Kenma pasó la noche en vela llamando a su novio y enviándole mensajes, tiempo atrás había tenido una visión sobre Shouyou en una situación de peligro y gracias a eso logró intervenir para rescatarlo a él y a sus amigos, pero en esa ocasión no estaba teniendo ninguna visión acerca de su estado. Eso podía significar que Hinata no corría peligro, pero él no podía sentirse tranquilo con el hecho de que ese psicópata podría estar al acecho; desde el fondo de su alma deseaba poder ver como estaba su amado y poder protegerlo desde su posición.

Esa mañana seguía pendiente del teléfono, con Lev a su lado preguntándole cerca de su cabeza porque se veía tan ojeroso y demacrado; Kozume no tenía muchos deseos de hablar con él, así que lo alejó moviendo su mano por encima de su hombro como espantando una mosca. Kenma se sobresaltó al ver una llamada de Hinata en el centro de su pantalla, y sin esperar contestó acelerado y nervioso deslizando su dedo por el celular.

-¡¿Shouyou estás bien?! - preguntó Kozume sin saludar, se sentía muy paranoico, imaginándose el peor escenario posible, como que fuese Tendou quien estuviera usando el teléfono de su pareja.

-Estoy bien, llegué sin problemas a casa… - dijo Hinata en un tono de vergüenza y desánimo.

-Qué alivio… - comentó Kenma suspirando luego de haberse sentido tan agitado.

-Perdóname por irme sin avisar, y por no responder a tus mensajes, no debí hacerlo…

-Lo importante es que estás bien, estaba tan preocupado - reconoció Kozume sentándose en una silla con el cuerpo lánguido por el estrés - por favor no vuelvas a irte así, tenía miedo de que ese tipo te haya hecho daño.

-No tuve ningún problema al volver a casa… no sé qué me pasó, por la noche no quería responder tus llamadas así que apagué mi celular.

-¿Por qué no querías hablar conmigo? - preguntó Kenma, Hinata refunfuñó por el hecho de que su novio no entendiera el problema.

-Te vi con Yamaguchi... - respondió Hinata inseguramente; Lev estaba cerca de Kozume intentando escuchar la conversación con curiosidad.

-Él solo me abrazó, eso no significa nada - dijo Kenma, Shouyou se quejó en voz baja, a pesar del momento, a Kozume le parecía lindo que rezongara como un niño regañado.

-Lo sé… no tengo razón para estar molesto - pronunció Hinata, sin embargo seguía escuchándose algo irritado.

-¿Por qué te da celos?

-No lo sé, creo que es porque es más atractivo que yo, es más sexy y trabaja en… ya sabes que - contestó Hinata con mayor inseguridad.

-Shouyou, nadie es más lindo que tu - dijo Kenma mientras Shouyou refunfuñaba abochornado.

-No me mientas... - se quejó Hinata con el rostro rojo.

-Hablo en serio, además, no debes asustarte por el trabajo de Tadashi, que trabaje en un lugar así no significa que sea un prostituto - lo corrigió Kenma, Hinata se avergonzó de sí mismo por sus prejuicios.

-No temo que sea un prostituto, pero… me dio miedo pensar que te parecería más atractivo… él es más sexy y parecía interesado en ti, y además, de seguro no es un virgen que no sabe hacer nada en la cama… - murmuró Shouyou sumamente inseguro, Lev se cubrió la boca muy entretenido por esa revelación, Kozume por su parte suspiró y espantó al fantasma moviendo su mano.

-Shouyou, no tienes que creer que me iré con otra persona para tener sexo, para mí no es algo esencial, podría esperarte sin importar cuanto tardes en sentirte seguro para dar ese paso.

-Pero yo quiero hacerlo… pronto - admitió Hinata lleno de vergüenza, Kenma sonrió dulcemente al oírlo tan tímido.

-Si ya te sientes listo… solo debes decirme cuando, y donde - dijo Kozume con un tono insinuante, Shouyou cubrió su rostro sonrojado con una mano y se quejó en voz baja.

-¿Necesitas que esta noche me vaya a dar una vuelta? - preguntó Lev asomando sus ojos por detrás de una mesa, parecía estar muy entretenido con la conversación; Kenma se enfadó tanto que le lanzó una cuchara aun sabiendo que no le afectaría porque no tenía un cuerpo físico.

-Mañana tendré el día libre… supongo que esta noche sería lo ideal para no ir al trabajo sintiéndome mal - pronunció Hinata algo nervioso.

-¿Piensas que haré que la pases mal? - Kenma volvió a hablar de forma insinuante, Shouyou tragó saliva.

-No lo sé, puede doler…

-No, me aseguraré de que sea muy placentero para ti… - susurró Kenma, su voz hizo estremecer a Hinata.

-Ya quiero comprobarlo… quiero hacerlo contigo - pronunció Shouyou abochornado e imaginando muchas posibilidades de lo que podría hacer con Kozume esa noche, se imaginaba con más confianza y energía haciendo cosas pervertidas que había leído alguna vez.

-Esta noche iré a tu casa... ¿Quieres que vaya lento o directo al punto?

-Esto… creo que directo al punto.

-¿Sobre el futón, o en tus sillones? - preguntó Kenma, entretenido con sus fantasías y la dulce voz de su novio tan nervioso y excitado.

-Sobre el futón… - respondió Hinata con las mejillas sonrojadas, imaginando que lo hacían de forma más experimentada, que él tomaba las riendas y exhibía su cuerpo sin ningún pudor frente a su novio.

-Shouyou… ya quiero verte… - susurró Kozume con los ojos cerrados, casi podía sentir el calor de su amado estando tan lejos de él; Hinata se echó hacia atrás en su sillón y entrecerró los ojos mirando el techo, todo su cuerpo sentía un leve calor, y su corazón palpitaba desbocado al oír la voz de su pareja diciendo su nombre.

-Me gustas… - dijo Shouyou subiendo su mano por su propio pecho, la camisa que usaba debajo de una chaqueta marrón abierta empezaba a apretarle, tal vez si Kenma hubiese estado a su lado habría comenzado a quitar uno a uno los botones de los ojales.

-Te amo… - respondió Kozume, Hinata tembló al escuchar esas palabras tan cerca de su oído.

-Quiero besar… - susurró Hinata sin pensar, Kenma sonrió y abrió poco a poco los ojos.

-¿Qué quieres besar? - le preguntó suavemente Kozume, Shouyou se encogió por la vergüenza y busco una forma de completar su frase.

-Quiero besar… todo tu cuerpo.

-¿Quieres besar allá abajo? - dijo Kenma susurrando, Hinata tocó sus labios y miró hacia el techo, imaginando todo lo más pervertido que su inexperiencia podía imaginar.

-Sí, quiero hacer… eso - contestó suspirando para calmarse un poco.

-Podremos probar todo lo que quieras, pero esta noche debemos ir a tu ritmo… tenemos toda una vida para hacer el amor - comentó Kozume, Shouyou sonrió y cerró los ojos.

-Te esperaré en mi casa hoy…

-Nos vemos esta noche, Shouyou - pronunció Kenma, Hinata tocó una de sus mejillas y respiró profundamente.

-Nos vemos esta noche… ahora debo colgar, tengo que ir al trabajo.

-Lo sé, ve tranquilo, te amo Shouyou - dijo Kozume, Hinata aún no se acostumbraba del todo a escuchar un te amo de su novio.

-Te amo mucho - respondió rápidamente antes de cortar.

Kenma sonrió cuando su novio se despidió con tantos nervios, le parecía tan adorable, el solo hablar con él por un rato lo embobaba, haciéndolo centrarse únicamente en él y en su dulce voz; el momento pasó a ser tan íntimo que Kozume olvidó por completo que horas atrás en el anochecer había tenido una segunda experiencia cercana a la muerte, con el mismo tipo. En el lavavajillas se encontraba el cuchillo de Tendou, ni las largas horas de remojo le quitaban las manchas de sangre y suciedad, Kenma lo miraba desde su silla casi de reojo, la presencia de tal objeto lo intrigaba, pero no lo suficiente como para tocar el filo y ver secretos perturbadores y grotescos detrás de cada víctima de Satori, no estaba listo para indagar en ello.

Por un momento se arrepintió de no advertirle de forma más insistente a Hinata sobre lo peligroso que podía ser ese psicópata, ni él mismo podía descifrar su naturaleza, y temía que se ensañara con ellos; le pareció algo egoísta preocuparse únicamente por la seguridad de sus cercanos, sabiendo que si aquel monstruo seguía suelto, más personas dentro de la ciudad correrían peligro. Durante la noche Kenma le envió un mensaje a Kuroo acerca de su experiencia con ese tipo y le dijo su nombre, para que Tetsurou al ver el mensaje registrara al día siguiente su denuncia en el cuerpo de policías de Tokio, aunque su instinto le dijera que aquello no funcionaría de nada.

Tenía que pensar en una manera de enfrentarlo, algo dentro de sí mismo le decía que aún no estaba a su nivel, que aún tenía mucho potencial que explotar de sí mismo, de sus poderes y los límites que desconocía. Mientras pensaba en formas para potenciar sus poderes, levantó la cabeza y vio a Lev asomado detrás de la mesa con los ojos muy abiertos, durante su íntima conversación con Hinata no se dio cuenta que Lev seguía allí, escuchando todo con atención y quedando muy sorprendido de las fantasías de Kenma y Hinata; Kozume se quedó mudo y posteriormente tomó varios cubiertos para aventarlos hacia el fantasma.

Yamaguchi se vistió todavía con lágrimas en los ojos y dolor en la garganta, Sugawara seguía observándolo desde la puerta, pensando que había algo muy extraño en la situación de ese muchacho, sus instintos le advertían que Tadashi tenía un problema que escapaba de la comprensión médica, así que envió un segundo mensaje a Hinata esperando que lo viera y contactase con Kenma para saber si sus sospechas eran ciertas. Tadashi se colocó el abrigo de piel falsa y se acercó sollozando a la puerta donde estaba el enfermero, Koushi se entristeció al igual que él y tocó su hombro antes de que abandonara la habitación del hospital.

Suga le dijo que estuviese tranquilo, que todo se solucionaría para él dentro de poco; Yamaguchi lo miró melancólico y resignado, para él todo parecía perdido, su trabajo dependía de hacer mucho esfuerzo físico, y si la enfermedad avanzaba ya nunca más podría seguir con su trabajo, ni con sus sueños. El pobre joven se veía tan desolado que Sugawara no pudo evitar abrazarlo para repetirle que todo estaría bien; Tadashi cerró los ojos y se acomodó entre los brazos del enfermero, disfrutando la calidez humana que sólo había recibido de unos pocos, alguna vez lo obtuvo de sus padres, y posteriormente sólo de parte de amantes y de su amigo Shimada, a quien cuidaba para aliviar los síntomas de la misma enfermedad que lo estaba aquejando.

Para él Shimada era como un padre mucho mejor que los suyos, que lo abandonaron por su orientación sexual y nunca más llamaron para saber de su vida, solía decirse a sí mismo que no valía la pena extrañarlos, pero a veces añoraba volver a ser abrazado y mimado por ellos, tal y como en su niñez. Siendo abrazado por desconocidos como Sugawara que aun sin saber de su vida se compadecían de él, Yamaguchi se ponía a pensar en cómo retribuirles el ser tan amables y bondadosos con su persona; tenía la añoranza de sentirse amado y la única manera para que las personas que apenas lo conocían le dieran ese amor, y se sintieran complacidas al mismo tiempo, era dándoles algo de sí mismo.

Con suavidad llevó su cabeza hacia atrás y depositó fugazmente sus labios sobre los de Koushi, que no supo cómo reaccionar mientras recibía ese dulce beso, simplemente se quedó congelado y dejó actuar a Tadashi, quien unos segundos después le agradeció sus cuidados y se dispuso a salir de ese hospital. Yamaguchi ya había cruzado la entrada del edificio cuando Eri Miyanoshita, compañera de Sugawara, llegó a la habitación donde él permanecía inmóvil de la impresión, tocando sus labios con una mezcla de nerviosismo y culpabilidad.

Luego de su conversación con Hinata, Kenma miró las notificaciones en su celular y vio que Tadashi le había mandado un mensaje minutos atrás mientras él hablaba con su novio; le preocupó mucho ver que se trataba de un mensaje de ayuda, así que rápidamente marcó el número de Yamaguchi, deteniéndolo cuando estaba a media cuadra del hospital. Tadashi contestó la llamada nervioso, Kozume le preguntó que ocurría, haciendo que su nuevo amigo se quebrara una vez más, diciendo entre lágrimas que algo muy malo le había ocurrido por la madrugada.

Kenma se sobresaltó, no estaba nada acostumbrado a lidiar con el llanto de las personas, así que le pidió a Yamaguchi que se tranquilizara para poder oír bien su explicación; Tadashi articuló una explicación sincera pero bochornosa, contándole al médium que por la madrugada estuvo en la cama con un amigo y que al culminar estaba tan agitado que se quedó sin aire y se desmayó. Kozume hizo una expresión de incomodidad y lo dejó proseguir, entonces Yamaguchi le explicó que al despertar un enfermero le dijo que su diagnóstico era EPOC, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el mismo diagnostico que su roommate, que no era una enfermedad contagiosa y que frecuentemente surgía por fumar en exceso.

Esa parte le pareció algo extraña a Kenma, así que le preguntó si él era fumador, a lo que Tadashi respondió que nunca había fumado ni se había expuesto a un ambiente de fumadores, y que no tenía ninguna razón para tener dicha enfermedad; Kozume estaba muy confundido, por lo que se cuestionó en voz alta si eso tenía que ver con el inugami que había visto tras Yamaguchi, no sabía a ciencia cierta de lo que era capaz una criatura como esa. Entonces Tadashi sollozó y le dijo que realmente ese inugami era el responsable de su enfermedad, y que ya estaba 100% seguro de que quien lo había maldecido era Tendou Satori, ya que esa mañana había aparecido ante él chantajeándolo para quitarle la maldición a cambio de algo.

El medium abrió los ojos al escuchar el nombre de Tendou, y le preguntó en un tono más alto a Yamaguchi donde estaba en esos momentos, él respondió que estaba cerca del hospital; Kenma le dijo algo alterado que no se alejara de los lugares concurridos y que se resguardara en su casa hasta que él hallase una forma de ayudarlo, porque ese tipo era realmente peligroso. Tadashi se encogió y susurró en un tono melancólico que ya sabía que era muy peligroso, pues luego de rechazar sus ofertas de "ayuda", Satori lo había estrangulado hasta casi cortarle la respiración, y que si no hubiese llamado al personal médico tal vez no estaría de pie contándole esto.

Kenma apretó los dientes con rabia y preocupación, y volvió a pedirle a Yamaguchi que se resguardara pronto y que ni se le ocurriera ir al trabajo por la noche, porque la situación era seria y su vida corría peligro. Tadashi gimoteó angustiado y le prometió que no se alejaría de casa, al menos por esa noche; luego de esa conversación Kozume le prometió que al día siguiente se pondría manos a la obra para deshacerse del problema, y posteriormente ambos se despidieron.

Sin perder tiempo Kenma se dispuso a llamar nuevamente a su novio, pero lo detuvo ver que tenía varios mensajes de Shouyou, el más llamativo decía "CONTESTA POR FAVOR"; luego revisó su buzón y vio que tenía 5 llamadas perdidas de Hinata, aquello lo hizo entrar en pánico y marcó inmediatamente el número de su novio, pensando que algo horrible le había pasado. Para su sorpresa Shouyou respondió muy enérgico y algo molesto porque Kozume no había respondido antes; Kenma suspiró con alivio y se disculpó, luego no pudo explicarle lo ocurrido a su pareja porque Hinata empezó a hablar muy rápido, diciéndole que Sugawara había atendido a un joven que contrajo una enfermedad sin explicación alguna, y que creía que era algo paranormal.

