N/E: el texto en Italica es dialogo en japonés por lo que Teddy y la mayoría del elenco coral no lo entiende como siempre gracias a mis Beta Sagitta y Abril.

Capitulo 4

"El viaje en tren"

Este día era tan esperado como temido para Teddy, su abuela le dijo alguna vez que la emoción de la aventura cobraba el precio de dejar lo conocido y hoy era ese día. Su abuela y Pad, decidieron que lo más seguro era llegar por medios muggles a la estación, así que, la última noche en casa la paso en Grimmauld Place. El lugar había dejado de ser funesto, después de que una buena cantidad de decoradores y el buen gusto de la abuela y Maginny tuvieron algo que decir. Su habitación en el tercer piso llena de carteles de futbol estáticos combinados con los más dinámicos de las Arpías de Holyhead le dieron un cálido adiós. La despedida de James y Albus fue algo lacrimógena, pero Maginny fue la que más había llorado, Pad había tenido que arrancarlo de su feroz abrazo, mientras que Lily, aun en su moisés, no se percató de que no volvería hasta Navidad.

Ahora estaba esperando fuera de la estación de trenes, sentado en el asiento trasero del auto para el trabajo de Pad junto a Owen en su jaula, la lechuza regalo de Hagrid por la que Pad comentó, en su fiesta de despedida el fin de semana pasado en la madriguera, no tendría excusa para no escribir todos los días a Victorie; aunque no es como si pudiera tener una excusa válida.

— ¿Falta mucho? Ya casi son la once.

— Solo un poco más y son 10:35, no desesperes, pronto ya no tendrás que aguantarnos— eso no sonaba muy alentador.

—Pero ¿vas a ir si te necesito, no?

—En un santiamén me tendrás ahí.—Pad siempre cumplía sus promesas —Si algo va mal solo dile al tío Neville y yo estaré ahí.

—De acuerdo —con eso pudo relajarse contra el asiento del auto —pero no soy un bebé —tenía once, después de todo, ya no necesitaba a Pad para ir al baño en las noches, su reclamo fue descartado.

—Bueno ya llegan—Pad salió del auto para alcanzar al tío Ron junto con otros dos magos, seguro lo eran por lo incómodos que se veían usando ropa muggle. —Lo siento, Hugo tuvo cólicos toda la noche. Hermione ya empieza a pensar que intenta sabotear su última reforma—Hugo había resultado ser un niño muy inquieto según los adultos, para Teddy era uno de los bebés más divertidos junto con su hermana Lily. Por otro lado, Lucy pintaba a ser muy buena niña como el propio Albus.

—Es hora— La abuela le ayudo a bajar a Owen mientras los magos desconocidos le abrían la puerta, Pad le tomó una mano mientras el tío Ron sacaba el equipaje de la cajuela, la abuela tomó su otra mano y caminaron al fin con dirección a la estación.

— Esto cuenta como abuso de poder, eh jefe— Se quejó el tío Ron por ser el que cargaba el baúl.

—No, porque tú no estás, técnicamente, en servicio— replicó Pad con una sonrisita.

—Como si aceptaras a otro para ser tu segundo.

—¿Hermione estará disponible? — preguntó Pad con sorna.

—Ella es toda mía, ya tienes a mi hermana, hombre ¿qué más quieres?

—Muchachos, ya estamos casi ahí, por favor. —La abuela siempre ponía orden para el disgusto de Teddy, pero era cierto, ya estaban caminando entre los andenes 9 y 10.

—Disculpa, Andrómeda. Bueno señores, ¡capuchas! —a esa orden de parte de Pad el primer mago que estaba caminando delante de ellos desapareció; mientras, Pad empujó a Teddy contra lo que parecía una clara pared, pero el golpe no llegó. En cambio, la locomotora rojo cereza que se le había prometido estaba frente a sus ojos, volteó a ver a Pad que soltó su mano solo un momento para colocarse una capucha color violeta de auror, escondiendo así su rebelde cabello —será más cómodo así— afirmó con una sonrisa.

