Créditos beta, Saguita y Abril, como siempre gracias. Este es con diferencia el capitulo mas largo de la historia hasta el momento en número de palabras fácilmente es el doble que un capítulo regular, por lo que estoy particularmente emocionada sobre saber su opinión. Si considera demasiado que leer, puede saltarse la sección de los Hiragizawa, está en particular es en gran parte pura autocomplacencia. Cubre básicamente mi postura de Eriol lidiando con tener las memorias y encomiendas de una vida anterior y buscar sus propias metas, pero nada realmente filosófico o de particular peso para la historia principal. Pero que mis betas insistieron gratamente como conmovedora y perfecta para la temática navideña del capitulo. Sin nada más en particular disfrute.
Dialogo en japonés
Capitulo 10
Navidad en Londres
Los Potter-Weasley
Al abrirse las puertas del elevador, Ron tomó la delantera aproximándose al escritorio frontal, decorado con motivos navideños, de la oficina del jefe de Aplicación de la Ley Mágica—Romina, ¿la señora está disponible?
—Sí, pero solo un momento, está esperando al Sr. Weasley para una reunión rápida antes de bajar.
—Bueno, yo soy el Sr. Weasley, mucho gusto, Romina—Ron inclinó su cabeza a manera de saludo. Cuando Romina empezó a levantarse este le detuvo con la mano—no te apures, yo me anunciaré—le guiñó el ojo y tocó suavemente la puerta de la oficina para, casi inmediatamente, deslizarse dentro.
—Jefe Potter—Romina lo reconoció fácilmente ahora que Ron no cubría su visión—usted necesita…
—Solo es una corta visita social y Romina siempre es bueno que verifiques con el personal de asuntos exteriores si han pedido realmente ellos una cita antes de agendarla—argumentó Harry con una sonrisa mientras se colaba en la oficina de la misma forma que Ron. Él solo tocó con más fuerza la puerta.
La oficina de todos los jefes de departamento en el ministerio, eran más o menos de las mismas proporciones, pero al tener la oficina de aplicación, fuera de su departamento en el mismo piso que la del ministro, la oficina era más grande que la suya y este espacio era más visible gracias a la tendencia de orden del dueño de esta. Así que Harry se puede poner cómodo en la pequeña sala, junto al fuego de la chimenea. Mientras sus amigos de toda la vida flirtean entre ellos.
La escena que se despliega ante sus ojos es tan conocida para él que no se inmuta por ver a Ron subido sobre el escritorio, apostaría que la esquina derecha del escritorio de Hermione siempre está libre por esa razón, con sus caras a centímetros de distancia intercambian susurros. Seguramente Ron, está convenciendo a Hermione de aplazar lo que sea en que están trabajando—Ronald es casi cierre de año, sabes que tengo bastante trabajo en estos días—alcanzó a escuchar
—Sí, bueno el jefe de aurores también quiere unas palabras contigo, pero está bien lo echaré—Ron lo señaló, él saludó con la mano en silencio a Hermione—entonces al asunto, tenemos como diez minutos antes de que tengamos que bajar a la sala—Hermione comentó.
—O sobre la reunión de hoy de Wizengamont, no te preocupes empezará un poco tarde. Los aurores junior, son tan torpes y confundieron las minutas que tenían que duplicar, tardarán unos 15 minutos en corregir el error. Además, los aprendices entrarán a la sala temprano, una clara falla de seguridad, entonces los sénior tendran que hacer una revisión global de la sala antes de permitir el acceso—explicó Ron casualmente. Hermione negó con la cabeza—es una fortuna que estés a favor de que el ministerio sea eficiente Ron.
—Lo importante es que tenemos tiempo—con eso se inclinó para intercambiar un beso con su esposa, ella claramente lo interrumpe. Ron no se retiró.
—bueno deberíamos verificar los argumentos, Harry ¿quién está tomando los estanquillos?
—Andrómeda tiene el de los Black como es regular y Ginny tiene el Potter.
—Entonces la junta es relevante y Harry está en la silla del acusado—interrumpió Ron con una sonrisita de travesura—estamos aquí para pedir indulgencia Harry
—No estoy presentándome ante el Wizengamont como acusado sino como jefe del departamento de aurores
—Entonces ¿esto es por los dementores?, les dije que esa reforma regresaría a morderles el trasero
—Ronald sabes que yo no permitiría... —empezó Hermione
—Y yo te apoyo—Ron concluyó con otro beso, esta vez ella lo dejó seguir.
—No estamos aquí por eso y aquí público incómodo— Harry dijo interrumpiendo el intercambio de saliva
—Piérdete Potter—objetó Ron. Hermione se rio mientras se levantaba y caminaba hacia la pequeña sala tomando asiento frente a Harry—entonces, si no estamos discutiendo sobre eso ¿a qué debo el placer?
Harry le presentó el folder que ella le dejó el mes pasado en su oficina. Ron se bajó con desilusión del escritorio para acercarse a ellos—Bien, a los negocios— comentó funestamente antes de dejase caer en el sofá al lado de Harry y conjurar una lata de refresco muggle de algún punto desconocido para Harry.
—He estado verificando los contactos orientales. La señorita Mitzuki, pertenece a una familia de sacerdotes en una localidad llamada Tomoeda—empezó Harry—reside en Londres pero no se desempeña dentro del mundo mágico inglés, al parecer es profesora de educación en Oxford—Hermione asintió mientras ella verificaba la hoja que él había agregado al expediente y le facilitó las más relevantes a Ron.
—No es particularmente llamativo, tiene un título en educación por la Universidad de Tokio e inicialmente entró al país para obtener un posgrado, con una breve interrupción—Hermione levantó la ficha de identificación migratoria.
—Ahí empieza nuestro misterio: la ciudad de Tomoeda. No tiene nada realmente relevante para la sociedad mágica oriental, solo que desde hace dos años tiene en la prensa muggle un par de incidentes curiosos
—Magia involuntaria—sugirió Ron que ya estaba verificando los recortes de periódicos, mientras tomaba sorbos de la lata.
—Pregunté algunos de los funcionarios del concilio de magia oriental, Miog el de seguridad por supuesto, no tenía ni idea.
—De ahí que has estado tan involucrado en las conversaciones de acuerdos de Percy. Ya decía yo que no podías estar tan feliz de trabajar con mi hermano—acusó Ron, Hermione solo sonrío
—Sí, mis indagaciones preliminares me sirvieron para determinar que en materia jurídica no tenemos tratados vigentes con oriente.
—Gracias por el trabajo extra—se quejó Hermione antes de proseguir—Entonces ¿has podido aproximarte más?
De la oficina de un tal Lee obtuve esto—él extendió un pequeño comunicado, una leída rápida indica que están al tanto del fenómeno y que ha concluido.
—Es más lo que no dicen. Es claro que no es precisamente magia accidental—continuó Harry—lógicamente no fueron eventos aislados y Miog con el de economía Zinja o algo así preguntó si había reportes similares en Europa.
