Capitulo 7: "Felicidad vs Sufrimiento"

.

Tenten había mordido a Naruto por haberla abandonado el día anterior.

El rubio había salido del orfanato para tratar de conseguir a alguien para que adoptaran a su amiga.

Lo había conseguido, pero, tenía que esperar al menos una semana para que la señorita Naomi, tuviera un día libre para ir buscar y adoptar a la niña.

Pero, como era de esperarse, Tenten quería saber en donde se había metido Naruto.

Él no quería decir nada, porque quería que fuera una sorpresa.

Pero, como era de esperarse aun más, la Loli lo había mordido por el resto del día hasta que lo dijera.

Naruto en cambio, nunca había retrocedido, tenía una determinación muy fuerte.

Pero, Tenten tenía una determinación aun más fuerte, porque incluso lo siguió mordiendo cuando volvieron a dormir juntos en la cama otra vez.

Al día siguiente.

El rubio había despertado de la manera más incomoda posible, ya que Tenten se había movido con él aun mordiéndolo.

Esa niña sin lugar a duda, era demasiada terca cuando se trataba de conseguir algo.

Si no hubiera sido por la sanación del Kyubi, ahora mismo tendría marcas de mordidas de por vida.

Naruto aprovechando que ella aun seguía dormida, logró liberarse de sus dientes.

-(Mi cuerpo me duele. ... ¿Realmente tengo que pasar una semana ocultándole la sorpresa a Tenten?, creo que mi cuerpo no va a aguantar tantas mordidas).

Justo en el momento de pensar esas palabras, la Loli había despertado.

Naruto se había asustado, porque pensaba que iba a volver a ser atacado.

Pero extrañamente, no había ocurrido nada.

Él tenía una gran suerte, porque cuando ella despertó, no había recordado nada de lo que había pasado.

El rubio sabía que solo era cuestión de tiempo para que ella lo recordara, así que decidió nunca bajar la guardia.

Naruto al final tuvo que ir a la cafetería a desayunar.

Si, aun tenía miedo por tener que enfrentar de nuevo a la cocinera que casi lo asesina.

Pero si no comía, iba a morir de todas maneras.

Había sido una semana algo caótico, ya que Tenten no se separaba del chico, porque para ella, el rubio era una fuente interminable de conocimiento.

Cualquier palabra o cosa que no sabía, Naruto siempre se lo explicaba en palabras sencillas.

Pero luego de unos días, el temor del chico se había hecho realidad.

Tenten había recordado que había sido abandonada hace unos días por su amigo.

Y como era de esperarse, la Loli comenzó a perseguirlo por todo el orfanato en busca de una respuesta.

Ella realmente quería saber que era lo que había hecho Naruto cuando salió del orfanato.

El rubio como siempre, le había dicho una mentira para tranquilizarla, pero extrañamente ella no podía creerle, al parecer la Loli ya sabía cuando él decía una mentira.

-Por favor, Tenten-Chan, te digo que no hice nada, solo fui a buscar un regalo de cumpleaños para alguien, lo siento por dejarte sola todo el día de a ayer.

Ella inmediatamente movió su dedo en señal de negación mientras estaba sentada arriba de la espalda del rubio.

-No no, Oní-Chan, no debes decir mentiras.

Naruto trataba de levantarse usando todas sus fuerzas, pero le era imposible por el peso de la Loli.

-Vamos, no seas mala. ... De acuerdo de acuerdo, lo diré. ... Pero, ¿Te puedes bajar de mi espalda? pesas mucho.

Tenten al escuchar sus palabras, volvió a aplicar más peso frunciendo el seño.

-¿Acaso me llamaste gorda, Oní-Chan?.

El rubio en su mente sabía que estaba en problemas.

No podía comprender como era que una niña lo estaba sometiendo.

-(No puede ser, tener 3 años es un asco. ... Y lo peor de todo, es que no puedo con la fuerza de esta niña. ... Cuando sea más grande, no voy a dejarme someterme por una Loli).

Y como era de esperarse, Naruto había cambiado el tema, ya que para su suerte, había recordado algo que Tenten le había pedido que le enseñara.

-Te-Tenten-Chan, ¿Quieres que te enseñe español ahora mismo?. -Preguntó el rubio aun estando en el suelo.

La Loli estaba algo emocionada por aprender algo nuevo.

Se le había olvidado que quería aprender español hace unos días, pero con solo mencionarlo, hizo que también olvidara sobre el asunto de su compañero.

Naruto estaba agradecido que su amiga fuera una olvidadiza, pero él sabía que eso no iba a durar demasiado cuando crecieran.

Y así pasaron los días, el rubio trató de enseñarle lo que podía a Tenten.

Para su sorpresa, a ella se le hacía muy fácil, él pensaba que iba a ser difícil, pero resultó ser lo contrario.

A ese paso, Tenten podría escribir más o menos bien el español en cuestión de unos meses.

Aunque en este mundo ninja, no iba a servir de mucho.

Naruto por el contrario, estaba celoso de ella, ya que el japonés para él era demasiado complicado, y le iba a tomar algunos años aprenderlo a la perfección.

Pasaron más días, y el día en que Naomi iba a ir al orfanato, había llegado.

En ese mismo día, al fin se libraría de las mordeduras de Tenten cuando quería saber del día de la desaparición del rubio.

Pero para evitar que lo mordieran por el resto del día, le había dicho que era una sorpresa para ella, pero que tenía que esperar a que llegara.

El truco había funcionado, ya que la Loli no había sentido algún rastro de mentira.

-¿Cual es la sorpresa?. –Preguntó Tenten entusiasmada.

-En eso consiste la sorpresa. –Le respondió Naruto soltando un suspiró algo adolorido por su espalda, porque el día anterior, había dormido otra vez en el suelo porque Tenten, lo había tirado de la cama estando dormida de nuevo.

Tenten por otro lado, estaba diciendo cual sería la sorpresa.

-¿Es mi montaña de helado?.

Naruto simplemente le respondió con una sonrisa mientras se apoyaba su espalda contra la pared.

-No, no es helado, es algo mejor, bueno, a menos que realmente ames el helado.

La Loli estaba muy ansiosa, ya que no le gustaba esperar.

-¿Me puedes dar una pista?.

Rápidamente el rubio le respondió aun con su sonrisa.

-Tenten-Chan, no hay que hacer trampa.

La Loli seguía y seguía con la lluvia de preguntas sin fin.

El rubio conociéndola, haría preguntas por el resto de la eternidad.

-¿Y cuando llega mi sorpresa? ¿Que puede ser mejor que una montaña de helado?. ... Ya sé ¿Es gigantesca montaña de helado?.

Naruto al escuchar todas sus preguntas, no pudo evitar fruncir el seño.

-Tenten-chan, estás haciendo muchas preguntas.

La Loli inmediatamente le respondió de la misma manera.

-Oní-Chan, no me gusta esperar.

De un momento a otro, el ambiente alegre, se había convertido en uno angustiante para los dos.

Tenten por no querer esperar, y Naruto por tener que aguantar las quejas de su amiga por no querer esperar.

Pero, el ambiente no duro demasiado, ya que la Loli había cambiado las cosas con una sola pregunta.

-Entonces, ¿Sera una mini montaña de helado?. –Ella lo observó con una sonrisa inocente, como si todas las sorpresas fueran el dichoso helado.

El rubio en cambio, no pudo evitar soltar un suspiro de aburrimiento.

-Eres muy cabeza dura, ya te dije que no era helado, tienes que esperar.

La niña ya se estaba cansando de esperar, así que tomó al chico de los hombros, y lo comenzó a sacudir como si fuera un muñeco en busca de respuestas.

-¡Oní-Chan! ¡Quiero mi sorpresa ahora!.

-Basta Tenten-chan, vas hacer que vomite el desayuno.

Naruto ya se estaba poniendo verde, pero justo en ese momento, alguien entró por la puerta del orfanato.

Era la mujer con la que el rubio había hablado antes.

Tenten al ver a la pelinegra, se había detenido, pero Naruto ya estaba mareado.

-(Al fin llega, no se por cuánto tiempo iba a seguir esperando). ... Ho-Hola Naomi-chan. –Habló el rubio aun mareado tratando de dar una sonrisa.

