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¡Wow! No pensé que un Mystwalker tendría tanto apoyo… QwQ Así que bueno, para agradecer y atendiendo a la petición de la mayoría les dejo un segundo cap y así sería un Two Shot fluffero *w*/ ¡Gracias mil por su apoyo! TTuTT *shora*.
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Disclaimer: Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima. Basada en especulación del Mashiverse, años después de lo ocurrido en Édolas. La miel hecha letras es totalmente mía.
Referencias De Lectura:
Narración.
«Pensamientos»
Diálogo.
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Once Upon A Kingdom
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[ I I ]
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With An Honest Heart
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Las semanas habían pasado desde su confesión mutua.
Sin embargo mucho no había cambiado entre ellos dos.
Una vez que sus instintos y sus sentimientos expuestos dejaron de ser los que guiaban sus acciones la mujer de cabellera de fuego se separó de él, puso su mano sobre sus propios labios y negó asustada y confundida antes de dejarlo solo y sin una verdadera respuesta.
Ella no se permitió aceptar el amor que le ofrecían.
El golpe para el joven rey fue duro, mas no inesperado. Conocía suficientemente bien a su Knightwalker para tener claro de antemano que eso no podría ser así de fácil, ella llevaba muchas penas y culpas encima como para permitirse ceder ante algo como el amor, y él lo entendía, porque de cierta manera él tuvo que lidiar con esas dudas y miedos desde mucho antes de su vuelta a Édolas y por eso tenía las cosas claras.
Mantendría sus sentimientos.
Pero no la presionaría.
Y por ello, aún ahora luego de tantos días posteriores a esa tarde en la atalaya, a ese beso que removió todo su mundo, a ese intercambio de ambas partes, el joven Rey Jellal mantenía su esperanza, una que se alimentaba de pequeños ―casi imperceptibles― cambios de ella para con él.
Ya no rehuía su mirada.
Su tono era formal, pero no frío.
Ya no podía ocultar su nerviosismo cuando él se le acercaba.
Pero eso solo lo notaba el azulado, para los demás la comandante en jefe Knightwalker seguía siendo la misma mujer estricta y obsesiva de los entrenamientos que se preocupaba todo el día por el reino y que si era necesario se enfrentaba al Nuevo Consejo y al mismo Rey en un tú a tú casi mortífero.
Aunque era rara la ocasión en la que el punto de vista de ella y del Rey no coincidían.
Generalmente discrepaban cuando la seguridad de él estaba en peligro.
Y si eso ocurría, ella se enfrentaba a quien fuese que atentara contra su vida.
―Absurdo ―fue la única palabra que utilizó la Comandante en Jefe para describir el plan que había propuesto uno de los miembros del Nuevo Consejo interrumpiendo la reunión nocturna del Gabinete Primero del Rey. Por supuesto, la rápida negativa de la mujer solo logró que la eminente figura de Lord Higdrin frunciera el ceño ofendido.
―¿Acaso puedo saber por qué razón desecha así la idea que he propuesto, Knightwalker? ―alzó una canosa ceja y puso las manos sobre la mesa en actitud firme―. Esto es un plan para el bienestar de Édolas. ¿Cómo puede ser que la descarte tan fácil? ¿¡Quién se cree que es usted!?
―Tal vez no debería de olvidar agregar mi título a mi apellido ya de por sí noble, así sabría que soy la Comandante en Jefe del ejército real, y como Comandante en Jefe es mi deber exponer los puntos débiles de las estrategias propuestas ante el Rey ―miró a Jellal rápidamente pero este mantuvo la tranquilidad completa en su rostro, algo que la molestaba en cierta manera porque sentía que Jellal no se daba la importancia merecida―. Proponer que sea el mismo Rey quien se encargue de averiguar sobre el supuesto plan de asesinato que recae sobre él tiene tantos puntos débiles que me resulta risible que me pida las razones por las que le llamo absurdo ―la pelirroja deslizó la carpeta que tenía frente ella hacia adelante y el miembro del Nuevo Consejo le dirigió una mirada avinagrada―. ¿Podemos cambiar el tema ahora?