—Ellos no saben todos los detalles ni ha donde fue—concluyó Hermione Harry asintió.
—La joven tiene talento y podría ser algo rebelde. Estamos siendo los soplones—infirió Ron.
—No aun, el gobierno oriental funciona con un sistema de clanes, una especie de gobierno feudal. Una familia principal administra la ley mágica en una sección del territorio y todos los magos dentro de este trabajan por la gloria del clan. Los jefes de los clanes se organizan dentro del concilio para pactar acuerdos y mantener una base central de dialogo, pero son independientes unos de otros.
—Entones ¿Hiragizawa está ayudando a una joven a librarse de un señor feudal amargado?
—Podría ese ser el caso—afirmó Hermione—¿sabemos o conocemos qué clan controla el poblado?
—No hay un clan establecido en el área, es territorio neutral, según los mapas que han facilitado para los diálogos el representante del concilio—Harry les pasó a ambos partes de un plano
—Lo ocultan o está en disputa —indicó Ron, Harry y Hermione asintieron—¿algo apunta a guerra sucia?
—No de momento—indicó Harry, mientras Hermione empezaba a hacer anotaciones en un par de papeles—pero ella podría tener detrás de si a más de un interesado.
—Bien, hare las preguntas adecuadas en la reunión de mañana—afirmó Hermione
—¿y sobre la naturaleza de su peculiaridad? —cuestionó Ron terminando su bebida
—Sin avance en esa parte, la mayoría de textos no están en inglés —comentó Harry funesto
—Entonces nosotros mismos tendremos que determinar si realmente no es un riesgo para Teddy—sentenció Ron—Yo y Hermione tenemos que conocerla. Una segunda vista de tu parte también ayudara
—Esta la visita al parque de diversiones muggles después de navidad, no será difícil incluir un sujeto de interés extra—afirmó Hermione
—Sí, el equipo asignado puede requerir refuerzos por lo de Escocia, pero hasta yo lo espero con emoción—indicó Ron.
—Sí, sobre eso, Teddy me ha pedido ir de compras al mundo mágico, quiere adquirir algo para su amiga por navidad—comentó Harry, Hermione sonrió
—Eso es fácil de arreglar, una visita privada a sortilegios Weasley, tengo contactos con el dueño—Ron sonrió
—Él quiere un viaje largo, ¿no es así? —Hermione interrumpió a su esposo—estoy seguro de que el primer ministro, aún necesita realizar sus compras navideñas y yo podría proporcionar mi ayuda, entonces no estará de más en esta temporada de tantas compras sugiera desplegar seguridad adicional en el callejón por el interés de los comerciantes.
—Gracias Hermione, y Ron…
—Sí ya sé, verificaré que los aprendices que se ofrezcan sean de los decentes—Ron descartó la queja de Harry—por cierto, tú también tienes que hacer compras, no puedes volver a darle solo joyería a Ginny por navidad de nuevo.
—A ella le gusta... —empezó Harry pero guardo silencio por la afilada mirada de su público—está bien, nada de joyería
—Bien jefe, yo que usted iría a verificar que mi silla no tenga cadenas y la jefa de aplicación mágica bajará escoltada en un momento—esa era su salida, Harry se levantó dejando el expediente para que Hermione lo estudiara después.
—Lo asignaste como mi guardia, el personal de seguridad no estar feliz—comentó Hermione ligeramente preocupada. El nepotismo no era un buen regalo de navidad para ella.
—La de la sala y fue al azar, con pajitas y todo—sonrió Harry antes de salir.
—Solo que tengo algo de influencia con el jefe—alcanzó a escuchar a Ron antes de salir de la oficina. El que Ron esté presente en esta junta no es casualidad, por supuesto, la reunión de hoy va a ser dura y Ron los equilibra. Evitará que Harry quiera volarle la cabeza a alguien o Hermione decida intentarlo. Que uno de ellos termine, encarcelado tan cerca de navidad pondría de malas a toda la familia con seguridad.
Los Hiragizawa
Eriol estaba tomando una taza de sidra caliente, mientras se paseaba por el pequeño y acogedor salón, se suponía que estaba en una junta de profesores pero eso solo era una excusa para una fiesta de fin de año no anunciada. A pesar de tener una gran cantidad de recuerdos de estar en este tipo de eventos sociales, realmente era la primera vez que participaba en uno y con pleno derecho. Su anterior vida sería un ser más observador y perspicaz en esta situación, él mismo solo quería probar todas las bebidas alcohólicas mágicas que se ofrecían en la velada, cuando terminara esta taza tal vez seria momento de animarse por un poco de whisky de fuego.
—entonces profesor Hirawizaga, ¿está quedándose en el castillo a pasar las fiestas? —el profesor Longbotton se aproximó con los profesores Bones y Thomas detrás de él.
—Eriol, por favor y no, estoy volviendo a mi residencia en Londres, ¿lo está usted profesor?
—Neville, siempre tiene muchos compromisos en estas fechas, yo más bien diría que empieza su gira—interrumpió Thomas que por el tono colorado de sus mejillas él ya había probado el whisky
—Ya veo, ¿es usted muy sociable, profesor Longbotton? —no hacía daño intentar conocer un poco más a sus colegas a la manera antigua.
—Neville. No tanto, pero como todos con una gran familia, tengo bastantes compromisos que cumplir, ¿visitará o lo visita su familia? —Neville comentó alegremente.
—Podría decirse que me está visitando, pero no somos tan unidos— los Kinomoto vendrían, aprovechado el pequeño periodo de descanso de Sakura.
—Sin embargo, la familia es familia y más en estas fechas—comentó la profesora Bones, mientras tomaba un trago de su bebida. Él no podría estar tan seguro de tener una familia en el sentido más estricto de la palabra.
—¿tus familiares de Grecia están visitando, Susan? —el profesor Thomas parecía el más enterado de la vida del resto.
—Sí, lamentablemente la excusa de estar de guardia no coló en esta ocasión—comentó la profesora funestamente
—En esta ocasión, la cena nos toca con la familia de Hannah así que te acompaño en tu dolor—argumentó Neville—¿y en su caso, Eriol, es alegre o lamentable la visita?
—Es la primera vez que visitan, así que no sabré decirlo hasta regresando, pero espero lo mejor—los Kinomoto serían su primera visita en mucho tiempo.
—Todos siempre esperamos lo mejor. Claire la está pasando mal con el embarazo, así que veo mucho sofá en mi futuro. Por cierto, hablando de todo un poco ¿cómo van mis probabilidades? —el profesor Thomas no podría ser menos discreto.
—Lo siento profesor, pero para eso tendrá que hablar con mi asistente Nakuru—él intentó ser sutil al respecto.
