N/A: Créditos beta a las fantásticas Saguitta y Abril. Como siempre texto en italica se considere que se pronuncia en japonés únicamente. Las discusiones entre Sakura y sus guardianes se pueden considerarse tanto en inglés como en japonés; particularmente considero en este punto de la trama que estos intercambios se llevan en una combinación de ambos idiomas y ninguno de los tres lo registra realmente, por lo que no estoy haciendo una distinción sobre que idioma emplean. El resto de los personajes hablan únicamente ingles a menos que lo aclare.

Disfrute el capítulo.

Capítulo 12

Un vuelo de medianoche

8 de febrero de 2010

Hola Shaoran

¿Cómo has estado? Espero que bien. Aquí la nieve ya se ha empezado a derretir, lo que no me gusta mucho porque ahora la mayoría de los jardines están llenos de lodo, por lo que Teddy y yo no podemos pasear mucho y de practicar equilibro ni hablamos, además, no creo que sea igual de fácil remover lodo con magia de lo que es con la nieve. Practicamos equilibrio porque en las clases de vuelo ya pasamos de solo flotar sobre el suelo y hemos empezado a tomar alturas reales y a hacer algunas maniobras de giro; estas ponen nervioso a Teddy, porque siente que se resbala de la escoba. Así que, cuando él me preguntó sobre mi ausencia de nerviosismo en comparación con los demás y mi estado en otras clases donde usamos la varita, no podía decir que puedo volar muy bien porque tengo mucha práctica de capturar cartas. Entonces le dije que era porque estuve en el club de porristas y cuando haces acrobacias solo debes tener confianza y equilibrio que es lo mismo para volar en el báculo, pero también es distinto. De todas maneras, desde entonces le he enseñado un par de ejercicios de equilibro y creo que le va mejor en la clase de vuelo. Me gustó poder ayudarlo aunque no pude ser realmente sincera y ofrecer ayuda más real.

Hablando de ayuda, poder tener charlas telepáticas con Yue es maravilloso. Él sigue siendo muy formal, pero creo que él ya está más abierto a dar sus propias opiniones, lo que es muy bueno porque sabe tanto y de tantas cosas. Ahora estamos practicando para que logre proyectar lo que estoy viendo, para eso tengo que lograr un estado de meditación muy específico. En el salón de practicar, concentrarse no es tan difícil y ya logré proyectar algunas imágenes estáticas. Sin embargo, queremos que sea más rápido, entonces ahora ensayamos en la biblioteca donde no hay mucho ruido pero es un paso adelante de una habitación vacía. Además, que no interrumpe mucho el tiempo de Yukito mientras practicamos lo que también es bueno, quiero que Yukito tenga la vida que él quiera ya ha sacrificado mucho por mí, lo mínimo que podemos hacer es interrumpir lo menos posible su itinerario de la semana.

El que no se ha portado tan bien es Kero. Hace unos días, Spinel vino de visita y se quedaron en mi habitación; que si no te dije es compartida con otras cuatro chicas de mi curso. Durante las clases casi nadie entra a la habitación y ahí podían pasar un buen rato cómodos, el problema fue que Kero, en su mejor rol de anfitrión le ofreció pequeños bocadillos que tenemos guardados como los dulces que recibí de navidad. Lo que no me molesta mucho, pero Spinel no puede comer dulces y Kero lo engañó para que probara uno, por lo que Spinel se puso frenético por más azúcar y para evitar que se comiera todos mis dulces, cosa que al final no pudo evitar, desordenaron toda la habitación. Es toda una fortuna que no los encontraran o más bien que Spinel no encontrara la cocina de la escuela; una misión que aún mantiene entretenido a Kero y sospecho, la razón real, de porque le dio el dulce a Spinel en primer lugar.

Al final no pasó mucho más de que el personal de la escuela nos cuestionara si habíamos hecho algo para provocar que alguien entrara a la habitación y sobre si todas nuestras pertenecías seguían con nosotras: por supuesto, yo perdí mis dulces. Me sentí un poco mal por mis compañeras, los libros de Frida se dañaron un poco pero no podía culpar a Kero. Aunque se supone que no que existe, sé que se aburre mucho encerrado en la escuela conmigo. De todos modos, le grité un rato porque él sabía que no debía darle dulces a Spinel.

Pronto será catorce de febrero, supongo que le pediré a Tomoyo que incluya algunos chocolates en esta carta y espero poder comprar algo para ti, se supone que yo debería ir a comprar chocolates para ti, Yukito, Eriol, en fin, todos. En cambio, pasaré el día encerrada en la escuela, haciendo tarea y estudiando para mis exámenes de correspondencia que ya están casi aquí. Tal vez pueda pasar un rato con Teddy, aunque no puedo hablar mucho, porque básicamente la mitad de mi vida está oculta a él y la otra mitad la tengo oculta de ti. Yo te cuento todo lo que puedo, pero no es lo mismo que cuando capturábamos las cartas y todos mis secretos también eran tuyos. Si algo no me gusta de la magia es sentir que no puedo ser yo misma, pero algún día seré libre. Todos seremos libres. De momento, me tendré que contentar con aprender a usar el poder que tengo para cosas buenas.

