One Piece no es mío.
Solo la idea de la historia es mía.
7
─Quiero un café y asegúrate que la taza este limpia, ¿quieres?
Ace quería muchas cosas en la vida, entre ellas tumbarle todos los dientes a ese maldito moreno cara de mapache para ver si con eso dejaba de sonreír, pero como en la vida no se podía obtener todo lo que uno desea, tuvo que conformarse con asentir con la cabeza y asegurarle, con la mejor de sus sonrisas, que su taza estaría limpia.
Cuando Ace desapareció por la puerta de la cocina, Law soltó una pequeña risa y se acomodó aún más en el sillón donde estaba. El restaurante lucía un poco diferente a como lo recordaba, tal vez porque en la ocasión anterior lo había visto en la noche y ahora era día. Tenía un toque rustico y había cuadros y piezas de cosas antiguas adornando las paredes. Había un periódico que mostraba la nota del Umi Reshi, el tren que atravesaba el mar, fundado 80 años atrás, también estaba el cronograma de la obra "La ciudad blanca", que tenía 50 años sin ser representada, junto con dos boletos. Era impresionante lo viejo que resultaba todo. «Al menos tienen Wi-fi», pensó mientras sacaba su celular y colocaba la contraseña para poder navegar.
Era su día libre y había decidido usarlo para ir a ver al pecoso. Desde el momento en que volvió a encontrarlo quiso "visitarlo", pero entre las pruebas de vestuario, las entrevistas y el acomodo de horarios no había tenido oportunidad, hasta ahora.
Nunca imagino que Ace terminaría como mesero. Había pensado que terminaría como host o algo parecido, vendiendo su apariencia y esas cosas, incluso muchas veces pensó que la razón por la que no lo encontraba era porque se había convertido en el "gatito" de alguna vieja cincuentona. Ace nunca le pareció alguien de muchos principios ─desde el momento en que era capaz de desvestirse frente a una cámara y tener sexo con alguien─, pero el pecoso lo había sorprendido en más de una ocasión, como ahora.
─¿Crema y azúcar? ─preguntó Ace mientras dejaba la taza frente al moreno y la llenaba de café. Law esbozo una sonrisa y se recargo en la silla pasando uno de sus brazos por atrás del respaldo y miro al pecoso.
─Luces extraño con tanta ropa ─Ace miro al ojeroso confundido─ Porque no te quitas ese delantal y te abres la camisa, solo espero que no traigas ninguna playera abajo o arruinarías el panorama.
Ace se quedó mirando al moreno con la cafetera en la mano y la boca abierta, ¿estaba bromeando? Law lo contemplaba con un brillo burlón en los ojos y aquella maldita sonrisa en los labios. Ace se recobró casi de inmediato y apretó el asa de la cafetera conteniendo las ganas que lo embargaban de estrellarla en su cabeza.
─Lo siento, pero no me pagan por desvestirme ─dejo las jarras con crema y azúcar en la mesa─. Llámame si quieres más café.
─No hay nadie más, ¿Por qué no platicamos un rato? ─propuso tomando la taza y probando el café, al menos tenia buen sabor─ La última vez no tuvimos oportunidad de platicar ─¿Platicar? Ace no llamaría platicar al deseo de Law de humillarlo.
─Lo siento, tengo mucho trabajo.
─¿Acaso también eres el lavavajillas? Fu fu fu, vaya Ace espero que te paguen muy bien por todo eso ─Ace rodo los ojos y se alejó.
Lo último que necesitaba era tener a Law molestándolo en esos momentos. El día anterior había pasado toda la noche leyendo el estúpido libreto y había terminado acostándose realmente tarde, y ahora estaba tan cansado que apenas era capaz de mantenerse en pie, ni siquiera había leído el contrato para revisar cuál era su papel, aunque algo le decía que sería el desinteresado comandante de la policía que se la pasaba ebrio la mayor parte del tiempo. Además, en esos momentos tenía algo más delicado con lo que lidiar. Sin dejar de lavar los platos (El maldito de Law no se había equivocado al decir que también era el lavavajillas. ¡Como lo odiaba!), miró a su jefa. Dadan estaba sacando del horno una charola llena de bollos de mantequilla, el olor hizo que Ace comenzará a salivar y que su estómago protestara, aunque por suerte no rugió con fuerza. Los bollos de mantequilla era su especialidad y se vendían mucho durante el desayuno y la merienda. Desde que llegará había estado pensando en cómo pedirle permiso para ir a las estúpidas grabaciones, hasta ahora no había logrado encontrar las palabras adecuadas, pero ya no podía estar dándole más vueltas al asunto. Cerró la llave, se secó las manos con una toalla y tras insultarte por ser un imbécil se acercó a donde estaba Dadan.
─Dadan, ¿puedo hablar contigo? Es sobre… ─el sonido de la cuchara contra la taza lo interrumpió. Maldito Law, justo cuando se había decidido a hablar con su jefa se le ocurría que quería algo, fatisdiar seguramente─ Después te digo ─dijo mientras se quitaba el mandil que usaba para no mojarse y salir al área de las mesas.
Dadan entorno los ojos preguntándose que sería aquello que quería decirle, esperaba que no fuera a renunciar. Era muy difícil encontrar un empleado tan confiable como el pecoso y que además fuera constante, la mayoría de los meseros eran estudiantes que buscaban un ingreso extra, Tashigi era de este último grupo, pero como era apenas de primer ingreso era probable que durara más tiempo. Sin mencionar que desde que Ace entrará a trabajar, su clientela femenina (sobretodo niñas bobas de secundaria) se había incrementado considerablemente y los líos nocturnos, cuando algún cliente se pasaba de copas, se resolvían más rápido. Dadan realmente esperaba que el chico no renunciara, aunque tal vez aquel enano hiperactivo y glotón había logrado convencerlo de salir en su película. La idea no le parecía mala, por Tashigi se había enterado de la profesión de Ace (la chica se había puesto roja al ver a Ace y durante un tiempo fue incapaz de mirarlo a los ojos) pero Dadan jamás había visto una sola película del pecoso (ni quería hacerlo), aun así a veces cuando lo veía payaseando con Carmen y Aphelandra mientras trabajaban no podía evitar pensar que le habría gustado verlo en una película seria.
Ace miró al moreno con cansancio, ¿de verdad aquel día apenas había comenzado? Sentía como si llevará trabajando días enteros.
─No me interesa ─ni ahora ni nunca, pensó─, ¿vas a querer más café o no? ─estaba llegando a su límite, pero trataba de controlarse, conocía lo suficiente al moreno como para saber que eso era justo lo que quería, después de todo ya se lo había hecho una vez justo antes de que lo echaran de la productora, pero su paciencia tenía un maldito límite.
─¿Por qué no? Te pagaría 5 veces más de lo que ganas aquí, sea cual sea tu sueldo, aunque por tu apariencia ─dijo mirándolo de arriba abajo─, deduzco que no debe ser mucho.