—Es del asunto de cuantos corazones toma su otro asistente ¿cierto? —Susan comentó alegremente
—Sí, un juego inocente, pero prefería que no llegue a oídos de la directora—los otros tres profesores se rieron, mientas Eriol busca con los ojos la figura de la directora—yo no lo organizo, pero estoy bastante enterado que su casa profesora Bones, está tomando la delantera en estos días—la conversación continuó otro poco. Cuando Eriol se retiró a sus aposentos, se sintió un poco melancólico, es un hombre que está más cerca de sus cuarenta que de sus veinte a pesar de lo que su físico pueda indicar. Sin embargo, sus compañeros más jóvenes son más adultos que él mismo con familias políticas que complacer e hijos por los que velar.
Los Kinomoto estaban pasando las festividades en casa, esto prácticamente duplicaba la cantidad de habitantes de la mansión, lo que tenía a Kaho algo ansiosa— ...entonces los estas recogiéndolos del aeropuerto y yo estoy tomando a Sakura de King Cross ¿correcto? —comentó mientras se alistaban para el día, nada de túnicas a la vista—Si, Ruby ha pedido ir conmigo, si eso no es un problema—comentó él desde la cama.
—Ninguno, siempre que ayer fuera a comprar la despensa que pedí.
—Lo verificaré, pero estoy bastante seguro de que tenemos suficiente comida—Kaho asintió y se despidió con un beso antes de salir de la habitación, seguramente camino a la cocina. Cuando Eriol llegó a la cocina Kaho no estaba, pero Ruby, Spinel y Yukito intercambiaban bromas—buenos días—los tres asintieron.
—El café ya se acabó—comentó alegremente Spinel
—Puedo vivir esta mañana sin él
—No cuando veas la lista de pendientes que dejó Kaho—Ruby hizo una mueca, mientras le facilitaba un papel arrugado, la lista incluía hornear pastelillos, conseguir y decorar un árbol de navidad además de otras quince cosas más.
—Nos dividiremos. Estoy comprando los pastelillos—meditó Eriol en voz alta mientras conjuraba café soluble de la gaveta. Yukito se ofreció a ayudar y después de presionar a Spinel lo suficiente, él también apoyó.
Por la tarde, la lista estaba completa. Eriol no fue al aeropuerto porque Yukito y Ruby estaban más que dispuestos, así que los complació dejándolos ir solos. Mientras Spinel y él se quedaron junto al fuego a esperar el arribo de todos los visitantes.
—Serán un par de días entretenidos ¿no crees, Spinel?
—Ocupados, mi señor.
—Supongo que no te emociona volver a convivir con Kerberos
—La bestia del sello es inoportuna, pero Kaho pisándonos los talones a mí y a Moon tampoco es emocionante.
—Kaho solo quiere que sean agradables cuando tenemos visitas.
—Seré agradable, pero mi televisor es mío, maestro. Hasta la despistada de Ruby lo sabe.
—Sí pero ahora mismo Kero no tiene televisor... —estaba por continuar con un discurso de compartir, pero fue interrumpido por el ruido del recibidor, Ruby entró a la sala seguida por un sonriente Fujitaka—Hiragizawa gracias por ofrecernos tu casa mientras estamos de visita—el profesor Kinomoto siempre era tan cordial completo el saludo con una reverencia formal.
—Eriol. Nosotros estamos encantados de que nos visiten—los intercambios de saludos duraron otro rato. Spinel por supuesto se presentó con mucho porte a los visitantes que no tenían el gusto de conocerlo, antes de que las pisadas rápidas de Sakura interrumpieran en el salón—¡PAPÁ! —entonces se fundió en un abrazo con su progenitor
—Monstruo, yo también estoy encantado de verte—Touya interrumpió el momento, Sakura se retiró de su padre y se abalanzó también a abrazar a su hermano, después se retiró y le pateó su espinilla derecha, por la abierta risa de Fujitaka y Yukito supuso que era algo de hermanos. Kaho se acercó a su lado para juntar sus manos—sin incidentes en la plataforma, aunque Sakura recibió una invitación—comentó con simplicidad
—¿Para qué? —Touya cuestionó
—La familia de mi amigo Teddy nos ha invitado al parque de diversiones el 28, dije que preguntaría—comentó Sakura alegremente.
—Haremos lo que tú quieras Sakura—aseguró Fujitaka.
—Entonces, ¿tomamos té? —Eriol indicó. En esa invitación había que considerar más que los deseos de Sakura.
—Sí, por supuesto, horneamos pastelillos—contestó Ruby con una sonrisa cómplice, mientras marcaba el camino al invernadero interior que usaban comúnmente para ese fin.
Esa misma tarde y los siguientes dos días, Eriol fue testigo de la cálida relación que compartía su otro yo con sus hijos. Sakura estaba más alegre que en agosto paseando por Londres y bastante comunicativa con su padre sobre todo lo que había vivido en Hogwarts. Touya era más reservado, pero siempre servicial con pequeños comentarios ácidos que su padre no parecía tomar mucho en cuenta.
Yukito y Touya estaban siempre juntos, en un juego de gestos y mensajes velados que parecía no molestar al resto de la familia. El otro dúo lógico eran Kero y Spinel, Eriol temía que pelearan, pero habían estado bastante pacíficos, dejando que su impulso competitivo se expresara en los videojuegos, ni siquiera fue necesario pedirle a Spinel que compartiera. Al final, Ruby terminó de pareja de Sakura, tal vez el dúo más curioso. Para favorecer el vínculo con Yue, él mismo le pidió a Ruby que mantuviera la distancia de Sakura; ahora que compartían vivienda parecían tan unidas. De hecho, ambas estaban preparando galletas navideñas con Kaho, mientras Fujitaka y él observaban desde una distancia segura.
—Yo pensaba que la señorita Nakuru, estaba más apegada a Touya, pero supongo que como todos se ha terminado encariñando con Sakura—comentó Fujitaka mientras tomaba de su taza de té.
—No lo eran tanto, pero sí, parecen entenderse bastante ahora.
—Algo tendrá que ver que son técnicamente de la misma edad—agregó Kaho que se sentó a su lado—ellas han decidido que pueden solas—tenía una sonrisa peculiar en su rostro.
—Pero ella parece bastante mayor a Sakura.
—Ruby Moon fue creada tomando como modelo a Yue, su complexión es por lo tanto adulta desde su nacimiento, pero básicamente tiene 12 años de existencia—confirmó Eriol.
—Considerando ese detalle, las cosas toman sentido. No es sorprendente que nada particularmente extraño me lo parezca y si las cosas más comunes como las interacciones sociales—terminó con una risita Fujitaka
—Sí, estar cerca de Eriol te cura de ese fenómeno pronto—completó Kaho.
—¿Qué tienen de peculiar nuestras interacciones sociales? —cuestionó Eriol. Discutir casi cualquier tema con Fujitaka resultaba fascinante.
—Que ahora entiendo el trato paternal—Fujitaka al observar la mirada curiosa de sus interlocutores continuó—me refiero a que claramente han organizado roles familiares claros: ustedes dos son los padres y proveedores y la joven Nakuru junto con Spinel sus hijos. Pensé que era una asignación de roles para mantener el status pero es una asimilación orgánica, lo que explica que no hay fisuras en la dinámica.