A Kozume le pareció demasiada coincidencia, y le pidió a Shouyou que lo dejara hablar para explicarle lo que le había ocurrido a Yamaguchi esa mañana; luego de contarle la historia ambos comenzaron a atar cabos, después de todo, las anécdotas se parecían mucho y tenía sentido que Suga y Tadashi hayan estado en el mismo sitio ya que Koushi solía trabajar en la zona de urgencias médicas. Acordaron entonces que después del trabajo se irían al departamento de Hinata para plantear soluciones al problema de Yamaguchi, debían unir fuerzas una vez más para ayudarlo, debido a que su situación era más urgente que cualquier cosa.

Aquel podría haber sido un día como cualquier otro para Yahaba, había merendado con prisa como siempre y revisaba cada trabajo que los empleados de la editorial le entregaban, los que redactaban las noticias para el periódico eran quienes más lo hartaban porque la publicación de cada número era diaria, así que cuando llegaban los fines de semana tenía el doble de trabajo ya que algunas notas casuales debían quedar listas. Además de su cotidiano estrés, ahora se le sumaba el hecho de haber encontrado a Kyoutani Kentaro, lo cual lo distraía un poco de su labor en la editorial, mas lo obsesionaba demasiado pensar en cómo proseguiría la investigación ahora que habían dado con el testigo clave.

Existían maneras de empezar a sacarle información, la más insegura era presentarse directamente como un periodista ya que había un 50% de posibilidades de que Kyoutani fuera el responsable directo de la desaparición de Yaku, la manera más inhumana era sacarle verdades a la fuerza y privarle de su libertad, aunque no podía descartarlo como una opción. Mientras pensaba en distintos escenarios sobre como podría darse esa confesión, Shinji Watari ingresó a su despacho y lo saludó sonriendo amablemente y moviendo la mano.

-Buenas tardes Yahaba san, ya terminé mis notas para el fin de semana - dijo Watari mientras daba un par de pasos enseñando sus hojas de papel.

-Déjalas sobre el escritorio, las revisaré en unos segundos - respondió Yahaba cortante y algo estresado, antes de leer las notas bebió un poco de agua y se colocó unos anteojos de lectura - vamos a ver…

-Quise darles un enfoque positivo esta vez - comentó Shinji muy sonriente, Shigeru estaba hastiado del trabajo y esa amabilidad en su estado actual le parecía forzada y molesta.

-Como sea - pronunció sin pensar, Watari selló sus labios y se volvió más serio e inseguro después de escuchar su huraña voz cansada - "esta innovación tecnológica es una esta innovación propuesta fresca en el mercado de la industria automotriz", es una redundancia y está escrito sin coherencia, no podemos enviar esto sin corregirlo primero, y es apenas la mitad de la primera nota - le regañó Yahaba con un tono despectivo, Shinji abrió los ojos confundido.

-Esto… dice "esta innovación tecnológica es una propuesta fresca en el mercado de la industria automotriz", no hay una repetición de palabras - corrigió Watari apuntando el inicio del párrafo; Shigeru enfocó su visión y comprobó que efectivamente había leído mal.

-Oh, lo siento, fue un fallo mío - admitió en un tono de resignación e indiferencia; Shinji se preocupó por ese extraño desliz en la revisión de su editor.

-¿Se encuentra bien? Parece que vio doble por un momento…

-No estoy viendo doble - le espetó con una voz fuerte, Watari calló y se quedó quieto en señal de obediencia - solo estoy algo cansado de la lectura, no asumas cosas.

-Lo siento, solo quería saber si estaba bien.

-No te incumbe, solo te incumbe mejorar tu redacción - dijo Shigeru, Shinji no pudo ocultar lo desconcertado que estaba.

-¿Mi redacción está mal? - cuestionó Watari, Yahaba tocó su entrecejo, le dolía la cabeza por el estrés y no estaba pensando bien.

-No, está bien, de momento está bien - respondió Shigeru mientras se agarraba el entrecejo con los dedos, Shinji suspiró, resignado a que su relación con su editor seguía siendo tan frívola e incómoda como siempre.

-Revisé mi trabajo un par de veces para no darle más dolores de cabeza, lamento si no puedo evitar dárselos de todos modos - comentó Watari, Yahaba cerró los ojos y bebió más agua antes de proseguir con la lectura.

-Bien… La primera nota está correcta, leeré la segunda - murmuró Shigeru, luego leyó rápidamente la segunda nota y la analizó un momento antes de dar su veredicto - también está correctamente escrita, el único pero es que no es demasiado trascendental, pero las buenas noticias no suelen serlo.

-Entonces ¿Las envió a la edición final? - preguntó Shinji, Yahaba se mostró indiferente y solo asintió para que Watari concretara su labor y se largara de allí - gracias…

-Ya puedes volver a tu cubículo - le dijo Shigeru, Shinji suspiró desanimado y se levantó de su asiento para irse - ¿Por qué suspiras? ¿No puedes disimular que no te caigo en gracia?

-No es eso, Yahaba san, es solo que…

-¿Qué cosa? - le interrogó algo irritado, Watari dio un paso atrás y reunió valor para decirle algo.

-Días atrás le pregunté si podíamos reunirnos fuera del trabajo… - pronunció Shinji temeroso de cual podría ser la reacción de su editor; para su sorpresa Shigeru abrió los ojos de par en par y cambio su actitud hostil por una más avergonzada y arrepentida.

-Lo siento, lo olvidé por completo.

-No hay problema, entiendo que al finalizar el trabajo usted solo quiera ir a descansar, tal vez deberíamos dejarlo así - comentó Watari para luego dar la vuelta hacia la puerta.

-Espera un momento - le pidió Yahaba antes de que Shinji se alejara más.

-No se preocupe por eso, no es necesario que vayamos juntos a cenar - le dijo, intentando declinar sutilmente su invitación para no ser descortés ni tener problemas con él.

-Lamento mucho esto, me propuse ser más amable y no lo estoy cumpliendo, déjame compensártelo.

-No necesitamos reunirnos, está bien si solo tenemos una buena relación laboral - contestó mirando la puerta tras de sí, rogando que se acabara pronto ese momento para poder irse.

-Mañana por la noche tendré tiempo, ¿Te parece si nos vemos en un restaurante? - propuso Shigeru, Watari seguía mirando la puerta acorralado, ni en ese momento tan "informal" Yahaba dejaba de hacerlo sentir como un subordinado, por lo que no sabía que decir para rechazarlo.

-De acuerdo… - dijo Shinji con inseguridad, Yahaba se sintió aliviado cuando aceptó su propuesta.

-Dame tu número telefónico - le pidió Shigeru acercándose a Watari, que no pudo negarse a escribir su número en el celular de su editor; Yahaba permaneció callado al igual que Shinji, el silencio era algo incómodo entre los dos, y él sabía que era su culpa por no cuidar su trato hacia los demás en el trabajo - bueno… te veré mañana.

-Nos vemos mañana Yahaba san, que tenga un buen día - le dijo Watari haciendo una educada reverencia y saliendo rápidamente por la puerta para evitarse más problemas.

La tarde transcurrió hasta tornarse en un atardecer en tonos rosa y morado grisáceo por las nubes que cubrían parcialmente el cielo, pero Yamaguchi no podía admirar la belleza de esa luz desde su lúgubre hogar que ensombrecía todo a su paso; estaba preparando la cena para él y Shimada cuando se dio cuenta que por la ventana se colaba algo de luz colorida y que en su lado de la cocina todo estaba más opaco y oscuro. Tal vez tanto él como su amigo estaban malditos, aquejados por la enfermedad y un ambiente que sin importar cuanta ventilación hubiera en la casa, seguía siendo húmedo y frío.

Tuvo que llamar al trabajo para decir que había tenido un cuadro de gripe y que no podía asistir, su jefe dijo que comprendía la situación pero que tendría que descontárselo de su paga; por primera vez en muchos años Tadashi volvería a dormir por las noches, mas no le hacía feliz pensar en el porqué. Al terminar de preparar la sopa, llevó una bandeja con dos bowls, Shimada lo esperaba sentado en el piso alrededor de una pequeña mesita tradicional, estaba envuelto en cobijas y lucía algo menos pálido que de costumbre, pero igual de friolero; Yamaguchi se sentó frente a él y colocó los bowls de sopa para que ambos comieran, Shimada le sonrió dulcemente, y él no tuvo el corazón para no devolverle la sonrisa a pesar de su triste estado anímico.

-Gracias por la comida - dijo Shimada con la voz más ronca que cuando era su profesor en la preparatoria, el cáncer de pulmón estaba avanzando rápidamente y a Tadashi le faltaba poco para pagar una radiocirugía, solo algunos bailes más y lograría alcanzar el valor del tratamiento.

-Gracias por la comida… - repitió Yamaguchi con una voz suave y melancólica; Makoto se percató de la tristeza en su voz así que dejó de comer para prestarle mayor atención.

-¿Ocurre algo? - preguntó Shimada con preocupación, Tadashi se puso nervioso y negó con la cabeza - ¿Estás seguro? Te noto más callado de lo usual.

-No es nada, solo estoy algo cansado por la noche anterior, últimamente el ejercicio me resulta algo más complicado… - reconoció mirando su plato con tristeza, Makoto seguía mirándolo preocupado.

-¿Por qué será? Siempre has tenido mucha energía - se preguntó Shimada mientras Yamaguchi se tragaba las ganas de llorar.

-Creo que es una gripe, hoy me hice un chequeo y me recomendaron quedarme en casa por un día, mañana volveré al trabajo - explicó Tadashi a pesar de que su visita al hospital no fue un simple "chequeo".

-¿Te quedarás aquí hoy? - dijo Makoto con asombro, Yamaguchi sonrió levemente al escuchar el tono más alegre de su antiguo profesor.

-Sí, pasaré la noche aquí en casa - confirmó, Shimada sonrió con alegría y se levantó hacia adelante para abrazarlo.

-Me alegro tanto, hace mucho que no pasamos tiempo juntos, por las tardes estas muy cansado como para que hagamos algo divertido - decía Makoto con ilusión, a Tadashi le brillaron los ojos por las lágrimas, siendo abrazado por él tal vez no llegaría a ver lo triste que estaba.

-Es cierto, hace mucho que no nos divertimos - respondió Yamaguchi abrazando con suma ternura a su amigo.

-¿Qué quieres hacer hoy? ¿Ver una película? ¿Jugar un juego de mesa? - preguntó Shimada con entusiasmo.

-¿Y si desempolvamos la playstation 2? - sugirió Tadashi secándose las lágrimas sin que él lo viera, luego se apartó de aquel abrazo y quiso corregir algo nerviosamente - esto, puedo desempolvarla yo, no es bueno que te expongas al polvo.

-No te preocupes, si quieres puedo hacerlo yo.

-¿Estás loco? Lo haré yo - insistió Yamaguchi, y Shimada rió afable y resignado.

-Está bien está bien, como quieras - pronunció Makoto para luego mirar por algunos segundos a Tadashi con ternura - me hace tan feliz poder estar contigo hoy, a veces quisiera que no te esforzaras tanto por mí, que no trabajaras por las noches en ese lugar, por mi…

-Tengo que hacerlo, haría cualquier cosa para que estés mejor, te debo demasiado… - dijo Yamaguchi culminando en un susurro melancólico, entonces Shimada volvió a abrazarlo dulcemente, sosteniendo su cabeza con una mano, rozando su nariz cerca de su oreja con timidez.

-Eres mi ángel…

Kenma tomó el metro hasta el barrio en el que vivía su novio, caminó nerviosamente algunas cuadras, la prioridad de ambos era hablar acerca del inugami que seguía a Yamaguchi, no sabía cuanto tiempo tardarían en ello, así que no supo si debía meter condones, lubricante y aceite para masajes en su mochila, tenía algunas expectativas con lo que haría con Hinata esa noche, sin embargo no sabía si se daría esa oportunidad debido al problema que unidos debían resolver. Sea cual fuera el caso, metió al fondo de su mochila lo que necesitaría si Shouyou estaba dispuesto a yacer con él esa noche; al llegar al departamento habló un momento con el recepcionista para decirle que Hinata lo estaba esperando, el hombre confirmó que Shouyou lo esperaba y le permitió pasar y usar el ascensor.

Al llegar al departamento de su pareja tocó el timbre, no pudo tomar aire para manejar su nerviosismo cuando Hinata abrió rápidamente la puerta entusiasmado y lo invitó a pasar; Kozume creyó que era un mito que los periodistas hacían esquemas elaborados de lo que investigaban, pero Shouyou le demostró que era cierto. En toda la sala de estar había impresiones de información ordenada en el piso, Kenma procuró no pisar nada en su trayecto al sillón mientras Hinata le daba una no tan breve explicación de lo que era un inugami.

Kozume no estaba muy interesado en lo que ocurría antes del periodo Heian, ni tampoco en las variantes de la visión del inugami en diferentes lugares geográficos de Japón, pero lo llenaba de luz ver a Hinata hablando con tanto fervor de un tema; con disimulo se acercó un poco más a su novio en el sillón y le robó un beso antes de que culminara su introducción histórica. Shouyou cerró los ojos y disfrutó la boca de Kenma, dejándose llevar por las caricias en su mejilla y cuello, su corazón palpitaba con ansias y algo de miedo a que Kozume comenzara a desnudarlo sin que estuviera listo para ello; sin embargo las caricias nunca bajaron a sus zonas erógenas, y Kenma se separó de él para mirarlo con sus penetrantes ojos ámbar.

-Amo cuando me hablas de lo que te gusta, Shouyou - comentó Kozume, acariciando la sonrojada mejilla de su novio; Hinata lo observaba embobado, perdiendo el hilo de su explicación.

-Amo tus ojos… - pensó en voz alta Shouyou, Kenma sonrió y volvió a acercar sus labios a los de su amado en un tierno y profundo beso que culminó después de un minuto.

-Amo todo de ti… - agregó Kozume acariciando el cuello de Hinata suavemente; para evitar caer en la tentación, Shouyou apartó un poco a su novio con sus manos.

-No me distraigas por favor - le pidió nerviosamente, Kenma sonrió y se apartó un poco de él para volver a escucharlo.

-Lo entiendo, puedes seguir, amor - remató Kozume haciendo ruborizar a su pareja y disfrutando con algo de malicia su nerviosismo.

-Como decía… - pronunció Hinata buscando en sus papeles algo que le hiciera recordar en donde se había quedado - el tipo de hechicería empleada es el kojyutsu.

-Sí, prohibida en el periodo heian, ya me lo dijiste - comentó Kenma sonriente y entretenido mientras recorría la pierna de Shouyou con su uña.

-¡Kenma! - se quejó Hinata, su novio rió un poco y se acercó a besarle la cabeza - esto es muy importante…

-Lo sé, prometo que me comportaré a partir de ahora - se disculpó Kenma tomando una postura más recta.

-Bien… un usuario de esta hechicería, que fabrica para sí mismo un inugami, se denomina inugami mochi. El ritual varía dependiendo de la versión, puede crearse un inugami poniendo a unos perros hambrientos a pelearse entre ellos hasta morir, el último en estar de pie es sacrificado y convertido en un inugami - relató Hinata, Kozume cerró la boca de la impresión - la primera leyenda del inugami dice que una anciana en busca de venganza enterró a su perro hasta el cuello y comenzó a cercenarle la cabeza vivo mientras decía que si el animal tenia alma, ella lo adoraría como un dios.

