One Piece no es mío.
Solo la idea de la historia es mía.


3

¿Mil ciento cincuenta berries por un saco y un pantalón! Habría sido más barato que le comprara un traje nuevo. Ace suspiro y se dispuso a pagar. La cajera lo miro con desagrado mientras tomaba el dinero y hacía la nota. Nunca había entendido porque la gente que trabajaba en esa clase de lugares tan prestigiosos se comportaban de forma tan altanera, como si fueran los dueños del lugar, Si tuvieran dinero no estarían trabajando allí. Finalmente, tras 5 tortuosos minutos la cajera termino de hacerle la nota y fue libre.

La mañana estaba nublada y excepcionalmente fría, pese a que había intentado dormir hasta tarde sus ojos se abrieron a las 5 de la mañana sin ayudar del despertador, suponía que era una rutina a la que ya estaba acostumbrado. Paso de largo la parada del autobús y avanzo por la acera con las manos dentro de los bolsillos de su chaqueta. Law había hablado temprano al restaurante para decirle a donde tenía que ir a pagar por el traje que había arruinado, Carmen lo llamó para avisarle. Debió haber supuesto que la tintorería estaría en la zona más lujosa de la ciudad.

Se detuvo en el cruce y miro los edificios que lo rodeaban, los enormes rascacielos se alzaban imponentes reflejando la luz del sol, la mayoría eran departamentos, aunque había algunos pocos con afiches de tiendas de diseñador. Cuando la luz cambió a verde, cruzo. Era como entrar a otra dimensión, pensó cuando una mujer vestida como astronauta pasara junto a él, simplemente no entendía como aquello podía considerarse moda. Negó con la cabeza y apuró el paso, ansiaba regresar a su pequeño departamento en Foosha donde las cucarachas y ratas de cuatro patas tenían pase libre, también las ratas de dos patas pero dudaba que su colección de alimentos enlatados o los recibos que debía pagar corriera algún peligro, aunque quien sabe tal vez existía un ladrón interesado en el reciclaje.

La estación del metro, ubicada a orillas de aquel distrito para que no diera una mala imagen a la zona, estaba vacía así que no tuvo que hacer fila para conseguir el pase de abordaje. Aquella estación era diferente a las demás, tenía tragaluces en los costados y el cielo abierto con un pequeño techo para refugiarse de las inclemencias del tiempo, había varios afiches promocionando ropa de marca y productos de belleza, también había algunas pantallas mostrando noticias.

Está con nosotros el aclamado director Dragón, quien actualmente está trabajando en su nuevo proyecto "La Armada Revolucionaria" donde aparecerá el famoso actor Sabo. ¿Qué puede decirnos sobre el proyecto, director Dragon?

Ace se colocó los audífonos y encendió su reproductor, un obsequio de Perona por su ultimo cumpleaños, supuestamente se lo había dado para que tomará algunos cursos de idiomas y actuación, pero prefería utilizarlo para reproducir música. Era más productivo. Su hombro seguía doliendo por todo el trabajo de la noche anterior, pasaría por la farmacia antes de llegar a casa y compraría algo para el dolor muscular. Era su día de descanso y planeaba pasarlo durmiendo y comiendo. Una forma maravillosa de pasar la tarde.

Tashigi inspeccionó el cuchillo que sostenía en sus manos, la hoja brillaba de forma tentadora. Comenzaba a considerar la idea de rebanar a sus clientes si estos volvían a pedir algo más de comer o tomar. No estaba dispuesta a cargar más bandejas de comida para ellos. Dadan y Carmen le comentaron que aquellos chicos habían estado allí la noche anterior y que le había tocado a Ace atenderlos, pues su compañero acababa de ganarse su admiración. Apenas llevaban 30 minutos y ya la tenían harta, no solo se la habían pasado ordenando un platillo tras otro sino que también habían estado preguntando por Ace un sinfín de veces, ¿acaso no entendían el significado de "Es su día de descanso"?

La verdad, cuando le preguntaron por primera vez por Ace, no iba a contestar pero había terminado abriendo la boca de más por culpa de aquel niño. Aquel chiquillo le había preguntado por Ace de una forma tan natural como si fueran amigos de toda la vida que por inercia termino respondiendo, pero no volvería a caer en su trampa, no ahora que sabía que eran unos clientes que apenas ayer aparecieran por el restaurante y que eran los culpables que esa mañana hubiera tenido que ayudar a descargar el camión con los suministros pues tuvieron que reabastecer toda la alacena.

Ya había pensado que no se trataban de buenas personas desde que viera el cabello verde de uno de ellos ─seguro se lo teñía─ y que el otro hubiera estado comiendo como si fuera una especie de aspiradora. Ambos tenían pinta de criminales. «Por fortuna parece que solo han venido 2» había dicho Dadan al verlos. ¿Solo dos! Si esos dos ya habían agotado su paciencia no quería ver al grupo completo.

