N/A: Así que honestamente, tengo una gran excusa para no haber publicado a mediados del mes pasado, y es que resulta que defender una tesis de posgrado es particularmente demándate y tiene algo claramente agotador. Pero agradecido la constancia de algunos de ustedes por mantenerse al tanto de las actualizaciones de la historia tenemos como regalo la respuesta ha, ¿y que está haciendo Shaoran?. Para que mañana regresemos a la programación habitual de Sakura en Hogwarts. Como no faltaba más, créditos beta a Saguita y Abril.

Gracias a todos por sus suscripciones y a James Birdsong y sofihikarichan por sus comentarios. Disfruten de su lectura

Interludio I

Al otro lado del mundo

Shaoran entró a la oficina de su madre con la mirada en alto, intentando mostrar la seguridad y control como se esperaba de su heredero—Lider Lee—saludó con una inclinación profunda y esperó a ser reconocido.

—Adelante joven Shaoran Lee—su madre, relajó su regia expresión después de que pudo garantizar que estaban solos. Shaoran también sintió como el personal dejaba la inmediación de la oficina, seguramente a solicitud de su madre, él permaneció de pie a la mitad de la oficina hasta que su madre le indicó que tomara asiento frente a su escritorio.

—Entonces, dime Shaoran, ¿tu restablecimiento en la escuela va bien?

—Según lo esperado; algunos compañeros aún son curiosos, pero no he alentado tales interrogaciones.

—Bien, mantener los intereses del clan ajenos al resto es lo mejor para nosotros después de lo sucedido en Tomoeda este verano—Shaoran asintió dando la razón a su madre.

—Algo te preocupa —Shaoran dudó un momento, pero volvió a asentir—¿Las averiguaciones del clan Lao te tienen angustiado? Porque, por supuesto, he desestimado que alguno de los aprendices de nuestro clan estaba implicados en el suceso— Shaoran no es un aprendiz, él es el heredero del clan.

—Gracias señora, mis acciones por supuesto fueron en pro de la seguridad de nuestra comunidad y agradezco el retirar la atención de mi persona—Yuen Lee asintió congraciada con su hijo.

—Sobre la dueña de las cartas ¿Tienes noticias? —esa era la pregunta que Shaoran estaba esperando para externar sus preocupaciones.

—Sí, ella me ha informado que dejará Japón, ella ha indicado que no se le permite decirme donde será su nuevo destino—Shaoran hizo una pausa para ver si podía interpretar algo de su madre ante esta declaración, sin embargo, la mirada serena de su madre no flaqueó ni un momento, así que él continuó—la memoria del mago Clow, Eriol Hiragizawa, creo es el responsable.

—Es un movimiento sensato después de lo sucedido, ella necesita supervisión.

—Ella no hará daño a nadie.

—Si mi conocimiento de ella es certero, es una jovencita respetuosa de las reglas y honorable. No podemos decir lo mismo de todos los magos. Sin embargo, ella aun es joven al igual que tú mismo—claro tiene la capacidad para implicarse en eventos que decidirán el destino de mundo, pero no aun para decidir su propio destino.

—Sakura ha logrado resolver todo lo que se le ha puesto enfrente.

—Ella es una hechicera que superó todas las expectativas—Shaoran no pudo evitar sonreír ante esa declaración—pero no significa que podrá lidiar con todo por sí misma siempre.

—Nosotros podríamos darle ese apoyo—y esa era su entrada.

—Hemos hecho lo que era debido—afirmó su madre—su familia y Clow son los que decidirán ahora.

—Pero ellos no tienen la capacidad.

—Estoy bastante segura de que la memoria de Clow tiene el conocimiento suficiente.

—Yo no estoy tan seguro—el infierno se congelaría antes de estar de acuerdo con Hiragizawa—él quiere alejarla de todo lo que conoce, Sakura necesita de sus amigos.

—Tanto poder puede ser muy llamativo, joven. Alejarla de los interesados es, a mi parecer, la mejor alternativa—si el clan Lee la tomara bajo su manto nadie intentaría algo, son poderosos él lo sabía—pero también es ahora una amiga para ti y perder su rastro no es de tu agrado—Shaoran asintió a las declaraciones de su madre, que aun podía ver a través de sus intenciones.

—¿Ella mantendrá contacto o esta ha sido la despedida? —él había temido tanto eso.