-Es demasiado cruel…

-Lo pagó caro, el primer inugami cumplió la voluntad de la anciana, pero la asesinó después porque su muerte fue muy dolorosa - continuó Shouyou inmerso en la historia - la versión moderna de la leyenda dice que para crear un inugami, el inugami mochi debe enterrar a un perro dejando la cabeza afuera de la tierra, debe dejar un plato de comida fuera de su alcance, y repetir varias veces que el sufrimiento del perro no se compara con el suyo. Cuando el perro muere de hambre y sed, se debe cercenar la cabeza para completar el ritual, obteniendo la total fidelidad del inugami.

-Todos los métodos son inhumanos, por favor nunca lo intentes - le recomendó Kenma, Hinata infló un poco sus mejillas con berrinche.

-¿Me crees capaz de algo así?

-No, solo lo decía por comentar algo.

-Bueno… el inugami existe para seguir los deseos de su amo, así que alguien deseó que Yamaguchi enfermara. Hay una posibilidad de que el inugami mochi que lo maldijo cabe su propia tumba, porque una versión del mito dice que después de que el cuerpo decapitado del perro se pudre, el inugami no tiene a donde volver, así que toma posesión del cuerpo de su amo.

-¿Pero cuánto tiempo queda para eso? Tal vez para cuando el cuerpo se descomponga Tadashi ya habrá entrado en la fase más grave del EPOC.

-Cierto, no sabemos si el cuerpo lleva mucho tiempo en descomposición, o si está siendo conservado para evitar la posesión.

-¿Cómo podemos acabar con un inugami? - le preguntó Kenma, Shouyou se quedó quieto un momento pensando sin parar en esa pregunta, y luego se hincó en el piso para buscar entre sus papeles alguna respuesta.

-Si quemamos el cuerpo del inugami este poseería al inugami mochi, pero eso no nos asegura que la maldición se acabe… no estoy seguro de cuanto podría ayudar un monje, y no estamos dispuestos a crear otro inugami que se deshaga del primero… ¿Qué nos queda?... - pensaba Hinata en voz alta mientras revolvía sus notas.

-Tal vez… deberíamos encontrar al amo del inugami primero, y obligarlo a detener la maldición con una orden.

-¿Obligarlo de qué forma?

-Con Kuroo obviamente.

-Suena algo corrupto…

-Es la única forma que tenemos de enfrentar el problema, Shouyou - se excusó Kenma, Hinata se sentó en el piso para reflexionar un momento.

-Sí, es la única forma que tenemos hasta ahora. Entonces… tenemos que buscar al responsable de todo esto - concluyó Hinata, pero Kozume pensó con mayor profundidad en esa posibilidad, y se rascó la cabeza con frustración.

-En retrospectiva no será tan simple.

-¿Por qué?

-Porque el inugami mochi es Tendou.

-¿Quién es Tendou?

-El asesino que nos ha perseguido dos veces - dijo tajantemente Kenma, Hinata se quedó helado.

-¿Cómo sabes que lo es?

-Yamaguchi nos dijo que ese tipo lo había contactado ofreciéndole deshacerse del problema del inugami, y que lo estranguló durante la mañana cuando se negó a aceptar su ayuda - le explicó Kozume, Hinata cubrió su boca con preocupación.

-No sabía eso… Pero, ¿Y si no es él? ¿Y si solo quiere sacar beneficio de una tragedia ajena a él?

-Si ese fuera el caso entonces si podríamos hacer algo para salvar a Tadashi, porque si es ese monstruo el que provocó la maldición, será demasiado difícil detenerlo, parece actuar con total impunidad en todos lados.

-Centrémonos en la posibilidad de que no lo sea ¿Qué sospechosos tenemos?

-Pues… su ex novio, su compañero de cuarto y algún otro amigo aleatorio.

-¿Por qué su compañero y sus amigos son sospechosos? No recuerdo que los mencionara entre sus sospechas.

-Tadashi me contó que le diagnosticaron EPOC, una enfermedad que padece su compañero y que no es contagiosa ¿Cómo iba a contraerla si no es contagiosa? ¿Y por qué específicamente se trata de EPOC? - cuestionó Kenma, y Hinata se quedó callado un momento para digerir esa sospecha.

-Es cierto ¿Por qué sería EPOC y no otra enfermedad? Quien lo maldijo debe conocerlo bastante.

-Por eso no desconfio tanto del ex novio, según Yamaguchi su ex volvió hace poco a su vida.

-Pero esa es la versión del ex novio ¿Qué tal si le mintió y desde hace mucho que lo ha observado desde lejos? ¿Si lo ha investigado y quiere perjudicarlo por trabajar en un burdel?

-Podría ser posible… no conocemos tanto a Tadashi como para saber qué tipo de personas lo rodean, de todos modos desde el punto de vista emocional no tendría sentido que su compañero lo maldiga, Tadashi ha hecho todo por él, sería morder la mano que le da de comer - reflexionó Kenma, tanto él como su novio pensaban sin parar en distintas posibilidades con respecto a ese caso - por eso no descarto a alguno de sus amigos cercanos.

-¿Por qué? Según él no se lleva mal con nadie.

-Tadashi tiene un aura muy pura, hay mucha ingenuidad en él, las personas como él no saben identificar la falsedad y la envidia en sus cercanos, solo viven el momento con ellos.

-¿Podría ser cualquiera?

-Sí, podría ser cualquier persona.

-Si el responsable es uno de sus amigos, tendría sentido porque seguro que debió mencionarles en más de una ocasión que su compañero tiene EPOC.

-De todos modos, todo parece apuntar a Tendou.

-¿Por qué?

-Porque estamos hablando de personas comunes y corrientes, y según lo que me dices, crear un inugami es un proceso despiadado e inhumano, y solo conocemos a una persona así de inhumana.

-Tienes un punto… - admitió Hinata, entonces Kenma se echó hacia atrás y suspiró muy frustrado y enojado - pero no podemos descartar nada Kenma, debemos pensar en todas las posibilidades.

-Bien, si es una persona común y corriente será fácil de persuadir, si es Tendou… lo mataré - comentó Kozume ante el desconcierto de su novio.

-No digas eso…

-¿Qué otra opción tendría? Si es impune ante la ley probablemente por ser un matón a sueldo de los ricos, o por ser un rico ¿Cómo podríamos pararlo si no es de ese modo?

-Pero Kenma, eso suena algo extremo… - dijo Shouyou un poco asustado de lo que pudiera hacer su novio; Kenma percibió el temor en Hinata y cerró los ojos con arrepentimiento.

-Discúlpame, me dejé llevar por la rabia…

-Lo entiendo… esta situación es muy frustrante. No debí juzgar a Yamaguchi, debe estar pasándola muy mal… y sería peor si el responsable es ese tal Tendou.

-Ni siquiera sé si es una persona real - pensó Kozume en voz alta, Shouyou abrió los ojos intrigado.

-¿Por qué no sería una persona real?

-Por nada… Le enviaré un mensaje a Tadashi para que nos deje registrar su hogar y su trabajo, debemos encontrar pistas que apunten a alguno de sus conocidos, si es que las hay - dijo Kenma, para luego tomar su celular y escribir un mensaje para Yamaguchi pidiéndole permiso para ir al día siguiente a conocer a todos sus cercanos.

-Kenma… - le llamó Hinata preocupado por como lucía, tan impotente y molesto con todo lo que ocurría, y quizás con él mismo.

-Lo siento Shouyou, lo siento por asustarte con mi estúpida forma de pensar, pero estoy… tan lleno de amargura. Me siento tan inútil en estos momentos, porque no sé cómo deshacerme de eso, no sé cómo salvarlo - admitió Kozume, luego apretó los labios y reprimió las ganas de llorar mientras enviaba el mensaje; Hinata se levantó del piso y fue a su lado, preocupado y entristecido por verlo así.

-No eres inútil - pronunció Shouyou abrazando amorosamente a su pareja, Kenma dejó caer dos lágrimas y secó su rostro con una manga; el calor natural de Hinata lo hacía sentir un cosquilleo en el pecho que se traducía en más lágrimas que ayudaban a dejarlo salir todo - tú has ayudado mucho a otras almas, me has ayudado a mí y a mis amigos a salir vivos, y sin saber muy bien a que te enfrentabas…

-Shouyou… - susurró Kenma secando su otra tanda de lágrimas, más tranquilo y sereno.

-Tú eres la persona más valiente que he conocido, no importa si no entiendes las cosas que ves con tu don, siempre las enfrentas para ayudar a los demás, por eso eres mi héroe - dijo Shouyou abrazando con dulzura a Kozume, que ya no lloraba inmerso en la calidez embriagante y adictiva de su aura.

-No me idealices, no soy ningún héroe Shouyou.

-¿Cómo te definirías entonces? No seas tan modesto - Hinata habló con una voz más alegre, transmitiendo ese positivismo a su novio.

-Sin tus conocimientos no habríamos salido vivos de la antigua estación de trenes, no tendría idea de cómo se forma un inugami, y sin tu dulzura no habríamos podido sacar a ese pequeño de su sufrimiento en ese hospital, tal vez su alma en pena seguiría ahí sin poder cruzar al otro lado… Tú también eres un héroe Shouyou - respondió Kenma abrazando con pasión a su amado.

-Si trabajamos juntos podemos lograrlo, juntos salvaremos a Yamaguchi de la maldición. Así que no te dejes llevar por la amargura, tú no eres así… - le pidió Hinata preocupado aún por haberlo escuchado decir que mataría a alguien, por más malvado que fuera ese alguien, aquellas no eran palabras que debían usarse a la ligera. Kenma movió un poco la cabeza y colocó sus labios en el cuello de su adorado novio, estrechando el abrazo con una ternura pasional.

-Eres mi paz… - susurró Kozume en el cuello de Shouyou, que se estremeció al sentir su aliento chocando contra su piel.

-Kenma… - pronunció Hinata mientras su novio besaba suave y lentamente su cuello por el costado y la zona de la garganta. Ambos se sentían profundamente conectados en ese momento, Kenma acariciaba cada parte de su cuello con sus labios, y además llevó poco a poco su mano hacia la de Shouyou, levantándola y entrelazando sus dedos a la par que la conexión romántica se convertía en erótica.

-Eres mi rayo de sol - susurró Kozume subiendo sus labios hacia el mentón de Hinata, que miraba el techo extasiado y sumergido en un placer que aún no experimentaba en su máximo esplendor.

-Tu eres mi… tu eres… - decía Hinata sin poder completar la frase por los nervios y el placer; entonces Kenma deslizó sus manos sobre las piernas de Shouyou, acariciando con lentitud el regazo de su novio, adentrándose cuidadosamente entre las piernas.

-¿Quieres que siga explorándote? - preguntó con una voz suave y pacífica, el corazón de Hinata se estaba acelerando, pero quizás ese era su momento de saber cómo se sentía hacer el amor.

-Sí… Puedes continuar… - pronunció Shouyou, permitiéndole a Kenma adentrar su mano en su entrepierna al abrirlas ligeramente; Kozume no pretendía ir sumamente rápido, quería que todo se diera de forma natural para no asustar a su pareja, así que sin apresurarse acarició el interior de las piernas de Hinata, quien se arqueaba y suspiraba temeroso y ansioso al mismo tiempo.

-Eres hermoso, Shouyou… - volvió a susurrar Kenma cerca de su oído, posteriormente colocó su mano bajo la camiseta de Hinata, acariciando su abdomen y subiendo con lentitud hasta agarrarle un pecho sin presionar demasiado.

-Oh dios… - murmuró Shouyou con la voz aguda y excitada; Kozume usó sus dedos para acariciar alrededor del pezón de su amado, aumentando su temperatura.

-¿Te gusta? - preguntó Kenma; Hinata asintió, así que él se permitió aumentar la intensidad de sus caricias, apretando y frotándole los pectorales, tomando sus pezones para tirar de ellos y girarlos sin mucha fuerza, solo para estimularlos y calentar a su novio.

-Dios… - susurraba Hinata mientras su pareja jugaba con su pecho y usaba su otra mano para acariciarle la entrepierna - Kenma…

-¿Si?... - pronunció continuando con las caricias en los pezones de Shouyou.

-Yo también quiero tocarte… - le pidió tímidamente, Kozume besó su pelirroja cabecita y sonrió entusiasmado.

-Toca todo lo que quieras, sin importar lo que sea, eres libre de experimentar - respondió Kenma, así que ambos se separaron un poco, Hinata miraba la cremallera del pantalón de Kozume, deseando reunir el valor para tocarlo sin pena.

-¿Puedo…? - preguntó Hinata apuntando la entrepierna de Kenma, este sonrió ansioso y excitado.

-Puedes - respondió con seguridad, entonces Shouyou llevó sus manos a la cremallera y la abrió lentamente, revelando el bulto de la entrepierna de Kenma cubierto por los boxers rojos.

-Se ve algo… - murmuró Hinata acercando poco a poco su mano a la erección de su novio; con vergüenza tanteó el tamaño, estaba duro y era algo más grande que el suyo, cosa que lo hacía temer por como resultaría esa noche - grande… y fibroso.

-¿Te agrada como se siente al tacto? - preguntó Kozume, Hinata asintió y continuó dando tímidas caricias por encima de los boxers - puedes tocarlo por debajo de la tela si quieres.

-De acuerdo… - susurró Shouyou, tomando aire y metiendo su mano bajo la ropa interior de Kenma; era la primera vez que tocaba un pene que no fuera el suyo, su forma era más recta, el glande era de mayor tamaño y se sentía liso y húmedo; con mucho cuidado lo masturbó bajando y subiendo el prepucio, que de todos modos no cubría el glande porque Kozume estaba casi completamente duro.

-Así… se siente bien… - decía Kenma con los ojos cerrados de placer, Hinata observaba su expresión, ya que lo animaba a desinhibirse y aumentar la frecuencia de los movimientos de su mano - tócalo más…

-Se siente muy caliente… - comentó Shouyou bajando la mirada, podía ver parte del pene de Kozume entre los boxers, si se fijaba bien, ahora le parecía incluso más grande, aunque tal vez se debía a que no tenía curvatura como el suyo.

-¿Puedo tocarte yo también? - preguntó Kenma, Hinata respondió asintiendo, e inmediatamente su novio abrió su cremallera y metió la mano para acariciar sus genitales suavemente, Shouyou comprimió el estómago y se apartó ligeramente.

-Lo siento, son los nervios, no volveré a moverme - pronunció Hinata avergonzado y nervioso, Kozume tomó sus hombros y los acarició, relajando su cuerpo mientras lo miraba a los ojos.

-¿Quieres hacerlo en tu cuarto? - preguntó Kenma, Hinata tragó saliva y respiró profundamente, porque sabía a la perfección que respuesta quería darle.

-Sí, quiero hacerlo.

Ambos se levantaron del sillón nerviosos y excitados, Kozume tomó la mano de Shouyou para tranquilizarlo, y con su otra mano cargó su mochila que en el fondo traía todo lo que necesitaban; Hinata respiró profundamente y lo guió a su cuarto, no quiso encender las luces al entrar pensando que se sentiría más seguro así. Kenma se arrodilló junto al futón y abrió la mochila para retirar los condones, el lubricante y el aceite para masajes, como ya estaba duro aprovechó para bajarse toda la ropa inferior y colocarse un condón con total facilidad.

Hinata veía la seguridad de su novio, y para no quedarse atrás comenzó a quitarse la ropa prenda por prenda, deteniéndose tímidamente en los calzoncillos; Kozume se levantó y lo imitó, solo que él estaba completamente desnudo, mostrando sin pudor su pene erecto y cubierto por un condón de color blanco. Se acercó a Hinata a muy pocos centímetros y este quiso seguirle el ritmo bajándose los calzoncillos, enseñando su pene ligeramente más pequeño que el de Kenma, con una curvatura y ausencia de prepucio debido a que fue circuncidado cuando era un bebé por cuestiones de salud.