En seguida, ella los había observado dándoles una sonrisa.

-Hola Naruto-kun. ... Lo siento por llegar tarde, tuve algunos inconvenientes con unos asuntos ninjas de mi marido y por eso no pude venir más temprano, pero estoy aquí para cumplir mi promesa.

El chico rápidamente trató de recuperarse de su mareo, y ya estando mejor, le volvió a hablar con una voz calmada.

-No te preocupes, mejor tarde que nunca.

Tenten que estaba observando la situación, no sabía de qué estaban hablando.

Pero quedo medio hipnotizada al ver el cabello negro en forma de bollos de Naomi.

-Me gusta tu cabello. –Decía la Loli señalándola con el dedo.

Naomi se había sentido alagada, ya que muy pocas personas le habían dicho lo mismo de su cabello.

-Muchas gracias, ¿Cómo te llamas?.

-Me llamo Tenten. -Respondió la Loli con una pequeña sonrisa.

Naomi inmediatamente se percató que era la niña de la que había hablado el rubio.

-¿Tenten? ¿De ella era la que me hablabas, Naruto-kun?, no se parece mucho a mí.

Él rápidamente le había respondido con una risita nerviosa.

-Créeme, se parecen demasiado en varios aspectos.

La Loli en ese instante había recordado que le iban a dar una sorpresa.

-Oní-Chan me dijo que tenía que esperar una sorpresa, ¿Tú me vas dar mi sorpresa?.

La pelinegra al escucharla, no pudo evitar enternecerse.

-Oh te dice "Oní-Chan", que tierno, ojala pudiera llevármelos a los dos.

Naomi inmediatamente comenzó a peñizcarle las mejillas a Tenten.

En cambio la Loli, no sabía a que se refería con "llevárselos a los dos".

Pero su confusión había aumentado tras volver a escuchar al rubio.

-No te preocupes por eso, estaré bien. ... Bueno, Tenten-chan, ella es la sorpresa. -Decía Naruto con una sonrisa.

La Loli separó su cara de las manos de Naomi estando completamente confundida.

-¿Ella es la sorpresa? No entiendo Oní-Chan.

El rubio con una voz calmada, le volvió a hablar pero un poco más lento.

-Te explico, ella es la promesa que te había prometido. ... Es Naomi-Chan, tu nueva madre.

Tenten al escuchar esas simples palabras, se había quedado completamente choqueada.

-¿Ma-ma-ma-madre?. ... –La pequeña Loli no podía hablar bien por la sorpresa que le habían dicho.

Naomi le volvió a responder con una sonrisa.

-Si, estoy aquí para adoptarte.

La niña por otra parte, no estaba creyendo lo que estaba ocurriendo.

Por mucho tiempo estuvo soñando con tener una familia, pero jamás pensó que ese día llegara demasiado rápido.

-¿No-no es una broma?. –Preguntó Tenten tratando de no llorar, pero no podía evitar que sus ojos lagrimearan.

Naruto simplemente estaba tratando de no reír por la cara que estaba haciendo la Loli al no querer llorar.

-No es una broma Tenten-Chan, por eso no quería contarte lo que ocurrió cuando desaparecí. ... Era porque quería darte esta sorpresa. ...

La Niña aun seguía sin creer lo que estaba ocurriendo.

Ella trataba lo más posible de aguantar sus lagrimas.

-¿De-de verdad voy a ser adoptada? Pero, todos me odian por hablar mucho. ...

Naomi se había extrañado tras escuchar esas palabras, ya que para ella se le hacía imposible creer que alguien no pudiera querer a la niña.

-¿Odiar? Yo no podría odiar a una niñita tan tierna y alegre como tú.

El rubio por otra parte, estaba enojado con la Loli.

Realmente no le gustaba que ella dijera que era odiada por todos cuando realmente no lo era.

-Tenten-chan, tienes que dejar de decir estupideces, no todo el mundo te odia. ... ¿Porque no abrazas de una vez a tu nueva madre?.

La Loli ya estaba a punto de llorar, iba a romper la promesa que había hecho sobre no llorar.

Pero, ya no podía evitarlo, sus lágrimas se les estaban saliendo por los ojos.

-¿De-de verdad tengo una mamá?.

Naomi al verla, no pudo evitar agacharse para darle un abrazo.

-No llores cariño. ... Tú, hiciste llorar a tu hermana, ahora hazte responsable.

En ese instante, el pelinegro tomó del brazo al rubio y lo acercó para hacer que se abrazaran en grupo.

-Tenten no es mi hermana de sangre, pero si tú lo dices. -Naruto no pudo evitar ser arrastrado por su frágil cuerpo, pero de todas maneras, no se negó en abrazarlas.

Pasaron algunos minutos dentro del abrazo hasta que Tenten por fin dejó de llorar.

Ella aun negaba estar llorando, pero se notaba a leguas que lo estaba haciendo.

Tras separase del abrazo, la Loli observó al rubio con cara de felicidad mientras se limpiaba las lagrimas.

-Oní-Chan ¿Por fin tendremos familia?.

El chico tras escuchar la pregunta, no pudo evitar reírse de forma nerviosa.

-Jejeje, hablando de eso. ... Naomi-Chan solo puede adoptar a uno de nosotros.

-¿Qué? ¿Mi Oní-Chan no puede venir?. –Preguntó Tenten observando a la pelinegra con tristeza.

La mujer se sentía culpable al no querer separar a los niños.

-Lo siento, pero solo hay suficiente dinero para alimentar a un niño.

Ella tenía pensado en no adoptar a ninguno de los dos para evitar separarlos.

Pero no quería desilusionar a uno de los niños.

-Pu-puedo trabajar para alimentar a mi Oní-Chan. ...

La idea de la Loli era algo descabellada, se podía ver en sus ojos que no quería separarse de su único amigo.

Pero Naruto pensaba en otra cosa.

Él quería que su amiga fuera adoptada porque era su sueño tener una familia que la quisiese.

-No te preocupes Tenten, estaré bien.

-Pe-pero Oní-Chan, tú estarás solo aquí. ...

Ella ahora estaba triste, pero el rubio al contrario, estaba totalmente despreocupado.

-Nada de "peros". ... Además, me voy a enojar si no tomas esta oportunidad de ser adoptada, ¿Sabes cuantas horas estuve caminando para que encontrar a alguien que te adopte?. ... Vamos, no estaré solo, me puedes visitar las veces que quieras. ... Ahora, ve a buscar a Yumi para los asuntos de adopción mientras yo le hago compañía a tu madre.

Tenten aun seguía sin estar segura sobre lo que había dicho Naruto.

En partes, ella sentía que lo estaba abandonando, pero por otra parte, ella podía visitarlo las veces que quisiera.

La Loli tras pensarlo un poco decidió ir a buscar a unas de las encargadas del orfanato, para hacer los papeleos de la adopción.

Tras perderse de vista, Naomi no pudo evitar soltar un suspiro.

-Naruto-Kun, eres muy amable.

Rápidamente el chico en cuestión le respondió cruzándose de brazos con una pequeña sonrisa.

-Puedo cuidarme solo, yo puedo soportar no tener familia. ... Simplemente ayude a Tenten a no tener que soportar este castigo. ... Lo que sea por una amiga, supongo.

La pelinegra tras escucharlo, no pudo evitar reírse de su comentario.

-Sin duda eres muy maduro para tu edad. ... Espero que en el futuro me den muchos nietos.

-Si, lo haremos. ... Espera ¡¿QUE?!. –El rubio se había sonrojado completamente al ver que había hablado inconscientemente.

Ella sin embargo siguió riéndose del comportamiento de Naruto, ya que era muy raro ver a un niño de 3 años totalmente avergonzado.

Tenten había encontrado a Yumi.

Y la peliazul con gusto le hizo los trámites para la adopción.

Luego de unos minutos, Naomi ya era legalmente la madre de Tenten.

Pero la niña aun seguía triste por dejar a Naruto en el orfanato.

Así que ella le había prometido visitarlo cada semana.

Y así había terminado la pequeña aventura con lo que el rubio había estado haciendo para completar su lista.

Ahora si, no había nada más que hacer durante los próximos años hasta graduarse de la academia.

Pero, justo en ese mismo día, Naruto se daría cuenta que estaría demasiado solo en el orfanato por no tener a nadie con quien hablar.

