Los personajes de Candy Candy pertenecen a sus autoras Mizuki e Igarashi. Esta historia es de mi autoría como todas las que he escrito y lo hago sin fines de lucro, solo por entretención.


Trilogía Vaqueros Andrew

Vaquero Valeroso

CAPITULO 4

Un mes después…

El gran día de la competencia del Bull Riding había llegado. El rodeo donde en una hora más se iba a realizar la competencia estaba repleto de personas, que habían viajado de diferentes lugares de Texas para presenciar el evento. Los participantes ya habían llegado para conocer a sus toros con los cuales les tocaría competir.

Stear llegó en compañía de Tom, que en el último mes había sido su entrenador. Fue un mes muy duro para Stear, ya que no le fue fácil aprender. Sin embargo, su anhelo de poder llegar a la competencia le sirvió para seguir adelante, logrando poco a poco llegar a domar a un toro en el tiempo que corresponde, ya que el objetivo del Bull Rinding es mantenerse montado en el toro, a una sola mano durante ocho segundos sin soltar la cuerda que lo ata al animal

Patrón tiene que estar tranquilo -le dijo Tom que notaba que Stear estaba muy nervioso.

Lo se…pero es inevitable no sentirse así. Te diste cuenta la cantidad de personas que hay en el rodeo -comentó el joven vaquero sintiendo el bullicio de la gente.

Si, hay mucha, pero no tiene que pensar en el público, sino concentrarse en lo que tiene que hacer.

En eso llegó Niel.

Hola primo -lo saludó con una sonrisa.

Hola Niel -le contestó Stear.

Nervioso, primito.

Para nada, estoy muy confiado sé que me va ir bien.

¿Ya sabes cuál va ser tu toro?

Si…

Yo también. Bueno…te dejo voy a ver a mi toro. Mucha suerte primo, la vas a necesitar -le dijo Niel marchándose.

¡Imbécil! -exclamó Stear apretando los puños.

No le haga caso patrón, no vale la pena.

Si, tienes razón.

Quiere que vaya a ver si ya llego el señor Andrew con su hermano.

No creo que quieran venir. Ellos no estaban de acuerdo que yo participara de la competencia.

No diga eso, estoy seguro que lo vendrán apoyar.

A la que me gustaría ver también es a Patty, la extraño tanto -dijo Stear dando un suspiro.

¿Por qué no la busca?

No lo sé…aun me da mucha rabia cuando la encontré con Niel en el bar.

Pero eso paso hace tiempo, no sea orgulloso y búsquela.

En casa de Patty ella se encontraba en su cuarto, tirada en su cama mientras miraba la televisión, sin embargo, su mente estaba en otro lugar. No dejaba de pensar en su ex novio Stear, al que no había vuelto a ver desde la pelea en el bar. Ella muchas veces quiso contactarse con él para pedirle disculpa por haber salido con Niel, pero Stear estaba tan dolido que no quiso escucharla.

Sabía que era el día de la competencia y que su ex novio iba a participar, por lo que se sentía preocupada por él.

Tomó su móvil y busco el número de Stear, quería llamarlo escuchar su voz y desearle que fuera el ganador, pero cuando estuvo a punto de hacerlo, sintió miedo de que la rechazara y prefirió apagarlo.

En eso se abrió la puerta y entro Candy y Annie que llegaron a visitarla.

Patty -la saludó Candy acercándose a la cama de su amiga, Annie hizo lo mismo.

Hola chicas. Qué bueno que vinieron.

Te venimos a buscar para que vengas con nosotras al Bull Rindig.

¿Ustedes van a ir?

Si, con Albert y Archie -le contó Candy.

Vamos todos apoyar a Stear -añadió Annie -. Tienes que venir con nosotras.

No creo que Stear me quiera ver.

No digas eso -le dijo Candy -. Estoy segura que Stear se va poner feliz de verte.

Me imagino que tú también deseas mucho verlo, ¿verdad? -le preguntó Annie.

Si…lo extraño tanto.

Entonces, ponte muy hermosa y nos vamos al Bull Rindng -le dijo Candy para animarla.

En el rodeo comenzaba la competencia, el animador nombraba a los participantes, causando una gran expectación entre el público. Patty llegaba junto a Candy, con Albert, Archie y Annie para presenciar del evento sentándose en unos de los primeros asientos para quedar más cerca.

¿Cuándo le tocara a Stear? -preguntó Patty entre preocupada y ansiosa.

No lo sé -respondió Albert -. Ahora pienso que debí entrenar a mi sobrino.

No te aflijas tío, Tom le enseñó muy bien.

Tom fue el que entreno a tu hermano, Archie.

Si, pero no lo vayas a despedir.

Claro que no, el hiso lo que yo debí haber hecho.

Miren ya va a competir el primer participante -dijo Candy viendo que un vaquero comenzaba a subirse al toro.

A mi me esta dando un poco de sed, ¿qué les parece si compramos unas bebidas? -sugirió Archie.

Es una buena idea -dijo Albert.