─No gracias, pero si gustas puedo conseguirte el numero de una casa de asistencia y te aseguro que conseguirías a alguien que limpie tu casa por menos cantidad.
─Tu pareces estar muy bien entrenado, además no te haría usar tanta ropa como uniforme, ¿de verdad no estas incomodo? ─Law dejo su taza en la mesa y le indicó a Ace que le sirviera─ Mi departamento es pequeño pero me gusta que esté limpio y tener comida caliente, aunque claro puede que te pida hacer otras cosas, pero por el sueldo que te voy a pagar no debería haber problemas.
─¿Masajearte los pies y lavar tu ropa?
─Entre otras cosas ─respondió con burla, los nudillos de Ace ya estaban blancos por la fuerza con la que apretaba el asa de la jarra.
─No gracias, me gusta servir cafés y lavar platos.
─Puedes hacer eso en mi casa y desde luego tu principal función sería entretenerme ─Ace miro al moreno burlón.
─Lo siento, pero no conozco muchos chistes ni puedo hacer figuras de perritos con globos.
─Hasta donde recuerdo tienes una boca muy ágil.
Ace miro al moreno, la sonrisa burlona en sus labios y aquel brillo en sus ojos le dejaron en claro a qué clase de "entretenimiento" se refería. No por nada había trabajado en la industria del cine pornográfico por varios años. El asombro solo duró unos momentos antes de recobrarse y mirar al otro con burla.
─¿Qué pasa Law? ¿Acaso no puedes satisfacer a Bonny tu solo? Lo siento, pero ella no es mi tipo.
─¿Y si consigo a alguien que sea tu tipo? ¿O qué tal si encuentro a alguien del que tú seas su tipo? ¿aún puedes desnudarte frente a una cámara? Recuerdo que Doflamingo te ofreció un papel en una nueva clase de película pero la rechazaste, le rompiste el corazón a Teach, iba a ser su debut.
Ace entorno los ojos, aquello era algo que quería olvidar, además ¿Cómo era que Law sabía lo que había pasado? Hasta donde recordaba, Law y Teach no se llevaban bien.
─¿Por qué no te largas de una buena vez?
─Que grosero, pero tienes razón ya debo irme ─Law se puso de pie y arrojo un billete a la mesa─. Quédate con el cambio, úsalo para comprarte unos pantalones más ajustados para la próxima vez que venga. Recuerda que tienes exhibirte un poco para ganar algo extra ─sin embargo antes de salir Law se giró y miró a Ace─. ¿Sabes que es lo único bueno de tu trabajo? Que tienes que atenderme.
─¡Púdrete! ─Law soltó una fuerte carcajada.
─Que cara tan fea, no hagas que me arrepiente de darte propina. Nos vemos, bombón.
Apenas la puerta se cerró, la jarra con café se estrelló en ella. ¡Maldito Law! Si no fuera porque perdería su trabajo le habría partido la cara al imbécil. ¿Qué diablos pasaba por la cabeza de ese idiota para ir acosarlo a su trabajo? Seguro que solo quería provocarlo, Law era amante de las mujeres y siempre había rechazado el contacto con otros hombres, y seguro solo quería molestarlo. Maldito imbécil, ¿Por qué rayos aquella noche había tenido que entrar al restaurante había tantos de prestigio en otros lados?
─¡Ace, que fue lo que paso? ─el aludido se giró para mirar a Dadan, la mujer lo veía desde la puerta de la cocina.
─Yo… solté la jarra sin querer, enseguida lo limpio.
─Mas te vale que quede reluciente y te descontare la jarra.
Una cosa más para odiar a Law.
Cuando Dadan desapareció, Ace tomo los platos y la taza sucia junto con el dinero para ir a la caja, XXX estaba leyendo un libro, ajena a lo que sucedía a su alrededor, la ventaja de la juventud, pensó.
─La cuenta ─dijo atrayendo la atención de la chica.
─Oh, permíteme… 480 berries de cambio.
─Ah sí, el tipo dijo que te quedarás con el cambio.
─¿Qué yo? ¿Por qué?
─Dijo que fuiste muy amable al decirle "Buenos Días".
─¿De verdad? Gracias ─la chica sonrió, contagiando a Ace al ver canturrear feliz sobre lo que se compraría.
Su mal humor se había disipado cuando comenzó a recoger los fragmentos rotos de la jarra.
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─¿Vas a decirme que te tiene tan preocupada?
Koala apartó la vista de su celular y miró a Sabo, aquella mañana apenas llegar a la oficina, el rubio la había invitado a ir por un café, "aprovechando que el gato no estaba" y solo porque de verdad necesitaba un poco de cafeína en sus venas había terminado aceptando, pero la verdad era que no le estaba poniendo atención al rubio idiota frente a ella, estaba preocupada de que su jefe no le hubiera contestado el correo que mandará el día anterior, ¿o lo había enviado en la mañana? No estaba segura del todo. En realidad no importaba, el caso era que su jefe no había contestado y aquello no era propio de él, ¿Qué se supone debía hacer? ¿Llamarlo? ¿Mandarle otro mensaje para preguntar si había visto su correo? Por eso había estado mirando la pantalla de su celular, en espera de ver la notificación de algún mensaje de Monkey D. Dragón.
─Has estado mirando tu celular sin prestar atención a lo que digo, es molesto ─comentó dándole un trago a su café.
─Algunas personas si trabajamos, Sabo ─dijo molesta mientras guardaba su móvil en el bolsillo de su pantalón, aunque estos eran pequeños y eran más un adorno que útiles, pero si vibraba quería notarlo y en la bolsa no lo haría.
─¿Insinúas que yo no lo hago? ─Sabo dejo su taza sobre el plato y miro a la chica─. No olvides todos los millones que gracias a mí han entrado a la compañía. Además, el no estar tras un escritorio y al pendiente de los deseos de mi jefe no significa que no trabajé.
─No veo que estés muy preocupado por aprender tu guion. Pareces haber olvidado que los ensayos comienzan dentro de dos semanas y eres el protagonista de nuestra película ─Sabo esbozo una de sus clásicas sonrisas de Casanova haciendo que Koala apartará la vista incomoda, tal vez aquel rubio la sacaba de sus casillas pero tenía que admitir que era muy guapo, no por nada era considerado como el número uno.
─No soy un actorucho de cuarta, Koala, yo no tengo que practicar como poseso para hacer un buen papel.
─Recuerda que esta película participará en el festival de Mariejois. Habrá muchos nuevos directores y uno nunca sabe qué clase de actor podría aparecer ─odiaba que aquel sujeto nunca pudiera preocuparse por nada. ¿Por qué tenía que preocuparse ella por él? No era su trabajo.