Al verse desnudo involuntariamente empezó a temblar, Kozume se enterneció y le dio un cálido abrazo, cubriendo su desnudez con la suya; le susurró que todo estaba bien, que podían detenerse si así lo deseaba, pero Shouyou lo abrazó también, respirando profundamente una y otra vez para controlar el temblor de su cuerpo, diciéndole que iba a continuar y que no daría un paso atrás. Entonces Kenma le pidió que se recostara boca abajo y que lo dejara actuar, Hinata asintió y se recostó sobre su futón, flexionando los codos para poder apoyar la cabeza sobre sus brazos como una almohada, esperando que su novio lo penetrara desde atrás.

Para su sorpresa Kozume decidió tomarse su tiempo para prepararlo en todos los sentidos, se arrodilló poniendo las rodillas a los costados de los muslos de Hinata, y tomó el aceite para darle unos suaves y relajantes masajes en la espalda. Shouyou se sintió extrañado, pero poco a poco se dejó llevar por esa placentera maniobra, suspirando con calma y dulzura, mirando hacia atrás a su amado masajeando lenta y sensualmente la piel de su espalda, sus omoplatos, y sus hombros que brillaban por ese aceite perfumado.

Kenma comenzó a acercar su cuerpo a la espalda de Hinata mientras le daba masajes, los músculos de su amado ya no se sentían tensos, eso era lo que buscaba, así que detuvo lentamente los masajes para pegar su polla erecta en la espalda baja de su pareja, frotándose con suavidad a la par que repartía besos apasionados por el resto de su espalda, moviéndose de arriba a abajo en una especie de danza lenta y erótica que lo hacía suspirar y restregar sus labios mientras le repetía lo hermoso que era, y cuanto lo amaba. Hinata continuaba viéndolo hacia atrás, ya no se sentía tan nervioso, de hecho sonreía y se mordía un labio mirando como Kenma gozaba de su espalda restregando su cuerpo sobre el suyo; luego llamó su atención diciendo su nombre en voz baja, Kozume levantó la cabeza, sus pupilas casi gatunas estaban dilatadas y fijas en el rostro de su novio.

Entendió porque lo llamaba Shouyou, pues sus ojos brillaban y su boca estaba medio abierta, invitándolo a darle un frenético beso desde atrás, frotando con mayor rapidez su pene sobre las nalgas y la espalda baja de Hinata mientras sus lenguas se acariciaban y enredaban. Al culminar Kenma le pidió que diera la vuelta para poder mirarlo desde el frente, Shouyou lo hizo sin dudarlo, mostrando su parte delantera con menor pudor; después de contemplarlo un momento, Kozume tomó más aceite y comenzó a masajear el torso de su pareja, desde los hombros hasta su pecho suave y hermoso.

Con mayor ímpetu deslizó sus manos sobre los pectorales de Hinata, amasando de arriba a abajo mientras Shouyou miraba con la boca abierta y los ojos entrecerrados, disfrutando de ver por primera vez como su pecho era estimulado por las manos de Kenma; este prosiguió masajeando sin parar sus pectorales, moviendo sus dedos sobre los pezones, pellizcándolos, subiéndolos con leves tirones para su deleite. Pero aquello no le bastaba, así que llevó su boca a aquellas enrojecidas y duras tetillas para chuparlas, sacándole el primer gemido a su novio; con delicadeza los mordió y usó su lengua en círculos para hacerlos incluso más brillantes que con el aceite; Hinata acarició sus cabellos mientras le chupaba un pecho, diciendo en voz baja que le gustaba esa sensación, que estaba feliz y que nunca había sentido un calor como ese.

Kenma movió rápidamente su lengua por encima de sus pezones y les dio un último chupón a ambos, bajando posteriormente por las costillas y el abdomen de Shouyou; a medio camino le pidió que abriera las piernas, Hinata hizo caso respirando profundamente, pensando que comenzaría a penetrarlo. Mas Kozume iba a su ritmo, buscando relajar y estimular lo suficiente a su novio antes de comenzar con lo más complicado para él; con delicadeza metió el pene de Shouyou dentro de su boca tibia, Hinata se sobresaltó y se apoyó en sus codos para poder mirarlo mejor, Kenma movía sin apuro su cabeza y él solo podía mirarle el cabello; por un momento Kozume se detuvo y le pidió que se recostara y relajara su cuerpo, porque solo tenía que disfrutar ese momento.

Shouyou fue obediente y se recostó quitando las tensiones en su cuerpo, concentrado en sentir la lengua de Kenma alrededor de su verga, chupando suavemente y moviendo la cabeza. Hinata miró hacia el cielo y dejó salir unos gemidos dulces y melódicos para su amado, incluso si aún no comenzaba a ser penetrado, ya se sentía completamente diferente, todo su cuerpo respondía al placer sexual, y estaba experimentando por primera vez algunas de las cosas más poco inocentes que había imaginado.

Cuando Shouyou dejó de preocuparse por gemir en voz baja, Kozume se detuvo y estiró su mano para tomar el envase de lubricante, Hinata abrió los ojos y lo siguió con la mirada, nuevamente le palpitaba el corazón de forma acelerada, porque ya sabía que se acercaba ese momento al cual le temía; Kenma colocó un poco de lubricante en sus dedos y los acercó al ano de su pareja, aplicando en primera instancia un poco alrededor para no adentrarse de golpe. Con mucho cuidado aplicó un poco más, metiendo de a poco sus dedos en el interior de Shouyou, que se quejó en voz baja, no por sentir dolor, sino por lo extraño que le resultaba que Kozume lo estuviera tocando en un lugar así; Kenma embadurnó el lubricante por cada rincón accesible, para luego introducir un tercer dedo, metiéndolos y sacándolos, extendiéndolos hacia los lados, todo con el objetivo de dilatar a su pareja y aminorar cualquier malestar.

Por ultimo aplicó lubricante encima del condón, Hinata abrió más sus piernas para facilitar su acceso, entonces él se acercó a su rostro y le dijo que comenzaría, Shouyou suspiró y tomó aire, dejándolo proseguir; Kenma acercó su pelvis hacia los glúteos de Hinata y usó una mano para poder encajar mejor su pene, deslizándolo hacia adentro con relativa facilidad, Shouyou tenía los ojos cerrados y por ello no podía ver que tan dentro de él estaba Kozume. Cuando al fin su novio terminó de meterla, Hinata abrió los ojos y miró con asombro como había un minúsculo espacio entre la pelvis de Kenma y su cuerpo, no podía creer que estaba completamente adentro, eso lo hizo ponerse muy nervioso, y eso a la vez provocó que sus músculos se tensaran, apretando a Kozume que se quejó en voz baja y le pidió con paciencia que relajara su cuerpo porque de esa forma seria menos doloroso.

Shouyou tomó aire y se dejó llevar a pesar del temor, Kenma tomó sus manos y entrelazó sus dedos con los de Hinata, iniciando con lentitud moviendo las caderas de adelante hacia atrás, tratando de no lastimarlo con algún movimiento brusco; Shouyou se agitó al sentir como lo penetraban y para evitar ponerse tenso o apartar a Kozume, agarró firmemente el futón con sus manos y dejó salir su voz para sentir algo de alivio. Kenma le besó el cuello mientras se movía, Hinata lo apretaba un poco porque a pesar de esforzarse por estar tranquilo, inevitablemente estaba nervioso, la sensación era placentera para Kozume, pero no podía afirmar que su amado lo disfrutaba tanto como él, después de todo, se veía como si estuviera aguantando un pequeño dolor.

A pesar de la molestia y ese leve dolor, Shouyou pensaba en lo bien que se estaba sintiendo su interior, tal vez se sentía raro solamente por la inexperiencia, pero de todos modos, debía admitir que lo estaba disfrutando; Kenma lo penetró con una velocidad algo mayor, pero siempre procurando estar atento a las reacciones de Hinata. Su expresión le daba una buena señal, eso lo hizo muy feliz, porque estaba cumpliendo su promesa de hacer que su primera vez fuera buena para él; ambos hicieron contacto visual y se sonrieron mutuamente, para luego acercarse un poco para juntar sus labios con pasión.

Shouyou le dijo después del beso que se sentía algo triste porque lo estaba dejando hacer todo el trabajo, pero Kozume le dijo que no le importaba, que era su primera vez y que estaba bien que se dejara guiar por él. Ambos volvieron a besarse y se abrazaron mientras Kenma penetraba con mayor intensidad, Hinata usó sus piernas para rodear la espalda baja de Kozume, aferrándose a él mientras gemía más alto y con ningún rastro de vergüenza y temor.

Después de pasar unos minutos pegados, Kenma se movió y retiró su pene, y le pidió que se acomodara de costado para hacerlo desde atrás, Hinata se recostó y le preguntó si lo estaba haciendo bien, a lo que Kozume le respondió que echara las caderas hacia atrás y relajara su cuerpo; Shouyou obedeció y cerró los ojos sonriendo con placer y tranquilidad, en su imaginación había visto que esa noche terminaría en un desastre, sin embargo estaba muy equivocado. Kenma se colocó detrás de su pareja y usó sus manos otra vez para ayudarse a introducir su pene; esa posición le pareció interesante y más sensitiva a Hinata, sentía mucho ardor, pero ya no le importaba, porque algo en el interior de su cuerpo le hacía sentir muy bien cuando Kozume chocaba contra él.

Kenma lo abrazó desde atrás y le besó un hombro moviendo la pelvis con cuidado, sus facciones mostraban lo excitado que se sentía, pero su cuerpo no debía traducir ese calor en movimientos salvajes, por más que lo deseara; Hinata giró ligeramente su cabeza para mirarlo, y él respondió juntando los labios con los suyos con la velocidad de alguien desesperado por dejar salir todos sus bajos instintos. Con ese suave ritmo tal vez no llegaría a correrse con facilidad, y si continuaba follando por muchas horas a su novio, tal vez solo lograría que Shouyou sintiera mucha irritación por detrás, así que se detuvo y volvió a cambiar de sitio.

Hinata se le quedó viendo expectante, Kozume estaba arrodillado con las piernas abiertas y su pene estaba completamente levantado, por un momento Shouyou tocó sus labios fantaseando con probar con su boca como se sentía; antes de que pudiera sugerirlo, Kenma gateó hacia él y lo volteó hacia arriba con sus propias manos, apegando su pene sobre el de Hinata y agarrándolos con firmeza. A su dulce y adorado novio solo se le ocurrió abrazarlo tiernamente y besar su cuello mientras el usaba su mano para masturbar sus pollas rápido y con mucha presión, queriendo darle un orgasmo seguro a Shouyou, que fue el primero en venirse con un abundante chorro.

Solo quedaba él, y para cerrar con broche de oro, colocó sus rodillas junto a las costillas inferiores de Hinata, masturbándose con la cabeza echada hacia atrás, sintiéndose casi listo para soltarlo sobre su amado, sobre su perfecto Shouyou. Al correrse, las manchas de su semen se repartieron por todo el pecho de Hinata, mojando sus pezones y clavículas mientras este descansaba con la cabeza de lado, mirando con los ojos entrecerrados a Kenma y su pene ya sin condón, superando todas sus expectativas de lo que serían capaces de hacer juntos en su primera vez.

La respiración de Kozume se escuchaba cansada mientras seguía echando las ultimas gotas en el pecho de Shouyou, entonces volvió a echar la cabeza hacia adelante, y lo vio completamente calmado y entregado a él, exhibiendo inmóvil su no tan inocente cuerpo, con los brazos flexionados hacia arriba y la mirada dulce y sensual, era lo más hermoso que había visto Kenma en su vida. Ambos estaban muy cansados, así que se acercaron mutuamente cerrando poco a poco sus ojos para darse el último beso de la noche antes de caer profundamente dormidos uno al lado del otro.

Al amanecer Yahaba intentó preparar su desayuno con desánimo, no tenía demasiada energía para hacer algo muy elaborado, por lo que en un momento decidió dejar todo de lado en la cocina y regresar a los sillones, tomando su celular para llamar a algún servicio de comida a domicilio. Mientras los esperaba se quedó recostado en el sillón revisando su celular, en el grupo de investigación no había mucho de provecho ya que a veces Oikawa y Kindaichi se ponían a llenarlo de cosas mundanas que no venían al caso con la intencionalidad de ese grupo.

Tal vez por eso Kunimi le envió un mensaje privado que hasta ahora no había visto, así que se dispuso a abrirlo para ver de qué se trataba; al parecer solo era una queja de que el grupo se estaba llenando de mierda, además le había escrito que les hizo un llamado de atención a los responsables de la pérdida de seriedad así que tal vez no tendrían más problemas. Yahaba se molestó porque ni siquiera Akira le estaba diciendo algo de provecho, dudó mucho de si debía responder a su mensaje al menos por cortesía, porque no estaba de humor para buscarle conversación a alguien para condescender.

Antes de ponerse a pensar en una respuesta para Kunimi, miró que Watari había respondido a su saludo inicial para probar su número telefónico, lo abrió para saber que decía, y solo se trataba de un alegre saludo y posteriormente al ver que Shigeru no respondía a mitad de la noche, un gentil "buenas noches, descanse Yahaba san". No estaba seguro de que lo irritaba de ese mensaje, por un momento quiso decirle algo estúpido y amargado, pero ni en su estado de estrés le pareció justo para Shinji recibir una respuesta odiosa.

Quizá esa "limpieza" que le realizó el amigo de Hinata Shouyou ya había perdido el efecto y por eso ahora estaba tan irritable, si lo reflexionaba no era nada justo con personas como Watari que a simple vista no traían nada negativo para él. Por ello decidió enviarle un mensaje distinto y sugerir un restaurante de sushi para ir con él esa noche, probablemente lo vería después de horas, así que aprovechó para mirar la foto de Shinji en la parte superior del chat, era bastante simple, solo él posando de perfil en un parque de Tokio con un gran abrigo camel, a pesar del minimalismo si llegaba a verse bastante profesional y agradable a la vista, como un modelo.

Mientras miraba los detalles de la fotografía, le llegó una notificación de Kunimi, que supo que él había visto su mensaje; por un momento Shigeru pensó en que valía más la pena, revisar un mensaje de Akira o seguir mirando la calidad de la fotografía, pues en retrospectiva ese Watari de la foto lucía más interesante que el Watari de la oficina. De todos modos llegó a la conclusión de que lo más provechoso de hacer mientras esperaba su desayuno a domicilio sería hablar con su compañero de investigación, al menos para teorizar sobre el caso para calmar su pequeña obsesión.

-Para evitarnos leer todas las tonterías que escribieron, prefiero contarte mis avances en privado - había escrito Kunimi después de sus primeros mensajes, Yahaba no dudó en responder con más interés después de leer eso.

-Adelante - dijo Shigeru, como se trataba de una información algo larga de escribir, Akira decidió grabar un audio para explicarle todo de forma más fluida.

-Kindaichi sugirió intervenir su línea telefónica, yo le dije que eso sería estúpido porque es imposible que alguien siga usando eso, así que preferí registrar el correo enviado a su dirección. Todos los paquetes que han llegado están a nombre de una mujer, una tal Alisa Haiba - explicaba Kunimi en su audio, Yahaba lo escuchó algo intrigado y se levantó rápidamente a buscar su laptop para intentar hallar información sobre ese nombre, con algunos servicios públicos de internet lograría encontrar el dni de esa mujer, y con su dni encontraría cosas más interesantes - si quieres buscar información de ella, te aviso que no es necesario, ya lo encontré - dijo Akira en un audio mucho más corto.