—Sakura ha prometido mantener el contacto, pero no tiene mucha seguridad de que nuestra comunicación pueda ser habitual—él no pudo evitar poner una mueca, su comunicación ahora mismo no era tan habitual como le gustaría a Shaoran.

—Bueno entonces será tu responsabilidad intentar que la poca comunicación que puedan tener sea de la suficiente calidad—alentó su madre. Shaoran sintió que el calor llegaba a sus mejillas.

—Sí, señora—la junta pasó a otros temas después de eso.

La cena familiar estaba por concluir. Shaoran comía lentamente su postre mientras sus hermanas sostenían una suave charla de moda o algo por el estilo, que su próxima reubicación al dormitorio de la escuela no parecía afectarles mucho. Su madre a la cabeza se dirigió a Shaoran.

—Ya se ha dispuesto una dirección postal, la información te la haré llegar dentro de poco con Wei.

—Gracias, madre.

—¿Para qué necesita Shaoran una dirección postal aparte? —cuestionó su hermana mayor Fanren, que espera pronto se case para que lo deje en paz.

—Shaoran, mantiene contacto con sus amistades de Japón por medios no mágicos, ahora que se traslada de forma permanente al colegio es necesario que tenga una forma de mantener el contacto de forma segura—su madre tomó la discusión.

—Claro sus importantes amistades en Japón—opinó juguetonamente Feimei mientras alborotaba su cabello, Shaoran intentó apartar su mano, por supuesto a Feimei no le inmutó y siguió jugando con su cabello.

—¿Cómo está la señorita Kinomoto? —sugirió Fuutie, con una sonrisa soñadora desde el otro lado de la mesa.

—Ella se encuentra bien, también está entrando a una escuela mágica—Shaoran comentó apartando la mano de Feimei de nuevo.

—Entonces... —se emocionó Shiefa pero su madre volvió a cortar la charla.

—La señorita Kinomoto no está acudiendo al colegio Mahoutokoro. Sus tutores han decidido alejarla del ambiente político que rodea al colegio.

—Eso es un error—afirmó Fanren—¿cómo esperan establecer su posición si no la hacen formarse con la elite mágica?

—Mahoutokoro es una excelente escuela, pero no es la única gran escuela en el mundo. Además, la dueña de las cartas no necesita establecer un punto, Clow tiene un legado respetable—afirmó su madre.

—Entonces ¿a dónde asistirá la señorita Kinomoto? —Shiefa colocó una cara de pena hacia su hermanito desde el fondo de la mesa.

—No lo sé, solo sé que es un internado como todas las buenas escuelas de magia lo son—indicó Shaoran con desgano. El entrar al sistema de internado en Mahoutokoro no lo emocionaba en particular a él tampoco. Al final sus hermanas si tuvieron el detalle de darle un par de presentes para hacer más cómoda su estancia en el colegio y le dieron como regalo conjunto un set para escribir cartas.

Shaoran reingresó a Mahoutokoro en el segundo trimestre, para eso tuvo que ser revaluado y aprobar todos los cursos iniciales, una proeza que algunos de sus compañeros aprendices no creían posible. Algunos incluso habían sugerido que, debido a que su madre ostentaba en este momento el puesto como líder del concilio, influyó en la administración del colegio para que el heredero Lee fuera admitido después de retirarse de los cursos iniciales por ser enviado a una misión de búsqueda personal: "ayudar a que el mundo no sufra una catástrofe". Por supuesto, muchos se habían regodeado de que su misión no resultara fructífera. Como resultado Shaoran no era de momento el aprendiz más popular. Así que esa mañana de sábado paseaba solitariamente por el puerto de la isla volcánica esperando la llegada del navío que, con suerte, traería la correspondencia que esperaba.

Entonces alcanzó a escuchar una discusión de alumnos que estaban bajando al muelle con túnicas en tono morado, lo que indicaba con seguridad que debían ser mayores a Shaoran. Por lo que intento mantener su distancia, pero los chicos realmente no estaban siendo particularmente discretos.

—Bueno los informes de todos los clanes concuerda en que no es núcleo mágico registrado, por lo que debe ser joven, así que, está es la última probabilidad, tiene que llegar en el navío de hoy o no vendrá este año—proclamó el que parecía ser el líder del grupo.

