Y sortearé la tempestad si eres para mí
Compañía
Hiccup despertó unas horas después del amanecer, recordando lo que creía un sueño y el más agradable que había tenido en muchos años.
Se sintió decepcionado al bajar la mirada y no encontrar al ser de escamas negras descansando junto a él con la cabeza cerca de su vientre, elevó la mirada esperando encontrarlo pero la cueva estaba vacía.
"Obviamente era un sueño genio" regaño la molesta voz en su cabeza.
Viendo ropa a un lado del lecho, la examinó, era de su medida y suponiendo que era por parte de Toothless, se vistió con ella haciendo muecas por el leve dolor en su espalda baja al moverse, era un alivio que su cuerpo ya se encontrara en mejor estado y el dolor poco a poco fuera desapareciendo.
Al finalizar, sin saber que más hacer Hiccup recostó su cuerpo en la pared de la cueva, jugando nerviosamente con sus manos
A cada momento su mente traía esas horribles memorias para torturarlo, queriendo deshacerse de ellas, de enterrarlo en lo más profundo de su ser, sacudía violentamente la cabeza y buscaba tranquilizarse recordando su sueño con el dragón, pero esto se repitió varias veces y ambos recuerdos luchaban para llenar su mente, provocándole ansiedad y frustración.
-¡Hiccup!, al fin despertaste, creí que volverías a dormir por varios días más.- Saludo Toothless alegre por ver despierto al omega, acomodó el agua fresca a un lado de la pared y miró a Hiccup. Sus miradas se conectaron y Toothless pudo ver la angustia y el miedo en los ojos del chico. Toothless se aproximó a él pero Hiccup retrocedió asustado por el rápido acercamiento del alfa, al darse cuenta de su error Toothless retrocedió- Lo siento, no planeaba asustarte, ¿estás bien?
Hiccup no respondió de inmediato, sus ojos se llenaron de lágrimas, su cuerpo temblaba y su voz también lo hizo al hablar.
- Vete… por favor, déjame solo-
Toothless lo observó por un largo rato, apretando los puños ante la impotencia de no saber qué hacer, la única idea que se le venía a la cabeza era sacudir por los hombros al omega y grítale para que dejara de tenerle miedo a esas sabandijas, y comprendiera que él lo protegería de todo. Pero era una idea estúpida y pésima si deseaba que Hiccup confiara en él. Su cortejo fracasaría a cada momento si seguía cada tonta idea que asomara por su cabeza.
-No dejes que el miedo te limite y destruya tu alma, Hiccup. Te dejaré solo por esta vez pero quiero que tengas siempre presente que ellos ya no pueden hacerte daño y que yo… te protegeré si estas en peligro.- dicho esto Toothless salió de la cueva maldiciendo con furia a los horribles humanos que le habían hecho daño a Hiccup.
Se alejó de la cueva y camino en círculos sin encontrar una forma de volver junto al omega y que este no lo rechazara. Cerca de él y sombre una gran roca un dragón de color marrón anaranjado con dos pares de alas descansando en su espalda observaba el ir y venir de Toothless.
-Si continúas dando vueltas solo lograras que vomite mi desayuno, Toothless- Cloudjumper "hablo" en un gruñido divertido, al ver a su "hijo", líder de todos los dragones de Isla Sangrienta. Desesperado por un pequeño y débil humano.
Cloudjumper había cuidado de Toothless desde que este era un pequeño con algunos días de haber brotado del huevo, lo encontró en un nido de dragones destruido por humanos, lo mantuvo a su lado al no encontrar a ningún sobreviviente, hubiera sido muy cruel de su parte dejar a su suerte a una cría que aún no sabía cómo defenderse.
Crió y cuidó de él, lo vio crecer, hacerse fuerte y aún más fuerte hasta el punto de desafiar al anterior líder tiránico, derrotarlo y obtener el mando de la isla que habitaban actualmente. Pero esta, esta era la primera vez que lo veía perder la compostura por un omega, lo cual para Cloudjumper era motivo de diversión, ningún omega había llamado tanto la atención de Toothless como este humano.
-Ve a molestar a otro dragón, Cloudjumper.-Toothless escupió las palabras con enojo.
-Oh vamos pequeña lagartija- Cloudjumper rio por la mirada asesina que recibió de su hijo- solo cambia de forma y vuela para despejarte, surcar el cielo es la mejor forma para despejar la mente.- el dragón extendió las dos pares de alas y alzó el vuelo dejando solo a Toothless con sus pensamientos.
Renuente a tomar el consejo del alfa al que él consideraba un padre, Toothless continúo dando vueltas en círculo pero sin ninguna idea mejor en mente, el pelinegro suspiró y cambio de forma y apunto de elevarse, bajo las alas y dio media vuelta corriendo en dirección a su cueva.
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Hiccup lloró con amargura luego de que Toothless saliera de la cueva, se sentía como un tonto al echar a la única persona que le había tratado tan bien y que se preocupaba por él sin una amenaza de muerte por parte de su padre. Se envolvió con la manta deseando desaparecer, secando con fuerza sus lágrimas y sintiéndose aún más miserable al no ser capaz de controlarse.
Sintió un aire cálido remover sus cabellos, dejó de esconder su rostro entre sus manos y sonrió levemente al ver al dragón de sus sueños frente a él.
-Hola amigo, si vienes a matarme entonces has venido en un muy buen momento para hacerlo- Hiccup rio brevemente antes de continuar- aunque conocido mi suerte dudo de que vengas a sacarme de mi miseria.
