Disclaimer: The Legend of Korra no me pertenece, sus excelentes personajes y grandes aventuras son propiedad de Michael Dante DiMartino y Bryan Konietzko… Y de Nickelodeon.


Tú me haces mejor persona

Para ser una región en medio del Reino Tierra, las noches en Zaofu a veces podían ser terriblemente heladas; quizás todo se debía a que el metal no era precisamente un buen aislante del frío que los fuertes vientos llevaban consigo.

Kuvira se estremeció y sin dejar de ver al techo jaló más las sábanas hasta que solamente sus despiertos orbes verdes eran visibles, simplemente no podía dormir. Pero hubiese sido muy injusto culpar únicamente al frío; de hecho, su insomnio llevaba días… y si era sincera, creía saber cuál era el motivo.

Sin destaparse se giró para observar al hombre que estaba a su lado. Sin los lentes se lo veía menos analítico; de hecho, parecía un niño dormido… tan inocente y calmado que bajo las sábanas sonrió al verlo por la luz de la luna ser iluminado.

¿Cómo era posible que él no sintiera el frío?

Se palmeó mentalmente por el pensamiento de su cerebro cansado a esas alturas de la madrugada, lo de su prometido en realidad no era novedad; Baatar Jr. siempre había sido de temperatura elevada, de hecho, parecía un calefactor humano.

Su mente inmediatamente saltó a la siguiente pregunta, la que durante todos esos días de insomnio había invadido su mente:

¿Esto es real?

¿No es un sueño?

¿En verdad se iba a casar con su amado?

¿En realidad él la había perdonado?

Aún no podía creerlo. Por más que habían pasado ya 5 años desde su error garrafal en Ciudad República, había sido perdonada su vida por el Avatar y su esposa, aceptada de nuevo en el seno de los Beifong, incorporada como maestra de Danza Metal pese a su prisión domiciliaria, perdonada por su amado y reconstruido su relación al punto de estar a un paso de casarse… pese a todo eso, aun no podía creer ser tan afortunada.

¿Siquiera se lo merecía?

Ella que hizo mal a tantos... que por meses quiso suicidarse para expiar sus pecados… ella fue bendecida por Raava con una segunda oportunidad.

Pese al tiempo transcurrido, la culpa la seguía carcomiendo y un "Lo siento" no bastaba. Nada bastaría para suplir los daños que su extremista ideología había provocado.

Aguantando las lágrimas giró hacia el otro lado y adoptó una posición fetal mientras su mente caía en una espiral descendente de arrepentimientos varios. El sentimiento de no sentirse merecedora de felicidad la estaba consumiendo… hasta que fue rodeada y llevada hacia atrás por el agarre de un conocido brazo. Como cada noche, el cálido hombre de barba en perilla, a pesar de estar dormido, parecía intuir cuando ella necesitaba un abrazo.

Con gratitud ella se acurrucó entre la calidez de su amado. Baatar; su ancla, era impresionante como con solo un movimiento, incluso inconsciente, la hacía sentir segura y digna de esta nueva etapa de su vida.

Este hombre le había devuelto las ganas de vivir después de sus atroces actos y reencausado sus arrepentimientos en buenos actos de labor social que hacían juntos no por obligación sino como esmerados voluntarios. Con solo amor y perdón brotando de su noble corazón, Baatar Jr. la había sacado del foso depresivo en el que pasó por meses y la había devuelto a la vida; la había hecho comprender que todos cometemos errores y que lo importante es arrepentirse, reflexionar, recapacitar y tratar de alguna manera remediar o retribuir al mundo por dichas acciones. La había motivado a conseguir y luchar por cada hito que ahora tenía, creciendo juntos en este camino llamado vida.

Por él había avanzado tanto.

Por él cada día estaba luchando para ser un mejor ser humano.

Suspiro cerrando sus ojos, relajándose mientras se embriagaba en el amaderado aroma de la colonia de su futuro esposo.

A pesar de la aceptación de su familia y amigos, tal vez nunca se perdonaría a sí misma completamente por el pasado… pero estaba lista para vivir con ello mientras seguía esforzándose en el día a día; porque sabía que, si él estaba a su lado, podría lograrlo.

Él la hacía mejor persona, nadie podía negarlo.

El ambiente acogedor que la rodeaba finalmente consiguió vencer sus barreras y con una leve sonrisa cayo en los brazos de Morfeo, reuniéndose en el mundo onírico con su amado.

Debía descansar, después de todo mañana sería el gran día, su boda,

y se había propuesto permitirse disfrutar de esa felicidad.

Se la habían ganado.


Notas de la autora:

Esta viñeta es la penitencia por perder una apuesta con mi buena amiga MoonGrey (a la cual aprecio mucho pero ahorita me cae mal) que me retó a escribir algo fuera de mi zona de confort... Y preferí el Baatarvira al Makorra... de hecho hubiera preferido cualquier cosa al Makorra. Aunque ella no es mala, me dio ciertas libertades, entre esas pasar este fic de un Drabble, imposible para mis paupérrimas capacidades de resumen, a una viñeta; ahorrándome así varias horas de sufrimiento y sin perder mi… HONOOOOOR -Modo Zuko Activado-.

Espero cumpla las expectativas, si es que tenías alguna jajaja.

El tema "Tú me haces mejor persona" fue sacado por sorteo del listado del Flufftober de la página "Es de fanfics", el puesto 31.

Saludos,

Le chat et l'abeille.