—Yo insisto en que debe ser alguien que ya está en el colegio—comentó un chico a su lado.

—Zhinjan por favor, estoy bastante seguro de que si ya estuviera en el colegio el nuevo maestro de las cartas Clow, su túnica sería dorada y no hay ningún dorado actualmente en el colegio—afirmó el tercero con un tono que describía obviedad.

—No tienes que ser dorado —afirmó Zhinjan.

—El maestro de las cartas se supone que tiene que ser capaz de un gran poder equiparable al del mismísimo Clow. Es claro que, cuando se ponga las túnicas estas deben ser doradas, nadie puede ocultarle algo al uniforme—reclamó el líder mientras el navío se aproximaba. Por supuesto no llegó nadie. Aunque una misiva si pertenecía al maestro de las cartas y era para Shaoran; el pergamino en el que estaba bellamente escrita era casi dorado.

Shaoran regresó rápidamente a su pequeña habitación en el piso inferior de la pagoda que funcionaba como dormitorio para los primeros tres tonos internados: amarillo, naranja y verde. Su uniforme, para su alegría, ya había empezado la transición al verde. Shaoran estaría más que feliz de que el verde se consolidara pronto, el verde le iba mejor que el naranja. Se acomodó en su escritorio y empezó a escribir la carta de respuesta.

6 de octubre del 2009

Hola Sakura

Yo también estoy viviendo en una escuela que enseña magia, así que puedo comprender un poco la sensación de que ahora todo es estudiar. Aunque las clases que cubren material que no conozco son las más interesantes, me esfuerzo por aprender y prestar atención en clase al igual que todos los demás aprendices. Por eso estamos en una escuela, para conocer todo eso que no sabíamos y si tengo certeza de algo, es que la magia es muy extensa y hay mucho que cubrir. Pero tú eres una hechicera muy talentosa, estoy seguro de que no tendrás problemas con tus cursos. Sin embargo, si crees necesitar algo de apoyo siempre puedes contactarme a mí o mi madre al respecto. Puedes contar conmigo.

Sobre los teléfonos y las lechuzas, no sé cuánto tendría que volar la lechuza para llegar hasta donde me encuentro. De todos modos, no creo que un ave pequeña pueda navegar con éxito las fuertes corrientes de aire que rodean la isla donde ahora vivo. Así que el método que hemos diseñado para mantenernos en contacto me parece es el más seguro. Solo espero que no estemos imponiéndole algo a Daidouji. En fin, ahora seremos amigos por correspondencia; algo que, según las misivas que he recibido de Daidouji, tiene sus particularidades. De momento, creo que tener tus pensamientos conmigo para consultarlos con regularidad será agradable.

Yo no tuve mucho problema con el idioma. Mi madre procuró que supiera hablar japonés desde que supo que en algún momento tendría que ir a Japón. Sin embargo, es muy valiente de tu parte ir a un lugar donde sería difícil comunicarte. No me preocupa mucho que ahora mismo no tengas amigos porque eres una gran persona, Sakura. Tu espíritu es tan cálido que sé que tus compañeros de clase no podrán estar lejos de ti por mucho tiempo. De todas maneras, nos tienes a mí y a Tomoyo de tu lado, y bueno al peluche también para hablar de todo eso que no puedes con los demás. Yo seré tu confidente.

Entré a esta escuela a mitad del año escolar, así que aquí también soy el nuevo, pero contigo sé que no estoy solo. Mi espíritu está contigo y siento el tuyo conmigo, aunque desearía que nuestra presencia fuera física. Esperaré tu respuesta con la misma emoción que esperé esta primera carta.

Con cariño Shaoran

Pd. Dile al peluche que espero esté cumpliendo su trabajo de cuidarte. Eres alguien muy especial, por favor mantente a salvo.

Shaoran introdujo la carta en un sobre de los que incluía el set que sus hermanas le habían obsequiado, el sobre tendría que ser llevado al puerto para ser trasportado a un buzón público y de ahí a Tomoeda, para después viajar hasta donde sea que se encontrara la dueña de sus pensamientos. Después releyó la carta de Sakura escrita con su letra y buenos deseos; al terminar, la guardó en un cofre que sus hermanas le habían otorgado la primera vez que viajo a Japón. El cofre tenía un hechizo de preservación y solo podía ser abierto por el dueño. Fanren dijo en su momento que se lo había dado para que guardara sus pertenencias más valiosas. La carta de Sakura tenía el honor de ser el primer objeto que Shaoran consideraba tan importante como para meter en él. Las siguientes cartas recibieron el mismo lugar de honor.

