Los personajes de Candy Candy pertenecen a sus autoras Mizuki e Igarashi. Esta historia es de mi autoría como todas las que he escrito y lo hago sin fines de lucro, solo por entretención.
Trilogía Vaqueros Andrew
Vaquero Valeroso
CAPITULO 2
Al día siguiente Stear se había levantado de madrugada, se había pasado toda la noche en velas, pensando en que no tenía ninguna posibilidad de participar de la competencia. Su familia tenía razón él no sabía nada de toros, su tío William quien podría ayudarlo, tampoco quería hacerlo y más encima su novia Patty, le había dicho que si participaba de esa competencia terminaría con él. Eran muchos los motivos para desistir de ese sueño.
Se fue al establo y se fue a ver al toro con el que pretendía entrenarse.
—Torito no te voy a molestar más -le dijo mirándolo con tristeza -. No podre participar en el Bull Riding, mi gran anhelo no se podrá cumplir. Lo que me da más rabia es mi primo Niel, de seguro que se va poner feliz cuando sepa que no me escribí.
—Patrón usted no puede permitir eso -le dijo la voz de Tom -. Ese antipático de Niel Legan necesita un buen rival.
Stear se volteo a mirarlo.
—Lo sé, pero yo no podría serlo. Jamás me he subido a un toro.
—Y si yo le enseño.
—¿Tu Tom?
—Si, sé muy bien como domar a un toro.
—¿En serio tú me ayudarías?
—Claro, quiero que este año sea el ganador.
Stear lo abrazo.
—Gracias Tom, eres mi salvación.
—Eso si patrón, no le diga nada a su tío William, si se entera él me puede despedir.
—Tranquilo, no se lo diré. Nadie sabrá de nuestro acuerdo.
—De acuerdo patrón. Escuche que hoy comenzaron las inscripciones.
—Entonces, tengo que ir a inscribirme.
—Si, patrón…vaya de inmediato.
…
Una hora después, Stear se fue al pueblo y se escribió para la competencia del Bull Ring, encontrándose con una gran cantidad de participante de todas partes de Texas, sin embargo, tenía un gran anhelo en su corazón de lograr ser el triunfador. En aquel lugar se encontró a su primo Niel, que también había llegado para lo mismo.
—Hola, Niel -lo saludó Stear con una sonrisa.
El moreno lo miró serio.
—Hola, primito. Veo que ya te inscribirte para participar del Bull Ring.
—Te dije que lo iba hacer.
—Que te vaya muy bien.
—A ti también -sonrió Stear -. Este año no te será fácil ganar.
—Jajajaja, te tienes mucha confianza para ser un novato en este deporte.
—Así es…sé que puedo ganar.
—Eso lo veremos el día de la competencia -dijo Niel marchándose del lugar.
…
En la tarde Patty había salido a tomar un helado con su amiga Candy y Annie.
—¿Candy y cuéntanos como vas con tu vaquero? -le preguntó Annie.
La rubia suspiró.
—De maravilla, Albert es tan tierno, atento. Cada día lo amo más.
—Y tú que odiabas a los vaqueros.
—Si, pero él es diferente.
—Es como Stear -dijo Patty.
—Y como Archie -añadió Annie dando un suspiro.
—¿Prima sigues pensando en Archie? -le preguntó Candy.
—Si, es tan guapo.
—Y tan mujeriego también -agregó Patty -. Él no te conviene, Annie.
—Lo sé, él jamás se fijaría en una chica como yo.
—Prima, no digas eso -le dijo Candy -. No hay que perder las esperanzas. Ahora que soy novia de Albert, yo te puedo ayudar a que te relaciones más con Archie y así él se pueda llegar a enamorar de ti.
—Eso sería maravilloso, prima.
—Así las tres seriamos novias de los vaqueros Andrew.
—Jajajaja -rio Patty -. Eso suena muy divertido.
—Patty, por lo que me entere Stear quiere participar de la competencia de toro, ¿verdad?
—Así es…Candy, pero eso es una locura. Él no sabe nada de toros.
—Debe ser bien peligroso -agregó Annie.
—Claro que lo es…Yo le advertí a Stear que si lo hacía terminaba con él.
Candy y Annie se miraron.
—¿Y lo harías? -le preguntó Candy, que sabía que su amiga estaba muy enamorada del joven vaquero.
—Bueno…no lo sé, pero no creo que Stear lo haga.
En eso se estaciono un automóvil descapotable donde bajo Niel Legan. Luciendo una camisa estilo escocesa, con pantalones negros y botas cafés.
—Hola hermosas chicas -las saludó sacándose el sombrero vaquero.
Ellas se miraron.
—Hola Niel -lo saludó Patty que lo conocía -. ¿Qué haces aquí?
—Regrese de Houston. Vine para participar del Bull Ring
—Verdad que tú siempre participas.
—Así es, y siempre soy el ganador. Me imagino que me iras haber, ¿verdad?
—Jajajaja Niel, a mí no me gusta ese tipo de competencias.
—Entonces, tampoco vas a ver a tu novio.
—¿A mi novio?
—Si, por que Stear también va a participar.
—Eso no es verdad.
—Claro que es verdad, esta mañana me lo encontré en las inscripciones.
Patty se quedó pálida con lo que había escuchado.
—Estas seguro que lo viste.