─¿Te refieres a Trafalgar Law? No me subestimes, Koala. Admiro a Law, es decir pese a ser un ex actor de películas AV llegar tan lejos en el cine de verdad es sorprendente, pero de allí a que pueda vencerme… ─sonrió dejando en claro que aquello jamás pasaría.
─Law es muy atractivo, sé que ha subido rápidamente y a nadie parece importarle que venga de un cine de tan dudosa reputación.
─¿Crees que pueda vencerme? ─la pregunta fue formulada con un tono de claro escepticismo y Koala solo pudo suspirar y negar con la cabeza. Law era bueno, pero jamás derrotaría a Sabo, su nivel de actuación era muy comparable pero había algo en Sabo que lo hacía estar por arriba del moreno. Y como prueba, estaba que Dragón jamás había considerado al moreno para un papel─ Entonces, ¿Por qué tu comentario?
─Monkey D. Luffy participará en el festival, el jefe está decidido a ganar.
─No creo que Luffy sea capaz de vencer a su padre. Dragón tiene más experiencia y cuenta con más renombre ─Sabo le dio un mordisco al pan sintiendo como el sabor dulce de la mermelada le llenaba la boca─. Luffy puede ser talentoso pero no deja de ser un novato ─bebió un trago de café, fascinado con la mezcla amarga y dulce─. No sabía que iba a participar ─así que ese era el gran proyecto del que había estado hablando, pensó─. ¿Quiénes estarán en su proyecto? ¿Algún nombre conocido?
─No lo sé ─Dragón no le había autorizado andar divulgando por allí quien sería la "estrella" de la película de Luffy, además si Sabo llegaba a enterarse seguro que solo se reiría y con justa razón, un actor del cine porno que ni siquiera había sobresalido en este… no era ni siquiera digno de ser mencionado. En serio, ¿en que había estado pensando Luffy para contratar a alguien así para una película del festival Mariejois? Sabía que era idiota, pero no que lo fuera tanto. Y Robin, como había permitido que eso pasara, tendría que hablar con ella sobre el tema. No era tarde para hacerlo entrar en razón, tenía que explicarle que usar un actor de baja calidad moral y bajo nivel era un suicidio para alguien que apenas empezaba─. Solo sé que participara y por ello el jefe está muy interesado en que todo salga bien ─Dragón era un padre extraño, cualquier otro apoyaría a su hijo, pero su jefe parecía dispuesto a hundir al suyo si no lo hacía bien.
─¿De verdad? ─preguntó Sabo alzando una ceja y atrayendo la atención de la castaña─ Entonces, ¿Por qué no está supervisando los ensayos? Se fue de viaje cuando apenas comenzaban.
─Tenía compromisos que atender ─respondió Koala molesta─. ¿Me invitaste a desayunar para hablar de trabajo? Para eso me habría quedado en la oficina.
─No, claro que no… pero tú no pareces poder pensar en otra cosa. Te recuerdo que fuiste la primera en ignorarme.
Koala abrió la boca para protestar pero la cerró al darse cuenta que el otro tenía razón. Odiaba cuando eso pasaba. Sabo podía ser un idiota la mayor parte del tiempo, pero cuando se ponía en plan serio, no podía evitar sentirse como una niña pequeña que había incurrido en alguna falta.
─Lo siento, ¿Qué era lo que me decías? ─Sabo rodó los ojos con fastidio.
─Te preguntaba si el vestuario ya está listo, el correo que me enviaron decía que la prueba sería mañana pero mañana tengo un compromiso por lo que no podrá asistir.
Y claro el trabajo no era un compromiso, pensó Koala, era solo un pasatiempo del cual se podía prescindir. Era molesto cuando Sabo tomaba esas actitudes, lo peor de todo era que su jefe lo permitía, Koala se preguntó si Dragón estaba al tanto de los rumores que circulaban por los pasillos sobre Sabo y él. Estupideces, pero mucha gente parecía creerlas, era como si olvidarán el hecho de que su jefe había estado casado y que tenía un hijo y que a Sabo siempre se le veía acompañado por las estrellas femeninas más famosas de la farándula y otras no tan conocidas pero igual de llamativas.
─No lo sé, tendría que revisarlo pero te recuerdo que la prueba de vestuario es un compromiso que tienes desde hace meses. En dado caso que no asistas no voy a reagendar y tendrás que lidiar con cual posible falla, ¿quedo claro? ─no era su mamá como para solaparle todo y la verdad, es que no se esforzaría por conseguirle la prueba ese día.
─Vamos, Koala, si me ayudas te invito a la reunión. Sera en la mansión de Doflamingo.
─Olvídalo, tengo mejores cosas que hacer que…
Koala se interrumpió al sentir su móvil vibrando en el bolsillo de su pantalón, "Consigue la dirección de Portgas D. Ace" era el corto y breve mensaje de su jefe, pese a ser simples palabras escritas en una pantalla blanca, Koala supo que su jefe estaba molesto… muy molesto.
─Lo siento, Sabo, pero debo retirarme. Hablamos después.
Sabo ni siquiera tuvo tiempo de decir "adiós" cuando la castaña ya había desaparecido por la puerta. Algo le decía que la chica no iba a cambiarle el día de prueba, bueno si no lo hacía ya "hablaría" con Dragón. Aún estaba un poco molesto porque Dragón nunca le contaba a donde iba cuando hacia esos viajes de negocios tan importantes, sentía que le estaba escondiendo algo… o mejor dicho, quería creer que le estaba escondiendo algo, porque la otra idea, la de que no le decía a donde iba porque simplemente le daba lo mismo que supiera o no, no le agradaba. Nunca imagino que su relación con Dragón fuera de esa forma, había pensado que Dragón sería tan meloso y asfixiante como su hijo, pero en fin… ya estaba algo acostumbrado al trato algo distante y frío del mayor. Y no iba a permitir que cualquier actor idiota se lo quitara tan fácilmente. Había pensado en sacarle algo de información a la castaña pero Koala era en verdad una tumba con respecto a ese tema, ¿Qué sería tan importante como para que Dragón se fuera de viaje poco antes de los ensayos? Sin embargo, ahora también tenía otra preocupación… o mejor dicho, curiosidad.
¿A quién le había dado Luffy el papel principal de su película? Cuando Sabo le dijo al menor que abandonaría aquel proyecto para hacer el de su padre, Luffy le había suplicado que no se fuera, el chiquillo parecía que se había tomado en serio sus coqueteos y palabras bonitas, obviamente Sabo solo se había acercado a Luffy para poner celoso a Dragón y este se lo había creído.
El papel esta hecho específicamente para ti.
Eso había dicho y solo sirvió para aumentar su ego, pero ahora al parecer Luffy había seleccionado a otra persona. No podía evitar preguntarse quién seria.
