Capitulo 9
–¿Lista para tu primer día de trabajo? –Pregunto August a Emma mientras ella lo dejaba pasar a cuarto
–Aunque estoy un poco nerviosa –Dijo Emma –¿Que tal si lo arruino? –Pregunto la rubia –¿O si no sirvo para este trabajo? –Se quejo mientras caminaba en círculos por la habitación mientras August solo se quedo sentado en la cama viéndola caminar y mover los brazos algo desesperaba–Además no sé donde esta Killian ni mi hermano, Leo –Dijo la rubia –¿Y tampoco se como romper la maldición? –Se quejo –¿O si seré capaz de romperla? –Dijo mientras se sentaba junto a su amigo de toda la vida
–¿Ya te desahogaste, Emma? –Pregunto a la rubia, y ella solo asintió con la cabeza –No lo arruinaras, y creo que tienes lo necesario para hacerlo, te irá muy bien ya verás –Dijo tratando de tranquilizar los nervios de su amiga –Encontraremos a Garfio y a tu hermano –Siguió hablando –Y creo de hecho si romperás la maldición
–Gracias –dijo Emma a August –No sé que sería de mí si no estuvieras aquí
–Yo no lo sé –respondió August –Y no pretendo saberlo –La guío hacia la puerta y bajaban a la cafetería para desayunar. –Es hora de comer algo antes de que vayas a la estación
Bosque Encantado, 9 años atrás
–¿Por qué tengo esperar afuera? –Pregunto Emma a Caperucita mientras Nieves estaba dando a luz al nuevo miembro de la familia –¿Y por qué dura tanto? –Dijo la pequeña rubia mientras trataba de espiar por la cerradura de la puerta, pero no lograba ver nada –¿Y porque mi madre está gritando? –Pregunto otra vez, pero esta vez estaba preocupada por su madre
–Tranquila, princesa –Dijo Caperucita mientras se ponía a la altura de su ahijada para tranquilizarla, ya que llevaban casi dos horas esperando –Emma, es normal que estas cosas duren mucho. –Y le acariciaba la rubia cabellera –Y tu mamá estará bien, ella es una de las personas más valientes que jamás haya conocido –"al menos esta vez no hay un ejercito de soldados negros preparados para secuestrar al bebé" –Pensó Caperucita, ya que cuando Emma nació había mucha tensión, ya que sabían que la Reina Malvada iba a lanzar la maldición oscura, por suerte no pasó; y de ser así la historia sería otra
–Pero yo ya quiero conocer a mi hermanito o hermanita –respondió Emma, pero en ese momento ella y Caperucita escucharon un llanto, y sin mucho esperar la pequeña princesa abrió la puerta y vio a un pequeño bebé envuelto en pañales en los brazos de su madre -¿Es mi hermanito? –Pregunto Emma a su padres
–Sí, princesa –Respondio David a su hija–Es el nuevo miembro de nuestra familia
–Perdón, yo traté de detenerla –dijo Caperucita apenada por la interrupción de la princesa a la alcoba –Pero es muy rápida
Storybrook
Mary Margaret ese día se encontraba supervisando el receso cuando noto, que uno sus estudiantes, específicamente el hijo de la alcaldesa; se veía muy triste. Y no sabía porque sentía la necesidad de ayudarlo; además se ayer también la misma necesidad de ayudar a la chica nueva; además sentía como si su instinto maternal hubiese nacido en su interior; o tal vez era algo más que eso, era como si tuviera una clase de conexión; pero no entendía porque. Así que se acerco al chico y se sentó en la mesa donde estaba él.
