dialogo en japonés
Capitulo 5
Una escuela de magia
El banquete de bienvenida estuvo delicioso de principio a fin. Inicialmente no sabía que tomar, pero Teddy había sabido ver en su indecisión y empezó a comentar sobre la comida para poder orientar sus elecciones, Sakura tenía poco menos de dos semanas en el país, así que la comida seguía siendo una aventura. El zumo de calabaza fue el descubrimiento de la noche junto con el pastel de melaza que pensó, por la inquietud en el bolsillo interior, es un nuevo favorito de Kero. Yukito también había disfrutado la comida expresivamente, lo que llamó la atención de algunos de los estudiantes de cursos superiores. Una chica que, después se ha enterado es la prefecta de su casa, le ha pregunto a Yukito que hacía ahí y él ha vuelto a mostrar el permiso que le otorgó la dirección de la escuela, la chica comentó que tendría que verificar y se levantó para hablar con la mesa de profesores, regresó rápido y con una sonrisa coqueta comentó—un gusto conocerte, Yukito. Espero podamos volver a verte.
—Sí, esa es la idea, volveré un par de veces más —comentó felizmente Yukito apurando una copa de helado.
—Entonces ¿quién eres? —preguntó un chico, tal vez de segundo.
—Soy Yukito Tsukishiro y estaré por aquí un rato apoyando a Sakura en lo que se adapta al nuevo idioma.
—¿De dónde eres?, ¿no sabes hablar inglés?, ¿eres de Asia? —las dudas estallaron por parte de sus compañeros de casa, Sakura se sintió algo intimidada por la avalancha de preguntas, pero antes de que pudiera responder mucho, Teddy realizó un cambio drástico en su rostro que desató exclamaciones de todos los cercanos a ese extremo de la mesa. Él aprovechó para explicar lo de metamorfomago y saltó un debate sobre cómo lo hace hasta que los profesores despidieron al alumnado.
El camino a los dormitorios resultó ser un poco intricado por lo que los prefectos, alumnos de grados superiores que ayudan a los profesores, les pidieron prestar atención y no distraerse charlando. Subieron un par de pisos, por escaleras que se pueden mover un par de veces al día, hasta la entrada que está oculta detrás de un retrato, los vio moverse antes pero no sabía que hablaban. La dama en vestido rosado saludó a todos los alumnos nuevos y solicitó a los prefectos que los acompañaban una clave. Una vez dentro, los prefectos les repitieron—sangre roja, no la olviden y no la compartan con nadie que no pertenezca a Gryffindor, la Dama gorda la pedirá para dar acceso a nuestra sala común... —todas las indicaciones Yukito las tradujo para ella, lo extrañaría mañana cuando le tome más tiempo entender el nuevo idioma. Poco después los mandaron a dormir, Yukito entonces se despidió con una inclinación y un beso en el dorso de la mano—buenas noches, espero verte pronto, Sakura—el sonrojo fue inevitable.
Ya era tarde, así que fue guiada por la prefecta, que se ha presentado como Sofía, a la habitación de primero. Como se prometió su equipaje ya estaba ahí con el de sus otras compañeras de cuarto, acomodado junto a una cama con dosel para cada una; le toco la cama junto a la ventana más grande de la habitación circular. Las conversaciones fueron cortas, nada más allá de presentaciones, todas se pusieron los pijamas, se despidieron de Sofía y ella corrió las cortinas de la cama. Kero se coló a un lado de su almohada, mañana instalarían su cuarto en algún cajón. Sakura se quedó dormida apenas tocó la almohada.
—Sakura, ¡SAKURA! — Kero está revoloteando sobre su cabeza, la luz se cuela por las cortinas medio abiertas que rodean la cama mientras ella se frota los ojos—¿qué pasa, Kero? ¿todo está bien? —tiene que pensarlo un segundo antes de tomarlo entre sus manos—Kero no puedes, las cortinas, te verán.
—Las otras chicas ya se han ido, uno de esos seres con orejas grandes ha venido y movido todas las cortinas para que todas se levantaran, pero tú no te has despertado. Vamos, Sakura, se te hace tarde— Kero replica con urgencia.