─¡Oie, mesera! ─y el peor era aquel chiquillo, ¿no podía quedarse quieto por lo menos un minuto?─ ¡Mesera! ¡Oie!

Ignorando al moreno entró a la cocina para entregar los nuevos pedidos y recoger las órdenes que estaban listas. Aquellos chicos ya habían comido dos órdenes de parrilladas de carne, dudaba que fueran a morir de hambre.

─No creo que esa chica vaya a darnos la dirección de tu Ace, Luffy ─comento Zoro al ver que la chica los ignoraba.

Tras que Luffy declarara que Ace sería el protagonista de la película, Nami había decidió iniciar la Operación Convencer al Idiota Pecoso "OCIP" y el primer plan a probar era el de Luffy, quien parecía fascinado con todo aquello, aunque no entendía porque debían tener una operación para convencerlo cuando él ya había decidido que Ace sería su protagonista. Eso les quedaba claro a todos ellos, el único problema es que nadie le había dicho eso al pecoso. Un "pequeño" error que cometía cualquier persona que creyera que su opinión valía algo frente a Luffy.

─¿Por qué no? Si no le damos el libreto a Ace, no sabrá qué hacer cuando comiencen los ensayos.

─Primero tenemos que convencerlo de salir en la película.

─Pero yo ya decidí que saldría ─dijo Luffy mirando al peliverde con molestia. Ya había decidido que Ace sería el protagonista, no había nada más que discutir.

─Si, pero el no dijo que sí.

─Ace es actor, ¿Por qué no querría salir en una película? ─Zoro comenzaba a sentir un fuerte dolor de cabeza. De pronto la idea de que Luffy hablara con el chico no le parecía tan mala, era tan terco que seguro en un acto desesperado el pecoso aceptaría salir en la película con tal que lo dejara en paz.

─No lo sé, tal vez tiene otras ofertas ─dijo tomando su refresco y dando un largo trago.

─¡NO! ─el grito de Luffy hizo que Zoro se sobresaltara y derramara el refresco sobre su camisa. Luffy se había puesto de pie y había golpeado la mesa con ambas manos─ ¡Ace saldrá en nuestra película no permitiré que salga en otra!

Zoro miro a su amigo olvidándose de la mancha que se extendía por su camisa favorita. No recordaba haberlo visto tan empecinado con algo, la última vez que se puso de aquella forma fue cuando ayudo a Rebecca a conseguir aquel papel en la película con Trafalgar Law. Todos contribuyeron, ayudándole a ensayar y esas cosas, él incluso le enseño a sostener una espada.

─¿Se les ofrecía algo? ─pregunto una voz a su lado, la mesera había vuelto.

─Si ─dijo Luffy antes que el peliverde pudiera decir algo─. Necesitamos la dirección o el teléfono de Ace, es importante que hablemos con el ─ahora que Zoro había dicho aquello le preocupaba que alguien más quisiera llevarse a Ace, no lo permitiría.

─Lo siento, no puedo darle esa información ─al menos no habían ordenado más comida, pensó─. Lo más que puedo hacer por ustedes es darle su mensaje.

─¿Harías eso por nosotros? ─pregunto Zoro extrañado, casi había jurado que la chica los odiaba.

─Solo si se largan de una buena vez ─dijo con una sonrisa inocente en los labios.

Law se bebió todo el bote de medicamento de un solo trago. ¡Maldita Bunney y su estúpida cocina! Había tenido que estar encerrado en su departamento prácticamente pegado a la puerta del sanitario. Incluso tuvo que cancelar aquella entrevista. Maldijo por lo bajo mientras se juraba que en cuanto la viera la haría pagar. No solo había perdido una entrevista importante, además había perdido la oportunidad de molestar a Ace, su perfecta tarde se había ido por el caño, literalmente. Dejó el frasco vació sobre la mesa y se recostó, estaba cansado y débil, sus piernas parecían estar hechas de gelatina y le ardía cierta parte de su cuerpo. Solo esperaba que aquel doctor tuviera razón y el medicamento surtiera efecto ya que mañana tenía que hacer algunas grabaciones.

El timbre de la puerta sonó indicando que tenía visitas, Law maldijo por lo bajo y se giró decidido a ignorar a quien sea que fuera, había cancelado todas sus reuniones así que no esperaba a nadie. Por él podían seguir tocando todo lo que quisieran. Sin embargo su plan solo duro 2 minutos, el timbre sonaba sin cesar taladrándole los oídos por lo que al final termino poniéndose de pie y se dirigió a la puerta dispuesto a machacarle la cabeza al molesto visitante y si eran unas niñas exploradoras las haría tragarse sus empalagosas galletas. Pero al abrir se encontró con una figura que distaba mucho de la de una niña exploradora.

