy agitada-
-¿Ah si?- Habló Julius en un tono casual, mostrando más cortesía que por verdadero interés -¿Y eso a qué se debe?-
-Pues... Hay algunos problemas con ciertas cosas en Gremlin Village- Dudó en dar detalles, por el momento. Oswald, Gus y él habían acordado en ser lo más discretos posible con respecto a lo ocurrido -¡Pero ya está todo bajo control!-
-Bien, que gusto- Soltó con el mismo tono cortés antes de añadir (esta vez) con verdadera emoción -Ahora sí, vamos al evento principal del día: ¡Reparar el laberinto de una vez por todas!-
Terminó tomando al ratón de la muñeca y adentrarse al laberinto casi corriendo.
Desde un par de metros de distancia, el hedor característico del acetona mezclado con trementina era lo suficientemente fuerte como para no querer respirar por la nariz, sin embargo al traspasar la entrada era evidente que toda la zona era un verdadero pozo de disolvente, habían algunas decoraciones de madera y partes de la infraestructura del lugar flotando por el lugar, pero lo que antes era un laberinto lleno de rosas, ahora era una vista panorámica de un gran estanque verde eléctrico. Mickey no supo que tipo de gesto mostró, pues escuchó a Julius hablarle.
-Ok, lo admito, este lugar es un asco. Pero sé que si alguien puede regresarlo a su estado original, ese eres tú, Mick... ¿Puedo llamarte así, verdad?- Terminó de hablar Julius en un tono motivado.
-¡Claro! Todos mis amigos me llaman así- Contestó con una sonrisa.
-¡Genial! Entonces ¿Te parece si comencemos de inmediato con las reconstrucción?-
-Por supuesto- Aseguró el ratón -Lo primero sería encargarnos del disolventes- Miró a su alrededor - ¿Alguna idea de como drenar esto? ¿Qué hay debajo del disolvente? Como estructura, digo-
-Creo que madera... o metal, supongo. Lo normal en una atracción ¿No?- Habló con desinterés.
-Pensé que sabías sobre asuntos de construcción- Soltó Mickey en sorpresa.
-¡Oye! yo reparo cosas por necesidad, no por que sea un nerd de la ingeniería como los gremlins o el conejo ese- Explicó en un tono despectivo -Aunque tal vez podría hacer una excepción si consigo algo a cambio: Políticas de Julius the Cat y compañía-
Una ligera risa fue la única respuesta del toon más joven, aun tenía curiosidad por saber el motivo de porque el gato se refería a Oswald como "conejo ese", pero no creyó prudente sacar el tema a colación de a momento. Mickey se limitó a observar a su alrededor para buscar alguna ayuda para liberar aunque sea un poco el disolvente.
-¿Recuerdas algún tipo de mecanismo en la zona? - Preguntó sin quitar la vista del panorama -Si todo el disolvente se encuentra atascado aquí, significa que hay una base solida que lo sostiene y con eso debe de haber un escape en algún lado... ¿Tal vez tuberías? ¡Eso es! ¡El mapa!-
Extendiendo el mapa sobre el suelo, Mickey sintió a Julius presionarse contra a él para escudriñar de cerca lo que sea que el ratón hiciera con mapa, pero era lo de menos por el momento, pues estaba más enfocado en revisar las conexiones de los conductos subterráneos de la zona. Delineó la ruta con su índice, partiendo desde el ducto dos hacia donde más o menos creía que se situaba el laberinto ya que el mapa no contaba con especificaciones decentes.
-Si el ducto terminaba aquí, y allí era esa atracción con flores...- Murmuró Mickey como hablando consigo mismo mientras dibujaba una línea imaginaria sobre el papel -El de abajo y este de aquí deben llegar a Ostown... ¿Así que más arriba debe ser...?- Se interrumpió elevando la mirada buscando una segunda opinión de parte de Julius, pero este solo elevó sus hombros negando con la cabeza. Luego prosiguió.