—Nunca lo había considerado de esa manera—comentó nerviosa Kaho.
—Son mis propias creaciones, no fueron prediseñadas por mi vida anterior, supongo que instintivamente los asumí como mis hijos—Eriol ahora tenía una gran sonrisa.
—entonces, ¿yo vengo siendo la madre adoptiva? —Comentó Kaho suavemente.
—Es claro, al menos para mí, que representas una figura de autoridad en este hogar—Eriol no pudo reprimir la mueca. Fujitaka continuó—además no podrás negar que te comportas maternal—Kaho se sonrojó ligeramente.
—Yo pensaba que era una cuestión de la temporada, que nació en mí con la idea de tener un niño en casa para navidad—Eriol la animó a continuar con una sonrisa—En realidad sí estoy un poco ilusionada con hacer la cena de navidad y animé a Nakuru a aprender a hacer galletas, pensé que solo era la publicidad haciendo efecto en mí.
—Siempre has ayudado con todo aquí, pero supongo que desde que estoy en Hogwarts, ustedes tres se han aproximado más—ella le devolvió la sonrisa y Eriol continuo—siendo así ¿qué se supone que tendría que hacer como el padre por navidad?
—Las compras, esconder los regalos de santa en la oficina y probablemente poner las decoraciones—comentó Fujitaka.
—Supongo que al final, señor Hiragizawa, tenemos que esconder los regalos para dos niños—a veces solo se necesitaba un observador externo. Eriol al final si era tan adulto como le gustaría, tenía una relación estable con Kaho y sin darse cuenta estaban criando juntos dos hijos, además, considerando que seguiría apoyando a Sakura, los Kinomoto vendría a ser una especie de familia política. Esta iba a ser una gran navidad para todos.
Los Kinomoto
Las vacaciones familiares siempre tienen los mismos eventos de levantarse tarde, comer rápido y pasear juntos por la ciudad que visitan buscando actividades divertidas para todos. Fujitaka, estaba bastante seguro de que Touya estaba gratamente feliz de convivir con su hermana, pero estaba más ilusionado con poder pasar tiempo con Yukito: en la juventud es cuando el amor se siente con más intensidad.
—Papá, Yuki y yo estamos saliendo hoy. Solos. ¿Está bien? —la solicitud no lo tomó realmente desprevenido, era Nochebuena.
—Por supuesto, Touya, solo recuerden que nuestros anfitriones están preparando actividades desde muy temprano mañana así que procuren no volver demasiado tarde—la sangre llegó a las mejillas de Touya y claramente no tenía nada que ver con el frio que hacia fuera.
—Por supuesto, seremos conscientes de la hora.
—Perfecto, entonces los veo mañana—Fujitaka no pudo evitar guiñar un ojo a su abochornado hijo antes de que este se despidiera con una ligera reverencia. El amor era tan hermoso en esta temporada. Touya había crecido para ser un joven, solidario y dispuesto a darlo todo por amor, por eso agradecía al universo que encontrara tan pronto en la vida el amor verdadero y aun mas que este fuera correspondido adecuadamente, dejando de lado el curioso origen de su amor. Fujitaka sabía lo difícil que era defender un amor poco comprendido, por lo tanto, estaba decido a que la tragedia no se repitiera y él no sería el juez de su hijo. Pero aún más importante, mantendría los puentes abiertos para la curiosa estampa de personajes que reclamaban algún tipo de enlace afectivo con Yukito. Las familias no siempre son consanguíneas, más cuando no tienes padres en el sentido más literal.
No paso mucho tiempo para que los dos adolescentes abandonaran la residencia, tomados de la mano, Fujitaka por supuesto no se consideraría muy tradicional, por lo que los ingleses toleraran más las demostraciones públicas de afecto lo tenía si cuidado, con todo lo que esos dos tortolos estarían aprovechando mucho esa particularidad de la cultura occidental este día.
La fría tarde de diciembre se fue en preparativos para la cena de mañana y alistando obsequios, lo que incluía ayudar a Sakura a tejer elegantes patrones de hilo, mientras veía jugar videojuegos a una suerte de seres mágicos frustrados por no pasar los últimos niveles del juego, entre ellos el joven que afirmaba tener su edad. Las contradicciones de la vida en una escena, ver a los que parecen adultos actuar casi como niños y a la verdadera niña cada día más adulta.
La mañana del 25, Fujitaka se despertó por los animados gritos de la sala de estar, no muy alejada de la habitación que le fue asignada. Salió para encontrar una peculiar pero alegre escena, Nakuru estaba alegremente ordenando los regalos que habían sido colocados en el árbol por Eriol y él mismo a una hora impía, mientras dos pequeños peluches sobrevolaban alrededor, Sakura también estaba en la habitación con una media sonrisa contemplando la emoción de los otros tres ocupantes de la habitación.
—Buenos días—saludó Kaho envuelta en una elegante bata. Al parecer Fujitaka no era el único sensible al ruido, algo muy de padres pensó para sí mismo, ella sostenía una cámara fotográfica en sus manos.
—Yo tomaré las fotos, tú deberías buscar el presente de Eriol—Fujitaka se ofreció, ella le entregó la cámara fotográfica antes de desplazarse con elegancia dentro de la habitación, él se aproximó poco después tomando fotos de una emocionada Nakuru y peluches vivos que festejaban al encontrar cajas con sus nombres. Entonces las llamas de la chimenea se tornaron a verde, Yukito y Touya aparecieron entre el fuego con la misma vestimenta de ayer en el caso de Touya. Fujitaka no pudo evitar reír y por supuesto tomar una foto del evento.
—Estábamos recogiendo algunas cosas en Hogsmaeade—comentó Yukito, mientras dejaba un par de cajas junto al árbol, Touya a su lado solo asintió intentado evitar la mirada de su padre mientras Sakura ayudaba a repartir los regalos entre los presentes. Fujitaka recibió dos presentes.
Eriol no demoró mucho en aparecer con tazas de chocolate caliente y un suéter con claros motivos navideños—¿Santa trajo regalos para todos? —comentó mientras repartía las tazas.
—Así es, solo espero que fuera atento y prestara atención a mis deseos—sonrió Nakuru mientras le entregaba una caja al dueño de la casa.
—Yo creo que fue acertado, por favor ábranlos—indicó Eriol animadamente mientras desprendía la tapa de su propia caja—dulces, esto es perfeto—agregó ya metiéndose un par de bombones a la boca.