─¿Qué haces aquí? ─preguntó Law.

El celular de Ace comenzó a sonar en el peor momento posible, justo cuando trataba de no ser aplastado contra la ventana del metro, ¿Por qué más de la mitad de la población tenía que utilizar aquel medio como transporte? Cuando su quinto intento de sacar el celular del bolsillo de su pantalón fracaso, decidió que lo revisaría después, igual no creía que fuera importante, las únicas personas que le hablaban eran Dadan, su jefa para gritarle que había olvidado hacer algo y que lo rebajaría de su pago, Tashigi, su compañera para pedirle que le cambiará un turno debido a que tenía practica de esgrima o Perona, que le hablaba para saber cómo estaba o para invitarlo a comer. Cualquiera de esas llamadas podía esperar, no era como si tuviera interés por saber que recibiría menos paga, no tenía intención alguna de volver a cambiar turno con nadie y no quería rechazar por enésima vez una comida.

En la parada de la zona educativa, el metro se vacío casi en su totalidad y Ace pudo sentarse y sacó su celular, "Tashigi" decía el registro de llamadas pérdidas, frunció el entrecejo no iba a cambiar ningún turno, es más la chica debería darle las gracias por haberse salvado de atender aquellos chicos molestos, el solo recuerdo hizo que le dolieran los brazos y la espalda. Apenas iba a devolver la llamada cuando recibió un mensaje. «Un chico estuvo preguntando por ti. Te dejo su número de celular. Es urgente que le llames. PD: Era muy desagradable, junto con su amigo con cara de maleante».

Ace apretó el celular, así que Law había ido a buscarlo. Law era la persona más extraña que había conocido en su vida, desde que los presentaran en la productora había demostrado un especial desagrado hacia él y, aparentemente, este seguía. El sujeto con cara de maleante, tenía que ser Vergo, aquel sujeto entro a la productora justo después que Law, parecían conocerse desde tiempo atrás, Ace incluso llego a pensar que se trataba de alguna especie de guardaespaldas, ya que nunca se alejaba del moreno. Perona y el solían bromear diciendo que incluso iba al baño con él, aquel recuerdo lo hizo sonreír. Cuando Law entro, Ace no le presto mucha atención hasta que lo vio actuar, todos se quedaron asombrados, justo en ese momento se preguntó cómo era que alguien con semejante talento estaba actuando en películas AV. Eso fue lo peor de todo, cuando lo sacaron diciendo que el público prefería a los hombres como Law que lucían misteriosos y todo eso, Ace tuvo que aceptar que era cierto, Law siempre fue mejor actor que él. ¿Qué era lo que quería ahora? Dudaba que quisiera iniciar una carrera como mesero.

Law frunció el entrecejo al ver el brillo burlón en los ojos del otro junto con aquella maldita sonrisa que tanto odiaba. Supuestamente había ido a visitarlo para ver como estaba, pero sabía que solo fue a burlarse de él. La solidaridad del mundo no conocía límites.

─Quieres dejar de reírte, Sabo ─dijo de mala gana mientras se alejaba de la pared para ir a su cama sin dejar de rodear su estómago─. Pudo haberte pasado a ti ─su cama era tan cómoda, pensó cuando finalmente pudo dejarse caer en ella.

─Lo dudo mucho, mi estimado Law ─dijo sin dejar de sonreír y colocándose al pie de la cama─. Primero, porque yo no me atrevería a comer algo preparado por Bonney y segundo, porque mi estómago es más fuerte ─Law bufo y aparto la vista porque el otro tenía razón─. ¿Cómo rayos se te ocurrió enfermarte justo ahora? Esa entrevista era realmente importante, ¿tienes idea de todo lo que me costó conseguírtela?

─Lo sé, no tienes que decírmelo ─el mejor que nadie sabía lo importante que era aquella entrevista y por eso planeaba cobrársela a Bonney en cuanto la viera─. ¿A ti como te fue? Supe que aparecerás en la película de Dragón para el Festival de Marijoe ─Sabo esbozó una sonrisa.

─¿Acaso dudaste que me diera el papel?