Annie te puede acompañar para que te ayude a traer las bebidas -dijo Candy.

Claro, vamos Annie.

Esta sonrojada acompaño a Archie sintiéndose muy emocionada de estar sola con él, pero cuando llegaron al puesto de bedidas, apareció una joven de cabellos castaños y ojos cafés.

¡Archie! -lo nombró la joven abrazándolo efusivamente.

¡Elisa! -exclamó el haciendo una mueca.

Tanto tiempo sin vernos.

Si. ¿Como has estado?

Bien. Vine a ver a mi hermano Niel, me imagino que viniste apoyar a Stear.

Así es…

Elisa miró a Annie.

¿Y esta? No me digas que es tu novia.

No, ella es una amiga.

Qué bueno… yo aun sigo pensando en ti -le dijo Elisa con coquetería.

Archie se sintió incomoda y Annie sin decir nada salió huyendo del lugar.

Mientras tanto Stear esperaba su turno, sin imaginarse que su primo Niel le tenía una trampa. Niel sin que nadie lo viera se fue hablar con el hombre que cuidaba a los toros, ya que días antes de la competencia lo había contactado para hacer un trato con él.

¿Ya cambiaste el toro de Stear Cornwell? -le preguntó Niel.

Si, le puse el más indomable de los toros -contestó el tipo.

¡Perfecto! -exclamo el vaquero -. Aquí tienes el dinero.

Gracias…

Ya sabes, a mí no me conoces -dijo Niel marchándose de los establos.

Tomó su móvil e hiso una llamada.

—Michael.

—Niel, me tienes noticias.

—Así es, ya esta todo listo.

—Ese hombre hiso lo que le pediste.

—Si, Stear no tiene ninguna posibilidad de ganar la competencia.

—Yo ya estoy aquí en el rodeo.

—Bueno…Michael disfruta del espectáculo.

—Es lo que voy hacer.

Los tres primeros participantes ninguno logro mantenerse en los toros el tiempo que exigía la competencia. Ahora era el turno de Niel Legan uno de los favoritos. Y lo era ya que fue el primero en lograr mantenerse el toro el tiempo indicado.

Un gran aplauso se escuchó y Niel saco su sombrero sonriéndole a Patty.

Que rabia que le fue bien a Niel -comentó Archie.

Hay que reconocer que lo hace muy bien -dijo Albert.

Tengo ganas de ir al baño -comunicó Candy.

Ve luego pronto le toca a Stear -le pidió Albert.

Si, mi vaquero.

Candy se fue al baño, cuando iban subiendo una escalera para salir del rodeo la rubia se encontró con su ex novio.

¡Hola Candy! -la saludó Michael.

Ella lo miró extrañada.

¿Qué haces aquí? -le preguntó.

Vine a ver la competencia.

A ti no te gustan este tipo de deportes.

Ahora sí. Después de que no te quisiste casar conmigo he cambiado mucho.

Michael, yo sé que hice mal, pero me enamoré de Albert.

Si, ya lo sé…

De verdad lo siento mucho.

No te preocupes, no te guardo rencor.

Me alegra saberlo -le sonrió Candy -Bueno te dejo, voy al baño. Adiós Michael.

Adiós Candy, que seas muy feliz con tu vaquero.

Era el turno de Stear, todos estaban muy atentos para ver la presentación de joven vaquero, en especial Patty que deseaba que nada malo le ocurriera a su amado.

Stear se subió al toro y con toda la confianza comenzó a domarlo como le había enseñado Tom, sin embargo, aquel toro era muy agresivo, mucho más a los que él había entrenado, con fuerza lo tomaba con una de sus manos y hacia todo para no caerse, pero aquel toro estaba tan enfurecido, que salió corriendo provocando que Stear quedara agarrado del toro, siendo arrastrado por todo el rodeo.

Patty se sintió morir cuando vio a su novio, tirado en el suelo como si estuviera muerto.

¡Stear! -gritó con desesperación.

¡Dios mío, mi hermano! -exclamó Archie.

En eso llegó Candy del baño.

¿Que le ocurrió a Stear? -preguntó.

El toro lo arrastro -le respondió Albert pálido con lo que le había ocurrido a su sobrino.

Hay que hacer algo por él, voy a llamar al doctor Martí -dijo Candy sacando su móvil.

Tengo que ir a verlo -dijo Patty saliendo de la tribuna para poder entrar al rodeo.

Al llegar unas personas la trataron de detener, pero sus ansias de ver al hombre que amaba, era tan fuerte que logro llegar hasta donde se encontraba Stear mal herido. Se agacho y con las pocas fuerzas que tenía lo dio vuelta.

Mi amor, reacciona -le dijo tocándole el rostro -. Tienes que ser fuerte, te amo tanto, no puedo vivir sin ti.

Continuará...


Hola mis lindas chicas.

Espero que se encuentren muy bien. Aquí les dejo otro capitúlo de este fic, espero que lo difruten y me manden sus lindos comentarios.

Bendiciones y hasta el proximo lunes si Dios quiere.