Capítulo 8
El despertador sonó para todos los integrantes de la casa Loud. Hoy ya era Lunes con lo que hoy había clases. Todos bostezaron al levantarse, otro día más lleno de tortura psicológica les esperaba. Lincoln pasó una de sus peores noches, jamás pensó que soñaría algo así, Lori, si bien era su violadora en la vida real, en su sueño era su asesina.
Recordó muy poco de aquella horrorosa experiencia, solo el momento en que un encapuchado disparó hacia su cabeza sin previo aviso en un callejón, vio que no había testigos, ni un solo ente o elemento circulaba en el lugar, solo ellos dos. Cayó súbitamente al suelo expulsando sangre por la boca, olisqueando el poderoso e inquietante abrazo de la muerte.
Su atacante estaba parado delante de él, como un árbol, pudo comprobar que su víctima agonizaba de dolor mientras ella esbozaba una siniestra sonrisa. Parecía hacerlo en sed de venganza, como si realmente lo estaba haciendo como modo de quitarse su frustración hacia él o hacia el mundo.
Él sabía que era su hermana la atacante al igual que Lori sabía que la había reconocido. Ella se quitó la capucha al igual que el pasamontañas que también llevaba revelando su largo y a la vez liso cabello rubio.
Su mandíbula cayó al instante al ver que era más bella de lo ya es, su sonrisa era hermosa aunque para desgracia no era por algo bueno. No recordó lo que su hermana mayor dijo en aquel sueño, solo pudo oír balbuceos sin sentido, quizá porque se encontraba excesivamente aturdido como para escuchar con claridad literalmente nada. Lo último que recuerda antes de morir definitivamente fue a Lori hablándole al oído antes de dispararle unas cinco veces más: incluyendo una en la nariz provocando que en esta misma saliera un gran río de sangre que pareciera no tener fin.
Su cuerpo yacía en un gran espeso charco de sangre, la última bala que fue por la nariz también llegó hasta al cerebro rematándolo por completo, aparte de la sangre ya acumulada, daba la impresión de que expulsaba jugo cerebral por la nariz haciendo más tétrica la escena.
Fue un sueño corto pero para él demasiado intensivo, si el miedo hacia Lori ya era de por sí bastante grande, ahora, con aquel sueño, casi se le quitaron las ganas de ni tan siquiera verla a la cara.
Intentado pasar desapercibido para que nadie pudiera verle, fue el primero de todos los hermanos (exceptuando a Lori) en ducharse y prepararse antes de ir a desayunar. Sin saber el motivo su cuerpo al entrar en contacto con el agua sentía escalofríos, muy parecidos a los de días atrás con su violadora.
Era extraño para Lincoln sufrir esos temores en un momento así, casi parecía como si alguien lo estuviese observando a lo lejos, o al contrario, puede que estuviese allí casi respirándole la nuca. Abrió un momento las cortinas, sus miedos por instantes se desvanecieron, no había ni un alma, solo se oía su respiración y el sonido del agua de la ducha cayendo sobre la bañera.
De vez en cuando oía a sus hermanas conversar, aún así no parecía que eso significase algún tipo de problema, el problema no eran todas, sino una de ellas. El tema con Leni ya lo dio por zanjado, lo que no significaba que ella no siguiese enamorada de él. Él sabía que Leni no era para nada como la otra rubia mayor de la familia, no era una depredadora sexual ni una masoquista, todo lo contrario, ella es inocente, amable con todo el mundo, simpática, buena hermana y una gran amiga con la que compartir tus logros y tus penas.
Lincoln solo pensaba que a Leni su subconsciente la había traicionado a cambio de su corazón, en otras palabras, durante aquel instante salió como algo parecido a otra personalidad. Viéndolo desde ese punto, hacía indicar que ella podría ser otra enferma mental. Sin embargo, eso no era así, no para Lincoln. Lori y Leni son hermanas pero como si no lo fuesen, Lori es egoísta, agresiva, manipuladora, una depredadora sexual y una ¿asesina? Leni era todo lo contrario en los aspectos que se nombraron antes.