Jamás, pensó Law mirando a su amigo con una sonrisa cómplice. Había conocido al rubio en la primera película en la que participó tras abandonar la productora donde trabajaba con Ace. Sabo, por aquel entonces tenía apenas 18 años, hijo de una prestigiosa familia de actores se le consideraba un verdadero prodigio, había comenzado su carrera a los 4 años por lo que ya era conocido y gozaba de una gran reputación. El hijo favorito del cine, pero Law conocía su secreto, era cierto que era un gran actor pero el papel principal solo lo consiguió tras conocer a Dragón. Una sonrisa se formó en los labios del moreno, el mundo de la farándula era difícil y si querías obtener un gran triunfo debías hacer algunos sacrificios, Sabo lo entendía, él lo entendía, era una verdadera lástima que Ace no lo comprendiera. Si no se hubiera negado a complacerlo en aquella ocasión, el pecoso aún tendría trabajo en la productora más olvidada de su tío y podría continuar con su decadente carrera, porque para ser sinceros… Ace no tenía lo necesario para ser un buen actor.

─Sabes, ayer encontré algo interesante ─Sabo sonrió y se sentó en la cama apoyando la espalda en el descanso.

─¿Qué encontraste?

─A alguien que tenía mucho tiempo sin ver ─pese al malestar que sentía una sonrisa macabra se formó en sus labios.

─¿A quién? ─Law miro a su visitante.

─Portgas D. Ace.

Sabo frunció el entrecejo y miró al moreno confundido. ¿Quién rayos era Portgas D. Ace?

Nami se cubrió la boca mientras bostezaba, supervisar los casting era un trabajo que nunca le había gustado, pero no podían dejar solo a Luffy o terminarían con las personas más extrañas en el elenco, un pecoso idiota era suficiente. Cuando Luffy y Zoro regresarán de poner en practica la primera fase de la OCPI ─la cual jamás creyó fuera a funcionar─, le dijeron que Ace no estaba porque era su día de descanso, ¿Por qué rayos tenía que tomarse un día de descanso? Eso solo atrasaría sus planes, suspiro y volvió su atención al casting, ya mañana se preocuparía por el pecoso, sin su dirección o número telefónico no podrían hacer nada. Sonrió divertida, no era tampoco como que alguien más fuera a ir a ofrecerle un papel al idiota, no creía que tuvieran competencia por ese lado.

─Luffy ─el moreno se sobresaltó al escuchar la voz de su amiga tras él y se giró para encararla con una enorme sonrisa. Dime, tu pecoso ¿ya se contactó contigo? ─un movimiento de cabeza en señal de negación fue su respuesta.

─Tal vez mi celular ha tenido problemas con la señal. Esa chica prometió que le daría el mensaje, así que no entiendo porque no se ha comunicado. Si no lo hace pronto, tendrá problemas para memorizar todos sus diálogos.

La personalidad de Luffy hacia que fuera incapaz de comprender que al chico no le interesaba en lo más mínimo su oferta. Nami estaba segura que Ace pensaba que eran un grupo de aficionados ─aún se le revolvía el estómago al recordar su maldita frase "proyectos escolares"─, o que simplemente estaban jugando y si lo pensaba de forma razonable tenía que admitir que tenía razón. ¿Qué director realmente serio andaba por allí ofreciéndole a un total desconocido un papel en una película que sería el mayor éxito de todos los tiempos? Era normal que el pecoso no les hubiera creído en lo absoluto. Si ella estuviera en su lugar, tampoco lo creería. Y no era como si pudieran demostrarle lo contrario, Luffy sería el mejor director de todos pero por el momento era un novato al que nadie conocía. Ese había sido uno de los principales problemas por el que no consiguieron incluir a los actores que querían en realidad.

─Debimos pedirle su dirección o su teléfono ese día ─lamentó Luffy volviendo a guardar su celular en el bolsillo de su pantalón─. Supongo que tendré que ir a buscarlo mañana, shishishi ─Nami sonrió, era obvio que lo que le entusiasmaba a su amigo era poder comer más carne.
─Ya lo conseguiremos, no te preocupes.

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.

.

Ace apoyo su frente contra la puerta de la nevera y comenzó a golpearse contra ella. De nuevo estaban allí, si aquello era una pesadilla un golpe fuerte lo despertaría, ¿no? Aunque no parecía estar funcionando, lo único que parecía estar consiguiendo era una mancha roja en su frente y un fuerte dolor de cabeza.

Una semana. Esos chicos habían estado yendo al restaurante durante una semana, y como todos lo culpaban a él de que estuvieran allí era quien debía atenderlos, incluso había tenido que ir al doctor para que revisará su hombro, por el dolor que había estado sintiendo desde hacía unos días temía habérselo dañado. Un leve desgarre, había dicho el médico, solo le dio un analgésico y un ungüento para el dolor, una crema con un olor desagradable que debía ponerse todas las noches antes de dormir.

Pero el dolor en su hombro no era lo único con lo que había tenido que lidiar durante esa semana, esos chiquillos no se habían limitado a acosarlo en su trabajo sino que además se habían dedicado a seguirlo cuando salía del trabajo, tal vez su plan de seguirlo para descubrir donde estaba su casa no había sido una mala idea pero eran demasiado ruidosos y nada discretos así que los descubrió casi al instante. Durante una semana había estado ideándose caminos para llegar a su casa y perderlos, pero por andar subiendo a autobuses que no eran e ir hasta casi el otro extremo de la ciudad llegaba más tarde a su casa y descansaba menos.