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Koala comenzaba a sentir que se había vuelto una espía como esas que aparecían en las películas del cine, con ropa ajustada, zapatos altos, cuerpo de tentación y rostro glamoroso, bueno tal vez lo último no pero casi. La chica estaciono el auto frente a las puertas del pequeño complejo departamental. Era un edificio extremadamente antiguo pero que se conservaba en perfectas condiciones, la combinación de lo antiguo y lo moderno hacían del edificio un lugar selecto y demandado, hasta donde sabía un departamento en aquel lugar costaba más de 300 millones de berries, tendría que ahorra por 3 años para comprarse algo como aquello (y eso incluía no comer). Koala dedicó unos minutos a contemplar las enormes puertas labradas de la entrada con sus vitrales, arquitectura de una época en la que el espacio no era un problema y no se proyectaba un mundo abarrotado que hablaba de reducción de espacio, suponía que aquel edificio había sido una enorme casa o algún complejo como una biblioteca. Apartando aquellos pensamientos de su cabeza, Koala empujo la puerta con ambas manos y entró, pese a que había visitado aquel lugar muchas veces no dejaba de impresionarle. Los techos eran altos y los ladrillos antiguos conservaban sus colores, las paredes estaban adornadas con distintas pinturas antiguas de autores anónimos, los pisos de grandes bloques de adoquines estaban tan pulidos que podían usarse como un espejo, del techo, como arañas suspendidas, colgaban pesados candelabros dorados, las puertas de los salones permanecían cerradas, a un costado estaba el elevador, tenía esos viejos botones redondos propios de las películas y la aguja que indicaba el piso donde se encontraba, solo había tres pisos y la azotea. En total eran tres departamentos, uno por piso, ella iba al tercero.
Koala llamó a la puerta rogando porque en esta ocasión su habitante estuviera, la ocasión anterior había sido bastante frustrante no encontrarla. Para su buena suerte, la puerta se abrió y Robin le dedicó una sonrisa.
─Robin, me alegra tanto verte ─dijo mientras la abrazaba con fuerza.
─Koala, fufufu ha pasado algún tiempo ─la castaña se alejó y la miro con un puchero.
─Tú eres quien ya no vas a verme. Eres mala.
─Lo siento, es solo que he estado muy ocupada… Luffy está decidido a comenzar los ensayos y las grabaciones de su película ─la morena se apartó para dejar que Koala pasará─. Ahora paso poco tiempo en mi departamento.
─Lo sé, vine a buscarte hace poco y no logre encontrarte, tampoco contestabas mis llamadas.
─Lo siento, cuando me enfocó en el trabajo olvido mi celular, pero puedo imaginar a que se debe tu visita. Portgas D. Ace, ¿verdad? ─Koala asintió─ ¿Cómo se enteraron?
─Al parecer fue Luffy quien lo mencionó, lo que me lleva a hacerte una pregunta, ¿Por qué no me avisaste?
─No lo supe hasta ahora, Luffy es un niño caprichoso que toma sus propias decisiones sin consultar a nadie. Nami está muy molesta, ¿gustas un café o un refresco? ─anteriormente, Robin jamás había tenido refrescos en su nevera, pero a Franky le encantaba así que se aseguraba de tener una buena dotación de ellas.
─Agua, por favor. ¿Así que su contratación fue decisión de Luffy? ¿Dónde lo conoció? ¿Alguien se lo presentó?
─Fuimos a un restaurante hace poco, Ace trabaja como mesero allí, por una plática de este con otra persona, Luffy escuchó que era actor y le ofreció un papel en su película.
─Sin hacer una prueba siquiera ─Robin asintió mientras dejaba un vaso con agua frente a la castaña para sentarse con una taza de café, Sanji le había enseñado como prepararlo para que supiera como el que él le hacía─. No puedo creerlo, ¿y así piensa competir en el festival?
Robin tan solo se encogió de hombros, esa era la clase de persona que era Luffy y estaba segura de que por más que se lo explicará a Koala esta no lo entendería, para hacerlo debía conocer a Luffy como ella lo hacía y eso no iba a suceder. Ella no dejaría que sucediera. Su amistad con Luffy no había sido casualidad, no, ella había sido enviada por el padre del moreno para que se hiciera su "amiga" y "cuidarlo" de que no hiciera ninguna tontería, al principio fue sencillo hacerlo, era un trabajo más y su lealtad pertenecía a Dragón, al principio Robin estaba convencida de estar haciendo lo correcto pues Luffy era en verdad un chiquillo imprudente y voluntarioso, pero conforme fue conviviendo con él y con los demás, descubrió que eran buenos, que todos eran leales y que Luffy era una persona maravillosa. El saber que su acercamiento con el chico había sido con otros propósitos seguía atormentándola, preguntándose qué pasaría cuando sus amigos se enterarán de lo que había hecho… de lo que algunas veces tenía que seguir haciendo para protegerlos, porque si Dragón llegaba a enterarse de que ya no espiaba a Luffy como debía, estaba segura de que mandaría a otra persona para que lo hiciera, así que a veces tenía que pasarle cierta información a Koala, había pensado que podría mantener oculto lo de Ace por un poco más de tiempo pero al parecer no sería así.
─Luffy es un chico imprudente, pero tiene mucha confianza en este chico.
─¿Y tú qué opinas? ¿Tiene una oportunidad? ─todo dependía de Ace, por lo que había visto en su primera película si algún otro director le hubiera dado una oportunidad habría llegado muy lejos pero conforme fue sumiéndose en aquel cine su actuación fue bajando, era difícil saberlo.
─Puede que no haga el ridículo.
─El jefe está molesto, me ha pedido que consiga su dirección ─la forma en que la castaña la miró le dejó en claro lo que esperaban de ella.
─Nami la tiene, se la pediré esta tarde ─Koala sonrió y abrazó a la morena.
─¡Muchas gracias, Robin! ¡Eres la mejor!
Antes solía sentirse culpable por engañar a Koala, pero ese sentimiento desapareció, si bien apreciaba a la castaña ya no la consideraba tan inocente como en un principio, no después de ver lo que Luffy sufrió cuando descubrió lo que su padre hiciera con Sabo.
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─¿Por cuánto tiempo será? ─pregunto Dadan sin siquiera mirarlo, el cigarrillo en su boca iba consumiéndose lentamente mientras pasaba las páginas del periódico.
─Tal vez tres meses ─Luffy no había sido claro en ese aspecto, es decir, ¿Cuánto podía tomarles hacer una grabación para la escuela? Tres meses le sonaba bastante razonable.
─De acuerdo ─concedió la mujer mientras dejaba de lado el periódico y tomaba la libreta para programar a Ace en el turno nocturno─. Le diré a Tashigi que a partir del lunes cubrirás el turno nocturno.
─Gracias.