Hablando de magia, los cursos de adivinación son hasta tercero, pero tengo algunas dudas que tal vez tú o tu mamá puedan aclararme ¿existe alguna forma de saber si un sueño es una premonición? y si es una premonición ¿hay alguna forma de que pare? Recuerdo que tu mamá era una muy buena adivina, así que tal vez sepa la respuesta. Pero no te preocupes en obtenerla para mí, en la biblioteca debe haber algún libro referente al tema, solo que no me he dado a la tarea de buscarlo.

Espero que esta carta te encuentre feliz y pueda tener tu respuesta pronto, esos días me hacen muy feliz. Sé que eres una persona ocupada, pero a mí también me gusta mucho cuando tus cartas son extensas. Deseando que febrero sea un buen mes para ti.

Siempre tuya, Sakura.

Sakura termina de revisar la carta mientras se seca la tinta, los trazos suaves y continuos del hiragana parecen fuera de lugar entre el ensayo de astronomía y el libro de texto de pociones que están escritos en el menos fluido y mecánico romaji. Es raro como esas dos primeras semanas en Londres fueron tan desconcertantes, solo ver los caracteres del romaji por todos lados y la ausencia de otros caracteres. Ahora, después de 6 meses en este país extranjero que no conoce más que esos caracteres, escribir ocupando otro Kana, es lo que parece fuera de lugar. Cuando estuvo de vuelta en Londres para el receso de invierno no fue desconcertante escuchar a la gente hablar, los letreros y anuncios ya no fueron un objeto de atención. En más de una ocasión se descubrió hablando en inglés, sabiendo que todos los presentes la entenderían si solo hablara en japonés.

De regreso en Hogwarts, hablar japonés parece un descuido. El inglés llega a ella con más naturalidad y Japón se siente cada día más lejos. Es un sentimiento extraño sentirse más en sintonía con las paredes de un castillo que caminando entre verjas de jardines residenciales. La túnica ya no se siente realmente como un traje de Tomoyo, incluso la nueva que recibió de su parte en navidad. La comida ya no es extraña. Todo eso le hace sentir incómoda ¿cómo será en un par de años?, ¿será más fácil hablar en inglés que en japonés?, ¿los Kanjis serán más difíciles de leer que los hechizos en los libros de texto? Aún más, ¿así se sentía Shaoran en Japón? Sin embargo, no se ha atrevido a preguntar. Tal vez en la próxima carta.

Cuando se va a la cama esa noche, el sueño no acude a ella tan rápido como antes, puede que sea el estrés de tanto quehacer. Hay noches buenas donde tiene un buen sueño reparador, pero hay otras donde a pesar de dormir, despierta sin estar descansada; otras donde pensado en todo y nada realmente no logra conciliar el sueño hasta bastante tarde y luego están los días que despierta a la mitad de la noche. Tiene un horario muy ocupado, con tantas clases que atender entre las mágicas y mugles. Además de la extracurricular de control mágico, inglés y comunicación mental, por lo que no puede darse el lujo de no dormir bien, pero en las últimas semanas el buen sueño la ha abandonado.

Cuando Sakura despierta por la mañana siente como si acabara de lograr dormirse apenas hace unos minutos. Kero ya está sobrevolando su rostro para animarla a levantarse, cada día es más difícil. Cuando baja a desayunar se siente más cansada que la noche anterior. Sus compañeros de casa hablan alrededor de los tazones de avena con fruta, Sakura solo come lentamente. Kero se mueve un poco en su túnica, debe querer hablar. Teddy no ha terminado su desayuno así que se limita a mirar mientas se incorpora.

—Acabo de recordar que olvide un ensayo en el dormitorio. Te alcanzo en clases.

—Sí, te guardaré sitio—Sakura asiente y logra una sonrisa muy tenue antes de salir del comedor y subir al segundo piso para entrar en un salón desocupado, Kero no demora en salir y volar cerca de su rostro después de que Sakura cierra la puerta.

—Sakurita, ¿segura que estás bien? casi no hablaste en el desayuno y ahora te sigues viendo decaída—Kero coloca sus pequeñas extremidades alrededor del rostro de Sakura, ella asiente.

—¿Segura que no quieres ir a la enfermería? — Sakura en esta ocasión niega mientras el peluche cruza sus brazos y frunce el ceño.

—Solo estoy muy cansada, siento que no dormí mucho—intenta parecer alentadora, falla miserablemente, entonces Kero toma una decisión.

—Vamos al dormitorio, puedes correr las cortinas del dosel y dormir un par de horas extra.

—Kero tengo clase en unos diez minutos, no puedo simplemente ir a la cama ahora.

—Claro que puedes, anda, vamos a la torre.

—No puedo simplemente desaparecer, Kero— Sakura se queja.

—Bueno eso se puede arreglar muy fácil—afirma Kero. Sakura niega. No está faltando a sus deberes escolares solo porque tiene sueño—Si estás cansada no solo te haces daño a ti, Yue y las cartas también lo van a resentir.

—¿yo les estoy haciendo daño? —Kero asiente.

—No tienes de que preocuparte, Sakurita. Iremos a la habitación, tú usarás Espejo y nadie notará tu ausencia mientras duermes otro par de horas. Vamos antes de que sea más tarde.