—¿Tarde? ¡No!, de nuevo tarde—Sakura se levanta corriendo y se viste con rapidez, intenta peinarse al mismo tiempo que intenta calzarse los zapatos, Kero le ayuda pasándole el peine de la maleta y guardando el libro y otras cosas que probablemente necesite después en su mochila de clases.
—Kero ¿por qué no me despertaste antes? Olvidé poner las alarmas anoche.
—Tuve que esperar a que las demás chicas salieran para intentar algo más que jalarte un mechón de cabello, Sakura, sigues teniendo el sueño muy pesado y ahora nos perderemos el desayuno—se queja Kero mientras le pasa la mochila, Sakura le da acceso al bolsillo oculto de la túnica y sale corriendo de la habitación.
En la sala común, hay dispersos un par de estudiantes por aquí y por allá, Teddy se aproxima al verla salir de las escaleras que dan acceso a los dormitorios de chicas—se te hizo tarde, los demás ya bajaron a desayunar, decidí esperarte para que, si nos perdemos, nos perdamos juntos.
—Lo siento, Teddy.
—No hay problema para eso están los amigos.
Cuando llegan al comedor las mesas ya están medio vacías, pero todos sus compañeros de curso siguen en la mesa.
—Por aquí, Teddy, Sakura—saluda un chico de estatura baja y cabello rubio, Tom cree recordar de la noche anterior, ellos se aproximan, cuando se sientan aparecen ante ellos cuencos de fruta y tostadas francesas—el profesor Longbotton pasó aquí hace un rato y nos dijo que todos esperáramos hasta que terminara de repartir los horar ios de clase a los de años superiores—acaban de terminar de comer cuando el profesor que los guio dentro del castillo regresa. Él tiene una sonrisa amable mientras los observa tomando nota de que se encuentren todos.
—Gracias por esperar, chicos. El día de hoy, básicamente lo pasarán conmigo, me encargaré de darles el tour completo por el castillo y después repasaremos algunas medidas de seguridad, además del reglamento. Así que ¡manos a la obra! —no es el único, otros tres profesores están en las otras mesas charlando con los de primer año—por favor, síganme.
El recorrido por el castillo resulta tomar toda la mañana, no lo recorren todo, pero si visitan al menos una de las secciones de cada piso y todas las aulas de primero, eso incluye 7 aulas, una vuelta a una torre y los invernaderos que resultan ser más de 10. El profesor Longbotton impartirá clase en algunos de ellos y afirma que, de momento, como alumnos solo visitarán los primeros dos, pero si lo necesitan él podría estar en cualquiera. Luego les indica donde está su oficina, por si no lo encuentran en los invernaderos y también los lleva enfrente de la gárgola que da acceso a la oficina de dirección, los guía repetidas veces a la biblioteca y la enfermería, también pasan por el acceso de la sala común como 4 veces y terminan con un recorrido más rápido por todos los jardines antes de volver al comedor para la hora de la comida. Todos se sientan agotados en la mesa.
—Estoy agotada, mapa no perdernos —Sakura habla en susurros con Teddy.
—Hogwarts es prácticamente intrazable, lo importante es aprender a ubicarse por la decoración y los cambios sutiles de la arquitectura—comenta Teddy casi sin pensarlo, es algo que algunos de los adultos o probablemente la directora tuvo la amabilidad de comentar en su fiesta de despedida. Todos los demás chicos sueltan quejas parecidas a las de Sakura mientras la comida aparece ante ellos.
—Muy grande, muchas vueltas, yo me pierdo—Sakura ya está indagando qué platillo tiene enfrente.
—Pastel de carne—asegura Teddy después de su primer bocado—estoy seguro de que por eso pasamos tantas veces por la sala común—Sakura asiente como lo ha hecho casi todo el día.
Cuando casi están por acabar la comida el profesor Longbotton se próxima y les indica a todos que cuando acaben los espera en el aula de estudios mugles, la cual está en el primer piso les recuerda, poco después suena la campana que indica el inicio de las clases de la tarde así que Teddy y Sakura apuran su comida para salir hacia el vestíbulo. Cuando toman rumbo a las escaleras se encuentran con un joven de pelo gris algo desconcertado al pie de estas—¡Yukito! pensé que no te vería tan pronto—Sakura está realmente contenta de hablar con alguien en japonés.