―¡Esas no son razones! ―el hombre, quien aún mantenía la espalda recta a pesar de la edad se levantó enojado de la silla que le había ofrecido el mismo Rey al llegar, él ya conocía a Knightwalker desde el reinado del Rey Fausto, pero ella nunca había tenido injerencia en los asuntos del Rey por lo que como miembro del viejo consejo jamás necesitó de su aprobación en alguna propuesta, pero desde la caída de Fausto las cosas se venían haciendo diferente y nunca pensó que a él también ella le intentaría pasar por encima―. Usted solo actúa como una déspota ante cada moción propuesta por el Consejo.
Sugarboy y Hughes soltaron un bufido al mismo tiempo.
Últimamente solía pasar lo mismo.
El Rey comenzó a leer la carpeta que Coco le pasó y dejó que las cosas siguieran su cauce.
―Razón uno ―Erza levantó su dedo índice―, pedir al destinatario de una amenaza de muerte averiguar sobre la misma lo convierte en victima fácil de la susodicha amenaza.
―Eso es básico ―soltó Sugarboy en tono burlón y se ganó una mirada molesta de Higdrin.
―Razón dos ―continuó Erza, levantando un segundo dedo y atrayendo de nuevo la atención del anciano sobre ella―, el Rey tiene cosas más importantes que ocuparse, en especial ahora que los acuerdos comerciales con el reino Raijin están a punto de renegociarse y ahora estamos en una posición más ventajosa que hace seis años que se negoció y por tanto podremos obtener más beneficios.
―El Nuevo Consejo puede encargarse de eso ―el anciano volvió a sentarse al darse cuenta que su posición en pie lo hacia parecer un hombre irracional frente a la calma fría con la que le hablaba la mujer.
―Los tratados y acuerdos comerciales entre reinos siempre son de total incumbencia del Rey ―refutó Coco con cortesía―, por supuesto se discutirán con el Nuevo Consejo antes de presentarlos ante la Asamblea de Ciudadanos para obtener su opinión, pero de ninguna manera se puede apartar al líder del Reino de ello.
―Pero… ―el hombre bajó la cabeza un poco avergonzado, no era posible que una mocosa ―como consideraban a Coco a pesar de su veintena― le estuviese aleccionando sobre asuntos del Reino.
―Y tercero ―Erza elevó un tercer dedo antes de colocar su palma sobre la mesa con firmeza―, el deber del Rey es proteger el Reino, y el nuestro es proteger al Rey para que cumpla ese cometido. Sea dicho esto, insto en continuar con otro asunto realmente relevante.
―¡Esto es relevante! ―el hombre golpeó la mesa con la mano―. No sabemos nada de quienes enviaron la amenaza, sin embargo lograron infiltrarse lo suficiente como para dejar la nota en donde el Rey la encontró, además, nuestro Rey no es uno ordinario, si alguien sabe sobre defenderse, ocultarse ―sonrió irónico― y pasar desapercibido, es él. Lo hizo durante mucho tiempo, según recuerdo.
Jellal levantó la mirada de la hoja que leía pero solo para observar la expresión en el rostro de Erza
Ella sonreía de lado.
Sugarboy alejó un poco su silla de la mujer junto a él.
―Le diré lo mismo que se les instruye a los nuevos reclutas en su primer día de entrenamiento ―la Comandante en Jefe no solía tolerar que utilizaran la ausencia de Jellal en Édolas durante el reinado de Fausto para presionarlo con culpa a tomar alguna decisión, algo muy usual entre la mayoría de los miembros del consejo a pesar de todos los años y sucesos transcurridos tras tal evento―, si arriesgamos al Rey sería lo mismo que ceder el Reino de buena gana, no creo que usted quiera dejar el Reino en bandeja de plata a sus enemigos ¿o me equivoco? ―entrecerró la mirada― ¿Quiere ver usted a Édolas en caos? ―Higdrin negó ofendido por la acusación implícita―. No sé si no se da cuenta, pero su posición obcecada en arriesgar a nuestro monarca está casi rayando en la necedad. No permitiré que Édolas vuelva al caos, lo que ocurrirá si perdemos a nuestro líder ―declaró tan seriamente que los labios formaron una fina línea conteniendo el enojo.
Jellal volvió su vista al documento frente a él.
Una sonrisa imperceptible se formó en sus labios.
―¿Es caos lo que quiere? ―volvió a interrogar la pelirroja al solo recibir una mirada mortífera del miembro del consejo.