—Yo no estoy tan segura.

—Oh, vamos Espejo estará encantada y si no Yue va a venir—entonces ella admite la derrota y permite que Kero entre de nuevo en la túnica antes de salir camino al dormitorio. Se concentra en percibir su magia y ubicar la brecha desde donde está unida a Yue. Si Kero está preocupado, Yue debe estar más que ansioso "Yue estoy bien" proyecta la frase por el vínculo y abre la comunicación mental.

"Mi señora, la siento afligida yo podría dirigir a la identidad Yukito a su encuentro si lo desea" contesta el ángel desde Londres, con un sentimiento de anticipación, mientras Sakura sube con desgano las escaleras rumbo a la torre en Hogwarts.

"No es necesario Yue, no dormí bien anoche, intentaré descansar otro poco pronto. Espejo me va a apoyar" Sakura replica con lo que espera sea un tono tranquilizador.

El guardián de la luna no tarda en cuestionar por el vínculo "Sakura, ¿Kerberos no ha podido vigilar su sueño?" ella se demora en responder. En Hogwarts le da la clave a la dama gorda y pasa a la sala común.

"Kero, es el que me está mandando a dormir un poco más, no tienes de que preocuparte" indica mientras hace una mueca. Un segundo después se siente un poco tonta, Yue no puede sentir sus facciones faciales.

"Pasare más tarde con la identidad Yukito a verla si le parece bien, mi señora" Yue trasmite sin un sentimiento claro que acompañe el mensaje. Mientras Sakura entra a su dormitorio.

"No lo creo necesario. Dormiré un poco y estaré bien, pero si Yukito tiene algo que venir a hacer al castillo yo estaré feliz de verlos más tarde. He llegado a la habitación y tengo que convocar a Espejo" seguramente el sentimiento de la proyección no es tan firme como debería.

"Permaneceré atento, mi señora, que tenga un sueño reparador" Yue contesta con algo cercano a la calma. Espera que calmara su ansiedad y así evitar que saque a Yukito de alguna clase importante.

"Gracias Yue. Ten un lindo día" después de trasmitir esa última frase Sakura corta la comunicación poco después.

—¿Estamos solos? —cuestiona Kero, mientras flota ante Sakura, quien afirma mientras suelta la cadena de su cuello donde carga la llave.

—Llave que guardas el poder de mi estrella, muestra tu verdadera forma ante Sakura, quien aceptó esta misión contigo—susurra mientras levita la llave ante ella y el sello se despliega a sus pies—Libérate—exclama con un tono más decidido. Kero ya había hecho levitar la carta Espejo desde el libro.

—Toma mi identidad, Espejo—proclama al aproximar el báculo a la carta y en un par de segundos una réplica precisa de Sakura está frente a ella. El cansancio llega un segundo después, así que toma asiento en su cama.

—Hola—saluda a su doble que le devuelve la sonrisa.

—Ella está muy cansada, entonces la estás cubriendo en la clase— Kero instruye entre las dos niñas idénticas.

—Yo estaré encantada—a Espejo realmente le gusta ser suplente de Sakura así que anima a la dueña de las cartas a recostarse.

—Deberíamos usar Ilusión—apunta Kero—por si alguien entra no te vea dormir—Sakura asiente. Si está tan cansada como para convocar la llave y a Espejo, era cierto que necesitaba recostarse.

Kero aproxima el báculo a Ilusión —Esconde mi presencia de los que no saben de ti, Ilusión—Sakura siente como el manto de Ilusión la rodea, poco después está dormida. Espejo cubrió al ama de las cartas y antes de dirigirse al guardián a su lado —¿Cuidaras el sueño de la maestra?

—Yo… ¿sabes dónde están los salones?

—Busco a Tomoyo—afirma Espejo con mucha confianza.

—No, Tomoyo no está aquí—Kero contesta con tristeza mientras ve a Sakura que ya se había acomodado en un sueño tranquilo. Coloca el libro de las cartas cerca de sus manos—Iré contigo. Vamos se hace tarde— indica Kero mientras se mete en el bolsillo de la túnica de Espejo. Esperaba que Yue estuviera tan atento como juraba siempre.

Kero guía el camino de Espejo, desde la manga amplia de la túnica, a base de jalar la túnica en la dirección que cree es la adecuada, lo que es más o menos a ciegas. El resultado para el resto de los transeúntes es una chica de primero bastante desorientada que parece tropezar con sus pies cada dos metros—hay un joven, se llama Ted Lupin, le dices Teddy, tiene el cabello azul, bueno casi seguro. Es él la nueva Tomoyo—susurra Kero cuando al fin están frente a la puerta del salón de herbología. Espejo toca y cuando le dan el pase entra e inmediatamente va hacia el único chico de cabello azul.