Estaba de vuelta en casa por el receso de fin de año, estaría casi por dos semanas, para pasar todas las festividades con el clan. Lo que tenía su agenda de eventos sociales saturada. Lo único bueno de ingresar al internado en Mahoutokoro fue la buena cantidad de este tipo de eventos que se había perdido. Las reuniones del concilio eran importantes y las juntas del concejo de ancianos del clan Lee también eran relevantes. En esos eventos es donde se toman decisiones y se acuerdan contratos o median disputas. En las frívolas fiestas, lo único que sucede es que los sociales se pavonean y los demás se sienten incómodos. Shaoran meditaba estas verdades mientras caminaba un paso por detrás de su madre mientras ella saludaba a jefes de otros clanes y consejeros de altos grados en el baile anual de fin de año del concilio de magos. Fanren que escoltaba la izquierda de su madre le hizo señas para que ampliara su sonrisa, mientras se aproximaban a saludar al jefe del clan Miog y sus dos despreciables hijos.

—Miog, un placer como siempre—saludó su madre y como una pantomima bien ensayada los que hicieron la reverencia fueron él y su hermana.

—Lee, siempre es un gusto—un hechicero un poco más bajo que la líder Lee y bastante gordo regresó el saludo nuevamente con sus acompañantes haciendo la verdadera reverencia.

—Joven Lee, que placer verlo. El joven Miog estará encantado de verle—el joven de la misma edad de Shaoran fue empujado hacia él. Miog Akira, era un joven hechicero de cabello negro y mirada engreída; bastante parecida a la de Hiragizawa. Solo que Hiragizawa tenía la disculpa de una vida pasada como un respetado mago y más de cuarenta años de experiencia en esta, si lo que Sakura le había comentado en su llamada de navidad contaba como información verídica. Akira solo era insufrible, lo que hizo que la cara de Shaoran se arrugara un poco mientas intercambiaba saludos con el heredero del clan más relevante de Japón.

—¿Cómo han estado tus vacaciones, Miog? —animó la plática Fanren.

—Oh, bastante ocupadas. Mi padre y yo hemos estado en una investigación mágica—atinó con esa voz tan molesta.

—Espero que fructífera—comentó Shaoran sin real emoción en ello, intentando verse cortés.

—Sí, pero no lo suficiente.

—Veo que los candidatos para el clan no siempre están a la altura ¿no? —comentó Shaoran esperando que el joven Miog mordiera el anzuelo.

—O simplemente no están—soltó Miog, su victoria fue mejor al notar que perdió el color del rostro por un momento, pero tristemente se recompuso—por supuesto, tú sabes de encomiendas infructíferas.

—Los designios del destino son más fuertes que la voluntad—arguyo su hermana mayor con una sonrisa. Shaoran asintió tragándose sus propias opiniones. Por supuesto que Miog intentaría tomar provecho de los rumores de que la misión de Shaoran no había resultado exitosa y era mejor que todos pensaran eso.

—Oh, por supuesto el destino es fuerte—arguyo el jefe Miog interrumpiendo la interacción.

—Más de lo que imaginamos—afirmó su madre—debemos dejar que el destino tome su cauce o nos veremos forzados en situaciones desfavorecedoras.

—Por supuesto líder Lee—arguyo un poco colorado el jefe Miog antes de retirarse. Por supuesto el jefe Miog era uno de los que estaban detrás de Sakura para hacerla parte de sus filas.

Terminada la fiesta, su madre se había dirigido a su oficina en el edificio del concilio. Shaoran, por supuesto, caminaba detrás de ella. Fanren se había unido con sus hermanas al evento informal posterior para el que Shaoran aún era muy joven para participar. Su madre, a cambio le pidió que se uniera a ella para tomar el té.

Con tazas de té de jazmín, su madre empezó la discusión—Shaoran ¿qué fue eso con el joven Miog? —a lo que Shaoran quería decir "bueno es insufrible" pero se tuvo que limitar con—un intercambio de opiniones su señoría.

Su madre fijó su penetrante mirada en Shaoran—¿qué intentabas hacer con la insinuación de los iniciados?