—Hola Sakura, me parece que debo estar aquí ¿puedo apoyarte en algo?
—Sí, vamos camino a una charla de seguridad y reglamentos o eso creo.
—La cual es importante que entiendas bien.
—Entonces ¿todo bien? —Teddy interrumpe un poco nervioso.
—Sí, joven Teddy. Los sigo.
Cuando llegan a la habitación, nadie realmente les presta atención, algunos prefectos están ahí junto con los mismos profesores de la mañana, uno por casa, que resultan ser los jefes de casa y sus tutores dentro de la escuela. La charla informativa dura como dos horas, había mucho que cubrir: el bosque prohibido se llama así por una razón, los prefectos se identifican por una placa con una P y pueden quitar puntos, hay otros alumnos que tienen una A, eso es premio académico, que también quitan puntos y son más aplicados; a todos ellos pueden preguntarles cosas que no entiendan. Solo que no hablan japonés, así que Sakura tendrá que apegarse al plan original de tutorías cada semana con Yukito. Dentro del castillo no se puede volar, eso tira por la borda el plan de volar en el comedor que tanto se le antoja a Sakura, pero igual es por las velas. Tampoco se permite que los estudiantes se batan a duelo si no está supervisado por un profesor y tratar mal a los elfos domésticos está fuera de discusión. Al final, los elfos hicieron una pequeña presentación, así, Sakura junto con otros tantos estudiantes pueden darle nombre a las criaturas que usan de uniforme camisas con escudos y pantaloncillos cortos, van descalzos y uno tiene un mandil y un gorro de chef. Por último, los de primero tienen que estar en su sala común a las 8 y en la cama a más tardar a las 10, eso molesta a todos. Teddy comentó que no hay manera de que ellos sepan que se duermen después de esa hora.
Terminadas las presentaciones cada jefe de casa reúnen a los alumnos que les corresponde Sakura y Teddy se aproximan con el profesor Longbottom —Les estoy pasando un resumen de las reglas—un pergamino a cada uno de los 11 estudiantes de primero de Gryffindor—necesito que firmen el reglamento, recomiendo que lo lean y me lo entreguen en clase a más tardar en dos días, también, aquí tienen el horario de clase—les reparte una hoja, el horario marca una clase de noche—sus clases de vuelo empiezan en un mes y las prácticas de astronomía nocturnas son cada dos semanas, ese día podrán estar fuera de cama hasta bastante tarde—Yukito rápidamente se pone con Sakura a leer el pergamino más extenso—cualquier duda pueden preguntar, entre más pronto mejor—luego parece dudar un momento—Teddy... Lupin podrías venir un momento, necesito discutir algo en privado—la mayoría de los alumnos revisan la información y comentan entre ellos mezclándose entre casas para comparar horarios.
—Sí, profesor—Teddy está un poco preocupado cuando se aleja al otro extremo del aula con el profesor.
—¿Crees que esté en problemas? —alguien por detrás de Sakura comenta.
—Seguro no es nada, nadie puede meterse en problemas tan pronto.
—Harry Potter pudo.
—Pero Teddy no se apellida Potter ¿o sí?
Sakura, se pregunta si hablan del señor de ojos verdes que conoció hace dos semanas, pero Yukito le llama la atención al pergamino—entonces, aquí dice que no debes introducir aparatos eléctricos a la escuela ... —Teddy regresa un rato después y sostiene una carta en las manos—Pad escribió—le indica a Sakura, ella sonríe —¿buenas noticias?
—Sí, quiere que escriba mañana y todos están felices por gryffindor.
—Mi papá también estará muy feliz—se integra a la conversación una chica de largo cabello negro al lado de Sakura, que debería llamarse Frida, es tan extraño que todos se llamen por sus nombres tan pronto—a Pad no le importa, pero a la mayoría de mis tíos puede que un poco —completa Teddy. A partir de eso, todos los niños empiezan a comentar lo que opinarán sus familias y terminan por relatar como recibieron su carta de admisión.