Touya recibió un abrigo con un corte holgado y una caja de dulces que Kerberos determina como mágicos. Nakuru obtuvo un juego de lo que afirmó eran túnicas en tono guinda y una mochila que parecía llena de insumos escolares, además del set básico para reportería que Fujitaka adquirió hace poco para acoplarse a las costumbres inglesas. Spinel presumió para Kero su nueva consola de videojuego, además del videojuego comprado junto con el regalo de Nakuru. Kero tuvo que consolarse con una amplia dotación de dulces de carácter internacional. Kaho consiguió un abrigo también y joyería elegante, parecía complacida y agradeció a Eriol con un beso rápido, sus hijos se quejan por ello. Yukito también recibió ropa, un par de libros y una caja de dulces que ayudó a Sakura a envolver ayer. El juego peculiar de plumas que él mismo obtuvo parece ser de parte de sus anfitriones, este juego de plumas incluye una pluma en todo el sentido de la palabra junto a un par de plumas fuente, las galletas concuerdan con el papel de los paquetes que Yukito traía consigo.
Pero indudablemente la ganadora del día fue Sakura. De parte de los anfitriones recibió también una mochila escolar, solo que los insumos parecían más del siglo pasado y venía con ella un abrigo, este es de color rosa pálido; el paquete de parte de Tomoyo contenía una túnica negra con grabados curiosos de hilo dorado en el borde y una falda en gris con los mismos diseños—es para mí uniforme escolar—comentó Sakura. Entonces los magos visten con otro tipo de moda, eso es interesante. De Santa, hay un par de libros en japones y un peluche que Touya mismo escogió, del chico Lee, apodado como el mocoso por Touya, recibió un reloj con motivos de estrella que a ella pareció gustarle bastante, por supuesto también tenía su propia dotación de dulces y bocadillos de variados orígenes, pero la mirada de agradecimiento e ilusión de Sakura mientras desenvolvía sus presentes valió cada centavo. Fujitaka no entiende como ha logrado pasar cuatro meses sin ver la sonrisa de su hija, que tiene solo once años.
Se trasladaron a la cocina para desayunar, ya en ropa del día, antes de que los más jóvenes se llenaran de dulces, cuando más presentes llegaron cargados en lechuzas. Un paquete para Eriol, él afirmó que era de parte del personal de Hogwarts e incluía pastelillos que emocionaron bastante a Kero. La otra lechuza fue reconocida por Sakura.
—Esa es Owen, es la lechuza de Teddy, le daré un poco de tocino—Sakura se acercó con demasiada confianza a la imponente ave, para inquietud de Touya. Sakura intercambió con ella un trozo de tocino por el paquete. Cuando regresó a su asiento el ave permaneció en el alfeizar de la ventana contrario de la anterior que emprendió el vuelo inmediatamente.
—¿Qué es, Sakurita? —preguntó Kero mientras sobrevolaba el paquete
—No lo sé, hay una nota—el paquete envuelto en un elegante papel tenía un pergamino atado en la parte superior con lo que parece una cinta de satín rojo, Sakura lo tomó y leyó un momento—El paquete incluye mi presente de navidad y también tarta de melaza de la madrina de Teddy. Ellos nos desean felices fiestas y también piden que conteste con Owen sobre lo del parque—Kero le ayudó a romper el empaque, que incluía un sobre elegante, una caja con una tarta y el regalo para Sakura era un juego de cartas, lo que hizo reír a todos un poco y una caja que ponía como título "fuegos artificiales de figuras, recomendado para niños mayores de 6".
—Oh, estos son buenos, en la noche tenemos que probarlos y ver que figuras hacen—comentó Nakuru tomando la caja de fuegos
—Entonces papá, sobre ir al parque, no es muy lejos o eso creo—Sakura tiene esa mirada a la que Fujitaka sabía que era imposible decir que no, ella seguramente aún no sabía que tenía ese poder. El sobre estaba dirigido a la familia Kinomoto y contenía una tarjeta con una grabación musical, a pesar de ser bastante delgada magia seguro, y un escrito en pergamino donde se detallaban como llegar al parque, la promesa de pagar por las entradas y los alimentos, con la solicitud de llevar a Sakura y a cualquier familiar que deseará acompañarlos, en dos días a las 9:00 de la mañana, lo terminaba firmando un tal Harry Potter.
—Parece que el padre de tu amigo Teddy se ha tomado muchas molestias para que los acompañes. Para mí, sería un placer acompañarte—Fujitaka sonrió cálidamente a Sakura, apenas tendrá otro par de días con ella, por supuesto que él hará lo que ella guste. Sakura entonces partió hacia su habitación entre corriendo y saltando. Eriol hizo una mueca que duró apenas un segundo, a su lado Kaho comentó suavemente—será un buen día, nosotros tenemos en esa fecha un compromiso que atender, así que supongo serán solo ustedes—Sakura regresó con el pequeño presente que consiguió para Teddy, al que ha anexado un sobre, seguramente con la respuesta. Con cuidado y mimo los sujetó a la pata de la lechuza "Owen" que poco después emprendió el vuelo. Sakura se despidió de ella antes de volver a su sitio en la mesa.
—Sakura, tienes una llamada muy importante que atender en cualquier momento. Spinel puedes guiarla al estudio—indicó Kaho, mientras empezaba a levantar los platos del desayuno cuando la mayoría de los comensales terminaron.
—Permíteme yo lavaré estos—Fujitaka se levantó mientras veía su pequeña hija apurar su desayuno y correr detrás de Spinel camino al estudio.
—Nakuru ¿por qué no partimos un poco de ese pastel? —Kero habló emocionado
—Hmmm tal vez sea mejor en la cena ¿no?
—Sí, Kero, quedará perfecto después del pavo.
—Sí, mejor nos vamos a conectar la nueva consola.
—¡Hey, que es mía!
Había un alegre intercambio de sobre mesa, mientras se cerraba la puerta del estudio, entonces el teléfono de casa sonó y Sakura se aproximó para tomar la llamada, se escucharon ecos de la interconexión y luego —¿Sakura? —era él. Ella nunca podría olvidar su voz.
—Moshi moshi Shaoran, me agrado mucho oír tu voz. ¡Feliz navidad! —realmente extrañaba poder escuchar su voz.
—Feliz navidad para ti también—la voz de Shaoran se escuchaba alegre.
—¿Cómo has estado? Te he extrañado
—Bueno, hay muchas cosas que hacer por aquí, madre acaba de regresar de un viaje, mis hermanas me están dando la lata y tenemos pollo frito para la cena. Yo también extraño oír tu voz, las cartas están bien pero me gustarían más.
—A mí también me gustaría, pero el correo es complicado. Eriol ha planteado envíos cada tres semanas, pero intentaré escribir cartas más largas para compensar la cantidad.
—Yo siempre estoy encantado de saber de ti, todas las que he recibido las vuelvo a leer un par de veces, pero no te preocupes, si no se pueden más seguido con que sean más largas estará bien ¿Cómo te la pasas? Tomoyo dijo que estabas de vacaciones de la escuela.
—Así es, estoy de vacaciones en la casa de Eriol—oh, Shaoran ¿sabía en dónde estaba la casa Eriol? —mi papá y hermano están aquí también, nos la estamos pasando bien. Creo que aquí va a haber pavo, pero papá prometió freír camarones.