Uno de ellos incluso fue vetado del restaurante cuando le preguntará a Tashigi por el color de su ropa interior, Ace había sentido incluso un poco de lástima por el sujeto al ver la paliza que le diera su compañero al sujeto, aunque admitía que se lo tenía merecido.

¡Era horrible! Aquellos chicos eran realmente horribles, ¿acaso no tenían nada mejor que hacer que dedicarse a molestarlo? ¿Por qué rayos se empeñaban en tratar de convencerlo para que apareciera en su proyecto escolar? ¿Cuántas veces tenía que decirles que no le interesaba? El pecoso se había sorprendido un poco al descubrir que el chico que fue a buscarlo no era Law sino aquel muchacho, pensó que se trataba de una broma pero tras una semana de acoso de su parte tuvo que admitir que hablaba en serio, ¿Que pasaba con ese chico? Ni siquiera lo conocía como para ofrecerle un papel en una película.

─¡Ace! ¡Deja de esconderte de tus fans y ve a trabajar! ─grito Dadan mirando al pecoso con reprobación, entendía que aquellos chicos fueran molestos pero no por ello iba a permitir que el pecoso desprestigiara su restaurante, además eran buenos clientes. En un momento ganaba más que en un mes.

─Ya voy.

─¿Por qué simplemente no accedes a salir en su película? ─preguntó Carmen al ver el semblante agotado del pecoso─ De esa forma podrías quitártelos de encima, ¿no crees? ─Ace la miró con el entrecejo fruncido.

─Esos chicos ni siquiera me conocen.

─Bueno algo de ti debió agradarles para ofrecerte un papel ─dijo la cocinera apoyando sus brazos sobre la mesa e inclinando mientras le dedicaba una sonrisa─. Tal vez te quieran para un papel secundario.

Ahora resultaba que ni siquiera podía estar tranquilo en la cocina, eso era el colmo, que sus propios compañeros de trabajo trataran de convencerlo de aceptar aquella extraña oferta con tal de quitarse a esos chicos molestos de encima, en cierta parte entendía a Carmen, así como él tenía que servir aquellos platos, ella tenía que cocinarlos.

─Disculpen la tardanza ─era un discurso que ya tenía grabado en el cerebro─, aquí están sus órdenes. Espero que las disfruten. Mi nombre es Ace, por favor háganme saber cualquier cosa que necesiten.

─Tu dirección y número telefónico ─dijo Nami mientras probaba el primer bocado de su platillo─. Tenemos que saber dónde localizarte para los ensayos, ¿no? ─antes de que Ace pudiera decir algo, la otra chica habló.

─También necesito tus medidas y tu talla de ropa, es necesario para los ajustes que debo hacer en tu vestuario, creo que te irán algo pequeños, sobretodo de espalda ─a diferencia de la pelinaranja la morena lo miraba fijamente con una tenue sonrisa en los labios, aquella mirada hizo sonrojar a Ace. Todo un logro, considerando su antigua profesión, la mirada de esa mujer tenía la gran habilidad de hacerlo sentir incómodo.

─Cualquier cosa que necesiten de comida ─aclaró forzando sus labios en una sonrisa─. Los datos personales no figuran en esa lista, lo siento. Si me disculpan, tengo más trabajo, con permiso.

─Ace ─el aludido giró para mirar al moreno quien nuevamente lo había detenido sujetando su muñeca, ¿acaso el menor lo estaba haciendo un hábito?─, los ensayos comenzarán dentro de una semana y si no comienzas a memorizar tus diálogos estarás atrasado.

¿Qué rayos? Aquel muchacho hablaba como si ya hubiera aceptado salir en su película, ¿Qué parte de "No me interesa" no había entendido? ¿Acaso hablaba en otro idioma que ninguno de aquellos chicos lo entendía?

─Escucha, em… ─¿Cuál era su nombre?─ Ruffy.

─¡Luffy! ─corrigió el chico apretando aún más el agarre en su muñeca, haciéndolo sobresaltarse.

─Como sea, ¿Por qué mejor no consigues a alguien más para tu película?

─¡NO! ¡Tú saldrás en la película! ¡Ya lo decidí!

Ace tuvo que tomar una profunda bocanada de aire para controlarse. Ese chiquillo parecía incapaz de comprender que no bastaba con que Él lo decidiera, la otra persona también tenía que decidirlo. ¿Qué clase de educación había tenido para tener semejantes ideas? Intento recuperar su muñeca pero el chiquillo se rehusó a dejarlo ir, para ser un niñito era bastante fuerte.