El rubio trataba de conseguir algunos amigos nuevos en el orfanato, pero ninguno quería.

Los otros niños extrañamente no querían hablar o si quiera interactuar con el chico.

Él no entendía el porqué, pero ya estaba acostumbrado a estar solo, por eso no le daba mucha importancia, ya que era casi igual a su vida anterior.

Pasaron los minutos, horas, y los días.

Tenten estaba cumpliendo lo que había prometido, visitarlo cada semana en el orfanato..

Naruto al menos se alegraba cuando era visitado por la Loli.

No hacían mucho, simplemente Jugaban, platicaban, e incluso aun seguían con las lecciones de español.

El rubio por otra parte, seguía sorprendiéndose del nivel de aprendizaje de la pequeña Loli.

Pero él en cambio, cuando se trataba de aprender japonés, era un desastre.

Durante las horas de visita en las últimas semanas, Tenten ya no se sentía triste, al contrario, estaba más feliz que nunca.

Eso era algo que al rubio le alegraba.

Saber que su amiga era feliz a pesar de él estar pasándolo mal en el orfanato.

Luego de pasar un mes, era el día del cumpleaños del chico.

Pero no solo eso, ya que también era el día que el 4º Hokage salvo a la aldea del Kyubi hace 4 años.

Era un día de celebración para todos en la aldea.

Todos menos para Naruto.

-Déjame salir, necesito ir al parque para ver a Tenten.

El rubio estaba enojado, él quería celebrar su cumpleaños con su amiga, pero, Yumi simplemente no lo dejaba salir del orfanato.

-Hoy no vas a salir hoy. -Decía seriamente la peliazul.

Naruto en cambio aun seguía enojado, ni siquiera le estaban explicando del porque no podía salir.

-Es mi cumpleaños, mínimo debo celebrarlo. ... Además, no eres mi madre, no me puedes decir que hacer.

Justo al momento de querer salir por la puerta, Yumi la cerró con fuerza.

-¡Estas castigado!.

-¡No puedes castigarme como si nada! ¡Ni siquiera me estás diciendo porque no puedo salir!.

Ella al escuchar las insolencias del rubio, lo abofeteo en la cara.

-Vuelve a tu habitación a menos que quieras que te castigue por toda una semana.

La bofetada que había recibido el chico, había sido demasiado dolorosa.

Él no podía hacer nada, su cuerpo era demasiado pequeño como para enfrentarse a una mujer que le triplicaba su peso.

Luego de poner su mano en el lugar donde había recibido el golpe, decidió regresar a su habitación a regañadientes.

-(Maldita sea, había escuchado que iba a ver fuegos artificiales, no soy fanático de eso, pero como no hay televisión en este estúpido orfanato, esperaba entretenerme con algo hoy).

Realmente no era su cumpleaños, pero tenía que acostumbrarse las fechas de su nuevo cuerpo si quería asimilar el nuevo mundo que él estaba viviendo.

Así el rubio pasó su cumpleaños, castigado en su habitación.

Solo pudo observar desde la ventana, el ruido de las personas que paseaban por la zona.

Luego de unos días, Naruto si pudo lograr salir del orfanato.

Aun no podía comprender del porque no lo habían dejado salir, él simplemente quería salir a jugar con su amiga en el parque.

Pero ya estando en el parque, Tenten le entrego una hoja de papel.

-Oní-Chan, feliz cumpleaños. ... Te lo quería dar ayer, pero Yumi-chan me dijo que estabas enfermo.

El rubio al escucharla, no pudo evitar enojarse en su mente.

-(Menuda desgraciada, esa bruja me castigó como si nada. ... Pero, ¿Porque le dio esa excusa?, pudo simplemente decir que estaba castigado y ya). ... EEEHHH Si, estaba enfermo. ... Gra-gracias Tenten-chan, no pensé que me ibas a dar un regalo. ...

Naruto al ver la hoja, se da cuenta que era como una carta con brillito.

Él no sabía que decir de la carta, siendo de una niña, era de esperarse, pero de todas maneras, la intención era lo que contaba.

-"Felis kunpleaños". ... Bueno, es-está mal escrito, pero al menos se entiende.

Tenten al escucharlo, no se había enojado ni en lo más mínimo porque sabía que aun le faltaba por aprender.

-Aun falta aún falta, el otro lado.

Naruto al darle la vuelta a la hoja, no pudo evitar fruncir el seño tras leerlo.

-"Tonto el ke lo lea". ... ¿Es en serio Tenten?.

La Loli simplemente se reía de la cara que había puesto el rubio.

Desde entonces, molestar al chico se había hecho divertido para ella.

Pasaron los minutos, las horas, los días, las semanas, incluso los meses.

Ya habían pasado alrededor de 6 meses desde que Dani, alias Naruto, había llegado a ese mundo sin ninguna razón.

Al pasar de los tiempos, Tenten ahora lo visitaba más que antes, tres veces por semana para ser exacto.

El tiempo pasaba volando, todo parecía ir más o menos bien.

Pero un día sin previo aviso, Yumi, la jefa encargada del orfanato, había entrado azotando la puerta de la habitación en donde estaba Naruto.

Era muy temprano en la mañana, y como era de esperarse, todos los niños que estaban en la misma habitación, se habían despertado asustados al no saber que estaba ocurriendo.

-Recoge tus cosas y lárgate. -Decía ella arrojándole una mochila vieja al rubio.

Naruto había atrapado la mochila con la cara estando totalmente desorientado al no saber que estaba ocurriendo.

-¿O-Ocurre algo? ¿Nos están atacando los extraterrestres?.

La peliazul se quedo en silencio observando seriamente al rubio.

Naruto simplemente se frotó los ojos tratando de estar más activo.

Luego de unos segundos, Yumi volvió a hablar.

-Toma la mochila que te di, recoge tus cosas y lárgate de este orfanato.

-¿Eh? ¿Irme del orfanato? ¿Ósea que alguien vino adoptarme?. -El chico aun no comprendía la situación del todo, pensaba que un alma generosa, había querido adoptarle.

-No, nadie te está adoptando, te estoy echando del orfanato. -La peliazul aun seguía con su mirada seria dirigida hacia Naruto.

El rubio por otra parte, ya se había despertado por completo entendiendo lo que quería decir la encargada.

-Es-Espera, ¿Por-Porque me quieren correr del orfanato? ¿Hice algo malo esta vez?.

Naruto no comprendía que estaba ocurriendo.

Prácticamente correr a un niño de 4 años sin motivos aparentes, era lo más extraño del mundo.

-La respuesta es muy simple. ... Has demostrado que puedes cuidarte solo, en otras palabras, no hay necesidad de cuidarte más.

El chico al escuchar sus palabras, no pudo evitar sentir que lo había arruinado con su madures temprana.

-(Mierda, no pensé que esto me afectaría, ¿Realmente me quieren echar del orfanato por eso?, yo creo que hay algo mas).

-Niño, apresúrate, no tenemos todo el día. -Volvió hablar Yumi seriamente.

Naruto en cambio no sabía cómo lidiar con esta situación.

No había esperado un movimiento tan brusco como ser echado del orfanato.

Él esperaba que sería en algunos años cuando fuera más grande, pero esta situación, sin dudar, lo habían descolocado de lugar.

-Va-Vamos, ti-tienes que estar bromeando. ... Yo-Yo apenas tengo 4 años, ¿Como voy a sobrevivir afuera?.

-Niño, eso no me importa, tienes 5 minutos. ... Si no, te sacare a la fuerza.

Naruto al escucharlo no podía dejar de sentirse impotente ante la mujer que tenía enfrente.

Ella simplemente estaba echando al rubio del orfanato, del cual el chico no había hecho absolutamente nada.

Pero eso a Yumi no le importaba, ella solo no quería ver más al niño.

Naruto por otra parte, no tuvo otra opción más que obedecer sus órdenes.

Él no tenía como protestar, era muy pequeño, su cuerpo era muy débil.

El chico ya estaba listo para irse porque realmente no tenía nada que recoger más que su lista.

Por dentro estaba enojado, no podía creer el desprecio que estaba sintiendo.

