La serie Once Upon a Time, sus personajes, y demás mencionados aquí, no me pertenecen.
Luego de diez días de estar enferma en cama, he vuelto. Gracias por todos sus amables comentarios, espero que les guste esta nueva entrega y disculpen cualquier error.
Nota: LizzSQ, No hubo cambio de cuerpo entre Henry y Pan, así que los últimos acontecimientos de la maldición de Pan simplemente no ocurren en esta historia, tomaremos un camino diferente.
CAPÍTULO 3
—Oh Dios… ¡Oh Dios esto es increíble! ¿Dónde has estado toda mi vida?
—¿Qué se supone estás haciendo?
—Es mía, dijiste que era mía —Contesté de inmediato a Regina.
—Debe estar llena de polvo, levántate para poder cambiar las sábanas.
—Tonterías. Es la cama más perfecta del mundo. Ni siquiera me importa si mataste patitos bebés para rellenar el colchón y las almohadas de plumas.
—Fueron cisnes molestos con mal sentido de la moda.
—Yo también te quiero nena. Ven aquí y hagamos oficial nuestro matrimonio.
—Debes estar feliz de estar en mi casa y cumplir tu sueño dorado de jugar a la casita conmigo.
—Solo estará cumplido si usas pijamas de seda para dormir, lo haces ¿cierto? —Me burlé un poco—. Qué puedo decir, soy una chica exigente. ¡Ahhh!
Recibir un almohadazo en la cara no es tan divertido como se ve en las películas, y duele.
—Ve a darte un baño, ponte lo que sea que hayas traído en ese bolso tuyo, y pon en una bolsa de basura lo que traes puesto. Arreglaré las cosas aquí y me daré un baño rápido para que podamos meter a Henry en la cama.
—Lo que ordenes princesa.
¿En qué me había metido?
No voy a contestarme, no lo haré, será como unas vacaciones en un hotel de lujo, seguro que la nota que dejé en el departamento será más que suficiente para que mis recién adquiridos padres entiendan la nueva situación… la cual es bastante simple. Soy una madre que comparte un niño con otra madre, con la cual obviamente no tengo ningún tipo de relación. Eso es todo.
—Hey chico. ¿Alcanzaste a darte un baño con agua caliente?
—Siempre tenemos agua caliente.
—Por supuesto. —Me dejé caer en la pequeña cama junto a Henry haciéndolo rebotar un poco.
—Quizá puedas ayudar a Emma un poco con las reglas ¿qué dices?
—Está bien mamá.
Sonreí al ver a Regina en un pijama de dos piezas, totalmente de seda, de color gris y pantuflas blancas, se estaba volviendo costumbre verla sin maquillaje, quizá una de las razones por las cuales mi lengua ha dejado de enredarse, es evidente que nos hemos relajado lo suficiente.
—¿Estás listo para acostarte chico?
—Sí.
Imité los mismos movimientos de Regina, las cobijas apretadas pero no lo suficiente como para impedirle respirar.
—Dulces sueños mi principito.
—Que duermas bien chico.
No se sintió incómodo el momento, y Henry no pareció tener que decir algo al respecto, así que lo dejamos solo en la habitación y nos dijimos buenas noches, como las personas adultas y civilizadas que somos.
XXXSQXXX
—Maldición.
Mi cuerpo entero chocó contra la también suave alfombra, la casa entera está hecha de nubes. No creo haber estado soñando nada, pero seguro estaba teniendo el mejor descanso de toda mi vida, caerme de la cama era sumamente propio de mí, nada en mi vida puede ser del todo perfecto. Volví a escuchar un susurro y entonces recordé lo que me despertó.
Había una suave luz encendida en el cuarto de Regina. Pasé por la habitación de Henry y apresuré el paso al ver la cama por completo deshecha.
—¿Qué pasa?
Henry salió del baño, se veía mucho más pequeño de lo que solía recordar, y traía puesto otro pijama.
—Tuvimos un mal sueño, pero todo está bien ahora ¿verdad? —Dijo Regina mientras lo ayudaba a meterse a su cama, debajo de las pesadas y esponjosas cobijas.
—Lo siento mucho mamá.
—No te preocupes mi pequeñito.
—¿Qué pasó? —Pregunté una vez más, empezando a sentirme excluida.
—Tuve un accidente. —Henry parecía muy apenado—. Mojé la cama.
Miré a Regina esperando que ella me dijera lo que debía decir.
—Por qué no te acuestas con nosotros.
—¿Yo? ¿En tu cama?
Regina se acostó junto a Henry y yo iba a acostarme junto a ella.
—Junto a mí no, acuéstate en el otro lado.
—Oh… ok.
Seguramente debía seguir soñando, o me golpeé la cabeza muy duro, porque acostarme en la misma cama que Regina Mills no podía ser cierto.
—¡Ayyyy! Tienes los pies fríos ma.
Bueno, al menos tenemos a Henry entre nosotras.
—Oh Dios… esto es el cielo. ¿De qué están hechas estas camas?