-Bien, según el mapa, los conductos llegarían hacia la atracción de los botes en algún punto, y como el laberinto quedaba al aire libre, debe de haber un tipo de llave o algo que active el sistema de desagüe y arrastre el disolvente hacia esa atracción que lo conectará hacia las maquinas de almacenamiento en Ostown. Solo tendremos que buscar... bueno, lo que sea que abra el desagüe-
Con esto último, Mickey enrolló de nuevo el mapa para disponerse a buscar lo que necesitaba.
-¡Vaya, parece que tienes experiencia en esto de reparar zonas!- Comentó Julius animado - Que bueno que me debías una muy grande-
-Bueno, se vuelve parte de la rutina después de un buen tiempo, ja, ja- Contestó de buen humor Mickey, mientras comenzaba a caminar por el borde del gigantesco pozo de disolvente siendo seguido de cerca por su compañero gato
- ¿Alguna idea de donde podemos buscar?-
-Si mal no recuerdo, ese tipo de cosas por lo general se encuentran a los extremos de cada atracción, pero como el laberinto poseía una estructura algo, ehm... Peculiar, tenía varios desagües, aunque creo que la mayoría están debajo de todo el disolvente- Explicó el gato tratando de hacer memoria de como era la zona en el pasado.
-Pero debe de haber un lugar por donde podamos abrirlos, ¿Recuerdas haber visto algo como una palanca o algún dispositivo parecido?- Inquirió el ratón esperanzado.
-Mmmm... Recuerdo que habían algunas válvulas por los laterales del laberinto, pero no en todas las sub zonas, algunas deben de haber quedado sumergidas...Tendríamos que acceder a ellos por dentro de las paredes o algo parecido, creo yo...-
-De acuerdo, entonces creo que tendremos que empezar por llegar al otro extremo del pozo- Habló con una sonrisa optimista el ratón.
-Sí, pero...-Dudó el gato - Queda lejísimos ¿Piensas nadar hacia ellas?-
-Algo así...- Respondió en voz baja sin dejar de caminar.
Julius paró en seco su marcha. Para nada se esperaba esa respuesta.
-¡Espera! ¿¡Es en serio!?- Preguntó más que sorprendido y alterado el toon.
- Bueno, bueno, no nadar- Intentó calmar al gato -Yo pensaba más bien en... ¿Flotar? ¿Navegar? -
- ¿Y eso se logra cómo exactamente?- En arqueó una ceja bastante incrédulo.
-Pues creo que con un par de piezas de maderas y un Bosquejo de Hada me darían el impulso necesario para llegar hacia el borde- Explicó Mickey con alegría al no muy convencido gato.
-¡Oh, sí, claro! Un par de leños y la magia de un pedazo de papel no resistente al disolvente suena de lo más seguro. Sin duda es un plan excelente- Mencionó sarcástico el gato.
-¡Verdad que sí! ¡Vamos por la madera!- Sonrió Ampliamente Mickey
-¡Estaba siendo sarcástico!- Soltó Julius exasperado.
-Ja, ja, Lo sé, solo estaba jugando contigo- Contestó Mickey con una pequeña risa de buena gana mientras Julius se limitaba a observarlo con una pequeña sonrisa resignada, lo dejaría ganar por esa vez. Sin embargo el ratón añadió con más seriedad luego de un par de segundos.
-Pero era en serio que necesitamos buscar esa madera-
-¡Bien, de acuerdo!- Se resignó el toon mayor -Tú eres el jefe por hoy-
Por los siguientes minutos, Julius y Mickey se dedicaron a buscar madera y una que otra pieza adicional que les ayudara a unir los elementos. Luego de unos momentos, los dos toons tenían armada una balsa de dudosa resistencia, pero "conveniente para los fines prácticos que buscaban" (tal como alegaba Mickey que era lo que querían, y como Julius no tuvo ánimos de objetar).