―¡Que yo recuerde la última vez que Édolas estuvo en caos el Rey y usted estuvieron involucrados! ―soltó lleno de ira incapaz de detenerse y Erza soltó un bufido al escuchar de nuevo esas acusaciones―. ¡Usted no es más que una hipócrita que se aprovecha de su antigua posición de noble para librarse del castigo que debió serle impuesto por contribuir con la escoria de Fausto y casi destruir a la nación más poderosa conocida!
Jellal tensó la mandíbula dispuesto a dejar claro varias cosas.
Pero no pudo expresar su sentir por lo dicho por el consejero puesto que la risa sardónica de su Comandante en Jefe lo detuvo.
―Vaya ―la mujer se cruzó de brazos bajo el pecho luego de reír―. ¿Hasta cuándo seguirán usando eso en mi contra? ―soltó un par de chasquidos burlones con la lengua―. Lo que hice no fue muy diferente a lo que ustedes hicieron al cruzarse de brazos y darles su autoridad completa al antiguo rey Fausto ―lo miró con tranquilidad―. Al menos yo tuve las agallas para actuar por lo que creí mejor para el reino, ¿qué hizo usted, Lord Higdrin? ―Erza se puso de pie ante la falta de respuesta del consejero, colocó una mano sobre la mesa y se reclinó de manera amenazante―. ¿No lo recuerda? ―volvió a sonreír de lado sacando escalofríos a Sugarboy y a Hughes por saber lo que conllevaba esa expresión en ella―. Pues déjeme aclararle la mente, usted cedió su voto y autoridad al Rey Fausto a cambió de una "probable" reserva mágica ilimitada de ser exitoso el plan para apoderarnos de la magia de Earthland ―puntualizó las comillas con un gesto de su mano libre―, y si no recuerdo mal usted no se sorprendió del secreto plan del antiguo Rey para eliminar a los exceeds, lo que me hace pensar que estaba más que de acuerdo con eso también. ¿Quiere hablar de personas culpables del caos en el que vivimos durante varios años? ―la comandante señaló toda la habitación―. Pues aquí tiene a varios, pero no se excluya, y si quiere seguir usando esa carta contra mi recuerde que yo también la puedo usar contra usted, ni tampoco olvide todo lo que he hecho por Édolas para reparar el mal que causé ¿Qué ha hecho usted para reparar su cobardía además de proponer absurdidades? Y no me mencione los bienes materiales que donó a la Corona para la restauración de Édolas, mi aporte económico fue el triple del suyo gracias a mi herencia y al título que mi familia ostentado por generaciones y que usted mencionó hace poco, y le aclaro, ese título aún es mío y tiene validez real.
Higdrig apartó la mirada con vergüenza.
La mirada de Jellal se llenó de orgullo.
Era la primera vez que Erza se defendía sobre ese tema.
Siempre que alguien hablaba sobre la caída de Édolas, Erza bajaba la miraba y se limitaba a asentir o negar, muchas veces miembros del consejo lo usaron en su contra para tratar de salirse con las suyas, pero aunque ella no se defendía siempre terminaba ganando las discusiones, y en algunas ocasiones era escudada por Coco, Hughes, Sugarboy, un par de miembros del Nuevo Consejo y él, en menor medida, puesto que no quería lastimar el ego de la mujer.
Pero ahora parecía que eso ya no sería necesario.
―Su majestad ―habló el consejero totalmente irritado por no poder rebatir las palabras de la Comandante en Jefe―, pido permiso para retirarme.
―Cuando pida disculpas por su falta de respeto a la Comandante en Jefe Knightwalker ―su mirada era inusualmente oscura y amenazante―, podrá retirarse, de lo contrario entrará en falta grave y deberé tomar medidas drásticas ―Higdrin le miró atónito, y Erza hizo lo propio aunque mucho más disimulado.
Los otros tres en la habitación solo asintieron con una sonrisa en apoyo a su Rey.
―Mis disculpas, comandante en Jefe Knightwalker ―cedió el hombre, no había manera de librarse de esa advertencia, el Rey era reconocido por su usual calma, mas su accionar sutil en ocasiones causaba tanto temor como la violencia de la pelirroja―. No fue de mi intención poner en tela de dudas todo lo que ha hecho por Édolas hasta el día de hoy ―inclinó su cabeza de mala gana y se dio media vuelta.