—Sakura, ¿qué pasó? ¿estás bien? —Espejo tarda un segundo en captar que era a ella; se dirige al joven con una sonrisa tal vez demasiado exagerada—sí, yo estoy bien, me perdí un poco esta mañana—Espejo distorsiona un poco la verdad. El joven traza una mueca y después vuelve a prestar atención a la clase, ¡la cual es en inglés! ¿desde cuándo la maestra tomaba clases en inglés?, Espejo entonces empieza la búsqueda de un lápiz y donde tomar apuntes para la ama. A su lado Teddy le pasa un tintero y una pluma. Espejo cree que logró disimular el pánico en su rostro cuando un momento después logra deducir que tenía que ocupar ese material y se dispone a tomar apuntes. Un pincel seguramente hubiera sido más adecuado por los irregulares trazos de hiragana que intentaban decir que las luparias tenían que recibir tanta luz de luna como fuera posible.

—¿Quieres que entregue tu tarea? —el joven de pelo azul cuestiona mientas se levanta del asiento con un pergamino en la mano. Esta vez, Espejo no puede evitar la expresión de perplejidad.

—Gracias Tehddi—Espejo ve el desconcierto en el chico, pero este no dice nada— yo creo que necesitaré un momento para buscarla.

Espejo se agacha sobre la mochila, buscando entre las pertenencias del ama—un pergamino con listón verde sellado con algo de plantas y habla en inglés, aquí nadie habla en japonés—el guardián del sello reprende en susurros a Espejo mientras ella continúa buscando, al final encuentra el pergamino descrito. Teddy toma el pergamino y se aparta en dirección al escritorio del profesor. Espejo espera su regreso para seguirlo como la bestia del sello había indicado.

Fue fácil seguir a Teddy, él sí sabía claramente a donde se dirigía. La clase de estudios mugles fue relativamente fácil, Espejo aprendió mucho de los humanos en su época de carta sin dueño. La siguió una clase de transfiguración donde el profesor se tomó toda una hora hablando de las reglas de cambiar un objeto con otro de distinto material, cuando el profesor pregunto a Sakura sobre el tema Espejo solo se atrevió a negar con la cabeza, no tenía ni idea de que estaba hablando el profesor, mientras diligentemente tomaba apuntes. Entonces el profesor proclamo quitarle 5 puntos a gryffindor lo que parecía ser malo para todos por las miradas de disgusto que los otros aprendices le dieron. Así que Espejo opto por levantarse y disculparse con los demás jóvenes de la habitación, ella no debía poner en malos términos a su ama. Algunos colocaron una expresión de curiosidad, pero nadie interrumpió al profesor.

Kero estaba bastante feliz con su moderado éxito de darle a Sakura un día libre. Entonces fue doble hora de encantamientos. El diminuto profesor coloco una carta de baraja inglesa en el pupitre de cada estudiante cuando ellos entraban al aula. Espejo siguió a Teddy para tomar asiento, pensando que este chico ahora era Tomoyo, se colocó rápidamente a su izquierda. Pero Teddy no pudo evitar el desconcierto, encantamientos era la única clase donde Sakura se sentaba a su derecha.

—Bien, muchachos por favor rompan en dos mitades la carta frente a ustedes— Espejo frunció el ceño, pero realizó la acción al ver a los demás alumnos hacerlo.

—Como ven en la pizarra, hoy estamos empezando a practicar el hechizo "Reparo". ¡Manos a la obra! —Kero se agitó dentro del bolsillo de la túnica y le pasó la varita de Sakura del bolsillo interior que Tomoyo había cosido. Espejo sujetó la varita. Se sentía mal, así que solo la tomo suavemente intentando replicar la extraña pantomima de los demás estudiantes. Por su parte, Kero empezó a elaborar la forma de robar la asignación de otro estudiante. Sakura no es particularmente sobresaliente en esta clase, ocasionando algunas explosiones, pero siempre logra concretar los hechizos al final de la clase. Por otra parte, Espejo no sería capaz de ejecutar hechizo ni ocasionar explosiones, pero tenían que mantener la fachada lo mejor que pudieran.

Sakura despertó con el báculo de estrella aun sujeto, y sintió la cálida sensación que desprendía el libro cerca de ella. Sacó las cartas y las barajeo suavemente— Gracias por cuidar mi sueño—el reloj cercano a su cama indicó que había dormido por unas cuatro horas. Sintiéndose un poco mejor pensó que debería ir a buscar a Kero y la otra Sakura. Estaba por retirar a Ilusión cuando se dio cuenta de que no pasaría realmente desapercibida si se topara con su doble en un pasillo. Así que regreso a la cama y sostuvo las cartas entre sus manos, tal vez a Luz y Oscuridad les gustaría hablar un rato.

Kero estaba realmente agotado, el robar el trabajo de otro había resultado bastante difícil, más cuando el profesor había prestado particular atención a Espejo que claramente exageró en pretender hacer magia. Además, el tirar los libros del asiento del profesor para facilitar el robo tal vez no fue tan sutil como creyó Kero, pero la misión se había logrado. Al fin era hora del almuerzo lo que realmente emocionaba a Kero. Entonces Espejo desvió el camino y terminó en un cubículo del baño—¿qué hacemos aquí? —cuestionó a Espejo con un claro tono de irritabilidad—Nos perdemos la comida.

—Yo no como—indicó Espejo con una sonrisa, después se deformó a una expresión más seria—deberíamos aprovechar la pausa para ver cómo está la maestra ¿no crees, Kerberos?

—Está bien, te guiaré a la torre—Kero aceptó, aun enfurruñado volvió a esconderse en la manga de la túnica y marcó el camino.