Henry rió, lo cual era bueno, no me gusta verlo preocupado, ser tímido no es propio de él. Solo podía esperar que todo volvería a la normalidad por la mañana.
XXXSQXXX
Regina va a matarme. Va a cortarme en pedacitos y echarme en su chimenea hasta que solo queden cenizas de mí.
Regina tenía puesto su rostro en mi cuello, su brazo alrededor de mi cintura y una de sus piernas entre las mías. Si mi vida no corriese peligro casi hasta podría disfrutarlo.
Puse mis manos alrededor de ella, e hice lo más sensato, rodé de tal forma que ahora era ella quién estaba debajo, solo tenía que alejarme y huir.
—¿Qué demonios estás haciendo pervertida?
Sus ojos marrones se clavaron en los míos.
—No es lo que tú crees.
—¿Estoy teniendo una pesadilla? No lo creo.
—Estaba intentando alejarme de ti.
—Acostándote sobre mí, manoseándome e intentando besarme.
—No es cierto, yo solo estaba...
—Quítate de encima —Dijo empujándome.
—Desperté y estabas abrazándome.
—No es cierto.
—Créeme, no te estarías quejando si realmente hubiese estado tocándote.
Gruñó y me empujó lo más fuerte que pudo, me hice a un lado solo porque era demasiado temprano para una demostración de quién es más fuerte.
—Eres de lo peor. Ni siquiera sé por qué me sorprende. —Se levantó de la cama furiosa—. Si quieres satisfacer tus bajos instintos puedes ir con ese pirata sucio.
—¿Siempre eres así en las mañanas o es solo porque estás celosa de Killian?
—En serio te afectó tener a esos idiotas detrás de ti ¿no es así? Lamento decirte que no tienes ni la más mínima posibilidad conmigo, ni así fueras la última persona en el mundo.
—Yo no lo creo. Mi primera noche aquí y me invitaste a tu cama.
—Fue por Henry.
—No metas al chico en esto, solo lo usas porque quieres tenerme cerca. Admítelo.
Dejó de hablar, se calmó por completo, por un momento pensé que iba a golpearme o algo peor, pero entonces se acercó a mí muy despacio, podía sentir su respiración, se lamió los labios… ¡Oh por Dios va a besarme!
—Ni en tus sueños más pervertidos Swan.
En serio la odio. Se metió en el baño y estoy segura que esa fue la única razón por la cual no fui tras ella y le di un par de buenas nalgadas, esa mujer no tiene remedio, siempre logra sacar lo peor de mí y hacerme quedar como la mala.
XXXSQXXX
Henry estaba sentado en el gran sofá de la sala, comiendo cereales y viendo dibujos animados. Me senté a su lado y le quité un poco.
—¿Dormiste bien?
—Sí. ¿Tú dormiste bien? ¿No fue raro dormir con mamá?
—Tú estabas ahí, suena bastante raro decirlo en voz alta, no lo hagas delante de tus abuelos… tú mamá siempre hace que todo sea raro.
—No vas a enamorarte de ella ni nada ¿cierto?
—¿Qué? No. ¿De dónde sacas eso?
—Mi mamá es la más hermosa de todas, y creo que a ti te gustan las chicas.
—¿A mí me gustan las chicas? ¿Pan te dijo algo sobre mí?
—Cuando estaba en primer grado había una niña que siempre me molestaba, mamá dijo que era porque yo le gustaba. Tú siempre estás molestando a mamá.
Si la vida fuera así de simple.
—Sí pero eso no significa que me gustan las chicas, mucho menos tu mamá, y estás un poco parcializado, no es tan, tan bonita.
—¿Entonces no te gustan las chicas?
—Toda esta mala actitud en las mañanas lo heredaste de ella, no de mí… —Ni siquiera parecía pestañear esperando mi respuesta—. Ok, sí puede que me gusten un poco, a veces, ya sabes, cuando no están haciéndome la vida imposible, lo entenderás cuando seas grande, y de preferencia podemos mantenerlo entre tú y yo.
—¿Te da vergüenza que los demás sepan que te gustan las chicas? Porque no hay nada malo en eso, lo sabes ¿cierto?
—No es eso… es… no me gusta que se metan en mis asuntos.
—¿Quieres que le pregunte a mamá si le gustan las chicas?
—¡No!
—¿Crees que ella y Tink fueron novias?
—Por supuesto que no.
—¿Crees que pueden serlo ahora?
—No. Basta. Tu mamá no va a tener novia nunca.
—¿Vas a volver con papá?
—No. Mira… —Mi cabeza iba a explotar—. Yo no lo creo chico.
—Podemos decirle a mamá que te gustan las chicas, ella entenderá.
El sonido de algo rompiéndose debía ser parte de mi cerebro cayéndose a pedazos pero eso hubiese sido demasiado bueno. No necesita verla para saber que ella estaba cerca y acababa de escucharlo todo. Algo me decía que no sería nada bueno para mí.