—¿Recibiste mi presente?
—Sí, me encantó, muchas gracias. Yo te enviare algo más simple pero espero que te guste.
—Lo que sea yo lo atesoraré tanto como todo lo demás que me has dado—eso puso un sonrojo en Sakura.
—Yo también guardo con mucho cariño mi oso—él rió nervioso desde el otro punto.
—Entonces, cuéntame más de tu escuela, no me has dicho mucho de ella en las cartas.
—Sí, yo no estaba muy contenta al inicio, pero ahora que entiendo más rápido, me agrada bastante. Estoy aprendiendo muchas cosas como las plantas mágicas... —Sakura permaneció en el estudio por casi dos horas en la llamada, hasta que se tuvo que interrumpir porque Shaoran fue llamado a cenar. La despedida fue torpe.
—Yo lamento tener que irme, pero...
—Está bien, ya debe ser tarde—suspiró—te extraño Shaoran
—Yo también Sakura, espero pases una linda tarde y por favor cuídate
—Todo está bien aquí, saluda a todos de mi parte.
—Yo entregaré tu mensaje y escribe pronto ¿sí?
—Tú también.
—Adiós Sakura.
—Adiós—la llamada concluyó y Sakura se sentía melancólica, pero lo mismo sería en Japón o aquí en Londres.
Cuando llegó a la sala de estar, donde se estaba jugando un juego de mesa y todos parecían muy felices, Kero la tomó del brazo—tú tienes que ayudarme, Sakura, me están ganando—Kero le sonrió—contigo a mi lado somos invencibles — eso le recordó "Yue solo estoy un poco melancólica, ahora intentaré ayudar a Kero a ganar esto, ¿tú tienes idea de cómo se juega?" la voz de Yue se replicó en su pensamiento "les ayudaré a ganar, Sakura"
Cuando Fujitaka vió llegar a su hija, ella estaba tan seria observando al resto de los presentes, parecía cada día más un adulto. Kero se aproximó a Sakura que parecía perdida por un momento pero después soltó una carcajada, debió ser un chiste privado de eso dos y ella volvió a ser su pequeña hija, ganando junto con Kero la partida del juego con el que pasaban el tiempo. Al terminar el juego, Sakura se aproximó a Yukito—a mí me gustaría un momento con Yue—ese era el nombre del otro guardián recordó Fujitaka las explicaciones de Eriol en agosto.
—Por supuesto, Sakura—una pausa, en la que ambos solo se quedaron mirando uno al otro.
—Él dice que deberíamos salir, vamos al patio—habló Sakura suavemente, ambos salieron de la sala por las puertas corredizas que conectan al jardín, afuera nevaba ligeramente. Tal vez debería darle a Sakura un abrigo entonces como si estuviera leyendo su pensamiento ella comentó—será solo un momento—con el mismo tono suave que Fujitaka sentía que no iba con su pequeña hija. Afuera Yukito cerró los ojos y empezó a flotar, de su espalda salieron alas que lo envolvieron por un momento, cuando se volvieron a desplegar un ser de cabello blanco y rostro angelical se inclinó para saludar a Sakura como si ella fuera su superior, si ella estaba incómoda con tal muestra de respeto no lo demostró.
—Sí, él es Yue, es bastante hermoso—comentó Eriol, pero una mirada a la joven Nakuru redimió—diseño un poco anticuado, la forma verdadera de Ruby también es muy impresionante.
—Somos impresionantes—completó Spinel, mientras Sakura charlaba con el ángel que mantenía una postura deferente. Cuando ella le entregó su presente él se hincó para agradecer, pero ella aprovechó para abrazarlo, bueno aun es una niña. Kero salió volando hacia el jardín para también transformarse en un león alado, que se abalanzó contra los otros dos. La habitación se llenó de risa, pero afuera en el jardín, el ángel ayudó a Sakura a ponerse sobre sus pies antes de que ambos se aproximaran a las puertas corredizas. Yue flotó detrás de su hija con la mirada fija en ella, como esperando algún tipo de indicación. El ángel no entró a la habitación solo hizo un saludo formal y con voz fría desde el jardín habló—gracias por cuidar de Sakura, feliz navidad y que tengan una estupenda velada—el ángel se inclinó agradecido. Después los dos guardianes formaron capullos de alas para regresar a Yukito y el peluche Kero entro junto a Sakura que le agradeció a Yukito, pero esta vez Sakura se comportó tan mayor. Lo que Fujitaka había visto era innegable, su hija ya no era tan pequeña como la recordaba.
Por la tarde inspeccionaron como jugar el juego que Teddy le obsequió a Sakura, incluía explosiones de distintos colores que Eriol pareció disfrutar. Mientras Fujitaka y Kaho terminaron de preparar la cena, se escuchaban risas por todo el inmueble. Fujitaka se preguntó cuantas veces más oiría la risa infantil de Sakura antes de que fuera lo suficientemente mayor para juegos de niños como Touya ya lo era. La cena tenía más apariencia de festín, lo que terminó en unas buenas anécdotas de las fiestas en la escuela de Sakura. La tarta de melaza resultó estar deliciosa, si llega a conocer a la persona responsable pedirá la receta. Kaho lo apoyó. La velada terminó con los fuegos artificiales, una costumbre inglesa, los obsequiados por Teddy eran realmente mágicos, trazaban figuras de unicornios, flores y estrellas. Fue una noche inolvidable.
Sakura estaba muy emocionada en su nuevo abrigo en la entrada al parque de diversiones, observaba con gran interés las decoraciones de temporada navideña que aún permanecían. Como un buen padre, Fujitaka tenía toda su atención en su joven hija por lo que no vio al niño que llegó corriendo, con rebelde cabello azul eléctrico, que daba la ilusión de ser un par de centímetros más alto que Sakura quien también corrió al encuentro de este.
—Hola Sakura, estoy feliz verte—el joven saludó con un acento terrible en japones.
—Hola Teddy, yo también estoy encantada de verte—Sakura respondió alegremente antes de empezar a comentar cosas en ingles con un par de expresiones en japones de parte de los dos.
Un poco por detrás de Teddy se aproximaron al encuentro un grupo de 4 adultos con otros seis niños alrededor, dos de ellos rubios lo que descarta la idea de que todos sean sus hijos—Teddy, dijimos que usarías tu gorro en todo momento—regañó suavemente una joven mujer pelirroja que alcanzó a Teddy mientras este relataba algo de una escoba voladora a una alegre Sakura que parecía entender más que él sobre que iba la charla. Sakura había mejorado bastante su inglés—Oh, mucho gusto. Ginny—la misma joven saludó un poco apenada mientras forzaba el cabello de Teddy a entrar en un gorro de vivos colores, en eso el resto se aproximó.