Sakura estaba sostenido una charla con Luz y Oscuridad cuando sintió núcleos mágicos cerca, una mirada al reloj indicó que era la hora del almuerzo. Rápidamente regresó a las figuras mágicas a su forma de carta y apenas pudo esconder el báculo en su espalda cuando la puerta se abrió. Era Espejo que se notaba un poco molesta cuando Kero voló desde la manga de su túnica.

—Sakura ¿estás despierta? —Sakura sintió varios núcleos mágicos acercarse, dos fueron reconocidos vagamente como de sus compañeras de cuarto.

—Sí, desperté hace un rato. Pensé en ir a buscarlos, pero no sería bueno que encontraran a dos Sakuras— Espejo se acercó a tomar las manos—gracias me divertí—sintiendo la inquietud de la verdadera Sakura.

—Gracias a ti por cuidar de mí—entonces la volvió a sellar y poco después desapareció el báculo. Tal vez otro día podría hablar un poco más con Espejo.

—Entonces ¿estamos bajando a comer? —incito Kero.

—Sí, solo cuéntame ¿cómo estuvo?

—Bueno, Espejo llegó tarde a herbología... —empezó Kero, pero la puerta se abrió y Kero se dejó caer sobre la cama en pose de muñeco.

—Sakura, estas aquí—indicó Cordelia, una chica de tez clara y liso cabello rubio junto con Frida de cabello ondulado y negro detrás de ella.

—Sí, volví por una tarea.

—Como en la mañana—apuntó Frida.

—Sí, hoy estoy muy distraída—Sakura tomó algunos de los pergaminos que tenía a medio trabajo y los metió en la mochila.

—Sí, pareces preocupada—indicó la chica de cabello rubio—todos estábamos un poco inquietos cuando no sacabas ni siquiera chispas en encantamientos—Sakura solo asintió sin entender nada de lo que decían.

—Aunque cuando se te resbaló la varita y el profesor Flitwick saltó para tomarla fue hilarante—indicó Frida mientras las dos miraban a Cordelia retirarse el cabello rubio de la cara y guardar algunas cosas en sus cajones. Sakura aprovecho para tomar a Kero en un esfuerzo de que alcanzara su bolsillo.

—Ese es un peluche—apuntó Frida.

—Eh, sí.

—No lo había visto—señaló Cordelia mientras se acercaba a verlo de cerca, Frida hizo ademan de sostenerlo.

—Me lo regalaron de navidad—Sakura indicó mientas dejaba a Kero en la cama acomodándolo como decoración—bajemos a comer—sugirió tomando su mochila.

—Sí, supongo que se hace tarde—apoyó Frida olvidándose del peluche. Así que Sakura empujó a sus compañeras fuera de la habitación. Ahora solo, Kero soltó un suspiro y luego saltó en las almohadas con disgusto: no estaba comiendo.

La comida fue extraña, al parecer Kero y Espejo no habían sido tan discretos en encantamientos. Fue un almuerzo desconcertante pero agradable al hablar más con Frida y Cordelia de lo que recordaba. En la clase de defensa contra las artes oscuras, después de la comida, Sakura encontró una pluma y tintero que no eran suyos en la mochila. Afortunadamente Teddy los reclamo con facilidad. Por un momento, Sakura pensó que sería acusada de hurto. Entonces cuando estaban entrado a la clase de historia de la magia, Eriol la llamo al frente.

—¿Yo, profesor?—Sakura saludó con los nervios de punta ¿qué más habían hecho Espejo y Kero?

¿Cómo estás, Sakura? —indicó Eriol con una suave sonrisa.

Bien. ¿Por qué? ¿algo está mal?

No realmente. La magia ha estado agitada en estos días, tú podrías sentirte algo incómoda—Sakura negó con la cabeza enérgicamente.

¿Has sentido algo? —tal vez Eriol sintió que había activado algunas cartas.

Nada oriental, Sakura, no tienes que preocuparte. Ve a tu asiento, estamos comenzando la clase—entonces Eriol no había percibido los trucos que había hecho el día de hoy. Estaban libres de culpas, no asistir a clases estaba mal, pero estar cansada y no poder darle el soporte que necesitaban las cartas estaba terriblemente mal. Tal vez mañana con tiempo podrían discutir la situación, por hoy tenía toda una tarde de clases por correspondencia que terminar. Así que al terminar la clase de historia regresó rápidamente a la torre para apurarse con las actividades pendientes y solo salió para la cena. La comió con bastante rapidez, pero procuró pasarle postre extra a Kero por las molestias del día.

Al final de día, Sakura no estaba particularmente cansada, al menos no tanto como esta mañana; así que se dio el gusto de demorar un poco en ir a la cama. Todas sus compañeras ya estaban bastante dormidas cuando al fin Sakura se metió debajo de las sábanas. Logró un sueño rápido pero superficial. Las mantas se agitaron alrededor de su inquieto cuerpo, el sudor recorrió su cabello, su respiración se tornó más desesperada y empezó a jadear y a llorar sin poder abrir los ojos; sus extremidades se agarrotaron debajo de las cobijas. Por último, comenzó a gritar.