-(Maldita desgraciada, ¿Me están corriendo por simplemente ser más maduro?. ... Menuda mierda, el único plan que tengo es ir con el Hokage para hablarle de esto. ... Solo espero que el viejo este en su oficina). -Tras decir esas palabras en su mente, se dirigió a la salida de ahora su ex-habitación.

La mayoría de los niños que estaban viendo la escena, no podían comprender que estaba sucediendo.

La menoría simplemente se encargaba de esparcir rumores sobre que el rubio había hecho algo malo.

Al pasar unos minutos, Naruto ya se encontraba en la salida del orfanato junto con Yumi que lo estaba acompañando.

-Largo. -Decía la peliazul aun con su tono de seriedad.

Naruto simplemente comenzó a caminar hacia la salida estando muy asqueado por el comportamiento de las encargadas en los últimos meses.

Él iba a vengarse de alguna manera, no sabía como, pero lo iba hacer.

Luego de unos pasos, se dio la vuelta para ver a las otras 2 encargadas estar de pie al lado de Yumi.

Y con una sonrisa, las señaló a las tres.

-Bien, me voy. ... Que sepan que voy a crear mi propio orfanato, con juego de azar, y mujerzuelas.

Las tres mujeres se habían extrañado al escuchar las palabras del rubio.

No podían comprender como era que un chico tan joven pudiera tener un lenguaje tan vulgar como ese.

-¿Que dijiste?. -Preguntó Rikari muy disgustada por las palabras del chico.

Naruto simplemente le respondió con un tono de voz burlón.

-¡Ya lo escuchaste vieja bruja!.

Tras decir esas palabras, el chico salió corriendo del lugar.

Como era de esperarse, la cocinera quería matar al niño después de haber sido insultada.

Pero estaba siendo detenida por la peliazul.

-¡Suéltame! ¡Esta es mi oportunidad! ¡Voy a matar a ese niño!

Los gritos de la rubia se podían escuchar desde lejos, tanto que el mismo Naruto se había asustado al escucharlas.

-(De acuerdo, nota: "No hacer enojar a una mujer amenos que puedas defenderte de ella". ... Como sea, estoy en la calle. ... Bueno, realmente no hay mucha diferencia, en el orfanato estaba solo y ahora mismo estoy solo. ... Si, la única diferencia era que me daban algo de comer en el orfanato. ... Ya da igual. ... Tendré que ir con el Hokage para ver si encuentra alguna solución a mi problema. ... Un momento, es cierto, el viejo no me dio un regalo, y él lo había prometido. ... Supongo que podre canjear ese regalo ahora mismo. ... Solo espero que este en la torre).

Naruto ya tenía un plan en mente, simplemente tenía que ir con el Hokage, para que el viejo lo adoptase o al menos que le dieran un lugar en donde vivir.

Si, él había pensando en Tenten y su nueva familia, pero, simplemente no quería ir porque no quería ser una molestia.

También había recordado a Mikoto, pero estando Fugaku, no lo permitiría.

Luego de una hora, el rubio ya había llegado a la torre Hokage.

Ya se encontraba cansado y hambriento, su estomago ya estaba rugiendo, porque no había cenado el día anterior.

Ya estando en la torre Hokage, decidió saltarse la charla con su secretaria para ir directamente a su oficina.

Era una de las cosas buena ser pequeño, pero aun así, el rubio no le gustaba ser enano.

Por suerte, pudo abrir la puerta de la oficina del Hokage

Sarutobi se encontraba extrañado al ver al chico muy temprano en la mañana.

-Naruto, estoy algo ocupado, ¿Podrías venir más tarde?.

El rubio en cambio, había ido directo al punto.

-De acuerdo abuelo, veo que estas ocupado, volveré mas tarde. ... Ah por cierto, me echaron del orfanato.

-¿Eh? ¿Que dijiste?. -Volvió a preguntar el viejo no estando muy seguro de lo que había dicho el chico.

-Que me echaron del orfanato sin haber hecho nada. ... De todas maneras ¿Me podrías buscar un lugar en donde vivir? Creo que todos los niños del orfanato me odian, porque no quieren hablar conmigo. ... No tiene que ser muy grande, con un lugar pequeño basta. –En ese momento, el estomago de Naruto volvió a rugir.

El Hokage inmediatamente se había percatado del estomago del rubio.

-Lo entiendo. ... Déjame ver que puedo hacer.

Naruto simplemente había soltado un gran bostezo al ver que había despertado demasiado temprano.

-Gracias abuelo. ... Despiérteme cuando este menos cansado, hoy me despertaron a golpes.

Y tras decir esas palabras, el chico se acostó en el sillón.

Sarutobi por otra parte, se sentía indignado por lo que habían hecho las encargadas del orfanato.

El trato era cuidar a Naruto hasta que fuera capaz de cuidarse solo.

Hiruzen no sabía que hacer exactamente con el rubio.

No sabía si obligarlo a volver al orfanato, o hacer que viva solo.

El chico había dicho que no quería volver al orfanato, dándole a entender que estaba dispuesto a vivir solo.

Así que, sin pensarlo demasiado, decidió que era mejor para todos si se cuidaba él solo.

Luego de pasar dos horas, el Hokage había acompañado a Naruto hacia su nuevo apartamento.

No era el mejor lugar para vivir, pero era mejor que dormir en la calle.

-Toma, esto te ayudará por un tiempo. –El Hokage le entregó una carta.

Naruto al tomar la carta, la abrió inmediatamente para darse cuenta que había dinero en ella.

-¿Dinero?. –Preguntó el rubio algo confundido.

Rápidamente Hiruzen le respondió en un tono serio.

-Si vas a vivir solo a partir de ahora, tendrás que aprender como utilizarlo. ... Te llegara un pago en cada mes para que puedas sobrevivir.

El rubio no hizo más que suspirar ante sus palabras mientras contaba los billetes con las manos.

-Entiendo. ... Puedo con eso.

El viejo al ver al rubio entenderlo a la perfección, le hizo entender que estaba haciendo lo correcto.

-Veo que ya has madurado demasiado rápido ¿O me lo parece a mí?.

Naruto simplemente le respondió con un suspiro cansado.

-Tal vez, o no lo sé. ... Estoy muy cansado. ... Mejor hablemos después.

El Hokage asintió ante su respuesta para luego dirigirse a la puerta.

-De acuerdo. ... Ven a verme si necesitas algo más.

Y en menos de unos segundo, Sarutobi se fue de su departamento.

El rubio estaba un poco contentó con tener que vivir solo.

No era que odiara los demás niños del orfanato, era porque odiaba tener que compartir la habitación con las demás personas.

Se le hacía incomodo de tan solo pensarlo, tenía que ver el lado bueno de las cosas.

Iba a vivir en un departamento gratis, y también iba a recibir un pago mensual sin siquiera trabajar.

Para las personas flojas, eso sería un sueño del cual no podía quejarse.

Eso era lo que creía, eso era lo que parecía.

Pero era todo lo contrario.

Porque, justo en ese mismo día, Naruto fue a comprar algo para comer.

Pero a los lugares a los que iba, no lo querían dentro porque pensaban que ahuyentaría a la clientela.

Él había encontrado varios lugares que si se lo habían permitido.

Pero eran demasiado caros.

Tan solo la cuarta parte del dinero que le dio el Hokage sería un almuerzo.

Y a partir de ese momento, su mundo se estaba yendo abajo poco a poco.

En ese mismo instante pensó sobre si el Hokage le había dado muy poco dinero, o era tan odiado que le subían exageradamente los precios.

De todas maneras, era demasiado joven, no podía si quiera trabajar para conseguir algo de dinero extra.

Siempre que veía algo bueno en la vida, era reemplazado por malos tratos que le hacían las demás personas.

Ya había entendido al 100% del porque el Naruto original quería ser Hokage.

Para que todo el mundo lo respetará.

Pero, aun no podía entender como era que se encontraba siempre feliz todo el tiempo.

Para Dani, alias Naruto, se le había imposible contestar a esa pregunta ahora mismo.

Y las semanas pasaron, en un abrir y cerrar de ojos.

Su estilo de vida posiblemente había ido en picada desde el momento en el que lo echaron del orfanato.

Algunas veces, el rubio no tenia de otra que comer de la basura.

Había pedido amablemente en las tiendas que le vendieran algo de alimento, pero la mayoría se la negaban.