Hacer el turno nocturno durante tres meses consecutivos, no era el mayor deseo de Ace en la vida, pero las grabaciones con Luffy serían en su mayor parte durante el día, así que tendría que mantener ese tiempo libre. Ni siquiera sabía cómo sería capaz de cubrir los dos trabajos, pero estaba decidido a encontrar una forma, no estaba dispuesto a perder su trabajo de mesero.
─¿Ya te vas, Ace? ─preguntó Tashigi cuando entró a la cocina.
─Si, una vez recoja mis cosas ─miró la montaña de platos que aún les faltaba por lavar─. ¿Necesitan ayuda?
─No te preocupes, ve a casa ─dijo Carmen quien estaba apagando la estufa antes de girarse para guiñarle el ojo─. Has hecho un gran trabajo el día de hoy ─Ace hizo una leve reverencia en señal de agradecimiento y entró al cuarto de empleados para cambiarse de ropa y recoger sus cosas.
Ace soltó un suspiro de alivio mientras frotaba la pomada en su hombro, la sensación fría en sus músculos hacía que el dolor fuera disminuyendo. Salvo por Law, el día había sido realmente bueno. Especialmente porque Luffy y sus amigos no se habían presentado en el lugar, al parecer era lo único bueno que saliera de haber firmado aquel contrato era que esos chicos ya no volverían a molestarlo en su trabajo, no le molestaría del todo sino fuera porque cada vez que iban, Ace tenía que atender a los demás clientes lo más rápido posible para dedicarles casi todo su tiempo a Luffy y sus amigos. El pecoso tenía la sospecha de que el dolor en su hombro y Luffy estaban relacionados.
Sentado en la banca que atravesaba el cuarto de empleados, esperando a que el ungüento se embebiera en su piel, Ace miró el interior de su casillero. Tenía pocas cosas, solo un cambio de ropa por si llegaba a necesitarlo, un uniforme limpio, dos mandiles extras, unos analgésicos, el tubo con la crema para el dolor muscular que le recetará la doctora unos días atrás y sus artículos de higiene personal. Era increíble cómo había terminado por acostumbrarse a tener sus cosas en un simple casillero cuando antes tenía un camerino para él solo, muchas cosas habían cambiado en su vida durante esos 5 años que a veces, cuando miraba atrás, le costaba creer que todo aquello hubiera sido real. Poniéndose de pie comenzó a desvestirse para cambiarse de ropa, no estaba dispuesto a llevar su uniforme puesto todo el camino a casa, la única vez que lo hizo tuvo que lavarlo dos veces porque se había impregnado del humo del cigarro y otras cosas que plagaban los autobuses.
Trabajar como mesero era algo agotador, pensó mientras abrochaba su pantalón. Normalmente, después de un día de trabajo como aquel, Ace solía pasar por un pequeño tendajo cerca del edificio a comprar algo para comer mientras miraba alguna tonta película que estuvieran transmitiendo, y antes de irse a dormir tomaba un baño con agua caliente para relajarse, después de eso se tiraba en la cama y se quedaba profundamente dormido hasta que su despertador sonaba al cabo de unas horas, solía levantarse temprano para ir a correr al parque y después pasarse al deportivo a nadar un poco, para de allí ir directo al trabajo. Era una rutina cíclica que cambiaba conforme lo hacían los turnos en su trabajo. Pero ahora, con las grabaciones de aquella "película" podía despedirse de su tiempo libre. Soltó un suspiro de fastidio y cerró la puerta de su casillero para salir del cuarto de empleados.
El sonido de una vibración lo sacó de sus pensamientos, la pantalla de su móvil estaba encendido mientras este se movía lentamente por la banca hacia el borde, casi parecía como si fuera a suicidarse, el hombro de Ace crujió cuando estiro el brazo para rescatarlo antes que se suicidará, Perona le guiñaba el ojo desde la pantalla.
─¿Firmaste el contrato! ─Ace tuvo que alejar el celular de su oreja para que la voz chillona de la chica no le perforara el tímpano, cuando se exaltaba su voz parecía la de una niña. Ace apretó el teléfono con fuerza, ¿en serio? Perona le hablaba únicamente para saber algo como eso, el pecoso entornó los ojos y considero seriamente si debía colgar sin responder─ ¡Si te atreves a colgarme voy a ir a pasar toda una semana a tu apartamento! ¡Recuerda que tengo la llave! ─Rayos, Ace apartó el dedo del icono rojo y volvió a colocar el móvil contra su oreja.
─¿Cómo estás Perona? Yo estoy de maravilla, gracias por preguntar.
─No me vengas con sarcasmos, Ace, dime ¿firmaste el contrato? ¿Aceptaste el papel que ese chico te ofrecía? ─Ace suspiro, antes de Luffy siempre había pensado que era cansado hablar con Perona por su insistencia e incesante parloteo, ahora que conocía a Luffy sabía que Perona no era tan molesta.
─Si ─el grito que sonó al otro lado del teléfono hizo que volviera apartar el móvil de su oreja, al final resultaría que no solo terminaría con el hombro destrozado sino también el oído─. Me alegra tanto que la noticia te alegre ─al parecer era la única porque Ace no saltaba de gusto precisamente─, eres la única.
─No digas eso. Admite que estas tan contento como yo.
─Por supuesto, si me vieras ahora notarías que mi sonrisa no cabe en mi rostro y que estoy brillando ─su tono no podía ser más sarcástico, pero la verdad estaba demasiado cansado.
─Vamos, Ace, no pienses de esa forma, esto es maravilloso. Me alegra saber que aceptarás la propuesta de ese chico.
─Si claro, y ahora gracias a eso voy a tener que cubrir el turno nocturno del restaurante ─su hombro no mejoraría en un futuro próximo.
─¿Cómo! ¡No vas a dejar tu trabajo de mesero?
─Claro que no, ¿tienes idea de cuánto trabajo me costó encontrar un trabajo estable? ─Ace cayó en cuenta de lo que acababa de decir y se mordió los labios─ Olvida lo que te dije ─Perona no tenía idea de todas las cosas por las que tuvo que pasar después de dejar la productora y no quería contárselo─, ¿para qué me hablabas?
─Solo quería saber cómo te había ido con ese chico Luffy, me alegra de verdad que aceptarás el papel. Sé que lo harás fantástico ─Ace no entendía porque la chica nunca había perdido la esperanza en él.
─Gracias, ya te contaré como me va.
─Estaré esperando tus llamadas, quiero que me cuentes todo y Ace… ─el silencio se extendió del otro lado unos momentos, pero el pecoso espero a que la chica continuará─ Si necesitas algo, puedes contar conmigo, ¿de acuerdo? ─Ace esbozó una sonrisa.
─Te lo agradezco.
