Título: Lo que no debió ser.

Autora: Ceshire

Fandom: Candy, Candy

Pareja: Candy/Terry

Género: Drama/Romance

Tipo de fic: Universo Alterno

Rating: K+

Resumen: Skyler Riggen es conocida como "la doctora genio". Lo último que recuerda de su vida como Skyler es la voz del capitán diciéndoles que guarden la calma, después de eso, todo se volvió negro. Cuando volvió a abrir los ojos, estaba ocupando el cuerpo de la duquesa de Granchester.

Nota de la autora: Historia compuesta por drabbles de entre 100 y 500 palabras. Un capítulo cada dos días.

Dedicatoria: Aquellas chicas que aún leen mis historias.

Disclaimer: Los personajes de Candy, Candy pertenecer a Kyoko Mizuki y Rumiko Igarashi. Esta historia toma inspiración de los manhuas Elise la reina del bisturí y 50 recetas de té de la duquesa.

Lo que no debió ser.

Capítulo 1

Agosto, 2019

Mi nombre es Skyler Riggen, soy cirujana general y la profesora más joven en la facultad de medicina de Harvard. Soy un genio de la medicina.

―¿Cuál es la condición del paciente? ―pregunté en cuanto entré al quirófano.

―Doctora Riggen ―me dijeron y suspiraron aliviados.

―¿Cómo está la presión sanguínea? ―pregunté mientras una enfermera me ayudaba a ponerme los guantes.

―Es muy baja… ―dijo uno de los residentes.

―Doctor Anderson, ¿por qué esta tan nervioso?

―Lo siento, doctora Riggen… la condición del paciente es muy delicada. Yo…

―Doctor, ¿cuál debe ser nuestro siguiente movimiento?

Lo vi suspirar y concentrarse en su respuesta.

―Lo primero que debemos hacer es abrir el área abdominal, encontrar el vaso sanguíneo sangrante dentro del bazo y detener la hemorragia. Después determinar qué tanto daño se ha causado.

―¡Bien dicho, doctor Anderson!

―Escuchen todos, haremos lo que esté en nuestras para salvar la vida de este paciente.

―¡Si! ―contestaron todos.

Pedí un bisturí y procedí a abrir el abdomen. La operación fue difícil, pero después de 3 horas pude salvarlo.

―¡Bien hecho equipo! ―les reconocí cuando la presión sanguínea se regularizo, estaba por cerrar cuando alguien irrumpió en mi quirófano.

―Riggen, los residentes pueden cerrar, tu vuelo sale en menos de 3 horas.

―Pero…

―No hay pero que valga, es una orden, doctora Riggen. ―Torcí el gesto y dejé en manos de mis residentes el resto. Salí y me di un baño rápido en los vestidores. Aborde el avión que me llevaría a Boston para una conferencia.

/

―¡Atención a todos los pasajeros! La turbulencia ha golpeado el avión, estamos intentando corregir nuestro curso.

Pero en cuanto el capitán dijo eso escuchamos un estruendo de una de las alas.

―El motor principal ha dejado de funcionar! Les pedios que se preparen para un aterrizaje forzoso.

Empecé a temblar de miedo. Estaba segura que aquel era mi fin. Estaba segura de que iba a morir.

―¡No quiero morir! ¡No quiero morir! ¡No quiero!

/

Abrí los ojos de golpe.

¿Seguía con vida? ¿Todo había sido una pesadilla? ¿Dónde estaba?

Escuché que llamaron a mi puerta.

―Duquesa, el duque la espera para el desayuno.

¿Duquesa?

Me levanté como pude y me acerqué al espejo del tocador.

―Esto… ¿qué diablos está pasando? ¡Este cuerpo no es mío!

Continuará…