Kero se despertó cuando sintió el movimiento inquieto y como, en ocasiones anteriores, corrió ligeramente el dosel. La luz de la luna llena iluminó las angustiadas facciones de Sakura. Kero intentó sacudirle el hombro, pero esto no la despertó. Trato de sujetar su rostro, pero Sakura solo grito y lo intento ocultar contra la almohada, lo que fue contraproducente porque ella misma restringió más su acceso al aire y empezó a jadear con más fuerza si eso era posible. Kero no sabía qué hacer, ya estaba gritando. Continuó intentando que Sakura reaccionara sin éxito cuando la ventana de la torre se abrió y el aire fresco de la noche entró junto con un ser humanoide, Kero identificó el largo cabello y se relajó solo un poco mientras continuaba jalando el cabello de Sakura para incitarla a reaccionar.

—Hermano, no sé qué le sucede a Sakurita esto no había pasado, no así—comentó al serio ángel. Los ojos de Yue hablaron de preocupación mientras se aproximaba a su maestra. Con las proporciones más adecuadas para la tarea, Yue logro remover las cobijas y levantó el rostro de Sakura.

—Sakurita, Sakurita—el pequeño peluche revoloteaba intentando secar las lágrimas que salían de los ojos firmemente cerrados de Sakura. Yue la sostuvo e intentó remover el cabello del rostro de la maestra.

—Mi señora—probó Yue, mientras sujetaba firmemente su cuerpo entre sus brazos—Sakura, por favor, despierte.

—Sakurita, vamos, despierta—Kero suplicó junto a su hermano en japones. Entonces Sakura se agitó, dejo de jadear y al fin abrió los ojos. Kero soltó un suspiro que no sabía está sosteniendo. Se colocó en el rango de vista de Sakura mientas intentaba sonar calmado—Sakurita estás a salvo ¿cómo te sientes?

Al sentir el cambio en el tono muscular, Yue cambio la postura de Sakura para sentarla sobre la cama. Mientras ella tragaba un poco de saliva—Hola—Sakura hablo de forma entrecortada— creo que tuve un muy mal sueño.

—Espera, te serviré un poco de agua—corrió Kero por el vaso, al centro de la habitación ahora inusualmente callada. Entonces Sakura se percató de la presencia de Yue que la sostenía contra su costado y manteniéndola en una especie de abrazo suave.

—Yue ¿tú qué haces aquí? —susurró Sakura al percatarse de donde se encontraba y lo muy extraño que parecía el estar sentada y sostenida por un joven de largos cabellos y que un peluche alado le pasara un vaso de agua.

—Mi señora, yo… —empezó Yue mientras se incorporaba para quedar de frente a su ama—Es noche de luna llena y estaba sobrevolando el área cuando sentí su miedo, era particularmente fuerte así que me encontré en la ventana de su habitación sin percatarme. Mis disculpas por entrar sin su autorización—Yue terminó su explicación con una inclinación de disculpa formal.

—No te preocupes, Yue, siento haberte asustado—Sakura respondió mientras sus mejillas se sonrojaban.

—Sakurita, Sakurita ¿qué pasó? esto fue malo, nunca habías tardado tanto en despertar—interrumpió Kero. Antes de que Sakura pudiera contestar las cortinas de la cama de al lado se agitaron.

—Sshh—Sakura pidió silencio—no podemos hacer mucho ruido—indicó Sakura susurrando.

—Sí, hay que salir de aquí—contestó Kero mientras volaba hacia la ventana que continuaba abierta. Sakura asintió y se puso de pie considerando sus opciones sobre seguir a Kero, mientras un escalofrío recorrió su cuerpo que ahora notaba empapado en sudor. Yue le acercó su bata de dormir que estaba atorada en la cabecera de la cama, ella la tomó y se cubrió con ella—gracias Yue.

—Si me permite, Sakura—solicitó Yue mientras extendía su mano de forma galante y llevaba un pie detrás del otro. Sakura comprendió que era la misma forma en que le había pedido que se aproximara para cargarla y llevarla al techo de la torre de astronomía, acto que repitió al envolverla entre sus brazos un momento después, llevándola fuera de la habitación a través de la ventana y desplegando sus alas para apoyarla en un techo cercano.

—Entonces ¿qué paso?, ¿qué soñaste, Sakura? —cuestionó Kero rápidamente.

—No estoy muy segura—Sakura comentó mientras jugaba con sus dedos intentando evitar la mirada seria de sus dos guardianes.

—Fue de nuevo la pesadilla—instó Kero a Sakura.

—Soñé una pesadilla... como el juicio—la cara de culpa de Yue no pasó desapercibida para Sakura, lo que la hizo detenerse.

—Fueron momentos difíciles, pero todo está bien ahora—afirmó Kero que se aproximaba a una Sakura que se abrazó a si misma mientras se sentaba en las tejas. Ella un parecía angustiada.

—Yo sé que todo está bien—replicó Sakura mientras escondía su cara entre sus brazos y empezó a estremecerse ligeramente. Kero hizo ademán de hablar, Yue lo detuvo con una señal de la mano. Kero le regresó el gesto sacándole la lengua.