Después fue conducido por todos los adultos con las capuchas puestas hacia el último vagón. Un mago también con túnica de auror bajo del tren y asintió hacia Pad —Todo libre, señor.

—Gracias Cravers.

—El gusto es mío.

—Bueno es la hora— Pad se dirigió a Teddy, el silbato que anunciaba la pronta salida del tren llegó a sus oídos, Pad se inclinó para que sus ojos estuvieran a la misma altura—no tienes porqué seguir ningún camino, vale, eres tú y no necesitas ser más que eso. Tus papás y yo ya estamos orgullos de ti, no tienes que ser algo más que tú mismo— Pad siempre sabía que decir. Después lo abrazo, casi tan fuerte como el abrazo que Maginny le dio en casa y luego se retiró.

Entonces fue la abuela quien lo rodeó en un gran abrazo, a su oído llego un pequeño sollozo, después le pasó a Owen y lo ayudó a subir al vagón, su baúl ya estaba arriba, a su lado. Levanto la mirada, Pad sonreía agitando la mano al igual que el tío Ron, la abuela se limpiaba con un pañuelo una lagrima, como la que sintió también en su mejilla.

—Nos vemos en Navidad y no olvides mandar una carta si necesitas más insumos— el tío Ron gritó sobre el ruido de la locomotora que ya empezaba a avanzar mientras la puerta del vagón se cerraba, Pad volteó a ver con el ceño fruncido al tío Ron, seguramente él había logrado introducir algo de Sortilegios Weasley en su equipaje, eso lo hizo sonreír.

Se quedó en la puerta hasta que el tren abandonó la estación y las caras de su familia se difuminaron. Entonces se limpió la lagrima de la mejilla, el reflejo en el cristal le devolvió cabello rebelde y de un tono entre el negro y rojo —bueno, ahora a la aventura— se dijo a sí mismo y arrastró el baúl con la mano libre a la mitad del pasillo.

Todas las cabinas parecían ocupadas, por lo que, si en el último vagón las cabinas ya estaban ocupadas, pudo suponer que todas en el tren ya tenían al menos un ocupante y tampoco es que fuera muy motivadora la idea de arrastrar el baúl por todo el tren. Así que uno de estos tendría que ser, pero ¿cuál es una buena opción? Se pregunta mientras se adentra un poco más en el vagón y siente un tirón hacia la tercera cabina a su derecha, una sensación atractiva, algo lo está llamando desde el interior, la sensación no es desconocida y eso le da confianza, se aproxima y toca en la cabina.

Un joven de cabello grisáceo y sonrisa afable abre, él es lo que le llama, se siente bien, como las noches que no puede dormir y Kreacher le prepara chocolate caliente. Se miran hasta que se vuelve incómodo y una voz femenina habla desde el interior —¿quién tocó, Yukito? —, no entiende lo que se ha dicho pero el chico contesta en un inglés pausado —un chico, que frente a mis ojos cambio su cabello a rubio— claro, su cabello decidió perder el control justo ahora.

—Hola, ¿puedo viajar con ustedes? el tren está lleno— es un chico mayor seguramente con una chica, así que, lo más probable es que digan que no. Se voltea listo para continuar su camino, tal vez en la siguiente cabina tenga mejor suerte —claro, primero — la voz femenina habla con un tono de duda— sí, voy por mi baúl— el joven se adelanta y toma el equipaje de Teddy.

Dentro solo hay otra chica de su edad, puede decir casi con seguridad, su sonrisa es amable y sus ojos son del mismo color que los de Pad, así que tal vez la abuela no tenía toda la certeza.

El joven sube su baúl en la zona correspondiente y él le agradece mientras cierra la cabina, la chica habla con dificultad, como si las palabras se le atoraran.

—Hola, Sakura Kinomoto, primero—bueno las presentaciones están en curso— soy Ted Lupin, todos me dicen Teddy—es el turno del chico, no sabe su nombre, pero siente que lo conoce de antes, aunque no es probable, él no conoce a nadie de la comunidad mágica fuera de su familia.

