Capitulo 18
Storybrook
Emma estaba en frente de una casa muy grande color blanco con unos jardines igual de enormes; y sin pensarlo mucho se bajo del escarabajo amarillo, cruzo la rejilla y toco la puerta; y fue Regina quien le abrió
–Srta Swan, pensé que no vendría –dijo la antigua reina –pasa
–Pues bueno aquí estoy –dijo Emma mientras entraba a la dicha casa contemplaba su interior, para ella parecía un mini palacio; era claro que en algún punto ella llego a ser una reina, y era fácil saberlo por sus gustos –No quiero ser descortés pero todavía tengo cosas que hacer
–Entiendo, que eres una chica muy ocupada –dijo Regina mientras invitaba a Emma a sentarse en uno de los sillones –Me hubiese encantado que nos acompañaras a mi y al pequeño Neal a cenar, al menos come unas galletas y té que prepare
–Es una pena que no pueda quedarme –dijo Emma fingiendo una falsa cortesía –Gracias pero no tengo mucho apetito, vengo de Granny's –Sabia que debía desconfiar en todo lo Regina le ofrecía, en especial si era comida; pero que daño podía hacerle unas galletas, si en ese mundo no existía la magia –Creo no seré descortés y tomare una, gracias
–De nada, querida –dijo Regina atenta al ver como la hija de Blanca Nieves caía en su trampa –¿Dime, Emma te gustaron las galletas? –Pregunto Regina
–Están muy buenas –replico Emma, pero se sentía un poco mareada después de dar ese primer mordisco
–¿Te sientes bien? –Pregunto Regina al ver la reacción de la rubia, sabia que la poción que había escondido en las galleteas funcionaria, de tal palo tal astilla; pero debía asegurarse que la poción del olvido sirviese –Dime Emma
–¿Sí? –respondió Emma tomando un poco de té que estaba también en la mesa, él cual no estaba envenado
–¿Crees en la magia? –pregunto Regina mientras tomaba su tasa de té
–¿Qué si creo en la magia? –Respondió Emma con otra pregunta –Para serle honesta, Sra Alcaldesa, no –Agrego Emma –Si la magia fuese real mis padres no me hubiesen abandonado cuando apenas era una bebé –dijo Emma –¿Pero porque me pregunta eso?
–Eso habla mucho de una persona –respondió Regina –Tampoco creo en la magia, si quieres algo debes trabajar duro para conseguirlo, nada de atajos –dijo la alcaldesa –y me habla muy bien de ti, se nota que eres una persona muy fuerte y centrada en la realidad
–Solo que a medida que fui creciendo entendí que ningún príncipe me rescataría –replico Emma –Que yo debía cuidarme por mi cuenta, y no esperar al ser rescatada –en ese momento miro el reloj y sabia que ya era tarde –Ya es hora de irme, se me hace tarde
–Fue un placer tenerte aquí, Emma –dijo Regina mientras seguía a la rubia hacia la puerta –Funciono –dijo Regina para si misma, en ese momento tomo su teléfono porque debía seguir con la segunda fase de su plan –Sidney ya sabes que hacer
Sidney con tal ganarse la confianza y el amor de la alcaldesa, hacia todo lo que ella le pidiese; si le decía que saltara de un pie, él sin dudarlo lo haría; pero como persona tenía sus limites; ya que no estaba de acuerdo con el hecho de tirar un pobre hombre en la carretera a merced del cruel destino.
Así que después de haber hablado con Regina por teléfono, bajo al sótano del hospital sin ser visto; y allí fue cuando vio al manco caído en suelo; lo tomo y lo cargo en sus hombros lo metió en su camioneta y manejo hacia el punto que Regina le dijo; y aseguro que la nueva aguacil encontrara el cuerpo inconsciente del hombre, y hacer pensar que ella fue quien lo atropello.
