Y sortearé la tempestad si eres para mí

Furia

Toothless vigilaba la isla desde un peñasco, por momentos veía a los dragones que llegaban de cazar, a los jóvenes pelear para divertirse y también a los dragones que tenían una familia, en como alimentaban y cuidaban a sus crías, recibiendo u otorgando mimos a su compañero.

Verlos causaba que su imaginación volará, e imaginara un futuro así junto a Hiccup.

-He descubierto cual es la causa de que TU omega actué de forma extraña, hijo.-Toothless se sobresaltó al escuchar el gruñido bajo de su padre, se había sumergido tanto en sus pensamientos que no lo había escuchado llegar.

-¿Qué?, ¿Cómo es que tú puedes saberlo?- pregunto confundido, él había tratado de encontrar una respuesta al extraño comportamiento pero aun no hallaba respuesta.

-Al humano le encanta hablar con nosotros, posiblemente porque se siente solitario o…

-Vamos, ¡Cloudjumper no tengo todo el día! – no pudo evitar gritar, estaba ansioso por saber que sucedía con Hiccup.

-Claro, olvido que a veces eres todo un…-

-¡Cloudjumper! Por favor-

-Bien, pero solo porque me agrada el humano y no quiero escucharte lloriquear. - Cloudjumper se alzó para mirar con seriedad a Toothless- Hiccup desea irse de la isla, planea dejarla porque asegura que él no pertenece a este lugar. -

La razón de su distanciamiento es porque ha llegado a sentir afecto por ti y no quiere que tú sufras si te encariñas más a él. Sé que puedes sentirte traicionado, pero no hagas nada estúpido… tal vez lo niegues, pero yo sé que amas a ese omega y posiblemente puedas lograr hacerlo cambiar de opinión si se lo demuestras. Especialmente porque él no parece muy contento con la idea de abandonar esta isla.

Toothless extendió las alas y voló hasta perderse en el horizonte, estaba enojado y dolido, las palabras se habían clavado a su corazón como una estaca. Solo deseaba, no… necesitaba alejarse lo máximo posible de la isla y de Hiccup porque podría cometer una estupidez. Su instinto de alfa le gritaba que diera vuelta para regresar junto a su omega, tomarlo, follarlo y marcarlo, aunque fuera a la fuerza, hasta que entendiera que solo le pertenecía a él, únicamente a él y su marca seria la prueba irrefutable.

Pero hacer eso sería imperdonable, una aberración. Hiccup ya había sido violado por esos bastardos, él no quería ser como ellos. No quería ser el causante de apagar ese pequeño brillo en los ojos del omega, no quería matar su alma y solo dejar un cascaron que acatara todas sus órdenes.

Rugió con furia, las densas nubes oscuras lo rodearon, una tormenta estaba a punto de desatarse, pero no le importaba. Un nuevo rugido surgió de él y los relámpagos retumbaron. El ambiente se tornó electrizante y en un nuevo arranque de furia disparó una bola de plasma, todo a su alrededor se iluminó para finalmente caer en la oscuridad, la lluvia dio de lleno contra su cuerpo. Decidió volar bajo la lluvia unos minutos más, se sentía más tranquilo ahora y pensaba con más claridad.

Todo parecía indicar que su cortejo tendría que empezar desde hoy y ser muy claro. Y con los primeros rayos del sol despuntando en el horizonte emprendió el regreso a casa con una pequeña parada.

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Un bostezo se escapó de los labios de Hiccup, estaba dormitando cerca del fuego, no tenía ni idea de porque Cloudjumper había ido a la cueva poco antes del anochecer, el dragón está dormido cerca de la entrada de la cueva cubriéndola casi toda. Toothless aún no llegaba y tal vez ni llegaría, por lo cual esperaba al Night fury, rogaba que llegara pronto porque si no se daba prisa terminaría dormido.

Un gruñido en la entrada le hizo reaccionar, espantando todo el sueño de su cuerpo, miró hacia la boca de la cueva. Cloudjumper ahora estaba despierto y gruñía. Unos segundos después se movía cautelosamente lejos de la entrada y antes de marcharse le echó una última mirada, Hiccup se preguntó el porqué de la repentina retirada del dragón, pero lo entendió cuando la luz que provenía del fuego ilumino la silueta del Night fury.

El dragón negro también gruñía, dejó de hacerlo cuando se volvió a mirarlo y al estar cerca se dedicó a olfatearlo.

-Hey, muchachote, ¿cómo estás? Creí que te habías olvidado de mí. - el omega trato de empujar la cabeza mas solo logró que el dragón lo empujará contra las pieles. Hiccup no se resistió, tenía sueño y la presencia del Night Fury siempre sería bienvenida.

14/04/20 (No recuerdo la fecha exacta de cuando lo escribí jajajaja así que la dejaré en cuando lo publiqué)