—Si…¿No te lo ha contado?
—No.
—Bueno…me tengo que ir, Patty. Un día de esto podríamos salir -dijo Niel con una sonrisa.
…
Stear se encontraba durmiendo una siesta en una maca que estaba debajo de un árbol, soñando que ganaba la competencia y que se convertía en el domador más valiente de todo Texas. Se sentía tan contento de por fin cumplir su sueño de ser domador de toros, se había inscrito y Tom lo ayudaría a entrenarse. No obstante, sabía que cuando su familia y Patty se enterara pondrían el grito en el cielo.
—¡Stear Cornwell Andrew! -gritó la voz de Patty que apareció en ese momento.
El vaquero del susto se cayó de la maca.
—Que susto me has dado, Patty -le reclamó parándose.
Ella furiosa camino hasta él y le dio una cachetada.
—Que decepción Stear. ¿Como fuiste capaz de inscribirte en el Bull Ring?
El la miró asustado sobándose la cara.
—Te lo iba a decir, Patty.
—El día de la competencia, ¿verdad?
—¿Como te enteraste? -le preguntó.
—Niel me lo contó.
Stear levantó una ceja.
—¿Y tú porque tienes que estar hablando con mi primo?
—A Niel lo conozco desde que fuimos compañeros en la secundaria.
—¿Compañeros o tu novio?
—Eso no es verdad.
—Niel me dijo que sí.
—Salimos un par de veces, pero nunca fuimos novios.
—No te creo.
—Piensa lo que quieras, Stear -replicó Patty -. No tienes ningún derecho de reclamarme nada, después de lo que me hiciste.
El dio unos pasos hacia ella, para calmarla.
—Patty, mi amor, comprende que mi gran sueño.
—Y tú comprende que es muy peligroso, veo que no te importa mi preocupación.
—Claro que me importa.
—Lo siento mucho, pero yo te advertí que si participabas de la competencia iba terminar contigo -le recordó ella.
—Patty, yo te amo.
—Y yo a ti, pero así no puedo seguir contigo -le dijo la joven yéndose del lugar.
—¡Patty, mi amor, regresa! -le pidió Stear angustiado -. ¡No me puedes dejar!
Tom apareció en ese momento.
—No se aflija patrón, cuando su novia vea que va ganar la competencia, va regresar con usted.
—¿Tú crees?
—Claro…mujeres no le van a faltar.
—Yo solo quiero a Patty, sin ella no puedo vivir.
…
Patty envuelta en llanto llegó a casa de Candy, para contarle lo sucedido con su novio. Se sentía tan dolida y enojada con él, que lo único que deseaba era matarlo, al parecer no la quería como ella pensaba.
—Amiga, cálmate -le pidió la rubia abrazándola.
—Stear no me ama, prefiere esa competencia que a mí.
—Deberías de entenderlo, es un anhelo que él tiene. Pienso que te precipitaste mucho a terminar con él.
—Tal vez tengas razón, pero lo hice para que recapacité. Stear no se da cuenta que montar un toro es muy peligroso.
—Eso es verdad, el año pasado llegaron tres vaqueros heridos por culpa del Bull Ring.
—Vez amiga.
—Pero, por lo visto Stear igual lo va hacer.
—Si…y eso me tiene muy preocupada, Candy.
—¿Que vas hacer amiga?
—No lo sé…Lograr que recapacite.
—¿Cómo?
Patty se quedó pensativa por unos minutos.
—Ya sé lo que voy hacer…
—¿Que…?
—Ya te voy a contar. Ahora tengo que hacer una llamada.
Patty se paró del sillón y saco su móvil.
—Hola Niel.
—Hola Patty, que sorpresa.
—Te llamaba porque me gustaría que saliéramos mañana en la noche.
—Claro, ¿dónde quieres ir?
—Al bar. ¿Te parece?
—Si…Nos vemos mañana, preciosa.
—Hasta mañana, Niel.
Candy se acercó a su amiga.
—¿Patty vas a salir con ese tipo? -le preguntó asombrada.
—Si…
—¿Qué es lo que pretendes?
—Sacarle celos a Stear.
—Pero, para eso él tiene que verte con el tal Niel.
—Si, y tú me vas a ayudar en eso.
—¿Yo?
—Si, Candy. Dile a tu novio que mañana en la noche te lleve al bar e invitan a Stear.
—¡Patty!
—Amiga, hazlo por mí. ¿Acaso tu no harías lo mismo?
—Está bien…-sonrió Candy -. Veo que eres igual que loca que yo.
Las dos se echaron a reír.
—Así es, todo sea por amor.
—No quiero ni pensar la que se va armar cuando Stear te vea con el tal Niel -comentó Candy.
—Ni me lo digas amiga, espero que sirva para que Stear se de cuenta que me va perder para siempre -dijo Patty rogando que su plan diera resultado.
Continuará...
Hola mis lindas chicas.
Espero que se encuentren muy bien. Disculpa por actualizar tan tarde, pero hoy tuve que salir hacer unos tramites y como todo esta lento por culpa de la pandemia uno se demora mas de la cuenta. Pero aquí les dejo este capitulo, con mucho cariño para cada una de ustedes, que me siguen apoyando con mis fics.
Les mando un cariñoso abrazo a la distancia y nos leemos hasta el próximo lunes.