—Mucho gusto Fujitaka Kinomoto—extendió el brazo, después de una inclinación, intentando adecuarse a las costumbres europeas su mano fue estrechada por uno de los hombres del grupo, también con el cabello de vivo color.
—Ron Weasley, ¿es usted el padre de Sakura? —cuestionó el hombre, con una cálida sonrisa
—Así es, aunque no pude ir a recogerla del tren. Mucho gusto.
—¿No tomo el servicio de Flu? Hermione Weasley—se presentó la otra mujer mientras sostenía a una niña con el cabello igual de alborotado que el de ella, pero del tono de hombre que se había presentado, debe ser la hija de los dos.
—No, llegue a Londres en avión—Fujitaka por supuesto sonrió amablemente
—Bueno, Teddy escribió que Sakura pasaría las fiestas en Londres por eso la invitación. Esperamos que no nos impusiéramos a sus planes vacacionales— comentó el último hombre con anteojos circulares que recordaba bastante a Eriol, quien también sostenía en brazos a otro niño pequeño que insistía enérgicamente en bajar al suelo, lo que consiguió de la mano de la mujer pelirroja.
—Usted debe ser Harry Potter—comentó Fujitaka, el hombre despeinó su cabello un poco, algo apenado, antes de extender su mano para saludar—Sí, por supuesto ese sería yo.
—Gracias por la invitación—Fujitaka extendió el presente que había traído para este encuentro, el hombre parecía extrañado, pero lo tomó—son dulces, espero que les agraden—comentó al ver la extrañeza, la señora Weasley se adelantó mientras bajaba al suelo a su pequeña hija—son japoneses Harry, es costumbre que para toda reunión los invitados proporcionen un presente al anfitrión como agradecimiento. Tú firmaste la carta, tú eres el anfitrión—el entendimiento llegó a los otros adultos mientras los niños jugaban alrededor
—Muchas gracias, pero no tenía de que molestarse—el señor Potter agradeció con una torpe inclinación.
—Aquí—se aproximó la primera mujer abriendo el bolso donde parecía caber la caja de dulces con extraña facilidad.
—Entonces ¿caminamos a la taquilla? —indicó el señor Weasley que ya estaba tomando en brazos a su hija.
En la fila fue informado de lo deducido. Los adultos son dos parejas, los dos pelirrojos son hermanos, las 3 niñas más grandes son sobrinos, Teddy es el ahijado de los Potter y su hijo mayor es el inquieto de tal vez 5 años que disfruta correr más de lo que a su madre le gustaría. Fujitaka se ofreció a pagar su entrada y la de su hija pero el señor Potter refutó—es costumbre de los ingleses que si invitas, corres con los gastos.
Los adultos parecían bastante organizados, alquilaron un carrito para transportar niños pequeños que aprovecharon de primera mano para desprenderse de las bolsas, seguramente con ropa extra para los más pequeños y desplegaron el mapa del parque de diversiones para indicar puntos de encuentro en caso de que alguien se perdiera y dieron un mapa para cada niño, Sakura también obtuvo el suyo. Se pasaron la mañana turnándose para subir a todos los juegos que los niños querían. Sakura estaba pasando un buen rato con Teddy y sus primos.
—Empezó como una costumbre de nosotros cuatro, después trajimos a Teddy y desde entonces más niños se apuntan a la visita—indicó el señor Weasley cuando le señaló que parecían bastante organizados mientras esperaban la salida del juego mecánico de los niños más grandes. Los dos más pequeños ya se encontraban en el transportador.
—Nosotros realmente no queríamos imponernos.
—Para nada—Ginny, que insistió desde el primer momento ser llamada así, interrumpió—mientras más niños mejor, además somos cinco contra ocho lo que son buenos números—indicó antes de salir corriendo nuevamente detrás de su hijo James.
—Cierto, esperábamos poder conocer más familiares de Sakura—el señor Weasley comentó.
—Solo vinimos de visita su hermano y yo, pero él y su novio están pasando el tiempo juntos.
—Ya veo, no espero con ansias que mi Rose, sea lo suficiente mayor para tener novio.
—No es algo que se pueda evitar, sucederá más pronto que tarde, créame.
—Lo mismo dice mi padre, sin embargo, eso no va a evitar que el joven en cuestión se la pase bastante mal a mi lado—la sorna del señor Weasley era evidente. El resto del grupo salió del último juego mecánico en ese momento.
—Me parece que es buen momento para ir pensando en comer.
—Estoy gratamente a bordo—indicó el padre de Rose a su lado.
—¿Señor Kinomoto le molestaría acompañarme?, los chicos quieren volver a la montaña rusa y no estoy lo suficientemente informado de los gustos alimenticios de Sakura.
—¿Montaña rusa?, yo me apunto en eso.
—Estoy encantada de tomar el relevo de los más jóvenes, Ron ve con tu hermana a la fila de la montaña—indicó la señora Weasley.
—James ¿quieres ir con papá por algo de comer? —cuestionó el señor Potter mientras tomaba a su hijo de la mano de su esposa.
—Perfecto. Ron estamos pasando al kiosco por dulces para matar el tiempo en la fila de la montaña rusa. Hermione porque no llevas a Albus y Rose al parque de pelotas que hay cerca de la zona de comida mientras Harry y el señor Kinomoto consiguen la comida, por favor pon pizza en el menú—Teddy y Victorie, una de las niñas rubias y claramente cercana a la edad de Sakura, corearon el plan.
—¿Está bien para ti, Sakura?
—Sí, está bien—Sakura asintió.
—¿Hay algo en particular que te gustaría comer?
—Cualquier cosa estará bien—su hija se encogió de hombros—entonces ¿puedo ir a la montaña rusa?
—Por supuesto—Sakura corrió junto con Teddy y Dominique, la otra niña rubia más joven que se habían adelantado junto con el señor Weasley—usted dirige el camino señor Potter—entonces se dio cuenta que había sostenido toda la discusión en japones con su hija, por lo que no pudo evitar sentirse algo apenado—Lo siento, por favor indique el camino señor Potter.
—Ah, bien, ¿Hermione estarás bien con los pequeños?
—Por supuesto, Harry—ella los despidió. El señor Potter empezó a caminar pasando a su hijo de un brazo al otro, mientras se dirigían hacia una zona con varios puestos de comida.
—Entonces, estamos comprando pizza—comentó el señor Potter intentando abrir la conversación—¿algún sabor en particular?
—Sin problemas, siempre que se omita el pimiento verde—sonrió Fujitaka a su lado.
—Bien, tomaremos la segura de queso y pepperoni, para Ron estamos comprando un par de banderillas y papas francesas para Victorie y Molly; además, tendré que conseguir algo de fruta para Rose y Albus para evitar el juicio de Hermione—arguyó el señor Potter mientras enumeraba al resto del grupo.
