Capítulo 5
―¿Quiere mi sincera opinión, mi lord?
Asiento con un movimiento de cabeza.
―Mi lady creció como una niña protegida, es incapaz de valerse por sí misma. La duquesa se rendirá después de unas pocas dificultades.
Yo también lo creo así, pero dejaré que se dé cuenta por ella misma, no es como que su fracaso manche el buen nombre de mi familia y hasta el momento ella ha sido una digna esposa, a la altura de lo que se espera de una duquesa al dirigir exitosamente la administración de la mansión.
―¿Dónde será enviada? ―pregunto, revisando los documentos.
―He solicitado plaza en el hospital Santa Juana, el que perteneció a su prima segunda, mi lord.
―¿No crees que sea suficiente con hacer que juegue al hospital? Los criados podrían ser sus pacientes.
Alfonso sonríe ante mi comentario, no ha sido una broma, solo una solución sensata a esta extraña petición de mi esposa porque de algo estoy seguro, esto no durará.
―Envía la solicitud para que la admitan y dale todas las facilidades que pida.
―Como usted ordene, mi lord.
Sé que Alfonso no está de acuerdo, pero mientras Candice no me estorbe y siga ocupando su lugar como la duquesa, no me importa qué más haga con su tiempo.
Continuará…