—Hola, yo soy Yukito, mucho gusto. Por cierto, tu cabello volvió a cambiar de color ¿cómo haces eso? —pregunta mientras toma asiento junto a la niña, ella habla, pero de nuevo no le entiende —no siento ninguna magia ¿cómo cambias el color de tu cabello? —el chico mayor nota su disgusto al no volver a entender lo que ella le ha dicho, dos segundos después ella también lo nota y su cara se sonroja.

—Sakura y yo venimos de Japón, ella apenas está aprendiendo ingles así que tiende a hablar japonés. Por eso estoy aquí, yo soy su traductor, al menos de momento. Lo siento, pero ella también quiere saber cómo puedes cambiar el color de tu cabello sin usar tu varita— eso explica porque ella habla un poco raro.

—Soy metamorfomago, eso quiere decir que puedo cambiar de apariencia a mi gusto. Mi cabello a veces cambia según mi humor—para demostrarlo cambia su cabello a pelirrojo marca Weasley—cuando iba a la escuela muggle, la abuela tenía que ponerme un encantamiento desilusionador para que no tuviera incidentes—ambos parecen muy sorprendidos. Yukito es el primero en recuperarse y voltea a Sakura —muggle es el término que usan los magos ingleses para las personas no mágicas, quienes tampoco saben que la magia existe— ella asiente—hasta hace muy poco, yo no sabía que la magia existía— Yukito asiente a su lado—¿tú sí?

—Bueno, sí, todos en mi familia son mágicos, aunque también tenía amigos en la escuela que no sabían de la magia verdadera, entonces ¿cómo es la escuela en Japón? —la charla continúa amena.

Sakura le cuenta que el curso allá comienza en abril y no en septiembre, que comen sobre todo arroz y que no le gustan los guisantes ingleses, aunque si el puré de papas. Él le habla de jugar futbol y lo emocionado que está con las futuras clases de vuelo. Sakura admite que le encanta volar, que es lo máximo de la magia. Ambos resultan estar muy interesados en transfiguraciones y preocupados por hacerlo bien en defensa contra las artes oscuras.

En este punto, Sakura admite que tiende a asustarse con facilidad y la materia suena tenebrosa, él decide calmar sus preocupaciones admitiendo que no harán nada realmente muy peligroso.

—De todos modos, quiero hacerlo bien porque Pad es muy bueno en eso y papá le enseño a Pad, así que, quiero ser bueno en esa—como respuesta tardía agrega—aunque Pad diga que no importa.

—¿Por qué no le pides ayuda a tu papá para ser bueno como Pad? —le pregunta Yukito.

Entonces, Sakura pregunta también —¿Quién es Pad? ¿hermano? —bueno, no es como si sus antiguos compañeros nunca le hubieran preguntado —no, Pad es en realidad mi padrino, pero yo le digo así desde que era pequeño y no podía decir padrino correctamente— la siguiente parte siempre genera caras tristes —y no puedo pedirle ayuda a mi papá porque él ya está muerto, al igual que mi mamá. Sucedió cuando era muy chico, por eso Pad es quien cuida de mí junto con Maginny y mi abuela— para retomar la conversación agrega —en todo caso, Pad dijo que me enseñaría defensa contra las artes oscuras cuando sea más grande, si aun quiero, pero yo quiero ser bueno ahora— termina con una mueca, tal vez habló demasiado rápido para Sakura.

Yukito habla con Sakura, ahora sabe, en japonés pero ninguno de los dos tiene una cara triste, en cambio, Sakura sonríe y le contesta en inglés, que ha notado le fluye un poco mejor mientras más hablan—Mi mamá no está viva. Yo la quiero mucho. Yo era pequeña cuando muere. Touya hermano, era quien me cuida, nos peleamos, pero lo extraño — ella se encoge un poco sobre si misma pero su sonrisa continúa —papá me dio cuando me fui de Japón— saca un pequeño relicario y mientras lo abre comenta con un poco de pena —ella es mi mamá, es muy bonita—termina y ahora es él quien sonríe suavemente mientras saca su propio relicario.