—Entonces tenemos que empezar por la pizza—indicó Fujitaka mientras tomaba rumbo a la fila asignada. Después de haber hecho el pago, recibieron un localizador para ser llamados. Pasaron al siguiente puesto donde solicitaron las bebidas y la fruta para los más pequeños y por último llegaron al puesto de freidoras. Fujitaka adquirió un par de banderillas de queso que supuso le gustarían a Sakura, mientras el señor Potter equilibraba a James y a una bandeja llena de banderillas y paquetes de papas a la francesa.
—Permítame—asistió Fujitaka tomando la bandeja para que el señor Potter pudiera sostener a James correctamente.
—¿Cómo lo logró solo? Teddy comentó lo de la madre de Sakura—cuestionó con cautela el señor Potter cuando lograron conseguir una mesa lo suficientemente grande para el resto y sentó a su hijo frente a una porción generosa de papas.
Los Potter-Weasley
—Bueno yo solo tengo dos y no cuatro—comentó alegremente Fujitaka
—Siempre quise una familia grande y Ginny proviene de una familia grande. Tener solo un hijo no parecía adecuado.
—Ya veo, yo era hijo único y mi esposa también, Touya parecía suficiente hasta que tuvimos a Sakura.
—La diferencia es considerable entre ellos, me parece su hijo mayor asiste a la preparatoria en Japón ¿cierto?
—¿Usted sabe bastantes cosas, no es así? Sí, Touya pronto ingresará a la universidad, pero me parece que James aquí y Teddy se llevan tal vez 6 años—así que los dos estaban jugando el mismo juego.
—Sakura y Teddy hablan mucho, yo hablo mucho con Teddy.
—La comunicación es la parte más importante, al final es mucho de lo que se reduce la interacción con los hijos mientras más crecen—su interlocutor comentó más bien funesto
—Los padres de Teddy se fueron muy temprano en su vida, así que yo me propuse ser esa figura paterna. Tenía dieciocho. Ahora sé que era bastante joven para proponerme algo así, aunque debo decir que con los más pequeños las cosas han sido más orgánicas.
—Touya llegó a nosotros muy pronto así que los tres aprendimos juntos a ser una familia, pero Nadeshiko se fue cuando Sakura era aún muy joven, digo aún es muy joven—Fujitaka trazó una media sonrisa antes de continuar—por eso se llevan tan bien esos dos
—Sakura es una niña muy tierna, pero perece algo reservada, supongo que encontró a su igual en Teddy. No es porque básicamente sea mi hijo, pero él es una luz y puedo ver que su hija también tiene algo especial.
—Gracias, ella era la alegría de la casa. La extraño todos los días, con todo que solo tenía para ella un par de momentos al día, estoy agradecido de que ella encontrara a Teddy. Nunca se lo dije, pero me preocupaba que en la escuela en este nuevo país le fuera muy difícil volver a hacer amigos de su edad—Fujitaka expresó su preocupación.
—Bueno Hogwarts, es el mejor lugar para hacer amigos de toda la vida. Ron y Hermione son mi primera familia—esa era una verdad tan absoluta como que el cielo es azul.
—Sakura, no tiene problemas en hacer amigos pero uno como padre siempre se tiene que preocupar por cada pequeñez—el señor Kinomoto parecía más alegre ahora.
—Sí, sé bastante de eso—por eso 10 aurores estaban caminando por el parque de diversiones en este momento—pero sabíamos que ellos tendrían que ir a la escuela.
—Yo apenas tuve tiempo para hacerme a la idea, soy consciente que es lo mejor para Sakura, pero no dejó de pensar que me estoy perdiendo de ver a mi hija crecer—este hombre, era un verdadero padre, tenía tal nobleza y entrega al hablar de sus propios hijos.
—Lo primero que aprendí de Teddy fue a no recriminar a los verdaderos padres. Todos estamos intentando hacer lo mejor que podemos ¿no es así? —nada te enseñaba más de entrega y compromiso que un niño con fiebre a las 3 de la mañana.
— Hasta dejarlos mudarse al otro lado del continente por su propio bien—Harry podía entender eso. Este hombre entregó la infancia de su hija a unos desconocido a favor al parecer de la seguridad de esa niña. Dejar en esa plataforma a Teddy fue doloroso y eso que tenía de amigos cercanos a la mitad de profesorado en Hogwarts.
—¿Papá puedo tener más papas? —la pequeña de voz de James interrumpió la divagación de los mayores. Tomó una servilleta y limpió la cátsup de la cara de su hijo—No, James, la pizza no debe de tardar y también quieres ¿verdad? —su hijo asintió y casi esperaba no fuera magia accidental, el localizador empezó a vibrar, el señor Kinomoto lo tomó—yo iré por las pizzas—mientras veía al hombre alejarse, Harry realmente creyó en el corazón de este hombre que, aunque incapaz de garantizar la seguridad de Sakura, estaba haciendo lo mejor que podía. Él mismo sabía que por sus propios hijos eran pocas las cosas que no estaba dispuesto a hacer.
Fujitaka regresó acompañado de Hermione y los más pequeños inquietos de salir del transportador—los demás no deben demorar pero creo que estos están listos para un poco de pizza—indicó una alegre Hermione mientras sacaba primero a Albus y se lo pasó en brazos para después tomar a Rose. Fujitaka ya había abierto la primera caja de pizza y le pasó una rebanada a James.
—Tienes que decir gracias, James—la voz de su enérgica esposa se escuchó a su lado.
—Gra…gracias—articuló James mientras empezaba a introducir la pizza en su boca. Los demás niños se abalanzaron sobre la caja para obtener su propia rebanada mientras Ron atacaba las banderillas olvidadas a un lado por James.
—Perfecto, recordaste lo mucho que me encantan estas cosas—Ron comentó entre mordiscos.
—Ron, quieres tener algo de modales—Hermione lo reprendió mientras le acercaba una porción de papas a su hija, los demás niños rieron.
—¿Cómo estuvo la montaña rusa? —Harry preguntó a nadie en particular.
—Excelente—la alegre voz de la señorita Kinomoto cortó el silencio de la ingesta de los demás. Cuando él fijó su mirada en ella, bajó la mirada. Cierto era bastante joven, la mirada de un adulto podía ser intimidante. Ella simplemente pareció pensarlo un segundo y se la devolvió. Harry se había preguntado esta mañana si ella lo reconocería, pero ella no lo había hecho evidente hasta ahora. Unos perfumadoramente conocidos ojos verdes, le sonrieron con complicidad. No era una mirada descarada y vivas que le darían sus propios hijos cuando les facilitara una galleta no autorizada. La mirada de la joven Sakura era suave y sutil, la mirada que un guerrero que ha ganado, una alegría templada. Tan rápido como sucedió, el momento se esfumó.
—Tan buena como la recordaba—Ginny expresó mientras tomaba su segunda rebanada y la conversación entre todos sucedía mientras Harry se enfocaba en que Albus masticara correctamente cada bocado. Sin embargo, la mirada de la señorita Kinomoto lo perseguiría otro par de días hasta que pudiera cuadrar notas en año nuevo con Ron y Hermione.