–¿Por qué la cara larga, Neal? –Preguntó Mary Margaret
–No me pasa nada –Dijo Neal a su maestra con la mirada baja
–Yo creo que si –Dijo Mary Margaret mientras colocaba un viejo libro de cuentos sobre la mesa –No sé lo que te molesta, pero tal vez este libro te ayude –Dijo la maestra con una dulce sonrisa
–Es un cuento de hadas –dijo Neal ojeado las paginas –Creo que estoy algo grande para esas historias
–Mmmm…te equivocas –Replico Mary Margaret –¿Y sabes por qué? –Pregunto ella y el niño solo negó cabeza –¿Qué crees que son los cuentos de hadas? –Volviendo preguntar Neal –Son una esperanza de encontrar nuestro final feliz, sin importar lo que pueda pasar –Parecía cada vez el pequeño Neal le llamaba más la atención el contenido que guardaba las paginas del libro de cuentos
-¿Puedo conservarlo? –Pregunto Neal a su maestra, y ella solo asintió –Gracias –dijo con una pequeña sonrisa en los labios, y fue en ese momento en el que noto el parecido entre su maestra Blanca Nieves, de la historia; y fue ahí cuando se empezó a recordar lo que había pasado antes de que lanzaran la maldición –Esto no puede ser verdad –Dijo para si mismo mientras seguía leyendo las paginas –Ellos deben saber la verdad –Pensó en voz alta
Bosque Encantado, 9 años atrás
–¿Ya escogieron el nombre de mi hermano? –Pregunto Emma a sus padres ya que habían pasado algunos días desde el nacimiento del príncipe, y aun no tenia ningún nombre –No quiero decirle "hey tú" o "hermanito" para siempre –Se quejo la princesa mientras miraba a su hermano menor dormir, ya que eso era una de las tres cosas que sabía hacer, dormir, llorar y comer
–Íbamos a anunciar el nombre de tu hermano, mañana el baile que haremos en honor de él –Dijo David a su pequeña hija –Pero por ser tú, creo que tienes derecho de saberlo antes de los demás –Dijo el rey mientras miraba a su esposa, y ella asentía con la cabeza, dándole permiso de decirle a su hija el nombre del miembro más pequeño de la familia –El nombre de tu hermano es Leopold, como se solía llamar tu abuelo –Dijo David a Emma
–¿Leopold? –Pregunto Emma insatisfecha por el nombre que escogieron sus padres al pequeño príncipe –No creo que ese sea un nombre para un bebé, se mofaran de él –dijo preocupaba mientras lo veía dormir plácidamente
–Bueno en ese caso, podemos decirle Leo –Dijo Blanca Nieves a su hija –Un diminutivo de Leopold –Emma solo asintió con la cabeza
Storybrook
–¿Tú debes ser Emma Swan? –Dijo David mientras recibía a la rubia en su oficina –Pasa, no tengas miedo
–Hola –dijo Emma un poco incomoda, ya que la persona que tenia al frente, no recordaba que era su padre, y tampoco no podía decirle la verdad de una sola vez, no quería arruinar esa oportunidad –Me imagino que ud debe ser el Sheriff del pueblo, David Nolan –Dijo Emma
–Si, ese soy yo –Respondió el Sheriff con una sonrisa en la cara e invito a Emma que se sentara –Bueno, hace rato leí un poco tu expediente y note algo que llamo la antención, Sta. Swan –Dijo David y noto como la rubia comenzó a morderse el labio –Pero es tu pasado, y sabemos que eso ya quedo atrás
–¿Habla enserio? –Dijo Emma un poco aliviada, sabía que su pasado ficticio no era el mejor de todos
–Pasaremos por alto la parte del reformatorio y los delitos menores –Dijo David a la rubia mientras le guiñaba el ojo –Nadie va a saberlo, además de mi persona –Respondio mientras colocaba el expediente en una gaveta con llave en su escritorio
–Me temo que es una lástima, David –Dijo Regina quien recién entraba a la oficina, del oficial –No puedo permitir que funcionario público tenga antecedentes criminales –dijo la alcaldesa con una sonrisa malvada en la cara –Y más si se trata de puesto tan noble como ser aguacil –dijo la vieja Reina Malvada –La Sta. Swan no puede ejercer el cargo de segunda al mando