En el suyo hay dos fotos uno de su padre y otra de su madre, son fotos mágicas así que las fotos inmediatamente sonríen —la abuela Molly me lo dio cuando le pregunte a mi familia porque no tenía papás—, Sakura se sorprende de nuevo cuando el cabello de su madre cambia de rosa a morado y vuelve a tener la cara roja, Yukito ríe —voy a apostar que lo del cabello viene por tu mamá.

—Sí, la abuela dice que mamá estaba muy feliz cuando mi cabello se tornó azul eléctrico—señala su cabello que ha tenido ese color la mitad del tiempo que llevan charlando.

—Mamá siempre lo tenía en rosa eléctrico así que eso es lo nuestro, pero también lo uso negro o pelirrojo como el resto de mi familia— su cabello se torna negro y muy alborotado.

—Tomoyo, prima, tiene el cabello de mamá. El mío se parece a papá— Sakura comenta sosteniendo un mechón.

—Pero Touya siempre dice que tu sonrisa es la misma que la de tu mamá, Sakura— agrega Yukito—¿en serio Touya dice eso? —Yukito ríe de nuevo.

—Sakura, Touya te quiere mucho, si no, yo no estaría aquí— Sakura parece molesta —lo siento mucho por eso, Yukito.

Yukito toma su mano como si la consolara, él sonríe y admite —yo no, porque por eso lo tengo— Se siente como si estuviera interrumpiendo algo importante, pero Sakura vuelve a sonreír y asiente—todo saldrá bien, correcto, amigo Teddy—él sonríe, ya tiene su primera amiga en la escuela.

La charla desde ahí naturalmente va hacia la escuela y lo emocionante que será. Yukito no estudió en Hogwarts, por lo que no puede dar mucha información de los maestros o las clases en general, pero admite que es un edificio hermoso y que le gustaría explorar más cuando tenga la oportunidad.

La mayor parte de la conversación se basa en la especulación, todos los adultos dicen que es genial pero realmente no se puede confiar en ellos si afirman que se tiene que dormir 8 horas diarias cuando ellos mismos no lo hacen. Sobre las casas solo tienen la información que Teddy suministra, lo que realmente no es mucho, solo sabe que prácticamente todos, menos la abuela y la tía Luna, estaban en la misma casa y él no quiere romper la tradición.

Sakura no sabe que decir al respecto, pero supone que tener más personas que sean como una gran familia como dice Pad, estaría bien. La tarde avanza y todos comen sus refrigerios, él prueba un poco de los camarones fritos de Sakura y a cambio le ofrece galletas de la abuela Molly como postre; Yukito afirma son deliciosas.

Por la tarde, una joven ya con túnica toca en la cabina. Yukito es el que abre el compartimento nuevamente, la chica entra inmediatamente y observa a Sakura y a Teddy por un momento.

—Soy una prefecta, solo quería decirles que ya va a anochecer y sería bueno que se colocaran el uniforme— se voltea para salir y al no reconocer a Yukito se detiene —¿Quién eres tú? —Yukito busca algo en sus bolsillos.

—No soy alumno—ella se sorprende un poco.

—Entonces no deberías estar aquí, los familiares deben despedirse en el andén... — él la interrumpe aproximando un pergamino a su cara, —tengo permiso, soy el traductor de la señorita Kinomoto y la acompañaré durante todo el día de hoy— ella con reserva verifica el pergamino.

Se voltea para mirar a los más jóvenes del compartimento —¿quién es Sakura? —Sakura levanta la mano por un segundo—bienvenida a Escocia—asiente hacía la niña.

—Cuando el tren pare esperen un poco para salir, los de primero son los que parten hacia el castillo hasta el final. No hay prisa por bajar— concluye, le guiña un ojo a Yukito y sale cerrando la cabina detrás de ella.

Después de eso, Yukito les ayuda a bajar los uniformes y se turnan el compartimento para vestirse. Mientras Sakura se está cambiando, ellos salen y descubren que hay más gente en el pasillo, seguramente la prefecta dio la misma indicación en todas las cabinas, él se da cuenta que muchas personas voltean a ver a Yukito pero nadie se anima a más de un pequeño asentimiento. Acaso ¿ellos sentirán lo mismo que él en un principio?, ¿también sentirán que lo conocen de antemano a pesar de que, ahora mismo sabe que es poco probable que alguien lo hagan? después de todo, tiene solo un par de semanas en Gran Bretaña. Seguramente es como dice Pad, que su cara es muy genérica y por eso mucha gente cree reconocerlo.