Ha sido la primera vez que a Lincoln se le pasó por la cabeza ese adjetivo calificativo en la cabeza, también pensó en sus padres desaparecidos, hace dos noches, pareció oírle voces en su cabeza diciendo que lo salvasen de las garras de su depredador.
Solo apareció de momento aquella noche, pensó que podría ser algunas voces premonitorias sobre lo que tal vez le había pasado a sus padres. Por primera vez tuvo la hipótesis de que Lori tuvo algo que ver con sus desapariciones.
No tardó mucho más antes de salir de la ducha, fue una sensación fría y mínimamente dolorosa. Tenía la piel de gallina, su aliento se congelaba del frío que tenía a pesar de que hoy hacía buen tiempo.
Nada más salir se sorprendió que Lori lo estaba esperando, esa sonrisa…. La recordaba de antes, era un claro signo de psicopatía, el pobre Lincoln casi se atragantó con su propia saliva al ver la escena, el resto de sus hermanas apenas lo notaron ya que estaban centradas en otras cosas.
Todas, salvo Lynn, para su desgracia su relación con aquel hombre correría en peligro si se atrevía a intervenir, comprendía al albino, su dolor, su frustración, su agonía etc. Lo comprendía a la perfección absoluta, solo podía sentir rabia y pena por no poder ayudar a su hermano. Tampoco quería perder su relación con su novio de avanzada edad para ella, la edad suficiente para que fuera un pederasta violando y torturando a unos pobres niños y niñas.
No se podía juzgar a la gente ni por su edad, ni por su sexo, ni por su raza, ni por su religión ni por su orientación sexual. Lynn podía ser agresiva en ocasiones, aunque esos principios siempre los cumplía a rajatabla, sin excepciones. Le daba en el fondo igual lo que los demás pensasen de su novio, puede que no fuera la edad adecuada, en eso tenían razón, pero el amor no tenía limites, en este caso de edad.
"¿Quién va ahora?" Preguntó Lincoln intentando olvidar este asunto.
"Voy yo" Leni fue la primera en responder, las demás resoplaron al saber que iría ella después ya que ella era siempre la que más tardaba en arreglarse.
Por otra parte, Lincoln bajó las escaleras hasta la sala de estar para ser también el primero en poder ver el televisor sin que ninguna de las demás interviniese en especial Lucy que siempre aparecía de la nada.
Mientras tanto su miedo no había cesado, Lori lo había seguido aunque en cierto modo era lógico porque estaba haciendo el desayuno pero eso para Lincoln no era algo que significase una buena sensación. Se sentó en el sofá para no mirarla a a la cara, mientras que ella hizo literalmente todo lo contrario, se dirigió hacia su hermano y se sentó con él.
Lincoln iba a levantarse antes de que le diese un ataque de pánico, ya era demasiado tarde, su hermana lo agarró de tal forma para que no pudiese huir. Aprovechando que sus hermanas estaban ocupadas arreglándose, ella podría mantener unos minutos con su hermano preferido. Podía intuir por su mirada que a lo mejor no quería estar con ella, a Lori le daba lo mismo, no paraba de sonreír atrapando a su presa mientras esta sufría por dentro.
Lincoln vio en primera persona como los labios de Lori contactaron con los de él, si bien el beso fue una sensación gratificante por fuera, en su interior fue una sensación horripilante y llena de terror hacia una hermana mayor.
"Oh Linky, eres tan hermoso" El tono de Lori pasó a ser tierno y seductor, típica de una persona que lo amaba hasta lo más profundo de su corazón. Ese corazón, ese corazón de amor por fuera pero de psicópata por dentro.
"Por favor Lori…."
"Shhhhh, este mini-momento solo es para nosotros dos, ya tengo el desayuno listo, os he hecho huevos con tocino. En otras palabras lo que soléis comer siempre así que no intentes escapar, te será inútil"
A pesar de que no podía ser lo mismo ahora que por la noche, fue un infierno como en los días anteriores igualmente, Lori no paró de besarlo y toquetearlo durante todo ese tiempo, fue muy breve y conciso pero igualmente espantoso. Daba gracias a dios de que estaban sus otras hermanas en casa, sino podría ser un infierno aún mayor.