─Escucha, de verdad tengo mucho trabajo y… ─Luffy esbozo una sonrisa y rodeó la muñeca de Ace con ambas manos.

─Shishishi, no te dejaré ir hasta que digas que saldrás en mi película ─Ace arqueó una ceja mientras sentía como una vena palpitaba en su frente, aquel chiquillo estaba terminando con su paciencia.

─Ya basta, no estoy jugando ─dijo tratando de controlarse mientras tiraba su mano para recuperarla pero el otro lo sujeto con más fuerza.

─Di que saldrás en mi película.

Miró a las chicas en un intento por conseguir ayuda pero estas parecían no darse cuenta de lo que estaba sucediendo ya que estaban comiendo con toda tranquilidad. Maldición, que ninguno de aquellos muchachos estaba en sus cabales. Tironeó su brazo con fuerza logrando liberarse y tras dedicarle una mirada molesta se marchó a servir el resto de las mesas, aunque pudo sentir sobre su espalda la mirada del chico en todo momento. Y él que pensó que Law sería el peor de sus problemas.

─Vaya, Ace es difícil de convencer, ¿no? ─comentó Robin dándole un trago a su refresco─ Es muy lindo ─Nami arqueó una ceja, lindo era un adjetivo que no combinaba con Ace en lo más mínimo.

─Shishishi, no se preocupen. Ace será nuestro protagonista y será fantástico, ya lo verán.

La pelinaranja aún no comprendía como era que su amigo había desarrollado tal confianza por un completo desconocido cuyo único mérito era poder cargar una bandeja con ocho platos repletos de carne sin tirarlos.

─Creo que ha llegado la hora de poner nuestro plan en marcha ─comentó Nami con una enorme sonrisa.

Cuando terminó de servir al resto de los clientes, Ace se refugió en la cocina pese a las protestas de Dadan, igualmente su turno ya había terminado y Tashigi ya estaba lista para sustituirlo. Tardo más de la cuenta en cambiarse porque se sentía agotado, aquel chico era capaz de drenarle la energía con su sola presencia. Cuando termino de abotonar su camisa se dio cuenta que se había saltado dos botones, frustrado golpeo su frente contra la puerta de su locker. ¿Cómo es que su "perfecta" viva se había hecho trizas en tan solo unos instantes? Tuvo que abrir su locker nuevamente pero estaba tan cansado que solo se quitó la camisa y tan solo se puso el suéter.

La temperatura continuaba descendiendo, Ace se despidió de todos y salió al callejón con un plato de comida en sus manos. La gata pasaba más tiempo recostada ahora, cada día se ponía más gorda y eso significaba que pronto daría a luz a su camada de gatitos. Se arrodillo frente a ella y abrió la caja con comida.

─Lasagaña, tu favorita ─dijo acercando la caja a la gata que lo miraba con cautela. Se puso de pie y se acercó para comprobar la comida antes de comenzar a comer. Extendió la mano para acariciar su cabeza pero la gata gruño y se alejó─ Lo siento, por favor continúa comiendo.

─¡Vaya es muy bonita! ─exclamó una voz tras él con demasiada fuerza que hizo saltar a Ace hacia delante y terminó golpeándose con uno de los contenedores─ ¡Ace! ¿Estás bien? ─Ace estaba apoyado de espaldas contra uno de los contenedores mientras se sujetaba el hombro y miraba al chico con los ojos desorbitados, ¿Qué estaba haciendo allí?─ ¿Te lastimaste el hombro?

─Estoy bien ─fue hasta ese momento que notó lo cerca que estaba él otro de él y lo apartó de un empujón─. ¿Qué haces aquí?

─Shishishi, venía a darte esto ─dijo mostrándole el contrato que habían estado ofreciéndole todo ese tiempo.

─En serio chico, ¿Por qué no te das por vencido? No me interesa salir en tu película.

─¿Por qué no? ¿Acaso alguien más te ofreció un papel? ─¿qué? ¡Ese chico estaba soñando! Ni siquiera tenía ofertas como mesero en otro restaurante, y eso que se consideraba bastante bueno limpiando mesas y llevando bandejas, mucho menos como actor.

─No y ya deja de estarme siguiendo, ¿quieres?

Luffy arisco la nariz y se cruzó de brazos sin apartar la vista del pecoso, le molestaba la actitud de aquel chico, él ya había decidido que sería parte de su película así que no entendía porque seguía negándose. Era demasiado terco y problemático. Miró a la gata que parecía captar toda su atención, una sonrisa se formó en sus labios. Ace se sobresaltó al ver como aquel chiquillo tomaba a la gata del cuello.