―La comandante no ha aceptado las disculpas, Lord Higdrin ¿por qué se retira antes de recibirlas? ―lo detuvo Jellal con voz fría y Erza luchó por ocultar la sonrisa que quería aflorar en sus labios, no era propio de ella ―según la peli-escarlata― el alegrarse por ser defendida por alguien.
Aunque siempre le pasaba cuando eso ocurría.
Especialmente si era su Rey quien lo hacia.
―Mientras decida olvidar la absurda propuesta de arriesgar la vida de su Majestad, acepto las disculpas ―expuso Erza al ver la irritación creciente en el consejero.
―No volverá a ver mi propuesta, Comandante en Jefe, puedo asegurarlo ―respondió lo más tranquilo que pudo―. Sin duda ha tenido usted razón de rechazarla ―y él mismo se sorprendió de que esa parte fuese sincera.
―Bien pues ―la comandante se sentó de nuevo―, espero que la próxima vez su propuesta no nos lleve a tal discusión ―la mirada que le dirigió fue respetuosa―. Usted y yo cometimos errores en el pasado pero ahora ambos buscamos la prosperidad del reino, no me equivoco al decir que de verdad usted busca enmendarse. Respeto eso, Lord Higdrin, como también agradezco que haya sido el único en venir a proponer un plan de acción para salvaguardar la vida de nuestro monarca, además sus propuestas con respecto al sector salud son bastante interesantes, debería enfocarse más en ellas por el bien del Reino.
Todos, a excepción del Rey se sorprendieron de las palabras de la usualmente violenta mujer.
Puesto que para Jellal solo era la exteriorización del interior amable que ella solía esconder de los demás.
Poco a poco los otros veían lo que él había visto desde hacía demasiado tiempo.
―Yo… ―Higdrin carraspeó incomodo ante la muestra de confianza que le daba la comandante―. Gracias… ―y con un asentimiento de cabeza y el movimiento fluido de su túnica morada que lo asignaba como un miembro del Nuevo Consejo se retiró de la sala de reuniones.
―Eso sí que no me lo esperaba ―Sugarboy continuaba mirando atónito a la mujer― ¿Acaso te golpeaste en alguna de tus practicas salvajes, Spicy Girl?
La respuesta de Erza fue una mirada fría y una patada en la silla del capitán haciéndolo caer de espaldas y dándole así su respuesta.
Sí, ella era Erza.
―Capitán Sugarboy ―le llamó cuando se hubo levantado, el hombre le miró asustado en tanto se sobaba la cabeza―. Le colgaré de su escroto si vuelve a llamarme así.
Sí, definitivamente era Erza.
Sugarboy asintió, sin duda alguna ella cumpliría con esa amenaza, Hughes ahogó una carcajada, Coco se sonrojó mientras bostezaba y Jellal aprovechó la distracción para mirar con cariño y aprobación a su Comandante en Jefe.
Algo que ella captó.
Y la hizo sonrojarse.
Pero no desvió la mirada.
Y tampoco lo hizo él.
Un llamado a la puerta rompió el vínculo.
―Su majestad ―se escuchó la voz proveniente del artefacto de comunicación sobre la mesa―, se solicita la presencia de Hughes en la zona de entrenamiento, al parecer ha habido un altercado en la taberna Sabertooth y los involucrados pertenecen a su pelotón ―Erza miró al capitán solicitado con una ceja alzada pidiendo explicaciones y Hughes tragó grueso.
―Averiguaré lo sucedido de inmediato, Comandante en Jefe ―se levantó como un resorte― Capitán Sugarboy, ¿podría ayudarme con esto? Sé que usted es allegado al dueño de ese lugar y sería asombroso si podría ir a pedir su testimonio de lo ocurrido.
Sugarboy pensó por un momento sus opciones.
Admitía que no tenía ganas de salir tan de noche a hacer averiguaciones a la taberna, pero por otro lado era más peligroso quedarse allí con semejante amenaza sobre sus genitales.
Erza era sincera con sus amenazas.
―Majestad ―carraspeó intentando parecer profesional― ¿Necesita más de mi presencia?
―Puede retirarse, Capitán Sugarboy ―asintió Jellal―, solo nos queda un asunto por discutir y sé que la Comandante en Jefe y la Ministra Coco serán de gran ayuda para discutirlo.
―Entonces ―Sugarboy y Hughes hicieron una reverencia al monarca―, con su permiso.