La llamada terminó con la usual invitación de Perona de comer juntos la próxima semana, Ace tuvo que aceptar si no quería que la pelirrosa fuera al restaurante, había tenido suficiente con la última vez que se apareció. Como era su cumpleaños, Dadan lo hizo cantar una estúpida canción con un gorrito de fiesta, fue la peor humillación de su vida y no conforme con ello, su "amiga" le había tomado una fotografía. En momentos como esos, se preguntaba si Perona era realmente su amiga o si era un enviado malévolo. Ace se quedó contemplando un rato el móvil , había estado tentado en preguntarle a la chica que era lo que debía hacer para memorizar el guion pero se contuvo, la chica estaba preparándose para su nueva película y no sería justo que la interrumpiera, para carreras destrozadas bastaba con la suya.
Al pasar de nuevo por la cocina, Ace se despidió de Carmen y Aphelandra de forma distraída, deseándoles que descansaran y salió por la puerta de empleados que conducía al pequeño callejón, ya le había dejado su usual plato de comida a la gata castaña. Pasaría lo que quedaba de la tarde en su departamento, tratando de meter el guion en su cabeza.
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Franky esbozo una sonrisa al ver los ojos brillantes del menor, con Luffy era fácil saber cuándo algo le gustaba, sus ojos brillaban como focos y una sonrisa de oreja a oreja aparecía en sus labios, era como un niño pequeño que acaba de ver su postre favorito. Toda la mañana había estado esperando el momento oportuno para mostrarle la maqueta con el diseño del escenario final de la película, porque sabía que le gustaría y quería ver su reacción, ahora Luffy saltaba de un lado a otro y movía todo como si fuera una casa de muñecas.
─Este es Zoro, shishishi, es idéntico ─Franky rió ampliamente, claro que era idéntico porque le había pintado el cabello verde y el ceño fruncido.
─Esta es la idea inicial de cómo sería el escenario para la batalla final, Usopp está trabajando en los efectos ─explicó con cuidado, conocía lo suficiente a Luffy como para saber que pese a que estaba mirando y moviendo todo en la maqueta, le estaba poniendo atención─. Ambos estamos de acuerdo en que los efectos deben ser lo mínimo necesario, si ponemos mucho se verá falso y poco natural, así que estábamos pensando en usar fuego de verdad.
─¿Fuego de verdad? ─a Franky le bastó ver como brillaban los ojos del menor para saber que la idea también era de su agrado─ Eso sería fantástico ─ya podía imaginar la batalla, los buenos contra la malvada bruja en un terreno de verdad y no creado por computadora.
─Ya he hablado con Zoro y Boa al respecto, ambos están de acuerdo también ─al igual que Luffy, Zoro se había emocionado, con lo amante del peligro que era no era raro, mientras que Boa por su parte había dicho que ella siempre estaba en llamas por su amor por Luffy así que le daba lo mismo. Una mujer extraña─. Solo faltaría preguntarle a Pecoso, si está de acuerdo.
─Lo está, no te preocupes ─tanto Luffy como Nami se giraron para ver a Nami, la pelinaranja llevaba una carpeta en las manos y se encaminaba a ellos.
─¿Cómo lo sabes? ¿Acaso eres psíquica y leíste su mente?
─No, me asegure de poner una clausura en su contrato donde se compromete a aceptar cualquier disposición que nosotros hagamos ─la sonrisa de la chica hizo que Franky sintiera escalofríos pese a la calefacción. Le alegraba tanto ser su amigo y no su enemigo, Nami era un demonio.
─Bueno entonces… no debe haber problema ─igual aquello le alegraba, le hubiera molestado tener que desechar la idea solo por uno de los actores.
Nami le dedicó una sonrisa a Franky antes de acercarse al escritorio y dejar el legajo sobre este.
─Luffy sé que estas ocupado, pero necesito que autorices estas facturas, son los aparatos que pidió Zoro para el gimnasio de la tercera planta y la piscina en el jardín.
─¡Sí! ¡Yo quiero una piscina! ─Luffy se olvidó de la maqueta y fue a sentarse a firmar los documentos.
Franky solo pudo pensar que era una verdadera suerte que, si bien Luffy, era el dueño de la productora Mugiwara, Nami era quien administraba el dinero. Gracias a la chica habían conseguido aquella vieja bodega a un buen precio, Franky había hablado con sus conocidos para las reparaciones y remodelaciones, mientras Nami supervisaba cada solicitud de Luffy e iba descartando aquellas innecesarias. Apenas iban comenzando como para despilfarrar el dinero que tenían.
─¿Cuándo terminarán mi estatua de bronce?
─No tendremos una estatua de bronce, Luffy ─dijo Nami por enésima vez mientras recogía las facturas.
─Todas las productoras tienen una ─objeto el moreno con un puchero mirando a Nami con molestia, el chico parecía olvidar que el dinero era suyo.
─Pues nosotros no ─dijo con simpleza─. El camerino de Ace también ya está listo ─Luffy asintió sin quitar la molestia de su rostro, de verdad quería una estatua de bronce para la entrada, Nami miró a su amigo y suspiro, sabía que quería esa estatua pero era una tontería─. Robin me ha dicho que ya terminó de ajustar algunos de los trajes y quiere ir al departamento de Ace para que se los pruebe, ¿te gustaría venir con nosotras? ─los ojos del menor brillaron emocionados y asintió, Nami seguía sin comprender porque Luffy parecía emocionado con aquel pecoso. «Tal vez le agrada porque cuando vamos al restaurante, lo atiende en tiempo record».
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El timbre de la puerta sonó justo cuando Ace se estaba lavando los dientes, se apresuró a enjuagarse y fue abrir mientras se secaba la boca con una toalla. Era raro que alguien llamara a su puerta, la mayoría de sus vecinos eran chicos universitarios que pasaban casi todo el día fuera, era una lástima que las noches no fueran igual, así al menos Ace no tendría que escuchar el escándalo que hacían mientras "estudiaban". Pensar que son el futuro de la sociedad. El planeta podía darse por perdido. Las pocas veces que los chicos llamaban a su puerta era porque alguno de ellos había terminado viendo alguna de sus películas y quería pedirle "consejo" o era simplemente para pedirle condones, la gran mayoría de las veces era lo último. Aunque considerando que apenas eran las 10 de la mañana, Ace dudaba que fuera para eso.
─¡Ace! ─el aludido se quedó contemplando a su visitante sin poder dar crédito a lo que veía, ¿Qué rayos hacía Luffy de pie frente a su puerta! Antes que pudiera pensar en lo que hacía, Ace la cerró─ ¡Ace, abre! ¿Por qué cerraste? Aun no me invitas a pasar ─Luffy golpeaba la puerta con cada palabra y Ace solo pudo mirar como la puerta se agitaba con cada golpe. Cuando Ace finalmente pudo reaccionar, tomo una profunda bocanada de aire y abrió la puerta. Luffy seguía allí, no era un sueño. «Rayos»─. Shishishi, gracias ─Luffy entro sin más al apartamento seguido de Robin, fue hasta ese momento que Ace notó a la chica quien llevaba una bolsa larga negra de esas donde se ponen los trajes y vestidos de fiesta, misma que le entrego al tiempo que decía un cordial "Buenos días". Ace se quedó de pie junto a la puerta sin poder reaccionar, en una mano sostenía la bolsa y en el otro estaba sujetando el picaporte. ¿Qué rayos hacían esos dos en su departamento?