Ya es completamente de noche cuando el tren se detiene por completo y siguiendo la sugerencia de la prefecta, que coincide con la otorgada hace un par de días por la tía Hermione, esperan hasta que el pasillo se despeje para salir. Yukito se ofrece a llevar los dos baúles, pero Teddy y Sakura deciden llevar uno entre los dos, mientras él también sostiene la jaula de Owen.

Apenas bajan del vagón, un ser de grandes orejas que Teddy identifica como un elfo doméstico, se aproxima a ayudarlos, el ser de ojos saltones asusta un poco a Sakura que salta, pero al ver que nadie más se preocupa intenta poner una sonrisa y agradece la ayuda.

—Primer año por aquí— una voz grave que reconoce de un par de fiestas anteriores se eleva sobre el ruido de jóvenes parloteando alegremente.

—Creo que tenemos que ir en esa dirección—Yukito afirma—los baúles de primero se quedan en el andén—asegura el elfo domestico—bueno ¿dónde lo coloco?

—Permítame—el elfo lidera el camino hasta una pila equipaje y jaulas—llevaremos a la lechuza a su recinto, Winni se asegurará de que quede cómoda y la podrá visitar mañana—se despide de su lechuza con la mano.

Antes de poder agradecer al elfo, Hagrid, que no estaba muy lejos de los equipajes, lo ha reconocido entre la multitud y se acerca para apretujarlo, hoy ya ha tenido demasiados apretujones —estoy encantado de verte, Teddy— su mirada se desvía a Yukito que ya ha bajado el baúl de Sakura—¿el traductor? — Yukito asiente—bien, por aquí, creo que ya estamos todos— siguen al semigigante en lo que parece una clase en excursión.

Llegan a un embarcadero muy bien iluminado donde Hagrid los organiza para subir a los botes en grupos de cuatro. Sakura y él suben juntos, Yukito detrás de ellos. Hagrid decide que es más seguro sin el cuarto pasajero y cuando todos están abordo, las pequeñas embarcaciones zarpan por arte de magia. Cuando el castillo aparece todos sueltan exclamaciones.

—La vista es hermosa—dice Sakura a su lado, él solo puede asentir, es tan magnifico como todos los adultos han dicho alguna vez. Llegan al otro extremo, Yukito los ayuda a bajar a todos junto con Hagrid, quien los escolta por una escalinata de piedra, donde los espera el tío Neville.

El castillo se ve muy bello de noche, tal vez más que de día; aunque la túnica sobre su uniforme se sigue sintiendo como si trajera puesto uno de los trajes de Tomoyo. Mientras sube la escalinata junto con el resto de los niños, que ahora son sus compañeros de clase, todo es tan nuevo y desconocido, pero ese era el punto… bueno algo es muy conocido, Kero ahora está en el bolsillo interior que cosió hace un par de días en su túnica, está de malas desde que lo saco de su escondite en la bolsa de mano con los almuerzos porque no podía salir con Teddy presente. De todos modos, está segura qué durmió una buena parte del trayecto en tren y se comió los postres, tal vez sea que no pudieron traer sus videojuegos lo que lo tiene de malas.

Realmente está distraída, ya se han detenido en un recibidor y un profesor, supone, está enfrente de todos y parece estar dando la bienvenida —... bien, por favor, organicen dos filas y hagan parejas— le susurra Yukito en el oído cumpliendo su papel a la perfección, Teddy a su lado, toma su mano y se ponen al final de la fila. Vuelven a avanzar y pasan dos juegos de puertas de madera talladas bellamente.