-¡Listo!- Exclamó el ratón emocionado -¡Ahora solo tenemos que arrastrarlo hacia el disolvente!-
-¿Y como piensas hacer que se mueva?- Le preguntó el gato sin seguir convencido del plan -Dudo que "la marea" te lleve hasta el otro extremo sin ningún impulso extra-
-No te preocupes por eso- Explicó sonriendo el toon optimista - ¡Con la ayuda del boceto y la magia del pincel cruzaré esto en un dos por tres! ¡Ten por seguro que lo lograré!-
-Si tú lo dices...- Contestó Julius dando un par de pasos hacia tras para darle espacio al ratón para que empujara la balsa hacia el pozo de disolvente. Una vez que esta tocó el liquido y notaron que en verdad se mantendría a flote por si misma, Mickey activó el boceto para que el objeto se elevara unos cuanto centímetros sobre la superficie.
-Bien, ahora solo tendré que impulsarme con la pintura hacia la pared del otro lado para buscar una entrada al interior de la estructura y nos encargaremos del disolvente acumulado- Repasó Mickey una vez más el plan en voz alta, dando un salto dentro de la improvisada balsa.
-De acuerdo, mientras tanto yo me quedo aquí, si necesitas apoyo moral o algo- Mencionó mientras se sentaba sobre una pequeña pila de madera cercana, no pensaba perderse de la acción heroica del otro toon después de todo.
-Claro, entonces ¡En marcha!- Declaró animado. Con esto Mickey levantó el pincel mágico con su mano derecha, dispuesto a utilizar sus siempre increíbles habilidades con la pintura mágica azulada... Sin embargo... Nada salió de la herramienta, ni una sola gota de pintura.
Extrañado, el toon intentó la hazaña una vez más.. sin obtener resultado alguno. Una tercera y cuarta vez le siguieron, pero todas fracasaron. Algo impaciente, optó por utilizar su mano izquierda, pero nada cambió, ni siquiera cuando intentó utilizando las dos manos ya como un absurdo último recurso.
-¿Pasa algo malo?- Escuchó que le preguntaba la extrañada voz de su compañero.
-Yo...No sé que le pasa al pincel- Contestó mientras examinaba el instrumento encantado por todos los ángulos posibles, como si buscará algún desperfecto físico visible.
-No me deja usar la pintura- Habló de nuevo mientras sacudía el pincel en un vano intento de hacerlo funcionar.
-¿Y eso no es normal?- Indagó Julius en un intento de buscar más datos que les fuera utilices para arreglar el asunto.
-¿Alguna vez había pasado eso antes? Tal vez necesite una reparación o algo así-
-No, claro que no, es un objeto mágico, jamás me ha fallado antes, es más soy yo quien a veces no...-
Mickey detuvo su discurso de repente, el asunto cobraba sentido después de haber meditado sus palabras.
Oh, ¡Oh!
Hace ya algún tiempo, Mickey era consciente que había cosas en las que tenía que mejorar con respecto a sus hábitos, y "ese" en específico era el más "problemático" de todos, y es que Mickey en verdad odiaba admitirlo, pero no era consciente de cuando ocurría esa situación, estaba tan acostumbrado a ello, que por lo general, se daba cuenta cuando ya le era un problema visible.
-Julius... creo que estoy cansado- Soltó de repente el ratón. Sin ser del todo consciente que había atenuado la situación utilizando ese adjetivo para referirse a como se sentía en realidad, ya que Gus y Oswald dirían más que estaba exhausto.
-Creo que tal vez no fue muy listo de mi parte esto, ehm, digo, después de dormir un par de horas a noche, ya no volví a sentirme así de cansado como ayer en la tarde, no pensé que me afectaría tanto hoy, y al parecer ayer no estaba tan casado como ahora porque sí pude usar el pincel en Mean Street North...-Balbuceaba en voz baja el ratón, más para excusarse que por otro motivo.