─¡Tengo hambre! ─exclamo Luffy desde la cocina y Ace pudo escuchar como abría la puerta del refrigerador─. ¿Tienes comida, Ace?
─¿Qué…? ¿Qué hacen aquí? ─pregunto cuando finalmente encontró su voz, Luffy se había metido a su cocina sin más y Robin deambulaba en su cuarto como si nada─ ¿Cómo sabían dónde vivo?
─Obvio, lo investigamos ─Ace se giró para mirar a la otra visitante que en esos momentos entraba por la puerta como si nada, la chica pelinaranja miraba todo a su alrededor con desagrado. El pecoso apretó los labios y cerró la puerta, no necesitaba saber si había más gente afuera.
─¿Lo investigaron? ¿Qué rayos significa eso? ─Nami se giró para mirarlo.
─Que entramos tuvimos acceso a información confidencial para obtener tu dirección de forma ilegal ─Ace la miro boquiabierto, ¡habría que ver tamaño descaro!─. Tu departamento es muy pequeño, ¿de verdad vives aquí? ─sin esperar respuesta, Nami también entro a su habitación.
Ace se quedó de pie en medio de la sala mientras esas alienígenas invadían su casa, sacudió la cabeza y se dirigió a su cuarto, sabía que Luffy estaba comiendo y hasta el momento era el "menos" invasivo de los tres. Robin recorría la hilera de libros que tenía sobre una repisa empotrada en la pared mientras Nami estaba parada en la puerta del baño contemplando todo con el entrecejo fruncido.
─La sala esta de este lado, si no les importa ─maldijo a Makino y su empeño por hacerlo aprender buenos modales.
─¿A eso le llamas "sala"? ─Nami se giró y encaro al pecoso, estaba más que molesto podía verlo en su cara─ Pensé que era un pasillo ─«Maldita mocosa grosera», si bueno su apartamento no era precisamente grande pero tampoco era para tanto.
─Pues si es la sala y este es mi cuarto, así que les agradeceré que salgan de aquí.
Finalmente cuando las chicas fueron a la sala y Ace cerró la puerta, el pecoso tuvo que fruncir los labios al darse cuenta que Nami tenía razón. La sala era bastante pequeña, con solo 3 personas lucían amontonados, pero no estaba dispuesto a dar su brazo a torcer y se encamino a la cocina donde Luffy ya había devorado lo poco que le quedaba en la nevera.
─No tenías comida, solo encontré queso. Aún tengo hambre ─tratando de controlar su enojo, tomo al menor del cuello de la camisa y lo saco de la cocina para llevarlo a la sala─ Oye, eso duele.
─¿Qué están haciendo aquí? ─ya estaba harto de juegos.
─Robin dijo que tenía que probarte unas cosas, ya sabes para el vestuario ─Luffy miro a su alrededor como notando por primera vez lo pequeño que era aquel lugar─. Tu casa es muy pequeña ─Ace le lanzo una mala mirada a Luffy antes de mirar a la morena.
─¿Vestuario? ─Robin asintió y tomó la bolsa que Ace dejará sobre el sillón.
─Nami consiguió tus medidas ─dijo mientras abría la bolsa, Ace miro a la pelinaranja quien tan solo esbozo una sonrisa burlona─, pero aun así quiero comprobar que todo está bien.
Era oficial, aquellos chicos le daban miedo. No quería saber cómo habían conseguido su dirección, mucho menos como habían obtenido sus medidas. De pronto, al estar solo rodeado de esos tres seres que lo miraban fijamente, Ace sintió que había entrado a otra dimensión.
─De acuerdo ─no quería preguntar demasiadas cosas, tenía miedo de saber─. ¿Qué es lo que quieres que me pruebe? Aún tengo cosas que hacer así que… ─Robin sonrió y abrió la bolsa revelando varios trajes.
Ace miro la ropa que Robin iba sacando de la bolsa y le pasaba, estaba bastante bien hecho y la tela era fantástica, tampoco era como si él supiera mucho de telas pero era bastante obvio que no era una tela comercial, esta se sentía como mantequilla entre los dedos. Nunca antes había tocado una pieza como aquella, la mayoría del vestuario que había usado en sus anteriores películas era solo un pantalón, una camisa, que solo usaba durante cinco minutos y el resto eran prendas de látex o cuero.
─¿Vas a probártela o no? ─la pregunta de Nami lo hizo salir de sus pensamientos, los tres lo miraban expectantes, ¿acaso pensaban que se iba a desnudar frente a ellos? Los ojos de todos le indicaban eso, ¿acaso era el día de acosar a Ace? Tomo los trajes y se dispuso a ir a su cuarto─ ¿No vas a cambiarte aquí? Para ser un actor de películas porno eres bastante tímido.
─¿Acaso su película es un video AV? Creí que habían dicho que era una película normal.
─¡Claro que lo es! ¿Quién piensas que somos? ─¿Tu? Pensó Nami pero no lo dijo.
─Ustedes son los que parecen querer verme desnudo, y con gusto lo haría si la película fuera de ese tipo, pero como no lo es… no veo porque deba hacerlo, a menos que ese fuera su plan secreto ─Ace sintió cierta satisfacción al ver como el rostro de la pelinaranja se ponía rojo, era una chica linda sin duda.
─¿Qué tiene de malo desnudarse frente a la gente? ─preguntó Luffy quien en ese momento se balanceaba sobre sus piernas en el sillón─ A mí no me importa, me está dando hambre así que si cambiarte aquí hace más rápida la prueba, Nami puede voltearse.
Robin sonrió al ver la cara de Ace, el pecoso miraba a Luffy como si no pudiera creer lo que escuchaba mientras que Nami solo se ponía más roja. Definitivamente, aquello iba a ser muy divertido.
─¡Acabas de comerte todo lo que tenía en la nevera! ─Luffy arisco la nariz y miró a Ace con molestia.
─No fue suficiente, tenías muy poca comida por eso me quedo hambre ─«Con un…» ¿Qué rayos significaba aquello? ¿Qué ahora era su culpa que Luffy tuviera hambre?
─¡Baja los pies del sillón y siéntate bien! Estas ensuciando todo ─dijo molesto mientras se metía a su cuarto y cerraba la puerta con fuerza.
Luffy refunfuño pero bajo los pies del sillón mirando la puerta por donde había desaparecido Ace con molestia, aquello sorprendió a Nami y a Robin, Luffy nunca le hacía caso a nadie.