―Capitán Hughes, Capitán Sugarboy ―los detuvo Erza y los mencionados se pusieron en posición de firme al mirarla―, para mañana espero un informe completo.
―Así será, Comandante en Jefe ―y con un asentimiento de cabeza salieron del salón de reuniones luego de que su Rey les permitiese salir a través de la puerta principal que solo se abría y cerraba con un comando de voz del monarca, un invento muy útil de Levy McGear.
La pequeña gran inventora de Fairy Tail.
Édolas podría ya no tener magia, pero tenía mucho más que ofrecer.
―Más casos de violencia esporádica ―la comandante rompió el silencio que dejaron los capitanes luego de leer la carpeta que el Rey le había pasado―. Definitivamente debemos prestar más atención a esto, no creo que sea solo alcohol lo que este incitando a tantos pleitos callejeros ―frunció el ceño.
―Pienso lo mismo ―contestó Jellal y Coco asintió―. Tal vez nos sea nada pero es mejor averiguar más. Veinte casos en menos de un mes no es una cifra normal aún cuando las Fiestas de Otoño se estén acercando.
―¿Utilizará a su círculo de espías, Majestad? ―preguntó Coco mientras archivaba los papeles.
―No, Crime Sorcière tendrá una misión mañana y esto requiere atención inmediata ―golpeteó la mesa con los dedos y luego observó a la comandante― ¿Alguna sugerencia, comandante?
―Rogue Érobos es uno de los mejores espías del reino ―informó de inmediato.
―Pues bien, ya tenemos al candidato ―Jellal apuntó el nombre en la hoja y colocó el sello real en el pergamino antes de entregárselo a Coco―. La misión podemos establecerla hoy mismo para entregarla mañana a primera hora.
Erza asintió y Coco ahogó un bostezo.
―Coco ―la jovencita se quitó las lágrimas de sueño que escaparon de sus ojos y miró al Rey apenada―, deberías irte a dormir, has estado muy ocupada por las nuevas normativas educativas que quieres postular en la nueva propuesta, sé que no has dormido casi nada últimamente, ya me lo han venido a comentar ―el Rey sonrió ante la pena acrecentada de la joven―. Los pupilos se preocupan por su maestra, especialmente si su maestra se queda dormida en el patio central.
―Y-yo… ―la chica trató de explicarse sin éxito, estaba tan cansada y abochornada que ni siquiera podía hacerlo.
―Además es notorio ―continuó ahora la comandante―, usualmente eres más participativa y bastante más animosa ―la joven se sonrojó más al notar la preocupación en el tono serio de Erza―. Si de verdad quieres avanzar con la propuesta educativa y a Édolas con ella, será mejor que no te sobre esfuerces.
―Hazle caso a la comandante Knightwalker ―instó Jellal con cara seria―, ella sabe acerca de sobre esfuerzo y no descansar apropiadamente.
Erza entrecerró los ojos al captar el reclamo escondido.
Coco sonrió al ver como esos dos se habían quedado mirando el uno al otro.
Ella podría estar cansada y ocupada en el último par de meses, pero había notada actitudes extrañas y nuevas entre la comandante y el monarca.
Y a causa de esas sospechas es que decidió retirarse.
―Entonces con su permiso ―la genuflexión con aire infantil en la joven hizo sonreír a los dos adultos quienes mantuvieron la expresión aún después de que Coco abandonase el salón de reuniones y aún después de que Erza escribiera la misión para el espía y Jellal la aprobase con el sello real.
Todo en silencio y con eficacia.
―¿No quedan más asuntos por hoy, Majestad? ―el tono profesional de la comandante rompió el silencio.
―No, éste era el último ―Jellal inclinó la cabeza y la miró con rostro concentrado― ¿Quiere usted hablarme de algún otro asunto?
Erza lo miró con sorpresa contenida.
Jellal siempre se daba cuenta de esas cosas y eso la hacia sentir bien y mal a partes iguales, era demasiado extraño para ella que alguien la conociese tanto, y no solo por el hecho de la confesión que ella le hiciese aquella tarde en su atalaya favorita.
Más que favorita, luego del beso.
«Beso…» su mente se desvió al recuerdo y de pronto sintió que sus mejillas se calentaban.
Erza frunció el ceño y culpó a su bufanda por el calor repentino.