Hubo algo en concreto que lo llamó bastante la atención, hubo dos veces que él intentó escaparse mientras lo besaba, en ambas notó como algo lo cortaba lentamente, algo afilado penetraba su piel, parecía un cuchillo. Lincoln no tenía la preferencia de qué era exactamente pero sabía que era algún elemento cortante.
Nada más el momento en que Lori lo dejó ir sentía un picor y escozor en la zona de su barriga. Le picaba bastante, no le dolía pero molestaba muchísimo hasta tal grado que parecía insoportable. Levantó lentamente su camisa con botones naranja con mucho cuidado para que no le doliese más de lo que ya le dolía y… vio algo muy sorprendente.
Estaba herido, su propia hermana lo había herido. Tenía un ligero corte superficial en su barriga, no sangraba mucho, pero sangraba. Ahora era 100% consciente de lo que su hermana sería capaz de hacer si no la hacía caso, tenía miedo a que esto llegase a cotas mayores. Incluso llegando a temer por su vida.
Lloraba por dentro, si antes aún tenía la esperanza de que Lori pudiese recapacitar del mal que le estaba haciendo, ahora con esto que pasó, ya había perdido completamente la esperanza.
Lori, por otra parte, había hecho eso como la manera más amigable de castigarlo. En el fondo estaba furiosa con él y por supuesto con Leni. Aún así sería capaz de perdonarlo si se portaría bien.
"Lori, ¿por qué me has hecho esto?" preguntó Lincoln triste y dolorido.
"Tú mismo lo sabes, ese es tu castigo"
"¿Y yo que he hecho?" Preguntó incrédulo
"Mira no intentes provocarme, tú y ella lo sabéis muy bien, y créeme, he sido compasiva pero puedo llegar a cotas mucho más altas" Lincoln decidió no intervenir más, esa era una amenaza llegaría a decir casi de muerte. Tenía que hacer caso a su ama, se podría definir así por como se comporta hacia él.
"¿Acaso no vas a curarme la herida?"
"Por supuesto que no, ya te la curarán en el colegio" No podía creer con la frialdad y a la vez crueldad con el tono con el que su hermana acababa de hablarle
"Ah, y una última cosa" Fue cuando Lori se acercó a Lincoln, él no paraba de temblar, la mirada fría de su hermana eran como dos dagas a punto de apuñalar, no paró de frotar el cabello de su hermano pequeño, Lincoln estaba preparado para que lo que le fuese a pasar, pensaba que le iba a golpear. Sin embargo, fue compasiva, a medias.
"Si te vuelvo a ver con Leni o por casualidad dices en el colegio algo en contra de mí, te mandaré directo al infierno, ¿lo he dejado claro?" Lincoln asintió casi al borde del llanto, no sin antes hacerle otra pregunta.
"Lori, ¿qué te ha pasado? Antes ni de lejos eras así, ya no te reconozco, te amo pero no como novios lo siento" Lori entró en cólera al oír lo que su hermano dijo. Sin armar ningún tipo de escándalo, decidió decirle algo que hará que Lincoln la tema de manera permanente"
"Sólo te voy a decir una cosa, a mi manera o carretera" Fue lo último que dijo antes de que las demás hermanas viniesen ya arregladas para ir a clase incluida a Lily que comenzaba educación infantil hace unos meses.
Desayunaron lo más rápido que pudieron para que Lori los mandase a todos a la escuela, a unos a la escuela como tal, y a otros a la secundaria. Durante el trayecto, Lincoln pensó en lo último que le dijo Lori, era obvio que era otra amenaza pero a diferencia de las anteriores parecía que había un trasfondo en la misma. Pensó otra vez en la desaparición de sus padres llegando a una conclusión que quería evitar pensarla, pero no quedaba otra.
En ese instante por fin se dio de cuenta de que Lori… había matado a sus padres.
Continuará
A mi gusto este podría ser el capítulo más flojo de la historia. No me juzguen, los próximos serán mejores. Seguramente el próximo lo suba o mañana o el lunes, Un saludo y que pasen un feliz día.