─¿Qué haces? ─Luffy sujeto a la gata con sus dos manos y se la mostró.

─Si quieres que la suelte tendrás que venir conmigo a los ensayos ─demando sin dejar de sonreír.

─Será mejor que...

─¡KYA! ─el grito de dolor resonó por todo el callejón, Ace se encogió de hombros al ver que la gata arañaba los brazos del menor.

Ace tenía que admitir que de cierta forma morbosa era algo gracioso ver a aquel chico peleando con la gata, en una de las veces que agito el brazo, la gata cayó al suelo y salió corriendo, Ace miro al chico que permanencia de cuclillas acunando su brazo.

Ardía, las zonas donde la gata lo había arañado le ardían. No entendía porque los animales nunca parecían sentir agrado por él. Esperaba que Chopper no lo regañara, Nami seguro si lo haría, ya le había advertido que no se acercara a los animales después de que se peleara con aquel perro.

─Vamos ─Luffy abrió los ojos y se encontró con la mano extendida de Ace─. Te ayudaré a curar eso.

Ace condujo al menor a la cocina y lo llevo al cuarto de empleados. Luffy se sentó en la pequeña banca junto a la mesa y contempló al pecoso mientras buscaba algo en uno de los lockers. Subió las piernas a la banca y las cruzo, el locker tenía que ser de Ace, alcanzo a distinguir su uniforme, el chaleco con su gafete, una muda de ropa, otro suéter y una caja blanca que saco antes de cerrarlo. Luffy miro con interés como Ace tomaba asiento a su lado y colocaba la caja en la mesa, era un botiquín. Ace saco un poco de algodón, alcohol, un ungüento y unas bandas.

─Déjame ver tu brazo ─pidió a lo que Luffy extendió su brazo.

Luffy se sorprendió un poco al notar que el agarre del otro era suave y gentil, se sentía bien. Aparto la vista de su brazo y miro su rostro. De cerca podía ver que tenía muchas más pecas, estas cubrían casi toda su cara. Su protagonista no tenía pecas pero no importaba, eran llamativas funcionarían en lugar de la cicatriz. Ace humedeció algunos algodones con alcohol y los pasos con cuidado por los rasguños, Luffy soltó un gemido de dolor al sentir el ardor.

─Lo siento ─se disculpó Ace antes de comenzar a soplar sobre las heridas para disminuir el ardor. Tal vez debió advertirle que dolería.

El ardor disminuyó con el cálido aliento del otro, Luffy abrió un ojo y miro al pecoso. Ace era lindo, no sabía cuántos años tenía pero le calculaba unos 20 años, el protagonista de su historia tenía 28 años pero no creía que eso importara tanto. El cabello negro de Ace caía en ligeras ondas enmarcando su rostro pecoso. De forma inconsciente levantó una mano y toco la mejilla del mayor, Ace se sobresaltó y lo miro confundido.

─¿Qué haces? ─que un tipo te tocará la cara no era agradable. Aparto la mano del menor de un manotazo.

─Nunca había conocido a alguien que tuviera pecas ─trató de tocarlas nuevamente pero Ace se alejó─. Son bonitas, shishishi.

Aquellas palabras paralizaron a Ace lo suficiente como para permitirle al menor volver a tocar su rostro, Luffy paso sus dedos por encima de las pecas que cubrían sus mejillas, no tenían relieve ni nada, eran solo una pigmentación diferente de la piel.

─Quédate quieto ─ordeno Ace sujetando la muñeca del menor para alejar su mano─. Ya casi termino ─dijo mientras tomaba el otro brazo.

Luffy hizo un puchero y miró al pecoso con molestia. No le gustaba que la gente le dijera que debía hacer y ese chico no solo le ordenaba cosas sino que además se negaba a hacer el papel que él había decidido asignarle. Era un tipo desagradable.

─Oye, en serio Ace, si no me memorizas pronto el guión vas atrasarte ─Ace suspiro al sentir como el chiquillo se acercaba demasiado a su rostro, aquel muchacho no conocía el significado de "espacio personal". En la última semana, gracias al moreno, Ace había tenido más contacto físico que en los cinco años que llevaba fuera de los reflectores, no era como si tener sexo con una actriz a la que ni conocía pudiera considerarse contacto personal pero al menos era mejor a que un chiquillo se pegará a él como una lapa.

─Escucha, Ruffy…

─¡Luffy! ─protestó el menor molesto alejando su brazo del otro antes de que el mayor pudiera ponerle una bandita sobre los arañazos.

─Como sea, no sé qué clase de juego están jugando tus amigos y tú pero… ─lucho hasta lograr poner las banditas sobre las heridas.

─¡No es un juego! Estamos haciendo una película y tú saldrás en ella ─Ace miró el rostro serio del chico quien se cruzó de brazos y lo miraba con un brillo molesto en los ojos. Ace suspiro.