Cada uno tiene una historia distinta: a Tom lo visitó un profesor, lo que Erni asegura fue porque es el primer mago en su familia; él obtuvo su carta de una lechuza oficial, la de Teddy fue entregada por su abuela; mientras que, el papá de Frida la tomó de la lechuza y se la entregó con mucha fanfarria de hechizos mágicos. Sakura se mantiene en silencio durante toda la interacción, ahora sabe que la forma en que ella obtuvo su carta no es común y no debe hablar de ello por seguridad, como la mayoría de su historia con la magia.
Poco después se da por terminada la reunión, casi todos los alumnos marchan fuera del aula directo a escribir cartas a casa, los profesores los alientan y sugieren escribir antes de subir a la lechucería para hacer sus envíos. Yukito acompaña en silencio a Teddy y Sakura de regreso a la torre de gryffindor—que tengan una buena tarde—nuevamente le da a Sakura un beso galante en el dorso de la mano, antes de darse vuelta y retirarse; esa acción terminó por hacerse costumbre.
Sakura pasa toda la tarde al lado de Teddy, quien tiene que hacer 3 borradores de carta hasta decidirse por un formato, Sakura lo alienta y sugiere la inclusión de un dibujo, pero no habla con nadie más. El esfuerzo de Teddy será recompensado a la mañana siguiente con 6 lechuzas que traerán sendas cartas y más galletas de la abuela Molly, por mucho es el que recibe más correspondencia de primero esa mañana y el flujo se mantiene constante por el resto del mes.
La tarde a Sakura se le va en pensar si ella también debería escribir y cuánto tiempo le tomaría a una lechuza llegar a Japón. Pedirle a una lechuza un viaje tan duro no parece justo, además, Eriol fue muy firme en mantener la correspondencia por medios muggles, así que, tendrá que escribir hasta el fin de semana para entregarle las cartas a Yukito y que él las envié desde Londres.
—¿No escribes a casa, Sakura?
—Oh, esperaré fin de semana, la carta va lejos— por fortuna, nadie pregunta más después de eso.
Los días siguientes, Sakura no se anima a interactuar con nadie más que con Teddy, él parece tener la mayor paciencia con sus repuestas lentas y un poco cortadas, también estaba el detalle de que tenía miedo de no saber cómo responder la mayoría de las, seguramente inocentes, preguntas sobre su pasado. La mayoría de los chicos de su grado tenían una sana curiosidad por las demostraciones de magia involuntaria y el descubrir que tenían talento para la magia. Sin Yukito alrededor ella no estaba tan segura de poder esquivar de forma elegante las interrogaciones y con Yukito alrededor la mayoría de sus compañeros mantenía la distancia. Con excepción de Teddy que ha tomado un poco de interés en aprender un par de expresiones en japonés.
Yukito ha estado realizando visitas no planeadas, además de la obligatoria reunión de los sábados por la tarde, para asegurar que Sakura no estuviera atorada con algo, aunque la realidad es que no había sido necesario. La mayoría de sus profesores al parecer eran conscientes de su desventaja y algunos, como la profesora Bones de Defensa, tuvo la amabilidad de transcribirle el discurso de la clase para que pudiera repasarlo y preguntar después si tenía alguna duda. Ahora lo entregaba a todos. El profesor Thomas de estudios muggles, le aseguro que podía contestar las tareas en japonés además de inglés para que él verificará que no era un problema del idioma si alguna respuesta no era lo suficiente buena; ella estaba bastante segura de que el profesor Thomas no sabe japonés pero seguro era una forma de hacerla sentir a gusto, Teddy creía lo mismo. En las clases de herbología el profesor Longbotton ahora era más expresivo y hablaba mas pausado, que en la primera clase donde Sakura sinceramente había tenido problemas para seguir el ritmo. Kero se tomaba la amabilidad en las noches de explicar las palabras o términos que a Sakura se le escapaban por momentos y cada día el inglés le era un idioma menos ajeno.