―¿Comandante? ―la mujer parpadeó de nuevo para salir de su ensimismamiento y se topó con los ojos miel del Rey.
Tan gentiles como traviesos.
―S-sí ―la mujer de cabellera escarlata carraspeó―, en realidad quería preguntarle cuando se defenderá de las acusaciones que suelen hacer los del consejo cada vez que obtienen una negativa de usted o del Gabinete Primero ―la mirada entrecerrada de la mujer le indicó al monarca que más que pregunta era un reclamo.
―Porque lo que dicen es cierto ―contestó con simpleza.
―No es así, y usted lo sabe ―refutó molesta―, usted no huyó ni se escondió, estuvo batallando por Édolas aún cuando estaba lejos del reino, evitando que se corrompiera con la tan mal deseada magia ilimitada.
―¿Eso cree usted?
―Sé de primera mano que así fue, no tengo duda alguna ―respondió con completa honestidad― y sé que muchos del Nuevo Consejo, todo el Gabinete Primero y la mayoría del pueblo de Édolas piensa igual que yo.
―Entonces con eso me basta ―el Rey sonrió―, no puedo cambiar el pensar de los demás, me basta con cambiar el mío y tener el beneplácito y la confianza de los que me importan, hay cosas en el Reino a las que les debo prestar más atención que a lo que se dice o no se dice de mí.
Erza soltó un bufido.
A veces su rey le parecía demasiado benevolente.
Alguien debía hacer algo respecto a eso.
Pues bueno, ella se tomaría la misión de hacerle ver a esos necios la verdad sobre su monarca.
―¿Puedo yo hacerle una pregunta, comandante?
Erza asintió y al momento se arrepintió cuando vio al Rey quitarse su corona.
No iba a ser una pregunta de su Rey, sino de Jellal.
Se mordió la mejilla interiormente.
―¿Por qué hoy sí se defendió del ataque contra usted?
Erza le miró extrañada por la pregunta y a la vez se sorprendió de la realidad.
Ella se había defendido de las acusaciones de su pasado.
―Yo… ―su mirada vagó un momento por el rostro sereno de Jellal y luego negó―, no lo sé, me pareció lo correcto en ese momento ―bajó la mirada, la frustración en su rostro era evidente―. Sé que cometí muchos errores, pero no creo que sea justo que juzguen mis decisiones actuales con base a mis viejos errores, especialmente cuando a diario busco repararlos, a pesar de que sé que… ―su tono bajó hasta casi un susurro― yo no… podré repararlos todos.
―Hizo bien ―Jellal sonrió en aprobación―. Usted ya ha pagado mucho por esos errores y sé que seguirá pagando porque piensa que es lo correcto. Usted es así de honesta ―Erza negó y Jellal soltó un suspiro―. ¿No confía en mi palabra?
―No cuando la cuestión tiene que ver conmigo ―confesó sincera―, usted… suele ser parcial cuando se trata de mi ―el azulado se sonrojó pero no apartó la mirada.
―Que sea usted la persona en la que vuelco mis sentimientos no significa que no pueda ser neutral al juzgarla ―su voz tan segura logró que la comandante desviara la mirada―. Nunca olvide eso ―Jellal se puso de pie―. Bien, supongo que ambos deberíamos ir a descansar.
―¿Esa era la única pregunta que iba a hacerme? ―la peli-escarlata hundió sus uñas en las palmas de sus manos, de cierta manera el que Jellal no hubiese mencionado el tema del beso la sacaba de quicio y le hacia doler el pecho de una manera angustiante.
―Sí, era eso ¿qué otra cosa podría preguntarle?
―No lo sé… ―Erza iba a dejar pasar el tema pero al verlo tan tranquilo guardando todo se puso de pie molesta―. ¿Acaso se arrepiente del beso? ―soltó de manera repentina y volvió a sentarse con ímpetu en la hermosa silla de madera lacada a la derecha del Rey, su carácter al fin y al cabo solía ser tan explosivo como alguna vez lo había sido su lanza "Diez Mandamientos" en su forma "Explosion"― No ha mencionado nada sobre el tema desde… desde aquel día.
Jellal colocó los papeles recién ordenados sobre la mesa.
―¿Quiere usted hablar de eso?