-Ah. Está bien - respondió Shigeru cerrando su laptop.

-Doce años atrás esa mujer residía aquí en Japón, es una modelo de ascendencia Rusa, actualmente vive en el extranjero de lugar en lugar, aunque su residencia oficial está en Moscú - explicó Kunimi en un nuevo audio, Yahaba pensó algunas teorías al respecto.

-¿Será una antigua amiga? ¿O su novia? Eso echaría al suelo la teoría de que Kyoutani fue el novio de Yaku, pero es confuso porque no tiene sentido que esté ocupando esa casa si no tenía nada que ver con ella, además, esa mujer se fue hace doce años, no coincide del todo - dijo Shigeru grabando un audio, Kunimi se tomó su tiempo para analizarlo.

-Investigué a la familia de Alisa, sus padres se fueron a viajar por el mundo con ella hace 6 años, tuvo un hermano menor llamado Lev, que falleció en un raro accidente en una estación de trenes abandonada.

-Qué lamentable… - escribió Yahaba.

-Hace diez años - finiquitó Akira, entonces Shigeru abrió los ojos con mayor intriga.

-¿Diez años?

-Así es.

-Bien, empieza a tomar forma. Pero sigue sin ser suficiente como para saber porque Kyoutani vive en la casa de una familia ajena a la suya.

-Si es un poco extraño, pero al menos ya sabemos algo, y es que él ha sobrevivido en Japón con parte de la identidad de Alisa Haiba, mas no realiza muchas compras en línea, la mayoría de sus compras de insumos y sus gastos comunes los paga en efectivo. Lo seguimos durante unos días y descubrimos que trabaja en una panadería, no en el área del servicio al cliente, sino que en la cocina, a veces por la noche va a un bar donde se queda sentado por horas sin emborracharse demasiado, a veces también asiste a eventos comunales, parece llevar una vida muy simple.

-Bien, no lleva una vida delictiva, eso es bueno, la pregunta es por qué se quedó en Japón si no está ejerciendo ningún trabajo sospechoso.

-Buen punto, yo en su lugar me habría ido del país, tal vez le da miedo, aunque por otra parte huir del país de la forma legal sería difícil para él que tiene tantos antecedentes penales.

-Cierto.

-Oye Yahaba - escribió Kunimi, luego comenzó a grabar un audio mientras Shigeru le respondía.

-¿Qué pasa?

-Mientras Kyoutani estaba en el trabajo, Kindaichi y yo nos metimos a su casa con una ganzúa y comenzamos a registrar sus cosas siendo lo más cuidadosos que podíamos, la verdad es que no poseía ningún arma de fuego, lo único realmente intrigante es que bajo su cama guarda fotografías que adornaban la casa antaño, incluyendo también algunos álbumes, en los que Yaku aparece con los dos hermanos Haiba.

-Si era bastante cercano a esa familia, lo raro es que Fukunaga no me los mencionara.

-Tal vez era una amistad secreta debido a dicha teoría de que no tenía novia, sino un novio, ni sus padres lo sabían - dijo Akira en un clip de audio - de todos modos, eso no fue lo único que descubrimos, también revisamos su computadora, para así descubrir si tiene redes sociales o correos electrónicos que nos den una pista, utiliza un solo correo con un nickname que no tiene nada que ver con su nombre, y en la única red social que utiliza no usa su nombre real ni una foto de perfil, suele utilizar fotografías de paisajes. Lo interesante es que también usa redes de citas fáciles.

-¿Qué tiene de especial eso?

-Que le gustan los hombres y las mujeres - escribió Kunimi y Yahaba se quedó mirando el mensaje comprendiendo mejor a que se refería.

-Cuando propuse involucrarme de una forma con él para averiguar más, no me refería precisamente a eso.

-Pero si lo piensas bien, tal vez sea mucho más fácil de esa forma.

-Estoy empezando a arrepentirme de esta idea.

-¿Por qué? Tú la propusiste.

-La emoción del momento no me dejó pensar que si soy yo quien se le acerca, él podría considerarlo sospechoso, después de todo ya conoce mi cara.

-Podrías hacerlo de forma más casual, interactuar con gente a su alrededor, fingir ser de la ciudad, así sus sospechas irán disminuyendo.

-¿No podríamos contratar a una actriz? - propuso Shigeru, pero a Kunimi no le agradó la idea.

-Los padres de Yaku nos regañaron por nuestros gastos, no estarán dispuestos a pagarle a alguien más - respondió Akira.

-Podríamos pagarla nosotros.

-No tiraré mi dinero, mis gastos han sido casi tan grandes como mis ganancias, tengo que obtener algo.

-Está bien, entiendo, no hay presupuesto. Así que me tengo que disfrazar.

-O puedes solo intentarlo con tu identidad, puedes seguirlo en esa red de citas o yo que sé.

-Me lo pensaré, pero esto va bastante en contra de la ética periodística - trató excusarse Yahaba.

-Si te importara tanto la ética te habrías presentado ese mismo día con tu identidad real, y otra vez estaríamos lanzando una moneda al aire, o te mataba o huiría de ti para ahorrarse más problemas.

-Sí, es complicado ser completamente ético en una situación donde mi vida pueda correr peligro.

-De hecho todos podríamos correr peligro, así que deja de darle vueltas al asunto y piensa bien como piensas acercártele.

-Maldición… - dijo Yahaba a regañadientes mientras quitaba el chat de Kunimi para revisar el de Watari, que ya había respondido muy alegre que le parecía una excelente idea; Shigeru reflexionó un momento y volvió a escribirle a Akira - nunca he estado con un hombre.

-¿Es algo que te incomoda mucho? - preguntó Akira mientras Yahaba iba al sitio web del restaurante que le propuso a Watari para hacer una reserva del tatami.

-Lo más extraño es que no me incomoda.

-Bien, entonces te puede servir para experimentar - le respondió Kunimi, luego Yahaba miró otra vez el chat de Watari para decirle que hizo la reservación, pensando en lo que le estaba diciendo Akira.

-Sí, puede servirme para experimentar.

Kenma abrió los ojos suavemente, su vista fue iluminada por un inusual rayo de sol que se coló entre las nubes otoñales, pero fue la luz de su propio novio lo que lo hizo despertar completamente; ambos yacían desnudos dentro del futón, acurrucados en un delicado abrazo. Hinata dormía profundamente sobre su hombro, roncando a un volumen bajo; Kozume besó su cabeza metiendo la nariz entre los mechones de cabello pelirrojo, luego se separó suavemente para no despertarlo de forma brusca, cuidando de sostener su cabecita y dejarla gentilmente sobre el futón.

Por un momento se le quedó mirando sonriente y satisfecho, su amado dejó de roncar y entreabrió los ojos medio dormido, Kenma se acercó por encima de su boca y llevó sus labios a una distancia mínima, Shouyou movió los ojos y luego los abrió poco a poco, mientras Kenma estrechaba la distancia entre sus labios hasta que no hubo un solo espacio. Hinata relajó su cuerpo y abrió la boca para dejarlo darle un beso más profundo, Kozume acariciaba su cuello con una mano, restregando con gentileza su cuerpo sobre el de su pareja, sintiendo como ambos iban teniendo una erección.

Shouyou lo abrazó y echó la cabeza hacia atrás deteniendo el beso, estaba sintiendo otra vez la misma sensación de aquella noche, su corazón saltaba con nerviosismo, pero a la vez mucho más acostumbrado y ansioso por ser tocado de esa manera. Kenma besó su cuello y bajó la cabeza hasta sus pectorales, dando lamidas lentas por encima de todo el pecho, su amado suspiraba complacido y dócil, para él eso significó luz verde para continuar excitando más su hermoso cuerpo.

Con mucho cuidado bajó para besar el pene de Hinata, luego levantó la cabeza para saber si su novio se veía cómodo con lo que estaba haciendo, Shouyou le sonreía, tenía una mano en uno de sus pechos, sintiendo la saliva que había dejado Kozume sobre su pezón; Kenma se sintió feliz al saber que su amado estaba dispuesto a continuar, así que abrió la boca para proseguir con el sexo oral. Hinata relajó sus músculos y echó la cabeza hacia atrás, suspirando y gimiendo dulcemente mientras Kenma chupaba con igual delicadeza, queriendo aumentar más la temperatura entre ambos; Shouyou acarició los cabellos de Kozume y este se detuvo para mirarlo intensamente, era como si la ternura entre ambos fuera disminuyendo para pasar a algo mucho más lujurioso.

Kenma se apartó y lo miró a los ojos, preguntándole si quería bañarse junto a él, Hinata sonrió con entusiasmo y respondió que sí, que le encantaría tomar un baño con él. Ambos se levantaron, ya no tenían ningún pudor de mostrarse desnudos, incluso se miraban mientras se metían a la ducha, admirando mutuamente sus cuerpos con deseo; Shouyou dejó correr el agua de la ducha mientras Kozume tomaba algo de jabón para comenzar a pasarlo por el cuerpo de su novio, limpiando sus hombros, brazos y su estómago, dejando sus pectorales para el final, concentrándose mucho en esa área, frotando de arriba a abajo los pezones de su amado y causando que este cerrara los ojos disfrutando el momento.

Hinata reaccionó cuando Kenma comenzó a lavar también sus genitales, masturbándolo y deslizando sus dedos alrededor de su ano algo hinchado por su primera vez, en un principio se sobresaltó, luego tomó confianza y se agachó para tomar también algo de jabón para limpiar el cuerpo de su pareja, acariciando los hombros de Kozume, sus brazos, sus pectorales y por ultimo su pene, haciendo un movimiento rápido con su mano para mantener su erección firme y grande. En un momento quiso imitar a Kenma y tratar de limpiar su retaguardia, pero este detuvo sus manos tomando sus muñecas y mirándolo a los ojos, diciéndole que él mismo se encargaría; Shouyou se resignó a no poder tocarlo en ese lugar, y prefirió proseguir tocándole el cuerpo.

Mientras masturbaba a Kozume, se le ocurrió algo que quizá también jugaría con los límites que le estaba poniendo su novio, pero no perdía nada con intentarlo; Hinata continuó moviendo su mano sobre el pene de Kenma, mientras se acercaba cuidadosamente a sus pectorales para dar pequeños besos, Kozume se sorprendió al verlo hacer eso, pero no lo detuvo. Cuando vio que su novio no oponía resistencia, Shouyou sacó su lengua y lamió suavemente los pezones de su pareja, uno a uno y de forma tierna y menos segura que Kenma cuando chupaba los suyos; aunque no se esperaba eso, Kozume sonrió y acarició la cabeza de Hinata mientras este se divertía lamiéndolo y usando una mano para masturbarlo a la par que su otra mano se mantenía bajo uno de sus pectorales.

Kenma tomó suavemente la quijada de Shouyou para indicarle que se detuviera y levantara un poco la cabeza para poder besarlo, Hinata era dócil y dejaba que su lengua se metiera hasta su paladar en un sucio beso francés que no hacía más que excitarlos más; Kozume se apartó poco a poco pero sus lenguas seguían tocándose, su novio abrió los ojos y lo observó con su aura más ardiente que nunca, envolviéndolo en un calor asfixiante pero muy adictivo. Sin dejar de hacer contacto visual, Shouyou empezó a arrodillarse frente a su polla, tocándola con sus dos manos mientras la miraba con deseo; Kenma rápidamente cortó el agua de la ducha para que su hermoso novio no tuviera ningún problema con el agua corriendo sobre su cabeza, y luego se dedicó a verlo darle suaves caricias en el pene, con la boca abierta y la lengua inquieta e indecisa.

"Por favor hazlo", le pidió Kozume para darle mayor confianza, Hinata tomó aire y abrió más su boca, tanteando el tamaño de su novio con su lengua inquieta y su cálida boca; nunca antes había chupado una verga, pero cuando lo veía en videos le daba curiosidad saber que se sentía, y ahora lo estaba experimentando. No era nada decepcionante su textura, la piel era suave y el glande duro y resbaladizo, Hinata se preguntó qué cosas podía hacer con ella, gracias a los videos que vio supo que debía mover la cabeza algo rápido para que Kenma follara su boca, así que lo hizo sin cuestionarse nada más.

Se preguntó si hacer solo eso sería muy monótono, Kozume parecía disfrutarlo, por lo que solo varió un poco deteniendo los movimientos de su cabeza y pasando la lengua alrededor de su pene, volviendo a chupar cada cierto intervalo de tiempo; Kenma gemía en voz baja, bufando y acariciando los pelirrojos cabellos de Shouyou, envolviéndose en su energía caliente, casi consumiendo sus sentidos y su auto control. Antes de que Hinata pudiera continuar experimentando con su polla, Kozume lo tomó de las axilas y lo levantó colocándolo frente a la pared, Shouyou se dejó llevar y apoyó las palmas, Kenma se acercó por detrás y le pidió que abriera un poco las piernas, Hinata lo hizo esperando que Kozume lo penetrara, mas su amado colocó su pene bajo el suyo y le pidió que cerrara lo más posible sus piernas.

Shouyou le preguntó si iba a meterla, pero Kenma le respondió que no lo haría, pues estaba muy sensible allá atrás, y prefería hacer algo seguro para él; eso tranquilizó mucho a Hinata, que suspiró listo para disfrutar todo lo que su pareja quisiera hacerle; Kozume no podía aguantar más, así que comenzó a mover la pelvis estampándola una y otra vez contra las nalgas de Shouyou, frotando sus genitales aprisionados entre los carnosos muslos de Hinata, quien gemía en voz baja por ese sutil placer de sentir la polla de Kenma chocando contra la suya. Sin embargo Kozume quería oír mas, estaba tan absorto en ese calor que no medía la velocidad de sus caderas, ni sus impacientes manos que llevó hacia adelante para masturbar a Shouyou y agarrarle los pectorales para hacerlo gemir más alto; esa frecuencia causó mucha más excitación en Hinata, tal vez si seguían así ambos lograrían llegar al orgasmo en pocos minutos.

Kenma le pellizcó los pezones mientras movía su otra mano con mucha fuerza y velocidad, para Shouyou lo que estaban haciendo era casi igual de ardiente que lo que habían hecho esa noche, aunque ciertamente no tenía muchas experiencias para comparar, mas le hacía muy feliz pensar que a partir de ese punto podrían experimentar mucho más, quizá todos los días. Antes se sentir los característicos espasmos del orgasmo, Kozume colocó una mano en la garganta de su amado, era una movida algo brusca, pero lo hizo de forma suave para no asustar a Hinata, en sus fantasías tenían sexo salvaje y pervertido, no obstante aún debía pasar un tiempo para poder pasar a ese nivel; al sentir la mano de Kenma delante de su cuello, Shouyou giró suavemente la cabeza hacia atrás, encontrando la boca de Kozume para besarla mientras ambos continuaban estimulando sin parar sus penes.

Luego de dos minutos pegados de esa forma, eyacularon uno después del otro, temblorosos y cansados por toda esa actividad tan satisfactoria; Hinata se dio cuenta de la mancha de semen que había en la pared, y se apresuró a tomar el cabezal de la ducha para limpiar con agua esa evidencia, Kenma se arregló el cabello y sonrió victorioso, si seguían a ese paso llegarían pronto a cumplir lo que él solía imaginar. Luego de que Shouyou terminara de limpiar, Kozume lo abrazó y lo besó apasionadamente, todo era perfecto cuando estaban juntos de esa forma; después de haber quedado tan satisfechos, solo les quedó terminar de bañarse para volver al cuarto, Kenma tendría que usar la misma ropa con la que había llegado, pues la de Hinata le quedaba algo corta.