Algunos se lo habían permitido, pero no cumplían con los estándares sanitarios, porque todo lo que compraba estaba casi podrido.

Él le había comentado al Hokage sobre las personas que le han estado subiendo de precio.

Pero el viejo, no podía hacer mucho sobre eso.

Les había pedido a los vendedores de forma educada, que no subieran los precios de Naruto.

Pero ellos ni si quiera le habían hecho caso.

Era una injusticia horrible, pero no tenía otra manera de solucionar las cosas.

Pero Naruto ya se había acostumbrado a su nueva vida.

Luego de 4 meses, el Hokage le había hecho una visita a su departamento para dejarle la paga de su mes.

El rubio al escuchar los golpeteos de la puerta, le abrió sin mucha emoción.

-¿Puedo pasar?. –Preguntó Sarutobi sin su gorro mostrando su cabello blanco.

Naruto no le había respondido, dejando simplemente la puerta abierta, queriendo decir que pase.

Estando justo en la cocina, el Hokage dejo una carta con dinero en la mesa.

-Esto es para los gastos de este mes. ... Gástalo con cuidado esta vez. ... -Le Habló con un tono serio.

Sarutobi estaba a punto de irse, pero es detenido por el rubio que estaba sentado arriba de la mesa

-Oye viejo. ...

-¿Si, Naruto?. –Preguntó el Hokage.

Luego de unos segundos, el chico le volvió a hablar estando triste.

-Tú y yo sabemos que el dinero que me estás dando no alcanza. ... La gente me vende sus productos a precios astronómicos. ... Ya sé que has hablado con ellos, pero. ... Me podrías explicar, ¿Porque la gente lo sigue haciendo? ¿Porque me odian tanto?.

Naruto estaba esperando alguna respuesta simple, una que ayudara a sentir mejor a un niño de 4 años.

Pero, justo en ese momento Sarutobi le había dado una respuesta totalmente sería completamente contraria a lo que él esperaba.

-Naruto, no harás nada preguntando eso. ... Si quieres respuestas, búscalas.

El Hokage tras decir esas palabras, salió del departamento del rubio.

Naruto sabía del porque lo odiaban, él simplemente quería a alguien que le diera ánimos al verlo triste.

Desde que había llegado a este mundo, las personas lo habían tratado como basura exceptuando a Tenten.

Pero no la había visto desde hace meses desde que lo echaron del orfanato.

Él no quería verla en esas condiciones que él estaba, ya que no podría mentirle, porque ella sabría si estuviera mintiendo.

Por eso quería algunas palabras de aliento de alguien más.

Palabras como, "calma, estoy ahí para ti", "No te preocupes, vienen días mejores", o un simple "Todo estará bien", hubiera sido mejor que nada.

Pero, lo que le había dicho el viejo, le había hecho cambiar su visión del mundo.

Al momento de irse el Hokage.

Naruto no pudo evitar llorar por primera vez desde hace mucho tiempo.

Antes no había tenido ningún motivo para llorar.

Pero él, ya había llegado a su límite.

Y desde ese entonces, ya habían pasado otros dos meses

En otras palabras, Dani ya había pasado más de un año desde que había reencarnado en Naruto.

Ya era el día de su cumpleaños, 10 de octubre.

Pero también, era el día en que el cuarto Hokage había salvado a la aldea hace 5 años.

El rubio había tenido algún tipo de esperanza de poder comer bien el día de hoy.

Si todos estaban celebrando un acontecimiento importante, posiblemente nadie notaria su presencia.

Así que, Naruto sin pensarlo demasiado, había salido de su departamento.

Todos los días había sido una batalla interminable para encontrar comida.

Aun no podía comprender como era que el Naruto original, pudo soportar tanta tortura de niño.

Tanto era su tortura, que hace unos días, se había peleado con un perro por un hueso con algo de carne.

Naruto obviamente había perdido, porque él había estado débil ese día.

Ya había pasado mucho tiempo desde que había comido algo fresco.

Ya se encontraba en su límite.

Había días en los que no podía ni si quiera comer un trozo de pan.

Y había días que ni siquiera comía mucho.

Él había sabido que la vida de Naruto había sido difícil, pero no pensó que había sido peor de lo que imaginaba.

Jamás quiso estar dentro de este anime.

Pero el daño ya estaba hecho, ya que lo único que tenía que hacer era poder vivir su vida, porque ahora mismo, era un día diferente, era el día de su cumpleaños, el día en que tenía que pasarlo bien y tratar de comer bien hasta reventar.

La gente celebraba en las calles, había armonía en el aire, nada iba a arruinar ese día.

Hasta que en esa misma tarde.

El rubio había encontrado una bolsa de compras abandonada.

Sabía que estaba abandonado, porque la había visto por casi una hora, sin que nadie lo tomara.

Al agarrar la bolsa de compras, se percató que había diversas frutas, y jugos.

Para él, había sido un golpe de suerte extrema.

Ya se estaba poniendo totalmente feliz al ver que iba a comer alimentos frescos.

Pero, todo eso no era más que una mentira, esa felicidad, se iba a esfumar en un abrir y cerrar de ojos.

Mientras que Naruto se dirigía a su departamento mientras comía una manzana, pudo percatarse que algunas personas lo estaban rodeando lentamente.

Poco a poco, el rubio se estaba dando cuenta que lo estaban observando con ojos de odio.

-¿Eh? ¿Pa-Pasa algo?. –Decía el rubio tragando un poco de saliva al ver la multitud que lo estaba rodeando.

Los aldeanos que lo estaban rodeando simplemente no le respondieron.

Naruto al ver que no decían nada, tuvo el presentimiento sobre que tenía que irse de ese lugar inmediatamente.

-Si-si me disculpan, me-me tengo que ir a casa.

El rubio al querer salir de la multitud, fue mandado devuelta hacia el centro.

-No iras a ningún lado. –Dijo el hombre que lo había empujado.

Naruto ya se encontraba asustado por lo que estaba sucediendo.

Era muy pequeño, obviamente no iba a poder con un hombre que le triplicaba la altura.

-¿Que-Que-Que van hacerme?.

Rápidamente otro hombre lo tomo del brazo.

-Creo que la pregunta es: "Qué es lo que no vamos hacerte".

El niño en cuestión trataba de liberarse del agarre del hombre que lo había agarrado, pero se le había imposible.

-Por-Por favor, pu-pueden llevarse mi dinero, pero por favor, no me hagan daño.

-No queremos tu sucio dinero. -Habló una mujer.

-Están tardando demasiado, ya mátenlo de una vez. –Decía otra mujer enojada.

Era una turba enfurecida, una muy enfurecida con el niño.

Porque luego de unos segundos, el mismo hombre que lo estaba sujetando del brazo, lo había golpeado en su estomago.

Y como era de esperarse, Naruto se estaba retorciendo del dolor del golpe que había recibido.

Era la primera vez en toda su vida que había sentido un dolor de esa magnitud.

-¿Que. ... Que fue. ... Que fue lo que hice?. ... –Hablaba el chico con voz dificultosa.

Tras decir su pregunta, fue contestada de distintas maneras.

-Calla, demonio.

-Maldito, eso es lo que te mereces.

-Si no fuera por ti, mi esposa seguiría viva.

-También la mía.

-Y yo perdí a mis hijos por tu culpa.

Naruto escuchaba detenidamente como todas aquellas palabras estaban siendo escupidas con veneno.

Luego de recuperar el aliento, trató de levantarse para respóndele a los aldeanos con un simple comentario.

-To-Todos ustedes son unos imbéciles. ... Se están equivocando de persona.

Tras decir esas palabras, el rubio se puso completamente de pie.

Pero no duro demasiado tiempo, porque alguien lo volvió a empujar.

-Eres un mentiroso.

-¿Por qué no acabamos con él de una vez?.

Naruto volvió a tratar de levantarse, pero al ver que todos venían hacia él, decidió que la mejor opción era cubrir su cara con los brazos.

Y sin previo aviso, los aldeanos comenzaron a pisar y a patear al chico que estaba en el suelo..

Algunos de ellos iba con intención de golpearle la cara lo más fuerte posible.

Pero otros simplemente iban por su estomago o piernas.

Luego de unos minutos, las pisadas y patadas cesaron.