—Miog ha sido poco precavido antes, yo solo quería verificar una sospecha. Consideré que estaría seguro con su señoría como respaldo—no podía enrolarse en una escaramuza con Miog Akira pero eso no quería decir que no supiera como hacerlo.

—Hijo, no eres tan joven como para no saber que, como la familia central del clan, nuestras acciones y relaciones son cuidadas por toda la comunidad mágica.

—Soy consciente—solo por eso no había pensado en decirle Akira y su sequito de clanes japoneses lo que pensaba sobre su sobrestimado talento para la magia.

—Entonces ¿cómo ha sido de imprudente el joven Miog?

—Él junto con otros han estado intentado identificar si alguien de Mahoutokoro tiene magia peculiar, me siguieron un tiempo.

—El clan estará complacido de que aprovecharas la situación—la mueca de Shaoran no pasó desapercibida.

—No deseo su cercanía. No es exactamente a mí a quien buscaban—indicó intentando ser lo más plano en sus emociones—tampoco los deseo en la cercanía de ella.

—Por supuesto toda la situación de que ya se ha designado un dueño de las cartas es de mucho interés.

—Nadie parecía muy preocupado el año pasado—observó esperando cazar más información, que pareciera enfurruñado por eso, solo era un pequeño desliz.

—Deberías saber que tu posible relación con la maestra de las cartas es de gran interés para nuestro concejo de ancianos—le habían permitido usar sus vacaciones del verano para ir de visita sin demasiado esfuerzo. Fanren casi le doblaba la edad y apenas conocía un par de provincias dentro de China con amplia tradición de afiliación al clan Lee.

—Sí, he podido ver su entusiasmo.

—Como heredero de la familia tus amistades son monedas de cambio que se transformarán en alianzas y darán paso a contratos y pactos que deben ser favorables para el clan—aquí vamos con la lección.

—Yo lo entiendo.

—Ahora mismo, tu amistad con la señorita Kinomoto es eso, una oportunidad para el concejo y nos coloca ante la heredera de la casa Clow en buenos términos, pero si ella es parte del clan no sería necesario. Ella seria alentada a buscar sus propias relaciones—eso tenía sentido y al fin su madre era un poco más clara al respecto. Él había sido alentado desde muy joven a interactuar con otros herederos, incitado a establecer "amistades" como el insufrible Miog. Sus hermanas consideraban pretendientes de acuerdo con su posición. El consejo no miraría con buenos ojos que él extendiera una amistad a alguien que no fuera lo suficientemente relevante pero la bola de viejos, no tenían que saber a quién consideraba amigo realmente.

—Pero para todos Sakura será relevante.

—Dentro de un solo clan, dos figuras tan prominentes solo desalentarán otras amistades y podría considerarse una muestra de rebelión y el concilio por supuesto tendría facultad para tomar medidas—el concejo de ancianos temería que dos magos poderosos fueran tan cercanos porque podrían rebelarse. A los viejos les gusta el poder y están bastante interesados en mantener su influencia en Shaoran, tendría el mismo interés para Sakura y la influencia que podrían tener entre los dos sería una debilidad para el concejo, tal vez una oportunidad para el concilio. Los ancianos no dejarían que eso pasara y como aprendices ellos estaban obligados a obedecer.

—Yo no lo había pensado así.

—Hijo mío, mientras seas joven necesitas guía, puedo prometerte que como un líder del concilio te estoy dando toda la holgura que es permitida a la situación. Debo decir que el que se desconozca su paradero ha facilitado mantener la discusión muerta en casi todos los círculos que importan—el concilio era una unidad de diálogo político, pero tendían a meter sus narices en casi todo.

—Gracias por tu consejo, yo solo quiero su seguridad.

—La señorita Kinomoto no será puesta en riesgo.

Shaoran no estaba particularmente feliz con los términos en los que concluyó la discusión, pero ahora podía ver las razones de su madre. Era cierto, por cómo estaban las cosas, el consejo de ancianos del clan Lee pensaría que toda la interacción con Sakura era buena y le estaba ayudando al clan, sin esa motivación ellos estarían interesados en facilitar otros compromisos. Como el único contacto de Sakura con la comunidad mágica oriental, él mantendría segura a Sakura. Después de todo, al parecer, era un buen trato.