Al terminar de vestirse ambos fueron hasta el comedor, mirándose de vez en cuando muy sonrientes y amorosos; Hinata sacó algunas cosas para hacer el desayuno, Kenma lo ayudó luego a preparar una tortilla de huevos rectangular mientras él se ocupaba del arroz que acompañaría con una verduras sobrantes de su almuerzo de ayer. Ambos comieron sentándose frente a frente, se veían muy felices y dulces, compartir de esa forma los hacía sentir como una pareja de recién casados; aquello le dio una idea a Shouyou, pero se preguntaba si se estaba apresurando demasiado al pensar en invitar a Kozume a vivir a su hogar.

Durante la comida Kenma le mencionó que había comprado una motocicleta hacia unos días, y que estaba por llegar a su departamento, por lo que al terminar de comer tal vez deberían ir a su casa para recibir a los repartidores y estrenar su nuevo vehículo. Hinata se emocionó mucho al escucharlo, había disfrutado muchísimo viajar en motocicleta junto a Kozume en su primera cita, así que aceptó con gusto acompañarlo a recibir la moto afuera de su departamento.

Mientras comían ambos sacaron sus celulares, Shouyou tenía algunos mensajes de su grupo de amigos, aburridos de sólo estar cumpliendo con el trabajo o la universidad, y proponiendo hacer una nueva junta paranormal, esta vez teniendo mucho más cuidado que la última vez. Hinata se sintió contrariado, usualmente él ofrecía su departamento para hacer esas cosas, pero si Kenma iba a venir más seguido, quizá no le quedaría tiempo para su hobby; por otro lado, si Kozume comprendía que también quería darle algo de su tiempo a sus amigos, podría también ser partícipe de sus juegos, haciéndolos más interesantes.

Kenma por su parte estaba hablando con Yamaguchi, este le dijo que lo estaría esperando en su casa después del almuerzo; por un momento se sintió mal al tomarse su tiempo para estar con Shouyou, ya que el problema de Tadashi era algo urgente que no debía tomar a la ligera. Si hubiese estado menos ocupado disfrutando de su amor habría insistido en ir de una vez a casa de Yamaguchi para investigar cualquier señal que viera en el inugami que lo acechaba; en el fondo de su corazón tenía la esperanza de tener tiempo suficiente para ayudarlo.

Luego de ir a recoger la motocicleta nueva, Kenma y Hinata almorzaron unas hamburguesas y luego dieron algunas vueltas en el vehículo esperando a que llegase la hora de visitar a Yamaguchi, era divertido para ambos solo conducir abriéndose paso entre los automóviles. Shouyou abrazó a Kozume dulcemente mientras iban por algunas calles sobre la moto, este sonrió muy cariñoso y revisó la hora en su reloj de mano, ya era tiempo de ir hacia el hogar de Tadashi y prepararse mentalmente para enfrentar de alguna forma al inugami.

Tuvieron que viajar rápidamente hacia el barrio San'Ya, donde Yamaguchi se alojaba en una pequeña casa junto a su amigo, los alrededores se veían menos ostentosos que el centro de Tokio y había algunos indigentes con casitas improvisadas en algunos sectores más abiertos; Hinata y Kenma se sintieron algo inseguros de dejar la motocicleta en ese lugar. Al llegar a la casa de Tadashi, Kozume detuvo la moto, abrió una pequeña cajuela portátil que tenía en la parte trasera y retiró una cuerda especial para asegurar la moto en un barrote; incluso al estar solo a algunos metros de la casa ya podía percibir la vibra pesada y oscura que ese "hogar" emitía, tal vez significaba que el inugami estaba dentro, cerca de Yamaguchi.

Una vez la motocicleta estuvo asegurada, Kenma le envió un mensaje a Tadashi y se quedó mirando la fachada opaca y repelente de esa vivienda, Shouyou no podía verlo, pero estaba ahí a su lado observando también, pues la mirada de preocupación de Kozume le indicaba que había algo malo en ese lugar. Yamaguchi abrió la puerta, los saludó alegremente y los invitó a pasar, se escuchaba obstruido y cansado, mientras entraban comprendieron que su estado se debía a que se dedicó toda la mañana a asear completamente su hogar para que se viera un poco más presentable para las visitas, Shimada no podía ayudarlo porque se sentiría incluso peor de lo que él se sentía.

Kenma miró de reojo al inugami que estaba al lado de Tadashi, su mirada penetrante e intensa hizo gruñir a la criatura, quien se puso en posición de defensa y retrocedió intimidada por el potente aura color índigo que se hacía cada vez más grande; Yamaguchi les ofreció sentarse en el sillón mientras les traía unas bebidas, Hinata se lo agradeció, mas Kozume hizo caso omiso, porque su atención estaba en el perro. Decidió entonces extender su mano y acercarse lentamente a ese extraño ser, tal vez si lo tocaba lograría ver el momento exacto de su creación, y al responsable de esta; el inugami gruñó y se encogió, para luego chillar y saltar hacia un lado huyendo rápidamente del lugar.

Tadashi observaba muy extrañado a Kenma, Shouyou le susurró que el médium estaba viendo a la criatura que causaba sus afecciones, y Yamaguchi miró hacia abajo con tristeza y temor, no se imaginaba que aquello estuviera tan cerca de él, tratando de dañarlo en cada oportunidad. Kozume lucía enfadado por la huida de ese monstruo, la próxima vez tendría que ser más rápido para lograr su objetivo; luego volvió resignado hacia el sillón y se sentó junto a Hinata, ambos esperaron a que Yamaguchi volviera con unas bebidas y refrigerios para comenzar una charla con él.

-¿Lo viste Kenma? - preguntó en voz baja Shouyou, su novio asintió en silencio - ¿Cómo era?

-Es como un lobo gigante, blanco, tiene algunas marcas rojas en el cuerpo, y una alrededor de su cuello, creí que también era una marca, pero es sangre - respondió Kozume siendo lo más descriptivo posible, Hinata no podía evitar mostrarse fascinado imaginando al inugami.

-¿Y qué hizo? ¿Pudiste ver algo? - preguntó Shouyou muy curioso.

-Se alejó de mi cuando traté de tocarlo, es algo cobarde, tal vez si me quedo cerca de Tadashi ya no lo moleste - comentó Kenma, Hinata lo miró un poco molesto.

-Hmm, si tú lo dices - dijo Shouyou con evidentes celos, Kozume rió en voz baja y posó su mano sobre la de su pareja, Hinata se relajó un poco, apenado y nervioso por tener un contacto afectivo en una casa ajena.

-No necesitaré hacer eso para acabar con este problema - pronunció Kenma, su amado sonrió al verlo más seguro de sus capacidades.

-Lo sé… - susurró Shouyou, ambos se miraban a los ojos, querían besarse, querían abrazarse y acariciarse, pero estaban en un lugar inadecuado para hacerlo; aun así Kozume deslizó sus dedos sobre las piernas de Hinata, demostrando cuanto deseaba poder tocarlo más.

-Yamaguchi ¿Quién está en la sala? - preguntó Shimada en voz baja, pero incluso bajando la voz Kenma logró oírlo, estaba atento a esa nueva presencia, aunque por un momento se distrajo para enviar un mensaje con su celular; Shouyou miró sin disimulo hacia atrás y vio a Makoto algo escondido detrás de una pared, junto a Tadashi que traía una bandeja para sus invitados.

-Son un par de amigos, los invité a charlar en casa - respondió Yamaguchi en el mismo tono, luego se acercó más al médium y a su acompañante con un par de sodas de melocotón y patatas fritas - perdón por la tardanza, no podía encontrar las patatas - dijo Tadashi mientras dejaba la comida en una mesa de centro, para luego sentarse en uno de los dos sillones más pequeños.

-Qué agradable sorpresa, hace muchísimo tiempo que no teníamos visitas - dijo Shimada acercándose al otro sillón, Kozume lo miraba con atención, su voz era bastante extraña y apagada, eso sin dudas se debía a su enfermedad.

-Hemos venido porque… - les dijo Hinata antes de que Kenma le apretara ligeramente el brazo para evitar que hablase de más.

-Conocimos a Tadashi por el trabajo, los tres nos dedicamos a lo mismo - el médium inventó una excusa rápidamente ante la cara de desconcierto de Yamaguchi.

-Si… es cierto - respondió Tadashi siguiéndole el juego sin entender porque Kozume quería mantener todo en secreto.

-Cuesta un poco imaginárselos así… pero bueno ¿Se llevan muy bien verdad? - dijo Makoto intentando sacar un tema de conversación, Kenma lo observaba con un rostro en blanco, ni Hinata podía descifrar sus intenciones.

-Al principio era indiferencia, ahora logramos congeniar mejor - contestó Kozume, Shouyou y Yamaguchi no sabían como seguir su hilo - ¿Usted se lleva bien con él no? Tadashi me ha hablado de su situación…

-Sí, somos los mejores amigos desde que terminó la escuela, nos conocemos desde hace más tiempo, yo era su profesor - comentó Shimada, Yamaguchi sonrió recordando los tiempos en los que no sabían que tendrían una amistad más grande que la de un profesor y un alumno.

-Nuestra historia siendo compañeros y amigos empezó en mi último año de preparatoria - dijo Yamaguchi con cariño, luego tocó sus manos algo inseguro - esto es algo muy personal, pero, ese año yo le revelé a mi familia que tenía novio, mi mejor amigo de esa época… ellos no se lo tomaron bien así que me pidieron que me fuera, no pude seguir mis estudios, y Shimada san me acogió en su hogar…

-Es bastante triste que tus padres reaccionaran así… Pero me alegro mucho de que alguien te haya apoyado Yamaguchi chan - dijo Hinata, Tadashi se veía muy feliz, sin embargo Kenma seguía muy serio.

-Creí que ustedes eran pareja - comentó Kozume, los demás se le quedaron viendo.

-Nada de eso, Shimada san es como un padre para mí, fue más comprensivo y solidario que mis propios padres, por eso le debo tanto - replicó Tadashi para evitar que hubiera confusión; Kenma estaba mirando fijamente la reacción de Makoto, y Shouyou poco a poco comprendió lo que quería hacer su novio.

-Es cierto, nuestra relación nunca ha pasado de eso, sería algo extraño - dijo Shimada manteniendo una postura extrovertida.

-Bueno, de todos modos suena algo retorcido pensar en un profesor que quiera aprovecharse de su alumno en una situación vulnerable, es un buen hombre por cuidarlo - comentó Kozume.

-En realidad es él quien me cuida a mí, en mi estado no puedo serle de ayuda - respondió Makoto con un aire de melancolía.

-Creo que nos ayudamos mutuamente - agregó Yamaguchi para tranquilizarlo.

-Aunque en retrospectiva no podía ser su novio, no creo que ningún novio deje que su pareja trabaje en un lugar como el burdel donde trabajamos - pronunció Kenma haciendo que todos se sintieran incomodos.

-Yo soy feliz trabajando ahí - dijo Shouyou para romper la tensión.

-Algunos no lo vemos así… ¿Usted qué opina Shimada? ¿Le parece mal o bien trabajar en un burdel? - le preguntó Kozume, Makoto se rascó la cabeza un poco incómodo por la pregunta.

-Cada quien es libre de obtener dinero donde quiera, no puedo estar en contra de eso si se hace por necesidad - respondió inseguro, Kenma lo analizaba, y Tadashi frotaba sus manos con nerviosismo.

-Se terminaron sus bebidas ¿Quieren que vaya por más? - ofreció Yamaguchi, pero fue Kozume quien se levantó de su asiento.

-No te preocupes, yo puedo traerlas, tú descansa - le dijo Kenma caminando hacia la cocina y fijando sus ojos en el aura verde oscuro y totalmente opaco de Shimada, pasando por su lado lentamente mientras acercaba su mano para tocarle un hombro.

Debía indagar profundamente en su esencia, desde el día en que sus ojos se posaron en Tadashi; tal vez se conocían desde hacía años, pero fue justamente un día de su último año cuando surgió un verdadero interés por su alumno. Era un día soleado, el salón estaba totalmente vacío, muy pocos estudiantes transitaban aún por la escuela, e incluso menos profesores, era el momento perfecto para que dos jóvenes amantes experimentaran la adrenalínica sensación de hacer algo indebido en el salón de clases.

Makoto estaba caminando por el pasillo, tosiendo compulsivamente, hasta que un pequeño gemido lo hizo controlar la tos para poder acercarse silenciosamente al lugar de donde provino el sonido. Se asomó ligeramente por la puerta y los vio, un joven rubio besaba sin descanso a uno de cabello más oscuro, ninguno de los dos estaba vestido de la cintura para abajo, Shimada abrió la boca y miró impactado a ese par de estudiantes faltando completamente al código de conducta de la escuela, uno sentado con las piernas abiertas sobre una mesa, y otro de pie justo entre sus muslos.

El que estaba sobre la mesa era angelical, una criatura llena de pecas que parecía un monumento a la belleza de la juventud, su cuerpo se veía esbelto y suave, y gemía en voz baja muy nervioso y agudo. Antes de que pudieran verlo Shimada huyó del lugar, abochornado y lleno de culpa por haber disfrutado de observar un momento tan delicado como aquel; tiempo después se encontraría a ese alumno fuera de la escuela, llorando desamparado por la noche en las calles de la ciudad.

La noche que lo invitó a quedarse en casa pudo haber hecho lo que quisiera, pero no se atrevió a nada, le temía demasiado miedo a las represalias; ni siquiera con el tiempo pudo hacer algo para conseguir lo que tanto deseaba de su antiguo alumno, su enfermedad empeoraba cada vez más, y lo volvió tan débil que lo dejó impotente, completamente demacrado como para hacer lo que alguien de su edad haría. Yamaguchi empezó a costear sus gastos, y Shimada comenzó a ver la vida desde una perspectiva más oscura, ni aunque lo desease podía ver el esfuerzo de su "ángel" con buenos ojos, siempre terminaba preguntándose porque había escogido un trabajo tan denigrante, a veces sus amargura le hacía pensar que Tadashi disfrutaba prostituirse, después de todo, en más de una ocasión vio que en su cuello había marcas de chupones que no eran suyos, y que nunca lo serian.

Tal vez con el tiempo Yamaguchi conseguiría un trabajo mejor, a Makoto le enfermaba más imaginarlo bailar frente a otros hombres, pero también le enfermaba su propia cobardía de no ser capaz de decirle lo que en verdad pensaba. El día en que le diagnosticaron cáncer, fingió ante su ex alumno estar más tranquilo de lo que realmente estaba; en el fondo estaba gritando y chillando de rabia y dolor, porque sabía que ya no le quedaba tiempo en ese mundo.

Por la noche mientras Tadashi estaba en el trabajo, Shimada corrió por muchas calles sin ningún rumbo, escapando a un lugar que ni él conocía, su débil cuerpo estaba cansado pero la frustración y la rabia lo impulsaban hacia adelante; llegó entonces a un bar donde no había más que un par de perdedores bebiendo. Decidió unirse a ellos y pedir una cerveza, no bebía desde hacía años y esa noche no estaba dispuesto a preocuparse por su salud, así que bebió mientras lloraba a mares, pensando en su vida que se acababa, en el amor que nunca pudo conseguir, en todas las malditas veces que Yamaguchi le juraba que hacía todo por él, que se vendía solo por él.

De pronto un joven tocó su hombro, llevaba ropas roqueras extravagantes, tenía un lindo rostro y un cabello teñido de gris con puntas negras, trató de animarlo de forma frívola y poco empática, aunque al menos lo intentaba. Makoto apenas si podía mirarlo, estaba demacrado y tenía la vista borrosa, se veía patético; el chico le dijo que no le interesaban sus problemas, pero que él vendía libros especiales que ayudaban a desamparados de mierda como él.