─¿Por qué no escuchas a las personas cuando hablan? No me interesa salir en tu película.

─¿Por qué no? ─Ace paso su mano por su cabello en un intento por tranquilizarse, discutir con ese chico era como hablar con la pared.

─Por que no me interesa, ¿de acuerdo?

─Pero yo ya decidí que saldrías.

Ace soltó un gemido y dejo caer su cabeza entre sus manos, ¿Qué pasaba con ese chico? Algunas veces se sentía tentado de decirle que si con tal de quitárselo encima. El sonido de la puerta al abrirse hizo que Ace se girara para ver de quien se trataba, pero solo alcanzó a ver unas piernas cubiertas con unas medias negras de red antes que las manos de aquel chiquillo sujetarán su rostro y lo hiciera encararlo, abrió la boca para preguntar qué estaba pasando pero fue justo el momento en que Luffy aprovecho para besarlo.

Su cerebro entró en shock, no era la primera vez que alguien lo besa, él mismo había besado a un montón de chicas de las cuales ni siquiera recordaba sus nombres pero nunca en su vida había besado a un chico. La única persona que lo intentó termino con un brazo dislocado y un ojo morado, pero por alguna razón con ese niño no se creía capaz de golpearlo, es decir, ¡Era un niño! Cuando ese pensamiento cruzó por su cabeza, Ace abrió los ojos horrorizado y apartó al menor de él justo al mismo tiempo se escuchó un "clic" por todo el cuarto, como cuando un juez golpeaba su martillo contra la mesa para indicar la sentencia de culpable a un acusado.

El pecoso miró hacia la puerta y se encontró con el rostro sonriente de las dos amigas de Luffy.

─Bien ya que estamos aquí ─dijo Nami acercándose al pecoso e inclinándose frente a él para poner sus miradas al mismo nivel─, ¿Por qué no hablamos de negocios? ─Ace miró a la chica y luego la cámara que agitaba frente a su rostro─ Apuesto a que no te gustaría que publicáramos esta fotografía, ¿verdad?

En la pantalla de la cámara se mostraba la escena que Luffy y él acababan de protagonizar, Luffy aparecía con los ojos cerrados mientras que los de él estaban abiertos, era más que obvio que no era un beso pasional ─Ace había grabado muchos de ese estilo como para no saberlo─, miró al moreno.

Luffy miraba el suelo con el entrecejo fruncido como si estuviera confundido por algo mientras se tocaba los labios, Ace suspiró y se alejó del menor para después apartar a la pelinaranja, quien lo miró confundido mientras recogía las cosas que utilizó para curar al menor y tomaba su chaqueta y su mochila.

─Hablamos en serio sobre publicar esta fotografía, eso arruinaría tu reputación ¿no? ─Nami estaba confundida por la actitud del pecoso.

─Fui actor de películas para adulto ─dijo sin ningún rastro de molestia y mirando a los tres─. Una fotografía como esa ─se encogió de hombros─, no es como si fuera tan importante ─miró a Luffy quien ahora lo encaraba, era curioso no estaba riendo ni nada por el estilo. Ace suspiro y señalo el brazo del moreno─. Desinfecté los rasguños pero, pídele a tu amigo doctor que los revisé. Que tengan una buena noche.

Una vez estuvo en el callejón, Ace se limpió la boca con el brazo. ¡Maldito mocoso precoz! ¿Qué clase de plan era ese? ¿Besarlo para sacarle una fotografía y utilizarla para chantajearlo? ¿Acaso los muchachos de ahora no tenían el más mínimo respeto por sus mayores? «Mocoso malcriado» pensó mientras suspiraba y se alejaba caminando, solo esperaba que aquella noche ninguno de ellos lo siguiera, estaba un poco cansado de todo eso. Al salir del callejón divisó la figura del amigo peliverde de Luffy, sonrió, al parecer alguien había escuchado sus ruegos, aquel chico era el más fácil de despistar.

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Continuará.

La operación para convencer a Ace, acaba de comenzar.
¿Qué es lo que pasará?
¿Qué fue lo que Ace rechazo de Law?
¿Qué papel jugará Sabo en esta historia?
Esperemos que estas preguntas sean resueltas más adelante, por lo pronto la historia queda hasta aquí :D

Un agradecimiento a todas las personas que se tomaron la molestia de dejar sus comentarios. Sus palabras me hicieron muy feliz. También muchas gracias a las personas que agregaron esta historia a sus favoritos y gracias por sus follows.

Espero que este nuevo capítulo haya sido de su agrado y que la historia siga pareciéndoles interesante.
¡Muchas gracias por leer!

Si alguien gusta dejar un comentario es bien recibido :D