–Listo, Regina –dijo Sydney después de haber cumplido con su tarea
Bosque Encantado
–Demonios –dijo Emma al ver a cierta pareja entrar a la taberna; en ese momento lo único que se le ocurrió para camuflarse fue tomar el chaleco del pirata y besarlo para que ella no pudiese ser vista
–No sé que fue eso amor –dijo Killian confundido por el repentino beso –Pero me gusto
–¿Enserio? –dijo Swan muy coquetamente –porque si quieres podemos ir buscar un lugar más privado donde nadie pueda molestarnos
–En ese caso podemos dejar esta pocilga –dijo Killian mientras Swan tomaba su garfio y lo guio para salir por la puerta trasera y al mismo tiempo se mezclaban con las otras personas –No sabia que tenias mucha prisa
–Bueno –dijo Swan dudando si decirle la verdad porque estaban corriendo de la taberna –Creo que alguien de mi pasado me esta siguiendo –dijo mientras ambos se apoyaban contra una pared para no ser vistos
–¿Entonces al final si estas metida en problemas? –Pregunto Killian con una ceja levantada –¿Fue a ellos quienes le robaste el oro? –Dijo al recordar la bolsa de oro que ella le mostro para pagarle
–No –dijo Swan rodando los ojos- es un poco complicado –dijo mientras se asomaba para asegurarse que los príncipes ya no estaban en la taberna –te lo explicare después, lo prometo
–Esta bien –dijo Killian, sabia que por más le preguntase ella no diría el motivo por el cual estaba huyendo, además sabia que ella tenia un pasado, como él tiene uno el cual quiere olvidar –Cuando creas que sea el momento quiero saber tu historia, Swan
Storybrook
Emma manejaba por la oscura carretera que la llevaría hacia la posada, pero se asusto cuando sintió que había chocado con algo, así que se bajo del carro y para su sorpresa ahí un hombre mal herido
–No –dijo Emma al tomar el cuerpo inconsciente del hombre, y aunque aún era oscuro por la luz de la luna pudo ver rostro de él –Por favor no te mueras… -No sabía que hacer en ese momento, jamás pensó que atropellaría a alguien, tomo su muñeca y aun sentía su pulso, era la señal que estaba con vida; respiro profundo y busco en su bolsillo su celular por instinto llamo David –David…creo …q-que.. a-atro…p-pellé …a a alguien… –dijo Emma con temor en su voz
–Emma, respira –dijo David tratando de tranquilizarla y al mismo tiempo buscaba sus llaves para ir en busca de ella –¿Dime donde estas? –pregunto pero solo podía escuchar los sollozos de la chica
–En.. el… puente… -dijo Emma al Sheriff –No sé que hacer, David –dijo asustada
–Ire para allá –dijo David, sabia que ella lo necesitaba –No te preocupes ya Mary Margaret llamo la ambulancia –dijo al ponerse una chaqueta de cuero y le hacia señas a su esposa para que lo acompañara –Ya voy saliendo, quiero que me hables y me cuentes lo que sea –Temía que si colgaba la llamaba ella perdiera la calma e hiciera alguna estupidez
–No sé…que decir –dijo Emma aun sosteniendo su teléfono, pero para su suerte no pasaron ni diez minutos cuando llegaron las dos únicas personas que más necesitaba, y aun no entendía porque se sentía tan bien cuando esa pareja estaba junto a ella a; como si enserio fuesen una familia –David, Mary Margaret
–¿Como estas? –pregunto Mary Margaret, pero en ese momento solo recibió un efusivo abrazo de Emma, por instinto le abrazo de la misma manera –Tranquila, Emma –en ese momento solo sintió como las lágrimas de Emma bajaban –Fue un accidente no fue tu culpa
–Disculpa yo no quería, llenar tu abrigo de lágrimas –dijo Emma al ver que ya llegaba la ambulancia desde lejos
–Ya viene la ambulancia –dijo aun mientras trataba de entender lo que paso a ese pobre hombre, al parecer aun tenia pulso –Tranquila todo va estar bien
Bosque Encantado
–¿Alex a donde vas? –dijo Philip al ver que la princesa lo dejo hablando solo con el cantinero, y no tuvo más opción que ir detrás de ella
–Te lo juro por mi hada madrina –dijo Alex tratando de no perderle la pista a su amiga –que vi a Emma
–¿Estas segura de lo que ves? –pregunto Philip, ya que Alexandra era bien conocida por un poco distraída, y era muy común que algunas veces por sus descuidos ella confundiera a las personas
–¿Ves lo que haces? –dijo ella ya que la perdió de vista –Por tu desconfianza ya no sé donde se fue a esconder –en ese momento Philip la tomo del brazo y la guio a una mesa apartada donde podrían hablar
–Me disculpo –dijo Philip después de haber el enojo en la mirada de ella –¿Pero dime con quien estaba?