Había sido una tortura demasiado salvaje, esos pocos minutos, habían sido una eternidad, incluso, aun no podía entender como era que aun seguía vivo de tal paliza que había recibido.

Pero él aun se encontraba en el suelo aun tratando de cubrirse, porque sabía que no iban a detenerse, no estaba bajando la guardia en ningún momento.

Naruto sabía perfectamente que si bajaba por un momento su defensa, recibiría un golpe mortal.

Pero, sin esperarlo de alguna forma, la gente le estaba comenzando a arrojar piedras.

El rubio no hacía más que gritar de dolor por las pedradas que estaba recibiendo.

Se detuvieron luego de pasar 3 minutos, pareciera que no se cansarían nunca.

Naruto ya se encontraba sangrando.

Pero, no se habían detenido porque si.

Se habían detenido porque habían encontrado algo mejor que las piedras.

El rubio pensaba que nada iba a ser peor que las piedras.

Pero estaba completamente equivocado.

Era solo el principio.

Naruto sin esperarlo, grito con todas sus fuerzas por lo que había sucedido.

Una Shuriken había sido clavada en su pierna.

Pero, eso no era todo, ya que lenta y dolorosamente fueron clavados otros 4 en la espalda.

Y otros 3 en los brazos, con los que se estaba cubriendo la cara.

Él pensó que eso sería lo peor, pero estaba equivocado nuevamente.

Sin previo aviso, decenas de agujas Senbon se le habían clavado en el cuerpo.

Tenía suerte de tener la cara cubierta por sus brazos, porque si no, habría muerto al instante.

Naruto había suplicado que se detuvieran, estaba llorando por el terrible dolor que estaba sintiendo.

Pero nadie le hacía caso.

Algunos decidieron terminar con esto rápido.

Pero otros simplemente querían ver sufrir un poco más al niño.

El rubio ya no podía aguantar más estar tortura, él quería huir de ese lugar sin importar como fuera.

Él con una respiración agitada, comenzó a gatear lo más que pudo.

Pero era imposible, con las múltiples heridas que tenía en el cuerpo, no llegaría ni siquiera a un metro de distancia.

-Mejor terminemos con esto rápido. –Decía una mujer acercándose haciendo varias poses de manos.

Naruto poco a poco observaba a todos los aldeanos que se encontraban en ese lugar.

Todos, y cada uno de ellos eran unos desgraciados.

No podía comprender como era que todos estaban felices con el simple hecho de ver a un niño sufrir tanta crueldad.

Simplemente, era repugnante ver la actuación de las personas que tenía enfrente.

Pero luego de un segundo, fijó su mirada a la mujer que estaba haciendo varias poses de manos.

Él no podía creer lo que estaba viendo, era la mujer que había cuidado de mala gana al rubio en el orfanato.

La peliazul, la jefa encargada del orfanato, Yumi.

Pero Naruto, luego de escuchar lo que había dicho la peliazul al terminar de hacer sus poses de manos, supo que ese había sido su final definitivo.

-¡Katon! ¡Estilo de fuego! Jutsu, ¡"Gran Bola de Fuego"!.

Termino de decir Yumi disparando un mar de llamas que impactaron sobre el niño.

Naruto no hizo más que gritar de sufrimiento por las llamas que lo estaban quemando.

-Es todo. ... Así todos estarán contentos, sufrirá, y morirá rápido, ya aléjense del lugar. –Habló la peliazul desapareciendo del lugar.

Algunos se iban tranquilamente a sus casas escuchando como Naruto gritaba por ayuda.

Pero nadie le hacía caso.

La mayoría se había ido del lugar con caras felices al pensar que su supuesta venganza había sido cumplida.

Luego de varios minutos, los gritos del pobre niño se habían detenido.

Todos se habían ido.

El lugar se encontraba completamente vacío.

Ya por el silencio, podrían dar por hecho de que Naruto se encontraba muerto.

...

O eso era, lo que los aldeanos pensaron.

Solo había oscuridad.

Negra oscuridad.

El rubio se había levantado del suelo confundido al no sentir dolor alguno.

Lo habían pateado, pisado, apedreado, clavado multitud de Shurikens y agujas.

Había recibido el peor castigo de toda su vida, pero aun así, no estaba sintiendo algún dolor.

Pero lo que lo confundía aun mas, era el lugar donde se encontraba.

-¿Acaso. ... Acaso tiraron mi cuerpo a las alcantarilla luego de quemarme?. ...

Eso era lo que el chico pensaba al ver bien en donde estaba sentado.

Pero con solo tocar el agua con sus manos, se dio cuenta que era el mismo lugar que había visitado antes.

-¿Eh? Pero. ... Esta agua. ... Esta agua no moja. ... ¿Eso significa que ya estoy muerto otra vez?. ... Que un año más de vida era todo lo que pude aguantar. ... ¿Eh? ¿Que diablos? Estoy desnudo. ... Supongo que mi ropa se quemo con las llamas. ...

El chico simplemente soltó un suspiro de cansancio dejándose caer al suelo, mientras trataba recordar que había hecho mal, para haber merecido ese castigo tan cruel.

Si, él sabía que había sido por el odio que tenían a Naruto por causa del Kyubi, pero jamás hubiera pensado que el odio que le tenían, era demasiado grande.

Luego de meditarlo por unos segundos, se logró escuchar un gruñido.

-¿Qué fue eso? ¿Hola?.

Rápidamente Naruto se levantó del suelo algo asustado por haber escuchado ese ruido.

Se puso alerta, porque nunca había oído un gruñido en la última vez que había visitado ese extraño lugar.

Pero luego de unos segundos, comenzaron a encenderse varias antorchas en la habitación en donde estaba.

Las antorchas se estaban encendiendo una por una sucesivamente en una sola dirección.

El rubio tras ver en que dirección se había encendido la ultima antorcha, se percató que había una celda gigante en la oscuridad.

Naruto por una extraña razón, se le hacía conocido.

Así que se acercó lentamente hacia ellas, para darse cuenta que en la oscuridad que provenía dentro de la celda, había dos ojos gigantes observándolo.

-Espera, acaso será. ... -El chico ya había comprendido del todo en donde estaba.

-¿Qué haces aquí?. –Preguntó la voz misteriosa dentro de la celda.

Para Naruto era una pregunta muy simple, pero al mismo tiempo doloroso al recordar lo que había sucedido.

-Eh, bueno eso, no lo sé. ... -El rubio le respondió encogiéndose de hombros, ya que simplemente no quería responder a su pregunta.

En cambio, la voz misteriosa le volvió a disparar otra pregunta.

-¿Qué piensas hacer ahora?.

Naruto se había hecho la misma pregunta justo al momento de haber llegado a ese extraño lugar.

Estaba demasiado molesto, quería venganza, quería hacer pagar a todas las personas que le habían tratado mal desde el último año.

Pero, no podía, simplemente no sabía como vengarse de todas las personas que lo habían pateado, apedreado, y cortado.

-No lo sé. ...

La voz misteriosa se había molestado al escuchar su respuesta.

-¿Es lo único que sabes decir?.

Y como si fuera una especie de broma, Naruto le respondió inconscientemente.

-No lo sé.

La voz misteriosa al escuchar al rubio, no hizo más que gruñir molesto por la respuesta del chico.

Claramente estaba haciendo una pregunta, y sentía que Naruto estaba jugando.

-Vale vale, de acuerdo lo siento. ... ¿Quién eres exactamente?. -El rubio ya sabía la respuesta, pero quería escucharlo del mismo ser que estaba detrás de los barrotes.

-¿Porque me haces esa pregunta?. ... Tú ya sabes quién soy. –Respondió el Kyubi molesto saliendo de las sombras.

Naruto simplemente se encogió de hombros al ver que su plan no había funcionado.

-Kurama, supongo. ...

El Kyubi se había molestado aun más al volver a escuchar su nombre.

-¡¿Cómo exactamente sabes mi nombre?!.

El rubio por otro lado, se había confundido con su pregunta.

-¿Eh? ¿No sabes como se tu nombre?. ... ¿No compartimos recuerdos o algo así?.

-Aunque estemos unidos, no compartimos los mismos conocimientos. ... Pero aun no has respondido mi pregunta, ¡¿Cómo sabes mi nombre?!.