―Yo… ―la mujer levantó su mano y se colocó un mechón de cabello tras la oreja―, no lo sé…
―Entonces no le preguntaré de algo que la incómoda ―el azulado volvió a tomar los papeles y los guardó en una carpeta―. Pero por si no se ha dado cuenta, hace un momento le reiteré mis sentimientos, le aseguró que no han cambiado en lo más mínimo.
―Majestad…
―Jellal, soy Jellal en este momento, al menos permítase eso… ―pidió con serenidad y eso logró poner más nerviosa a la mujer que estaba acostumbrada a las batallas, a las órdenes y a las exigencias pero no a la gentileza.
Y finalmente cedió.
Pero solo un poco.
―Jellal… ―observó la genuina sonrisa en el rostro del azulado y respiró hondo―, esa vez yo… revelé mucho de mi… ―él asintió―, y eso me resulta molesto, no me gusta sentirme de esa manera, expuesta…. Yo… ―cerró los ojos para controlarse y luego habló con su tono de negociadora―. Creo que es justo si conozco más de ti y de tu vida en Earthland….
Esta vez fue el turno del rey ―Jellal― de sorprenderse.
Nunca espero una petitoria así de ella.
De hecho el que lo tuteara ya lo había puesto bastante nervioso.
―¿Jellal? ―le miró con un ligero frunce en la nariz.
Señal inequívoca de que le molestaba no obtener respuesta.
―¿Cuándo? ―fue la contestación con nervios y entusiasmo mezclado del hombre.
―Si no estás muy cansado ―la mujer bajó la cabeza con nueva pena, cubriendo su rostro con su cabello para que Jellal no viese lo que le causaba la perspectiva de conocer más sobre él―, ahora mismo.
Lo siguiente que Erza escuchó fue la silla al lado de ella moverse para luego sentir la mano de Jellal alzándole el rostro, deslizando sus dedos por su cabello y colocándolo con delicadeza desesperante tras su oreja.
―Dime, Erza… ―su sonrisa gentil fue una caricia tan deliciosa como la de su pulgar recorriendo su mejilla― ¿Qué quieres saber de mí?
Y sin poder evitarlo, la comandante sonrió.
…Porque estaba por descubrir una nueva parte de su cuento favorito de príncipes y reinos muy lejanos…
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¿Reviews?
:DD Sus reviews animan a escribir, y hasta continuar One Shots xDD
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Aclaraciones:
Apellidos: Que yo recuerde el apellido de Levy no fue mencionado en la saga de Édolas, así que le he puesto McGear dado que está en el equipo Shadow Gear y en Édolas ella es bastante orgullosa de sí misma y no creo que dudase en ponerle parte de su apellido a su equipo. En cuanto a Rogue, Érobos es un dios griego primordial que personifica la oscuridad y la sombra.
Reino: Hago mención de un tal Reino Raijin, en Édolas no se menciona. ¿Adivinen quién vive en ese reino? :x
Taberna: La taberna Sabertooth en Édolas también es un invento, sin embargo ya la mencioné en otro fic basado en esa saga junto a sus dueños y a cosas que han ocurrido allí. xD
Rincón De La Escritora En Proceso:
Pues bueno, acá tienen una segunda parte. Gracias a sus comentarios que lograron que un One Shot se convirtiese en un Two Shot. xD.
Entendieron muy bien las personalidades de Erza y Jellal, acá van intercambiadas. xD Aunque siguen teniendo la esencia de los de Édolas, Erza también tenía complejo de mártir en Édolas, recuerden que se culpaba por no poder ayudar a sus amigos en la isla ni poder haber ayudado a Jellal, pero Fairy Tail logró que no cayera en un mal camino a diferencia de lo ocurrido con Knightwalker que se entregó a la causa de proteger su Reino pero ante un rey egoísta. Y Jellal también tiene complejo de salvador y protector en ambas versiones, por algo tomó el lugar de Erza y terminó manipulado. QwQ
En fin… ya me lié… xDD
Espero les haya gustado, no aseguro más caps de este fic. Navidad is coming y fics navideños con ella 7w7)r.