El suave ronroneo, parecido al de un gato enorme, lleno por completo el silencio del lugar.
-sí, eso pensé. ¿Te gustaría hacerme compañía?- el chico palmeó el lecho como invitación.
Antes de darse cuenta el omega se encontraba con un gran dragón detrás de él, una larga ala negra sobre su cuerpo y una pata acercándolo más al enorme reptil, su cabeza descansaba al comienzo de la del dragón.
El nuevo ronroneó del dragón consiguió que Hiccup riera por primera vez desde el incidente, con alegría.
Luego de unas horas de estar en esa agradable posición y disfrutar de la reconfortante compañía de una inmensa bestia armada con garras y filosos colmillos, Hiccup intentó escurrirse del férreo agarre del dragón pero era algo obvio que él, un débil omega no podría ganar a la fuerza del imponente reptil negro.
El dragón gruño ligeramente a su acompañante por los intentos que este hacía por escapar, cerró sus alas entorno al omega y frotó suavemente su cabeza con la de Hiccup.
-Oh vamos, dragón déjame ir, tengo hambre- el ojiverde intentó alejar la escamosa extremidad del reptil pero era inútil, el ronroneo del dragón le hizo bufar.- ¡bien moriré de hambre y luego me comerás! ¿no?, ese era tu plan desde el comienzo, ¡dragón malo!
Hiccup se sorprendió al sentirse libre del agarre, alzó los ojos y lo encontró frente a él, sobre su cuerpo. Apuntó de hablar fue atacado por la larga y húmeda lengua del ser alado. La lengua del dragón le hizo reír por las cosquillas que esta le provocaba y como defensa Hiccup empujaba la cabeza del reptil y se sacudía intentando alejarse.
Al finalizar su ataque el dragón se alejó y espero a que el joven dejara de reír y recuperara el aire. Al verlo más tranquilo el animal se acercó ronroneando alegre y al tener cerca los cabellos de Hiccup los mordía suavemente divirtiendo al omega que lo miraba con una gran sonrisa en los labios.
-¿Quedaste satisfecho, dragón?- El mencionado emitió un gorgoteo de felicidad mientras sacudía la cabeza afirmando.
Hiccup negó mientras reía, camino hacia el lugar de la fogata y los lados de la cueva buscando comida más no encontró nada para comer.
-Parece que a Toothless se le olvido la comida- el omega susurró y el dragón detrás de él al escucharlo se tensó y gruño con enojo por su olvido.- ¿Estas bien?
Toothless ronroneo suavemente, camino hasta estar cerca del joven, bajo un poco su cuerpo y empujó con su cabeza el cuerpo del humano, invitándolo a subir a su lomo. Hiccup tardo unos segundos en entender lo que el ser escamoso deseaba que hiciera al comprender, miró asombrado al animal pero sin decir nada subió a la espalda del dragón con cuidado de no lastimarse a el mismo y al dragón.
Toothless espero a que Hiccup estuviera cómodo en su lomo para después caminar hacia la salida de la cueva, un vez fuera lanzo un corto gruñido al omega instándolo a que se sujetara a su cuerpo posteriormente extendió toda la envergadura de sus alas y alzó el vuelo desapareciendo entre las nubes.
Hiccup gritó con asombro y se sujetó con fuerza al cuello del drago para no caer al vacío, cerró los ojos por la fuerza del viento, sus cabellos se sacudían con violencia. Cuando el dragón estabilizo el vuelo y surcó los cielos con suavidad fue capaz de abrir los ojos y maravillarse con la vista, el dragón giró la cabeza emitiendo un gruñido como si preguntara si se encontraba bien.
-Estoy bien amigo- palmeó los músculos del lomo del dragón mientras sonreía, titubeo un al querer alzar la mano y tocar las nubes sobre su cabeza pero se armó de valor y lo hizo primero con una y luego con ambas manos. Momentos después gritó de alegría al sentirse libre, la emoción corría por sus venas y lo hacía reír sin parar, el dragón contagiado por las emociones del humano, rugió con felicidad, elevando el vuelo y dejándose caer para después repetirlo mientras Hiccup reía y disfrutaba del vuelo.
-Wow, eso fue tan ¡Increíble! Nunca había montado un dragón y jamás, ni en mis más locos sueños creí vivir una experiencia como esta y lo que es más imposible de creer es que ¡he montado y volado un Night fury! - Hiccup exclamó emocionado al bajar del dragón luego de que este decidiera descender a una isla cercana por comida. Antes no había sido capaz de reconocer a que especie pertenecía el dragón, ningún vikingo había visto nunca a un Night fury, el hijo del rayo y la muerte misma. Hiccup logró reconócelo por el rugido tan característico que distinguía al Night fury de los demás dragones.
El ojiverde sin contenerse abrazó la cabeza del animal, junto sus frentes, pudiendo observar los hermosos y grandes ojos del dragón. – Gracias, amigo. Muchas gracias.
Toothless ronroneo satisfecho por la muestra de afecto y el tenue pero dulce aroma que el omega desprendía, su Hiccup estaba feliz y el como buen alfa, mantendría y protegería esa hermosa sonrisa que adornaba su rostro.
04/05/2018
Holis, disculpen la demora, tenía el capítulo listo desde hace unas semanas pero no había tenido tiempo suficiente para modificar algunos detalles (espero haber corregido todas las faltas de ortografía XD ), es mi último año en el colegio y los maestros nos traen locos con tantos proyectos y tareas.
Muchas gracias por leer, espero leer su opinión del capítulo.
Sayonara, besos y abrazos.