Shimada no creía en los libros de autoayuda, pero cuando el muchacho le mostró un ebook en su celular, se dio cuenta de que no se trataba de eso; el titulo era "Kojyutsu", una antigua rama de la hechicería que fue prohibida en la era Heian. Al principio aquello lo confundía, pero ese tipo le aseguró que si lo compraba tal vez podría solucionar todos sus problemas; el precio era demasiado caro, tanto como sus ahorros, si los sacaba del lugar donde Tadashi los guardaba, tal vez lograría conseguir el dichoso libro.

El joven le dio su número sin compromisos y se marchó, Makoto no estaba seguro de comprarle aquel ebook, gastar el dinero de su tratamiento era una locura, sin embargo en su cabeza seguía carcomiéndolo una duda sobre su vida, que seguro seria corta, dolorosa e inútil. Debía plantearse la decisión de ignorar todo lo relacionado con la brujería y pagar un tratamiento que no le aseguraba la supervivencia, o apostarlo todo a un milagro que pudiera curarlo o al menos llevarse lo que consideraba suyo a la tumba.

Dejó pasar un mes, en el siguiente control médico, su doctor le mencionó a él y a Yamaguchi que aunque hicieran el tratamiento, su expectativa de vida había bajado a menos de 10 años; en esos momentos Shimada no prestó atención a la promesa del médico de hacer todo lo posible por aumentar sus años de vida, solo podía mirar a Tadashi, que tenía los ojos llorosos y una expresión de fragilidad que le pareció falsa. Su antiguo alumno miraba al doctor como si fuera un héroe, sus ojos brillantes y su postura molestaron a Makoto, porque presentía que Yamaguchi quería llamar la atención del médico, no sería extraño que buscase seducirlo como a todos los demás.

Lo que terminó por impulsarlo a tomar una decisión fue mirar la respuesta del doctor ante esa provocación, devorando con los ojos a Tadashi y hablando en un tono más seductor, disfrazando sus dobles intenciones con palabras de aliento para ambos; que importaba si tiraba todo el dinero en un maldito libro, si lo conseguía podría salvarse, o al menos vengarse, y si solo era una estafa, aceleraría su mortalidad liberándolo de esa terrible vida. Así que por la noche cuando Yamaguchi estaba en el trabajo, usó todas sus fuerzas para desordenar y tirar varias cosas de su hogar al piso; cuando Tadashi llegó, él le aseguró en aparente shock que un ladrón había ingresado y que se llevó todo el dinero que encontró en la casa.

Ni las lágrimas de frustración de Yamaguchi le causaron verdadera lástima, el dinero ya estaba en su poder, y solo restaba contactar al tipo que conoció para poder leer ese ebook de hechicería. En cuanto estuvo en su poder buscó sin parar algo que le sirviera para curarse o vengarse, o de preferencia hacer las dos cosas al mismo tiempo; un conjuro sobre un espíritu que cumplía la voluntad de su amo llamó su atención, el proceso era macabro, pero en general todo en ese libro lo era.

Aprovechó otra noche de ausencia de su antiguo alumno para recoger un perro de la calle y pagar un uber que lo dejase en el parque Komine, el que poseía el área verde más grande de Tokio, y que por ende le permitiría realizar el ritual sin testigos si se adentraba en el bosque cargando al perro de raza mediana en sus brazos. Lo que seguía era cavar un agujero con sus propias manos, por suerte el propio animal, ignorante de lo que iba a ocurrirle y completamente confiado en compañía de su nuevo amo, lo ayudó a excavar más rápido un agujero lo suficientemente profundo para cubrir su cuerpo del cuello hacia abajo; Shimada agregó al ritual algunas ataduras, dos en las cuatro patas del perro, y una alrededor de su hocico para que nadie escuchara sus ladridos de auxilio mientras esperaba un par de dias con un plato de comida fuera de su alcance.

Lo siguiente que aparecía en la visión de Kenma era demasiado grotesco como para seguir viéndolo completamente inmerso en aquellos recuerdos, se negaba a mirar claramente una escena tan cruel y repulsiva, solo lograba ver fugases imágenes de una sierra, y a Shimada recitando las palabras "tu sufrimiento no es superior al mío, pero si tienes alma, cumple mi voluntad y te adoraré como a un dios". Kozume salió de la visión, para los demás solo habían pasado 30 segundos del médium inmóvil con su mano sobre el hombro de Makoto, aunque de todos modos lo miraron con extrañeza; para salir de esa situación Kenma palpó el hombro de Shimada para demostrar que le daba su apoyo, por más que quisiera todo lo contrario.

Caminó hacia la cocina y revisó su celular, Kuroo había leído su mensaje en el que pedía "refuerzos" para encargarse de un idiota, su amigo le aclaró que él y Daichi estaban en servicio, pero que podía enviar a Terushima que se encontraba en su día libre, y que solo le bastaba con compartir su dirección para que Yuuji llegara al lugar con su credencial de policía y el arma personal que todos ellos tenían. Kozume envió su ubicación y agregó que necesitaría también un automóvil, una pala y una bolsa grande de evidencia, Tetsurou le preguntó qué tan grande debía ser la bolsa, y Kenma le contestó que debía caer un niño dentro; Kuroo bromeó preguntándole si pensaba descuartizar a alguien y enterrarlo en una bolsa, a lo que Kozume le contestó que ganas no le faltaban después de lo que vio.

De cualquier forma solo le restaba esperar, por lo que tomó unas cuantas bebidas y fue hasta la mesa de centro, allí todos se sirvieron algo de soda, Kenma ya no habló, así que Hinata y Yamaguchi trataban de sacar temas de conversación. Aunque no estuviera haciendo nada, todos ahí pensaban que Kozume estaba actuando algo extraño, Tadashi esperaba escuchar preguntas sobre su problema, sobre el tipo que lo acosaba o al menos alguna sobre sus amistades, pero solo encontraba indiferencia por parte del médium.

Shouyou le preguntó en voz baja a Kenma que era lo que ocurría, este solo respondió que ya lo había resuelto todo; eso sorprendió a su novio, se imaginaba que sería mucho más difícil dar con el culpable, aunque se seguía preguntando si realmente era quien creía que era. Luego de media hora alguien tocó la puerta, Tadashi se levantó de su asiento para ver de quien se trataba; al abrirla, se topó con un chico alto muy guapo, de cabello teñido de rubio y ojos color miel, vestido con ropa casual pero enseñando una credencial de policía.

-Buenas tardes, soy el oficial Yuuji Terushima - dijo Yuuji para presentarse, entonces enfocó mejor su mirada en quien le había abierto la puerta y se mostró gratamente sorprendido - no puede ser ¿Eres ya sabes quién?

-Buenas tardes oficial ¿Necesita algo?... - preguntó Yamaguchi, incomodo porque el policía parecía mirarlo de forma pervertida; después de mirarlo de arriba a abajo Terushima apoyó su brazo en el marco de la puerta y tomó una actitud seductora.

-¿Cuál es tu nombre pecas? Ya sabes, el nombre real, no el artístico - pronunció Yuuji queriendo ligar con él, pero Tadashi palideció al entender que uno de los tipos que veía sus shows logró dar con su dirección.

-Tadashi Yamaguchi… - respondió con temor, Terushima no dejaba de mirar todo su cuerpo sin disimular cuanto lo deseaba, Yamaguchi se encogió incomodo - ¿Necesita algo oficial?

-Un amigo me dijo que viniera a esta dirección, pero que le den, mi tiempo vale oro en estos momentos… ¿Estás soltero? - le preguntó Yuuji, Tadashi dio un paso atrás.

-Deja de perder el tiempo y entra - dijo Kenma, entonces Terushima se irguió y entró acatando la orden.

-Buenas tardes, soy el oficial Yuuji Terushima, háganme el favor de entregarme sus identificaciones - Yuuji recitó su discurso aprendido, pero Kozume con impaciencia señaló a Shimada.

-Ese es - pronunció Kenma, entonces Terushima se acercó amenazante a Makoto y Yamaguchi se alarmó.

-Buenas tardes oficial ¿En qué podemos ayudarlo? - preguntó Shimada nervioso y cortés, pero Yuuji hizo caso omiso y retiró unas esposas para Makoto.

-En nombre de la ley, queda arrestado - dijo Yuuji mientras tomaba por la fuerza los brazos de Shimada para esposarlo; Tadashi se apresuró para llegar a su lado y le tomó firmemente el hombro al policía sin miedo alguno.

-¡¿Qué está haciendo?! - exclamó Yamaguchi enfurecido, Terushima se quedó mudo cuando le agarró el hombro con tanta fuerza, pensaba continuar su frase de "tiene derecho a guardar silencio", pero no se esperaba ver a su "estrella" tan molesto.

-Yuuji, lleva a este hombre al auto, por favor ve con ellos Shouyou - ordenó Kozume ante el desconcierto de Tadashi y Hinata.

-¿Qué estás haciendo Kenma? - preguntó Shouyou en voz baja.

-Lo sabrás pronto - respondió Kenma, Yamaguchi tenía los ojos húmedos y una expresión de rabia y confusión.

-¿Qué pretenden todos ustedes? - les preguntó Tadashi, luego Yuuji comenzó a llevarse a Shimada a tirones - ¡Basta!

-Oficial por favor, exijo saber por qué se me está arrestando - pronunció Makoto con nerviosismo.

-Crueldad animal - dijo Kozume en voz alta, Shimada lo miró hacia atrás y poco a poco fue tornándose más pálido.

-No sé de qué habla… - susurró dubitativo Makoto, pero solo hallaba una mirada acusativa y llena de desprecio en el médium.

-Llévatelo y espérame, te guiaré en mi moto hasta el lugar - le ordenó Kenma a Terushima, este solo asintió sin palabras y prosiguió con lo que estaba haciendo, sin embargo Yamaguchi no lo soltaba y lo jalaba hacia atrás para evitar que se llevara a Shimada.

-¡Deténgase! - exclamó Tadashi con furia, nunca nadie, ni siquiera Makoto, lo habían visto así de enojado; como Yuuji se resistía a su agarre, Yamaguchi recurrió a darle puñetazos en el hombro y la espalda con su mano libre, hecho una fiera - ¡Esto es ilegal! ¡No tienen pruebas de nada! - gritó mientras soltaba golpes y seguía jalando hacia él, hasta que Kenma le agarró firmemente el brazo y lo tiró hacia atrás para que dejase a Terushima en paz.

-Si las tenemos - le dijo mirándolo a los ojos, Tadashi lo miró lleno de confusión y comenzó a temblar.

-Me lastimas... - susurró Yamaguchi, pero Kozume no lo soltó, en vez de eso volvió a dar un tirón para mantenerlo a su lado.

-Apresúrense - ordenó Kenma con impaciencia, Yamaguchi no entendía nada y estaba muy asustado, creía que Kozume estaba allí para ayudarlo, pero todo lo que estaba pasando le estaba haciendo daño.

-Kenma, lo estás lastimando - dijo Hinata preocupado por Tadashi, en ese rato Yuuji ya había llegado a su automóvil con Shimada.

-¡Chibi chan, apresúrate! - gritó Terushima, Shouyou no sabía qué hacer.

-Ve, yo me encargaré - dijo Kenma, entonces Hinata con resignación dio la vuelta para irse.

-Solo, trátalo bien ¿Está bien? - le pidió Shouyou mientras se iba al vehículo.

-Vamos - le dijo Kozume a Yamaguchi, este temblaba asustado y molesto.

-¿Qué está pasando Kozume san? - le preguntó Tadashi, mas Kenma no respondió, solo tiró de su brazo para llevarlo a su motocicleta.

-Lo sabrás cuando lleguemos allá - pronunció Kozume, Yamaguchi tenía ganas de llorar, pero parecía como si Kenma fuese más fuerte que él, y no podía defenderse ni negarse, porque de todos modos, no podía quedarse en casa si se estaban llevando a Makoto lejos.

Kenma llevó a Tadashi hasta su moto, retiró la cuerda de seguridad y la guardó rápidamente, luego le ordenó a Yamaguchi que se sentara detrás de él, pero Tadashi se veía muy asustado, así que le costó aceptar su petición; sin embargo no tenía opción, por lo cual se subió detrás de Kozume y se sujetó de su cintura, Kenma le entregó el casco de Hinata y Tadashi se lo colocó. Una vez listos, el médium echó a andar el vehículo y salió a toda velocidad, Yamaguchi gritó y se sujetó con más fuerzas, a esa velocidad no podría saltar de la motocicleta así que definitivamente estaba a merced de cualquier ocurrencia de Kozume.

La moto guió a Terushima por casi toda la ciudad, el parque Komine estaba al extremo oeste de Tokio, lejos de todo; a medida que se acercaban Makoto iba haciéndose más y más pálido, Hinata lo observaba, y empezaba a entender todo lo que estaba haciendo Kenma, puesto que solo bastaba con ver la expresión de desesperación en Shimada para saber qué era lo que había visto su novio. Al llegar al parque, Kozume estacionó la moto y Tadashi miró el cielo, aún no atardecía, sin embargo era bastante tarde y estar en ese lugar lejano lo haría retrasarse para llegar al trabajo, todo en ese día lo estaba contrariando y asustando, no entendía porque estaban en ese boscoso lugar, pero empezaba a tener miedo de Kenma.

Yuuji bajó de su auto y tomó su arma de servicio para forzar a Makoto a andar siguiendo los pasos de Kozume, Yamaguchi observó aquella arma y se sintió aun mas perdido y atemorizado, y Shouyou retiró la pala y la bolsa de la cajuela, para después rascarse la cabeza incómodo y apenado por estar haciendo pasar a Tadashi por una situación como esa. Kenma no se detenía a mirarlos, solo subía por unos escalones de madera clavados en la tierra, los hizo adentrarse varios kilómetros hacia adentro, hasta detenerse en una parte del camino, solo para meterse entre los árboles, sacándolos del sendero para llegar al punto exacto donde el ritual fue realizado.

Tuvieron que caminar demasiado, Hinata iba marcando puntos de referencia con un marcador que traía en el bolsillo por el temor de perderse; más temprano que tarde llegaron a los pies de un árbol, Kozume se detuvo y le pidió a su novio que le entregara la pala; Shimada estaba helado y sudaba completamente acorralado mientras el médium excavaba en el lugar del ritual. Era un ejercicio al cual no estaba acostumbrado, así que en un momento Yuuji le quitó la pala y cavó por sí mismo para acelerar el proceso; hasta que al fin dio con algo, era un bulto de pelos llenos de tierra y gusanos blancos que entraban y salían de la piel carcomida de un animal.

Terushima levantó con la pala el cuerpo decapitado del perro y lo dejó en la superficie ante los horrorizados ojos de Shouyou, Yamaguchi y Makoto; solo faltaba la cabeza, por lo que Kenma le pidió que hiciera más grande el agujero hacia los lados, de esa forma encontraron una cabeza de perro en iguales condiciones. Kenma se colocó unos guantes que estaban dentro de la bolsa de evidencia, y sin tapujos tomó el cuerpo y la cabeza en estado de descomposición para ponerlos dentro; los demás estaban en shock, sobre todo Shimada y Tadashi, pero por razones muy distintas.

-Ni para hacer rituales prohibidos eres inteligente ¿No salía en ese libro la consecuencia de no conservar el cuerpo del perro en buen estado? - cuestionó Kozume cerrando la bolsa, Makoto tenía un nudo en la garganta.

-Aquí se realizó el ritual del inugami, para hacerlo, se debe torturar a un perro por algunos días hasta cercenar su cabeza recitando unas palabras para asegurar la total obediencia del espíritu; el ritual fue ejecutado por un inugami mochi, que en este caso es Shimada san - trató de explicarle Hinata a los presentes, Yamaguchi miraba al perro cubriendo su boca con las dos manos, con una mezcla de asco, tristeza y desconcierto.