En general, las clases para la mayoría de sus compañeros inicialmente son bastante decepcionantes: todas habían sido teóricas, todas seguían en la introducción sobre que trata la materia y la explicación de términos mágicos; en ninguna materia han tenido que hacer magia, ni siquiera han tomado la varita más allá que para aprender a sostenerla en clase de encantamientos. Para Sakura eso había estado bien, al menos hasta esa mañana en clase de herbología.
Era la primera vez que entraban a un invernadero, las anteriores clases de herbología habían sido dadas en el aula. Dentro del invernadero, alrededor de todo el perímetro, había una buena cantidad de plantas de tantos tipos y aromas. En la parte central ya se encontraban pequeñas mesas numeradas con cuatro plantas también numeradas.
—Por favor divídanse en grupos de tres como vayan entrando—indicó el profesor Longbotton, mientras separaba a los alumnos. Sakura terminó en una mesa al fondo con Frida Wood y Erni Abbott.
—La actividad de hoy es muy simple, sobre cada mesa hay plantas que podrían ser mágicas, con poder mágico o neutras; su tarea en equipo es descifrar de que clase son las que tienen en su mesa y si logran identificar la planta tendrán puntos extra. Escribirán un pequeño informe y cuando lo tengan pueden irse—el profesor explicó. Esta sería la primera vez para probar sus conocimientos prácticos.
—Por el olor, me parece que la de la derecha podría ser romero o lavanda, sin las flores se parecen mucho—comentó Frida con sus alegres ojos azules ya indagando sobre la primera planta.
—Será mejor que lo descubramos, la lavanda tiene potencial mágico pero el romero es neutro—Erni afirmó con seguridad.
—¿Qué opinas, Sakura, romero o lavanda?
—Yo no saber nombre en inglés.
—Cierto, hum ¿crees qué esta planta —Frida señaló una planta de los extremos— tendrá flores moradas? —Sakura se aproximó a la planta que señalaba. Si tuviera un momento en privado con Kero, él sabría traducir los nombres para ella; como replica Kero se movió un poco en su túnica, él tendía a acompañarla mucho en las clases por ese motivo. Además, sin videojuegos tampoco es como si tuviera mucho que hacer en el dormitorio.
—Al parecer no podemos contar mucho con ella— Erni se quejó en un susurro, Sakura intentó no tomarlo mucho en cuenta—bien, continuando con las demás, la segunda se mueve por sí misma al contacto, eso la hace mágica.
—No necesariamente, algunas neutras como las carnívoras tienen propiedades contráctiles o algo así ¿no? — Frida dialogó, Sakura asintió por detrás de ella.
—Bueno pues se parece bastante a una que tenemos en casa así que debe ser mágica—la discusión siguió otro rato entre Frida y Erni. Sakura estaba casi segura de que, la tercera de flores azules la había visto en su libro de texto hace un par de días cuando estaba haciendo el reporte de tipos de plantas con potencial, pero por las bonitas flores, Erni estaba bastante seguro de que era ornamental y por lo tanto neutra.
Las plantas con potencial eran las plantas que se ocupaban como base para preparar pociones, tenían potencial mágico, pero no tenían magia por sí solas; mientras que, las mágicas tenían magia y respondían a la magia, así sabrían si la planta del centro era mágica. Sakura estaba segura de que la de la derecha era romero, pero no sabía si era una de las que había nombrado Frida. Además, el romero podía tener flores blancas o lilas muy suave y eso es morado ¿cierto?. Si Sakura estuviera en el equipo de Teddy se habría animado a hablar y exponer sus puntos, pero con Frida y el impositivo de Erni era más difícil hacerlo. Así que hizo lo que considero más lógico, sacó su varita con madera de cerezo, algo que Eriol consideró chistoso cuando la adquirieron, la colocó por encima de las plantas e intento un poco de magia, solo un poco.