—¿Qué podemos hacer para ayudar, Sakura? —Yue intentó con un tono bastante serio, lo que le gano otra mueca de Kero. Sakura parecía titiritar mientras levantaba la mirada. Kero se transformó en su forma original y se acurrucó a su alrededor para proporcionarle calor. Ella desató sus manos y aprovecho la cercanía de Kero para hundir sus manos en su pelaje, evitando la mirada de sus guardianes.

—Mi señora, lamento haberla molestado—indicó Yue con otra inclinación mientas flotaba por delante de Sakura. Ella levantó la vista y negó antes de tomar aire y al fin animarse a hablar.

—Yo sé que todo está bien, ya me adapté a Inglaterra y a la escuela, puedo hablar bastante inglés y el profesor Longbotton me ha felicitado en mis ultimas asignaciones. Hoy Frida y Cordelia realmente hablaron conmigo y use las cartas, pero Eriol no sintió la magia de ellas, así que estamos bien, estamos a salvo—terminó Sakura con una mueca que pretendía ser una sonrisa, pero sus ojos la traicionaron soltando un par de lágrimas.

Yue se aproximó del lado contrario a donde estaba la cara de Kero y con cuidado limpio con su mano las lágrimas de Sakura, tal como vio a Kero hacerlo hace un momento a su señora cuando despertaba. El movimiento era lento y torpe, Yue tenía miedo de asustar a Sakura.

La voz gruesa de Kero interrumpió el momento—entonces ¿por qué estás tan triste, eh Sakurita?

—No lo sé, yo simplemente…—Sakura subió los hombros—…todo va bien. Digo no soy como mis compañeros de clase con la magia de cartas y eso, pero todos hacen magia. Además, no estoy sola en esto; están ustedes, las cartas, está la correspondencia de Tomoyo y Shaoran, además de Eriol y la profesora Mitzuki. No hay realmente una razón—concluyó Sakura mientras desviaba la mirada ahora a la luna llena y el tranquilo paisaje de los terrenos de Hogwarts.

—Pero algo te molesta Sakurita—alentó Kero.

—Bueno sí—Sakura suspiró—Yo, nosotros, hacemos lo correcto y estoy aprendiendo mucho y ustedes dos son geniales y Teddy es un buen amigo y Shaoran ... —reanudó el discurso casi en un susurro—…pero extraño Tomoeda y mi vida de antes de la magia—Sakura ocultó su rostro de nuevo entre sus rodillas y un sollozo fue ahogado. Yue intentó abrazarla, pero nuevamente sus movimientos fueron torpes, así que solo colocó su mano en su espalda y dibujó pequeños círculos.

—Pero la magia es genial es una vida de aventuras—se quejó suavemente Kero.

—Lo siento—replicó Sakura con voz entrecortada.

—Desde el primer momento de mi existencia siempre fue Kerberos, Clow y yo— empezó suavemente Yue—desde siempre supe que pertenecía a Clow y algo de Clow era mío. Siempre fui e hice lo que Clow quería de mí. Fui feliz cumpliendo con mi deber por casi la eternidad, pero Clow decidió que tenía que morir y me selló en el libro—Sakura entonces soltó la melena y devolvió el abrazo a Yue, él siguió con un poco de más fuerza—Volví a existir. Kerberos te había escogido. Un nuevo maestro y yo tomé mi papel porque Clow lo había ordenado. Pero no me encontré como en el pasado; hice lo correcto, cumplí con mi deber, pero no era lo mismo.

El ángel tomo con una mano la barbilla de Sakura y mirándola a los ojos declaró—Sakura, tú no eres el mago Clow—los bufidos de Kero fueron difíciles de ignorar. Así que Yue volvió la mirada al horizonte y continúo esperando que la paciencia de su hermano no se agotara— yo soy el guardián de la luna y tengo un deber, pero eso ya no es suficiente a pesar de estar bien.

—Eres un codicioso, Yue—la voz amarga de Kero replicó.

—Tú también Kero—defendió Sakura

—Yo no me permito ser codicioso. No es algo que se deba esperar de mi como sirviente, pero la maestra de las cartas me lo ha permitido. Mi señora me ha pedido que le haga solicitudes, ahora soy también su profesor y pretendo aprender a ser su amigo. Sigue sin sentirse como fue con Clow, tal vez nunca será como fue, pero también se siente bien. Demore en darme cuenta de esta verdad— Yue tomó una pausa, regresó la vista a Sakura y Kero—El pasado es algo que deseo que vuelva, algo que anhelo, al igual que tú Sakura; por eso siento este dolor, el termino según entiendo es estar de duelo. Perdí una vida y el dolor que eso representa no se irá rápido, pero como Kerberos ha señalado, también he ganado una vida, una a tu lado—Sakura limpió sus propias lágrimas y le sonrió a Yue.

—¿Quieres decir que yo perdí la vida que pude tener sin la magia y por eso estoy triste?

—Precisamente y si tú, Sakura, puedes permitirme lamentar mi perdida, no tiene porque no permitirse lamentar la suya.

—Yo también extraño al viejo a veces—bufó la bestia que ahora había colocado su cabeza en el regazo de Sakura, ella regresó a acariciar detrás de sus orejas—que me encanté Sakura no significa que lo olvidé.