Kurama estaba realmente molesto con el chico.

No podía comprender como era que un niño pudiera saber su nombre.

Le indignaba el simple hecho saber que un humano supiera su nombre sin que él se lo hubiese dado.

El niño en cuestión, se sentía muy mal al sentir que lo estaban regañando.

-Oye, no tienes porque enojarte. ... ¿Por qué todos se molestan conmigo de la nada? no lo entiendo, que acaso tampoco va a cambiar en este maldito universo. ...

El chico aun seguía sin entender porque todo el mundo se molestaba con él.

Su vida anterior fue igual, todo el mundo lo regañaba casi todo el tiempo.

En el mundo ninja, pensaba que sería diferente, pero, era igual, seguía teniendo la habilidad de hacer molestar a la gente sin hacer absolutamente nada.

Kurama al percibir la tristeza del rubio, comenzó a hablarle con voz calmada.

Él sabía que si quería conseguir respuestas, no tenía que hacer sentir mal a su portador.

-Ya calmate niño. ... Solo que me molesta que alguien más que no conozco sepa mi nombre.

Naruto por otra parte, no podía comprender su enojo por el nombre.

-¿Porque?. ... No entiendo, ¿No te gusta que te digan tu nombre?.

-No es eso. ... Muy pocos saben mi nombre. ... Es como una señal de confianza. ... Al darle a alguien tu verdadero nombre, le das a entender que confías en esa persona. ...

El rubio simplemente asintió ahora comprendiendo su situación.

-Ah, entiendo, ¿Te refieres que es como un secreto?.

Kurama asintió con la cabeza.

-Si, es una explicación más directa si así lo prefieres.

Naruto en ese instante, se estaba percatando que estaba hablando como si nada con el Kyubi.

Él pensaba que Kurama iba a ser más agresivo, parecía estar conteniendo sus ansias de querer matar al niño.

Naruto sabía que si quería tener el apoyo de Kurama en el futuro, tenía que hacerse amigo del rey de las bestias con cola.

Así que ya teniendo un plan simple, supo como comenzar.

-Bueno, como veo que no me conoces y no te gusta que te llame "Kurama", entonces te seguiré llamando "Kyubi".

El Zorro estaba totalmente confundido ante su comentario.

-¿Kyubi?. ... Es el nombre que me dieron ustedes los humanos. ... Está bien que me quieras llamar así, pero. ... ¿Porque te molestas? No debería importarte mi opinión.

El rubio simplemente se sentó en el suelo cruzándose de brazos con una pequeña sonrisa.

-Ya me lo dijiste. ... Solo das tu nombre a las personas que quienes tienes confianza, no creo que confíes mucho en mi, apenas nos conocemos.

Esto había sorprendido al Kyubi, era algo que nunca había esperado del niño.

Nunca antes, alguien había hecho ese gesto tan respetuoso.

-Hablando de mí nombre. ... Aun no has respondido a mi pregunta, ¿Cómo sabes mi nombre?, especialmente a tan corta edad.

Kurama había sido directo con su pregunta, pero sin la voz de enojo que tenía antes.

Naruto simplemente soltó un suspiro sabiendo que la explicación iba hacer muy muy larga.

-De acuerdo. ... Considerando que vamos a estar juntos por mucho tiempo, será mejor que te lo cuente de una vez. ... ¿Qué pasaría si te dijera que este mundo no es lo que parece?.

El Kyubi no había entendido sus palabras.

-¿Qué quieres decir con eso?.

El rubio simplemente le respondió con una sonrisa no sabiendo como actuaria Kurama al escuchar toda la información que tenia.

Pero no había otra manera, tenía que arriesgarse.

Y luego de unos segundos, Naruto comenzó a explicarle al Kyubi que existía un mundo donde miraban al mundo ninja como entretenimiento.

Pasaron alrededor de dos horas explicando cada una de las cosas del otro mundo.

El zorro gruñía de enojo, realmente le molestaba pensar que estaba siendo observado por millones de personas.

-¡NO!, esto es indignante. ... Si fuera por mí, los mataría a todos.

Naruto en cambio, trataba de calmar al Kyubi, ya que no pensaba que le fuera a creer a la primera.

-Jejeje oye, calma, también hay muchos fanáticos que te tienen respeto.

-Me da igual, yo no quiero fanáticos. ...

-Vamos Kyubi, esto es un mundo paralelo. ... No creo que nadie sea tan estúpido como para dejar que yo diga groserías en televisión. ... Bueno, a menos que sea un Fanfic de un perdedor desempleado que aun vive con sus padres.

En ese instante, Naruto había recibido un golpe en su estomago.

El golpe había aparecido de la nada, nadie lo había golpeado, pareciera que el universo se había vengado de él por insultarlo.

-De acuerdo niño, tomare tu palabra, pero. ... ¿Porque te estás retorciendo de dolor?.

El rubio trató de recuperarse, ya que el golpe había sido demasiado fuerte.

-No-no es nada. ... Simplemente fue el aire.

Luego de unos segundos, el chico ya estaba totalmente recuperado.

Él ya sabía el nombre de Kurama, pero el rubio ni siquiera se había presentado como era debido.

-Cierto, no me he presentado, me llamo Naruto. ... En realidad realmente no me llamo Naruto, es el nombre que tengo este mundo, mi nombre real es Dani Ludenberg. ... Mi apellido es difícil de pronunciar. ... Mejor llámame Dani, es mi nombre original.

-De acuerdo niño, te llamare mocoso. -El Kyubi simplemente se rio con malicia al no querer aprender el nombre del rubio.

-JA, JA, JA. ... Que buen chiste. –Le respondió Naruto con voz sarcástica.

El ambiente que estaban presenciando, no era amenazante o perturbador.

El Kyubi sabía que el chico iba a ser una fuente incontable de conocimiento, le agregaba saber que su carcelero, no era un niño idiota y llorón.

-¿Y que vas hacer ahora?.

Rápidamente el chico le respondió con tristeza en su voz.

-Supongo que si aun estamos aquí, es porque aun estamos vivos, ¿Verdad?.

-Si, aun estamos vivos. ... Solo quedaste inconsciente. ... Mientras hablábamos, mi chakra ha estado sanando tu cuerpo.

Naruto al escuchar sus palabras, le agradeció mostrando una sonrisa.

-Muchas gracias Kyubi. ...

Kurama se había vuelto a confundir por las palabras del chico.

-¿Es todo?. ... ¿Una multitud de humanos intentaron matarte y tu simplemente sonríes?.

De la nada, la expresión alegre que estaba teniendo el rubio había cambiado a una enojada.

-¿Tú crees que no estoy enojado? Si fuera por mí. ... Los mataría a todos. ... Ha sido el sentimiento más horrible que había sentido en la vida. ... Nunca antes había recibido una paliza de esa magnitud. ... Aun sigo sin entender como era que el Naruto original pudo aguantar toda esa mierda durante años, yo apenas pude aguantar un año. ... Los odio a todos, quisiera matarlos por lo que me hicieron. ... Pero, no puedo. ... Aun soy muy débil. ... Y aun falta mucho para que si quiera me acepten en la academia ninja. ...

El rubio solo podía apretar sus puños con ira al saber que no podía hacer nada en contra de las personas que casi lo mataban.

La desesperación y la impotencia que había sentido, no se había comparado a nada a lo que había visto en su antigua vida.

-Todo eso es por mi culpa. ... Supongo que vas a comenzar a odiarme, ¿Verdad?.

El Kyubi sonrió de forma malvada al saber cuál era la próxima reacción de Naruto.

Pero la respuesta que había dicho el chico, no se lo había esperado.

-No. ... No te odio. ... No fue tu culpa, te estaban controlando. ... Aunque desquitarse conmigo no era la solución. ... Solo mírame, si fuera sido el Kyubi, me hubiera defendido y los hubiera matado a todos. ... Pero no, ¡¿Que acaso la gente es estúpida?!. ... Me parezco al cuarto Hokage, no se lo pensaron al menos por un minuto. ... La gente es tan imbécil que no sabe distinguir entre un niño y un zorro gigante. ...

Naruto estaba completamente enojado por la estupidez de los aldeanos.

Kurama en cambio, le gustaba como se comportaba su carcelero, alguien que odiaba a los humanos tanto como a él.