-¿Qué es todo esto?... - se preguntó Tadashi con los ojos llorosos, Makoto tenía las venas frías y no era capaz de decir nada en su defensa; se sintió mucho más atrapado cuando Kenma lo apuntó de forma acusadora.

-En preparatoria viste a Tadashi con su antiguo novio, su cabello era rubio ¿Me equivoco? - preguntó Kozume sin dejar de apuntar a Shimada, y tanto él cómo Yamaguchi abrieron los ojos anonadados.

-Eso no es… - pronunció Makoto sin ser capaz de terminar su frase por el shock.

-¿Cierto? Claro que lo es, desde ese día te obsesionaste con tener lo mismo de él, pero nunca pudiste - aseguró el médium, Shimada comenzó a llorar de impotencia, no entendía como ese tipo podía saber cosas tan privadas de él; Tadashi se compadeció al verlo llorar y se colocó delante de él para tratar de protegerlo de alguna forma.

-Esto no puede ser verdad, he vivido muchos años con Shimada san y nunca me ha hecho nada extraño, nosotros jamás hemos tenido ese tipo de relación - dijo Yamaguchi con la voz temblorosa y angustiada; Kenma podía ver como el aura de Makoto se oscurecía cuando escuchaba decir a Tadashi que jamás llegaron a nada.

-El hecho de que no se haya propasado contigo no significa que no lo deseara, incluso ahora, te está odiando por decir que su relación nunca fue lo que él quiso - pronunció Kozume, Shimada derramó más lágrimas de enojo y vergüenza.

-Eso no es cierto, Shimada san no me odia, siempre me ha apoyado, siempre ha estado conmigo. Estás equivocado - afirmó Yamaguchi, molesto y triste por toda esa retorcida situación.

-Tu eres el equivocado, no te das cuenta de cómo te ha usado, de que no te ama tanto como tú lo amas a él ¿Quién que diga amar a alguien lo maldice para provocarle la muerte? - cuestionó Kenma, Yamaguchi sollozó y se secó las lágrimas con su manga, Shimada agachó la cabeza avergonzado e incómodo, intentando evitar mirar a su antiguo alumno.

-Debe haber algún error, alguien quiere inculparlo, tal vez es Tendou el responsable de esta confusión - teorizaba Tadashi con nerviosismo y desdicha, pero Kozume lo miraba con reproche, y Hinata con lástima.

-Yamaguchi san, Kenma tiene visiones que lo ayudan a saber algunas cosas sobre otras personas, todo lo que dice es verdad. Sé que es doloroso, pero tienes que aceptarlo - le explicó Shouyou tocando su hombro, pero Yamaguchi lloró más y se secó las lágrimas sin creer en lo que le decían.

-No tiene sentido... esto lo hizo alguien que me odia, alguien malo, no Shimada san... - dijo Tadashi sollozando, Makoto volteó la cabeza hacia otro lado, quería tener sus manos libres para cubrirse los oídos y bloquear el sonido de esos sollozos que lo torturaban.

-Es suficiente, aunque no lo quieras aceptar, aquí tenemos la prueba de lo que hizo para maldecirte, aun si lo sigues defendiendo, si él se niega a quitarte esa maldición, se le encerrará por maltrato animal - amenazó Kozume, Shimada apretó los labios y Yamaguchi cubrió su boca llorando y temblando.

-Kenma basta, no seas tan duro… - le pidió Hinata, veía con tristeza la expresión de decepción y rabia en su novio, entendía que para él era aún más difícil controlar la ira en contra de Makoto después de haberlo visto hacer un ritual así en su visión; mas también miraba con lástima y compasión a Tadashi, que estaba confundido y asustado.

-No puede ser... él es mi amigo, él me ayudó, fue el único que lo hizo... esto no puede ser verdad… - susurraba Yamaguchi cayendo de rodillas, cubriendo su boca para no dejar ir sus sollozos más altos.

-Yamaguchi… - le llamó Shimada con un hilo de voz - no lo escuches…

-No te atrevas a hacerte la víctima - le espetó Kenma, Makoto agachó la cabeza asustado - siempre lo despreciaste por trabajar en un burdel, por hacerlo con otros hombres ¿Pero qué esperabas? Jamás le dijiste lo que pensabas. Aunque en retrospectiva le hiciste un favor, no merece estar con alguien que no sabe que es el amor - pronunciaba Kozume con desprecio.

-¡Kozume san! - exclamó Tadashi con molestia, pero muy inseguro de lo que en realidad creía - por favor dime que no es verdad… que puede ser un error, porque, solo así valdrá la pena todo lo que he hecho… por favor, no quiero que sea en vano…

-Yamaguchi san… - susurró Hinata mientras se arrodillaba para abrazarlo.

-Makoto - dijo Kenma acercándose a Shimada de forma amenazante - ya se acabó todo, esta misma noche le dirás a tu inugami que deje en paz a Tadashi, y que le quite tu enfermedad.

-No puedo hacerlo… - respondió Makoto, y Kozume clavó sus ojos iracundos en él - una vez que le pides un deseo, lo intenta hasta conseguirlo. Le pedí que le traspasara todo el EPOC a Tadashi, pero no me atreví a desear que se llevara el cáncer también… - confesó Shimada, entonces Yamaguchi levantó la cabeza y se quedó en blanco, sin poder reaccionar a lo que estaba escuchando.

-¿Qué pensabas hacer? Creí que querías que él muriera en tu lugar - pronunció Kenma confundido, hasta que logró entenderlo por cuenta propia - querías morir con él…

-No puedo deshacer lo que hice, solo puedo jurar que no le ordenaré traspasarle el cáncer… es lo único que puedo hacer, lo juro - decía Makoto con temor, Kozume apretó la mandíbula y los puños, mientras Tadashi comenzaba a escuchar todo con un pitido de fondo.

-Entonces ordénale que se vaya al otro mundo y no vuelva, no quiero que le hagas daño a nadie más. De lo contrario, pasarás tus últimos días en la cárcel - lo amenazó Kenma, Shimada asintió avergonzado, entonces Kozume le hizo una seña a Terushima, que escuchaba todo con un nudo en la garganta, para que soltara las esposas de Makoto.

-Shimada san… - susurró Yamaguchi, seguía escuchando todo de forma lejana y sus ojos brillaban llenos de lágrimas.

-Es cierto, Yamaguchi… Yo lo hice - reconoció Shimada frente a su antiguo alumno, por primera vez en todo el día Kenma podía ver que su aura oscura se atenuaba levemente, pues al ver como la expresión pasmada de Tadashi se transformaba lentamente a una devastada y llena de lágrimas, Makoto sintió después de mucho tiempo consumido por el odio que lo que había hecho era un grave error.

-Yamaguchi san, por favor mírame, no lo mires a él - le pidió Hinata en voz baja, pero Yamaguchi no podía oírlo, todo en él, su mundo, sus metas, su motivación, incluyendo su sueño más imposible, se estaba derrumbando por completo. Shouyou intentaba reanimarlo, pero parecía muerto - por favor Yamaguchi san, no te pongas así, todo se va a solucionar, te juro que todo se va a solucionar…

-Yuuji, lleva a Makoto a su casa y empaca todas las cosas de Tadashi, se alojará en mi departamento mientras esté sin hogar - le pidió Kozume a Terushima, pero Hinata lo miró muy serio.

-No, Yamaguchi san se quedará conmigo hoy - dijo Shouyou.

-Shouyou, ya hablamos de esto.

-Eso no me importa ya, quiero que se quede conmigo, no estará cómodo contigo - explicó Hinata, Kenma abrió los ojos, sorprendido de escuchar a su pareja hablándole así; sabía que lo merecía por haber sido tan frio, pero no podía imaginar otra manera de manejar esa situación.

-¿No podría quedarse conmigo? - sugirió Yuuji, aunque todos lo miraron con fastidio - No verdad…

-Kozume san… yo, quisiera quedarme con una amiga hoy… - susurró Tadashi mirando hacia abajo con sus ojos muertos.

-Donde te sientas más cómodo - respondió Kenma, entonces Yamaguchi se levantó sin mirar a nadie y comenzó a caminar - ¿A dónde vas? - preguntó Kenma, pero Yamaguchi no se detuvo a darle explicaciones, solo se alejaba abrazando su propio cuerpo, caminando sin fuerzas y con la misma sensación de comezón en la garganta e inflamación en los pulmones.

-Al trabajo…

Cuando anocheció Kozume seguía mandándole mensajes a Tadashi con arrepentimiento y preocupación, Yamaguchi solo leyó unos pocos donde le decía que Terushima le entregaría sus maletas después de la función con dinero para cualquier cosa, también leyó unas disculpas de Kenma por haber sido tan insensible con él, sin embargo nada parecía llenarlo, aunque aceptara sus disculpas, aunque entendiera que todo lo que hizo fue para salvarlo de la maldición, no podía sentirse bien. Su taxi lo había dejado a seis cuadras del burdel, la noche era muy fría y eso le hacía pensar que la enfermedad que había adquirido gracias al inugami solo empeoraría, hasta matarlo.

Siempre quiso bailar, tal vez el table dance no era lo que se esperaba, pero al menos le permitía practicar coreografías y ejercitar su cuerpo; no obstante nunca creyó que algo en su salud haría más difícil cumplir sus sueños, si le hubiesen preguntado a su yo de 10 años como imaginaba su futura vida, no habría respondido que la pasaría lejos de su familia, desnudándose frente a un público, y perdiéndola antes de los 30. Y si le hubiesen preguntado a su yo de 20 años como imaginaba su futuro, habría dicho que se esforzaría hasta el último aliento para salvar la vida de quien salvó la suya, sin importar lo que tuviera que hacer.

Pero nada de eso importaba ya, ya no tenía un objetivo más importante que un tonto sueño, ya no tenía un hogar al cual volver ni una familia con la cual pasar la noche, solo tenía un trabajo por el cual todo el mundo lo despreciaba, pero que era lo único seguro en su vida. En esos momentos se preguntaba porque su corazón seguía tan preocupado por la salud de Shimada, seguía cuestionándose que haría él ahora que no estaría a su lado, de donde sacaría el dinero, con quien viviría, si acaso podría seguir el tratamiento, si viviría tanto como él esperaba que viviera.

Desde que sus padres lo abandonaron, Tadashi soñaba con cuidar para siempre a la persona que lo acogió en su hogar, el amor le parecía más importante que ser un bailarín profesional, pero él carecía de amor, él deseaba encontrar amor en cualquier persona aunque estos nunca lo retribuyeran de la misma manera. Lo peor era que aún le costaba asimilar que quien más amaba fue quien más daño le había causado, y no podía entender el porqué, ni que había hecho mal, solo sabía que estaba solo.

Tsukishima estaba caminando al otro lado de la calle, parecía como si lo estuviera esperando, sin embargo él no se detuvo a verlo, solo quería refugiarse del frio para poder llorar a solas. Kei al ver que no se tomó la molestia de mirarlo, cruzó la calle corriendo para detenerlo, convencido de que lo había ignorado intencionalmente.

-Oye, tengo que hablar contigo - dijo Tsukishima, Yamaguchi volteó a verlo, tenía los parpados hinchados y las corneas rojas por las lágrimas - ¿Qué te pasó? ¿Estuviste llorando?

-Tsuki, tengo que ir a trabajar, por favor di lo que quieras decir…

-Responde ¿Estabas llorando? - volvió a preguntar Kei, Tadashi solo asintió - lo sabía, no eres feliz en ese trabajo.

-Tsuki, no quiero discutir, solo déjame ir a trabajar - Yamaguchi volteó para irse, pero Tsukishima tomó su brazo y le dio la vuelta.

-No tienes porqué volver ahí, sé que odias desnudarte y bailar ¿Me equivoco?

-Déjame ir… le pidió Tadashi con la voz llena de angustia, mas Kei tomó su otro brazo y llevó su espalda hacia una pared para acorralarlo y tomarle la barbilla - no quiero…

-No es cierto - aseguró Tsukishima llevando su boca hacia los labios de Yamaguchi.

-Por favor, no quiero… - repitió Tadashi, pero Kei no hizo caso y lo besó sujetándole los brazos y posteriormente abrazando su espalda para arquearla hacia atrás mientras lo besaba profundamente, metiendo su lengua en su boca; Yamaguchi se movió un poco para soltarse - no quiero…

-Si quieres - pronunció Tsukishima antes de forzarlo una vez más a besarlo, sujetando su espalda y cabeza. Tadashi lloró mirando el cielo estrellado, en su cuerpo recordaba con anhelo su época de preparatoria cuando Tsuki lo besaba y tocaba siempre que estaban a solas; pero esa época ya no existía, Tsuki no era lo que él pensaba, Shimada tampoco era lo que él pensaba, y las cosas no podían ser como antes.

-No… no más… - rogó cuando Tsukishima soltó su boca para pasar a chupar su cuello y su hombro.

-Lo único que quieres es dinero ¿Verdad? - preguntó Kei mientras hacía muchos chupones en los hombros y clavículas de Yamaguchi, este abrió sus llorosos ojos al oírlo.

-Yo… - susurró con el alma rota, Tsukishima continuaba marcándolo y devorando posteriormente sus labios.

-Si es lo único que buscas de este trabajo, yo te lo puedo dar, y lo sabes - decía Kei mientras apretaba a Tadashi contra la pared, este lloro mirando las estrellas mientras Tsuki metía sus manos bajo su ropa para tocarlo como lo hacía cuando eran novios.

-Tsuki por favor, déjame ir…

-No. Te estoy ofreciendo más dinero del que podrías ganar en este lugar, podría pagar todo el tratamiento del profesor Shimada, podría comprarte todo lo que quieras, y llevarte a donde quieras, solo tienes que dejar este trabajo y quedarte en mi casa - ofrecía Tsukishima tocando todo el torso de Yamaguchi con sus manos.

-No quiero… entiéndelo…

-No seas orgulloso, es la mejor oportunidad para ti y Shimada sensei, mejor que cualquier trabajo que puedas conseguir sin estudios - dijo Kei con prepotencia, entonces Tadashi sollozó, logrando hacer que su ex novio se diera cuenta de lo que estaba haciendo.

-No puedes comprar el amor… - susurró Yamaguchi entre sollozos, luego Tsukishima dio un paso atrás y lo soltó, Tadashi abrazó su cuerpo llorando sin parar.

-Oye… - murmuró Kei, no estaba seguro de que decir para disculparse, aunque no necesitó decir nada, porque Yamaguchi dio un cuarto de vuelta para seguir su camino abrazándose a sí mismo - ¡Oye!

-Por favor, déjame solo…

Esa noche la estrella se vistió con un traje traslucido con brillantina y un parche en sus genitales, creaba la ilusión de estar desnudo cubriendo apenas una parte de él, su público adoraba verlo así, sin embargo esa noche algo andaba mal con la estrella. Si bien su coreografía seguía siendo impecable, y sus movimientos muy sensuales y ardientes, no pasó desapercibido en la audiencia su maquillaje corrido por las lágrimas que no dejaban de fluir incluso en medio del baile.

Era muy incómodo para ellos disfrutar como una persona se exhibía llorando desconsolado y sin esperanza, gran parte de ellos se imaginaba a Yamaguchi y sus compañeros como muñecos dispuestos a ser fornicados por cualquiera de ellos, por eso, para nadie fue agradable ese choque de realidad. Tadashi odiaba decepcionarlos, pero no recibía abucheos, al menos eso era bueno, porque el resto de su vida, el dolor en su corazón y la perdida de sus sueños, solo lo hacían sentir perdido, hundido cada vez más en ese pozo sin amor.

Y él deseaba mucho amor.