—Cuando pierdes a alguien duele, duele mucho, pero luego pasa un tiempo y deja de doler tanto, así pasó con mamá. Sé que lloré mucho por ella pero ahora, cuando la recuerdo incluso se siente bien—indicó Sakura tímidamente— entonces, duele lo que perdí como duele lo que perdieron con Clow, pero algún día simplemente estaremos bien con eso.

—Yo también extraño que tengamos videojuegos en la habitación—replicó Kero, después cambio a un tono más serio—Sakura, no siempre tienes que estar bien, tienes permitido estar triste a veces y odiar las cosas. Cuando lo necesites nos podemos quejar de todo como ahora—Sakura entonces devolvió una sonrisa sincera a sus dos guardianes.

—Mi señora estamos aquí para usted como usted se empeña en estar aquí para nosotros—indicó Yue con una voz amable bastante aceptable.

—Gracias a los dos—ella inclinó su cabeza emulando una reverencia.

—Nos complace ayudar—contestó Yue volviendo a su pose inicial flotando por enfrente de Sakura y realizando una inclinación perfectamente ejecutada lo que logró provocar una sonora carcajada de Kerberos.

—Kero no debes burlarte de Yue—reprendió Sakura, ella misma estaba algo apenada. Yue solo repitió la reverencia agradeciéndole por intervenir en su nombre.

—Entonces ¿qué estamos haciendo? —esquivó Kero el reclamo mientas giraba sobre sí mismo y facilitaba a Sakura el acceso a su vientre.

—Yo realmente no estoy muy motivada a dormir ahora—Sakura se encogió de hombros. Con eso Kero se reincorporó—hermano antes de ser interrumpido estabas volando ¿no podríamos tal vez acompañarte por un momento?

—Si Sakura lo desea, me complacería volar a su lado—habló Yue, su tono de voz no indicó realmente entusiasmo.

—Sí, volar me gustaría, pero… —Kero desplegó las alas y flexionó sus extremidades incitando a Sakura a subir—te llevaré a la ventana para que recojas las cartas o ¿quieres volar sobre mí, Sakurita?

—Vamos por las cartas.

—Yue, mi señor, puede guiar el camino—comentó graciosamente Kero mientras Sakura se acomodaba sobre el lomo de Kero asistida por un Yue de lo más complaciente. Otro par de chistes fue intercambiado mientras se aproximaban a la ventana por la que habían salido hace un momento. Sakura no pudo evitar la risa en un par.

Esta noche era una de esas noches, la luna llena brillando tenuemente en el cielo despejado parecía burlarse de su incapacidad de conciliar el sueño. Teddy no recordaba una época donde no tuviera noches como esta, pasaba al menos una vez al mes. Estaría cansado pero inquieto al mismo tiempo, su mente no podría relajarse y por lo tanto el sueño no llegaría a él. En casa, Pad, Maginny o la abuela se turnarían para acompañarlo en su habitación e intentarían hablar de un tema lo más aburrido posible, leerle una historia de la que él ya conociera el final o escucharían con él alguna de las grabaciones de relajación y ruido blanco que la tía Hermione le había dado en algún cumpleaños. Kreacher prepararía chocolate caliente, su bebida relajante favorita, si la noche era particularmente difícil.

Aquí en Hogwarts no tenía tantas opciones, se acomodaría en su cama para pasar las horas agitándose debajo de las sabanas intentando encontrar una posición cómoda y fallando hasta perder la conciencia o hasta que el sol saliera. Las grabaciones no parecían tener tan buen efecto sin la abuela acariciando su cabello al compás de los relajantes sonidos. Así que, de momento, en las noches como esta, se había estado contentando con mirar por la ventana del dormitorio los suaves balanceos de los árboles perimetrales y las tranquilas ondas que se dibujaban en el lago con la luz de la luna, en un vago esfuerzo por relajar su mente.

Miró a los terrenos del castillo, suavemente delimitados por la luna, envuelto en una cobija sentado en el borde de la ventana de su dormitorio, intentando respirar lentamente como Pad le indicaba que hiciera en estas noches de poco sueño, relajó su mirada mientras veía la inmensidad de la noche. Entonces vio aproximarse un ser alado, tenía la forma de un humano, pero con la envergadura de un hipogrifo, él simplemente no podía dejar de mirar la silueta que se aproximaba. Con la poca luz que proporcionaba la luna no alcanzó a distinguir más facciones y el ser dejo su campo visual. Teddy se precipitó tanto como pudo en la ventana intentando seguir viendo al ser, sin mucho éxito.

Pasó un tiempo antes de que el silencio fuera interrumpido por una voz profunda, Teddy solo pudo determinar que provenía del exterior, por lo que intento abrir la ventana. Las voces, había más de una, no logró identificarlas y tampoco las palabras. Sin embargo, notó que se intercambiaron exclamaciones en el tono universal de disgusto y también risas.

Finalmente, en el campo de visión de la ventana volvió a aparecer el ser alado, pero no estaba solo, lo acompañaba otro más pequeño que el primero y uno que no estaba seguro si tenía forma humanoide, la silueta daba idea más de una bestia. Entonces surgió la risa y su mente centello en reconocimiento: era la risa de Sakura. Teddy no abandonó su posición hasta que los tres seres se difuminaron con el horizonte.