Ya en la privacidad (seguridad) de su cuarto, Ace se permitió respirar. ¿Qué rayos pasaba con todas las personas aquel día? Primero Law y ahora los locos extraterrestres que habían invadido su casa. Cansado, miró el traje en sus manos y decidió terminar con aquello de una buena vez. Se quitó la vieja sudadera y el desgastado pantalón para tomar el vestuario. Las prendas caían con suavidad como una leve caricia contra su piel, la ropa resultaba cómoda y lo peor, que lo hizo sentir un escalofrío, fue ver que la ropa le quedaba perfectamente, ¡ni siquiera la ropa que se compraba le quedaba tan bien! Comenzaba a sentir un poco (mucho) miedo de esos chicos. Pese a todo, Ace no pudo evitar sonreír internamente al ver como los ojos de los tres "invasores" se abrían como platos al verlo salir con el pantalón negro ajustado y una camisa color rojo eléctrico. Robin fue la primera en reaccionar y esbozo una sonrisa que Ace no supo interpretar y cuando la morena se acercó, fue su turno de sonrojarse, que fue aún peor cuando la morena comenzó a tocarlo por todas partes para ajustar la ropa. Esa mujer lo ponía nervioso.
─Shishisi, te estas sonrojando Ace.
─Cállate ─Ace le lanzó una mirada molesta a Luffy que solo lo hizo reír más.
─Te ves bien ─dijo sin dejar de sonreír y sin apartar la vista del mayor, era curioso, no recordaba que aquel traje estuviera en los diseños originales─. Shishishi luces como uno de esos muñecos que usan las niñas, no tienes ningún vello en el cuerpo ─. Ace apretó los puños y gruño molesto, claro que no tenía, era lampiño por naturaleza, por eso no tuvo que someterse a ninguna clase de tratamiento mientras fue actor, a las personas no les gustaba ver a tipos velludos cogiendo a chicas sexys y limpias.
─No te muevas ─dijo Robin sujetándolo para que se quedara quieto.
La ropa le iba perfecta al pecoso, en cuestión de investigar cosas nadie le ganaba a Nami. Mientras acomodaba la ropa, Robin no pudo evitar pensar que era una verdadera lástima que hubiera quedado tan ben, seguro que el padre de Luffy lo convencería de dejar la película, justo como lo había hecho con Sabo, y Ace sería mucho más fácil pues el pecoso no brincaba, precisamente, de gusto por salir en la película, una buena cantidad de dinero (que le permitiera pagar la multa que Nami había impuesto en su contrato) sería suficiente para que abandonará el proyecto.
Mientras Robin daba vueltas a su alrededor como una polilla junto a un foco, Ace se cubrió la boca para suprimir un sonoro bostezo. No sabía exactamente cuánto tiempo llevaba parado allí mientras la morena le acomodaba la ropa, Nami parecía casi tan aburrida como él pues estaba hojeando uno de sus libros, Luffy por su parte tenía la barbilla apoyada en el brazo del sillón y lo contemplaba con su eterna sonrisa, ¿Por qué parecía tan feliz? Con cada traje que se había probado su emoción parecía ir en aumento y de vez en cuando soltaba su molesta risa "shishishi" ¿Qué persona se reía de esa forma? Apartó su vista del menor, Ace pensó que probarse ropa era la cosa más aburrida del mundo, o tal vez solo era que estaba cansado, había estado parado casi todo el día y el dolor en su hombro parecía ir en aumento.
─Ponte derecho ─Ace obedeció mientras Robin comprobaba el largo del pantalón, la ropa que se estaba probando en esos momentos era un traje negro con una camisa roja y un sombrero negro con dos cara engarzadas, aquel traje había hecho que la sonrisa del menor fuera aún más amplia e incluso había gritado emocionado haciendo que Nami levantará la vista y esbozará una sonrisa, por primera vez sincera. El traje se ajustaba (demasiado perfectamente) a su cuerpo pero era bastante cómodo, Ace había notado que el traje era demasiado ajustado, fue hasta ese momento que comenzó a preguntarse qué clase de papel iba a interpretar pero no quería preguntar mucho, algo le decía que Nami lo consideraba un pobre idiota y si bien era pobre, y también idiota (como lo demostraba el hecho de haber aceptado aquella idiotez) pero no planeaba darle la razón a esa mujer.
Finalmente, después de tres trajes, había terminado.
─El último traje estará listo la próxima semana, pero esa prueba, ya será en el estudio.
─¿El otro traje? ─preguntó Ace saliendo de su cuarto mientras pasaba un suéter por su cabeza para mirar a la morena─. No creen que sea mucha ropa.
─El protagonista normalmente tiene más vestuario que el resto ─dijo Robin confundida sin apartar la vista del moreno.
El cerebro de Ace tardo un poco en procesar las palabras de Robin, pero cuando lo hizo casi pudo sentir como toda la sangre se le iba a los pies y no pudo evitar mirar con horror al moreno.
─¿Protagonista? ─Luffy asintió con una enorme sonrisa.
─¡Claro! Tú eres el protagonista, shishishi, ¿Quién pensaste que interpretaría a Keima?
Todo lo que siguió fue como una especie de sueño neblinoso, vio como Nami le ayudaba a Robin a recoger la ropa mientras Luffy les decía lo que quería cenar, Robin abrió la puerta y Luffy fue tras ella canturreando una alegre canción sobre la carne, Nami iba tras ellos.
─Oh, se me olvidaba ─dijo Nami haciendo que Robin y Luffy se giraran para mirarla─, hay algo que tengo que revisar ─Nami se giró antes de salir y encaró a Ace quien tan solo la miró confundido, pero fue aún peor cuando la chica lo tomó de la camisa y lo jaló para… ¡Besarlo!─ Mmm sabor a menta ─dijo Nami alejándose de Ace al tiempo que se lamia los labios y sacaba una pequeña libreta de su corpiño─. Es tu primera infracción, lo que hace que tu cuenta inicie con 1000 berries ─la pelinaranja esbozo una sonrisa ladina y miró el rostro estupefacto de Ace, Nami guardo la libreta sin apartar su vista del pecoso─. Que pases buenas noches, Ace.
Ace miró como la puerta de su departamento cerrarse ante él y el silencio a su alrededor pareció rodearlo, era incapaz de apartar la vista de aquella puerta…
¿Infracción?
¿1000 berries?
¿El papel principal?
¿Qué rayos estaba pasando!
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Continuará.
Han pasado años desde que actualice esta historia (bueno tal vez no tantos pero así lo sentí). Como siempre, pido disculpas por la tardanza.
Muchas gracias a las personas que dejaron sus comentarios en el capítulo anterior y a las personas que siguen esta historia (aunque la autora sea demasiado lenta).
Espero que el capítulo haya sido de su agrado, y si alguien gusta dejar un comentario es bienvenido sino pues solo disfruten la historia :D
¡Gracias por leer!