Agradecimientos:
A vosotras/os con cuenta os contesto por PM:
ShizuNight
Minsul6011
Bluewater14
Nymus
A vosotras/os sin cuenta os contesto por acá:
Guest: Es que las puestas de sol son bien románticas. 7w7)r Tu imaginación es muy buena. ¡Totalmente acertado! Sus personalidades fueron cambiadas, pero mantienen parte de su contraparte en Earthland. Erza sabe de lo que es capaz, y Jellal debe de tener cuidado con esas capacidades. xD Bueno, le agregué un segundo cap, pero drama telenovelero, no estoy segura, el drama no es lo mío. D: Gracias mil por leer y por comentar. Saludos y beshos. O3O/
PD: ¡GUAAAA! Dx No deberías de estar leyendo tan tarde… DDDx Espero que te haya ido bien en el examen. QwQ Ser loca y temeraria es genial 7v7)b
PD2: ASDASDASD Soy de la realeza. *-* xDDDDDDDDDDD
Lily Chan: Quién sabe qué le pasó a FF que no publicó vuestros comentarios U,U es un troll, pero demasiadas gracias no solo por leerlo, sino también por recomendarlo y además tomarte la molestia de volver a comentarlo, espero les haya gustado y si leen esta segunda parte espero también les guste. SI no mal recuerdo vos me pediste un Mystwalker en "Loving You" me alegra que lo leyeses. QwQ Y bueno, al parecer has obtenido otra complacencia ya que me has pedido conti. xD Gracias mil por leer y comentar, y también para tu amiga. Saludos y beshos. O3O/
Anuko50: No entendí lo de que el fic no tiene trama. xD Por eso incluí un pasado para Mystwalker y la razón de sus actos en la saga de Édolas DDDD: Tienes razón, Jellal es Jellal, Mystogan es Mystogan, Erza es Erza, Knightwalker es Knightwalker, Jerza es Jerza y Mystwalker es Mystwalker… estoy totalmente de acuerdo contigo. U-U Pero todos están bien buenos. 7w7)r xD Gracias mil por leer. NwN/ Beshos. O3O
BlueMoonDaughter: ¡Sí! *w* Hace tiempo quería escribir MW pero no me atrevía, pero había que darle amor que casi no hay MW. QwQ También creo que Édolas debería aparecer en el manga. U,U Has entendido lo que quise decir con Erza K. Sí, ella sería parte del club de la Culpa, junto a Jellal. xDDDD El pelo escarlata es el fetiche de todos los hombres llamados Jellal. :x ―yo no te lo conté―. Jellal sin culpa definitivamente sería más directo. xD Si no hubiese culpa en Jellal Earthland el Jerza tendría hijos al igual que el AlBis. xDD Tiene un complejo y algo de celos por Scarlet, pero es que bueno, Mysto (para no enredarnos más con tantos Jellales) no le ha contado mucho sobre su vida en el otro mundo. U-U Esas Erzas son muy resistentes, yo también me les tiraría encima a los Jellales. :x Con suerte llegaran a reinar juntos, con lo cabezona que es Erza K. xD Me alegra que te haya gustado la historia y la encontrases coherente ―mi mayor miedo es que resulte WTF Dx― Yo también quisiera un re encuentro de Édolas y Earthland. *w*Sería más que genial. Gracias mil por leer. QwQ Beshos y abashos.
Sarabi: I´m so glad you liked.*w* And is great that my interpretation of the Mystwalker was appealing to you. Hope you enjoy this second chap. Thank you very much. O3O Kisses.
Mia: ¡Waaaaaa! Me alegra que te gustara y de que esperases un Mystwalker de mi parte. QwQ Muchas gracias por leerlo. Beshos. QwQ/
Dariana: ¡Hola! Me alegra que te gustase. QwQ Tienes razón, no hay muchos Mystwalker, algo triste porque es un gran pairing. U,U Bueno, creo que has leído mi mente, acá hay CS, pero el líder sigue siendo Jellal. xD Bueno, la Mira de Édolas era igual a la Mira de Earthland, además ella ya sabía que Lisanna Earthland no era su hermana de verdad, y era tan amable como la otra, y también creo que es un demonio por dentro, así que imagino que su relación con Erza K es competitiva. xDD Sí, Édolas fue una saga llena de agujeros, ojalá volviesen a aparecer. Espero te guste este segundo cap. Gracias mil por leer. NwN/ Saludos y beshos.
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Gracias por leer y apoyar con un review.
Gracias por fangirlear.
¡VIVA EL MYSTWALKER!
¡VIVA EL JERZA!
Adieu.
.o./
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