-De acuerdo- Le interrumpió Julius acercándose a la balsa -Entonces la misión quedara suspendida hasta próximo aviso-
-¡¿Qué?! ¡¿No?!- Se quejó el más joven
-Te prometí que arreglaríamos desastre y no pienso dejar que esto nos detenga-
-Mick, tal vez no lo notes, pero si un pincel embrujado se preocupa más que tú mismo por tu salud, significa que tienes que parar-
Mickey no encontró palabras para contradecirlo, el gato tenía una extraña forma de hacerlo entrar en razón. Sin embargo, no quería ceder del todo, debía haber alguna otra forma para lograr su cometido.
Y de repente una idea le cruzó por la mente, una que tal vez no sea del todo sensata. Pero debía creer que sería posible...
No había alternativa...
-¿Y si... No fuera yo quien use el pincel?- Cuestionó Mickey dirigiendo la mirada hacia su compañero, Julius alzó una ceja extrañado, un sentimiento que se acrecentó más al ver la sonrisa brillante en el rostro ajeno.
-Creo que... Tú encontrarías la manera de arreglártelas al usar una herramienta mágica-
-¡Wow! ¡¿Qué?!- Exclamó el gato - ¡No! ¡Absolutamente no! ¡Jamás! ¡Nunca!-
-¡Vamos, Julius!- Rogó Mickey -Por favor, no será tan difícil, te lo aseguró-
-¡No!- Sentenció el gato- Primera: Odio la magia; Segunda: Desde el principio esta idea de la balsa flotante me pareció peligrosa ¡Ni de chiste pondría un pie sobre esa cosa!- Expuso el renuente toon sin darle oportunidad de que el otro objetara sus puntos.
-Por favor, iré contigo y te prometo que todo va a salir bien- Insistió el ratón mostrando su sonrisa más encantadora... una lastima que no parecía tener ningún efecto en el gato. Mickey suspiró antes de volver a hablar con sinceridad.
-Julius, en verdad no te pediría esto si no confiara en que podrías- Julius volteó a verlo con sorpresa, a lo que Mickey le dedicó una pequeña sonrisa para seguir con su discurso -Yen Sid y Gus dicen que el pincel puede crear maravillas en las manos indicadas, pero a la vez puede acarear grandes desgracias en las equivocadas... Y yo estoy seguro que contigo traerá solo cosas buenas, confió que será así. Confió en ti, Julius-
Un largo silencio se hizo presente entre ambos. Julius había volteado el rostro evitando a toda costa al toon que lo acompañaba, mientras Mickey se limitó a observarlo expectante pues aun si no quería presionarlo, en verdad esperaba que accediera. Lo siguió con la mirada atenta hasta escuchar un gran suspiró por su parte, pero el gato no dijo una palabra hasta que ya se encontraba sobre la balsa.
-Solo dime que debo hacer antes de que me arrepienta- Se limitó a decirle al mismo tiempo que extendía su mano al ratón en señal de que se uniera a él sobre la balsa.
-¡Que bien!- Soltó en júbilo estrechando la mano ofrecida y una vez abordo, extiende el pincel a su acompañante -Se que puedes hacerlo-
Julius tomó el pincel con precaución, no sabía que esperarse de la nueva experiencia y en definitiva nada bueno podría salir de usar mal un objeto embrujado.
-Solo recuerda: Mano izquierda es para disolvente; Mano derecha es para pintura- Explicó el sonriente ratón - Sencillo, ¿No?-
-¿Qué pasa si eres zurdo?- Preguntó el gato.
-¿Eres zurdo?-
-Pues, sí, por algo lo pregunto, ¿No?- Mencionó alejando lo más que podía el pincel de su cuerpo.
-Bueno, creo que eso no afectará como se usa, digo yo- Meditó Mickey no sonando muy seguro. Señal de un no muy buen comienzo para los estándares del desconfiado gato.
-Bien, Mick, aun si odie cada segundo de esto, confío en ti. Así que si esto sale mal, pesara en tu conciencia-
Mickey se limitó a soltar una risa ante el comentario dramático del toon mayor.