–Bueno vi que salió corriendo –dijo Alexandra –este tipo, que en lugar… -en ese momento ella con su mano dibujaba un garfio inmaginario en aire –de mano tenía…un
–¿Tenia un garfio en lugar de una mando? –Pregunto temiendo que la respuesta fuese "sí", pero para su desgracia ella solo asintió con la cabeza –¿Sabes que ese el temido Capitán Garfio?
–Temible no se ve–dijo Alex recordando que además del garfio que llevaba por mano, era muy atractivo –Yo también huiría si fuera con él –Pensó en voz alta
–Alexandra, concéntrate –dijo Philip llamándole la atención a su amiga –ese tipo es un hombre muy peligroso y no me da buena espina que ella este con él
Storybrook
Hospital
Emma, David y Mary Margaret estaban en la sala de espera, ya que querían asegurarse que él estuviera bien, ya habían pasado par de horas pero no tenían respuesta alguna, solo ansiedad de no saber nada
–Bueno, puedo decir que él esta bien –dijo el Dr Whale –además de que ya no tenía mano cuando entro al hospital –dijo para romper un poco la tensión de la sala de espera
–Que alivio –dijo David estrechando la mano al doctor
–¿esta despierto? –pregunto Emma, no entendía porque tenia la necesidad de ir y hablar con él, Whale asintió y la entrar la habitación donde estaba el hombre que atropello –Hola –dijo la rubia tímidamente en marco de la puerta
–Hola –dijo sorprendido por verla allí de pie, se veía diferente a como la recordaba, pero no estaba seguro ella si lo reconocería ya que por la foto que la vieja reina le mostró parecía que no –Pasa –la vio con más cuidado y fue en ese mismo instante que noto que ya no tenia la misma chispa en su mirada como cuando la conoció la primera vez, físicamente era la misma Emma, pero no era su Swan
–Mi nombre es Emma Swan –se presento así misma, y tímidamente entro a la habitación
–Mi nombre es Killian Jones –dijo él –y si te lo preguntas estoy mejor –dijo tratando de sonreír
–Que alivio –dijo ella, que por alguna razón que no entendía la hacia sentir bien que él estuviese bien –Yo solo quiero disculparme por lo que paso antes
–No fue tu culpa –dijo Killian intentando descifrar la mirada de la chica –Nada lo fue, Swan –aunque el se refería a otro incidente de como paso la maldición
–Claro –dijo Emma pero aun debía admitir que por algún motivo que entendía se sentía culpable por el estado de eso pobre hombre–Pero dime –dijo mientras se sentaba en una silla que estaba al lado de la cama -¿Huías de alguien?
–No recuerdo mucho lo que paso –dijo Killian –lo último que recuerdo fue despertar en un cuarto oscuro y frío
–¿te tenían cautivo? –pregunto Emma preocupada –¿Y sabes quien era?
–No, preciosa –dijo Killian y no pudo evitar como ella se había sonrojado un poco
–…entiendo…-dijo Emma tratando de ocultar el rubor de su cara –Pero cualquier cosa que ocupes me puedes llamar –dijo ella dándole una tarjeta de presentación
–Gracias –dijo Killian mientras veía como ella salía de la habitación, y pensaba si era prudente decir la verdad, ya que parecía que por la maldición ella lo había olvidado y tampoco sabía como tomaría una noticia de tal índole