Dando igual las circunstancias, sabía que iba a encontrar una manera de engañarlo para liberarlo.

Sabía que iba hacer difícil, pero, no perdía nada con intentarlo.

-¿Qué opinas de esta aldea y los aldeanos?.

Rápidamente el rubio le respondió poniéndose de pie para expresarse mejor.

-Esta aldea me importa una mierda. ... Malditos aldeanos, ¿Intentar matar a un niño por el simple hecho de creer que había sido el que destruyo la aldea hace 5 años? ¿Qué clase de personas harían eso?. ... Vamos, por mi, rompería el estúpido sello y dejaría que mates a todas las personas que encuentres. ... Pero resulta que no puedo hacerlo porque no tengo la estúpida llave de la celda.

Kurama realmente le estaba gustando como pensaba el chico.

Dejarse matar para que él pudiera eliminar a los humanos de esta aldea, había sido una idea muy grandiosa.

-De acuerdo. ... Parece que sabes mucho de mí, y de este mundo. ... Pero, hay algo que no entiendo. ... Por casualidades de la vida, observe que estabas escribiendo algo en una hoja lo que parecían ser garabatos. ... No lo entendía, pero habías mencionado algo sobre salvar y ayudar a mucha gente. ... ¿Vas a cambiar de opinión?.

-Bueno, realmente estaba haciendo una lista de cosas que iban a ocurrir en el futuro. ... Van a pasar muchos años, así que escribí lo más importante para que no se me olvidaran. ... Por ejemplo, escribí que tenía que evitar que Sasuke tuviera la marca de maldición, también puse "Pelear contra Gaara", "Detener la invasión", "Evitar que Akatsuki despierte al 10 colas".

Justo en ese instante, Kurama lo interrumpió con pánico en su voz.

-¡¿Qué has dicho?! ¡¿Despertar al 10 colas?!.

El Kyubi no podía creer lo que había escuchado.

Él estaba muy molesto, pero al mismo tiempo asustado.

-¡¿Quién esta tan demente para invocar al 10 colas?!.

Naruto por otra parte, estaba totalmente relajado.

Tanto que soltó un suspiro de aburrimiento al ver que tenía que explicar todos sobre Akatsuki.

-Es una larga historia, pero no te preocupes, tenemos tiempo.

Rápidamente el Kyubi le disparó su pregunta aun preocupado.

-¡¿Y cuándo van a trataran de invocarlo?!.

El rubio al verlo, trataba de aguantar su risa, por el comportamiento aterrado de Kurama.

Ver aterrado al rey de los Biju, era algo que no se podía ver todos los días.

Luego de haberse puesto serio, pudo contestarle al Kyubi.

-Eh, van a tratar de invocar al 10 colas cuando cumpla 16 o 17 años, más o menos. ... Aun tenemos 12 años para eso. ... Oh espera, hoy es mi cumple años. ... Eso significa que tenemos 11 años como máximo para que traten de ir por mí.

Kurama no estaba seguro sobre si confiar o no en el chico.

El rubio sabía mucha información sobre él, y posiblemente lo esté utilizando para asustarlo.

-Niño, ¿Estás seguro de eso?. ... Porque si estas jugando conmigo, te juro que te matare cuando me libere.

Naruto no pudo evitar ponerse nervioso antes su comentario.

-No-no es una broma, no soy tan estúpido como para querer jugarme la vida. ... Además, si se sobre el 10 colas, es porque al final lo invocaron, ¿No crees?.

-De acuerdo, si realmente dices la verdad y al final lo invocaron, eso quiere decir que mi portador era un debilucho. ... Tampoco puedo arriesgarme a salir de aquí porque me atraparían con sus trucos como la última vez. ... Maldita sea, no tengo opción. ... Niño, tienes que hacerte fuerte, tienes que fortalecerte a partir de ahora. ... ¡No quiero que el estúpido contenedor del Rey de los Biju pierda de forma patética!.

Kurama tenía que cancelar sus planes de salir del cuerpo del rubio.

Si lo que decía el niño era verdad, todos estaban realmente en problemas.

-¿Entrenamiento ninja?. ... No lo sé, yo creo que este cuerpo es demasiado joven para ir a la academia. ... Tendría que esperar más o menos un año más.

El Kyubi ya se encontraba más calmado ya sabiendo que iba a pasar años suficientes como para fortalecer al rubio.

-Niño, me da igual si tienes que entrenar levantando pesas. ... Pero al menos puedo enseñarte a como manejar y controlar tu Chakra. ... Solo piénsalo, entrenando un poco, podías vengarte de todos en la aldea algún día.

-Controlar mi Chakra ¿Dices?. ... Eso suena tentador. ... De acuerdo, iré a entrenar. ... ¿Pero podemos hacerlo mañana?, no sé que ocurre, pero me siento muy cansado.

Naruto en ese instante, soltó un bostezo de cansancio al no saber porque se encontraba tan cansado cuando realmente estaba en el espacio mental de Kurama.

El Kyubi simplemente observó lo flaco y lo mal nutrido que estaba el chico.

-Está bien, deberías irte a tu casa. ... Tu cuerpo ya esta sanado desde hace media hora.

Naruto se había extrañado por su comentario, ya que esperaba que el Zorro le diría que estaba sanado para que se fuera más rápido del lugar.

-¿Hace media hora? ¿Porque no me lo habías dicho?.

Kurama simplemente le dio una sonrisa maliciosa detrás de la celda.

-Digamos que. ... Hace tiempo que no tengo una conversación decente.

El rubio se había sentido alagado por el comentario, ya que para él, también había sido mucho tiempo no haber hablado con alguien sin que lo reprendieran.

-Gracias de nuevo por curarme las heridas. ... Espera, como vamos hacer el entrenamiento, duré como un año intentando contactarme contigo, pero era imposible.

-Niño, no te preocupes, yo hare la conexión a partir de ahora, será más fácil. ... Nos vemos, mocoso. ...

El Kyubi tras decir esas palabras, Naruto fue tragado por la oscuridad.

Naruto ahora se encontraba acostado en el suelo.

Era de noche, el Festival para celebrar la derrota del Kyubi había terminado.

Poco a poco observaba su cuerpo aun intacto.

Tanto las cortadas como las quemaduras habían desaparecido.

Pero con el inconveniente de que estaba totalmente desnudo porque posiblemente, su ropa se había consumido por el fuego por el Jutsu que había lanzado la peliazul.

Pero, no le dio mucha importancia porque sabía que algún día todas las personas que lo habían tratado mal, serian castigadas.

Pero aun se estaba preguntando como era que el Naruto original seguía sonriente después de toda esta basura.

Lo único que este Naruto ya daba por hecho, era que no era el mismo Naruto del anime.

No eran las mismas personas.

Él ya no iba a dejarse someter por las personas cuando se hiciera más fuerte.

Habían pasado tan solo un año, y ya estaba harto de vivir en un lugar donde todos lo odiaban y lo trataban mal.

Ya que al día siguiente comenzaría su entrenamiento para hacerse más fuerte.

-Mañana. ... Mañana será un nuevo día. ... Ahora tengo el apoyo de Kurama. ... Solo es cuestión de tiempo para hacerme más fuerte y vengarme de todos estos malditos aldeanos. ... Los matare a todos. ... Los matare lenta y dolorosamente.

Tras decir esas palabras con algo de enojo.

Levantó del suelo, la bolsa de compras que había encontrado antes, para luego comenzar a caminar hacia su departamento.

Al menos, tenía la suerte de que por fin iba a comer algo por el día de hoy.

*Fin del Capitulo*

.

Notas de un congelado autor: "Hola chicos, espero que les haya gustado el capitulo 7 remasterizado, esta vez, pude arreglar todas las fallas de este capítulo. ... Originalmente, este capítulo me enojaba porque había tenido un problema con Word en ese tiempo y se corrompía el capitulo, lo había escrito dos veces, pero ahora si puedo decir que está arreglado porque reemplace casi literalmente el 50% del capítulo, ahora ya está mejor. ... Mas o menos."

Pero bueno, ya no les cuento más mi vida, nos vemos para el siguiente capítulo.

PD: En este capítulo hay una pista que será crucial para el capítulo de la invasión de Konoha.