Entran a un espacio iluminado por cientos de velas que flotan sobre 4 largas mesas, todas llenas de estudiantes, en su mayoría, viendo a los pequeños entrar con franca curiosidad. Exclamaciones de asombro se esparcen entre el grupo que va delante de ella. Yukito, que camina detrás de Sakura, toca su hombro y luego señala el techo, levanta la vista, pero solo se ve el cielo estrellado, aunque más brillante de cómo se veía en el lago. Es realmente bello, casi invitándola a volar.

El profesor los guía hasta el final de la impresionante habitación frente a una mesa en alto donde todos los que están sentados son mayores de edad: en el centro está la directora, quien también da un pequeño discurso de bienvenida que Yukito traduce diligentemente para ella.

Al terminar el discurso, el profesor que los guio hasta ese punto, coloca un banco y sobre este un raído sombrero de punta que comienza a cantar. Aparte de ella misma y el resto de nuevos estudiantes, nadie parece particularmente asombrado de tan singular acto. Cuando el sombrero termina de cantar el profesor desenrolla un pergamino.

—Cuando diga su nombre se aproximarán, se sentarán y yo colocaré el sombrero sobre ustedes; así sabremos cuál será su casa— sin otra ceremonia el profesor lee el primer nombre.

—Erni Abbott— un chico un poco tembloroso de cabello castaño oscuro y tez clara avanza bajo la mirada de todos, se sienta en el banco y el profesor apenas está colocando el sombrero cuando esté grita —HUFFLEPUFF— una mesa del extremo empieza a aplaudir y Erni camina rápidamente para sentarse en ella.

El siguiente nombre es pronunciado, el fenómeno se repite otras dos veces, pero en otras ocasiones el sombrero demora un poco más en deliberar. Entonces su nombre es pronunciado, ella avanza con Yukito un paso por detrás.

—Estará bien— y con una mano el profesor detiene a Yukito, ella se sienta en el banco volteando a ver a la expectante audiencia, el sombrero desciende y cubre su vista rápidamente.

Una voz susurra en sus oídos por dentro del sombrero —el negro y el amarillo te quedarían bien, pero aquí hay algo más— ¿a qué se refiere? y ¿cada cuánto un sombrero habla? así que pregunta —¿negro y amarillo? —la voz replica —esfuerzo, justicia y un sentido del deber innegable— un silencio y la voz continúa, aunque más para sí misma —pero aquí hay tanto poder que no necesitaría esfuerzo, astucia no hay suficiente, curiosidad no más de lo común… no creí que obtendría otro en tan poco tiempo—la esperanza surgió tanto que, sus ojos se abrieron dentro del oscuro sombrero—¿hay más como yo?

Así que, sabes que eres realmente única en el sentido más profundo—la desilusión también llegó rápido—bueno la última vez, hace ya casi 20 años, dos muy juntos; antes de eso, tiene casi un siglo pero de ese, solo errores—la voz se volvió funesta—en estos casos lo mejor es preguntar, así que dime ¿dónde quieres ir? —ella no tuvo que pensarlo mucho, la imagen del chico de cabello de colores vino a su mente—con Teddy, él es amigable y yo no quiero estar sola, no estoy sola—se reafirma—nunca lo estaré de nuevo pero conozco el peligro de la soledad—silencio por casi demasiado tiempo—hummm… no he clasificado a Teddy, dime más de el—¿qué podría decir?—es el del cabello que cambia de colores—pero no era algo que el sombrero sabría—sus papás murieron cuando él era muy joven, su padrino lo crió y él quiere estar en la casa de su familia—la voz suspiró—su apellido entonces, los recuerdo a todos, a todos ellos—ella tuvo que hacer un esfuerzo para recordarlo—Lupin—entonces el sombrero replicó —¡GRYFFINDOR! —luego susurro de nuevo antes de que el sombrero fuera retirado de su cabeza—no hay valor pero tienes nobleza y eso, al final es más importante...

Sakura se levanta, Yukito le sonríe y la guía a la mesa que aplaude por ella en esta ocasión, mientras se aproxima se da cuenta que tienen motivos en rojo y dorado, se sientan junto con otros dos niños que fueron clasificados antes que ella. Un par de minutos más tarde, Teddy se une a ella, fue clasificado en Gryffindor también.