—Sakura, ¿qué idea tienes? —intervino Frida, dando por pedida la discusión con Erni sobre la planta que ella pensaba posible carnívora
—Mágica reacción a la magia—logró que la punta de la varita se iluminara, y efectivamente la planta del centro no se inmutó, pero la de las bonitas flores pareció avivarse solo un poco y el pequeño arbusto del final de la mesa se agitó. Eso motivó a Sakura y la varita empezó a brillar con mucha más intensidad, lo suficiente para llamar la atención del profesor, el sello empezó a trazarse en sus pies. Entonces, instintivamente, soltó la varita. Sakura había dicho que estando en Hogwarts practicaría, pero lo había olvidado por completo, tan envuelta como estaba por aprender a darse a entender. Kero en su bolsillo se agitó, saldría de un momento a otro, así que Sakura corrió fuera del invernadero.
—¿Qué pasó, Sakura? —Kero cuestionó apenas estuvieron fuera del invernadero.
—Decidí probar un poco de chispas en la varita.
—Debiste poner demasiado magia.
—No estaba vibrando como la vez anterior, pero vi el sello trazarse y me espanté.
—La idea de probar magia sobre las plantas fue muy buena, pero tú no estabas lista para eso. Tendremos que hablar con Eriol para buscar maneras de evitar otro incidente.
—Sobre lo de los nombres en inglés se referían a romero y lavanda, el romero es "rosemary" y la lavanda "lavender".
—Era romero, gracias Kero.
—Bueno Sakurita ahora deberías regresar a clases antes de que alguien sospeche y te venga a buscar—dijo Kero mientras intentaba entrar nuevamente debajo de la túnica. Sakura tomó otras respiraciones y regresó al invernadero. El profesor Longbotton ya estaba en su mesa hablando con sus compañeros.
—Entonces ¿la señorita Kinomoto fue la de la idea? —Erni hizo una mueca, pero asintió junto con Frida.
—Oh, aquí está, señorita Kinomoto, ¿intentó un lumus, cierto? —Sakura asintió sin estar muy segura a que se refería, por lo que el profesor Longbotton al ver la duda en su cara, sacó su propia varita y colocó una luz en la punta—sí, luz de varita.
—¡Brillante!, 10 puntos para gryffindor, por una estrategia bien ejecutada— entonces se dirigió al resto de la clase—como lo vimos en la clase, las plantas mágicas reaccionan a la magia, las que tienen potencial mágico se tienden a avivar de una forma más tenue, en particular a la magia luminosa—colocó la varita sobre las cuatro plantas—ahora pasaré a cada mesa para que puedan observar el comportamiento de sus plantas. Me parece que no han tenido la oportunidad de aprender lumus adecuadamente por lo que así será más seguro—el profesor le dedicó una última sonrisa a Sakura antes de dirigirse hacia la siguiente mesa.
—Dejaste tu varita en la mesa—Erni pasó su varita a Sakura, mientras tanto, Frida sacó un pergamino y pluma—es mejor que la tengas siempre contigo y no la dejas por ahí—reprendió.
—Entonces, la del centro claramente no tiene una pizca de magia igual que la primera—interrumpió Frida antes de que Erni intentara otra discusión con Sakura y empezó a escribir.
—Sí, esa es romero, las flores son blancas o moradas—Sakura afirmó.
—No sabía que el romero también tenía flores moradas—contestó alegremente Frida.
—Y el pequeño arbusto mágico, ¿alguna idea de lo que es? —continuó Frida.
—Podría ser ginseng o mandrágora—aseguró Erni.
—El ginseng pica—Sakura comentó.
—Habrá que probar ¿no? —Frida intento arrancar una hoja y el pequeño arbusto se sacudió.
—Es una mandrágora, odian perder hojas, podríamos sacar la raíz para confirmarlo, pero sería riesgoso—afirmo Erni.
—Entonces lo anotare aquí, la mandrágora es mágica.
—Eso solo nos deja a la de bonitas flores—volvió Erni a la discusión.
—Con potencial mágico, yo ver libro.
—Y ¿de casualidad recuerdas su nombre? —Sakura negó con la cabeza
—Está bien, escriban sus nombres y le entregaré esto al profesor—concluyó Frida. La clase acabó poco después.
N/A: gracias a todos por leer, las revisiones son muy gratamente recibidas y como siempre gracias a Sagitta y Abril por el apoyo.