–¿Regina, podemos hablar en el pasillo a solas un momento? –Pregunto David amablemente, pero eso no significaba que estaba molesto por lo que la alcaldesa pretendía hacer
–Claro, Sheriff –Dijo Regina mientras David abría la puerta
–No dejaré tome decisiones donde ud no tiene jurisdicción –Dijo David, no sabía porque tenía la necesidad de defenderla, o porque sentía una fuerte conexión o lazo con Emma, era como si algo los tuviese unidos –Yo soy quien decide quien trabaja en mi estación –dijo David muy serio y seguro de sus palabras
–Entiendo su posición –Dijo Regina sin perder la calma –Pero como mi deber de alcaldesa es de asegurarme de la seguridad e integridad de mi cuidad –Dijo Regina y no pudo dejar de notar como cada vez el Sheriff se ponía rojo de la ira, ella disfrutaba esos pequeños momentos en los cuales hacía enojar a la familia que la desterró años atrás –Y una persona como Emma Swan, no debe tener tal puesto como segunda aguacil al mando –Explico la alcaldesa
–No sé porque, pero yo confío en ella –dijo David que sabía cuando debía seguir sus instintos, y este era uno de esos momentos; sabía que podía poner su vida en manos de la recién llegada –Además ella tiene todo lo que necesita para el trabajo; sin importar su pasado, confío ciegamente en ella
–¿Confías ciegamente en alguien que recién conoces hace cinco minutos? –Pregunto Regina irónicamente, levantando una ceja –Puedes hacer lo que quieras –dijo Regina empezando amenazar a David –Pero ella se equivoca una sola, vez esta fuera –Dijo Regina apuntando un dedo en el pecho del Sheriff –Está fuera no solo de estación, sino también de mi cuidad.
Emma no pudo evitar escuchar toda la conversación entre David y Regina, pero tuvo muchos sentimientos encontrados, le alegraba saber que David seguía confiando en ella a pesar de él no supiera que ella era su hija, y por otro lado ella quería gritarle a Regina que se fuera al demonio, pero solo respiro profundo y espero a que David terminara su pequeña charla con la Sra. Alcaldesa.
–No te preocupes –dijo David con una sonrisa ganadora –Tienes el trabajo –y no pudo evitar la reacción de la rubia que estaba al frente de él –Logré convencerla
Después de clases Neal fue directo a su casa a estudiar cuidadosamente el libro que Mary Margaret le había entregado esa mañana; sabía que había algo raro y especial acerca de esas historias. Le parecía raro que lo había en esas paginas en realidad ocurrió, y de ser así, él sería el hijo menor de Blanca Nieves y el Principe Encantador; y su hermana sería la Princesa Emma; quien se escapó del Palacio y ella sería quien rompería la maldición según la profecía. Él sabía que habían utilizado a su hermana para lanzar la maldición oscura, que ella era un pequeño eslabón en un plan que fue elaborado siglos atrás, mucho antes de él o el resto de su familia naciera Pero lo peor de todo era que el ahora vivía con la mujer que se encargo en separarlo de sus seres queridos, en otras palabras lo había secuestrado, y debía sumarle que por ahora debía fingir que era como los otros habitantes de Storybrook; que no recordaba quien era o de donde venía.
Siguió mirando el libro hasta que leyó las ultimas paginas de este, donde veía como tal vez podría su hermana, mayor romper la maldición, así que las arranco del libro y las escondio debajo de su almohada, por ahora; y se las daría Emma cuando la encontrará, ya que no sabía donde estaba oculta o si estaba en el pueblo.
Notas de Autora:
Perdón por el retraso; pero aquí les dejo este cap
Véanlo como un pequeño regalo de navidad
Quiero agradecer INDEEFICS por ayudarme a elegir el nombre del alter ego de Leo. Estoy abierta a sugerencias, nunca están de más….dejen sus reviews
Felices fiestas n_n
Nos leemos en la próxima
